En 2003, el cardenal Francisco Javier Errázuriz recibió el primer testimonio de un denunciante que afirmaba, con nombre y en detalle, haber sido acosado sexualmente por el padre Fernando Karadima. Dos años después, el entonces obispo auxiliar de Santiago y actual arzobispo de Concepción, Ricardo Ezzati, recibió antecedentes similares. Aunque para entonces las normas del Vaticano obligaban a abrir inmediatamente una investigación, no lo hicieron, y ésta se inició por otros canales, tras la aparición de un nuevo denunciante. En un artículo publicado en CIPER (Centro de Investigación e Información Periodística), los autores del libro ‘Legionarios de Cristo en Chile. Dios, Dinero y Poder’ -Andrea Insunza y Javier Ortega, investigadores de la Escuela de Periodismo de la UDP-, describen las fallas y dilaciones en que incurrió el Arzobispado de Santiago en la tardía canalización de tales denuncias al interior de la Iglesia. Las mismas denuncias que ahora están en manos de la justicia ordinaria y que amenazan con transformarse en una de las peores crisis en la historia de la Iglesia chilena.
Leer aquí el artículo completo
Lo que deja el caso Karadima en Chile: Santa pelotera en la Iglesia
Las denuncias en contra del cura –formador de cinco obispos chilenos- han desatado una tormenta dentro del episcopado. Mientras el cura se queda solo en su defensa y los conservadores le dan la espalda, empiezan a surgir críticas sobre cómo no se ha manejado esta crisis. Un muy interesante reportaje de Claudio Pizarro en The Clinic.
Leer aquí el artículo completo
Juan Pablo Hermosilla: «Esto a uno le suena a Paul Schäfer»
Es el abogado de los cuatro denunciantes que acusan al cura Fernando Karadima de abusos sexuales. Es columnista de The Clinic y uno de los mejores penalistas de Chile. Ahora le toca una causa que ya tiene la pradera ardiendo, con uno de los sacerdotes más influyentes del país enfrentando la investigación de un fiscal que indagará, también, si hay otros casos y si hubo encubrimiento por parte de más curas. Por Pablo Vergara, de The Clinic.
Leer aquí un extracto de la entrevista
——————————————————-
Las monjas que San Felipe quiere olvidar
Una infancia de terror vivió el artista plástico Hernol Flores. Junto a su hermano gemelo -ya fallecido- fue internado en un hogar de menores administrado por las Misioneras de la Transfiguración del Señor. Las golpizas, el hambre y los abusos marcaron a centenares de niños que pasaron por ese orfanato. Las donaciones destinadas al hogar eran ocupadas por las monjas para comprar propiedades y vehículos, bienes que siguieron administrando después de que el obispado de San Felipe las defenestrara. Este es otro reportaje publicado por Pedro Ramírez en CIPER Chile, cuya lectura recomendamos encarecidamente a todos nuestros lectores.
Leer aquí el artículo completo
Lo que los saserdotes han hecho ya es sabido x el mundo entero, pero también las Monjas en todos los países son tan ipocritas,y malvadas,como los saserdotes,Como aca en Uruguay los colegios que son dirigidos x monjas, donde hay niños internados los hacen levantar a las cuatro de la mañana,a lavar los pisos tambien les pegan y la comida es horrible, sin hablar de demás abusos.Así que no me estraña, lo que aún queda x descubrir,de esos asesinos.El mundo olvidó las palabras de Jesucristo Dejad Que Los Niños Vengan A Mí,ellos quieren a los niños para sus malos instintos…Bendiciones. Ofelia Abad.