La manera perdida de orar de los esenios

Los antiguos esenios nos recuerdan que hay una poderosa relación entre lo que pasa en nuestro mundo interior de sentimientos y las condiciones del mundo que nos rodea. Nos muestran cómo acceder a las posibilidades ya creadas de salud, paz y cooperación y traerlas a la realidad de nuestras vidas. Ya que nuestro mundo exterior de acción refleja nuestro mundo interior de sentimientos, se recomienda hacerlas sintiendo como si nuestras plegarias ya hubiesen sido respondidas.

Es precisamente el poder de este sentimiento el que trae a la vida a nuestras oraciones. Nuevas investigaciones sugieren que cuando sentimos gratitud respecto al cumplimiento de nuestras oraciones, nuestros sentimientos producen las mismas condiciones, los campos de efecto, que atraen nuevas posibilidades en las condiciones de nuestras vidas. Comprender que los resultados empatan con los sentimientos puede ayudarnos a entender lo que ocurre cuando parece que nuestras oraciones no son respondidas.

Cuando oramos por salud en nuestras relaciones, por ejemplo, mientras experimentamos enojo, celos o furia en nuestras relaciones, ¿por qué nos sorprende ver esas mismas cualidades reflejadas como enfermedad en nuestros cuerpos, nuestras familias, escuelas, lugares de trabajo y en las condiciones sociales alrededor de nosotros? La ciencia ha demostrado que cada sentimiento que experimentamos, crea una química única en nuestros cuerpos : la química del Amor y del Odio.

Las buenas noticias son que los mismos principios resultan ciertos para los sentimientos de afirmación de la vida. Conforme respondemos a los retos de la vida a través de compasión, entendimiento, amorosa tolerancia y paz, podemos esperar experimentar estas condiciones en nuestros cuerpos, y ver el efecto extendido al mundo que nos rodea.

El poder de la denominada oración basada en el sentimiento, representa una oportunidad para dirigir los grandes retos de nuestro tiempo conforme a un nuevo paradigma de entendimiento consciente y sentimientos que reflejen aquello que deseemos experimentar.

En lugar de imponer nuestras creencias respecto a una situación específica, nuestro perdido modo de orar nos recuerda que nada necesita ser “creado”, ya que cualquier resultado que podamos imaginar para dicha situación ya está presente. Podremos servir mejor sintiendo primero el resultado de cada condición que elijamos experimentar en nuestro mundo, tal como la paz y la cooperación entre gobiernos y naciones, o la prosperidad que sólo puede venir con la igualdad de trato para toda la gente y para todas las razas y el honrar a toda forma de vida.

RECOMENDACIONES:

1.-Liberar nuestro juicio sobre las situaciones, bendiciendo las condiciones que nos han causado sufrimiento.
2.- Emplear nuestras plegarias de petición invitando a la divina intervención de un poder superior para que traiga paz sobre los individuos, condiciones y lugares donde creemos que la paz está ausente.
3.- Experimentar los sentimientos de que nuestra oración ya ha sido contestada, así demostramos el antiguo principio cuántico que establece que las condiciones de paz en nuestros cuerpos se ven reflejadas fuera de nuestros cuerpos.
4.- Concentrarse en lo que deseamos pero sin enfocarnos en la carencia o el problema.
5.- Tener fe y sentir que el problema es cosa del pasado.
6.-Persistir en la oración hasta ver los resultados.

Extraído del libro ‘The Isaiah Effect’ – Fuente original: Página web de Gregg Braden: http://www.greggbraden. net – Traducción: Karina Malpica

2 comentarios sobre “La manera perdida de orar de los esenios

Deja un comentario