En las últimas décadas, la literatura, el cine y la televisión han popularizado el símbolo del pentagrama hasta convertirlo en un signo perfectamente reconocible por el público.
Hoy, la simple visión de una estrella de cinco puntas (especialmente se encuentra «invertida») ofrece al observador un mensaje que asociamos de forma inevitable con el mal y el mismísimo Diablo.
Sin embargo, el pentagrama, pentáculo o estrella de cinco puntas es un emblema con más de 5.000 años de antigüedad, cuyo mensaje ha ido evolucionando a lo largo de la Historia y que, por extraño que nos resulte, ha sido considerado generalmente como positivo.