Esta «piedra del Sol» representa el calendario azteca. El centro lo ocupa el dios del Sol, Tonatiuh, quien exigía ofrendas de sangre humana. Este calendario fue inventado por los olmecas hace aproximadamente 3.500 años, y heredado posteriormente por todas las culturas y etnias de Mesoamérica, incluyendo entre otros a los mayas, zapotecas y mexicas.
Nuestro mundo de «odio y materialismo» terminará el 22 de diciembre de 2012, aumentarán las guerras, el calentamiento global derretirá los polos y provocará disputas, el Sol aumentará su actividad, todos los sistemas fallarán al unísono, un cometa amenazará a la Tierra y un rayo cósmico del centro galáctico nos transformará.
Eso dicen las siete «profecías mayas», esas que habrían dejado escritas los sacerdotes de la gran cultura mesoamericana que tuvo su máximo apogeo entre el 600 y 900 d. C., cuando enormes ciudades, atiborradas de gente, pirámides y templos, dominaron parte de lo que hoy es México, Guatemala, Honduras y Belice.
Pero, ¿qué dicen los estudiosos al respecto? «No hay glifos mayas que hablen de profecía alguna. Llevo 20 años leyéndolos, y no conozco ninguno que hable del fin del mundo. ¡Ninguno!», refuta el arqueólogo Tomás Pérez, del Centro de Estudios Mayas de la Universidad Nacional Autónoma de México.
En las preguntas frecuentes de la página de la Fundación para el Avance de los Estudios Mesoamericanos, el investigador Mark Van Stone aclara que no hay nada entre las profecías mayas, aztecas o de otro pueblo mesoamericano que sugiera que predijeron un cambio mayor de cualquier tipo para 2012. Es más, Stone dice que en Palenque hay inscripciones que señalan que para el año 4772 de los mayas (nuestro 2012), estarán celebrando el aniversario de la coronación del gran rey Pacal. Tal argumento también lo sostuvo en sus publicaciones la prestigiosa arqueóloga Linda Schele, ya fallecida.
Una cuenta larga
Los mayas creían que el cielo estaba conformado por 13 capas y el inframundo por 9. Que el mundo era plano y vivía ciclos repetitivos que permitían aventurar cuándo llegarían los períodos nefastos o cuándo era el momento de sembrar.
Esa especie de reencarnación eterna era sostenida por un calendario o, más bien, dos. En uno, el tiempo, que para los mayas tenía un concepto inmediato, estaba regido por un calendario corto de 260 días: el tzolkin. ‘Kin’ significa día, sol, y tiempo. No tenían palabras para las horas o minutos. En el otro, que regulaba el tiempo universal e infinito, precisaban de la «cuenta larga». Un ciclo que, llevado a nuestros años, sumaba 5.125. El actual comenzó el 12 de agosto de 3114 a.C. y termina en diciembre de 2012.
«Para los mayas, el término del ciclo de la cuenta larga es lo mismo que fue para nosotros el cambio de milenio», dice Tomás Pérez, «pero no tiene otro significado más allá».
Además de su calendario, los mayas tenían gran afición por los cuerpos celestes. Los siguieron con una precisión tal, que aún asombra a los astrónomos. «Su vida estaba regida por los astros», explica Pérez. No era astronomía propiamente tal, era más bien una especie de astrología que les permitía determinar los tiempos precisos para sembrar, cosechar, e incluso tener hijos o casarse. «Las guerras se ligaban a la aparición de Venus como estrella matutina», ejemplifica el experto mexicano.
Esos registros galácticos, su historia y el devenir de sus dinastías fueron inmortalizados en los códices mayas, extensos pliegos, parecidos a papiros, doblados como origamis, llenos de coloridos glifos. Los misioneros españoles los vieron como amenazas herejes. Terminaron casi todos hechos cenizas.
De los tres que se salvaron, el de Dresden -se los nombra según la ciudad en que se conservan- sería una de las fuentes de las supuestas profecías. Pero lo único que predice el escrito son los paseos de Venus y los eclipses lunares.
Otra posible fuente serían los Chilam Balam. Éstos son libros distintos a los códices, escritos entre los siglos XVI y XVIII; hoy quedan 18. Se les cataloga de proféticos, pero más bien eran un ayuda memoria de rituales para los sacerdotes mayas. Fueron escritos con caracteres latinos, inequívoca señal de que los españoles ya estaban entre los mayas contaminando su cultura y creencias.
«Los mayas son taquilleros», dice Tomás Pérez. «Impresiona que unos ‘comerciantes’ logren vender 40 mil copias de un libro sobre las profecías y que, desgraciadamente, un libro de verdadera historia maya esté muy lejos de esa circulación», comenta.
«Las predicciones reales de los mayas eran acordes a su realidad; a las cosechas, control de siembras, o a los eclipses», dice. Tomar sus supuestas profecías y traerlas a nuestro mundo «es como si aplicáramos las predicciones de Nostradamus al tiempo maya».
Pérez es enfático: «A la crisis del sistema de creencias actual le viene al dedillo este cambio de era de 2012, el que se conoce desde la primera mitad del siglo pasado y jamás se había dicho nada hasta ahora».
susana,,por fa ,,comienza por arrepentirte tu,,por tus palabras escritas,,,, patetica!!! Lean lo q dicen los expertos o libros q de vdd se refieran a la cultura maya,,no a gente tonta lee boberias, q como se menciona en el articulo solo leen libros q desgraciadamente pueden catalogarse como amarillistas y son resultado del capitalismo.
hacerkense dios biene pronto dence prisa y arrepiuentanse no sea k cuando kieran sera demaciado tarde
solo se k el mundo se va a acavar y pronto viene cristo
SRES LO Q VA ACURRIR EN EL AÑO 2012 DEBE SER VERDAD PERO NOSOTROS Q HACEMOS , NADA SOLAMENTE ESPERANDO Q LLEGUE EL DIA , LAS POTENCIAS GRANDES SE ESTAN PREPARANDO PAR ESE DIA NOSOTROS TENEMOS Q COMUNICRNOS ATRAVEZ DE ESTE MUNDO DE LA COMUNICACION BUSCAR SOLUCION A ESTE ACOTECIMIENTO LO Q QUIERO ES SALVAR ATODOS NUESTROS HIUJOS Q SON LOS MAS AFECTADOS YA Q SON EL FUTURO DEL MAÑAMA OJALA ENTIENDAN Q ESTO Q SE VIENE NO ES JUEGO Q LA PAZ SEA CON UDTEDES AMEN.
Don Daniel: Tiene usted toda la razón. Como verá, en el artículo ya hemos subsanado el ‘despiste’. Muchas gracias por su precisión. Atte,
ESA IMAGEN ES DE LA PIEDRA DEL SOL.. y ES AZTECA no MAYA…
LOL
X)
La humanidad en estos momento la gente busca el materalismo y el rompimiento de la clase sociales sobre todo las familias que cada dia lo vivimos, pero el mundo no se acaba hay porque siempre habra gente que lucha para que no sucede esta cosa, pero debemos de estar precabido sobre estas cosas que nos vienen. El hombre tiene que reflexionar esto es sobre los politicos que tiene el poder y hace los que le conviene, por eso a que orar para liberarmos de todo que nos esperan. saludos