El Arzobispo de Santiago recibió a las víctimas de Karadima y les pidió “perdón”

El cardenal arzobispo de Santiago, monseñor Ricardo Ezzati, recibió este viernes a James Hamilton, Juan Carlos Cruz y Juan Andrés Murillo, 3 de los 5 que han presentado denuncias por abusos sexuales por parte del sacerdote Fernando Karadima, a quienes les pidió perdón en nombre de la Iglesia Católica de Chile.

Al término de la cita en la sede del arzobispado de Santiago, los profesionales destacaron la disposición del prelado y declararon su agradecimiento por sus expresiones de pesar por los hechos que sufrieron en manos del ex párroco de la Iglesia El Bosque.

El periodista Juan Carlos Cruz relató que en el encuentro le describieron los abusos sufridos por el influyente Karadima y el modo de actuar de su círculo más cercano ante lo cual, comentó, a Ezzati “se le notaba el dolor en la cara”.

“Estamos muy agradecidos, sinceramente lo vimos a él pidiendo perdón, sinceramente dolido. Se le notaba en la cara el dolor que tiene por todo lo que le contamos, porque un poco le contamos de nuevo todo lo que cada uno de nosotros había vivido en término de los abusos”, comentó.

Agregó que le detallaron “lo que vivimos con Karadima, lo que vivimos con el entorno de Karadima, pero además con lo que tuvimos que sufrir y contarles a nuestra familia. Realmente se le notaba el dolor en la cara y el perdón sincero y acongojado”.

Consultado si trataron sobre la posibilidad de la existencia de otras víctimas, respondió: “Hablamos de eso y él nos dijo que la Iglesia iba a cooperar con la justicia e iba a animar a que otra gente que haya sufrido abusos converse con la justicia y acuda a los tribunales también”.

El grupo, que fue invitado luego del fallo del Vaticano que condenó al religioso, coincidió en la “humildad” del también presidente de la Conferencia Episcopal quien, dijeron, les pidió “perdón” ante lo cual se mostraron muy “agradecidos”.

Hamilton consideró esta reunión “el primer gesto de reparación” de la Iglesia Católica a las víctimas de Karadima y resaltó el compromiso de Ezzati para promover que otros eventuales abusados puedan hacer la denuncia.

El médico resaltó que esto es “un cambio bien importante porque se nos ha escuchado, siempre queda la sensación de que nosotros hicimos estallar un cuento, pero lo que pasó es que se filtró el proceso secreto lo que hizo que nosotros apareciéramos”.

El filósofo Juan Andrés Murillo destacó también la disposición a promover la denuncia de casos similares: “Estamos tranquilo porque está comprometido (…) Es muy emotivo cuando una persona a nombre de una institución te pide perdón por algo que antes pusieron en duda”.

El caso, que esta semana se reabrió en la justicia civil ante la recomendación en ese sentido la fiscal judicial, María Loreto Jutiérrez, está en manos del 34º Juzgado del Crimen. El jueves la Corte de Apelaciones rechazó la designación de un ministro en visita y está pendiente una eventual definición de la Corte Suprema.

El Maciel chileno

(Artículo de Teresa Gurza en Etcétera)

Chile tiene su equivalente del cura violador mexicano Marcial Maciel.

Se trata del sacerdote Fernando Karadima, párroco de la Iglesia del Sagrado Corazón, ubicada en uno de los barrios adinerados de la capital chilena, quien durante décadas abusó sexualmente de muchachos ricos y guapos.

Tras años de trámites, ocasionados por las complicidades de la jerarquía católica que se negaba a aceptar y enviar a Roma las acusaciones hechas por cinco de ellos, finalmente en febrero pasado el Vaticano lo condenó por abusos sexuales contra de un menor de edad y varios jóvenes; prohibiéndole entrar en contacto con sus parroquianos y alejándolo del ministerio sacerdotal.

No fue fácil para las víctimas llegar a este momento; desde hace siete años James Hamilton, José Andrés Murillo, Fernando Batlle, Juan Carlos Cruz y Luis Lira, hoy profesionales adultos y algunos padres de familia, presentaron denuncias contra Karadima ante el arzobispado de Santiago a cargo entonces del cardenal Francisco Javier Errázuriz.

Argumentando que Karadima era un destacado sacerdote “formador de varios obispos, y querido por su feligresía”, el cardenal no consideró las pruebas “creíbles” y se negó a darles curso.

Por lo que igual que pasó en México con Maciel, los agredidos decidieron hacer públicos sus casos por televisión.

Los acogió Televisión Nacional de Chile, canal que trasmitió sus terribles testimonios, considerados por gran parte de la audiencia como poco menos que sacrílegos.

Pero precisando fechas, modos, lugares y tiempos de las violaciones, dejaron claro que el sacerdote aprovechó su ascendiente espiritual, para presionarlos y chantajearlos.

El caso más impactante fue el de Hamilton, médico de profesión, y quien entre lágrimas dijo que Karadima empezó a violarlo cuando tenía 17 años y siguió haciéndolo durante décadas.

Contó que incluso le escogió novia y lo casó; y que ya con hijos, visitaba su casa y pretextando dolencias estomacales le pedía lo revisara; para lo cual subían a una habitación donde lo violaba, mientras la esposa y los niños esperaban en el comedor.

A punto del colapso físico, moral y mental por una situación de la que no se había atrevido a salir, Hamilton confesó a su mujer lo que sucedía; ella le pidió la separación matrimonial y lo convenció de acusar al sacerdote ante las autoridades religiosas y la justicia civil.

Hamilton asumió y se comunicó con otras víctimas, proponiéndoles hacer acusaciones en conjunto; los que accedieron, dieron también testimonio televisivo; y eso obligó al cardenal Errázuriz a enviar los documentos a sus superiores.

Después de siete meses de juicio en Roma y con Errázuriz recién retirado del arzobispado por cuestiones de edad, hace unos días llegó a Chile el veredicto vaticano avalando la culpabilidad de Karadima.

Acción papal que tuvo consecuencias inmediatas, para algunos de los sacerdotes involucrados en la complicidad; como el arzobispo auxiliar de Santiago Andrés Arteaga, quien tuvo que dejar su cargo como vice gran canciller de la Pontificia Universidad Católica de Chile, por su apoyo a Karadima y su advertencia a los acusadores de que si no paraban sus actos, saldrían perjudicados porque la Iglesia contaba con muy buenos abogados.

Además del chantaje emocional y religioso del sacerdote para que los jóvenes accedieran a sus deseos, otra similitud con el caso Maciel es el desvío económico de las limosnas que recibía la parroquia; y que el cura chileno usó entre otras cosas, para pagar a chofer, cocinera y sacristán, para que no hablaran de lo que veían.

Ahora se espera que el caso sea resuelto por la justicia penal, porque la cuarta sala de la Corte de Apelaciones de Santiago ordenó este lunes reabrir la investigación contra Karadima por abusos sexuales; dejando así sin efecto, el sobreseimiento definitivo dictado en diciembre pasado por el juez Leonardo Valdivieso del Décimo Juzgado del Crimen.

Valdivieso lo había cerrado desestimando los antecedentes del fallo canónico; pero el médico Hamilton y el filósofo Murillo, se presentaron en la Corte para que considera su reapertura.

Para reactivarlo, el tribunal estimó que la indagatoria no está agotada y que son necesarias nuevas diligencias para procesar al sacerdote o declararlo inocente.

La decisión fue adoptada por tres ministros que aceptaron la apelación presentada por Hamilton y Murillo, quienes demandan a la justicia civil que indague hasta establecer la verdad.

Aunque se había afirmado que las acciones ya prescribieron, el abogado de las víctimas Juan Pablo Hermosilla reviró advirtiendo que podría haber nuevas acusaciones.

Y es que “hay indicios claros”, de que el sacerdote siguió abusando sexualmente de otros feligreses incluso hasta el año pasado.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s