Mes de noviembre

SOMBRA Y LUZ.- Si miras hacia el sol serás inmediatamente iluminado; si miras hacia la sombra, necesariamente quedarás rodeado de tinieblas. Las velas tienen sombra, que se refleja en la pared. En cambio, la llama de esas mismas velas no tiene sombra, no hay reflejo. La Sombra nada puede contra la Luz. Donde la Luz brilla, ninguna Sombra se refleja. Todos somos parte luz y parte sombra. No puedes valorar plenamente el resplandor de la Luz si antes no has estado sumido en la Oscuridad.


Veo, leo, escucho, me asombro, por momentos alucino de lo que dicen o piensan algunas personas… y sigo siempre estudiando, analizando, aprendiendo, observando. Me callo cosas, a veces. Otras veces no me puedo aguantar, al constatar tanta burrería, tanta ignorancia, tanta credulidad, tanto fanatismo que existe. En esas ocasiones, tomo la palabra y digo lo que siento y pienso, a voz en grito si es necesario.

Ciertos seguidores de la Nueva Era, de esos que andan siempre con el Namasté arriba y abajo, me reprochan a veces mis opiniones, diciéndome eso de ‘Vive y deja vivir’ y frases semejantes. Yo lo interpreto como: «Cállate, no digas nada, no saques a la gente de su ignorancia, deja que les sigamos estafando y engañando, lucrando con ellos». Ya está bien de adorar falsos ídolos, aunque salgan en la tele. O mejor dicho, especialmente si salen en la tele; aunque haga años que tengan su tinglado bien montado y organizado. Para mí no hay ninguna ‘vaca sagrada’ sobre la cual no pueda expresar libremente mi opinión sobre lo que dice y hace. Y si considero que esa persona, por mucho renombre o ‘prestigio’ tenga, con lo que dice o hace está engañando a otras personas, que nadie dude que lo haré público. Que me hagan caso o no, eso ya depende de la conciencia de cada uno.


NADA PUEDEN CONTRA TI.- Cuando enciendes la luz, la oscuridad se desvanece. Y los seres con almas oscuras que viven y se esconden en ella, o aquellos que de alguna manera se benefician de ella, al verse obligados a retroceder se muestran muy enojados. Se rebelarán, protestarán, te atacarán, te acosarán. Pero estáte tranquilo, nada pueden contra ti. En ningún caso has de tenerles miedo. La luz de la verdad termina siempre revelando sus ardides, mentiras y engaños. Quienes trabajamos y vivimos en la Luz podemos y debemos andar siempre con la cabeza bien alta, porque nada tenemos que esconder.


Meditación.- Haz consciente tu oscuridad.


PRUEBAS.- No es nada fácil vivir. Nuestra experiencia de vida está marcada más por derrotas que por victorias. Muchas veces nos quejamos de los obstáculos y dificultades que aparecen en nuestro camino. Cada prueba que se nos presenta en la vida, la podemos superar. Dios no nos pone, ni lo permitiría, pruebas que no podamos sobrellevarlas.

¿Qué cosas nos derrotan? Son muchas: la obsesión por el dinero y por acumular bienes materiales, la ambición por el poder, las ansias de fama y lo que ésta conlleva (orgullo, egoísmo, vanidad), el victimismo… y la lista podría seguir. Siempre se aprende mucho más de las derrotas, porque superar cada una de ellas implica que hemos de entrar en un proceso de sanación personal. Y una de las principales y más importantes victorias, es la de llegar a conocerte lo suficiente para darte cuenta de que, por encima de toda materialidad, eres un ser espiritual.


HUMILDAD.- Mi maestro de meditación me decía: De nada te sirve trabajar tu espiritualidad, si a la primera de cambio o cada vez que tienes ocasión [añadido mío: ya sea en las redes sociales o en la vida real], andas envaneciéndote de tus logros, presumiendo de tus conocimientos, tratando a los demás como si fueran inferiores. Sin la virtud de la humildad, serás una persona vana, fatua y, peor todavía, vacía por dentro.


SERES OSCUROS.- En el mundillo espiritual hay muchos magos negros, seres oscuros, personajes malintencionados y cargados de energías negativas que trabajan por y para el Malo, hablando de paz, amor y luz, diciendo con frecuencia cosas como ‘Namasté’ o ‘mi alma abraza a tu alma’, entre otras frases vacuas, mostrando una apariencia bien distinta de lo que en realidad son. Lamentablemente, y hablo por mi experiencia de más de 40 años, en la actualidad este ámbito está muy infestado y parasitado por entidades nefastas que tratan por todos los medios de engañarnos, vampirizarnos, de robarnos no sólo nuestros conocimientos, sino también nuestra energía vital y opacar nuestra Luz Interior. Hasta el punto de que no pongo ni puedo poner la mano en el fuego por nadie. Cuidado con lo que creen, mucho cuidado en quienes depositan ustedes su confianza.


VALORES TRASTOCADOS.- Es muy peligrosa la idea, tan popular entre los seguidores de la Nueva Era, de que el desarrollo espiritual no requiere de autodisciplina, ni de abnegación, ni pureza, ni santidad de vida; de que todo lo puedes conseguir por ti mismo y puedes lograrlo todo sin esfuerzo. Esta errónea creencia ha llevado a miles de personas alrededor del mundo a enfermarse mentalmente, a trastocar sus valores, incluso a ser parasitadas por malos espíritus, sin ni siquiera darse cuenta. Y es que son precisamente el egoísmo, el egocentrismo, la pereza mental, la impureza, la inmoralidad y la codicia por conseguir esos supuestos poderes y experiencias “sobrenaturales” que creen poder obtener con extrañas técnicas y absurdas prácticas, los factores negativos que mantienen a la gran mayoría de los aspirantes espirituales de hoy más lejos que nunca de la meta real.


DIOS USA AL DIABLO.- El diablo y el Mal están en el mundo porque Dios deja que se manifiesten. Estoy seguro de que una de las cosas que más rabia le da al Adversario (ya que eso significa la palabra Satanás) es que el Creador se valga de él para ponernos a prueba. A todos. Todos somos puestos a prueba. Incluso los exorcistas, que también nos enfermamos y a quienes el demonio no deja en paz y nos molesta de distintas e insidiosas formas. Dios nos pone a prueba a nosotros y nos hace experimentar también el sufrimiento, para que podamos compadecernos de nuestros semejantes.
Las autoridades eclesiásticas -tengo que decirlo muy claro- no experimentan tales cosas, porque ellos viven muy cómodos sentados detrás de sus escritorios. Cada vez hay más acciones del diablo en el mundo, y cada vez la Iglesia católica es más inofensiva ante esas fuerzas del mal.
La Iglesia actual, por temor a ser tachada por excesos como los cometidos antaño por la Inquisición (que realmente fue una vergüenza histórica), lo que no puede hacer es pasarse al lado contrario, al del racionalismo, hasta el punto de llegar a negar la existencia del diablo o no enseñar siquiera a sus soldados, los sacerdotes, el imprescindible latín o no dotarlos de las armas necesarias para este combate espiritual que hay que mantener a diario contra el Maligno. El diablo lo sabe, y se ríe en la propia cara de los sacerdotes que hoy día no creen en su existencia.


QUIÉN ERES.- No te preocupes de quién te dicen que eres, de cómo desean que seas, de cómo te vean -o creas que te ven- los demás.
Preocúpate de quién eres realmente, de cómo te ves realmente a ti mismo. Y esfuérzate para ser quien realmente tú deseas ser.
Vivimos tiempos difíciles, en los que la Maldad parece cobrar nuevas fuerzas y el influjo del Maligno está presente en muchas situaciones de nuestra vida cotidiana.
Nunca te rindas, ahora menos que nunca. Y esfuérzate para mantener siempre encendida tu Luz Interior, porque se acercan tiempos de mucha incertidumbre y Oscuridad.


EMOCIONES.- Tras una nueva estancia Allá Abajo, reflexioné:
Nos decimos muchas veces a nosotros mismos que no siempre somos responsables de nuestros actos.
Aunque haya un demonio en tu hombro, o esté susurrándote en el oído, eso no significa que tengas que escucharlo… por muy dulces que sean sus palabras.
Es fácil que las emociones nos cieguen. Que dejemos que el Miedo nos lleve a la Oscuridad.
Por ello, cuando eso sucede, necesitamos que alguien nos vuelva a abrir los ojos… y así nos ayude a ver la Luz.


EL MAL.- La existencia del Mal, como algo externo a nosotros, es cierta y real. Nadie puede negarlo.
Pero para algunas personas, ese «mal exterior» es algo reconfortante y puede incluso llegar a servir de justificante, para evadir una responsabilidad, o de eximente de algún delito («el diablo me hizo hacerlo»).
Por eso tendemos a obviar, o a olvidar, que la batalla entre el Bien y el Mal se libra también dentro del corazón humano.
Y es que, en muchos casos, para conocer qué es el Bien también es preciso haber conocido qué es el Mal.
Porque la luz sólo se percibe en toda su intensidad cuando se enciende desde la oscuridad.


MÉDIUMS.- Los/las médiums, si es que realmente lo son, nunca usarán mal sus dones. Si lo hacen, por ignorancia o por lucro económico, pronto o tarde pagan las consecuencias. Y entre otras situaciones, quedan expuestos/as a ser contaminados por malos espíritus, por no decir poseídos, como le sucede a cierto personaje. Es bueno que ustedes lo sepan y se den cuenta de lo riesgoso y peligroso que es jugar con el mundo del más allá y utilizar a los espíritus inconsciente e irresponsablemente.


OSCURIDAD.- Cuando has estado transitando por senderos tenebrosos, por ti mismo o llevado de la mano por algún demonio o ente sombrío, aunque creas que haya sido sólo en sueños, regresas con una parte de esa ominosa oscuridad pegada a ti. A veces la oscuridad por la que caminas -o por la que te llevan- es tan intensa que ni siquiera eres capaz de percibir tu propia sombra. Por ello, es vital ser consciente de que tienes dentro de ti una Luz Interior a la que puedes recurrir para alumbrar tu camino, y encenderla incluso en los peores momentos. Aunque la Oscuridad esté a punto de devorarte, nunca te rindas, mantén siempre encendida tu Luz.


MI CAMINO.- En mi camino de vida he aprendido:

Que no quieren que aprendas.
Que no quieren que enseñes.
Que no quieren que opines.
Que no quieren que pienses.
Que no aceptan que tengas ideas propias.
Que no les gusta que ofrezcas ni plantees puntos de vista diferentes a los suyos.
Que tienes que ser parte del rebaño y caminar con él al mismo ritmo, sin retroceder, sin adelantarte, sin pararte.
Que no se te ocurra traspasar ciertos límites.
Que no busques más allá de lo establecido.
Que no tienes razón y nunca la tendrás.
Y que aunque la tuvieras, no te la darán.

Estimadas y estimados intolerantes: lo siento, pero conmigo, a estas alturas de mi existencia, todo lo anteriormente dicho, no vale. Sigo mi camino con total libertad, con mi conciencia tranquila, tratando de ayudar al prójimo en la medida de mis posibilidades. Y, aunque no siempre sea fácil, esforzándome por llevar siempre encendida mi Luz Interior.


“El Universo se compone de esferas diferentes, con varios grados de luminosidad y felicidad, y esas esferas nos servirán de morada después de la muerte en la Tierra, de conformidad con las condiciones espirituales que aquí hayamos conseguido”.
«Los que están poseídos por el amor de sí mismos y el amor hacia las cosas mundanas no están facultados para recibir las cosas buenas y verdaderas; abominan de ellas y las desechan. Apenas entran en el cielo y toman contacto con ellas, sienten repugnancia y se apartan. Entonces, huyen rápidamente para confabularse en el infierno con quienes aman las mismas cosas que ellos aman».
(Extraído de la obra «Del Cielo y del Infierno», de Emmanuel Swedenborg).

Me gusta mucho esta interpretación de Swedenborg, científico en la primera mitad de su vida y escritor y místico después, tras protagonizar una intensa experiencia espiritual y mística que reorientaría su vida por completo. Según su concepto, que comparto, nadie va obligado al infierno, sino que quien lo hace lo ha elegido voluntariamente.


Silencio.
Reflexión.
Meditación.
Serenidad y paz espiritual.
Recuperándome poco a poco de esta nueva prueba, una grave neumonía que no ha sido nada fácil superar.
Estando obligadamente en cama, he tenido mucho tiempo para dedicarlo al espíritu. Y he visto muchas cosas, algunas de ellas muy terribles.

Debemos prepararnos todos para hacer frente a los tiempos todavía más oscuros y difíciles que se avecinan.


EGOCENTRISMO.- Uno de los defectos o imperfecciones del espíritu que más tenemos que trabajar en la vida, es nuestra tendencia al egocentrismo, a pensar que los demás tienen que ayudarnos y prestarnos atención, solamente porque creemos que lo necesitamos y sentimos que lo merecemos. Incluso llegamos muchas veces al extremo de exigir esa atención. Si no la conseguimos, nos sentimos rechazados y llegamos a decir que estamos faltos de amor.

Lo que en realidad sucede en estos casos es que nuestro planteamiento de vida está profundamente equivocado. El egocentrismo nunca es positivo, y deberíamos esforzarnos en cambiarlo poco a poco en servicio y ayuda al prójimo, para así ir puliendo este defecto.


PROBLEMAS.- Mi maestro de meditación me explicaba que una de las mejores maneras de afrontar la adversidad y los problemas que pueden surgir en tu vida, aparte de actuar rápidamente para hacerles frente, es reducir siempre el tamaño y la intensidad de tales problemas, tomándolos de uno en uno.

Si cargas sobre tus espaldas más de una clase de problema a la vez, quizás no puedas resolver ninguno. No seas de esas personas que soportan hasta tres de esos tipos de problemas: los que han tenido, los que tienen y los que esperan tener.

La clave es sencilla: controla lo que tú tienes el poder de cambiar, y acepta lo que no puedes cambiar.


TU DEMONIO PARTICULAR.- En un momento determinado, me preguntó:

_Y bueno, ¿dónde has dejado a tu demonio?

_¿A qué te refieres? -le repliqué-. Estoy hablando con uno…
_No -respondió-. No me refiero a mí, sino a TU demonio.
_No entiendo… -me vi obligado a reconocer-.
Así, dado que estaba conjurado para decir siempre la verdad, se vio obligado a explicarme que, de la misma forma que disponemos de un ángel de la guarda particular que nos ayuda, orienta y aconseja, asimismo disponemos de un demonio también particular, que en vez de guardarnos nos está continuamente tentando. Es decir, nos está atacando para tratar de ver la forma de lograr su objetivo. Y ese objetivo no es otro que hacer que le acompañemos, para que nos instalemos eternamente con él; para llevarnos a ese mismo lugar al que extrañas y singulares circunstancias me habían conducido: Allá Abajo.


DESOLACIÓN.- Un principio espiritual universal afirma que cuando experimentamos desolación, es el momento que más le gusta al demonio para atacarnos con diversas tentaciones. Desolación, en general, es cuando te sientes débil espiritualmente. Con sentimientos de tristeza, depresión, desánimo, desesperanza, con un deseo de darte por vencido en la vida. Cuando piensas o dices: “A nadie parezco importarle», «No valgo mucho», etc., estás experimentando el estado de desolación. Y de ello se aprovecha el Maligno, siempre alerta para hacerte caer en la tentación de todas las formas y maneras posibles.


DOLOR.- El dolor físico puede llegar a ser muy grande, invalidante incluso. Pero con paciencia, con resignación y con la ayuda divina, se puede sobrellevar, hasta que la zona enferma sane.
El dolor emocional, por una pérdida, una decepción, una tristeza, también puede llegar a ser muy grande. Pero asimismo se puede superar.
El dolor espiritual, sentirse lejos del Creador, abandonado de Él, es el más terrible. No se lo deseo a nadie.


Quien vive de esperanza, ve más allá. Quien vive de amor, ve más profundo. Quien vive de fe, ve con una nueva luz. Y quien vive de fe con amor y esperanza, ve y siente todo distinto, porque en él resplandece la verdadera Luz Interior.


NO VEN NI QUIEREN VER.- Todo es del color del cristal con que se mira. Muchas personas, lamentablemente, no ven ni quieren ver la realidad, sino lo que otros les hacen ver, o les dicen que tienen que ver. O por comodidad o ignorancia, creen que ven algo que en realidad no es. Así se hace cierto y patente el refrán: no hay peor ciego que el que no quiere ver. Donde no hay ética y valores morales, todo lo demás son máscaras y vanas apariencias.

Infórmate, culturízate, aprende a pensar por ti mismo y a tener tu propio criterio, no lo que otros quieren que pienses o te digan que creas.


AYUDAR A LOS DEMÁS.- Cada persona percibe sus problemas y conflictos de manera distinta. Hay gente que externaliza tales problemas y los hace públicos, mientras que otras personas prefieren no decir nada y quedárselos para sus adentros. No todos buscan ayuda, no todos la necesitan, aunque otros piensen lo contrario.

Así pues, todo quien quiera ayudar a una persona a resolver sus problemas, primero debe informarse y tener bien claro si dicha persona realmente quiere esa ayuda, si la está pidiendo. En el caso que la persona no esté buscando la ayuda, no debemos forzar nada; porque de lo contrario todos nuestros esfuerzos serán inútiles.

Y si hacemos algo sin el permiso y consentimiento explícito de la persona afectada, será un ejercicio de manipulación para satisfacer nuestro ego, y no una real ayuda espiritual.


MI LIBERTAD DE EXPRESARME.- A pesar de todas las presiones y/o comentarios negativos recibidos, de ninguna manera pienso renunciar a mi libre pensamiento, a expresar con toda libertad mis ideas, sentimientos, razonamientos y argumentos.
Si molesto a alguien, si alguien se rasga las vestiduras por lo que yo digo o escribo en público, no diré que lo lamento: me mentiría a mí mismo.
De ser así, ese alguien lo tiene muy fácil: deje de seguirme, de leer mis artículos o mis posts. De verdad, se lo recomiendo: ignóreme.
No es mi culpa si usted, probablemente, tiene un talante inmaduro o intolerante, o su carácter es infantil, o es un fanático o fundamentalista religioso, político o de cualquier otra clase.
Soy un ente pensante, independiente y libre. Muchas veces digo y escribo cosas que sé muy bien que no van a gustar a todos.
Y, como muy bien dijo George Orwell en su gran novela ‘1984’ :»La libertad es el derecho de decir a la gente aquello que no quiere oír».


UN RECUERDO.-

Un día 19 de noviembre, hace 47 años, mientras el dictador Franco agonizaba en Madrid, tras una de las cotidianas protestas de los estudiantes universitarios, fui detenido en Barcelona por los grises, la policía armada de la dictadura, acusado de alteración del orden público y ofensas a la autoridad y llevado a comisaría. Allí estuve detenido por 36 horas, sin comer ni beber y sin poder siquiera ir al baño. Me golpearon reiteradamente en todo el cuerpo con sus largas porras metálicas forradas de goma (lumas). Me rompieron dos dientes y los lentes ópticos y los moretones de los lumazos, patadas, puñetazos y bofetadas me duraron varias semanas. Todo ello, por gritar en la calle, junto a otros cientos de estudiantes, que queríamos democracia, que ya estábamos hartos de la represión y de la larga dictadura que sufríamos todos los españoles.
Es un triste recuerdo que hoy he querido compartir con ustedes.


DIOSES SANGUINARIOS.-«Porque la vida de la carne está en la sangre, y yo mismo les he puesto la sangre sobre el altar, para que les sirva de expiación, ya que la sangre es la que realiza la expiación, en virtud de la vida que hay en ella». (Levítico 17,11).

El Dios en quien yo creo es el dios bueno y misericordioso, el que nos dio el libre albedrío. Pero la cruel realidad es que existen otras entidades que desde los inicios de la Humanidad también se hacen llamar dioses, y que se alimentan de sangre.

Los llamados dioses siguen deseando sangre. Ya no la obtienen como antaño de los sacrificios, de los holocaustos en un altar. La obtienen de las matanzas, de los bombardeos en conflictos bélicos, de crueles rituales religiosos, de la violencia y represión en las pugnas y luchas sociales que se viven en distintos países, entre ellos Chile.

La sangre que brota del dolor, del sufrimiento, de la muerte, es la que más les complace. Tras varios miles de años de crear y de impulsar conflictos, guerras y sufrimientos entre los seres humanos, todavía no tienen bastante, necesitan seguir alimentándose.


DIOS SÍ NOS ESCUCHA.- Muchas veces nos quejamos de que rezamos mucho pero Dios no nos escucha, o de que le pedimos y le pedimos y no nos presta atención.

Al comunicarnos con el Padre, cualquier petición o pensamiento sincero llega hasta Él, aunque no nos demos cuenta, y Él nos llena y rodea inmediatamente de su presencia.

Jesús dijo a sus discípulos que la única manera de llegar al Padre es a través de su Hijo. En realidad quiso decir a través del espíritu o la divinidad que Jesús-Cristo representa.

Además, todos nosotros, como hijos de Dios que somos, llevamos dentro la chispa divina, la Luz Interior. Y nuestro cuerpo es el Templo de su espíritu.

Como dice un versículo del evangelio apócrifo de Tomas: “El reino de Dios está dentro de ti y a tu alrededor, no en edificios de madera y piedra. Corta un trozo de madera y ahí estaré. Levanta una piedra y me encontrarás”.

Esto deberíamos tenerlo siempre en cuenta.


EL INFIERNO.- En uno de esos ‘tests’ que tanto proliferan, concretamente uno en el que ‘responde’ si uno irá al cielo o al infierno, a mí me salió el segundo. Aprovecho para comentar que a ese lugar le tengo respeto, pero no miedo. Ya he escrito en otras ocasiones algunas de mis experiencias de mis viajes en astral Allá Abajo; de hecho estoy redactando un ensayo al respecto. Y quiero insistir una vez más en algo que me ha repetido varias veces un demonio que está obligado a decir la verdad: ellos sólo cumplen con su trabajo y con su misión, que es la de tentarnos e intentar que vayamos por el mal camino. Somos nosotros los humanos quienes, con nuestro libre albedrío, elegimos un camino u otro. Les puedo asegurar que algunos humanos son mucho más crueles y malignos que quienes llamamos demonios. Y no olviden que esos seres, aunque caídos, siguen siendo ángeles y por tanto, no han dejado de ser hijos de Dios, el Creador de todo lo que existe, y están sometidos a Sus designios.



EMPATÍA.- Me levanté hoy repitiendo mentalmente el estribillo de la famosa canción ‘Los sonidos del silencio’, de Simon & Garfunkel. Son unos versos que hacen referencia a «gente hablando sin conversar, gente escuchando sin entender». Ello me hizo pensar que muchas personas no escuchan con la intención de entender lo que se está diciendo, sino con la única intención de responder. Esas personas están únicamente preocupadas por filtrarlo todo a través de su propia perspectiva, en vez de tratar de entender el marco de referencia de los demás.
Este tipo de comportamiento evidencia una falta de empatía. Para obtener esa empatía hacia los demás, debemos escucharlos no sólo con nuestros oídos, sino también con los ojos y con el corazón. Ser empático involucra entender a la otra persona no sólo en lo que dice, sino yendo más allá, entendiendo el corazón, la mente y el espíritu de esa persona, tratando de comprender los motivos de lo que dice y los sentimientos con que lo dice. Mientras más empatices con alguien, más llegarás a apreciar y considerar quién es y cómo es realmente.



Nadie que haya atravesado por una grave enfermedad continúa siendo el mismo después. Doy fe.


DESDE LO PROFUNDO

Reflexiones y Meditaciones

Sobre las meditaciones grupales, las aperturas de portales cósmicos y demás zarandajas (4-4-2020).




SÉ HUMILDE.- Esta es otra de las enseñanzas que me dejó mi maestro de meditación, el ya trascendido lama Thubten Yeshe: Sé humilde. La gratitud tiene a la humildad como uno de sus ingredientes. Si tu corazón es humilde, estarás satisfecho con lo que ya posees y exigirás menos, tanto de los demás como de la misma vida. Vive con humildad, serás más humano y más agradecido del gran regalo que te ha hecho Dios al ponerte en este mundo.


PRUEBAS.- Cuando las cosas te van bien, decía mi maestro de meditación, es fácil demostrar agradecimiento. Pero cuando te tienes que enfrentar a las duras pruebas que la vida te pone delante (muertes de seres queridos, enfermedades, fracasos, rechazos…), entonces ser agradecido ya se te hace más difícil.

No puedes evitar, nadie puede, tener que pasar por alguna de estas pruebas.

Pero, como ya he comentado en alguna ocasión anterior, siempre puedes encontrar algo bueno y positivo, incluso en los peores momentos y circunstancias.

Si aprendes a valorar esos momentos de dificultad, incluso a agradecerlos como un paso necesario en tu experiencia de vida, te será más fácil superarlos.


CADA VEZ SOMOS MÁS INHUMANOS.- ¿A qué extremos de violencia, maltrato, odio y resentimiento estamos llegando? ¿Qué nos sucede? ¿Dónde está nuestra humanidad?

¿O es que nos estamos dejando llevar por el egoísmo, el instinto, la irracionalidad, la brutalidad contra nosotros mismos, a unos niveles que ni siquiera los animales son capaces?

Con mucha tristeza, constato que cada vez más nos olvidamos de valores como el sentido común, la comprensión, la aceptación de las diferencias, el respeto, y sobre todo el amor que deberíamos tenernos los unos a los otros. Valores que son imprescindibles para nuestra supervivencia como especie y que, viendo como están las cosas, tanto a nivel local como global, dudo muy sinceramente que nos la merezcamos.

Como si tuviéramos los ojos vendados, la mente bloqueada y el corazón muerto, caminamos irremisiblemente hacia el abismo de nuestra extinción.


DESDE LO PROFUNDO
Reflexiones y Meditaciones
La Verdad y el Amor


CULTIVAR LA GRATITUD.- Como comenté en un post anterior, mi maestro de meditación me enseñó que en esta vida caótica, confusa y llena de incertidumbres y de egoísmos, aprender a cultivar la gratitud es importante, valioso y necesario para el alma.

Uno de sus consejos era éste: «Deja de preocuparte y de obsesionarte con lo que no tienes. Utilizas mucha energía mental pensando en lo que no tienes, dándole vueltas a todas las cosas que sientes que te faltan. Eso te causa enojo y te llena de frustración. Cambia el enfoque, dale la vuelta a ese planteamiento. Valora, disfruta y agradece lo que tienes y te sentirás mucho mejor».

Y ésta era otra de sus enseñanzas: «Sé humilde. La gratitud tiene a la humildad como uno de sus ingredientes. Si tu corazón es humilde, estarás satisfecho con lo que ya posees y exigirás menos, tanto de los demás como de la misma vida. Vive con humildad, serás más humano y más agradecido del gran regalo que te ha hecho Dios al ponerte en este mundo».


MALIGNIDAD.- Uno de los entes que, erróneamente, hemos convenido en llamar ‘demonios’, me dijo que ellos sólo cumplen con la misión que les ha sido encomendada. Me reiteró que hay otros seres más malos que ellos. Por ejemplo, los humanos. Y me insistió en que abramos los ojos ante una realidad en la que muchos no creen o sencillamente se niegan a aceptar: Muchísimo más crueles que los demonios o los humanos, existen otros seres, físicamente reales, perversos y malignos hasta extremos inconcebibles para las mentes racionales. Seres que desde hace miles de años están aquí en la Tierra, que antaño nos dominaron bajo la apariencia de dioses y que, entonces y ahora, nos exigen sacrificios y se alimentan de nosotros, en especial de nuestros hijos. Esos seres son miles de veces más malignos, sanguinarios y negativos que los ‘demonios’ asimilados por el judeo-cristianismo con los ángeles caídos y que no tienen ni cuernos, ni rabo ni pezuñas como se nos ha hecho creer.


TRABAJA TU SOMBRA.- Es importante que te des cuenta de que no todo está destinado a ser «amor y luz» las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Tener esta expectativa del viaje de sanación en realidad te prepara para una gran decepción, porque gran parte del viaje implica que explores y aceptes algunas de las partes más profundas y oscuras de ti mismo. Aprender a equilibrar el yo de sombra con el amor y la luz es la forma real de realizar el viaje de sanación. Estar demasiado lejos en cualquier extremo puede ser malo y, de hecho, puede impedirte hacer el trabajo necesario para conectarte con tu mayor bien. No tengas miedo de la oscuridad. Abrázala y entiéndela.


DESDE LO PROFUNDO
Reflexiones y Meditaciones
Falsos ángeles de luz


SÉ AGRADECIDO.- Mi maestro de meditación siempre me decía que, a pesar de las dificultades que puedan presentarse, hay que ser agradecidos con la vida y las personas.

Las personas malagradecidas, al pasar los años, se van quedando solas. ¿Quién querría estar con alguien que no va a apreciar el esfuerzo que uno hace por ellos? Por este motivo, estas personas tienden a caer en la depresión.

Tú, esfuérzate siempre en ser agradecido. Aprender a dar las gracias cambiará notablemente tu vida, mejorará tus relaciones sociales, te ayudará a crear empatía con las demás personas y también te hará sentir mejor emocionalmente.


QUÉ DIFÍCIL ES CONVIVIR.- En nuestro cotidiano mundo, observamos que las personas son de todas las variedades sociales, géneros, edades, y vienen en todos los colores, tamaños y formas. Por ello no siempre es fácil aprender a convivir, a trabajar y a asociarnos con los demás. Este mundo en el que vivimos es interdependiente y nadie es una isla en sí mismo, aunque algunos somos más comunicativos y sociables que otros.
Esta gran variedad de diferencias nos ha de llevar a ser más tolerantes con las diferentes naturalezas de las personas. Así se supone que debería ser, llevarnos bien todos con todos, para que la vida fuera mejor para todos.
Hasta aquí, la teoría. Porque lo que vemos cotidianamente dista mucho de lo que sería ideal. En el metro, en la micro, en la calle, hombres y mujeres, jóvenes y adultos, se aíslan los unos de los otros, pendientes de sus celulares, escuchando música o cualquier otra cosa para no tener que escuchar a los demás, quizás incluso para no escuchar sus propios pensamientos. Y los gestos y muestras de discriminación, racismo, xenofobia y rechazo a nuestros semejantes, por su color, procedencia o estatus social, o por tener alguna discapacidad, son casi cotidianos.
Si no tratas a tu prójimo con respeto y lo demuestras no sólo con pensamientos sino también con acciones, tienes todavía una importante lección que aprender en esta vida.


El nacimiento es la puerta de entrada a este mundo. La muerte es la puerta de salida.


EN LA OSCURIDAD.- Cuando has estado transitando por senderos tenebrosos, por ti mismo o llevado de la mano por algún demonio o ente sombrío, aunque creas que haya sido sólo en sueños, regresas con una parte de esa ominosa oscuridad pegada a ti.

A veces la oscuridad por la que caminas -o por la que te llevan- es tan intensa que ni siquiera eres capaz de percibir tu propia sombra.

Por ello, es vital ser consciente de que tienes dentro de ti una Luz Interior a la que puedes recurrir para alumbrar tu camino, y encenderla incluso en los peores momentos.

Aunque la Oscuridad esté a punto de devorarte, nunca te rindas, mantén siempre encendida tu Luz.


ANTE EL 11/11.- ¿No se han preguntado ustedes por qué hay tanta insistencia de algunos ‘iluminados’ en que «abramos umbrales», o en que estemos preparados para «recibir toda la energía cósmica» que supuestamente nos llegará cuando dichos «portales» se abran? ¿No se han parado a pensar qué hay realmente detrás de toda esta parafernalia inventada por la Nueva Era? ¿Qué tipo de energías, qué entidades desconocidas llegarán realmente, si es que llega alguna? Reflexionen y no se dejen engañar.


Así como Dios atiende nuestras plegarias, siempre que éstas surjan del corazón y se hagan con fe, también el diablo atiende y responde cuando se le llama o invoca.
El Malo no desperdicia ninguna ocasión para hacerse presente o para ejercer su negativa y nefasta influencia sobre nosotros.
Por ello es tan peligroso acercarse o jugar con lo Oculto sin tener el conocimiento, la experiencia y la prudencia necesarios para ello.


APROVECHAR LA ADVERSIDAD.- La adversidad y las situaciones negativas en tu vida hacen que te plantees estas preguntas: ¿Te adaptarás a hacer lo que debes hacer y seguirás adelante, o permitirás que las dificultades te venzan? ¿Sabrás encontrar la ocasión y sacar provecho de lo bueno que hay incluso en lo malo, o te dejarás sumergir en la tormenta de depresión y desánimo, sin darle al sol la oportunidad de brillar en tu vida?
Todos y cada uno de nosotros enfrentamos adversidades en algún momento de nuestra vida -como ya comenté en otra ocasión-. Si no sabes aprender de ellas, se convierten en castigo. Pero si sabes sacarles provecho, entonces se convierten en positivas lecciones de vida.


EL FRACASO Y LA FATIGA.-Dos de los grandes obstáculos para triunfar en la vida son el fracaso y la fatiga. Tienes una buena idea, haces planes y todo va bien, hasta que topas con tu primer fracaso. O trabajas, logras unos cuantos éxitos o proyectos realizados, hasta que llega un día en el que te das cuenta que hay mucho más trabajo del que esperabas, que te queda mucho por hacer, y entonces se apaga tu energía, te fatigas y te desanimas.
Tanto el fracaso como la fatiga se vencen con perseverancia, constancia y fuerza de voluntad. Haz caso omiso e ignora a las personas negativistas. La perseverancia requiere siempre optimismo y tesón, enfocarte siempre hacia adelante y no hacia atrás.
En el fondo, si lo piensas, la vida es así: Haces cosas, algunas salen bien, otras fallan. Te esfuerzas más y si triunfas, otros rápidamente lo copian y se suben al carro de tu éxito. Entonces, no te queda otra opción que asumir, alegrarte incluso de que te copien, y hacer nuevas y distintas cosas. Sin rendirte nunca.


APRENDIZAJE

A lo largo de tu vida te sucederán muchas cosas. Unas buenas y otras, no tanto. Pero todo forma parte de tu aprendizaje. Las cosas buenas, debes valorarlas, mantenerlas, potenciarlas y mejorarlas. Las que no son tan buenas, has de asumirlas, digerirlas, sacar de ellas la enseñanza que te plantean y esforzarte en que no se repitan. Las adversidades y dificultades que enfrentas en la vida, son siempre a tu favor. Suponen un desafío, son una oportunidad para ir siempre un poco más lejos, y sobre todo ir un poco más profundo dentro de ti mismo, para así llegar a descubrir tu Luz Interior. Los lechos de rosas y los caminos dorados están solamente en los cuentos infantiles. Si en tu vida no se presentaran problemas, hechos y situaciones ingratas, sencillamente no sería vida.


EXOTERISMO Y ESOTERISMO
Me educaron en el cristianismo, creo en Dios y en Jesucristo. Estuve a punto de ser ordenado sacerdote y realizo exorcismos y liberaciones desde hace muchos años. Y, como ya he dicho otras muchas veces, no me siento oveja de ningún rebaño. Soy muy crítico con algunas de las normas, dogmas e imposiciones de la Iglesia católica, que no acepto, ya que me considero abierto de mente y sólo estoy sometido a la autoridad de Dios.

Una de mis grandes dudas, que desde mis ya lejanos años de Seminario lleva dándome vueltas en la cabeza, es ésta: ¿Por qué el catolicismo condena y no acepta las enseñanzas esotéricas? ¿Por qué no quiere que se estudien, que las personas aprendan y conozcan los antiguos secretos y misterios? ¿Qué es lo que temen que sepamos?

Las autoridades católicas no tienen inconveniente en que se impartan y divulguen enseñanzas exotéricas (las que están fuera, que son públicas, sin secreto alguno). Pero cuando se trata de las enseñanzas opuestas, las esotéricas (las que surgen de dentro, del interior, de la intimidad de cada uno), ahí su cerrazón mental es impresionante.

Todo el conjunto de enseñanzas filosóficas secretas, que derivan de las antiguas Escuelas de Misterios egipcias y griegas, del Hermetismo, la Alquimia, la Cábala, etcétera, en vez de llevarnos al mal, como afirman quienes pretenden mantenernos ignorantes para poder controlarnos como rebaño de ovejas, son unos conocimientos que nos permiten adentrarnos en realidades desconocidas y ocultas para una mayoría.

Para mí, estudiar estas enseñanzas secretas no se contradice con estudiar otras como Espiritualidad o Meditación; porque en el fondo, el objetivo es el mismo: aprender, adentrarse en uno mismo, abrirnos a percibir otro lado de la vida que muchas veces ignoramos por miedo, o porque nos ha sido prohibido; en suma, buscar la iluminación de nuestra propia alma y de nuestra identidad como seres humanos.


HOY ES UN BUEN DÍA.- Hoy es un buen día para dar gracias por lo que tenemos y no dejar que nuestra felicidad dependa de algo o de alguien. Nuestra felicidad depende de nosotros mismos y de lo agradecidos que seamos, a pesar de todos los problemas y dificultades que puedan presentarse, con lo que la vida nos permite tener en cada momento.


EL VERDADERO CIELO

Mi maestro de meditación me preguntó un día:
-¿Crees que hay un cielo y un infierno?
-Sí, lo creo firmemente -le respondí.
-¿Crees que el cielo está allá arriba? -preguntó de nuevo, señalando con el dedo hacia lo alto.
-Eso ya no lo sé -dije-. Sobre nuestras cabezas hay un cielo físico, pero usted en ocasiones me ha hablado de que hay un cielo espiritual.
-En efecto, así es. Aprende esto: el verdadero cielo no es el cielo que ves con tus ojos. El cielo verdadero es el lugar donde se desarrolla la vida espiritual, y ésta ocurre en tu ser interior. El mundo exterior que percibes con tus cinco sentidos y el universo que los hombres van descubriendo a través de la ciencia y la tecnología, es sólo una imagen del universo espiritual infinito que está dentro de ti; pero que no puedes captar en toda su plenitud, por las limitaciones de tu mente y la dureza de tu corazón.