Mes de enero 2023


ENGAÑO.- Como es común en el ámbito de las pseudoterapias espirituales, muchas personas ponen sus esperanzas en supuestos “maestros” que -sin demostrarlo nunca, claro- son depositarios de un saber mágico superior, de unos poderes sobrenaturales que comparten con sus discípulos por un precio variable. Sin embargo, la estafa económica no es el riesgo principal. Vivir en el engaño, en una percepción errónea de la realidad, es el primer paso para una vida autodestructiva.


AVESTRUZ.- Cuando no queremos darnos cuenta de la realidad, ni queremos ser conscientes de todo lo que está sucediendo a nuestro alrededor, la postura del avestruz («no veo, no oigo, no me entero de nada, nada de lo que sucede me afecta»…) puede ser la más cómoda, pero también es la más riesgosa. Porque no ves llegar la amenaza ni te puedes defender.


EL MAYOR ENIGMA.- «No hay nada nuevo bajo el sol, pero…¡cuántas cosas viejas hay que no conocemos!». Esta frase pertenece a Ambrose Bierce, escritor norteamericano (1842-1914) misteriosamente desaparecido en el desierto de México sin dejar rastro alguno. Este autor de grandes historias y relatos inolvidables, tenía mucha razón. Pero a mi modesto entender le faltó añadir algo: El mayor de los misterios, el más grande de los enigmas, aquello que es más desconocido, es el propio ser humano; capaz de las más increíbles hazañas y al mismo tiempo, de las peores aberraciones y maldades.


ME CUESTA ENTENDER.- Me cuesta entender que haya tanta gente que consiente en ser engañada o estafada, por no haberse informado bien y previamente de dónde van o con quién van. Que existan personas que buscan quien les diga lo que esperan y desean oír, y no saben escuchar lo que en realidad sus corazones les dicen que necesitan oír. Que sean tantas las personas que en su inquietud y en sus ansias de encontrar algo que llene el vacío de sus vidas, buscan fuera y en cualquier parte lo que tienen dentro de sí mismas. Y que haya quienes todavía no saben verlo, porque ni siquiera se han preocupado de encender su Luz Interior.


IDEAS.- La felicidad, la salud, la alegría y el pleno disfrute de los dones de la Naturaleza, dependen de las ideas que las personas abriguen en su mente y de la comprensión e interpretación que el subconsciente haga de ellas.


VIVE.- La vida, en sí misma, no tiene sentido.
El sentido se lo das tú.
Con lo que haces a diario, con tu trabajo, con tus relaciones, con lo que te apasiona, con tus ilusiones, con tus proyectos, con todo lo que te mueve y te hace sentir y luchar.
No te preocupes por el sentido de tu vida.
Preocúpate de vivir tu vida de la mejor manera posible.
Sólo vive.


OSCURIDAD.- Carl Jung escribió que la mejor y más efectiva manera de combatir contra la oscuridad de otras personas, es conocer tu propia oscuridad. Es muy cierto. Yo no podría lidiar con demonios ajenos sin haber aprendido antes a pelear antes con mis propios demonios.


ACTORES.- William Shakespeare escribió: «El mundo es un escenario y todos los hombres y mujeres son meros actores (…)»
De ser así como dice el genial dramaturgo británico, uno no puede evitar preguntarse:
¿Quiénes son los espectadores de esta tragedia/drama/comedia llamada Humanidad? ¿Para quién (o quiénes) estamos actuando?



PERVERSIONES.- Será por mi edad, por mi educación o porque ya he visto casi de todo en esta vida; pero me cuesta entender que haya tantos hombres jóvenes, muchos con buena posición social, que estén tan enfermos sexualmente hablando, pervertidos, degenerados, abusadores y violadores, que no sólo no respetan y valoran como iguales a las mujeres, sino que además piensan y creen que son como objetos, que pueden hacer con ellas lo que quieran, lo que les pase por sus perturbadas mentes, para desahogar sus básicos instintos. Y peor aún en los casos terribles en los que han abusado, violado y matado niños o niñas inocentes, bebés incluso…
Sinceramente, y dejando a un lado la rabia que siento ante estos casos, no puedo entenderlo, no me cabe en la cabeza. ¿Es una plaga de enfermedad mental, es problema de cultura, de consumo de alcohol o drogas, de falta de educación sexual, es pura perversión? ¿Son estos casos claras muestras de la degeneración de esta sociedad?
¿O será que detrás de todas estas aberraciones e infamias están la mano y el influjo del Maligno, el auténtico «príncipe de este mundo»?


ENGAÑOS.- Me cuesta entender que haya tanta gente que consiente en ser engañada o estafada, por no haberse informado bien y previamente de dónde van o con quién van. Que existan personas que buscan quien les diga lo que esperan y desean oír, y no saben escuchar lo que en realidad sus corazones les dicen que necesitan oír. Que sean tantas las personas que en su inquietud y en sus ansias de encontrar algo que llene el vacío de sus vidas, buscan fuera y en cualquier parte lo que tienen dentro de sí mismas. Y que haya quienes todavía no saben verlo, porque ni siquiera se han preocupado de encender su Luz Interior.



NO DISCUTIR.- Me lo repito a mí mismo: Por sanidad mental, no debo agotarme discutiendo vanamente con zoquetes, acémilas, legos, incultos, cerriles, zopencos, tarugos, cenutrios, mostrencos, zotes, patanes, imbéciles, zafios, acéfalos, unineuronales, tercos y obstinados ignorantes, sin un ápice de cultura y de sentido común.
Tenía que decirlo y lo dije.


ABUELA.- Decía mi abuela paterna (en paz descanse): Si deseas algo, no lo busques. Si realmente eres merecedor de ello, de alguna manera llegará a ti.


DOLENCIAS.- Muchos padecimientos físicos son, en realidad, dolencias del alma reflejadas en el cuerpo. Una vez que se logra la curación del alma, en la mayoría de las ocasiones la sanación del cuerpo físico se produce también.


LA VERDADERA NOBLEZA.- La verdadera nobleza no tiene nada que ver con ser mejor que los demás. Se trata de ser mejor de lo que eras antes. Céntrate en tu crecimiento y evolución espiritual, que es lo realmente importante, y ten la conciencia clara de que en este planeta, no hay nadie mejor que nadie.

Todos somos hijos de Dios, todos procedemos de la misma fuerza vital, todos somos iguales ante Sus ojos. Todos nosotros tenemos la misión de cumplir la esencia para la que estamos destinados, y tenemos cuanto necesitamos para cumplir ese destino.

Nada de esto es posible cuando te consideras o te sientes superior a los demás. Así pues, no valores al prójimo basándote en su aspecto, sus logros, posesiones y otros conceptos impuestos por el ego.

Cuando proyectas sentimientos de superioridad, eso es lo que los demás te devuelven. Sentirte especial no te conduce a nada positivo; al contrario, sólo logras generar resentimientos e incluso hostilidades. ®J. R. -TLI


MÁS.- El mantra del ego es «más». Por mucho que logres o adquieras, tu ego insistirá en que no es suficiente. Te verás luchando continuamente y eliminarás la posibilidad de alcanzar la meta. Una meta que en realidad ya has alcanzado, y es asunto tuyo decidir cómo utilizar el momento presente de tu vida. Cuando dejas de necesitar más, parece como si te llegara más de lo que deseas. Como estás desapegado de esa necesidad, te resulta más fácil hacérselo saber a los demás, porque te das cuenta de lo poco que necesitas para sentirte satisfecho y en paz.


AL NACER OLVIDAMOS.- Tenemos la gran suerte de que, al nacer, se nos olvida todo. Digo suerte, porque si recordáramos nuestras vidas anteriores, nos volveríamos locos. Al llegar a este mundo, olvidamos no sólo quienes fuimos en alguna otra existencia, sino también para qué estamos aquí.
Venimos para aprender, para experimentar, porque ésta no es nuestra auténtica casa.
Y tristemente, mucha gente pasa su existencia entera sin saber para qué o por qué están en la vida.
Mi deseo es que a ti eso no te suceda.
©J.R.-TLI 2023


Reflexiones en el inicio de un nuevo año

Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida. Detrás de cada logro, hay otro desafío.

Mientras estés vivo, siéntete vivo. Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo, mientras no le hagas mal a nadie.

No vivas de las fotos amarillas, vive tu hoy forjando tu mañana. La luz de Dios es tu camino.

Sigue adelante, aunque todos te alienten a abandonar tus metas. El Señor, el Creador, está siempre contigo. Aunque muchas veces no te des ni cuenta.

Demuestra siempre tus virtudes y tus dones. Una simple sonrisa es un don tan especial que el Creador nos ha dado, que debes repartirla.

El cuerpo físico muta y cambia. Lo perdurable es tu esencia. Dios en ti, Dios contigo: eso no cambia, sino que mejora y se afianza.

Tu fuerza, tu convicción, tu imaginación, no tienen edad. Cuando no puedas trotar, camina. Cuando no puedas caminar, mira al cielo. Y si no puedes ver, siente dentro de ti la Luz Interior, esa incomparable Luz Creadora que te sustenta y cuida.

Recuerda: Nunca te detengas. La marcha no sólo es física. Recuerda: Dios en ti, Dios contigo. En la noche, en el día, en la Eternidad.

Sigue tus metas. Sé leal y honesto. Puedes engañar a todos, incluso a ti mismo, pero nunca puedes engañar a Dios.

Él vela por ti, Él te guía. La luz de Dios es tu camino. Tu Luz Interior.

®J.R.-2023
Foto: Amanecer en Ibiza 1-1-2023. Autor: Serafín Grivé Guasch – Gentileza de «Ibiza Foto a Foto».


EL PLAN DE DIOS.- Mi guía espiritual me dijo algo muy importante y hoy, primer día de un nuevo año, es un buen día para contárselo.
Me dijo que el plan de Dios para cada uno de nosotros es como un bello tapiz, hecho de infinitas hebras, de millones de hilos luminosos y brillantes.
Y añadió que el gran problema que tenemos, es que sólo podemos ver ese tapiz de forma parcial e incompleta, porque lo estamos mirando por detrás. Es decir, sólo lo vemos desde nuestro lado.


PERSONAS.- Las personas heridas, hieren a otras personas. Las personas sanadas, sanan a otras personas. Las personas que viven amargadas, amargan la vida a otras personas. Las personas que son amadas, aman a otras personas. Las personas que aprenden a cambiar para bien, inspiran también a otras personas a mejorar y cambiar.


SECRETO.- Les comparto este hermoso consejo budista : «El secreto de la salud de la mente y el cuerpo no está en llorar por el pasado, preocuparse por el futuro o anticiparse a los problemas, sino en vivir el presente sabia y seriamente».