El segundo minero rescatado, eufórico tras su salida
He aquí el ojo de Dios sobre los que le temen,
sobre los que esperan en su misericordia
para librar sus almas de la muerte
y para darles vida en tiempo de hambre.
Nuestra alma espera a Dios,
nuestra ayuda y nuestro escudo es él.
Por tanto, en él se alegrará nuestro corazón,
porque en su santo nombre hemos confiado.
Sea tu misericordia, oh Dios, sobre nosotros,
según esperamos en ti.
(Fragmento del Salmo 33)
Para añadirlo a la lista de ‘casualidades’ y ‘coincidencias’ del número 33 y su relación con el caso de los mineros de Chile que están siendo rescatados en estos mismos momentos.