Los ensalmos

Las confluencias y equivalencias entre lo mágico y lo religioso, y entre lo simbólico y lo social, han sido objeto de muchos estudios antropológicos; por citar uno de ellos, podemos recordar aquí al padre de la antropología estructuralista, Claude Lévi-Strauss, defensor de la teoría de que la religión es la humanización de las leyes naturales, y de que la magia es la naturalización de ciertas acciones humanas: ambas se constituirían, en consecuencia, en dos sistemas, estrechamente relacionados entre sí y muchas veces superpuestos, de explicación y organización significativa de la experiencia del mundo.

Dentro de las prácticas verbales y rituales que acoge el ámbito mágico-religioso, hay que distinguir tres conceptos fundamentales: el ensalmo, la oración y el conjuro. El experto José Manuel Pedrosa los define así: «Se puede afirmar que el ensalmo se caracteriza básicamente por su funcionalidad curativa o sanadora de alguna enfermedad, por la fuerte presencia de elementos o motivos mágicos, y por el hecho de que el ensalmador se sitúe como intermediario entre la divinidad y la persona que precisa la curación. La oración suele pedir simple protección divina, y reflejar un tipo de pensamiento religioso más ortodoxo, por lo que, al contrario que el ensalmo, suele ser aceptada y fomentada por las instituciones religiosas. El conjuro no funciona como una petición a un personaje sagrado, sino como un mandato imperativo a un personaje no necesariamente sagrado (a veces incluso diabólico) para intentar obtener algún tipo de favor moralmente negativo o perjudicial para otras personas. En cualquier caso, muchas veces se producen confusiones y confluencias entre estos repertorios».

En el caso concreto de los ensalmos, se aprecia una constante en todos estos ritos: la presencia de un ensalmador que actúa de intermediario entre el enfermo y Dios, la Virgen o el santo, y que habitualmente es una persona que tiene fama de sanadora o de curadora y a la cual se atribuye un poder mágico que requiere una iniciación especial o una natural tendencia, fundamentalmente un don que tienen sólo pocos privilegiados.

Las personas que, en el seno de una sociedad, se consideran investidas de capacidad para practicar ensalmos y obtener curaciones, no suelen ser, salvo casos excepcionales, auténticos profesionales. Hermanos gemelos, neonatos sietemesinos, personas que hayan nacido «con una cruz en el velo del paladar», se consideran como especial y naturalmente dotadas para esta prácticas. También adquieren esta capacidad quienes reciben el conocimiento de los ensalmos y técnicas curativas correspondientes de otro ensalmador. Las transmisión de estos conocimientos suele realizarse de modo secreto y siguiendo normas y rituales de transmisión muy estrictos, ya que se considera que si el ensalmo se ve privado de su carácter secreto y se hace de dominio público, pierde su «gracia» para curar.

Los ensalmos suelen componerse de varios elementos: objetos, ritos y palabras. Los objetos suelen ser objetos cotidianos que se consideran mágicos o especiales por sus connotaciones simbólicas y por su función de amuleto o talismán repelente de males. El rito está constituido por gestos repetidos automáticamente y que también conllevan un bagaje cultural y simbólico importante. Finalmente, las palabras que se repiten para hacer eficaz la curación, el ensalmo en sí, tienen unas características específicas frente a otros tipos de discursos mágicos.

Al contrario de lo que sucede con las oraciones, que tienen modalidades cultas y artificiosas y modalidades puramente tradicionales, el ensalmo vive por lo general en el seno de las clases menos letradas del pueblo, se transmite fundamentalmente por vía oral, y tiene una forma poética, en consecuencia, caracterizada por los rasgos del estilo oral y folclórico. La poética de los ensalmos se caracteriza por su tradicionalidad y por su variabilidad, que en algunas ocasiones arranca de tiempos muy antiguos.

6 comentarios sobre “Los ensalmos

  1. yo la reze,y la primera vez que la reze cerre los ojos y vi claramente como salia una sombra negra de mi cuerpo y de la de mi marido.

  2. Don Hector: Posiblemente quiera referirse usted a los salmos denominados ‘reales’ o también ‘mesiánicos’. Estos salmos se unen entre sí por la referencia que hacen al Rey o al Mesías. Todos están vinculados a Jerusalén, menos el salmo 45 que viene del Norte. Los autores son reyes o poetas de la corte real. Los Salmos se han clasificado en distintas categorías, según su contenido. Así, los hay de alabanza a Dios, de acción de gracias, de súplica, de confianza, de enseñanza, etcétera. Que nosotros sepamos, y según su numeración litúrgica, los salmos reales son los números 2-17-19-20-44-45-71-82-100-109-131 y 143; en total, doce. En esta página tiene usted amplia información: «Salmos, Introducción Espiritual«. Bendiciones.

  3. Por favor no puedo enteder que son lo s catorce salmos reales de nuestro señor jesucristo.
    Me podrian ayudar o a expñlicar en que consisten.
    gracias

  4. LOS SALMOS COMO ORACIÓN SALVÍFICA, GENERAN EN EL ALMA DE NUESTRA FE, UN MURO DE GRAN TAMAÑO, PARA PROTEGERNOS DE CUALESUQIER MALDAD HÁSTA DE QUIEN VENGA, ESTO ES EN RAZÓN DEL PODER SALVÍFICO, CON QUE NUESTRO SEÑOR JESUSCRISTO, NOS DEFIENDE A TRAVÉS DE SUS ÁNGELES Y ARCÁNGELES, LIBRANDOS¿NOS DE TODAA MALDCENCIA SATÁNICA, EL ES NUESTRO SEÑOR DIOS EN QUIEN DEBEMOS CONFIAR Y ENTREGAR NUESTRA ORACIÓN A TODAS HORAS Y EN TODOS MOMENTOS, COMO EL NOS HA ENSEÑALADO A YTRAVÉS DE SU SANTÍSIMA PALABRA CONSAGRADA EN LA BIBLIA. DIOS TENGA MISERICORDIA DE NOSTROS, PERDONE NUESTROS PECADOS Y NOS LLEVE A LA VIDA ETERNA . AMEN. EL NOS CUIDA , EL NOS VIGILA, EL NOS AYUDA, EL INTERVIENE EN LOS MOMENTOS MAS NECESARIOS, ÉL NUNCA NOS DEJA, EL NUNCA NOS ABANDONA; POR ESO DEBEMOS SEGUIR SU CAMINO DE PIEDAD, ESPERANZA Y LUZ DEL NUESTRA ALMA Y CORAZÓN. DOS NOS LLENA DE BENDICIONES DESDE EL PRIMER ÁS DE LUZ DEL DÍA HASTA LA LLEGADA DE LA NOCHE CON LA LUZ DEL ÁS DE LA NOCHE.

  5. Es inquietud: Por favor soy católico deseo saber si puedo orar a Dios los
    catorce ensalmos a San Miguel Arcángel.Gracias por recibir y escribirme la respuesta. Hasta pronto

    Don Óscar: La respuesta a su inquietud o duda está en usted mismo. Da igual que sea católico, budista o mahometano; si no ha caído en el extremismo o en el fanatismo, o no ha llegado a ser tan radical o fundamentalista que no acepte ninguna otra cosa que lo que dicten las estrictas normas del catolicismo, no vemos por qué no puede usted rezar una oración de santería como la que usted nos menciona, siempre que usted considere que le va a ir bien o va a ser efectiva para lo que usted necesita. Todas las oraciones tienen un fin y todas dependen de la fe y la devoción con la cual se recen, y no importa si son de una u otra creencia; por tanto, según nuestro modesto criterio, no vemos inconveniente en que rece usted la oración que le guste, o que sienta o piense que le va a funcionar bien. Pero la decisión final, por supuesto, es sólo suya. Atte,

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