Hipnosis contra estrés

Una de las prácticas de la hipnosis que más nos está siendo solicitada es la que utilizamos para hacer frente al estrés. Para nadie es una novedad que el estrés ha pasado a ser un grave problema en nuestros días. Actualmente y de alguna manera, todos y cada uno de nosotros vivimos estresados. Todos estamos bajo algún tipo de presión social, familiar, laboral, escolar, económica… Y en no pocas ocasiones, ante ese tipo de presiones lo primero que hacemos es reaccionar con una postura de defensa, un reflejo que predispone al cuerpo para la acción, muchas veces sin tener siquiera tiempo para adaptarnos a situaciones nuevas.

Y esta circunstancia, el no adaptarnos o no sabernos adaptar a las nuevas situaciones que se nos presentan, nos conduce a generar toda una serie de reacciones, tanto físicas como psíquicas: sentimientos de desconfianza, rechazo, enojo, mal humor, irritabilidad y depresión, que no pocas veces dan lugar a problemas físicos tales como dolores de cabeza, problemas estomacales, falta de sueño, temblor de manos, cansancio, contracturas musculares, desorden del apetito (mucha hambre o ausencia de ella), etcétera… Si estos síntomas no se atacan, logran hacerse crónicos y las personas empiezan a padecer de gastritis, úlceras, alergias, hipertensión, y otras enfermedades que se generan sin tener un origen claro.

Hay muchas situaciones de la vida, grandes acontecimientos o ‘pequeñeces’ cotidianas, que nos estresan. Bastará con citar aquí algunas: el cambio de casa, cambio de trabajo, cambio de escuela, el terminar una relación, el divorciarse, el nacimiento de un nuevo miembro de la familia, la muerte de un ser querido, las guerras, el hambre, el desempleo, el tráfico, el transporte público, bus o metro, etcétera. Lo que llega a estresarnos es lo que nosotros mismos acabamos describiendo como «Esto ya es demasiado», «Hasta aquí llegamos», o cualquier otra frase similar. Esta reacción se produce cuando ya no podemos más, lo cual significa que nos vemos ante una situación, extraordinaria en ocasiones pero la mayoría de las veces cotidiana, que va más allá de la capacidad que tenemos para responder, para enfrentar dicha situación. Ese «demasiado» implica que hay cosas que no vamos a poder realizar, asuntos que tendremos que dejar como pendientes porque no nos sentimos capaces de afrontar. Es una frase típica, una reacción común entre directivos y ejecutivos que viven con altos niveles de estrés, y que en prácticamente un ciento por ciento de las veces, está asociada con mucho trabajo o a jornadas laborales excesivas y agotadoras.

La existencia de mucho trabajo, algo que parece inherente a las modernas sociedades donde la competitividad y el ansia de lograr más beneficios que el rival parecen ser la única opción válida, desencadena angustias y frustraciones. Los ‘ejecutivos’, como su nombre indica, siempre han de ‘ejecutar’, siempre han de estar haciendo algo, estar siempre en movimiento; por ello siempre se encuentran ante llamadas pendientes, con informes sin responder, en juntas que requieren de muchas horas, debiendo asistir a reuniones fuera de la oficina, inmersos en un tráfico excesivo para llegar al lugar de trabajo, ante montones de papeles por revisar…

En el extremo contrario al que estamos describiendo, se encuentran las personas que tienen poco trabajo o no tienen ninguno, es decir, están cesantes; estas personas sufren asimismo de estrés por el hecho de sentirse marginados del mercado laboral, lo que les hace sentirse ‘incapaces’, a veces hasta ‘inútiles’… Y los problemas surgirán de nuevo cuando esa falta de trabajo, y por ende de ingresos, les fuerce a dejar pendientes o al aplazamiento de compromisos y responsabilidades, tales como el pago de la cuenta o la factura de la luz, del agua o del teléfono…

En el caso de situaciones en las que están directamente implicados los sentimientos y las emociones de las personas, el estrés es mucho mayor. Así sucede, por ejemplo, cuando tiene lugar un caso tan traumático como es la separación de la pareja o el divorcio. En casos así se dan, seguidas una detrás de otra, toda una serie de situaciones estresantes: se rompen los planes de futuro, hay presión familiar, aspectos sociales que afectan a la pareja, los hijos, el papeleo legal… Pero también hay mucho estrés cuando se produce un embarazo no deseado;  o se está sufriendo y soportando un caso de violencia intrafamiliar, o existe una mala comunicación entre los dos miembros de la pareja o con la familia o familias respectivas; o bien cuando, a nivel personal, se producen disfunciones sexuales, tales como la eyaculación precoz, o bien la anorgasmia… Podríamos extendernos citando ejemplos de situaciones, pero creemos que ya hay suficientes. Y para todos afrontar y solucionar todos estos casos, un tratamiento hipnótico, una buena terapia de hipnosis, es una de las mejores alternativas a las que sin duda podemos recurrir.

4 comentarios sobre “Hipnosis contra estrés

  1. buco ayuda de hipnosis para mi esposo que a dejado las drogas por 8 mes y el a usado drogas toda su vida con su mama y su padrastro el no habla espanol y tiene 40 anos , y esta en deprecion desde que salio del sentro de reabilitacion ase mes imedio y pienso que una hipnosisi le ayudara a superar su problema por fabor nasecito su direccion para poder ir con el

  2. nesecito ayuda urgente con mi esposo el salio de un sentro de reabilitacion de drogas y tiene mes imedio que salio del sentro el toda su vida a usado drogas junto con su mama y su padrastro el en este momento esta en dreprecion , ya que no a usado las drogas por 8 meses pero lo noto inquieto y tengo miedo que pronto las bana a usarlas por eso pido ayuda a la hipnosis para ayudar a mi esposo porfabor ayudenme vibo en el area de northridge ca

  3. Yo he practicado hipnosis desde los 18 años pero infortunadamente me he alejado de esta maravillosa practica gracias a mi trabajo, sinembargo me gustaria que me ayudaran a recuperar mis habilidades pues me gustan mucho y siento que las he perdido. <Otro punto es que por mucho que lo he intentado no he cpnseguido autohipnotizrme y eso es frustrante pues quero programarme

  4. se puede hacer hipnosis a un chico q tiene problemas conductuales y de concentracion .

    Señora: En relación a su comentario, claro que sí se puede; de hecho, la hipnosis puede serle de gran ayuda a ese chico, porque en unas cuantas sesiones mejoraría mucho en su concentración y por tanto en su rendimiento. Si residen ustedes en Santiago de Chile, llámennos al teléfono fijo 839 29 39 para concertar una primera cita. De lo contrario, vean la página de nuestro blog titulada ‘Terapias a distancia’. Atte,

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