Vista de la isla de Robinson Crusoe, antes del maremoto
La decena de arqueólogos franceses y sus homólogos chilenos que se encontraban en la isla Robinson Crusoe cuando se produjo el seísmo en Chile escaparon milagrosamente al maremoto que arrasó el único poblado de la isla, San Juan Bautista, el sábado a las 06,00 horas locales.
Según un correo electrónico que consiguieron enviar el domingo a sus familias y del cual AFP tuvo conocimiento, «todos los miembros de la misión ‘Robinson 2010’ están sanos y salvos».
«El pueblo de San Juan Bautista (unos 600 habitantes) fue arrasado por el tsunami. Perdimos todo nuestros equipos de trabajo», precisaron. «Hoy comienza la llegada de los equipos de socorro desde el continente y participamos con ellos en la búsqueda de desaparecidos», concluyó el mensaje, enviado a bordo de la fragata ‘Almirante Condell’ de la marina chilena que llegó el domingo a Robinson Crusoe.
El último balance de víctimas de la isla, establecido por las autoridades chilenas, es de cinco muertos y 11 desaparecidos.
«Se salvaron por milagro» comentó a AFP, la hermana de uno de los arqueólogos, contactada en París. «Estaban durmiendo en su hotel, la hostería ‘El Pangal’, una construcción de un piso situada a unos metros sobre el nivel del mar en las faldas de una colina frente a la bahía ‘Cumberland'».
«Tuvieron la suerte de ser despertados una hora antes de la catástrofe por algunos pescadores que notaron el mal estado del mar y dieron la alerta en el poblado», añadió.
La mayoría de las familias se dirigieron hacia la parte alta, para protegerse.
«Las olas cubrieron todo el poblado (según el testimonio de un piloto de la marina chilena, el agua llegó hasta una altura de 60 metros) y arrasó con todo cuando se retiró, incluyendo el pequeño hotel donde estaba mi hermano con su esposa y su hijo», relató la mujer.
Los arqueólogos franceses de la Sociedad de Estudios en Arqueología subacuática participaban con sus homólogos chilenos de la Fundación del Archipiélago Juan Fernández, en la búsqueda de un galeón español que se hundió en Bahía Cumberland en 1634.