En varias ramas occidentales de la Tradición Iniciática se suelen firmar las cartas, mensajes y salutaciones formales con el acrónimo L.V.X., que nos remite en primera instancia a la palabra “LVX” o “LUX” (“Luz”), considerando que la “U” es una forma evolucionada de la “V” latina.
Siendo así, la primera intención al cerrar un comunicado de carácter fraternal con la sigla “L.V.X.” o “En L.V.X.” está referido al envío de luz espiritual al destinatario. No obstante, al profundizar un poco en la llamada “criptografía mística”, común en la cultura greco-latina, podremos descubrir que los cristianos primitivos utilizaban habitualmente algunas letras definidas para ocultar otras palabras, como revela en sus obras la investigadora Margherita Guarducci:
D = Deus, Dios
F = Filius, Hijo
M = María
PE = Petrus, Pedro
L = Lux
N = Nika, Victoria
P = Pax, Paz
R = Resurrectio, resurrección
S = Salus, Salvación
V = Vita, Vida
X = Χριστός, Cristo
Teniendo en cuenta esta lista, podemos ver que “L.V.X.” significa también Luz (Lux, L), Vida (Vita, V) y Amor (Christós, X). Lo interesante es que el Amor se representa con una “X”, la primera letra del nombre del Cristo en griego (Χριστός), pues desde una percepción mística el Salvador mismo se vincula con el Amor más puro.
Así como es arriba es abajo, decían los antiguos, y al observar al Sol como proveedor de Luz, Vida y Calor (Amor), se vieron a sí mismos como poseedores –y dadores– de esos tres bienes e identificaron al Cristo como una síntesis perfecta de estos atributos divinos, el modelo más excelso a seguir.
La “X” se relaciona tambien con la visión del emperador Constantino I y con el símbolo del crismón cristiano (XP), el cual representa al Cristo crucificado, en el instante preciso de su cuarta iniciación, la prueba de fuego.
Existe también un curioso diseño en cruz supuestamente encontrado en las catacumbas de Roma donde se define al Cristo a través de cuatro palabras dispuestas en cruz. En este símbolo antiguo, el Cristo es reconocido como Rex (Rey), Lex (Ley), Lux (Luz) y Dux (Líder), colocando la “X” como final de cada uno de estos vocablos latinos, atendiendo a “X” como la primera letra del nombre griego del Cristo. En algunos casos, como en la Iglesia de Saint Pierre du Dorat,
la palabra “Dux” es cambiada por “Pax” (Paz) y de este modo Cristo es Rey, es Ley, es Luz y es Paz.
El lema de la Orden de Saint Luke, fundada en 1946 en el seno de la tradición metodista, toma como inspiración este diseño cruciforme y dice: “JESU ESTO MIHI JESUS – DUX – LUX – REX – LEX”, es decir: “Jesús sé mi Salvador, mi Líder, mi Luz, mi Rey, mi Ley”.
Fuente original: Artículo de Phileas del Montesexto en «Axis Mundi».