Los Testigos de Jehová y la pedofilia: un grito desgarrado desde dentro

Reproducimos a continuación una larga carta publicada por el colectivo de ex-Testigos de Jehová críticos “Ovejas trasquiladas”, en torno al abuso sexual de menores en la organización. Ha sido enviada a muchos medios de comunicación.

Durante estos últimos años, los medios de comunicación de todo el mundo han dado a conocer a la opinión pública la triste situación de muchos feligreses de la Iglesia Católica que fueron víctimas de abusos deshonestos e inmorales por parte del clero. Luego de muchos años en silencio, estas víctimas han podido hablar abiertamente y enfrentar a sus abusadores con el valor que corresponde y que se necesita; para el bien psicológico de ellos mismos y de muchos otros que aún están en silencio siendo manipulados y atemorizados.

Pero la situación no queda ahí. También se llegó a conocer que el “ambiente religioso” existente en las iglesias es el propicio para que estos abusadores dieran rienda suelta a sus crímenes con impunidad, abusando no sólo de los cuerpos de sus víctimas sino también de sus mentes y espíritus, al coaccionarles fuertemente para mantener el silencio bajo pena de ostracismo emocional y social de por vida.

Por eso, es que esta carta tiene como finalidad darles a conocer que dentro de la religión de los Testigos de Jehová, las historia no es únicamente similar, sino que hasta quizás peor.

Para quienes no estén familiarizados con la estructura social, doctrinal y forma de pensar de los testigos de Jehová, un aspecto fundamental de ellos consiste en que esta es una religión actualmente gobernada por un grupo de hombres desde Brooklyn, New York. Ellos -quienes se llaman a sí mismos como ” El Cuerpo Gobernante”-, dictaminan autocráticamente todas y cada una de las normas de conducta, pensamiento y doctrina que el testigo individualmente debe practicar y creer, tanto en su vida “pública” como privada.

Cada líder espiritual -llamado “Anciano” o “Superintendente”- en las congregaciones, que a su vez es nombrado como un “representante oficial” del Cuerpo Gobernante, se encarga de hacer que estas directrices se cumplan al pie de la letra dentro de sus jurisdicciones o congregaciones locales en cualquier parte del mundo donde tengan presencia. Entre todas las doctrinas y dogmas enseñados, hay uno que es fundamental, a saber, que “La Organización de los Testigos de Jehová es la única religión de Dios en la Tierra y por ende, cualquier persona que hable mal de ella o se oponga a ella, está realmente poniéndose en contra de Jehová Dios mismo”.

Esto es necesario conocer y entenderlo, pues el grave y mundial problema del encubrimiento y negación de los abusos de menores en las congregaciones de los Testigos de Jehová, tiene sus raíces en este dogma o doctrina recién mencionada. Hasta hace pocos años atrás, el testigo que se atreviera a enfrentar a los ancianos o siquiera expresar la idea de acción legal contra la organización, era expulsado de la congregación (excomulgado) llevando consigo todo el ostracismo y “muerte social” que la expulsión acarrea. (Nadie más puede hablarles ni siquiera parientes o familiares cercanos).

El caso de Patricio Carrizo en Chile

Cierta experiencia que ha sido compartida con nosotros nos relata un caso muy conocido en Santiago de Chile y que corresponde al del individuo llamado Patricio Carrizo, domiciliado en la calle Raul Denis, quién abusó sexualmente de varias menores de edad en el salón de los testigos de Jehova ubicado en calle Los Sauces, Quinta Normal. La comunidad religiosa testigos de Jehová y los ancianos de esa congregación, entre ellos Herminio Gomez, Carlos Lemus y Nicolas Ortiz, lo protegieron durante años y evitaron que fuera a la cárcel, a su vez, también permitieron que se mantuviera anónima su condición de pedófilo dentro de la congregación.

Eso trajo como directa consecuencia que este individuo siguiera abusando sistemáticamente de más niñas. Durante ese tiempo, Patricio Carrizo gozaba del nombramiento de “Siervo Ministerial” (una posición de confianza), el cual le proveía de cierta autoridad eclesiástica sobre otros dentro del grupo. Hoy en día está prófugo. Se ha sabido que viaja constantemente al norte, al área de Chañaral.

Como dato relevante, la organización de los Testigos de Jehová, en otros países, ya ha pagado millonarias indemnizaciones en “Arreglos Extrajudiciales” a víctimas de abusos en las congregaciones, porque se ha dedicado a esconder a los pedófilos en sus filas. Esto, lo han tratado de mantener secreto, pero no lo han logrado. Hay registros de más de 23.000 abusadores y pedófilos en la central mundial de los Testigos en Nueva York, EEUU. Muy pocos de estos han sido reportados a la policía.

¿Cuáles son las razones que los testigos tienen para no colaborar con justicia denunciando a los pedófilos y pederastas existentes en sus congregaciones? Debido a dos principales razones:

1) Porque “El Cuerpo Gobernante” y los “Ancianos”, sólo han tratado el Abuso de Menores como un pecado y no como un crimen. Debido a esto, su política les requiere tener dos testigos oculares de cualquier acusación, cosa que es virtualmente imposible de conseguir para estos casos. Al fin, sólo queda la palabra de un menor contra la de un adulto. El que el menor, o sus tutores, insistan con la acusación, los pondría en posición de conflictivos, causantes de división e injuriadores -de quien niega la acusación-. Las víctimas son aconsejadas a mantenerse en silencio “esperando en Jehová”, so pena de expulsión con su respectiva carga de ser “socialmente asesinados”.

2) Los consejos de la revista La Atalaya (Edición de Estudio principalmente) funcionan en la mente del testigo de Jehová como una segunda Biblia y tienen igual o más validez a la hora de tomar de decisiones. En cuanto a reportar crímenes de esta y otra clase a las autoridades civiles, La Atalaya del 15 de Mayo de 1974 en su página 317 indica claramente: “Sin embargo, si algún miembro de la congregación cristiana, sin hacer caso del efecto de su acción en el buen nombre de la congregación, pasa por alto el consejo de la Palabra de Dios sobre este asunto, no estaría “libre de acusación” como cristiano. No sería uno que tuviera “excelente testimonio de los de afuera” de la congregación. (Tito 1:6; 1 Tim. 3:7) Ciertamente no sería un ejemplo para que otros lo imitaran, y esto afectaría los privilegios que tuviera en la congregación. […]

Este párrafo y el artículo completo aluden al hecho de que ir a tribunales civiles por justicia es en la práctica prohibido por las normas y directrices que gobiernan la conciencia y conducta de los testigos.

En estos recientes años, debido a los grandes escándalos sobre el tema, se han enviado cartas confidenciales desde las sucursales a los “Ancianos” de cada congregación en el mundo, indicando que si la víctima o sus familiares desean ir a la justicia civil… deben dejar que lo hagan sin causarles problemas. Esto constituye un claro cambio de política, principalmente debido a los escándalos en los medios de comunicación, destapando abusos en otras religiones.

La actual política interna en los Testigos de Jehová es la siguiente:

1.- Los ancianos toman conocimiento de una acusación de abuso deshonesto contra otro testigo.

2.- Los ancianos llaman vía telefónica al departamento legal de la sucursal de su país por más instrucciones al respecto.

3.- Los ancianos se entrevistan con la víctima y el acusado; pueden que enfrenten a la víctima con el acusado.

4.- Si el acusado niega la acusación y no hay testigos del hecho, se le indica a la víctima que más no se puede hacer en la congregación, pero que si desea puede ella misma o sus familiares, dar aviso a las autoridades.

5.- Desde el departamento legal de la sucursal, se alecciona firmemente a los ancianos a no inmiscuirse apoyando a la víctima ni a colaborar con documentos ni testimonios que ayuden a una investigación cabal.

6.- Si hay orden de un tribunal para obligar a algún anciano a declarar, este debe comunicarse inmediatamente con el departamento legal de la sucursal de su país por más dirección al respecto. Jamás debe ofrecer su ayuda para la investigación.

Si el acusado niega los cargos y no se pueden presentar testigos del crimen, entonces puede que se le quiten los privilegios que tenga hasta ese momento, como cualquier nombramiento especial o la posibilidad de discursar o comentar en las reuniones. Pero aún puede moverse libremente entre los niños y aún puede salir a predicar libremente en su comunidad. También es usual que se cambie o sea cambiado a otra congregación. No es parte del procedimiento dar una alerta general a la congregación de que un posible abusador está entre ellos. Y básicamente nadie en la congregación sabrá siquiera que hay un abusador entre ellos.

En EEUU, por ejemplo, si el acusado vive en un estado donde la ley obliga a reportar todas las acusaciones contra clérigos a la justicia, por instrucción clara de la organización Watchtower, esta se reporta anónimamente y desde un teléfono público. Pero eso no es el caso en la mayoría de los estados de EEUU. Además, aunque se reporten a la justicia, esta encuentra muchos tropiezos cuando comienza a hacer su investigación; por lo descrito en los puntos 5 y 6 anteriormente citados.

Si al acusado se le comprueba su culpabilidad o este lo confiesa, se le expulsa de la congregación, pero aún no se da aviso a la congregación de la clase de peligro y según el estado, tampoco se da aviso de él a las autoridades. Será tarea de la víctima -o de sus tutores- si desea seguir con alguna acción civil o penal.

Me imagino la dimensión de este problema en países que no estén tan regulados legalmente como el anteriormente mencionado Chile o EEUU. Pienso también en la gran indiferencia y desamor que muestra la organización Watchtower y los líderes espirituales de los Testigos de Jehová al dejar a la víctima a su “propia suerte”, cuando realmente fue la política religiosa de la organización la que promovió el “caldo de cultivo” y creó un “Paraíso para Pedófilos” en sus congregaciones.

Peor aún, a la vista general de la congregación y siendo esta promovida por los Ancianos locales, a la víctima que insiste en un curso legal se le comienza a ver como una “mala asociación”, “mala compañía”, “débil espiritualmente”, “que no sabe perdonar”, “rebelde” y “apóstata”, simplemente por no colaborar ciegamente con las directrices del Cuerpo Gobernante desde Nueva York.

Por lo general, cuando las víctimas y sus familiares llevan a cabo las demandas del caso, éstas quedan tan desgastadas psicológicamente y tan decepcionadas del trato inhumano de sus “pastores espirituales” durante años, que simplemente deciden abandonar la religión. Eso les convierte en “desasociados” y/o “expulsados”. Caer en cualquiera de estas dos categorías les causa el ostracismo social del cual hablaba al principio. Ninguno de sus amigos y/o familiares podrá decirles siguiera un “hola”, so pena de ser ellos también expulsados; por haber apoyado a uno que estaba “en contra de la organización de Dios” o hablando mal de ella.

Como mencionaba previamente, en USA ya se han pagado millones de dólares en conciliaciones extrajudiciales (settlements) a algunas víctimas de “Ancianos” (presbíteros) y “Siervos Ministeriales” (diáconos) abusadores, que han sido lo suficientemente valientes para enfrentarse legalmente contra esta gran organización religiosa Watchtower -que es uno de los tantos nombre jurídicos que posee la organización editorial de los Testigos de Jehová- y demandarla por su política y doctrina que protege a los abusadores y descuida y oprime a las víctimas.

En todos estos casos, básicamente los términos han sido de ‘comprar el silencio’ de las víctimas y no reconocer culpabilidad por parte de la organización. Tengo copias de estas instancias y con gusto se las hago llegar por este medio si desean. Están libres en Internet, pero en inglés. No tengo datos referentes a casos parecidos establecidos en el mundo hispano-hablante.

Debido a que me parece que no se ha dado cobertura necesaria en los medios de comunicación de su país, me he tomado la libertad de redactar y enviar esta carta a muchos medios informativos de su localidad; quizás algo más se haga al respecto en cuanto a informar y alertar a la comunidad. Cuando una pareja sonriente de testigos golpean la puerta de un vecino, es necesario que tal vecino esté al tanto de las cosas que tienen cabida y que ocurren dentro de las congregaciones de tales testigos que le visitan.

Una cosa es aprender y leer la Biblia y tener una reverencia por Dios y otra muy distinta es relacionarse con un grupo que está bajo unas leyes, doctrinas y dogmas que le convierten en una secta y un culto peligroso para sus miembros. Los testigos no sólo quieren leer la Biblia con sus vecinos, sino su principal objetivo es sumar uno a sus filas. Eso es lo que ellos llaman “hacer discípulos”.

Si deciden contactarse con la sucursal de los Testigos de Jehová de su país por más información al respecto, es probable que su representante legal o vocero niegue todas estas cosas o les reste importancia. Es lógico que haga eso, la imagen de la organización está por sobre todo, incluso por sobre la salud de las víctimas y esa es su principal labor como representante de una organización que -alrededor del mundo- pierde miembros y la credibilidad de manera vertiginosa.

Estoy seguro de que si buscan a víctimas en las congregaciones de su localidad y se ofrecen entrevistas anónimas, quizás algunos accedan. Hay que recordar que los Testigos de Jehová tienen un sistema de espionaje, control y represión muy eficaz: si alguien es descubierto hablando mal de la organización o de los “Ancianos” será expulsado y ninguno de sus familiares o amigos podrá hablarle más. El costo social no es lo único en juego, pues si el negocio o trabajo de un testigo que hable depende de otros testigos, su sustento de vida y el de su familia también están en peligro.

Esa quizás sea una de las grandes razones del porque muchas personas siguen dentro de los testigos a pesar de que ya no creen nada de lo que se dice en sus publicaciones y discursos. Me es obligado hacer notar también que en una carta confidencial reciente a todos los Ancianos del mundo, el Cuerpo Gobernante explica claramente que alguien se convierte en “apóstata” y puede ser inmediata y perfectamente expulsado, sólo con simplemente pensar o creer algo en contra de la organización sin necesidad de que lo hable con otros.

Fuente: Boletín Info/RIES. (Los párrafos destacados son nuestros).

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