El espiritismo y el contacto con los difuntos

Con el título “¿Podemos hablar con los muertos?”, el medio venezolano Noticia al Día ha publicado un reportaje sobre el espiritismo y otras prácticas de contacto con los difuntos, ofreciendo los testimonios de sus partidarios y sus detractores, recogidos por la redactora Eleana Sequera. Reproducimos su contenido más interesante.

Esoterismo y contacto con el más allá

Diferentes ceremonias y tradiciones realizan quienes creen en la posibilidad de un contacto con los desencarnado.s Dicen que algunos protegen a sus seres queridos, y que otros quedaron penando entre los vivos. Karma y asuntos pendientes en la Tierra serían algunas de las razones que mantendrían a los espíritus en donde habitamos. Lo cierto es que Dios y el mismo demonio están implicados en el asunto por quienes fungen como los traductores de muertos.

Sobre si se puede o no hablar con las personas que han fallecido no hay nada certero. Sin embargo, prácticas fuera de la ciencia común han dado forma a lo que parece imposible para el cristianismo, que lo califica como un acto demoníaco, aunque sus perpetradores lo atañen al creador todopoderoso, responsable de los dones con los que cada uno ha nacido.

Son variadas las artes del esoterismo, que más allá de que se lo considere “brujería”, comprende habilidades que tratan de buscar significado y explicación a lo que no encaja entre los preceptos científicos. ¿Qué hay más allá de la muerte? ¿Qué pasa con el espíritu? Son preguntas que solo hallan respuesta en la religiosidad -sea cual sea la doctrina que se tenga- y precisamente, es allí donde radican las discrepancias sobre qué ocurre cuando una persona muere, y en consecuencia familiares acongojados por la pérdida buscan ayuda de los especialistas, entre ellos los médiums.

Frecuentemente, quienes no consiguen aceptar que un ser querido haya muerto, recurren a los practicantes de la mediumnidad, quienes aseguran tener dones especiales que les permiten comunicarse con quienes han cruzado la famosa barrera del “más allá”. Estos “trabajos” que realizan los facultados les permiten saber qué quiere, qué necesita, por qué penan las almas y qué les quedó por hacer, asegura Yulin Acedo, sacerdotisa y médium, quien profesa la santería, la palería y espiritismo.

Sin embargo, los católicos -cuyos representantes se han levantado en contra de ello-, aseguran que es imposible, y que lo que les depara a los muertos es el infierno o la vida eterna para quienes vivieron conforme a palabra de Dios, recordó el padre Jaime Kelly, de la Iglesia María en Pentecostés.

Espiritismo de luz

Yulin Acedo, médium practicante de la santería, palería y espiritualismo, asegura que la comunicación con personas fallecidas es posible. “Tienes una muerta detrás tuyo que te está cuidando”. Esta y otras percepciones son comunes en Yulin, sacerdotisa de vasta experiencia y quien se califica a sí misma como “muertera”, por la cualidad de ver espíritus desde su niñez. “Yo soy bruja desde niña”, bromea la mujer, y aclara que lo que ella practica y la brujería son distintas, pues sus obras son de luz.

“Yo me asustaba al principio”, admite Acedo, al ver a los espíritus que relata la acompañaban o los veía al pasar. No fue sino hasta que un guía espiritual le explicó por qué ocurrían las cosas inusuales que nadie más podía ver. La leyenda de María Lionza, diosa de la montaña Sorte de Yaracuy y que erigió el puesto que ostenta entre la espesura del bosque, se cuela entre los labios de Yulin. Con gran emoción cuenta en qué se basa parte de su credo, que le permite verla como una reina que ha permitido que goce de experiencias más dulces que amargas dentro del espiritualismo marialioncero, nombre con que se conoce el culto que se le rinde a la mestiza a quien sirven los espiritistas venezolanos.

La reina indígena -morena de ojos verdes- es el punto de partida del espiritismo en el país, y con el tiempo sus practicantes han adoptado costumbres, ritos y tradiciones de la santería y palería. Yulin es una de ellas, y es considerada una “Yaya”, sacerdotisa y guía espiritual de quienes ha amadrinado en este camino que se descubrió ante ella cuando era una niña.

¿Que si es posible hablar con los muertos? Para ella no hay dudas, y esto ha dado pie a un estilo de vida que es más común de lo que algunos escépticos quieren creer. “A todo el mundo le gusta la brujería”, dice tras asegurar que algunos políticos y personalidades públicas son sus fieles clientes.

Yulin es “cajón de muertos”, como se conoce a las personas cuyo cuerpo es “propicio” para que los espíritus se incorporen al perder la vida. En su caso, además de atender las solicitudes de quienes vienen a consultar a sus familiares, también se incorpora en ella el indio Paramaconi, con el cual “trabaja” para sanar enfermos y hacer curaciones, entre otros trabajos.

A los espíritus puede consultársele de varias formas y cada quien tiene las herramientas, dice la sacerdotisa. En su caso, una vez iniciado el ritual para hacer el contacto, fuma tabaco, que asegura canaliza la energía, así como sucede con quienes lo hacen con los caracoles o chamalongos (conchas de coco) entre otros implementos.

La persona fallecida, relata Yulin, bien puede hablarle para que ella de el mensaje, o incorporarse en ella y usar su voz para decirlo directamente. Esta comunicación es posible cuando los muertos “penan” y no pueden llegar al cielo pues deben “pagar factura” por lo hecho en vida. En ese sentido, ella sirve como vínculo de comunicación para saber qué faltó por hacer.

Los detalles de cada situación variarán, pero el ritual de comunicación es básicamente una ceremonia en la que se aportan los datos del fallecido: “comenzamos a llamarlo y me conecto espiritualmente (…) Puede que yo le preste mi cuerpo”.

El espiritismo con barniz cristiano

A la par de la sociedad maracaibera avanza una escuela que imparte educación mediúmnica, cuyos representantes profesan valores del cristianismo: una doctrina que incluye a ambas. Se trata de la Sociedad Espírita El Camino, con 26 años de actividad en la ciudad y en la cual se forma a todo aquél quien tenga facultades o quiera desarrollarlas. La presidenta de la escuela, Yoleida Gutiérrez, también es creyente de que existe la posibilidad de comunicarse con los muertos, y no solo eso, sino que uno de los servicios de la sociedad es ser vínculo de encarnados y desencarnados, como se suele llamar a quienes murieron.

En ese sentido, explica la dama que a lo que comúnmente llamamos muerte, es solo el proceso en el que el cuerpo “cumplió su trabajo, pero el espíritu es eterno (…) Pasa a otro plano en donde continúa con las experiencias, aprendiendo y preparándose para volver y reencarnar. Por eso cuando nacemos, el espíritu necesita de un cuerpo, y es cuando se da la concepción”. Entonces, sobre cómo se hace efectiva la comunicación depende del tipo de médium, como los médium psicofónicos, que prestan su voz, o psicográficos, a través de la escritura. Cualquiera que se la “especialidad” del médium, de acuerdo a este se manifestará el espíritu.

Antonio Bosca, de la junta directiva de la Sociedad Espírita, asegura que no necesitan de métodos como los que utilizan los santeros y paleros para establecer comunicación con los desencarnados. “Se pueden comunicar a través de una carta. Llevan la mano o le hablan, y el médium escribe -por los detalles, casi siempre dan una frase que hace que identifiques a la persona-, a través del médium de incorporación utilizan la voz y el cuerpo del médium (…) El médium vidente puede ver. Puede pasar que la persona diga ‘Ahí al lado tuyo hay una persona, y la describe. Y la persona dice si era su mamá, hermano, esposo”, explica Gutiérrez.

En este punto, se cuela un detalle llamativo a los curiosos. ¿Cómo lucen los espíritus? ¿Cambian su aspecto conforme pasa el tiempo? La señora Yoleida responde: “Queda la misma apariencia con que se fueron. Además de este cuerpo y el espíritu, hay un cuerpo semimaterial intermedio, que se va junto con el espíritu y que es igual al cuerpo. El vidente, si lo conoce o no, puede verlo, y cuando la persona vuelve a nacer, entonces es otro cuerpo”. Sin embargo, recalca, el espíritu es el mismo.

La experiencia para Antonio Boscán, también parte de la directiva de la Sociedad, fue distinta. Asegura que en su caso fue él quien quiso desarrollar la mediumnidad a través del estudio. Boscán explica que lograr la comunicación no es tan simple, pero cuando que sí es posible. “Depende del caso, del interés del familiar y del desencarnado”. Lo que se recomienda en todo caso, es que se espere un tiempo prudente para poder hacer el contacto, pues “los espíritus tienen un proceso de adaptación cuando desencarnan y cuando reencarnan”.

“Quienes desencarnen producto de malos actos –como los delincuentes- van a una zona oscura que se llama el umbral, y allí es como una zona de purgatorio -aunque no es una palabra espírita sino del catolicismo- pero las condiciones son semejantes (…) En el caso de que muera una persona que llevó una vida en paz y con valores cristianos, cuando desencarne será asistida por entidades en puntos de socorro u hospitales espirituales”.

El juicio crítico de la fe católica

Las concepciones espiritistas sobre la vida después de la muerte, o que siquiera sea posible la comunicación con las personas que han fallecido es impensable para quienes dirigen la Iglesia y profesan la fe en Cristo. No hay posibilidades ciertas de hablar, ver u oír a los muertos, asegura el padre Lucio Rivas, vicario de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá. Sin embargo, admite haber tenido el privilegio de la gracia de Dios.

“Yo he visto a mi madre, mi madre tiene 22 años de muerta y yo la he visto dos veces en la Iglesia”. En ese caso, asegura que es posible porque la persona fallecida está en gracia de Dios. “Esas son personas que están disfrutando de la gloria de Dios”, y es el todopoderoso quien da esa posibilidad de que se puedan revelar a alguien. Quien no cuente con esta gracia divina, debe confiar y tener fe en que el familiar fallecido está en la presencia del Padre, asegura Rivas.

Para el padre Jaime Kelly es inconcebible desde todo entendimiento. Asegura que pensar en una comunicación o contacto con un fallecido es “falso” y que muy seguramente es “un engaño de Satanás, que quiere hacernos creer que hablamos con ellos (los muertos)”. Explica el sacerdote que la astucia del demonio le permite usar la voz de una persona que ha muerto para engañar a un familiar, con el propósito de que caiga en prácticas de hechicería y brujería, y recuerda las trampas que le puso a Jesús para tentarlo.

Padre Jaime Kelly defiende la posición de la Iglesia Católica. Asegura que comunicarse con los muertos es un “engaño de Satanás”. En definitiva para Kelly es claro: Quienes intenten comunicarse con los muertos “son gente que se disfraza como en Carnaval, para mostrar el diablo y sus cosas”.

Descansar en paz

Las intenciones y trabajos que se hagan para hacer “hablar” a quienes fallecieron, para Kelly presume el hecho de vivir en oscuridad. “Los muertos no hablan, tenemos que dejarlos descansar en paz”. Esto último lo comparten todos los que han involucrado a Dios y a Satanás en este asunto, aunque con concepción sobre dejar descansar a quienes han partido. Para Yulin, es “sagrado” el descanso de una persona fallecida cuando esta manifiesta que están en paz. “Si ellos están bien tú no los puedes molestar”. Explica la sacerdotisa que indica que “conflictos” se producen cuando se transgrede esa voluntad.

“A los muertos no se les perturba, porque sino ellos lo hacen”, dice, y asegura que si se prosigue en esa dirección, ello arrastraría enfermedades, problemas y que se incorporen en los miembros más débiles de la familia. Quienes hacen caso omiso practican la temida magia negra, que sería la explicación de por qué hay tumbas vacías, dice Yulin.

Para la sociedad espírita el “descanso” se recomienda sobre todo cuando una persona acaba de fallecer, o si el familiar está en condiciones. “A veces el espíritu se quiere comunicar, pero el familiar no está en condiciones, por ejemplo, que no entre en pánico, que no tenga temores (…) Entonces, una persona no se puede comunicar así, porque se desequilibra la persona o ese espíritu”.

Fuente: Noticia al Día/Info-RIES

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Una respuesta a “El espiritismo y el contacto con los difuntos

  1. Realmente creo despues de haber leido estos temas que de veras me apasionan, que NADIE sabe que pasa ni que hay despues de la muerte.Creo en DIOS, en JESUS y en su MISERICORDIA y dire como el salmo “el Señor es mi pastor nada me faltara”. Gracias

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