Recuerda a tiempos medievales -salvando las distancias claró está-. Un grupo de brujas del Reino Unido acaba de denunciar discriminación por parte de la Iglesia porque ésta ha prohibido que puedan reunirse en su club social.
La alta sacerdotisa de este grupo de brujas británicas, Sandra Davis, intentó reunir en su local de Shaw Heath a todas las componentes para realizar su encuentro anual. «Tras haber anunciado, vendido entradas y tener todo preparado en el local, la Diócesis de Shrewsbury nos dijo que no podíamos realizar el encuentro», dice Davis al Daily Telegraph.
La Diócesis dice que el local es de su propiedad y ha explicado que «las brujas no son compatibles con el espíritu católico».
Davis, de 61 años, asegura estar «consternada» ya que «somos personas normales que sólo queremos disfrutar con este tipo de creencia sin hacer daño a nadie. En estos días, en esta era, nunca pensé que la iglesia Católica pudiese tener tantos prejuicio contra nosotros.»
«No tenéis que ser paganos para venir y uniros a nosotros -continuó la sacerdotisa de este ‘coven’ británico-. Es simplemente una noche de diversión, abierta, con galas y vestidos de noche e incluso un grupo musical que hace tributo a Abba».
«Mi mensaje para aquellos que impidieron la celebración sería que cambiasen su mentalidad y comiencen a aceptarnos. No hay brujas negras, ni sombreros puntiagudos, y no somos devotos de ningún diablo. Respetamos el resto de religiones e intentamos no mantener las cosas en las sombras».
«Pensábamos que esta brecha ya se había roto, pero aún existen creencias erróneas acerca de nosotras, todavía creen que sacrificamos animales o algo parecido… invitamos a cualquier representante de la Iglesia a qué compruebe lo que quiera en cualquiera de nuestras reuniones», concluye.