Diez sacerdotes hicieron público su distanciamiento de la Unión Sacerdotal que controla el sacerdote Fernando Karadima, en una declaración que CIPER entrega en exclusiva y que otorga “verosimilitud” a las acusaciones de abuso sexual en su contra. La decisión de los sacerdotes, todos a cargo de parroquias de asistencia masiva de la capital, le pone urgencia a la visita pastoral que realiza el vicario Fernando Vives a la iglesia El Bosque y a la revisión de las cuentas de la misma. Los orígenes y destino de los dineros con que se pagó a posibles testigos complican al obispo auxiliar de Santiago, Andrés Arteaga, cabeza de la Unión Sacerdotal.