Estoy en shock

Estoy en shock.
Y no lo digo como espectáculo. Lo digo como ser humano.

Estos días siento que el suelo se me abrió bajo los pies, como si la realidad se hubiera agrietado,
y por esa grieta se asomara algo que no estaba invitado: la sospecha de que nos han estado contando una historia demasiado limpia, demasiado bonita para ser real.

Durante años me negué a creer en conspiraciones. Me parecían exageraciones. Me parecían miedo con disfraces. Y quizá lo eran…

Pero hoy me pasa algo distinto.
Hoy siento que no es solo “lo que está pasando”. Es lo que se está cayendo por dentro: esa confianza inocente de pensar que el mundo es sano, que el poder es humano, que la mentira tiene límites.

Y te juro, estimado lector, que hay momentos en que me pregunto: ¿Estoy soñando? ¿Estoy en una pesadilla?

Porque hay algo que pesa más que los hechos, y es el mensaje invisible que dejan: Que la oscuridad no siempre entra como monstruo. A veces entra como rutina. Como pantalla.
Como noticia repetida. Como cansancio. Como normalidad.

Y ahí es donde quiero que me entiendas bien: Yo no vengo a darte un discurso para que te asustes. Vengo a decirte algo más importante: No permitas que te roben tu centro.

Porque cuando el miedo te toma la mente, ya no decides, reaccionas. Y cuando reaccionas todo el tiempo, te vuelves fácil de mover, como un barco sin timón en un mar de tormenta.

Hoy más que nunca, necesitamos despertar. Pero no con rabia, no con paranoia, no con odio. Despertar con algo mucho más raro, y mucho más fuerte: con conciencia.
Que tú mires. Que tú sientas. Que tú pienses. Que tú no te vendas barato.

Porque la verdadera batalla no es afuera. La verdadera batalla es ésta: ¿Vas a permitir que te apaguen por dentro, o vas a elegir seguir siendo luz, incluso cuando todo se oscurezca?

Estas cosas que se están revelando parecen irreales. pero muchas de ellas resulta que están siendo verdad.

No te pido que creas en nada.
Te pido que no entregues tu alma al miedo. Si todo esto es real, entonces más que nunca,
necesitamos gente despierta, serena y con alma.

Porque la oscuridad no gana cuando hay monstruos. Gana cuando hay humanos sin luz por dentro.

®J.R. 2026

Deja un comentario