Archivo del Autor: Josep Riera de Santantoni

La influencia de los espíritus en nuestras vidas

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En muchas ocasiones, los espíritus de los muertos permanecen entre nosotros y nos influencian, motivan y hasta nos dirigen. La fe, la confianza en Dios y una fuerte coraza espiritual, nos mantienen libres de todas las influencias negativas.

En muchas ocasiones, las personas tienen dificultades para mantener la estabilidad emocional. Varían mucho, de la tristeza a la alegría, de la depresión a la euforia, del buen ánimo al desaliento. No siempre esas emociones están asociadas al día a día. La diversificación de estados emocionales, en muchas ocasiones está asociada a la naturaleza de los Espíritus que se aproximan a nosotros, y tiene relación directa con las influencias que sufrimos por parte del mundo espiritual.

¿Hablamos de las almas de los muertos? Sí.

Hombres y mujeres, desencarnados, liberados de la materia, pero presos y sujetos al interés humano, atados todavía a este mundo material por distintas razones. Permanecen entre nosotros y nos influencian, motivan y hasta nos dirigen. Escribe Allan Kardec  que  esa influencia es a veces tan intensa, que no es raro que sean los espíritus los que dirijan en parte nuestros comportamientos, actitudes o forma de pensar.

Es inevitable preguntarse: ¿Por qué hacen eso? ¿Cuál es su propósito?

Las motivaciones de esos espíritus desencarnados atienden a su propia condición. Los hay que están perplejos y quieren ayuda, o piden oraciones, o no saben siquiera que ya no tienen cuerpo físico, porque fallecieron en circunstancias trágicas o de manera súbita e inesperada (un accidente de tráfico, por ejemplo).

Hay espíritus malévolos que se divierten en atenazar, amedrentar, asustar a los encarnados;  los hay que ejercen venganza; los que han sido enviados por los poderes de la magia negra, por un brujo negro que ha recibido el encargo de otra persona, para hacer daño a un ser vivo o a una familia entera… También hay espíritus que se vinculan a los vicios y desean intermediarios para seguir satisfaciéndolos, pues ya no pueden disponer de su propio cuerpo … Las influencias de los espíritus en nosotros, seres encarnados y habitantes en este plano terrenal, son muy variadas y las motivaciones muy distintas.

¿Cómo distinguir, pues, nuestros pensamientos de aquellos que pueden ser inspirados por un desencarnado?

En principio es difícil, por cuanto el flujo mental de los espíritus a los cuales nos asociamos –o de aquellos que se acercan a nosotros por cualquiera de las razones antes expuestas-, se expresa en nuestra mente como si fuesen nuestros propios pensamientos, algo de nuestra intimidad. Y es necesario también  tener muy en cuenta y considerar la cuestión de la sintonía. Generalmente, esas entidades guardan una cierta compatibilidad con nuestra manera de ser, con nuestras tendencias y con nuestras ideas.

Esta sintonía o compatibilidad de los espíritus con los humanos encarnados podría llegar a explicar, por ejemplo, casos tan extremos como el que las influencias llegaran a ser tan negativas que pudieran llegar a impulsar al suicidio a alguien que jamás pensó tomar esa iniciativa.

Si la entidad desencarnada que influencia y perturba al ser vivo, fue en su vida un suicida, puede seguir induciendo, sugestionando y llevando a la persona hasta un grado de depresión o de inestabilidad emocional tan profunda, que lleve a la persona a sentir el deseo de matarse.

En ciertas ocasiones, si la persona, por circunstancias afectivas, laborales, o por hallarse en una situación emocional  muy compleja, llega a hacerse afín a esa idea del suicidio, a entrar en sintonía con ella, puede suceder que llegue a admitirla y, en consecuencia, a aceptarla como la única solución válida en ese momento de su existencia.

Para superar las influencias negativas de los espíritus maliciosos, vengativos, endurecidos o rebeldes y para reforzar todo nuestro ser de manera que sólo reciba buenas influencias del mundo espiritual que nos rodea, sólo dos cosas son indispensables: Practicar el Bien y poner en Dios toda nuestra confianza.

La fe, la confianza en Dios y una fuerte coraza espiritual nos mantienen libres de todas las influencias negativas.  La confianza en Dios sustenta el equilibrio de las emociones, en todas las situaciones difíciles, y nos ayuda a evitar los estados depresivos que nos vuelven vulnerables a las influencias inferiores. Y la práctica del Bien nos pone en sintonía con las fuentes de la Vida, facultando la infalible protección de los benefactores espirituales.

El gran engaño de la Nueva Era

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La Nueva Era, o New Age, es el conjunto de todas aquellas vías místicas que comprenden filosofías, búsquedas y prácticas para el despertar de la consciencia y la evolución espiritual del ser. Esto incluye todo tipo de búsqueda relacionada con lo místico, psíquico, esotérico, secreto, oculto, astral, ascensional, energético-vibracional, cósmico-holístico, cuántico-científico, etcétera.

Esta nueva era de luz o era de acuario, según afirman diversos practicantes, marca el inicio de una expansión cósmica de la consciencia y del ser, una expansión individual de conocimiento, luz y revelación sin límites para un nuevo despertar de búsqueda y avance espiritual.

Es así como este movimiento holístico está haciendo que  el ser humano se concentre más en el auto bienestar espiritual. De ahí que su estructura se apoye en sistemas como el yoga, el reiki, el vegetarianismo, el naturismo, el feng shui, la ciencia (sobre todo la física cuántica), la tecnología, la astrología, la numerología, la música new age, la bioenergética, la metafísica, el magnetismo,  el control mental, etc., y además de todo esto sintetiza todos los sistemas religiosos en uno solo llamado sincretismo (volviéndose en un sistema holístico que integra toda ciencia y sabiduría tanto actual como ancestral), extrayendo de cada uno lo que mejor le conviene para liberar a las mentes humanas del estupor y estancamiento de la ignorancia y de la desilusión y así conducirlo a una evolución, auto despertar, avance superior de la consciencia y de la espiritualidad. Sin embargo, para muchos, a pesar de que sus intenciones aparentan ser a primera impresión lo más positivas, edificantes, coherentes y convincentes, existe un tremendo daño y peligro espiritual en todo esto.

No cabe duda de que ciertas vías como el autocuidado físico, el vegetarianismo y el naturismo son de gran ayuda en la recuperación y mantenimiento de la salud. Pero aquí no radica el problema, sino que el problema está  en todos los sistemas místico-energéticos que van de la mano con muchas tendencias de la nueva era que atesoran, incorporan y mezclan toda clase de conocimientos, sobre todo de tipo científico.

La medicina occidental actual emplea la energía y la vibración para el diagnóstico y tratamiento de las miles de enfermedades que aún siguen en estudio, como la resonancia magnética nuclear, la tomografía, el ultrasonido, la radioterapia, etcétera. Asimismo, estamos utilizando y modificando el código genético del ser humano mediante la medicina genética, la biología, la fisiopatología, la física nuclear, la física molecular, la física cuántica, la fotónica, la farmacocirugía, etcétera. Todo ello, para producir energía y activar los procesos de curación del organismo, para ayudar al ser humano a través de nuevas investigaciones avances y horizontes médicos de esperanza en la salud humana y no por esto estamos haciendo brujería o hechicería, ni nos estamos involucrando con las fuerzas oscuras o fuerzas del mal.

El problema son las terapias energético vibracionales insustentadas científicamente y que se asocian con temas espirituales de la nueva era anticristiana como los cuarzos, las gemas, los imanes, el péndulo (radiestesia), el reiki, la cosmobioenergía, las sanaciones cuánticas, los códigos sagrados… o todo lo que prometa sanación o curación e involucre simbologías o simbolismos místico cósmicos, más ritualismos de diverso tipo.

Todas estas seudoterapias, todo tipo de prácticas que incluyan el control mental, sonidos, simbologías, visualizaciones y posturas para el despertar del potencial físico, mental y espiritual del hombre y que prometen armonizar y sintonizarlo con la energía del universo, a toda esta corriente místico-modernista y sensacionalista se le llama “Nueva Era”.

La Nueva Era afirma buscar la evolución del ser humano y ascenderlo a niveles superiores de luz, de consciencia, de evolución y de espiritualidad. Muchos afirman buscar, despertar y desarrollar su ser crístico para tal efecto. Esto suena fascinante, pero es un gran engaño.

La Nueva Era asombra a muchos, porque mezcla conceptos espirituales evolutivos con conceptos científicos profundos de alta vanguardia (así es como la nueva era usa la ciencia para convencerte de una falsa verdad) y es donde se crean muchas terapias y prácticas holístico-energéticas que buscan la sanidad y evolución espiritual del ser humano.

La Nueva Era utiliza conceptos y terminologías científicas como:
“Campo cuántico”, “campo biomagnético”, “curación bioenergética”, “curación biomagnética”, “curación cuántica”, “curación cósmica-universal”, o a veces mezclan la ciencia con lo espiritual como por ejemplo el término de “geometría sagrada” en donde se utiliza el concepto “flor de la vida”, un símbolo que supuestamente contiene los secretos de la vida basado en supuestos registros akáshicos (etéricos), que supuestamente son una memoria del éter o memoria cósmica omnipresente, donde se almacenan todos los conocimientos del universo desde su inicio.

Cuando se combina toda esta parafernalia, la ciencia con lo espiritual, lo místico, lo curativo, lo oculto y lo secreto, es hasta cierto punto lógico que muchas personas queden absortas primero, fascinadas después y finalmente, se sientan atraídas y atrapadas.

Toda curación proviene de Dios y no por canalizaciones de la energía del universo, ni por imposiciones o manipulaciones bioenergéticas, para reparar trastornos o bloqueos energético-emocionales que impiden tu sanación física y espiritual.

Todo ser humano que pretenda curar o despertar la auto sanación física, emocional o espiritual de otro ser humano con este tipo de técnicas,  y que además también utilice visualizaciones mentales con simbologías y canalizaciones energéticas, está cayendo en trampas del demonio. Ni siquiera los supuestos maestros, gurús, canales y avatares que enseñan y ejercen estas técnicas, saben que están siendo utilizados para ayudar a las fuerzas del mal. Lo dice muy claro San Pablo en 2 Corintios 11:14.

UNA TRAMPA EN LA QUE MUCHOS HAN CAÍDO

De todos los engaños que envuelven hoy en día a la humanidad, no he descubierto aun ninguno que haya engañado hasta la fecha a tantas personas de tantos y tan diferentes credos, visiones del mundo, antecedentes políticos o personalidad.

Desde los que saludan con el “Namasté”, sin saber qué es lo que dicen exactamente y cuál es el origen del uso, tan extendido en nuestros días, de esa palabra; pasando por los que se apuntan a talleres de Kabalah, contactos con ángeles, sanaciones cuánticas, apertura del tercer ojo y otros muchos, a los que creen que profundizan en su sabiduría si aprenden a “canalizar” a “sabios maestros del más allá”, o los que leen a Helena Blavatsky creyendo que era una santa y pura, todos han caído, en un grado o en otro, en alguna trampa de la Nueva Era, y su nueva religión mundial.

 

Lo importante es enmendar el error a tiempo, no caer más de la cuenta y ver por uno mismo los propios errores. La receta para todos nosotros es la misma:

-Habla sólo de lo que entiendas

-No pronuncies palabras que no sean en tu idioma y cuyo significado desconozcas profundamente.

-Desconfía de la novedad, las mentiras de hoy, son las mentiras de siempre, revestidas de bondad y salvación para el mundo.

-No te engañes a ti mismo.

-Si un nuevo “maestro” es anunciado por los canales de televisión, puedes estar seguro de que es una farsa, aunque mueva montañas.

–La única verdad es que todos estamos inextricablemente unidos a nuestro Creador y que no debemos decepcionarle. Para ello hay que ser astutos como serpientes y pacíficos como palomas.

-No todo lo que provenga del Tibet o la India es ‘per se‘ sinónimo de pureza, sabiduría, bondad o algo sagrado. Piénsalo; un país con tantos “sabios” por centímetro cuadrado nunca podría alojar la enorme cantidad de pobreza y miseria que hay allí.

-Las “buenas” palabras pueden encerrar pensamientos puros y pensamientos e intenciones “impuras”. Se requiere siempre un ejercicio posterior de alinear las palabras a los actos, para detectar posibles incoherencias.

 

Todo lo que necesitas saber sobre la medalla de San Benito y su eficacia protectora contra el Mal

 

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Esta medalla es muy estimada. Ya que a menudo se ha dado a los que están afligidos o acosados espiritualmente y ha tenido efectos maravillosos.

Se nos asegura favores extraordinarios mediante la combinación de la medalla con las devociones especiales en honor de San Benito.

Una vez que hayas adquirido una medalla, asegúrate de mantenerla contigo.

Cuando se usa con fe, sin duda te llevará a un mayor amor y aprecio de Dios.

LA HISTORIA DE SAN BENITO

San Benito de Nursia, Italia (AD 480-543), hermano gemelo de Santa Escolástica, es considerado como el padre del monacato occidental.

Y su “Regla de San Benito” vino a ser la base de la organización para muchas órdenes religiosas (la propia Orden tiene su base en Monte Cassino, Italia, a unos 80 kilómetros al sur de Roma).

Benito nació en Nursia. Fundó monasterios en Subiaco y sus alrededores y luego en Monte Cassino.

Enseñó a sus discípulos a cantar las alabanzas a Dios en la Liturgia de las Horas. A tomar como guía el Evangelio, a trabajar cuidando todo lo que hay en la creación como “vasos sagrados del altar”, a vivir en el amor y el servicio mutuo y a responder a las necesidades del pueblo de Dios.

Para comprender el simbolismo de la Medalla, debes saber de este evento en la vida de San Benito.

Había estado viviendo como un ermitaño en una cueva durante tres años, famoso por su santidad. Cuando una comunidad religiosa llegó a él después de la muerte de su abad y le pidió a Benito tomar su relevo.

Algunos de los más perezosos y disolutos monjes lo querían fuera, por lo que conspiraron para envenenar su pan y vino.

Místicamente advertido de la traición, Benito hizo la señal de la cruz sobre la comida y el plan fue frustrado. En su bendición, la copa de vino quedó destrozada.

Y mandó a los dos cuervos, que siempre lo acompañaron, para que se llevaran el pan envenenado y los depositaran en un lugar donde no podía hacer daño a nadie.

EL LEGADO DE SAN BENITO

La mayoría de las personas, incluidos los católicos, no se dan cuenta de cómo la Iglesia, Europa y el mundo están en deuda con de San Benito de Nursia.

La sola presencia de sus monjes en sus monasterios se convirtió en un factor de estabilización y de civilización, sin importar donde se plantaron.

Fue a partir de estos centros de gran aprendizaje y oración que los monjes y monjas se dedicaban a su celoso trabajo de evangelizar.

Cabe señalar que muchas de las ciudades más grandes de Europa comenzaron como poco más que los monasterios benedictinos destartalados.

“Munich” es la palabra alemana para “monje”; “Mónaco” en la Riviera francesa, es la palabra italiana para “monje”.

Casi todos estos monasterios alojaron escuelas para los más jóvenes. Muchas de estas escuelas se convirtieron en última instancia en las primeras universidades del mundo.

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 LOS ORÍGENES ANTIGUOS DE LA MEDALLA

Es dudoso cuando se originó la Medalla de San Benito.

Durante un juicio por brujería en Natternberg cerca de la abadía de Metten en Baviera en el año 1647, las mujeres acusadas declararon que no tenían ningún poder sobre Metten, que estaba bajo la protección de la cruz.

La investigación descubrió una serie de cruces pintadas, rodeadas por las letras que se encuentran ahora en la medalla benedictina. Que fueron encontradas en las paredes de la abadía, pero su significado había sido olvidado.

Por último, en un viejo manuscrito, escrito en 1415, se encontró un cuadro que representa a San Benito sosteniendo en una mano un bastón que termina en una cruz, y un pergamino en la otra.

Estaban escritas por completo las palabras de las cuales las misteriosas letras eran las iniciales. Originalmente, la medalla tenía la forma de una cruz.

Y la tradición católica enseña que Bruno de Egisheim-Dagsburg, el futuro Papa León IX, cuando era un joven benedictino, casi murió de una mordedura de serpiente. Él atribuyó su eventual recuperación de la cruz benedictina.

Estaba demacrado e incluso perdió la capacidad de hablar, y la mayoría de la gente se dio por vencida.

Fue entonces cuando Bruno recibió una visión de una escalera luminosa que alcanzaba al cielo.

Tras la escalera, vio a San Benito con una cruz radiante con la que tocó a Bruno para curarlo al instante.

La aparición desapareció rápidamente.

Cuando se convirtió en Papa en el año 1049, León IX la rediseñó como una medalla a las que atribuyó bendiciones e indulgencias.

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LA MEDALLA DEL JUBILEO DE SAN BENITO

La medalla de uso corriente es la Medalla de Jubileo diseñada por el monje Desiderio Lenz, de la Escuela de Arte de Beuron.

FRENTE

Un lado de la medalla lleva la imagen de San Benito, con una cruz en la mano derecha y la Santa Regla en la izquierda.

De un lado de la imagen está una taza, por el otro, un cuervo, y por encima de la copa y el cuervo están inscritas las palabras: “Crux Sancti Patris Benedicti” (Cruz del Santo Padre Benito).

En el margen de la medalla se representa la leyenda “Ejus en obitu nostro praesentia muniamus” (Permite que en nuestra muerte, ser fortalecido por su presencia).

REVERSO

En la parte superior de la cruz, por lo general se encuentra la palabra Pax (paz) o el monograma IHS (Jesús).

El reverso de la medalla lleva una cruz con las letras iniciales de las palabras: “Crux Sacra Sit Mihi Lux” (La Santa Cruz sea mi luz), escrito hacia abajo en la barra perpendicular.

Las letras iniciales de las palabras: “Non Draco Sit Mihi Dux “ (No permitas que el dragón sea mi guía), en la barra horizontal.

Y las letras iniciales de “Crux Sancti Patris Benedicti” en los ángulos de la cruz.

Alrededor del margen están las letras iniciales del dístico: “Vade retro Satana, Nunquam Suade Mihi Vana – Sunt Mala Quae Libas, Ipse Venena Bibas” (Vete, Satanás, no me sugieras tus vanidades – mal están las cosas que tú pretendes, bebe tú, tu propio veneno).

La medalla que acabamos de describir es la medalla llamada del jubileo, que llamó la atención por primera vez en 1880, para conmemorar el catorce centenario del nacimiento de San Benito.

La Archiabadía de Monte Cassino tiene el derecho exclusivo de esta medalla.

La medalla de San Benito ordinaria por lo general difiere de la anterior en la omisión de las palabras “ejus en obitu etc”, y en algunos detalles sin importancia.

La diseñó el monje Desiderio Lenz, de la Escuela de Arte de Beuron en 1880 para el 1400º aniversario del nacimiento de San Benito, bajo la supervisión del prior de Monte Cassino, Rev. Bonifacio Krug (1838-1909) de Monte Cassino, Italia.

A Monte Cassino se le dio el derecho exclusivo de esta medalla, con la que se adjuntaron indulgencias especiales.

La Medalla del Jubileo fue producida por primera vez en la Archiabadía de San Martín, Beuron, Alemania, a petición del Prior Bonifacio, que era natural de Baltimore y originalmente un monje de la Archiabadía San Vicente, Latrobe, Pennsylvania, hasta que fue elegido para convertirse en Archiabad de Monte Cassino.

Una vez en Alemania, las medallas fueron repartidas en Europa y el mundo.

Ellas fueron aprobados por primera vez por Benedicto XIV el 23 de diciembre 1741 y 12 de marzo de 1742.

San Vicente de Paul tenía una fuerte devoción a este sacramental y pidió a sus Hermanas de la Caridad que fijaran la medalla a sus cuentas del rosario, la que sigue siendo una costumbre común hoy en día.

LA PROTECCIÓN DE LA MEDALLA

Según Dom Guéranger, la medalla se considera eficaz para:

-Proteger a las personas que son tentadas, engañadas o atormentadas por espíritus malignos-

-Destrucción de los efectos de la brujería y todas las demás influencias diabólicas.

-Obtención de la conversión de los pecadores, sobre todo cuando están en peligro de muerte.

-Pedir por la paz sanidad interior / espiritual.

-Pedir por la paz entre individuos o entre las naciones del mundo.

-Curar aflicciones corporales, especialmente como protección contra las enfermedades contagiosas.

-Curación de las personas que sufren de heridas o enfermedades.

-Protección contra las tormentas y relámpagos;

-Proteger a los niños de las pesadillas y del mal de ojo.

-Protección de una madre y sus hijos durante el parto.

-Protección de los animales infectados con la peste u otras enfermedades.

-Protección de campos infestados por insectos nocivos.

-Protección o para contrarrestar los efectos del veneno.

Quienes lleven la medalla de San Benito, como un sacramental que es, a la hora de la muerte serán protegidos de todo mal siempre que se encomienden al Padre Celestial, se confiesen y reciban la comunión o al menos invoquen el nombre de Jesús con profundo arrepentimiento.

 CÓMO USAR LA MEDALLA

En una cadena alrededor del cuello;

adjunta a un rosario;

en el bolsillo o en el bolso;

colocada en su coche o en casa;

situada en los cimientos de un edificio;

situada en el centro de una cruz.

¡Pero ten cuidado! El uso de cualquier artículo religioso es concebido como un medio de recordar a Dios, y de inspirar la voluntad y el deseo de servir a Dios y al prójimo.

No es considerado como un amuleto de buena suerte o un dispositivo mágico.

No es talismán o un objeto encantado para traer la “buena suerte” o repeler el mal, ya que sería una blasfemia.

La medalla no tiene capacidad mágica intrínseca, porque todo el poder en el universo está en manos de Dios y no se encuentra en otros lugares.

Para que tenga efecto debe estar bendecida y es fuente de Gracias cuando se piden, rezándole a San Benito, las oraciones que publicamos más abajo.

BENDICIÓN DE LA MEDALLA DE SAN BENITO

Según el Monasterio Benedictino de la Santa Cruz, las medallas de San Benito pueden ser bendecidas por cualquier sacerdote, no necesariamente un benedictino; así se desprende de la instrucción dictada en tal sentido por la Iglesia de Roma el 26 de Septiembre de 1964.

Si el sacerdote al que tú acudas con la medalla para que la bendiga no conoce  la siguiente fórmula específica para dicha bendición, basta con que la imprimas y se la lleves tú mismo, porque de ninguna manera tal sacerdote puede negarse.

Bendición y Exorcismo de la medalla de San Benito

Exorcismo

Oficiante: Nuestra ayuda nos viene del Señor.

Portador de la medalla: Que hizo el cielo y la tierra.

O: El Señor esté contigo.

P: Y con tu espíritu.

O: Yo exorcizo esta medalla por Dios Padre + Todopoderoso, que hizo el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos se contiene.

Que todo el poder del enemigo, todas las fuerzas y asaltos del demonio, toda tentación diabólica, sean destruidos y expulsados de esta medalla.

Que aquellos que la usen gocen de salud del alma y del cuerpo.

En nombre de Dios Padre omnipotente y de Jesucristo, su Hijo y Señor Nuestro y del Espíritu Santo paráclito y en el amor del mismo nuestro Señor Jesucristo, que ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos por medio del fuego.

P: Amén.

Bendición

O: Señor, escucha mi oración.

P: Y llegue a ti mi clamor.

O: El Señor esté contigo.

P: Y con tu espíritu.

Oración

O: Oremos. Dios Todopoderoso, dispensador de todos los bienes, te suplicamos que, por la intercesión de san Benito, bendigas esta medalla a fin de que el que la use y practique buenas obras, merezca obtener la salud del alma y del cuerpo, la gracia de santificarse y las indulgencias que nos son concedidas.

Que pueda, con el auxilio de tu misericordia, rechazar todas las acechanzas y engaños del demonio y presentarse, un día, santo e inmaculado ante tu presencia.

P: Amén.

Seguidamente, el oficiante rocía la medalla con agua bendita.

INDULGENCIAS DECRETADAS POR LA IGLESIA

El usuario habitual de la medalla del jubileo puede ganar todas las indulgencias conectadas con la medalla ordinaria.

Y además:

1) Todas las indulgencias que se podrían obtener al visitar la basílica, la cripta y la torre de San Benito en Montecasino (Pío IX, 31 de diciembre de 1877)

2) El 12 de marzo de 1742, el Papa Benedicto XIV, otorgó indulgencia plenaria a la medalla de San Benito si el cristiano o cristiana que la lleva consigo se confiesa, recibe la Eucaristía, ora por el Santo Padre en las grandes fiestas y durante esa semana reza el santo rosario, visita a los enfermos, ayuda a los pobres, enseña la Fe o participa en la Santa Misa.

Las grandes fiestas son Navidad, Epifanía, Pascua de Resurrección, Ascensión, Pentecostés, la Santísima Trinidad, Corpus Christi, La Asunción, La Inmaculada Concepción, el nacimiento de María, y la de San Benito.

3) La indulgencia plenaria en la fiesta de Todos los Santos (desde alrededor de las dos de la tarde del 1 de noviembre al atardecer del 2 de noviembre), varias veces al día (toties quoties), después de la confesión y la Santa Comunión, visita a una iglesia u oratorio público, orando allí de acuerdo a las intenciones del Papa, a condición de que se vea impedido de visitar una iglesia u oratorio público de los benedictinos por enfermedad, recinto monástico esté a una distancia de por lo menos 1000 pasos. (Decr. 27 de febrero 1907, en el Acta S. Sedis, LX, 246).

4) Indulgencias parciales.

200 días de indulgencia, si uno visita una semana a los enfermos o visita la Iglesia o enseña a los niños la Fe.

7 años de indulgencia, si uno celebra la Santa Misa o está presente, y ora por el bienestar de los cristianos, o reza por sus gobernantes.

7 años si uno acompaña a los enfermos en el día de todos los Santos.

100 días si uno hace una oración antes de la Santa Misa o antes de recibir la sagrada Comunión.

Cualquiera que por cuenta propia por su consejo o ejemplo convierta a un pecador, obtiene la remisión de la tercera parte de sus pecados.

Cualquiera que el Jueves Santo o el día de Resurrección, después de una buena confesión y de recibir la Eucaristía, rece por la exaltación de la Iglesia, por las necesidades del Santo Padre, ganará las indulgencias que necesita.

Cualquiera que rece por la exaltación de la Orden Benedictina, recibirá una porción de todas la buenas obras que realiza esta Orden.

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LA CRUZ DE LA BUENA MUERTE

Este crucifijo es conocido como “La Cruz de la Buena Muerte”, no sólo debido a las propiedades exorcísticas de la medalla y la imagen del Cuerpo de Cristo, sino también por el patrocinio especial de San Benito basada en su muerte.

El Papa San Gregorio Magno (AD ca 540-604) describe su muerte en su diálogo:

Seis días antes de dejar este mundo él dio órdenes para que su sepulcro se abriera, y al instante cayó en una fiebre intermitente, que lo quemaba, y cuando ya la enfermedad aumentaba día a día, en el sexto día mandó a sus monjes a llevarlo al oratorio, donde recibió el Cuerpo y la Sangre de Cristo nuestro Salvador, y su débil cuerpo después de haber sostenido en las manos de sus discípulos, se levantó con sus propias manos y las levantó hasta el cielo, y como estaba en modo orante, entregó su espíritu.

La indulgencia plenaria se concederá en las condiciones habituales para alguien que, en la hora de su muerte, bese, acaricie, o haga otra reverencia al crucifijo, y encomiende su alma a Dios.

 

ORACIONES A SAN BENITO

CORONILLA DE SAN BENITO

La Corona de San Benito es muy fácil de rezar. Se comienza rezando el Credo, seguido por tres cortas jaculatorias tomadas de la Medalla de San Benito.

Cada jaculatoria se dice tres veces y al final se acompaña de un Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Se finaliza con una oración, unas letanías a San Benito y otra oración final de intercesión y de petición de una gracia o favor.

CREDO

Creo en Dios Padre, Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

JACULATORIAS DE LA MEDALLA DE SAN BENITO

¡Que la Santa Cruz sea mi Luz,

y que el demonio no sea mi guía! [Tres veces]

Padre Nuestro, Ave María, Gloria.

¡Retrocede, Satanás, no me persuadirás de cosas vanas! [Tres veces]

Padre Nuestro, Ave María, Gloria.

Lo que me presentes, será inútil… ¡bebe tú mismo de tu propio veneno! [Tres veces]

Padre Nuestro, Ave María, Gloria.

ORACIÓN

Padre Eterno, en unión con tu Divino Hijo y el Espíritu Santo, y a través del Inmaculado Corazón de María, yo te suplico que destruyas el poder de tus más grandes enemigos: los espíritus malignos. Arrójalos a lo más profundo del infierno y déjalos ahí por toda la eternidad.

Oh! Padre Eterno, concédenos el Reino del Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María. Yo repetiré esta oración por puro amor, con cada latido de mi corazón y en cada uno de mis suspiros. Amén.

(Si se deseas, se puede rezar también una Salve).

LETANÍAS DE SAN BENITO

Señor Ten piedad……Señor Ten piedad.

Cristo Ten piedad……Cristo Ten piedad.

Señor Ten piedad……Señor Ten piedad.

Cristo, Ten piedad……Cristo Ten piedad.

Cristo escúchanos……Cristo escúchanos.

Padre del Cielo Dios……Ten piedad de nosotros

Hijo Redentor del mundo……Ten piedad de nosotros.

Espíritu Santo Dios……Ten piedad de nosotros.

Santa Trinidad Único Dios……Ten piedad de nosotros.

Santa María ……Ruega por nosotros.

Santo Padre Benito……Ruega por nosotros.

Gloria de los Patriarcas……Ruega por nosotros.

Cumplidor de su Santa Regla……Ruega por nosotros.

Retrato de todas las virtudes……Ruega por nosotros.

Ejemplo de perfección……Ruega por nosotros.

Perla de santidad……Ruega por nosotros.

Santo Padre Benito……Ruega por nosotros.

Sol que reluce en la Iglesia de Cristo……Ruega por nosotros.

Estrella que reluce en la Casa de Dios……Ruega por nosotros.

Inspirador de muchos santos……Ruega por nosotros.

Serafín de fuego……Ruega por nosotros.

Querubín transformado……Ruega por nosotros.

Autor de cosas maravillosas……Ruega por nosotros.

Santo Padre Benito……Ruega por nosotros.

Dominador de los demonios……Ruega por nosotros.

Modelo de monjes……Ruega por nosotros.

Erradicador de ídolos……Ruega por nosotros.

Honor de los confesores de la fe……Ruega por nosotros.

Consolador de las almas……Ruega por nosotros.

Ayuda en las tribulaciones……Ruega por nosotros.

Santo Padre Benito……Ruega por nosotros.

Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, perdónanos Señor

Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, satisfácenos Señor

Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros Señor

ORACIÓN DE PETICIÓN

Te saludamos con filial afecto, Oh glorioso Padre San Benito, obrador de maravillas, cooperador de Cristo en la obra de salvación de las almas.

¡Oh Patriarca de los monjes!

Mira desde el cielo la viña que plantó tu mano.

Multiplica el número de tus hijos, y santifícalos.

Protege de un modo especial a cuantos nos ponemos con filial cariño bajo tu amparo y protección.

Ruega por los enfermos, por los tentados, por los afligidos, por los pobres, y por nosotros que te somos devotos.

Alcánzanos a todos una muerte tranquila y santa como la tuya.

Aparta de nosotros en aquella hora suprema las acechanzas del demonio, y aliéntanos con tu dulce presencia.

Ahora consíguenos la gracia especial que te pedimos

[Mencionar tu petición]

Oh! Padre Eterno, te suplico que destruyas el poder de tus más grandes enemigos: los espíritus malignos.

Arrójalos a lo más profundo del infierno y déjalos ahí para siempre. Amén.

NOVENA PARA PETICIÓN A SAN BENITO

Se repite por nueve días consecutivos.

Glorioso San Benito, modelo sublime de la virtud, vaso puro de la Gracia Divina. He aquí que yo humildemente arrodillado a tus pies.

Te imploro en tu misericordia que ores por mí ante el trono de Dios.

A ti recurro en los peligros que a diario me rodean.

Protégeme contra mi egoísmo y mi indiferencia a Dios y a mi prójimo. Inspírame para que te imite en todas las cosas.

Que tu bendición esté siempre conmigo, para que yo pueda ver y servir a Cristo en los demás y trabajar por su Reino.

Obtén amablemente de Dios estos favores y gracias que necesito tanto en las pruebas, las miserias y aflicciones de la vida.

Tu corazón estaba siempre lleno de amor, compasión y misericordia para con los que estaban afligidos o preocupados de alguna manera.

Nunca dejaste sin consuelo y asistencia a nadie que recurriera a ti.

Por lo tanto, invoco tu intercesión poderosa, confiando en la esperanza de que escucharás mis oraciones y obtendrás para mí la gracia especial y el favor que sinceramente imploro.

[Mencionar tu petición]

Ayúdame, gran San Benito, vivir y morir como hijo fiel de Dios, para funcionar en la dulzura de su voluntad amorosa, y alcanzar la felicidad eterna del cielo. Amén.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Nota: Haz una Novena a San Benito y si no obtienes respuesta, haz otra novena por otros nueve días y si sigue sin haber respuesta haz otra novena de nueve días más. Sin embargo, si aún no hay respuesta después de 27 días no lo hagas más y ora para descubrir que es lo que realmente Dios quiere sobre el caso que le pides.

Fuente: forosdelavirgen.org  y elaboración propia

 

La gran responsabilidad de ser muertero

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En México, ser muertero es un oficio tradicional. Así denominan en ese país a las personas que tienen un trato cotidiano con los muertos. Nos referimos a los trabajadores de las empresas funerarias, que preparan a los muertos para ser posteriormente velados por sus familiares. Suturan, maquillan, trabajan para dejar presentable al difunto. Tienen que estudiar cosmetología, reconstrucción facial, a veces incluso medicina forense, y todo ello conlleva años de preparación y de estudio. No todo el mundo puede realizar este oficio, para el que se requiere un carácter y un temperamento especial, saber manejar las emociones.

En resumen, los muerteros mexicanos trabajan con la parte física y material del muerto; es decir, el cadáver de la persona que ha fallecido.

En Cuba, por el contrario, la palabra muertero tiene un significado mucho más amplio y hace referencia no ya a la parte material, sino que en este caso nos habla de la parte espiritual e inmaterial; es decir, el espíritu de la persona fallecida.

El  muerterismo o muertería constituye, para el pueblo cubano, todo un sistema de creencias. Es un fenómeno religioso que tiene por objeto principal el culto al muerto, una categoría de la espiritualidad de los cubanos. Este sistema está configurado por cultos populares de base africana, en los que concurren de manera armónica y singular distintas expresiones religiosas, que van desde el espiritismo hasta el sincretismo, en el cual dioses de origen africano están íntimamente vinculados con santos del catolicismo.

Y así surgen distintas expresiones de diferentes cultos, desde la santería en general pasando por el palo mayombe, la umbanda o la quimbanda hasta llegar al vudú. Es una temática tan variada como compleja, y no es nuestro objetivo tratarla aquí.

En Venezuela, país predominantemente católico, también hay una fuerte presencia del sincretismo religioso y de la santería, si bien esta última está más enfocada hacia el espiritismo.

En relación a los muerteros, de un foro sobre espiritismo en Venezuela entresacamos esta importante información:

El muertero no es sólo aquella persona que tiene contacto con sus antepasados, guías espirituales y otras entidades evolucionadas, sino aquel que tiene la obligación de saber trabajar con “muerto” en cualquier circunstancia: desde tratar con aquel muerto que se ha “posesionado” físicamente de una persona, con el muerto que tiene “secuestrada” el alma de una persona, con el muerto que se ha “pegado” a una persona, con el muerto que se le “recostó” a una persona, hasta convertir a un muerto malo en muerto bueno, e incluso darle luz al mismo muerto…

En El Templo de la Luz Interior, y según estas definiciones, somos muerteros porque:

1) Ayudamos al muerto a irse en paz, ascender hacia la Luz.

2) Liberamos (exorcizamos, si es preciso) a la persona que está perturbada, contagiada o incluso poseída por un muerto, por el espíritu de un fallecido que no es el suyo propio.

3) Al mismo tiempo, liberamos también al espíritu obsesor y posesor, haciendo que se marche en paz al lugar donde le corresponde estar y que devuelva su lugar al alma de la persona afectada.

4) Transmitimos, en determinados casos, el mensaje que el muerto quiere dar a sus deudos.

Etcétera…

En consecuencia, y de acuerdo con determinada corriente espiritista, ser muertero implica negociar y tratar con el muerto, tanto desde el lado bueno como desde el lado malo. En el lado malo, es decir, oscuro y relacionado con lo que nosotros conocemos como magia negra, estaría por ejemplo “comprar los servicios del muerto en el cementerio”, “acudir al lugar donde hubo un accidente o muerte trágica y hacer en ese momento trato con los muertos para ayudar o destruir”, o también “saber cómo convencer al muerto fresco para meter trabajo negro en sus entrañas”. (En nuestro trabajo y desde la magia blanca que practicamos, nada de esto nos atañe).

Ser muertero, también, obliga a la persona a tener unos mínimos conocimientos sobre brujería, hechicería, sanación, espiritismo, videncia, adivinación y mediumnidad. Ha de haber estudiado “el Catolicismo sacerdotal” y asimismo, conocer qué es el Mal para poder hacer el Bien.

Y no olvidarse nunca que es un don entregado por Dios. Ello conlleva, por supuesto, una tremenda responsabilidad espiritual.

La persona engreída, arrogante y orgullosa, quien sólo ambiciona sacar provecho material, jamás conseguirá nada del muerto. Los muertos son maestros espirituales de la verdad que a los vivos nos está vedada.

 

 

Oración de San Cipriano contra maleficios y hechizos

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Señor San Cipriano, que eres siervo muy querido de Dios y ofreciste en tu vida ser abogado contra todo daño y maleficio, de hombres y espíritus diabólicos; de serpientes y animales venenosos y de toda acechanza, magia negra y hechicería.

Te pido y te ruego me libres de todos los daños conocidos y por conocer, que desarmes a mis enemigos corporales y espirituales, te pido me salves cuando sea perseguido y perjudicado por malas lenguas; que interpongas para con Dios tu influencia y santidad, de todo lo que consigamos, que toda aquella persona que quiera hacerme mal, no pueda llevar a cabo su intento, y que pierda su maléfico influjo, toda planta, polvo, vela o aceite que quieran usar contra nosotros y todo ensalmo u oración maligna y que cuando vayamos de viaje nos lleves por buen camino y con seguridad y si hubiese malas intenciones en contra de nosotros no puedan llevarse a cabo. Amen.

Concédenos poderoso santo, que rezando esta oración estemos siempre libres de toda mala hora de tentaciones y acechanzas de gente y animales maléficos o peligrosos conocidos o por conocer en que podamos perecer.

Te pedimos y rogamos por el Padre, por el Hijo y por el Espíritu Santo, que todos los hechizos, encantamientos, brujería o magia negra se deshagan cuando pronunciemos esta oración.

Bendito sea el Padre, bendito sea el Hijo, bendito sea el Espíritu Santo. Amen.

(Se puede rezar Padrenuestro, Avemaría y Gloria)

“Salir de una secta significa aceptar que tu vida ha sido un engaño”, afirma un experto

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Varios exmiembros de los Testigos de Jehová de España han denunciado abusos contra su persona y, gran parte de ellos, necesitaron tiempo para darse cuenta de que habían sido engañados. Para entender a qué se debe, hemos hablado con un experto en problemáticas sectarias. 

En los últimos meses, varios ex miembros de distintas congregaciones de los Testigos de Jehová de España han denunciado abusos sexuales, coacción e intromisiones en su vida privada.  

El último en hacerlo ha sido Juan Bourgon. Porque, como explicó a El Periódico, fue expulsado recientemente del grupo por preguntar acerca de los abusos sexuales cometidos por miembros de la confesión en Estados Unidos.

Antes de formular sus denuncias, estas víctimas necesitaron tiempo para darse cuenta de que más que adeptos del grupo religioso, habían sido víctimas de un sistema sectario. Algo que nunca les traería la “salvación”, como se predica desde la misma confesión.

Para entender por qué razón cuesta tanto abandonar la congregación hablamos con el Doctor en Psicología y director de Emaaps (Equipo Multidisciplinar para el Asesoramiento y Asistencia en Problemas Sectarios), Pepe Rodríguez.

La dificultad de salir de la “burbuja salvadora”

Muchos adeptos apenas tienen contacto con el mundo real y viven toda su vida encerrados en una “burbuja salvadora” de la cual no quieren salir porque les han inculcado miedo a hacerlo.

“Lo que resulta muy difícil para demasiada gente —dice Rodríguez— es enfrentarse a su vida cotidiana y gestionar de forma mínimamente adecuada sus emociones. Los que quieren salir de una ‘secta’ no son más que una pequeña parte de todos los que lo han intentado previamente”.

La poca conexión que tienen con el exterior tampoco les ayuda a abrir los ojos. Las creencias entran por el canal emocional, por lo que las críticas hacia ellas se interpretan como un ataque a la misma persona.

En el caso de tenerlas en cuenta, podrían pensar que toda su vida ha sido un engaño, un fracaso. Algo que provoca que “intentar dialogar o debatir con un fanático sea una misión imposible”.

Gran parte de las personas que viven en un grupo tan hermético como los Testigos de Jehová únicamente tienen a su familia y a amigos de la congregación. Otra razón por la cual abandonar la confesión les suscita tanto terror, ya que si lo hacen éstos serán los primeros en marginarles. “Tienen prohibido bajo pena de expulsión hablar con un excluido o con quien abandona el grupo”.

Se producirá una desconexión a partir de la cual quedarán solos. Socialmente aislados y sin nada a lo que agarrarse. Algo con lo que, indirectamente, les hacen entender que si salen lo pierden todo.

Tampoco pueden utilizar su criterio para analizar o valorar las ideas que les transmiten. El pensamiento individual y el acceso a información ajena al colectivo están totalmente restringidos. Por ello, prácticamente todas las ideas, creencias y parte de sus conductas están mediatizadas por lo que han aprendido en la congregación.

“La anulación o restricción severa de la libertad de pensamiento es una táctica de manipulación sectaria que se aplica en todas las religiones. Pero en un grupo pequeño, como los Testigos de Jehová, es más intensa”.

  Hay muchos que llevan demasiados años o que, incluso, nacieron en la congregación, lo cual ha influido en su personalidad de forma permanente. “En las familias con afilición a algún tipo de creencia se suele potenciar la rigidez y la subordinación en el carácter de los hijos”Y esto solo les hace más propensos a tener una fe ciega en un sistema sectario sin ni siquiera ser conscientes de ello.

Pero, la desprogramación es posible

Diego Hidalgo fue Testigo de Jehová durante muchos años, donde llegó a ser anciano de la confesión —líder de una congregación—. Con el tiempo, Hidalgo se dio cuenta de que todo aquello era una falacia.

Ahora es director de Liberados, asociación que ofrece consejo a los miembros que quieren abandonar el grupo, y lleva 8 años siendo desprogramador. En otras palabras, intentando demostrar a aquellos que quieren salir de la confesión que no todo es verdad. Para ello, les crea dudas razonables y trabajan en ellas hasta que les hace ver que han sido víctimas de una “mentira”.

“Les enfrento a los cambios de doctrina y a las contradicciones que la confesión ha tenido a lo largo de los años y como esto ha llegado a ejercer un efecto negativo sobre algún miembro”.

Sin embargo, no se trata de una tarea fácil y no siempre lo ha conseguido. “Hay personas que no quieren ver la verdad porque no pueden aceptarlo psicológicamente”. Pero ha habido otros casos en los que su terapia ha funcionado y, de hecho, a lo largo de este tiempo ha conseguido desprogramar a alrededor de 40 personas.

Israel necesitó 21 años

Israel Florez nació siendo Testigo de Jehová. En 1979, cuando solo tenía 5 años, un miembro de la confesión religiosa abusó sexualmente de él. No fue hasta el 2000 cuando tuvo fuerzas para contarlo en la congregación de la Puerta del Ángel de Madrid. Sin embargo, la respuesta que obtuvo no fue la que esperaba: “Me dijeron que no contara nada”.

Cinco años después se desvinculó por completo: dejó de asistir a las reuniones y de relacionarse con otros miembros. De este modo, abandonó el grupo para siempre. Como la mayoría de los que se han marchado, lo hizo por la puerta de atrás y, prácticamente, sin contar con el apoyo de nadie.

 Pero, con el tiempo, empezó a moverse por las redes sociales y se dio cuenta de que no había sido la única víctima. Había otras personas que lidiaban en solitario con las injusticias sufridas y cuando se encontraron se unieron. Así, acabó naciendo el colectivo Abusos TJ, cuyo objetivo es ayudar a las víctimas, ofrecerles ayuda legal y visibilidad en los medios.

Ya son 100 personas las que forman parte de éste y, por el momento, ya han formulado aproximadamente 20 denuncias. Con ello no pretenden destruir a los Testigos de Jehová, solo que cambien sus políticas para que nadie más tenga que sufrir lo mismo que ellos en su día.

Ellos han conseguido reescribir su historia, ahora es el turno de todo aquel que quiera vivir su vida fuera de la congregación.

Fuente: http://www.playgroundmag.net/

Ángeles (mensajeros de Dios)

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por Aguamarine de Santantoni

Los ángeles siempre han sido personajes de nuestra literatura, historia y fantasía muy atractivos desde el punto de vista material.

Pero ¿qué hay de cierto? ¿qué hay de fantasía?

Los mensajeros de Dios desde que existe la escritura y las Bellas Artes han sido inmortalizados representándolos con aureolas doradas y grandes alas, sus rostros asexuados pero dulces e inmutables.

¿Qué son los ángeles?

Son seres de elevada vibración espiritual encargados de diferentes roles dentro de lo que hace referencia al Universo.

¿Todos son iguales y cuántos hay?

Se han clasificados en tres grandes coros.

1º Coro de ángeles: Estos se encuentran inmediatamente al lado de Dios o Fuente Creadora.

Este coro está compuesto por:

> Serafines, encargados de los milagros, asociados a la Creación misma, se les visualiza como serpientes de fuego.

>Querubines, Guardias del Paraíso, portadores de la Sabiduría.

>Tronos, los que están más cercanos a Dios, a la Fuente Divina, se les visualiza como ruedas de fuego.

2º Coro de ángeles: Están en un nivel intermedio y este coro está compuesto por:

> Dominaciones, se encargan de transmitir las órdenes desde la divinidad a los ángeles menores.

>Virtudes, son los encargados de dar las gracias divinas y transmitir valores, son los que protegen a los niños desde que nacen hasta que pierden su inocencia.

>Potencias o Potestades, cuidan y resguardan los caminos hacia el “Cielo”, castigan, perdonan y crean (según lo establecido y ordenado previamente por la divinidad).

3º Coro de ángeles: Son los que están más cercanos a la Humanidad y los que se manifiestan de manera física; tienen la capacidad de transmitir los mensajes divinos a los hombres y mujeres. Este coro está compuesto por:

>Principados, ayudan en la toma de decisiones de gobernantes, reyes, debido a que protegen a grandes grupos humanos.

>Arcángeles, interceden ante Dios por nuestra ignorancia, para los Judíos son espíritus planetarios.

>Ángeles, se ocupan de las encarnaciones de las personas.

Se desconoce su número exacto, pero sí se tiene conocimiento que son miles de millones y por cada ángel hay uno o dos ángeles caídos, por ello es peligroso la invocación de estas criaturas celestiales, sin tener un real conocimiento.

¿Cómo rezarle a nuestro ángel?

Todos cuando nacemos tenemos un ángel que nos ha sido otorgado en el momento del nacimiento. Ellos no nos obligan a pensar bien, pero sí serán nuestros guías a través de nuestras contradicciones vitales en hacer lo que te obliga la sociedad, el dinero y lo que tú sientes que debes hacer, siempre será la última palabra nuestro libre albedrío. Por lo mismo, rezarle a nuestro ángel, más que rezarle, es comunicarnos con ellos y la meditación es una forma muy eficiente para contactarnos en un ambiente tranquilo encendiendo una varilla de inciensos de mirra, almizcle, rosas, aromas dulces, con música clásica de preferencia Bäch, Mozart, Lizt, Berlioz, o en silencio con sonidos de la naturaleza y cuencos tibetanos.

¿Cómo saber el nombre de mi ángel?

En 1581 John Dee y Edward Kelly, desarrollaron el sistema Enochiano, desde este modo de comunicación angelical se desprende el Sigillum Dei Aemeth ( El Sigillum Dei Aemeth es un gran disco grabado sobre el cual hay inscritos varios nombres de Dios y de Ángeles, dentro de un diseño de Heptágonos y Heptagramas. -Golden Dawn-). Por ello es tan difícil dar con todos los nombres angelicales, sólo han sido transcritos los que aparecen en diferentes Escrituras Sagradas. Ante esto, es mejor desconfiar si sus nombres no han sido traducidos correctamente, podemos caer en un riesgo potencial.

Mme. Aguamarine