James Hamilton fue uno de los denunciantes en contra del cura Fernando Karadima. Aseguró en radio Bio Bio que aún hay redes de pedofilia en la iglesia que son protegidas por las autoridades. Explicó que Ezzati, quien fue nombrado por el Papa Francisco como arzobispo de Santiago, ha encubierto a otros curas por casos similares, que ha hecho oídos sordos a denuncias, tal como lo hizo su predecesor Francisco Javier Errázuriz. “Me impacta el control que tiene la iglesia de este país en los poderes económicos, en la educación. Controla la conciencia de las personas”, insistió.