El cometa Machholz, ¿heraldo de la destrucción?

El cometa Machholz, a su paso por las Pléyades. (Foto NASA)

El cometa Machholz es uno de los astros que pueden observarse a simple vista durante estos días. Para unos fue la estrella de Belén que guió a los Reyes Magos; y para otros muchos, en vista de los actuales acontecimientos por los que está atravesando la Humanidad, el regreso este año 2010 del raro cometa verde  es una señal profética de auténtico mal augurio.

Según los científicos, este cometa, cuya trayectoria por el espacio le lleva cada cinco ó seis años a ser visible desde nuestro planeta,  no es tan brillante como el Hale-Boop, visto en 1997, o tan extenso e impresionante como el Hyakutake, observado desde la Tierra, en 1996. Pero, de todos modos, se le puede ubicar desde casi todos los sitios del planeta, incluso desde América del Sur, según explicó a la BBC el astrónomo Olivier Hainaut, desde la sala de telescopios del Observatorio Europeo Austral, en Paranal, en Chile.

«Se ve pero no es muy brillante. Por eso hay que observarlo desde un sitio más o menos oscuro, sin contaminación lumínica, para verlo en forma directa», señaló. Hainaut aclaró, además, que «con prismáticos se puede ver muy bien», incluso se llega a observar «su pequeña cola que es muy bonita». Para ubicarlo desde el hemisferio Sur, Hainaut indicó que hay que mirar hacia el Norte, en dirección a la constelación de Tauro. Desde el hemisferio Norte, también se debe buscar en dirección a la constelación de Tauro, aunque la dirección para ubicarla será el Sur.

Mensajero de Hermes

Los antiguos consideraban este cometa un heraldo de malas noticias para la humanidad, pues este verde visitante astral de nuestro sistema solar era considerado como mensajero del dios Hermes (Mercurio),  cuya tarea era guiar a las almas de los muertos al inframundo.

Tan poderoso es el mensaje de este cometa verde para la humanidad que el 20 de enero de 2005, en su anterior visita, una llamarada solar de la superficie del Sol liberó la más alta concentración de protones jamás medida directamente, tomándole únicamente 15 minutos para llegar a la Tierra, según se observó científicamente, indicando una velocidad de aproximadamente la mitad de la velocidad de la luz.

Nuevamente ahora, este heraldo verde de la Muerte ha regresado en el momento más auspicioso del Solsticio de Cáncer, causando que nuestro Sol lance una masiva nube de plasma magnetizado hacia el espacio en una de las explosiones más grandes de su tipo en este año, mientras el cometa Machholz se acerca y se vuelve visible a la vista simple de todos los habitantes del planeta.

Para un mundo moderno al que se le ha enseñado que las advertencias de los antepasados deben de ignorarse y considerarse como meros mitos supersticiosos, la explosión en nuestro Sol durante la visita del cometa Macholz en 2005 y ahora nuevamente en 2010 ante su cercana presencia, sin duda no es ninguna coincidencia, sino una que de ninguna manera puede ser ignorada, puesto que existen numerosos indicios que nos hacen pensar que nos encontramos en el preludio de lo que puede ser un Apocalipsis de verdaderas proporciones bíblicas. Basta con mencionar solamente dos ejemplos: la catástrofe medioambiental originada por el derrame de petróleo en el Golfo de México, y el inminente inicio de la guerra contra Irán, por parte de Israel y EE.UU.

Debemos, pues, ser conscientes de todo ello y estar preparados.

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