Llega 2023: seamos como un faro en la tormenta, siempre dando luz

Este 2022 ha sido un duro año. Despidámoslo con respeto por la enseñanza dada, por las verdades ocultas develadas a pesar del dolor causado. Agradezcamos tener un nuevo día para encontrar una solución a los problemas, ver la luz del sol, respirar la brisa suave del verano, sentir el frío del invierno y sudar con el calor, saber que aún disponemos de un cuerpo que duele y se enferma diciéndonos que algo no está bien con nuestras emociones, que siente placer cuando estamos felices, que nos moviliza en esta dimensión material y real a la vez, que nos advierte de que no nos olvidemos de nuestra misión particular y personal, que nada tiene que ver con agradar a otros, sólo es única y nuestra.

Recibamos el 2023 con el alma eufórica y la energía proyectada únicamente en la dirección que nos haga feliz, sin desgastarnos por aquellos que se han burlado, que nos han juzgado sin tener toda la verdad, que nos han menospreciado, que nos han traicionado. No perdamos el tiempo desgastándonos en personas que no nos amaron; no pretendamos controlarlo todo, porque el sólo hecho de controlar nos anula la posibilidad de aprender y enriquecernos.

Pues bien, seamos como un faro en la tormenta, inamovible pero siempre dando luz cuando los demás se quedan dentro de la tormenta, y de la misma manera aprendamos a alejarnos de ella.

Que Todas las Bendiciones del Gran Espíritu colmen vuestras vidas. Sean precavidos con los conocimientos que adquieran, el oro está en el fondo de la mina, en lo profundo de la roca; la perla está en el interior de la ostra en el fondo del mar. Ningún conocimiento serio y real está a la mano, cuesta encontrarlo; y sólo el que permanece tranquilo y ávido en conocimiento podrá hacer el camino, podrá esperar con la misma calma a que el mar embravecido se aquiete y las nubes se dispersen, dejándonos ver las estrellas en el firmamento.

Estemos preparados para este 2023, pero sobre todo no olvidemos nunca que nuestro camino sólo nosotros lo podemos realizar. Nadie puede caminar nuestro camino, no busquemos atajos porque no nos ayudarán a crecer. No olvidemos que la tormenta es buena, pero ni los truenos ni los relámpagos hacen crecer las plantas, sólo la lluvia.

Una de las certezas en este mundo es que el tiempo no se detiene nunca. Llegamos al final de un año duro y difícil tras haber vivido mil historias y acontecimientos distintos, y comenzaremos un nuevo ciclo con otras tantas historias y experiencias por vivir.

Aguamarine y este servidor de todo corazón les deseamos un maravilloso nuevo año 2023, con salud, prosperidad y amor.

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