Temas incómodos

Hice un vídeo en Tiktok hablando del poder que tienen las maldiciones, y una seguidora me dice: «Con todo respeto.. esto no debe de enseñarlo porque no trae nada positivo al contrario. las personas aprenden más maldad y ya hay mucha en el mundo.. me gustan más sus enseñanzas que nos ayudan cada día a ser mejores»

Primero, algo muy importante:
hablar de algo no es enseñar a practicarlo.
Yo no estoy enseñando a maldecir a nadie. No estoy dando instrucciones. No estoy promoviendo daño. Estoy explicando que ciertas tradiciones existen y que, cuando se hacen con intención y carga emocional fuerte, pueden tener efectos psicológicos y energéticos en quien cree en ellas.
Negar que existen no las elimina.

Hay personas que han sido asustadas, manipuladas o estafadas precisamente porque nadie les explicó cómo funcionan estas cosas. El desconocimiento no protege. La información sí.

Si yo solo hablara de ángeles, luz y armonía, sería cómodo… pero incompleto. La vida no es solo luz. La espiritualidad madura no es infantil. Existe la sombra, existe la sugestión, existe la maldad humana. Y si no aprendemos a reconocerla, somos más vulnerables.

Tocar temas incómodos no es sembrar maldad. Es enseñar discernimiento.

El problema no es el conocimiento. El problema es la intención con la que se usa.

Y algo más: ocultar ciertos temas por miedo a que alguien los use mal es asumir que las personas no son capaces de pensar por sí mismas. Yo prefiero tratar a mis seguidores como adultos, con criterio, que pueden escuchar una explicación sin salir a hacer daño.

Mi objetivo no es alimentar la oscuridad. Es que nadie viva con miedo ni con ingenuidad.
La luz verdadera no teme hablar de la sombra.

®J.R.

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