Archivo de la categoría: Angelología

Ángeles (mensajeros de Dios)

angeles-de-bouguereau

por Aguamarine de Santantoni

Los ángeles siempre han sido personajes de nuestra literatura, historia y fantasía muy atractivos desde el punto de vista material.

Pero ¿qué hay de cierto? ¿qué hay de fantasía?

Los mensajeros de Dios desde que existe la escritura y las Bellas Artes han sido inmortalizados representándolos con aureolas doradas y grandes alas, sus rostros asexuados pero dulces e inmutables.

¿Qué son los ángeles?

Son seres de elevada vibración espiritual encargados de diferentes roles dentro de lo que hace referencia al Universo.

¿Todos son iguales y cuántos hay?

Se han clasificados en tres grandes coros.

1º Coro de ángeles: Estos se encuentran inmediatamente al lado de Dios o Fuente Creadora.

Este coro está compuesto por:

> Serafines, encargados de los milagros, asociados a la Creación misma, se les visualiza como serpientes de fuego.

>Querubines, Guardias del Paraíso, portadores de la Sabiduría.

>Tronos, los que están más cercanos a Dios, a la Fuente Divina, se les visualiza como ruedas de fuego.

2º Coro de ángeles: Están en un nivel intermedio y este coro está compuesto por:

> Dominaciones, se encargan de transmitir las órdenes desde la divinidad a los ángeles menores.

>Virtudes, son los encargados de dar las gracias divinas y transmitir valores, son los que protegen a los niños desde que nacen hasta que pierden su inocencia.

>Potencias o Potestades, cuidan y resguardan los caminos hacia el “Cielo”, castigan, perdonan y crean (según lo establecido y ordenado previamente por la divinidad).

3º Coro de ángeles: Son los que están más cercanos a la Humanidad y los que se manifiestan de manera física; tienen la capacidad de transmitir los mensajes divinos a los hombres y mujeres. Este coro está compuesto por:

>Principados, ayudan en la toma de decisiones de gobernantes, reyes, debido a que protegen a grandes grupos humanos.

>Arcángeles, interceden ante Dios por nuestra ignorancia, para los Judíos son espíritus planetarios.

>Ángeles, se ocupan de las encarnaciones de las personas.

Se desconoce su número exacto, pero sí se tiene conocimiento que son miles de millones y por cada ángel hay uno o dos ángeles caídos, por ello es peligroso la invocación de estas criaturas celestiales, sin tener un real conocimiento.

¿Cómo rezarle a nuestro ángel?

Todos cuando nacemos tenemos un ángel que nos ha sido otorgado en el momento del nacimiento. Ellos no nos obligan a pensar bien, pero sí serán nuestros guías a través de nuestras contradicciones vitales en hacer lo que te obliga la sociedad, el dinero y lo que tú sientes que debes hacer, siempre será la última palabra nuestro libre albedrío. Por lo mismo, rezarle a nuestro ángel, más que rezarle, es comunicarnos con ellos y la meditación es una forma muy eficiente para contactarnos en un ambiente tranquilo encendiendo una varilla de inciensos de mirra, almizcle, rosas, aromas dulces, con música clásica de preferencia Bäch, Mozart, Lizt, Berlioz, o en silencio con sonidos de la naturaleza y cuencos tibetanos.

¿Cómo saber el nombre de mi ángel?

En 1581 John Dee y Edward Kelly, desarrollaron el sistema Enochiano, desde este modo de comunicación angelical se desprende el Sigillum Dei Aemeth ( El Sigillum Dei Aemeth es un gran disco grabado sobre el cual hay inscritos varios nombres de Dios y de Ángeles, dentro de un diseño de Heptágonos y Heptagramas. -Golden Dawn-). Por ello es tan difícil dar con todos los nombres angelicales, sólo han sido transcritos los que aparecen en diferentes Escrituras Sagradas. Ante esto, es mejor desconfiar si sus nombres no han sido traducidos correctamente, podemos caer en un riesgo potencial.

Mme. Aguamarine

No se pueden canalizar santos ni ángeles

canalizar-santos

Hay personas que confunden la meditación con una especie de “entrada en trance”, estado a través del cual creen, alegremente y sin informarse o prepararse como corresponde, que pueden ‘invocar’ o canalizar determinados santos, o incluso, algo lamentablemente muy frecuente hoy en día, pedir la intercesión de los ángeles para prácticamente cualquier cosa.
Queremos dejar muy claro que la meditación, en su modalidad de meditación cristiana contemplativa, es orar a Dios o a los santos pidiendo que oren por nosotros ante el Padre Celestial. No se trata en modo alguno de canalizarlos a ellos. La diferencia es que no los estamos invocando, sino rezando con ellos. En cambio, un canalizador o ‘channeling’, está invitando a un espíritu para que entre en su cuerpo y que hable a través del mismo; es decir, está siendo utilizado por dicho espíritu.
No se pueden canalizar santos ni ángeles. No podemos pedir a un santo o a un ángel, quien quiera que sea, que venga a nosotros y que utilice nuestra voz para que hable a través de nosotros. Un santo no hará eso. Puede parecer un santo (o un ángel), pero n realidad no lo será, sino algo o alguien mucho más peligroso. Recuerden siempre que Satanás, junto con sus secuaces, es también un ángel de Luz, aunque caído en la Oscuridad; y como buen padre de la mentira, como el Gran Tentador que es, puede incluso llegar a imitar a Dios o a cualquier santo o ángel que se le ocurra, con tal de engañarnos y hacernos caer en su trampa. Puedes llegar a pensar que es Dios; pero Dios no se canaliza, ni los santos, ni tampoco los ángeles.

(C) Josep Riera para El Templo de la Luz Interior. Todos los derechos reservados.

La resurrección de la rosa

azrael death

Narra el gran poeta Rubén Darío, en sus Primeros Cuentos, esta historia:

Un hombre tenía una rosa; una rosa que le había brotado en el corazón. Un día, el ángel Azrael pasó por la casa del hombre feliz y fijó sus pupilas en la flor. La pobrecita tembló, y comenzó a palidecer y estar triste, porque el ángel Azrael es el pálido e implacable mensajero de la muerte. La flor desfalleciente, ya casi sin aliento y sin vida, llenó de angustia al hombre que en ella cifraba su dicha.

Por ello se volvió el hombre hacia Dios y le dijo:

– Señor, ¿por qué mandas a Azrael para quitarme la flor que me diste? -dijo, brillando en sus ojos una lágrima-.

Se conmovió Dios, explica Darío en su cuento, por virtud de la lágrima fraterna y le dijo al ángel de la Muerte:

– Azrael, deja vivir esa rosa. Toma, si quieres, cualquiera de las de mi jardín azul.

La rosa recobró el encanto de la vida, pero esa noche un astrónomo vio desde su observatorio que se apagaba una estrella en el firmamento.

Sin embargo, es otra la verdad de esta leyenda.

Fue otra la respuesta que Dios diera al hombre feliz que tenía una rosa que le había brotado en el corazón, una rosa que había palidecido cuando el ángel Azrael la miró, dejándola casi sin vida y sin aliento.

– Señor – dijo aquel hombre, brillando en sus ojos una lágrima- ¿por qué mandas venir a Azrael para llevarse la rosa que me diste?

Se conmovió Dios, pero no pudo sino decirle: “Sosiega, hijo mío, tu inquietud. Reposa tu cansancio al fin, pues no he mandado al ángel Azrael venir a por tu flor. No es ese el motivo de la tristeza de la rosa. Prepara tu camino, ya que en realidad Azrael viene a por ti”.

Los ángeles de la Nueva Era no son los mismos que los de la fe cristiana

angeles-newage01

Con el título “Ángeles de verdad y… ¿ángeles de mentira?”, el medio digital español Unomasdoce ha publicado un artículo en el que Luis Santamaría, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES) explica la diferencia entre la concepción de los ángeles en la fe cristiana y la imagen que divulga la Nueva Era. Lo reproducimos a continuación.

Mientras escribo estas líneas tengo ante mí un libro en cuya contraportada puedo leer que su autor “nos enseña una técnica olvidada: la capacidad de poder conectarnos con los Ángeles –fuerzas con una conciencia individualizada–, recibir su sabiduría y poder efectuar de este modo grandes sanaciones, en nosotros y en los que nos rodean”. Sin más rodeos, se trata de una estrategia muy común en la espiritualidad alternativa de la Nueva Era (New Age): tomar un elemento del cristianismo (en este caso, los ángeles) y darle otro significado, otro contenido.

¿Quiénes son los ángeles? Bueno, antes tendríamos que aclarar que los ángeles existen, según la fe cristiana. Según el Compendio del Catecismo, “los ángeles son criaturas puramente espirituales, incorpóreas, invisibles e inmortales; son seres personales dotados de inteligencia y voluntad. Los ángeles, contemplando cara a cara incesantemente a Dios, lo glorifican, lo sirven y son sus mensajeros en el cumplimiento de la misión de salvación para todos los hombres” (n. 60). Además, añade, están presentes en la vida de la Iglesia, que “se une a los ángeles para adorar a Dios, invoca la asistencia de los ángeles y celebra litúrgicamente la memoria de algunos de ellos” (n. 61). Conocemos, por la Sagrada Escritura, los nombres de tres arcángeles con misiones muy especiales en la Historia de la Salvación: Miguel, Rafael y Gabriel. Y creemos en el ángel de la guarda o ángel custodio de cada persona. Como decía San Basilio Magno, “cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducirlo a la vida”.

Sin embargo, ahora es muy común ver publicidad de actividades y de libros relacionados con los ángeles en la clave que decía al principio: sanación con los ángeles, la magia de los ángeles, su ayuda para conocer el futuro o la propia personalidad, tarot de los ángeles, contacto con ellos, etc. También son comunes en diversas manifestaciones culturales. Pueden distinguirse, en primer lugar, porque Dios no suele aparecer. O, si lo hace, se trata de una energía divina difusa que está detrás, pero sin más importancia. En la revelación de la Biblia está claro que los ángeles son “mensajeros” (eso significa su nombre en griego) y remiten a Dios, cosa que no pasa en las propuestas de la New Age.

Otro elemento que nos puede servir para distinguir lo que se aparta de lo cristiano es que se presentan catálogos de ángeles y arcángeles, con sus nombres correspondientes. Así se da claramente un paso de lo conocido por la revelación de Dios a lo inventado por mentes muy imaginativas o descubierto en investigaciones de tipo esotérico. No sólo se proponen esas listas de ángeles –y las funciones o cualidades de cada uno, o incluso sus firmas o “sellos”–, sino que se les atribuye un carácter divino.

Hay que subrayar un elemento muy importante en estas nuevas formas de “creer” en los ángeles: se insiste normalmente en la comunicación con los ángeles, con las más diversas técnicas de contacto, que se enmarcan en lo que ahora se llama channelling o “canalización”. Según los que la defienden y practican, la persona puede convertirse en un “canal” de una entidad espiritual superior o que se encuentra en otra dimensión. Así sería posible comunicarse con los ángeles y recibir sus enseñanzas ocultas. No hace falta profundizar mucho para darse cuenta de que es una versión adaptada, contemporánea y atractiva del espiritismo de toda la vida, llamando “canal” al médium.

Concluyendo: frente al escepticismo y materialismo que nos domina, los cristianos seguimos creyendo en la existencia de los ángeles como una verdad revelada por Dios. Son criaturas espirituales que nos acompañan y nos acercan a Dios. Todo lo que se salga de ahí, por atractivo que parezca, nos lleva a una religiosidad diferente que, en el fondo, nos aleja de Dios, haciéndonos creer poseedores de un conocimiento especial que nos salva y nos convierte en seres divinos.

Fuente: Info/RIES

Reflexiones sobre los ángeles

angeles-de-dios
Los ángeles son seres espirituales creados por Dios por una libre decisión de su voluntad divina. Son seres inmortales, dotados de inteligencia y voluntad.
Debido a su naturaleza espiritual, los ángeles no pueden, normalmente, ser vistos ni captados por los sentidos. En algunas ocasiones muy especiales, con la intervención de Dios, han podido ser oídos y vistos materialmente. La reacción de las personas al verlos u oírlos ha sido de asombro y de respeto.
En el siglo IV el arte religioso representó a los ángeles con forma o figura humana. En el siglo V se les añadieron las alas, como símbolo de su prontitud en hacer la voluntad divina y en trasladarse de un lugar a otro sin la menor dificultad.
En la Biblia encontramos algunos motivos para que los ángeles sean representados como seres brillantes de aspecto humano y alados. Por ejemplo, el profeta Daniel escribe que un “como varón”, Gabriel, volando rápidamente, vino a él (8,15-16; 9,21). Y en el libro del Apocalipsis son frecuentes las visiones de ángeles que claman, tocan las trompetas, llevan mensajes o son portadores de copas e incensarios; otros que suben, bajan o vuelan; otros que están de pie en cada uno de los cuatro ángulos de la tierra, o junto al trono de Dios.
La misión de los ángeles es amar, servir y dar gloria a Dios, ser sus mensajeros, cuidar y ayudar a los hombres. Ellos están constantemente en la presencia de Dios, atentos a sus órdenes, orando, adorando, vigilando, alabando a Dios y pregonando sus perfecciones. Son mediadores, custodios, protectores y ministros de la justicia divina.
Los ángeles nos protegen, nos defienden físicamente y nos fortalecen al combatir las fuerzas del mal. Luchan con todo su poder por nosotros y con nosotros.
Los ángeles nos comunican mensajes del Señor importantes en determinadas circunstancias de la vida. En momentos de dificultad, se les puede pedir luz para tomar una decisión, para solucionar un problema, actuar acertadamente, descubrir la verdad.
Los ángeles nos acompañan a lo largo de nuestra vida y nos conducirán, con toda bondad, cuando muramos, hasta el Trono de Dios para nuestro encuentro definitivo con Él. Éste será el último servicio que nos presten, pero el más importante, pues al morir no nos sentiremos solos.
Los ángeles nos animan a ser buenos. Ellos ven continuamente el rostro de Dios, pero también ven el nuestro. Debemos tener presentes las inspiraciones de los ángeles para saber cómo obrar correctamente en todas las circunstancias de la vida.
Los ángeles caídos
Dios creó a los ángeles como espíritus puros, todos se encontraban en estado de gracia, pero algunos, encabezados por Luzbel, el más bello de los ángeles, por su malicia y soberbia, se negaron a adorar a Jesucristo, Dios hecho hombre, por sentirse seres superiores y así rechazaron eternamente a Dios con un acto inteligente y libre de su parte.
Luzbel, llamado Lucifer, Diablo o Satán y los ángeles rebeldes que le siguieron, convertidos en demonios, fueron arrojados del Cielo y fueron confinados a un estado eterno de tormento en donde nunca más podrán ver a Dios. No cambiaron su naturaleza, siguen siendo seres espirituales y reales.
Lucifer es el enemigo de Dios, a quien Jesús le llama “el engañador”, “el padre de la mentira”. Su constante actividad en el mundo busca apartar a los hombres de Dios mediante engaños e invitaciones al mal. Quiere evitar que lo conozcan, que lo amen y que alcancen la felicidad eterna. Es un enemigo con el que se tiene que luchar para poder llegar al cielo.
Los demonios se encuentran organizados en jerarquías, tal y como fueron creados en un principio, subordinados los inferiores a los superiores.
Satanás y sus demonios comenzaron sus maléficas acciones con Adán y Eva y no se dan por vencidos en su labor. Aprovechan la inclinación del hombre hacia el mal por su naturaleza que quedó dañada después del pecado original. Son muy astutos, disfrazan el mal de bien.
El peligroso ‘culto’ a los ángeles
En nuestros días se habla mucho de los ángeles: se encuentran libros de todo tipo que tratan acerca de este tema; se venden “llamadores de ángeles”, “angelitos” de diversos materiales que las personas se cuelgan al cuello y comentan su importancia y sus nombres. Incluso hay libros de dudosa procedencia o de autores seguidores de la Nueva Era, que explican cómo contactar con ellos, otorgan un ángel a cada día del año, inventan nombres inexistentes…
Hay que tener mucho cuidado, pues muchas veces se dan a los ángeles atribuciones que no les corresponden y se los eleva a un lugar de semidioses, convirtiéndolos en “amuletos” que hacen caer en la idolatría, o creándose confusiones entre las inspiraciones del Espíritu Santo y los consejos de los ángeles.
Es primordial tener en cuenta esto: los ángeles son mensajeros de Dios ante los hombres. No son en ningún caso mensajeros de los hombres ante Dios. Por ello no se les debe invocar, ni llamar. Existen determinadas “invocaciones angélicas” o “invitaciones al hogar”, muy peligrosas, porque en la gran mayoría de las veces, si se presenta alguien no es ni de lejos la entidad espiritual o el ángel que ha sido invocado, sino alguien o ‘algo’ bien distinto.
Es verdad que los ángeles son muy importantes en la vida de todo católico, pero son criaturas de Dios, por lo que no se les puede igualar a Dios ni adorarlos como si fueran dioses.
Hay bastante confusión e ignorancia al respecto, y por ello hemos considerado necesario y oportuno hacer estas breves acotaciones sobre los ángeles. Esperamos que estas líneas les sean a ustedes de utilidad y por tanto, que no caigan en engaños o se dejen seducir por falsedades interesadas, tras las cuales sólo se oculta la acción del Maligno.

Traspaso de temas al nuevo blog de demonios, espíritus y exorcismos

Informamos a nuestros lectores y amigos que desde este mes de junio de 2013, los temas y entradas pertenecientes a las siguientes categorías:

Demonología y Exorcismos . junto con algunos temas de Satanismo,  han sido traspasados al nuevo blog filial “Demonios, Espíritus y Exorcismos”.

Todas las nuevas entradas que a partir de ahora se vayan produciendo y que se refieran a estas temáticas, las podrán encontrar nuestros amigos, lectores y simpatizantes en el nuevo blog.

Sin embargo, las referidas categorías y las entradas antiguas publicadas en las mismas con anterioridad a este mes de junio, no desaparecen del blog “El Templo de la Luz Interior” y continúan siendo asequibles en el mismo. Por ello, es muy probable que determinados temas aparezcan duplicados, ya que los lectores los encontrarán en este blog primario y también en el nuevo blog filial. Hemos preferido hacerlo así antes de correr el riesgo, siempre posible, de que con el traspaso o traslado de temas, algunos de ellos se perdieran.

Por su comprensión y constantes muestras de apoyo, muchas gracias.

“Los ángeles nos han sido dados por Dios para hacernos compañía”

angelvisita

La devoción al ángel de la guarda parece no estar ya entre las prioridades de la formación de los católicos, y al mismo tiempo emerge una atención morbosa por ángeles y demonios suscitada por sectas y movimientos «new age».

Para afrontar este tema de gran actualidad, Zenit ha entrevistado al padre Marcello Stanzione, párroco de la Abadía de Santa María La Nova, en Campagna (Italia), gran experto del tema, autor de numerosos ensayos y libros; el último, publicado en italiano se titula «365 día con los Ángeles» .Don Marcello refundó en 2002 la asociación católica (Milicia de San Miguel Arcángel), que organiza cada año una reunión teológico-pastoral sobre los ángeles.

–¿Qué representan los ángeles para la fe católica y por qué hoy suscitan más interés entre otros grupos y movimientos religiosos que entre los cristianos?

–Don Marcello: Lamentablemente, la catequesis sobre la evangelización ha sido un poco carente en este punto del conocimiento del mundo de los ángeles. Otros se han aprovechado del vacío que se ha creado. En la teología, lo que es central es la doctrina sobre Dios, sobre la Santa Trinidad y sobre Jesucristo, pero los ángeles no son realidades inútiles o superfluas porque forman parte de la revelación de Dios.

Los ángeles son criaturas como nosotros, con una diferencia ontológica. Nosotros nacemos y morimos, los ángeles no mueren y nos han sido dados por Dios para hacernos compañía. Los ángeles son un complemento importante en la creación del cuerpo, son los mejores amigos de los seres humanos. Un teólogo ha escrito que los ángeles son siervos de Dios y se hacen siervos de quienes se hacen siervos de Dios.

Algunos sostienen que Jesucristo, siendo el único mediador, no tiene necesidad de los ángeles. En realidad, en los Hechos de los Apóstoles, no está sólo el Espíritu Santo sino la historia de la Iglesia primitiva que revela el papel fundamental de los ángeles. Podemos decir que Jesucristo es el único mediador y los ángeles colaboran en la mediación de Jesucristo. El descenso de la atención y veneración de los ángeles, en los últimos cincuenta años, se debe a una cierta secularización, influenciada por una deriva protestante, que critica la veneración de la Virgen, la veneración de los santos y la veneración de los ángeles. Sobre la naturaleza y el papel de los ángeles no se ha hecho una evangelización clara y hay una cierta confusión incluso entre los católicos.

He escrito y publicado varios textos de oraciones cristianas a los ángeles para evitar que también los catequistas creyeran o usaran textos ambiguos que circulan en las librerías. Varios de estos textos ambiguos son reseñados por revistas católicas sin hacer ninguna observación crítica. Son ensayos que se basan en la astrología, en los 365 grados del zodíaco y sostienen que cada cinco grados hay un ángel protector, por lo que quien ha nacido en esos cinco grados tiene ese ángel protector.

Es una especie de magia blanca. He conocido a varias personas de Iglesia que confundían la devoción católica con estos ritos. Por otra parte, bastaría entrar en una librería para encontrar en el sector esotérico unos 30 ó 40 títulos sobre los ángeles. Esto indica la gran confusión que hay. Hay pocos autores católicos que escriban textos ortodoxos sobre los ángeles.

–¿La intercesión de los ángeles ante el Señor se les ha pasado por alto a los católicos?

–Don Marcello: Existe este problema. A algunas personas les resulta cómodo usar a los ángeles para falsear la relación con Jesucristo y con las instituciones eclesiásticas. De este modo, se falsea también la enseñanza de los diez mandamientos y la de la moral. Es una religión a la carta, con los ángeles que sirven para hacerte encontrar un novio o aparcamiento para el coche. En resumen, se hace un uso banal, un uso mágico. En cambio, el ángel tiene una gran dignidad; incluso el ángel más sencillo es mucho más inteligente y potente que el ser humano. Es evidente la carencia que se ha dado al educar a las nuevas generaciones en la devoción y la relación con los ángeles. Desde hace quince años me ocupo de esta cuestión y, en esta obra de educación, soy apreciado y apoyado por mi obispo.

–¿Los ángeles son anteriores a la creación del hombre? ¿Qué sucede con Lucifer?

–Don Marcello: Sobre el nacimiento de los ángeles existe un debate en curso, en el sentido de que algunos sostienen que los ángeles han sido creados antes que los hombres, y para otros contemporáneamente a los hombres.

En cuanto a Lucifer, es la prueba de que Dios no impone la fe y no quiere ser amado por fuerza sino que deja libertad de elección.

Hay que precisar que no hay dualismo, en el sentido de que Lucifer no es antagonista de Dios. Lucifer es antagonista de Miguel porque Dios no se rebaja a combatir a Lucifer, sino que manda a Miguel.

–¿Cuál es el objeto del congreso que organizan anualmente?

–Don Marcello: Cada año, a principios de junio, hacemos una reunión sobre los ángeles. Queremos llenar una laguna y superar el prejuicio por el que la discusión sobre los ángeles no se considera digna de debate teológico. Nosotros damos a nuestros congresos un enfoque teológico y sobre todo pastoral.

–¿Es plausible y cristiano pensar que cada uno de nosotros tiene un ángel de la guarda?

–Don Marcello: Quien no cree en la existencia del ángel de la guarda se sitúa fuera de la doctrina de fe. Cada persona tiene un ángel como un buen pastor, lo dice también el Catecismo de la Iglesia Católica. No se puede decir que se cree en Dios, en el Espíritu Santo, en la Virgen, sin creer en los ángeles.

Nosotros vemos a los ángeles en la historia de la Biblia y en la historia de la Iglesia. Muchos santos han tenido contactos frecuentes con los ángeles, han experimentado una relación. Diversos místicos hablan de la relación con los ángeles.

–¿Qué sugiere, entonces?

–Don Marcello: Pienso que los tiempos están maduros para que en las Facultades teológicas se creen cursos sobre angelología y demonología.

Fuente: zenit.org