Los registros akasicos, aparte de ser una estafa, son la ocasión propicia para ser parasitados por entidades espirituales desconocidas y malévolas

Les recomiendo encarecidamente la lectura del artículo sobre la gran estafa de los registros akashicos (escrito en algunos sitios con hache y en otros sin ella), y el enlace al final del mismo a otro artículo que publiqué hace ya un par de años, sobre la misma temática, explicando el inicio y los orígenes teosóficos y metafísicos de estos inexistentes “registros”. Para que tengan información clara y no caigan en el engaño.

Aparte de esos artículos informativos, quedan otras preguntas y comentarios sobre el tapete. Por ejemplo, el porqué están hoy tan popularizados en el mundillo de las terapias alternativas. A poco que uno piense y haga uso de su sentido común, sin creer ciegamente en lo que otros nos quieren hacer creer, este tema ya debería ponernos en alerta y hacernos dudar de todo este rollo de los registros akashicos (de la palabra ‘akasha’, que en sánscrito significa cielo, espacio, éter), que hoy se promueven como una alternativa para “elevar la consciencia” y el “despertar”, esos registros invisibles que solamente son “vistos” por esos seudoterapeutas.

¿No se supone que, como se nos dice, ya estamos lo suficientemente despiertos como para poder ‘consultarlos’ por nosotros mismos? Entonces, ¿por qué hemos de recurrir a estos autodenominados terapeutas, a estos “expertos” que no tienen estudios serios de ninguna clase?

La cruda realidad es ésta: aun en el supuesto de que existieran realmente, no podemos “descargar” el informe de nuestros “registros personales” sin haber pasado antes por una especie de iniciación, por un proceso que abarca: 1) relajación y sugestión. 2) recepción de información de manera canalizada. 3) limpieza akashica. 4) etc. etc. (explicar aquí todo el proceso sería muy largo).

Lo que realmente nos importa es esa “apertura” que se nos exige, para “recibir la información canalizada”. Aquí está el mayor de los peligros: esa apertura no es otra cosa que UNA AUTORIZACIÓN Y UN CONSENTIMIENTO PARA SER INVADIDOS, PARASITADOS, POR ENTIDADES ESPIRITUALES DESCONOCIDAS, previamente invocadas como parte del proceso, y que son las que nos mostrarán esos “secretos” de nuestro pasado y de toda la humanidad.

Todo este proceso te lo tienes que creer, porque tú no ves nada de nada. Toda la información le llega al canalizador , nunca a ti directamente.Y esa información le es transmitida a esta persona autodenominada “terapeuta” a través de los famosos “seres de luz”, que te dirán lo que sea, cualquier mentira para hacerte creer aún más este cuento new age y para que así termines tan o peor contaminado y parasitado, como ya les ha sucedido a algunos de esos “expertos” que han pasado por nuestro consultorio, para que les liberáramos de distintas entidades parasitarias que se habían pegado a ellos como lapas.

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La gran estafa de los registros akashicos

No existe nada que se parezca a una biblioteca akashica. Eres libre de comprar humo.

Muchos son los que se han encontrado con modos de vida distintos y a su vez distintos modos de hacer negocio a través de la espiritualidad. Una de las razones por las que no ha muerto la nueva era, es por los cuantiosos beneficios que aportan sus distintas terapias y recursos, que a poco que profundizas en ellos te das cuenta que son una monumental estafa.

Uno de ellos es la lectura de registros akashicos, esta es otra de esas cosas que el “profesional” que se dedica a ello, se saca el “título” con un par de cursos o talleres, invirtiendo en lo que será un negocio, basado en el engaño puro y duro. No es raro que aquel que lee los registros akashicos, sea además canalizador, maestro reiki, limpie energías, o cualquier otro de esos recursos con los cuales se sacan una pasta a base de aparentar buena onda y darte el sablazo sin disimulo.

Los registros akashicos en realidad no son ningún registro o biblioteca en el que se almacenen nuestras vidas pasadas, esto no existe. Nuestras vidas pasadas están en nuestra memoria de alma como lo llamarían los más místicos, o subconsciente, como lo llamarían los más racionales. La Tierra como ser vivo con conciencia tiene su propia memoria a la cual se puede acceder. Esta conexión con la conciencia del planeta ya la conocían distintos pueblos en la antigüedad y aun hay algún chamán que puede establecer esta conexión, allí es donde están todos los recuerdos y la historia del planeta, pero solo y exclusivamente del planeta, no está tu vida allí, solo la suya.

Como no podía ser de otra forma, nuestro modo de vida cortó esa conexión con lo cual no es habitual que alguien pueda conectarse a la memoria planetaria y conocer todos los hechos acaecidos en este planeta; si esto sucediera, todo lo que crees que sabes de historia se iría a la basura, por eso el sistema se afana en mantenernos desconectados e ignorantes, amnésicos y dormidos, porque si restablecieras esa conexión con la memoria del planeta todos los textos sagrados, no serían más que papel higiénico. Otros intereses en que no podamos restablecer esta conexión, es que supondría desvelar la verdad tal cual es y tal cual ocurrió, (la verdad pura y absoluta) no descarto que en un futuro incluso todos sepamos conectarnos y sepamos ver esta verdad, pero mientras dudo mucho que en ninguna consulta exista alguien que pueda conectarse a esta memoria, de ser así ya sería fiambre.

¿Que sucede cuándo me leen los registros akashicos?

Cuando alguien va a una de estas consultas y el “profesional” de turno se conecta a los registros, en realidad no hace nada fuera de lo común. Por lo general, hace que pide permiso a un “guardián” de estos registros, y este le permite acceder a ellos, en un protocolo ilusorio, pero lo que hace es el típico ritual pre-canalización, para conectarse con un ente en concreto. Esto no es más que una pantomima que hacen de cara al cliente, ya que lo único que ocurre es que canalizan una entidad que se encarga de hacer el papel de lector de ese hipotético registro. Como habrás adivinado ya, básicamente te dicen lo que quieres oír, o lo que les interesa que oigas. Como en todo lo que hay detrás de estas cosas en las que alguien canaliza a alguien, ese ente que aporta información requiere energía, y se la va a cobrar a un alto precio. Por supuesto la energía será tuya, crearás un lazo al que atarte a ese ente, al cual habrás otorgado permiso para que te la robe.

Básicamente después de esa pequeña ceremonia previa a la lectura de tu registro, el ente que es canalizado, te dirá que fuiste tal o cual persona hace unas décadas o unos siglos, y que arrastras unos karmas, que aun no has sanado y que necesitas limpiar; como tú has ido voluntariamente, igualmente accedes voluntariamente a ser sanado o limpiar ciertas energías, traumas, etc… que arrastras de vidas pasadas. ¿Qué pruebas te aportan? Ninguna, eres un crédulo, y tu cometido es únicamente creer lo que te cuentan y confiar en la buena fe de estos, cosa que brilla por su ausencia, ya que el ente te va a dejar seco y es probable (casi seguro) que te provoque una enfermedad. El lector de estos hipotéticos “registros” es un estafador consciente, como todos lo que se dedican a esto y cobran. Esto que en apariencia es sencillo e inocente, ir a una consulta y pagar por información, no lo es, porque estás regalándote, has abierto una puerta y has accedido a que te parasiten, te implanten y por supuesto, al someterte a esta sesión, has creado un acuerdo con ese ente, en el cual por la información que te ofrece, tú accedes a todo esto y las consecuencia posteriores.

Por supuesto toda la información que te den está sujeta a tus creencias y a tu capacidad de creer, sin que haya forma posible de que te aporten pruebas ¿Hay verdad en algo de lo que me cuentan? Seguro que no todo es mentira, por supuesto habrá algo de verdad, pero poquito, no te hagas ilusiones, como suele ocurrir con cualquier canalización, está sujeta a que la creas, no a que sea verdad, con lo cual lo que te aporten no te va a ayudar en nada, y por el contrario estarás dando mucho más de lo que recibes.

Piensa que son los mismos entes que un día intervinieron en tu reencarnación, así que saben quien eres, pero no te van a decir quién eres, te van a dar un batiburrillo de mentiras y verdades a medias, mezcladas como solo ellos saben, para que sigas igual de ignorante de ti mismo que antes.

Las personas que hacen estas lecturas, la mayoría, son conscientes de que participan en un engaño, simplemente no quieren saber la verdad de lo que hacen, prefieren vivir cómodos en su engaño y del engaño de terceros, esto les reporta un lucrativo modo de vida y hacen de tripas corazón. Por supuesto esto no los exculpa, ni los hace inocentes, en el fondo saben que es un engaño; la única forma de acceder a tus vidas pasadas es a través de tu propia memoria, de tu expansión de la conciencia, este es el modo natural, ya que las regresiones hipnóticas no son 100% fiables, de hecho lo único fiable que existe al 100% eres tu mismo.

Como con todo en esta vida, no siempre coger un atajo te hace llegar antes, y esto es una forma de engañar a crédulos, que están ansiosos de saber cualquier cosa por la vía rápida, muchos solo quieren saciar su curiosidad, o que les den una explicación a sus desgracias. Siempre es mejor pensar que tu vida es una mierda por culpa de una vida pasada, que afrontar la realidad y tomar cartas en el asunto. Como siempre es mejor tirar balones fuera que tomar conciencia y ser responsables de nuestras cagadas. Esta falta de responsabilidad es la que hace que empeores la situación metiendo entidades en tu vida y creando lazos que luego te será difícil romper.

Por desgracia esto no es un juego, pero se ha tomado esta actividad con la misma frivolidad que ir a un spa, las consecuencias son bastante peores; ni que decir tiene, que todas las técnicas que han ido aflorando estas últimas décadas son más de lo mismo, entes drenando a ingenuos e incautos humanos, que no saben que el río en el que nadan está lleno de pirañas, pero bueno, siempre se le puede culpar al ego, a tu sombra o a cualquier recurso que permita que ignores que existe lo negativo y que está ahí esperando a que tropieces.

Fuente del artículo: lacosechadealmas.blogspot.cl
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PARA SABER MÁS
Los registros akashicos son pura fantasía esotérica

Las experiencias cercanas a la muerte (2)

En nuestra existencia existe un hecho cierto y comprobable: la muerte. Cruzar la frontera existente entre la encarnación o vida física y la vida real del espíritu.

Ante el hecho de la existencia probada de la muerte corporal, la ciencia psicológica lo más que hace es acercarse tímidamente a ese estado terminal, para, sin recursos científicos suficientes, tratar de ofrecer alguna solución. Pero no hay más solución que la aceptación, y si no hay espíritu, según la ciencia oficial, solo podemos enfrentar a la persona ante una terrible pérdida que le produce angustia temor y agonía: la pérdida de todo lo que es, de sí mismo.

Se ayuda a los familiares en la llamada “terapia del duelo” a superar esa “pérdida”, a alejarse paulatinamente de la angustia de no ver más al ser querido.

La Psicología y la Medicina ante la muerte carecen, por tanto, de recursos que permitan ofrecer consuelo al ser vivo que pronto desaparecerá, tienen que apelar a frases como esta: “Hemos hecho todo lo posible, el resto está en manos de Dios” en el caso que el profesional sea creyente; en otro caso será: “No podemos hacer más, la situación ha llegado a un punto irreversible, lo siento”.

Esa misma ciencia, que se resiste a reconocer el espíritu como una realidad, al no poder medirlo, se queda en el cuerpo perecedero, y cuando éste se degrada, deteriora y desaparece, con él desaparece todo lo que la misma ciencia reconoce.

Han existido, y existen, muchas aproximaciones y estudios, por desgracia no suficientemente estructurados, y mucho menos divulgados, en el sentido de probar la existencia del espíritu y por ello, también la posibilidad de la reencarnación. Hagamos un breve recorrido por ellas:

EXPERIENCIAS CERCANAS A LA MUERTE

Gilgamesh, sumerio, rey de Uruk, en el año 2750  a.C. nos relata en 12 tablillas como él tuvo una experiencia cercana a la muerte, donde fue arrastrado por un túnel para entrar luego al jardín de la vida, rodeado de una luz brillante.

Platón, en el siglo V a.C. cuenta en su obra “La República”, la historia de Er, un soldado que regresó cuando estaba a punto de ser quemado en la pira funeraria y dijo que viajó a la luz con los espíritus guías, con una gran sensación de paz y vio almas en una gran pradera, la Llanura del Olvido, al lado de un gran río con el mismo nombre, preparándose para la vuelta a la vida. Sin saber cómo, se vio de repente a sí mismo, vivo, en la pira a punto de ser quemado.

En el libro de Arda Viraz, persa del siglo IX-X, Viraz, un hombre justo,  toma una poción de mang, beleño y vino y se prepara para viajar al más allá durante siete días. El cree que no volverá, por lo que hace testamento y ejecuta los ritos funerarios para sí mismo. Se duerme y a los siete días se despierta. Cuenta cómo los espíritus reciben su alma después de dejar el cuerpo y juntos suben tres escalones, el de los buenos pensamientos, el de las buenas palabras y el de las buenas acciones, luego recorre el purgatorio, paraíso e infierno. Según la religión mazdeísta (de los persas), no es bueno llorar por los difuntos porque contribuyen a la creación de un gran río que impide que las almas lo atraviesen.

El Papa Gregorio I (San Gregorio Magno, el mismo del famoso “canto gregoriano”) en el siglo VI, expone en su libro “Diálogo sobre la vida y milagros de los padres italianos” tres casos de E.C.M. En uno de ellos, un soldado dice que vio un puente sobre un río humeante que expelía un olor insoportable y que conducía, en el otro extremo, a unas maravillosas praderas verdes, llenas de flores con un aroma delicado y placentero. El puente se ensanchaba para dejar paso a los justos y se estrechaba apara arrojar a los malos al río hediondo. Como vemos, antiguamente la idea del río era muy utilizada.

En el siglo XVIII el sueco Emmanuelle Swedenborg efectuó y divulgó numerosas experiencias cercanas a la muerte y a la comunicación con los muertos. Un arzobispo, dado por muerto, relató, al volver a la vida, todas las conversaciones habidas a su alrededor. Es famosa la anécdota de este sabio al que la reina de Suecia le dijo en tono irónico, con respecto a sus comunicaciones con los desencarnados: “Si ves a mi hermano (que había muerto), salúdale”. A la semana, Swedenborg se acercó a la reina y le susurró unas palabras al oído. La reina se quedó lívida y dijo: “Sólo Dios y mi hermano sabían lo que me acaba de decir”.

Albert Heim, suizo, en el siglo XIX, publicó las experiencias de 30 personas que sobrevivieron a caídas en los Alpes. Todas ellas relataron la calma, la distensión del tiempo y una revisión fugaz de todo su pasado.

En el siglo XX, entre otros muchos, destacamos a:

Vladimir Negovsky, ruso, padre de la técnica de reanimación, reanimó a muchos soldados heridos en el frente durante la Segunda Guerra Mundial, tomando nota de sus explicaciones del trance. Ellos decían que era como un “sueño sin sueños” y a menudo relataban escenas gloriosas en la otra vida. Para él eran percepciones distorsionadas de un cerebro que funciona mal. Su base materialista le impidió llegar a otras conclusiones.

James Hyslop, profesor de lógica, realizó un estudio en enfermos antes de morir, donde, uno o dos días antes del evento, visualizaban apariciones de familiares o amigos fallecidos que actuaban como guías para el más allá. Ernesto Bozzano, médico, llega a casi las mismas conclusiones en sus estudios.

Sir William Barrett, médico, expresó que el moribundo tiene la sensación de abandonar su cuerpo y sus familiares percibían su aparición, una vez desencarnado.

Karlis Osis, psicólogo, a través de observaciones de médicos y enfermeros que trabajaban con agonizantes así como del efecto de los medicamentos en la frecuencia de las visiones, constató que éstos no incidían en la citada frecuencia. Las visiones en personas normales generalmente eran visuales y en aquellos que sufrían algún tipo de trastorno mental eran fundamentalmente auditivas. Los relatos incluían la aparición de figuras fantasmales que se presentaban para hacer compañía en el último viaje. Una tercera parte tuvo experiencias negativas debido a la resistencia a ver apariciones o al terror provocado por las mismas.

Citemos asimismo al famoso psiquiatra Karl Jung quien, en 1944, al sufrir un infarto, tuvo la visión de dejar el planeta desde una perspectiva panorámica, casi astronáutica.

El psiquiatra Russell Noyes, al recopilar 104 casos de personas que habían pasado por situaciones gravemente amenazantes para su vida, analizó tres etapas:

1)Resistencia.- Reconocimiento del peligro, miedo a morir, lucha por la vida, aceptación de la muerte.

2)Revisión de la vida.- Generalmente con sentimiento de paz, se revive de forma condensada y panorámica, asociado a sensación de estar fuera del cuerpo.

3)Trascendencia.- Estados de conciencia místicos, se trasciende el tiempo, el espacio y su propia identidad personal, en medio de felicidad.

Y quién no ha oído hablar del psiquiatra Raymond A. Moody y su famoso libro “Vida después de la vida”, donde se ofrecen testimonios de personas clínicamente muertas.

Moody estableció una “tabla” de sensaciones y percepciones, que detallaremos a continuación:

CARACTERÍSTICAS COMUNES DE LAS E.C.M.

1º.- Se experimenta la muerte clínica. Falta de oxígeno al cerebro.

2º .-Audición de voces de médicos y o familiares, zumbidos y/o sones de campanas.

3º.- Movimiento a lo largo de un túnel, que tiene al final una luz brillante.

4º.-Sensación de estar fuera del cuerpo y observación de lo que se hace con él.

5º.- Sensación de éxtasis o elevación y experimentación de fenómenos telepáticos, visualización de espíritus de familiares muertos que actúan como guías.

6º.-Unión con una luz brillante.

7º.- Rápida visualización de experiencias de la vida pasada.

8º.- Re-entrada en el cuerpo y recuperación de la conciencia.

La mayoría de estas experiencias suelen ser positivas, pues las personas supervivientes se suelen volver más espirituales, se interesan más por los demás, aprecian intensamente la vida, disminuye su temor a la muerte, son menos materialistas y competitivos.

Las cuatro fases de la salida del alma

Según las experiencias y los escritos de la doctora Elizabeth Kübler-Ross, obtenidas tras examinar numerosas experiencias  de casi muerte (que la ciencia llama ECM, o Experiencias Cercanas a la Muerte), la salida del alma se produce en cuatro fases, que en este artículo vamos a detallar.

Primera Fase

Las personas salen flotando de su cuerpo.

Ya sea porque mueran en la mesa del quirófano, en accidente o en suicidio, todas dicen haber estado totalmente conscientes del escenario donde estaban sus cuerpos. La persona sale volando como la mariposa que sale de su capullo y adopta una forma etérea.

Sabe lo que está ocurriendo, escucha las conversaciones de los demás, puede contar el número de médicos que intentaban reanimarla o veía los esfuerzos del equipo de rescate para sacarla de entre las partes comprimidas del auto. Unos cuentan lo que dijeron sus familiares reunidos alrededor de su cama en el momento de la muerte.

En esta primera fase se experimenta la salud total. Personas ciegas vuelven a ver. Paralíticos se mueven sin dificultad. Las personas prefieren continuar muertas a volver a la realidad.

Segunda Fase

Las personas que ya salieron de sus cuerpos se encuentran en un estado de espíritu y energía.

Les consuela descubrir que ningún ser humano muere solo. Sea cual sea el lugar donde hayan muerto o la forma en que ocurrió, son capaces de ir a cualquier parte a la velocidad del pensamiento. Se puede desplazar al lugar donde se encuentran los familiares apenados por la muerte, así estén al otro lado del mundo. Algunos, al ser trasladados en ambulancias, visitan a los amigos en sus lugares de trabajo

Esta es la fase más consoladora para las personas que lloran la muerte de un ser querido, sobre todo si ha ocurrido una muerte trágica y repentina. Cuando una persona se ha estado marchitando poco a poco durante un período de tiempo, apagándose progresivamente o padeciendo una más o menos larga agonía, los familiares tienen tiempo para prepararse para su muerte. Pero si la persona muere en un accidente o tragedia (avión, automóvil, desastre natural, etc.), no es tan fácil. La persona que muere está tan confundida como sus familiares, y en esta fase tiene tiempo para comprender lo ocurrido.

En esta fase se encuentran también con sus ángeles guardianes, guías o compañeros de juego, como les llaman los niños. Estos los consuelan con amor al morir y los llevan con sus amigos o familiares muertos anteriormente. Son momentos de alegre reunión, conversación, puesta al día y abrazos.

Tercera Fase

Guiada por los ángeles de la guarda, la persona pasa a la tercera fase, entrando en un túnel o puerta de paso que puede tener diferentes imágenes: puentes, paso de montaña, o el paisaje o la escena que a la persona le resultaba más agradable en vida, creado con su energía psíquica. A final se ve una luz brillante.

Al acercarse más a la luz se nota que ésta irradia un intenso y agradable calor, energía y espíritu de una fuerza arrolladora. Allí se siente entusiasmo, paz, tranquilidad y la expectación de llegar por fin a casa. Esta luz es la fuente última de la energía del Universo, que envuelve con un amor arrollador, la forma más pura de amor, el amor incondicional. Esta es la razón por la que nadie desea regresar a su cuerpo físico.

Para los que volvieron a la vida en la Tierra, tras una resucitación, por los paramédicos o en el quirófano, esta experiencia influyó profundamente en sus vidas. Algunos recibieron un gran conocimiento, otros regresan con advertencias proféticas y otros con nuevas percepciones. Pero todos hicieron el mismo descubrimiento: ver la luz les hizo comprender que solo hay una explicación del sentido de la vida, y esa es el amor.

Cuarta Fase

Aquí se encuentran con Dios, la Fuente Suprema, fuente de todo el conocimiento que existe, pasado, presente y futuro, un conocimiento sin juicios, solamente amoroso.

Los que se materializan en esta fase ya no necesitan su forma etérea, se convierten en energía espiritual, la forma que adoptan los humanos entre una vida y otra y cuando han completado su destino. Experimentan la unicidad, la totalidad o integración de la existencia.

En este estado la persona hace una revisión de su vida, proceso en el que se ven todos los actos, palabras y pensamientos de su existencia.

Se les hacen comprender los motivos de todos sus pensamientos, decisiones y actos y ven de qué modo éstos afectaron a otras personas, incluso a desconocidos. La persona ve como podía haber sido su vida con toda la capacidad en potencia que poseía.  En ese punto, comprende que las vidas de todas las personas están interrelacionadas, entrelazadas, que todo pensamiento o acto tiene repercusiones en todos los demás seres vivos del planeta, a modo de reacción en cadena.

El mayor regalo de Dios al hombre es el libre albedrío. Pero esta libertad exige responsabilidad, la responsabilidad de elegir lo correcto, lo mejor, lo más considerado y respetuoso; tomar decisiones que beneficien al mundo, que mejoren la humanidad.

En esta fase se pregunta : “¿Qué servicio has prestado?”. Es la pregunta más difícil de contestar, exige repasar lecciones y decisiones que se han tomado en vida, para ver si fueron las mejores. Aquí se descubre si se han aprendido o no las lecciones que se debían aprender, de las cuales la principal y definitiva es el amor incondicional.

Consideraciones

La conclusión básica de todo esto es que todos los seres humanos, al margen de nacionalidad, riqueza o pobreza, tenemos necesidades, deseos y preocupaciones similares. No existe nadie cuya mayor necesidad no sea el amor. El verdadero amor incondicional. Éste se puede encontrar en el matrimonio o en un simple acto de amabilidad hacia alguien que necesita ayuda.

No hay forma de confundir el amor, se siente en el corazón, es la fibra común de la vida, la llama que nos calienta el alma, que da energía a nuestro espíritu y pasión a nuestra vida. Es nuestra conexión con los demás.

Toda persona pasa por dificultades en su vida. Algunas son grandes y otras no parecen tan importantes. Son las lecciones que hemos de aprender. Eso lo hacemos eligiendo.

Para llevar una buena vida y tener una buena muerte, hemos de tomar nuestras decisiones teniendo por objetivo el amor incondicional y preguntándonos: ¿Qué servicio voy a prestar con esto?

Tenemos la libertad de elegir, de desarrollarnos, crecer y amar. La vida es una responsabilidad y está llena de opciones. Cada persona elige si sale de la dificultad aplastada o perfeccionada.

 

Cuando se eclipsan la razón y el sentido común: el eclipse de este 21 de agosto no es ninguna señal del fin del mundo

 

Ante el eclipse solar del próximo 21 de agosto, astrólogos, fundamentalistas cristianos y contactados extraterrestres coinciden en una interpretación catastrófica. Lo cuenta Luis Santamaría, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), en Aleteia. Reproducimos su artículo a continuación.

El próximo 21 de agosto tendrá lugar un eclipse solar que será total visto desde América y parcial desde Europa. Como es sabido, este fenómeno astronómico consiste en que la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra, ocultando la estrella de nuestro sistema planetario total o parcialmente –según la trayectoria de la sombra que proyecta la Luna sobre la superficie del planeta–, a diferencia de los eclipses lunares, que pueden verse desde cualquier punto de la Tierra donde sea de noche.

Se trata de un acontecimiento muy significativo en América, donde no se contemplaba un eclipse total del Sol de costa a costa desde 1918. Según explican los científicos, la “franja de sombra” de algo más de 110 kilómetros de ancho empezará en el norte del océano Pacífico, atravesará los Estados Unidos y terminará en el océano Atlántico. “Nunca antes un evento celeste ha sido visto por tanta gente y observado desde tal cantidad de lugares, desde el espacio, desde el cielo y desde la Tierra”, ha afirmado Thomas Zurbuchen, director de misiones científicas de la NASA.

Temor, asombro, ansiedad

En una época en la que se conoce perfectamente el mecanismo por el que suceden estos fenómenos del universo gracias a los avances de la ciencia, sin embargo continúan dándose reacciones extrañas ante los eclipses. Como afirma Steve Ruskin, historiador de la astronomía, “no importa el período de tiempo o el conocimiento científico (o la falta de éste); las respuestas humanas a un eclipse son consistente y universalmente expresiones de temor y asombro”.

Según este experto, los eclipses “a menudo fueron fuente de miedo y ansiedad”, pero la revolución científica que tuvo lugar en Europa entre los siglos XVI y XVII hizo que disminuyeran estas actitudes. La verdad es que no han desaparecido, si observamos algunas reacciones al anuncio del próximo eclipse solar del 21 de agosto, que vienen sobre todo desde el ámbito de las sectas, el esoterismo y la nueva religiosidad.

Algunas interpretaciones supuestamente “cristianas”

Como ya es habitual en estos últimos tiempos, David Meade, autor del libro Planeta X. La llegada en 2017, ha aprovechado la ocasión para anunciar el fin del mundo por obra del (inexistente) planeta Nibiru. Según sus declaraciones a la prensa sensacionalista que sigue dando espacio a sus delirios, “el gran eclipse del 21 de agosto es un gran presagio”, y lo conecta con algunas citas bíblicas que hablan sobre el oscurecimiento del Sol.

Meade asegura que este fenómeno astronómico será el comienzo del apocalipsis. Cabe recordar que en su libro había profetizado que una serie de astros impulsado por una estrella a la que considera “un gemelo binario de nuestro Sol” se acercan al planeta Tierra e impactarán en octubre de 2017. Algunos de sus cálculos, sin embargo, adelantan la fecha del cataclismo espacial para el próximo 23 de septiembre.

La verdad es que David Meade mezcla datos bíblicos con recursos esotéricos (astrología y numerología) que nada tienen que ver con la fe cristiana. Sin embargo, algunos personajes del cristianismo fundamentalista también han hecho curiosas afirmaciones en torno al eclipse, vinculando este hecho con el Apocalipsis y las señales del fin de los tiempos y de la Parusía (segunda venida de Cristo).

Mark Biltz (de los Ministerios El Shaddai), obsesionado con las profecías, ha dicho que “desde un punto de vista bíblico, un eclipse solar es un señal de Dios. Cuando hay un eclipse solar total, es una advertencia para una nación o naciones específicas dependiendo de su camino… ¿Podría Dios darnos una advertencia de que tenemos que arrepentirnos o que el juicio llegará a los Estados Unidos? ¡El momento no podía ser más claro!”.

Paul Begley también considera que es “una señal profética”, y por eso “el eclipse puede significar: ‘estamos viviendo los últimos días’”. Scott Clarke aprovecha la astrología (el eclipse sucedería en la constelación de Leo) para hacerla concordar con la Biblia y así asegurar que significa “el regreso del Rey”.

No es tan directa Anne Graham Lotz, que sí deja caer que “aunque nadie puede saber con certeza si el juicio está llegando a los Estados Unidos, parece que Dios nos está indicando algo. El tiempo dirá qué es ese algo”. En la misma línea se expresa Bob O’Dell, que señala que el eclipse solar “es probablemente un mensaje de Dios a todo el mundo”.

Otras figuras destacadas de esta corriente fundamentalista y preocupada por el cumplimento de las profecías se han decantado por esta interpretación tremendista y que entiende el eclipse del 21 de agosto como una de las señales que preceden al tiempo del fin. Como dice Michael Snyder en tono cuestionador: “¿2017 resultará ser uno de los años más significativos para las profecías bíblicas que hemos visto? No lo sé, pero Jesús nos dijo repetidamente que esperáramos las señales de su regreso, así que estoy observando”.

Esoterismo y extraterrestres

Con una apariencia totalmente distinta –pero con evidentes paralelismos–, diversas figuras del entorno de la Nueva Era y del esoterismo se han referido al eclipse del 21 de agosto como un momento especial que traerá consigo “grandes cambios planetarios”. Desde videntes y astrólogos hasta “contactados” (personas que dicen haberse encontrado o estar en comunicación con extraterrestres) han aprovechado este fenómeno astronómico para llamar la atención y acrecentar su fama y su negocio.

Por ejemplo, algunos medios informan de que el “contactado” mexicano Alberto Zecua ha divulgado –con gran difusión en WhatsApp y otras redes sociales– que entre el 17 y el 23 de agosto habrá un temblor de tierra, algo que le habría dicho “el maestro Jesús”. Un terremoto que debería ser visto como “un cambio natural que nos beneficiará en el futuro”.

Otra “contactada” mexicana, Cristina Anzures, ha publicado lo siguiente en Internet: “Tengo que darles una noticia, una alerta de allá arriba. Se vienen cosas duras y delicadas para todos los que habitamos este planeta a consecuencia de todo lo que le hemos hecho al mundo”. La razón de la catástrofe sugerida es que “la madre tierra tiene que curarse ya, para que esté mejor para los que se quedan”.

Una ocasión para la astrología

Como no podía ser de otra manera, también los astrólogos aprovechan el eclipse para llamar la atención (contribuyendo una vez más, ya de paso, a la confusión popular entre la astronomía –la ciencia que estudia los cuerpos celestes– y la astrología –la superstición que afirma que dichos cuerpos predicen el destino de las personas y de las cosas–).

Algunos medios de comunicación se han prestado a este juego, dando espacio a desinformaciones en torno al eclipse solar. En la versión digital de la revista Cosmopolitan se dirigen al público femenino (“chicas Cosmo”) con afirmaciones como ésta: “el planeta Venus (que gobierna el amor y la asociación) está siendo empujado por un par de planetas y es un hecho que el próximo eclipse afectará tus relaciones amorosas”. En esta revista, después de dar un montón de detalles sobre los problemas en las parejas que pueden suceder en torno al fenómeno astronómico, sus redactores concluyen diciendo: “así que ya sabes, chica Cosmo, si algo extraño pasa en tu relación en estos días… ¡la culpa la podría tener el eclipse solar!”.

En Univisión, por ejemplo, el autodenominado “Profesor Zellagro” da sus propios consejos y afirma que “para recibir al eclipse es importante poner orden, armonía y equilibrio” en diferentes áreas de la vida, sobre todo en los planos amoroso y económico. Hasta con recomendaciones de pequeños rituales o gestos mágicos: “escribe en un papel cuáles son tus aspiraciones económicas, coloca el papel en una cajita junto a un billete de un dólar que te servirá de recordatorio de la importancia que tiene el ahorro para conseguir abundancia”.

Los astrónomos salen al paso

Ya que en México, como hemos visto, se han dado interpretaciones tan estrafalarias al eclipse, precisamente un divulgador de la astronomía de este país ha hecho unas declaraciones públicas para tranquilizar a la población. Se trata de Pablo Lonnie Pacheco Railey, que ha afirmado que “el eclipse solar no es una señal del fin del mundo ni del principio del apocalipsis, y menos marca el inicio de una guerra en Estados Unidos con Corea”.

Para este arquitecto mexicano, “se trata de un fenómeno astronómico habitual que se apreciará con mayor intensidad en Norteamérica”, y nada más. Además, explica que “con acciones humanas el mundo definitivamente sí puede acabarse, no con el eclipse del 21 de agosto”.

Cuando se eclipsa… la razón

Una vez más, hay que hacer una llamada a la racionalidad y al sentido común. Sabemos de sobra lo que son los eclipses. El avance científico de la humanidad nos permite entender y explicar este acontecimiento astronómico. Y los que somos creyentes y confesamos a un Dios Creador afirmamos que el universo con sus leyes es obra suya y, como señalaba el Concilio Vaticano II, “por la propia naturaleza de la creación, todas las cosas están dotadas de consistencia, verdad y bondad propias y de un propio orden regulado” (Gaudium et spes 36).

Es lamentable que algunos grupos y personas se aprovechen en parte de la incultura científica y en parte de los miedos y debilidades del ser humano para ganar notoriedad, ampliar su audiencia o reforzar sus ingresos. Y, como hemos visto, esto sucede en muy diversos ámbitos de lo que denominamos “nueva religiosidad”, ya sea de impronta cristiana o de carácter esotérico. Unos y otros mezclan ciencia –a su manera– y espiritualidad en provecho propio.

También conviene apuntar a la irresponsabilidad de algunos medios de comunicación y sus profesionales, que alegremente dan espacio –quizás debido, entre otras cosas, a la ausencia de noticias en la parte del mundo que está en verano– a charlatanes, augures y personajes sin otra oportunidad que la del sensacionalismo. Individuos que aprovechan un repentino oscurecimiento del Sol para buscar el oscurecimiento de las mentes y del raciocinio de muchos.

Fuente: Aleteia/Info RIES

La mandrágora: la manzana de Satán que cura y mata

La familia solanácea tiene una reputación fatal, pero estas plantas, impregnadas de mitos y folclor, se han usado durante miles de años por sus cualidades medicinales… y es posible que tengan muchas propiedades que podrían mantenernos saludables hoy en día.

“J.K. Rowling era extremadamente buena en botánica, y una de las plantas que incluyó en Harry Potter fue la mandrágora”, le dice a la BBC Sandy Knapp, directora de la División de Plantas del Museo de Historia Natural en Londres.
En “Harry Potter y la cámara secreta”, la profesora Sprout le muestra a Harry y a sus compañeros de clase cómo cambiarle la maceta a mandrágoras pequeñas, y les dice que usen orejeras.
“El llanto de la mandrágora es fatal para quien lo escuche”, explica Hermione, alardeando de sus conocimientos.
Pero las plantas con las que los chicos están aprendiendo “son apenas de semillero”, indica la profesora, por lo que “su llanto no mata aún… aunque pueden dejarte inconsciente por varias horas”.
Los pupilos se tapan sus oídos y Harry saca una mandrágora de su maceta. “En vez de raíces, lo que salió fue un bebé extremadamente feo, embarrado y pequeño”.
“Tenía la piel de un color verde pálido jaspeado y estaba claramente chillando con toda la fuerza que le daban sus pulmones”.
Esa escena está inspirada en un mito del Medioevo, cuando se creía que cuando se sacaba de la tierra, la raíz de la mandrágora emitía un llanto agudo que enloquecía y mataba a la gente.

Julieta, aterrada
La planta también aparece en Romeo y Julieta de William Shakespeare:
“¡Ay! ¡Ay! ¿Cómo es posible que al despertarme de improviso no enloquezca ante tan espeluznantes horrores y emanaciones tan pestilentes, y entre unos chillidos semejantes a los de la mandrágora al ser arrancada de la tierra, que hacen perder el juicio a los mortales que los escuchan?”.
A los herboristas que querían usar la legendaria planta les aconsejaban taparse sus oídos, amarrar la planta a un perro y poner carne lejos de él, para que cuando éste corriera a comérsela, halara y sacara a la gritona raíz. El perro moriría pero el herborista no, y podía así aprovechar el sacrificio del que debería haber sido su mejor amigo.
Esa práctica fue registrada por el herborista español musulmán Ibn al-Baitar en el siglo XIII. Afortunadamente él cuenta que cuando siguió las instrucciones, al perro no le pasó nada.

Depende de cuánto
Para Knapp, una de las razones por las que hay tantos mitos y leyendas con o acerca de la mandrágora “es que a menudo la raíz se divide y parece que tuviera dos pequeñas piernas como la gente”.
“En todas las ilustraciones de hierbas medievales las dibujaban con cabezas y los cuerpos eran las raíces con las piernas cruzadas”.
La planta crece en las áreas áridas del Mediterráneo y Medio Oriente, donde ha sido usada como alucinógeno, analgésico, afrodisíaco y droga para la fertilidad durante miles de años.
Pero la dosis tiene que ser la correcta.

La Biblia y las brujas
“Si uno la consume, alucina, se marea y el ritmo cardíaco se acelera; además podría alterarse la visión y la cognición. Si la dosis es suficientemente alta, puede matarte”, señala Michael Heinrich del School of Pharmacy de UCL.
Una antigua referencia a su uso como droga para la fertilidad aparece en “Génesis” (30:14), el primer libro de la “Torá” (la Ley o Pentateuco) y el “Tanaj” -la biblia judía, conocida por los cristianos como el “Antiguo Testamento”-, cuando Raquel le dice a Lea que puede pasar la noche con su esposo a cambio de mandrágoras, pues espera que estas plantas la ayudaran a concebir.
Sin embargo, esa raíz también fue usada para cometer actos crueles y ruines por asesinos.
Además se dice que solían darle vino con mandrágora a quienes iban a ser crucificados, para que el fin llegara más pronto. Y que luego, la planta crecía donde caían los fluidos corporales de los asesinos, debajo de los patíbulos.

Europeos y americanos
La mandrágora es sólo una de las 2.500 especies de la familia solanácea, a la que también pertenecen tomates, papas, ajíes, berenjenas, pimentones, tabaco y petunias, entre otros.
Todos contienen alcaloides potentes que afectan el cuerpo humano.
No obstante, “es como una moneda de dos caras: hay malos y buenos”, señala Knapp.
“En Europa hay cosas como la mandrágora, el beleño negro o hierba loca y la belladona, así que las solanáceas en Europa son peligrosas: no se pueden tocar o comer”.
“Las papas y tomates del Nuevo Mundo no tienen esos compuestos tóxicos sino de otro tipo que en un tiempo fueron la base de las píldoras anticonceptivas”, explica.

Inmigrantes sospechosos
En la actualidad, se cultivan alrededor de 164 millones de toneladas de tomates y 376 millones de toneladas de papas como alimento cada año.
Pero cuando los tomates y las papas llegaron a Europa de Latinoamérica, a principios del siglo XVI, despertaron sospechas pues se parecían mucho a la belladona.
“Inicialmente los tomates fueron caracterizados como un tipo extraño de mandrágora, por lo que no le entusiasmaron mucho a la gente”, relata Knapp.
Por ello, los tenían sólo como plantas ornamentales en el norte de Europa y de América hasta el siglo XVIII.
La papa tampoco les pareció muy confiable por un tiempo: comerse la raíz de la mandrágora ciertamente no era recomendable así que ¿por qué arriesgarse con una papa?
No obstante, cuando los europeos decidieron probarlas, el efecto fue extraordinario.

Lo bueno, lo malo y lo incomprensible
“Una parte muy importante de la dieta del norte de Europa irrumpió entre 1600 y 1700”, le dice a la BBC Andrew Smith, escritor y catedrático de la historia de la comida en New School University de Nueva York, refiriéndose a la papa.
“Y es la principal razón por la que la población del norte de Europa se dobló en cien años… ¡una historia fascinante de demografía!”.
Los tubérculos de la papa proveen almidón y vitaminas en abundancia, pero sus frutas de la planta contienen altos niveles de solanina, uno de los alcaloides venenosos de la familia de las solanáceas.
Por otro lado, Eduardo Giovannucci, profesor de nutrición y epidemiología del Harvard School of Public Health, llevó a cabo unos experimentos a finales de la década de 1990 que mostraban que los hombres que comían dos o más porciones de tomate a la semana reducían las posibilidades de sufrir de cáncer de próstata, gracias al licopeno.
“La forma de la molécula de licopeno la hace muy efectiva para sofocar a los radicales libres”, dice.
“Aún no lo entendemos bien pero el licopeno puede tener propiedades específicas que protegen las células de una manera en que otros antioxidantes no lo hacen”.

Y no sólo eso…
Se ha seguido investigando sobre la habilidad de los tomates de ayudar a reducir la presión sanguínea, prevenir derrames y reducir el colesterol.
También se investiga la posibilidad de que los pimentones rojos contribuyan a reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson.
Y esta familia es considerada como “la especie de plantas más prometedoras para desarrollar medicinas efectivas y más seguras para la diabetes y sus complicaciones”, según el Journal of Drug Delivery and Therapeutics.
Así que las solanáceas son un grupo diverso de plantas que nos alimentan, nos envenenan, nos llevan a viajes alucinantes, nos calman el dolor y hacen que los jardines se vean bonitos.
Desde los brebajes de las brujas hasta la medicina moderna, siguen siendo una parte fundamental de nuestras vidas y siguen siendo mágicas.

Fuente: BBC Mundo

Nuestro ángel de la guarda nos acompaña en el trance de la muerte e incluso después de ella

La ayuda y misión de los ángeles custodios no termina con la muerte de su protegido: continúa hasta llevarla a la unión con Dios.

El Catecismo de la Iglesia Católica, haciendo alusión a los santos ángeles, enseña en el numeral 336 que “desde su comienzo hasta la muerte, la vida humana está rodeada de su custodia y de su intercesión”.

De lo anterior se desprende que el hombre goza de la protección y guarda de su ángel custodio aún en el momento de su muerte. La compañía que dan los Ángeles no es solo en esta vida terrestre, sino que su acción se prolonga en la otra vida.

 Para entender la relación que une a los ángeles con los hombres al momento de su tránsito a la otra vida es necesario entender que los ángeles han sido “enviados para todos aquellos que han de heredar la salvación” (cfr. Hb- 1,14). Igualmente san Basilio Magno enseña que “nadie podrá negar que cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducir su vida” (cfr. Cat. 336).

Es decir, los ángeles custodios tienen como principal misión la salvación del hombre, que el hombre entre a la vida de unión con Dios y en esta misión se encuentra la asistencia que dan a las almas en el momento de presentarse ante Dios.

Los Padres de la Iglesia ponen de presente esta especial misión al decir que los Custodios Angélicos asisten al alma en el momento de la muerte, y la protegen de los ataques últimos de los demonios.

San Luis Gonzaga (1568-1591) enseña que en el momento en que el alma abandona el cuerpo, ésta es acompañada y consolada por su Ángel custodio para que se presente con confianza ante el Tribunal de Dios. El ángel, de acuerdo con este santo, presenta los méritos de Cristo para que en ellos se apoye el alma en el momento de su juicio particular y, una vez pronunciada la sentencia por el Divino Juez, si el alma es enviada al purgatorio, ésta recibe la visita frecuente de su Custodio quien la conforta y consuela llevándole las oraciones que se presentan por ella, y asegurándole una futura liberación.

De esta manera se comprende que la ayuda y misión de los ángeles custodios no termina con la muerte de quien fuera su protegido. Esta misión continúa hasta llevar el alma a la unión con Dios.

Sin embargo, es necesario tener en cuenta que después de la muerte nos espera un juicio particular en el que el alma ante Dios puede elegir entre abrirse al amor de Dios o rechazar definitivamente su amor y su perdón, renunciando así para siempre a la comunión gozosa con él (cfr. Juan Pablo II, Audiencia General del 4 de Agosto de 1999).

Si el alma decide entrar en la comunión con Dios el alma se une a su ángel para alabar por toda la eternidad a Dios Uno y Trino.

Sin embargo, puede ocurrir que el alma se encuentra “en la condición de apertura a Dios, pero de un modo imperfecto, el camino hacia la bienaventuranza plena requiere una purificación, que la fe de la Iglesia ilustra mediante la doctrina del «purgatorio»” (Juan Pablo II, Audiencia General del 4 de Agosto de 1999).

En este evento el ángel al ser santo y puro, al vivir en la presencia de Dios, no necesita y tampoco puede participar de esa purificación del alma de su protegido. Lo que si hace el ángel guardián es interceder por su protegido delante del trono de Dios y buscar ayuda entre los hombres en la tierra para así llevar las oraciones a su protegido y, de esta manera, salir del purgatorio.

Aquellas almas que deciden rechazar definitivamente el amor y el perdón de Dios, renunciando así para siempre a la comunión gozosa con él (Juan Pablo II, Audiencia General, 21 de Julio de 1999), renuncian y también rechazan el gozar la amistad con su ángel custodio. En este terrible evento el ángel alaba la justicia y la santidad divinas.

En cualquiera de los tres posibles escenarios (cielo, purgatorio o infierno) el santo ángel siempre gozará con el juicio de Dios, pues el ángel se une de manera perfecta y total a la voluntad divina.

Fuente: Aleteia.org