Naturaleza del alma, según la iglesia primitiva

Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. Mateo 10:28

Viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción. Hechos 2:31

Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo su ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 1 Tesalonicenses 5:23

Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Hebreos 4:12

Las almas no pueden ver a Dios ni transmigrar a otros cuerpos. Si pudieran, sabrían porqué son castigadas; y por tanto, temerían incluso cometer el más leve pecado. Sin embargo, sí pueden pecibir la existencia de Dios y que la justicia y la piedad son dignas de honor. Justino Mártir (160 d.C.)

El alma en sí no es inmortal, sino mortal; pero es posible que no muera. Si no conoce la verdad, muere y se deshace con el cuerpo; pero se levanta de nuevo al fin del mundo con el cuerpo, recibiendo la muerte por el castigo eterno. Pero cuando adquiere el conocimiento de Dios, no muere aunque por un tiempo permanece disuelta. Taciano (160 d.C.)

Y así, una vez completo el número que él mismo ha determinado, todos los que están inscritos en el libro de la vida resucitarán, con su propio cuerpo y alma y con el propio espíritu con los cuales agradaron a Dios. En cambio los que merecieron el castigo irán a él, con el alma y el cuerpo con los cuales se alejaron de la bondad divina . Entonces ya no engendrarán hijos ni éstos nacerán, ni se casarán, ni habrá matrimonio, pues estará completo el número de los seres humanos que Dios eligió de antemano, para cumplir en todo el plan del Padre… De modo muy completo el Señor enseñó que no se conservan las almas pasando de cuerpo en cuerpo; sino también que ellas conservan la personalidad del cuerpo para el cual fueron hechas, y se acuerdan de las obras que aquí realizaron o dejaron de realizar. Ireneo (180 d.C.)

Por su generosidad Dios dio a conocer al ser humano el bien de la obediencia y el mal de la desobediencia, a fin de que el ojo de su alma por propia experiencia pueda elegir juzgando lo que es mejor, y nunca descuide por pereza el mandato divino. Ireneo (180 d.C.)

Dios hizo al hombre del polvo de la tierra y sopló en su rostro aliento de vida. Y el hombre llegó a ser un alma viviente; por lo cual el alma es llamada inmortal. Teófilo (180 d.C.)

El pecado imprime su sello en cada alma y a todas por igual las destina a la muerte. Deben morir. Toda carne cayó bajo el poder del pecado, todos bajo el poder de la muerte. Melitón de Sardis (190 d.C.)

Es el cuerpo que muere; el alma es inmortal. Melitón de Sardis (190 d.C.)

En aquello más esencial que procede del mismo Dios, esto es, el alma, que ha recibido el sello del ser divino en lo que se refiere a la libertad de albedrío y de decisión. De no ser así, no se hubiese impuesto una ley. Tertuliano (197 d.C.)

Lo mismo sucede con el bien en el alma que está ahogada en el mal: según sea éste, el bien o desaparece del todo o surge como un rayo de luz por donde encuentra un espacio libre. Así, hay hombres pésimos y hombres muy buenos, aunque las almas son todas de una misma especie. Y en los peores hay algo bueno, y en los mejores algo malo. Sólo Dios no tiene pecado, y entre los hombres sólo Cristo no tiene pecado, porque es Dios. Tertuliano (197 d.C.)

No hay ningún alma sin pecado, porque ninguna hay que no guarde una semilla de bien. Por esto, cuando el alma se convierte a la fe y es restaurada en su segundo nacimiento por el agua y por el poder de arriba, se le quita el velo de su corrupción original y logra ver la luz en todo su esplendor. Entonces es recibida por el Espíritu Santo, de la misma manera que en el primer nacimiento había sido acogida por el espíritu inmundo. Y la carne sigue al alma en sus nupcias con el Espíritu como una dote, y se convierte en sierva, no del alma, sino del Espíritu. Tertuliano (197 d.C.)

El hecho de que el alma del ser humano existe después de la separación del cuerpo es creído no sólo entre cristianos y judíos sino también entre muchos otros griegos y gentiles. Orígenes (248 d.C.)

Un comentario sobre “Naturaleza del alma, según la iglesia primitiva

  1. Leer estos mensajes es bellisimo,es muy difisil en este mundo desir no tengo Pecados,pero debemos tratar en lo posible de prepararnos para nuestro final,y la unica forma es de vivir de acuerdo a las leyes de Nuestro Padre Celestial,orando con Fé y tratar de ser mejores cada dia,siempre hay quien necesita de nuestra ayuda.bendiciones.Ofelia Abad.

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