Infestación, Circumdatio, Influencia: cómo son estos tres fenómenos demoniacos

¿Qué es la Infestación demoniaca? 

Son los fenómenos demoniacos que se manifiestan no en una persona, sino sólo en un lugar, objeto u animal. 

El demonio al poseer un lugar puede mover cosas (poltergeist) a voluntad o provocar ruidos u olores. La infestación nunca provoca la posesión de ninguna de las personas que viven en ese lugar. La causa de infestación suele ser que en ese lugar se hayan practicado con frecuencia ritos esotéricos o satánicos. Para acabar con la infestación de un lugar hay unas oraciones específicas en el ritual de exorcismos (Ritual Romano).

En estos casos el sacerdote puede orar una vez en la casa y después animar a la familia a que cada día se reúnan para orar todos juntos. Pueden rezar el rosario, leer la Biblia, echar una vez al día agua bendita o exorcizada por las habitaciones, reunirse ante una imagen sagrada y suplicar su protección, etc. 

La oración unida de una familia puede perfectamente quebrantar el poder del demonio sobre ese lugar si perseveran orando juntos durante semanas o meses 

¿Qué es la Circumdatio demoniaca? 

Conocida también como la “obsesión diabólica”. Es la situación en la que un demonio asedia de modo continuada a una persona. El asedio puede durar días, semanas o meses. 

Existen dos tipos de circumdatio: una externa y otra interna. 

a) Circumdatio u obsesión externa: Es el asedio a una persona por parte de un demonio de manera que nota que una fuerza le está rondando y le provoca ruidos, olores, mueve cosas en el lugar donde está la persona, etc. De la Circumdatio externa pueden haber testigos (otras personas) de los fenómenos que suceden pues son hechos externos, es así que puede tener más testigos que el interesado. 
Ocurre cuando el demonio obra afectando los cinco sentidos por medio de apariciones misteriosas u otros fenómenos paranormales, por ejemplo: 

El sentido de la vista: el demonio se aparece bajo aspectos repugnantes y seductores, como fantasmas, duendes, gnomos, etc., para turbar el alma de la persona. 

Oído: el demonio hace oír voces, palabras y blasfemias contra Dios.

El tacto: el demonio golpea, hiriendo el cuerpo de la persona. 

b) Circumdatio u obsesión Interna: Es el asedio a una persona por parte de un demonio de manera que la víctima siente terribles e intensas tentaciones que se prolongan durante semanas o meses, o ve sombras, sufre terribles pesadillas, etc. El demonio provoca visiones o sensaciones pero que sólo son vistas o sentidas por la persona que sufre la Circumdatio. 

En la Circumdatio interna no puede haber testigos pues todo sucede de un modo interno. 

El demonio perturba el interior de la persona afectando sus deseos íntimos, provocándole malas intenciones e ideas malignas y atentando contra su propia vida o la de los demás. 

Contra la Circumdatio la propia oración del interesado es sumamente eficaz y basta para acabar con este fenómeno. Cuanto más asista a misa, vaya a la Iglesia, use el agua bendita y haga actos de piedad, más insufrible (molesto) hará al demonio el estar a su lado. 

¿Qué es la Influencia demoniaca? 

Conocida también como la “opresión diabólica”. Es el fenómeno por el que un demonio ejerce cierta influencia sobre el cuerpo de una persona, pero sin llegar a poseer el cuerpo. 

Como se dijo, en este fenómeno el demonio no llega a poseer el cuerpo de la persona, de forma que no habla a través de él. Y si llega a mover el cuerpo, la persona está consciente. Pero cuando hay una influencia el movimiento del cuerpo, si lo hay, es ligero: la persona se pone rígida, agita las manos, pone caras extrañas, pero no pasa de estos signos externos. 

La influencia puede ser sobre el cuerpo provocando determinadas enfermedades. O sobre la mente, provocando una influencia del demonio sobre las potencias del alma induciendo de forma obsesiva a determinados vicios o pensamientos obsesivos. 

Cuando se ora por una persona que tiene Influencia la reacción es distinta a la de la Posesión. La persona siente un malestar general que acaba concretándose en un lugar específico del cuerpo. O bien la persona acaba no pudiendo controlar la tensión que le provoca la oración, y hace movimientos extraños con los miembros, pero sin perder la consciencia.

En otras ocasiones la influencia se manifiesta por la tremenda crispación que se manifiesta en manos o cara, crispación que suele ser la fase previa a la manifestación de la posesión, pero que en estos casos nunca pasa de esta fase previa sin que se llegue a producir el trance. Y no se produce trance porque no hay Posesión del cuerpo, sino sólo una influencia sobre éste. 

Para los casos de Influencia la persona tiene que recibir oración de liberación. Bien sea hecha por el sacerdote para que se libere de esa influencia, o bien sea hecha por un grupo de Laicos que oren por él. Siempre es preferible la oración comunitaria a la de una sola persona, pues el poder de la oración se suma. 
Hay que añadir que cuanto más leve es la influencia del demonio sobre una persona más difícil es discernir si hay de verdad algo demoniaco o no. Pues en materia de discernimiento de las influencias demoniacas, es donde el sacerdote suele estar más a expensas de lo que diga el que las sufre. La posesión suele tener una manifestación más clara, más perceptible. La influencia demoniaca mucho menos y cuanto más leve, más difícil.

¿Qué diferencia existe entre Circumdatio e Influencia demoniaca?

En la Circumdatio el demonio está fuera, en la Influencia el demonio está dentro pero sin poseerlo. Esa es la diferencia radical entre ambos fenómenos.

En un caso de Circumdatio la persona nunca dará un signo. Ni entrará en trance, ni se sentirá mal, ni nada, porque está fuera. En la influencia sí, porque está dentro pero sin posesión.

La Circumdatio la puede padecer un santo. Ejemplo de circumdatio externa es el cura de Ars arrastrado por el demonio por el suelo de la habitación. Y no sólo santos, por ejemplo una persona que ve que las cosas se mueven, o las puertas que se abren. Cambia de lugar y el fenómeno le persigue. Ejemplo de circumdatio interna, es la noche oscura del espíritu que sufren las personas que se dedican a la oración.

Mientras que en la influencia el demonio está dentro, pero sin poseer. La influencia en el cuerpo produce enfermedades, la influencia en la mente es una persistente idea, temor o impulso que el demonio que está dentro introduce en la mente de la persona. Si el demonio estuviera fuera sería una tentación. Pero cuando está dentro la influencia es mucho más intensa y persistente que cuando está fuera.

Es mucho más fácil acabar con la circumdatio que con la influencia. Con pocas oraciones, las que sean, el demonio se ve obligado a alejarse.

Para muchos sacerdotes, incluso dedicados a este campo, estos tres fenómenos (posesión, influencia y circumdatio) forman un magma (lava) en el que no acaban de distinguir lo uno de lo otro. Pero si se ven muchos casos, las características de cada fenómeno aparecen perfectamente delimitadas.

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