Arzobispado desalojaría a jóvenes que denuncian a laico franciscano abusador de menores

Centro cultural de la Iglesia Santa Cruz de Mayo de la Villa O’Higgins, en La Florida, insiste en sus acusaciones contra laico franciscano que manoseaba a niñas a cambio de dinero. También afirma que anterior sacerdote protegía al “hermano Rodolfo”. Iglesia habría pedido el cese de las denuncias para cederles el terreno.

No es la parroquia El Bosque, de Las Condes, donde operaba Fernando Salvador Karadima Fariña (80). Es la humilde iglesia Santa Cruz de Mayo de la Villa O’Higgins, comuna de La Florida, sector con injusta fama de conflictivo.

Cinco niñas de este lugar denunciaron por abusos sexuales a un laico franciscano que vivía en la casa parroquial y vestía hábitos de monje. Según las menores, las arrastraba a su cama para manosearlas y les ofrecía 100 pesos para que se quedaran calladas.

En este mismo terreno de propiedad del Arzobispado de Santiago funciona el centro cultural Casona de los Jóvenes, que denunció los hechos a la Fiscalía de La Florida. El laico fue imputado, pero evitó la cárcel a cambio de una firma periódica y prohibición de acercarse a las víctimas.

Sin embargo, ahora el centro cultural corre peligro de desalojo por persistir en las denuncias y por acusar al ex párroco de la iglesia, Jorge Solís, de ocultar los hechos y de proteger al hermano franciscano Rodolfo Arredondo Sánchez, de profesión periodista.

Rodrigo Asses, presidente de la Casona de los Jóvenes, afirmó que “estamos en virtual toma por el inminente desalojo que ordenó el Arzobispado de Santiago. Puede producirse en cualquier momento”.

– ¿Creen que es una represalia?

– Después de la denuncia contra el laico, el Arzobispado nos metió juicio para desalojarnos de este sitio que hemos ocupado durante 22 años. Es un terreno comprado para el programa de la Casona, que colinda con la iglesia.

– ¿Qué razones le da el Arzobispado?

– En las negociaciones que tuvimos en enero, nos pidió bajar las denuncias contra Rodolfo Arredondo Sánchez a cambio de quedarnos con el terreno. Nos negamos tajantemente por un tema ético. Dijimos que no había ninguna posibilidad de eso. Gracias a la Municipalidad de La Florida y de parlamentarios de la zona, el Arzobispado desistió del desalojo, pero hace dos semanas, después de la denuncia que presentamos a nombre de una quinta niña, la iglesia reactivó la demanda en contra de la Casona.

– ¿Qué ocurría con las niñas?

– Hay diagnósticos que confirman que tres niñas fueron abusadas, mientras que las otras dos presenciaron los hechos. El fiscal del caso solicitó la suspensión condicional del proceso antes de la presentación de estos diagnósticos.

– ¿Qué hizo el Arzobispado con los acusados?

– Los trasladó a otra parroquia. Eso es lo que hace la iglesia en estos casos, los oculta y traslada a los culpables, mientras que a los denunciantes los amedrenta y trata de acallarlos. Nosotros nos mantenemos en alerta permanente y virtualmente atrincherados en la Casona de los Jóvenes.

Por su parte, Arredondo Sánchez –periodista titulado en la Universidad Católica de Chile- asegura que todas las acusaciones son falsas y que formarían parte de un complot de la Casona de los Jóvenes. También afirma que no conoce a las menores que lo denunciaron.

Encadenados en el Arzobispado

Un grupo de jóvenes se encadenó a las puertas del Arzobispado de Santiago, para demandar justicia en el caso del laico franciscano acusado de abusar sexualmente con menores de edad de la Villa O’Higgins, en La Florida.

Los manifestantes pertenecen al centro cultural Casona de los Jóvenes, que funciona en la iglesia Santa Cruz de Mayo, donde se registraron los abusos. Según los dirigentes, la iglesia intenta desalojarlos por denunciar los hechos.

Ellos acusan al ex párroco de la iglesia, Jorge Solís, de proteger al laico franciscano Rodolfo Arredondo Sánchez. Éste fue formalizado por los abusos cometidos en 2008, pero el proceso quedó suspendido condicionalmente.

Este jueves, cerca de 50 miembros de la organización cultural se encadenaron y levantaron pancartas en el frontis del Arzobispado, en calle Erasmo Escala, con el fin de exigir una reunión con el arzobispo Ricardo Ezzati.

Rodrigo Assef, presidente de la Casona de los Jóvenes, dijo que el Arzobispado sólo les ofreció reunirse con el Departamento Jurídico, con el cual han negociado durante los últimos dos años sin resultados.

Assef explicó que después de denunciar al laico, el Arzobispado inició un juicio de desalojo del centro cultural. Gracias a la intermediación de la municipalidad de La Florida y de parlamentarios de la zona, se paralizó, el proceso, pero éste se reinició hace dos semanas.

“Los objetivos de este encadenamiento son detener el desalojo de la Casona de los Jóvenes y obtener justicia y dignidad para las cinco menores abusadas”, añadió Assef.

El dirigente explicó que en el centro cultural desarrollan proyectos aprobados por el Sename, Servicio Nacional de la Discapacidad, Fondart y Ministerio Secretaría General de Gobierno. Añadió que estas iniciativas favorecen a 220 niños y jóvenes de la Villa O’Higgins.

Fuente: lanacion.cl

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