La Iglesia alemana entona el ‘mea culpa’ por los casos de pedofilia y abusos a menores

Antiguo convento católico de Bensheim, donde se cometieron abusos

Los obispos alemanes están «desolados» por los abusos sexuales a menores llevados a cabo por sacerdotes y piden «perdón» a las víctimas, dijo el presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, Robert Zollitsch, tras analizar con el Papa esos casos.

«He informado al Pontífice de las medidas que estamos adoptando», dijo Zollitsch, arzobispo de Friburgo, tras reunirse con Benedicto XVI durante media hora en el Vaticano.

Benedicto XVI escuchó, según precisó el jefe de los prelados alemanes, «con gran consternación, atención y profunda conmoción» el relato sobre los casos de «abusos pedagógicos y abusos sexuales» contra los menores y se mostró «favorable» a las medidas que han adoptado para afrontarlos y para que nunca más se produzcan casos similares.

El prelado fue convocado al Vaticano después de que en las últimas semanas se hayan conocido casos de abusos sexuales en colegios alemanes ocurridos en las décadas de los años 70, 80 y 90, que podrían haber afectado a unos 350 menores, informan distintas agencias de prensa.

Benedicto XVI ha defendido  el «valor sagrado del celibato» de los sacerdotes católicos, que «en la Iglesia latina es un carisma necesario» para la ordenación, mientras que «es tenido en grandísima consideración» por las Iglesias orientales, aseguró. «Es un signo de total devoción, de entero compromiso al Señor, una expresión de darse a uno mismo a Dios y a los demás», dijo poco antes de entrevistarse con Zollitsch.

En las últimas semanas, han surgido más de 100 denuncias referentes a abusos en instituciones católicas alemanas, incluyendo una vinculada al prestigioso coro de Ratisbona dirigido por el hermano del Papa de 1964 a 1994.

Desde Alemania, la ministra alemana de Justicia, Sabine Leutheusser-Schnarrenberger, ha insistido en reclamar una mayor colaboración de la Iglesia católica con las distintas fiscalías a la hora de aclarar los casos de abusos sexuales cometidos por religiosos.

La ministra subrayó que rara vez la Iglesia católica acudió en el pasado a una Fiscalía cuando detectaba casos de pederastia, algo que «debe mejorar en el futuro», a la vez que exigió, por insuficiente, la directriz eclesiástica de 2002 para actuar en casos de abusos sexuales a menores por parte de religiosos.

Niños cantores y abusos en Austria

Dos antiguos miembros del coro de fama mundial de los niños cantores de Viena aseguraron que en los 60 y los 80 respectivamente fueron víctimas de abusos sexuales y violencia, informa el diario austriaco ‘Der Standard’ en su edición de este jueves.

Una de las víctimas es un hombre de 33 años, que actualmente ejerce de ortopeda y cirujano en Berlín, y que fue víctima de los abusos por parte de un educador en los años 80. La víctima relató los rituales de ducha en presencia de un «prefecto», nombre que recibían los educadores. Por lo visto, éstos daban consejos a los escolares acerca de cómo lavarse los genitales.

Además a la edad de nueve años fue obligado por un alumno mayor que él a practicar sexo oral durante una gira por Estados Unidos, dijo el rotativo citando al médico. El ortopeda exige ahora «el esclarecimiento y el resarcimiento».

También un hombre de 51 años, que ejerce de psicólogo en Múnich, contó casos de abusos y violencia. Entre 1966 y 1970, fue vícima de abusos por parte de un jefe del coro.Según contó, en una ocasión el director del coro le puso la mano sobre el muslo durante una hora cuando viajaban en autobús durante una gira por Alemania. Además, en una gira por Estados Unidos presenció cómo un prefecto le introducía a la fuerza la comida en la boca a un alumno que no quería comer.

Ambos hombres recuerdan la «atmósfera de terror y miedo» y unas estructuras de extrema disciplina y autoridad. Aunque todos sabían de los casos de abusos, nadie dijo nada.

La noticia se conoce sólo unos días después de que se denunciasen los abusos en otro coro infantil. El viernes pasado, la Iglesia católica alemana confirmó que entre 1958 y 1973 varios niños cantores del Coro de la Catedral de Ratisbona, una de las formaciones corales infantiles más prestigiosas del país, fueron víctimas de abusos.

El escándalo ha sido aún mayor porque entre 1964 y 1994 el director musical de la Catedral de Ratisbona, era Georg Ratzinger, hermano del actual Papa Benedicto XVI.

Precisamente, este jueves tres sacerdotes de un monasterio del norte del país han sido relevados de sus funciones después de ser acusados de abusos sexuales a cinco alumnos en los años 80. Uno de ellos ha reconocido los hechos. Estas revocaciones se producen tras la dimisión o suspensión de varios religiosos tras una serie de revelaciones de abusos sexuales producidas esta semana.

Este martes, un austriaco de 53 años declaró a la radio que había sido víctima de abusos por parte de tres religiosos cuando era un niño.

Mientras tanto, siguen sumándose las denuncias que conmocionan a la sociedad alemana.  Este jueves se han conocido otros cuatro casos de abusos en los que ex alumnas de la escuela privada de Odenwald, en Heppenheim, aseguran que fueron usadas por dos profesores como «juguetes sexuales», aunque en este caso todavía no se ha pronunciado la Fiscalía.

Ratzinger acogió a un cura pedófilo

Durante el tiempo en que Joseph Ratzinger fue arzobispo de Múnich (antes de ser nombrado Papa), fue apartado de sus funciones un sacerdote bajo su jurisdicción. Estaba acusado de abusos sexuales a niños y finalmente fue juzgado y condenado en los tribunales en los años 80. Desde entonces, el sacerdote ha trabajado en tareas eclesiásticas sin más contacto con niños o jóvenes.

El entonces arzobispo de Múnich (al sur de Alemania) acogió en su diócesis, en 1980, al sacerdote pedófilo con el fin de que se sometiera a terapia. «A petición del obispado de Essen, el abad H. fue acogido en el arzobispado de Munich y Freising en enero de 1980», señala un comunicado del Arzobispado.

«Él estaba decidido a conceder alojamiento al abad en una parroquia con el fin de que pudiera someterse a terapia. El antiguo arzobispo [Joseph Ratzinger] participó en la toma de decisiones», reza el comunicado. Ratzinger fue arzobispo entre 1977 y 1982.

Alemania está inmersa en una revisión sistemática de casos antiguos de abusos o maltratos a raíz del escándalo destapado en varios colegios católicos durante las décadas de los años 60 y 70. En medio de este proceso, el diario Süddeutsche Zeitung acaba de revelar este caso, en el que un sacerdote ocupó el ministerio en una parroquia, después de ser acusado de cometer abusos en otra diócesis. Sólo después de una reincidencia, fue apartado definitivamente del cargo.

El sacerdote fue juzgado en 1986 y condenado a una pena de 18 meses de prisión y a una multa de 4.000 marcos (algo más de 2.000 euros), por abusos sexuales a menores. El Tribunal de Ebersberg ordenó además que se sometiera a psicoterapia.

Desde el Arzobispado de Múnich se asume toda la responsabilidad por aquellos hechos, que se califica de error. El ex vicario general de Múnich, Gerhard Gruber, de 81 años, dijo que él era totalmente responsable de que este sacerdote continuara en activo.

Por su parte, el portavoz del Arzobispado de Múnich confirmó hoy, en declaraciones a la edición digital del diario Süddeutsche Zeitung, que en los años 80 se cometieron «graves errores» y que el traslado del cura pedófilo se hizo «con la autorización del entonces arzobispo (Joseph Ratzinger)».

Desde Roma, el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, ha subrayado que Benedicto XVI, entonces Joseph Ratzinger, no estuvo directamente relacionado con los hechos.

En un comunicado, Lombardi recuerda que el Papa era ajeno a los hechos y responsabiliza directamente a Gruber. «Evidentemente, el vicario no hizo caso de las indicaciones del por entonces arzobispo Joseph Ratzinger, que había dispuesto que el sacerdote no desarrollase actividad pastoral alguna», dijo Lombardi.

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