Quiero compartir hoy con ustedes un «pequeño gran secreto».
Existen cuatro pequeñas frases, apenas un poco más que cuatro simples palabras, que tienen un gran e increíble poder de sanación interior.
Son palabras que muy posiblemente formen parte del diario quehacer o de la vida cotidiana de muchos de nosotros; pero al mismo tiempo son muy pocas las personas que conocen su profundo significado y todavía son muchas más las que desconocen lo poderosas que pueden llegar a ser.
Estas simples y sencillas palabras pueden ayudar a muchas personas a mejorarse, a autosanarse; e incluso en muchos casos se ha demostrado que habían llegado a curar enfermedades crónicas, como las jaquecas.
Todos nosotros tenemos el don para sanarnos de nuestras heridas espirituales, heridas que en muchos casos llegan a originar enfermedades físicas o dolencias crónicas. Sólo que unos seres humanos aprenden más rápido que otros.
En cualquier momento del día deberíamos todos nosotros repetir la palabra/frase «Te amo». Son solamente cinco letras, pero el poder sanador de estas pocas letras es uno de los más fuertes que existen dentro del campo energético que nos envuelve a todos los seres humanos.
Además de «Te amo», las restantes tres frases/palabras de las cuatro a las que al principio hacíamos referencia son: «Lo siento», «Perdóname» y «Gracias».
Pero estoy seguro de que muchos de ustedes, en el fondo de sus mentes y en lo más profundo de sus corazones, ya lo sabían.