La Verdad

Las principales religiones del mundo esperan a su Salvador. Que Cristo retorne a la tierra, por la creencia Cristiana. Que el Imán Mahdi retorne a la tierra, por la religión Islámica. Que el Mesías retorne a la tierra, por la fe Judía. Que Maitreya retorne a la tierra, según el credo Tibetano. Que el Bodhisatva retorne a la tierra, según por los Budistas. Y entre las sectas, que se produzca el Segundo Advenimiento de Cristo, según los Adventistas del Séptimo Día; que llegue el Nuevo Orden, para los Testigos de Jehová… y así podríamos seguir indefinidamente…

Existen tantas opiniones y puntos de vista como individuos. Cada seguidor de una de estas religiones o sectas, sean grandes o minoritarias, defiende “su verdad”, valiéndose para ello de diferentes argumentos. Cada una de estas religiones o sectas ha adaptado los textos sagrados, ha construido su ‘Biblia’, según sus intereses y sus conveniencias, modificando sin el menor escrúpulo párrafos o capítulos enteros, alterando, cambiando, añadiendo o eliminando…

Sin embargo, más allá de todas estas verdades, particulares o colectivas de determinada religión, secta o grupo, está LA VERDAD, en mayúsculas. Y esta Verdad no es patrimonio de nadie, nadie puede apropiársela ni considerarla suya. Nadie es dueño de esta Verdad. Nadie puede indicarnos el camino hacia ella, ni decirnos que el suyo es el mejor, ni tratar de convencernos de que es el único existente…

Porque LA VERDAD está dentro de nosotros mismos, en el interior de cada uno de nosotros. Esta Verdad es nuestra Luz Interior, nuestra Fe y nuestra Creencia íntima, personal y particular que nadie puede pretender controlar, dirigir o manipular. No somos ovejas de ningún rebaño, no necesitamos por tanto pastores. No balamos, más bien todo lo contrario: hablamos, pensamos y razonamos. Y sentimos. Y vivimos.

Nadie, y mucho menos ningún representante de ninguna religión, secta o grupo, tiene el más mínimo derecho a hablar por nosotros, a pensar por nosotros, a razonar por nosotros. Tampoco lo tiene para sentir por nosotros, ni para vivir nuestra vida. Y por supuesto, nadie puede decirnos o condicionarnos sobre de qué temas podemos o no podemos hablar, qué podemos o qué no podemos decir, qué hemos de pensar o qué hemos de razonar. Ni tampoco puede nadie condicionarnos sobre qué sentimientos debemos tener, ni de qué manera debemos vivir. Y en definitiva, absolutamente nadie puede otorgarse el derecho de imponernos o condicionarnos sobre qué debemos creer o qué tipo de fe, de religiosidad o de espiritualidad hemos de tener.

La Verdad está dentro de cada uno de ustedes. Es su Luz Interior. Sólo ustedes deciden si la mantienen apagada, o si la dejan encendida siempre. Algunos la sentirán como la intensa luz de un faro y querrán iluminar lo máximo posible a su alrededor. Otros, en cambio, la notarán como la minúscula llama de una vela o como la lucecita efímera de un fósforo, y quizás les sirva para alumbrarse a duras penas… No importa. Es su Luz, íntima, particular, personal. Es su Verdad. Nadie puede invadirla, menoscabarla, alterarla o cambiarla. Sólo ustedes mismos. Y sólo ustedes pueden decidir cómo reflejan o cómo transmiten esa Luz Interior a los demás. No consientan que nadie pretenda otorgarse el derecho de hacerlo por ustedes.

Que su Luz Interior les ilumine siempre.

(C) Josep de Santantoni.

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2 Respuestas a “La Verdad

  1. Pedro Alfonso

    Creo en lo personal que la opinión sobre la Verdad es totalmente correcta, pues no impone nada, más bien lo contrario te deja libre a taner una relación con Dios personal y única, sin condicionamientos ni nada por el estilo.
    A lo mejor roberto por tu cerradura no captas que te dejas llevar mucho por lo que otros te han enseñado, sin tener una relación más abierta con el espíritu de Cristo. Estaría de más decirte que en la Biblia aparece que jesús hizo más cosas que no alzanzarían a escribirse.

  2. Esa es tu verdad pero no la puedes imponer a que otros la crean por que esa es lo que tu crees peron no es la verdad de todos, eso mismo tu crees pero no puedes decidir por mi para que yo crea esa mentira como si fuera la verdad, solo es filosofia pero existe el mal y el bien, el pecado y la santidad, Jescucristo el Todopoderos y Satanas le enemigo de Dios. La Biblia dice JESUS DIJO; Yo Soy El CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA NADIE VIENE AL PADRE SI NO POR MI. JUAN 14:6

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