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Usan el libro de oraciones ‘La Santa Cruz de Caravaca’ para realizar prácticas esotéricas

Portada del libro ‘La Santa Cruz de Caravaca’, publicado por Ediciones Teorema (Musa). Edición de 1983. (Biblioteca privada del autor).

“Un tesoro de oraciones de suma virtud y eficacia para curar toda clase de dolencias, así del cuerpo como del alma; como también un sinnúmero de prácticas para librarse de hechizos y encantamientos, con bendiciones y exorcismos. Así reza este libro misterioso, de autor desconocido, recopilación de oraciones muy preciadas por devotos y religiosos de todo el mundo cristiano”.

Con unos argumentos publicitarios semejantes a los que figuran en las líneas anteriores, extraídos directamente de la contraportada del ejemplar que poseemos en nuestra biblioteca, no es extraño en absoluto que un pequeño libro de oraciones, de 150 escasas páginas de pequeño tamaño,  sea no sólo ampliamente buscado y rebuscado en toda clase de librerías, sino que su posesión, para los afortunados que logren disponer de un ejemplar, sea también una ocasión singular para adentrarse en el mundo de las artes y las prácticas esotéricas de todo tipo.

Viene este tema a cuento porque leemos en una noticia de Milenio.com, que lleva por título ‘Libro sagrado se utiliza para prácticas esotéricas’, que este libro “que supuestamente fue autorizado por la Iglesia Católica, causa polémica por el supuesto mal uso en prácticas esotéricas, así como para realizar supuestos rituales de exorcismo y brujería en Nayarit”, uno de los 32 estados (junto con el D. F.) de México.

La información del periodista autor de esta pequeña crónica no es del todo cierta ni confiable; por cuanto lo de ‘autorizado por la Iglesia Católica’ se refiere  únicamente a la presentación del mismo en la que se usa la frase latina “Sic Nomen Domini Benedictum”, que significa “Sea Bendito el Nombre de Dios”. Y a continuación, antes de iniciar el compendio de oraciones, se menciona bajo la estampa de la Cruz que “los Sres. Emmos. Cardenales, Arzobispos y Obispos de España, han concedido 3.600 días de indulgencias a los devotos que recen con devoción, delante de la estampa que precede, un Credo y un Acto de contricción. Es abogada contra rayos, centellas y tempestades”. Estas palabras son las únicas que figuran en toda la obra que podrían tener alguna relación, siquiera lejana, con la Iglesia Católica, pero ésta no se ha pronunciado nunca sobre tal cuestión… Ni creemos que lo haga por ahora.

Según Milenio.com, para el comerciante de libros y folletos con oraciones de la Iglesia Católica, Eduardo Ramírez, el uso que le den las personas es totalmente responsabilidad de quien lo compra; sin embargo, son muchas las personas que buscan el libro de La Cruz de Caravaca porque tal vez se confundan con su contenido.

“A causa de que el libro “La Cruz de Caravaca” se encuentra editado en latín, muchas personas lo utilizan para hacer limpias, brujería e incluso exorcismos; pero son únicamente oraciones; sólo que a la gente, porque está en latín, se le ocurre que es más poderoso”, relata Eduardo.

En este punto, este comerciante o librero mexicano se equivoca casi por completo. El Tesoro de Oraciones de la Santa Cruz de Caravaca, en todas sus versiones y ediciones, está redactado básica y fundamentalmente en lengua castellana; y si bien es cierto que contiene algunas oraciones, conjuros o ensalmos en latín ‘macarrónico’, también es igualmente cierto que hay otras distintas oraciones que están escritas en lengua catalana e incluso en la variante dialectal valenciana.

“Aquí algunos sacerdotes nos han recomendado no venderlo para evitar que gente que se dedica a prácticas no religiosas, lo utilice con fines personales y con eso estafe a otras personas”, dijo el comerciante a la prensa mexicana.

“Muchas personas tienen la creencia en los santos y es válido, porque es parte del culto religioso; sólo que hay quienes tergiversan su uso y comienzan a realizar prácticas esotéricas, a decir de algunos clientes, pero todo es cuestión de fe”, sostiene.

Los prejuicios de la gente en relación a los textos católicos se ven matizados por la urgencia de un milagro, indica Eduardo, y en estos tiempos de crisis, todos piden la oración para el dinero y el trabajo. “Todo eso son modismos de parte de mucha gente”, menciona finalmente el comerciante de libros en la noticia que aomentamos.

Se produce además la curiosa circunstancia, digna de un estudio más serio y profundo, de que mientras en España y sobre todo en su lugar de origen, la localidad de Caravaca de la Cruz (municipio situado al oeste de la Región de Murcia), la Santa Cruz de Caravaca es objeto de una profundísima devoción popular y se la cree y considera milagrosa, en otros países del Centro y  Cono Sur Sudamericano (Venezuela, Colombia, México, incluso Chile), esta misma cruz es utilizada especial y casi exclusivamente en rituales de santería o de sincretismos religiosos varios, siendo considerada en mayor medida un elemento esotérico que un sacramental católico.

La claridad

Alúmbrame, buen Jesús, con la claridad de tu lumbre interior,
y ahuyenta del fondo de mi corazón las tinieblas que le envuelven.
Refrena las muchas distracciones de mi mente,
manda a los vientos y tempestades,
di al mar: «Sosiégate», y al cierzo: «No soples»,
y reinará la tranquilidad y la calma.

Envía tu luz y tu verdad para que resplandezcan
sobre la tierra de mi corazón;
derrama de lo alto del cielo tus gracias,
riega mi corazón con el rocío celestial,
levanta mi ánimo oprimido por el peso de mis defectos,
úneme a ti con el vínculo inseparable del amor.

¡Oh, mi Dios y mi todo!
Todo es agradable en tu presencia, todo fastidioso en tu ausencia.
¡Oh luz perpetua! Envía un resplandor de lo alto
que penetre todo lo secreto de mi corazón;
purifica, alegra, clarifica y vivifica mi espíritu y sus potencias,
para que pueda unirme a ti.

¿Cuándo vendrá aquella feliz y deseada hora
en que me sacies con tu presencia
y seas mi todo en todas las cosas?
Tú que dominas el poder del mar
y aplacas el empuje de sus ondas, levántate y ayúdame,
porque no tengo otra esperanza ni otro refugio sino tú, señor Dios mío.

Consuela mi destierro y mitiga mi dolor,
por ti suspira todo mi deseo.
Recoge en ti todos mis sentidos,
ven a mí, celeste suavidad,
y que se desvanezca toda impureza delante de ti.

Tú eres el blanco de todos mis deseos,
y por eso no cesaré de orar, gemir y clamar en pos de ti.
Tú eres mi esperanza y mi confianza.
A ti abandono todas mis tribulaciones y angustias;
a ti, señor, levanto mis ojos,
en ti confío, Dios de misericordia.

Bendice mi alma para que sea tu morada,
mírame según la grandeza de tu bondad
y oye la oración de tu siervo,
desterrado en la región de las sombras y de la muerte.

Acuérdate, Señor, que soy nada, nada tengo y nada valgo.
Acuérdate de tus misericordias, y llena mi corazón de tu gracia.
No me vuelvas la espalda, no dilates tu visita, no desvíes tu consuelo,
porque quedará mi alma a tus ojos como tierra sin agua.

Visítame, Señor, instrúyeme en los secretos de tu ley.
Crezca ya en tu amor,
para que aprenda a gustar interiormente
cuán suave es amar y derretirse y anegarse en tu amor.
Sea yo cautivo de tu amor,
cante yo cánticos de amor.

Verdaderamente es inefable la dulzura de tu contemplación,
con la que regalas a los que te aman.
¿Quién me dará alas de verdadera libertad
para volar y descansar en ti?
¿Cuándo me será concedido reposar en ti por completo,
y ver cuán suave eres, Dios mío?

Thomas de Kempis (1380-1471)

La himnodia secreta

¡Que toda la naturaleza del cosmos escuche este himno!

Ábrete, tierra; abre los hondos abismos para mí.

Árboles, no tembléis cuando cante al Señor de la creación,

al todo y al único.

Abríos, cielos, apaciguaos, vientos, y que la inmortal esfera de Dios

reciba mis palabras.

Porque quiero cantar la plegaria a Aquel que todo lo creó,

que fijó la tierra y suspendió los cielos,

que condujo las dulces aguas del océano a la tierra,

a los lugares habitados y a aquellos que no lo están

para proceder al uso y nutrición de todos los hombres,

que hizo que el fuego brillara en toda acción

en honor de dioses y hombres.

Permitid que juntos lo alabemos a Él, el Ser sublime,

Aquel que gobierna en los cielos

y es señor de toda la naturaleza.

(Hermes Trismegisto, mediados del III milenio a.C.).

 

Dios mío, dame luz

Oración musulmana

Dios mío, dame luz en mi corazón
y luz en mi lengua
y luz en mi oído
y luz en mi vista
y luz en mi tacto
y luz en todo mi cuerpo
y luz delante de mí
y luz detrás de mí.

Señor, te ruego que me des luz
en mi mano derecha
y luz en mi mano izquierda
y luz encima de mí
y luz debajo de mí.

Intensifica la luz en mi interior,
ilumíname con Tu luz.

Es maravilloso, Señor…

Antigua oración hindú

Es maravilloso Señor, tener mis brazos perfectos,
cuando hay tantos mutilados.

Mis ojos perfectos,
cuando tantos no tienen luz.

Mi voz canta, cuando otras mendigan.

Es maravilloso Señor, volver a casa,
cuando tantos no tienen dónde ir.

Es bueno sonreír, amar, soñar, vivir,
cuando hay tantos que odian, lloran y mueren
sin haber vivido la vida…

Es maravilloso Señor, tener un Dios para creer,
cuando tantos no poseen una creencia.

Es maravilloso, sobre todo,
tener tan poco que pedir
y tanto para agradecer.

Las dos suras del amparo: oraciones islámicas de protección

Las últimas dos suras del Sagrado Corán son conocidas como ‘los dos amparos’, y son conjuros para alejar todo mal, manteniendo al creyente siempre protegido.

Sura 113

Al-Falaq (El Alba)
(Mecana, de 5 aleyas)

¡En el nombre de Dios, el Compasivo,
el Misericordioso!

1. Di: «Me refugio en el Señor del alba
2. del mal que hacen sus criaturas,
3. del mal de la oscuridad cuando se extiende,
4. del mal de las que soplan en los nudos,
5. del mal envidioso cuando envidia».

Sura 114

An-Nas (Los Hombres)
(Mecana, de 6 aleyas)

¡En el nombre de Dios, el Compasivo,
el Misericordioso!

1. Di: «Me refugio en el Señor de los hombres,
2. el Rey de los hombres,
3. el Dios de los hombres,
4. del mal de la insinuación, del que se escabulle,
5. que insinúa en el ánimo de los hombres,
6. sea genio, sea hombre».

Oración de Azarías y Canto de los tres jóvenes

El Horno Ardiente es una historia del Libro de Daniel (capítulo 3) en el Tanakh (Antiguo Testamento. Es una historia conocida entre judíos y cristianos.
En la historia, tres jóvenes judíos: Ananías (Shadrach), Misael (Meshach) y Azarías (Abednego) desafían la orden del rey Nabucodonosor II de Babilonia de que se inclinen y adoren un ídolo de oro del culto del monarca. Nabucodonosor, furioso, ordena que los muchachos sean arrojados a un horno, donde milagrosamente no son quemados por las llamas y sobreviven a la experiencia incólumes. El rey contempla en el horno a una cuarta figura (un ángel o espíritu divino). Después de que los tres jóvenes salgan del horno, Nabucodonosor ordena que todos adoren al Dios de los judíos en lugar del ídolo de oro.
La versión bíblica de los Setenta de esta historia añade dos partes adicionales que tienen lugar mientras los tres jóvenes están dentro del horno. En la “oración de Azarías”, Azarías confiesa sus pecados y los pecados del pueblo de Israel y pide a su Dios que los salve para demostrar su poder a los babilonios. Entonces un ángel acude y hace que el interior del horno se vuelva fresco y agradable, y los tres jóvenes cantan un himno de alabanza a su Dios por salvarles, la “Canción de los tres jóvenes”.
El Canto de los tres jóvenes en el horno es un pasaje deuterocanónico que aparece tras el Daniel 3:23 en las Biblias católicas y ortodoxas, así como en la traducción griega antigua de la Septuaginta. No es reconocida como canónica por las tradiciones protestantes, considerándola como una adición apócrifa.
 La oración y la canción no se encuentran en el texto arameo/hebreo del libro de Daniel, ni son citados en ningún texto antiguo existente. Sin embargo sí aparecen en ciertas tradiciones como la griega, la siria y la latina. (Fuente: Wikipedia).

Daniel 3, 26-90
Oración de Azarías
(Verbalizada en medio de las llamas)

[26] Bendito seas, Señor, Dios de nuestros padres,
que tu Nombre sea alabado y glorificado eternamente.
[27] Porque eres justo en todo lo que has hecho, todas tus obras son verdaderas, rectos todos tus caminos, y verdaderos todos tus juicios.
[28] Has llevado a efecto una sentencia justa al traer el mal sobre nosotros y sobre Jerusalén, la Ciudad Santa de nuestros padres. Has obrado conforme a la verdad y la justicia, para castigo de nuestros pecados.
[29] Porque hemos pecado y obrado perversamente alejándonos de ti.
Pecamos mucho en todo y no dimos oído a tus mandamientos.
[30] No los observamos y no cumplimos lo que nos mandabas para nuestro bien.
[31] Todos los males que has traído sobre nosotros, todo lo que nos has hecho, lo has hecho conforme a tu justa sentencia.
[32] Nos entregaste en manos de nuestros enemigos, gente sin ley, pésimos impíos, en manos de un rey injusto, el más perverso de toda la tierra.
[33] Y hoy no podemos abrir la boca, la vergüenza y la humillación han alcanzado a los que te sirven y te adoran.
[34] No nos abandones para siempre, por amor de tu Nombre no rechaces tu alianza.
[35] No nos retires tu misericordia, por Abraham, tu amigo, por Isaac, tu siervo, por Israel, tu santo,
[36[ a quienes tú prometiste multiplicar su raza como las estrellas del cielo y como la arena de la orilla del mar.
[37]Porque, Señor, hemos pasado a ser la nación más pequeña de toda la tierra y somos humillados a causa de nuestros pecados.
[38]En esta hora ya no tenemos rey, ni profeta, ni jefe; no podemos ofrecerte víctimas, sacrificios, ofrendas ni incienso. No tenemos un lugar en que presentarte las primicias de nuestras cosechas y así conseguir tu favor.
[39]Pero, a lo menos, que al presentarnos con alma contrita y espíritu humillado te seamos agradables, más que cuando íbamos con carneros y becerros consumidos por el fuego y con miles de gordos corderos.
[40]Que hoy este sacrificio nuestro nos consiga tu favor, pues sabemos que los que confían en ti jamás serán defraudados.
[41]Y ahora te seguimos de todo corazón, te tememos y buscamos tu rostro. No nos dejes en la humillación,
[42]sino trátanos de acuerdo a tu bondad y según la abundancia de tu misericordia.
[43]Líbranos de acuerdo a tus maravillas, y da, Señor, gloria a tu Nombre.
[44]Queden confundidos los que maltratan a tus siervos, sean cubiertos de vergüenza, privados de todo su poder;
[45]aplasta tú su fuerza, y sepan que tú eres el único Dios y Señor,
glorioso por toda la tierra.
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[46]Los siervos del rey, que los habían arrojado al horno, no cesaban de atizar el fuego con petróleo, alquitrán, estopa y sarmientos,
[47]tanto que las llamas se elevaban por encima del horno unos veinticinco metros,
[48] y al extenderse abrasó a los caldeos que se encontraban alrededor del horno.
[49] Pero el angel del Señor bajó al horno junto a Azarías y sus compañeros; empujó fuera del horno la llama de fuego,
[50]y les sopló, en medio del horno, como una frescura de brisa y de rocío, de modo que el fuego no los tocó ni les causó dolor ni molestia.
[51] Entonces los tres, a coro, se pusieron a cantar, glorificando y bendiciendo a Dios dentro del horno, y diciendo:
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Canto de los tres jóvenes

[52] Bendito seas, Señor, Dios de nuestros padres,
alabado y exaltado eternamente.
Bendito sea tu santo y glorioso Nombre,
cantado y exaltado eternamente.
[53] Bendito seas en el templo de tu santa gloria,
cantado y alabado eternamente.
[54] Bendito seas en el trono de tu reino,
cantado y glorificado eternamente.
[55] Bendito seas tú, que sondeas los abismos, que te sientas sobre querubines,
alabado y ensalzado enternamente.
[56] Bendito seas en el firmamento del cielo,
alabado y glorificado eternamente.
[57] Obras todas del Señor,
bendíganlo, alábenlo, ensálcenlo eternamente.
[58] Ángeles del Señor,
bendíganlo, alábenlo y glorifíquenlo eternamente.
[59] Cielos,
bendigan al Señor, alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[60] Aguas todas del cielo,
bendigan al Señor, alábenlo y exáltenlo eternamente.
[61] Potencias todas del Señor,
bendigan al Señor, alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[62] Sol y luna,
alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[63] Astros del cielo,
alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[64] Lluvia y rocío,
alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[65] Vientos todos,
alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[66] Fuego y calor,
alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[67] Frío y ardor,
alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[68] Rocíos y escarchas,
alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[69] Hielos y frío,
alábenlo y ensálcenlo enternamente.
[70] Heladas y nieves,
alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[71] Noches y días,
alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[72] Luz y tinieblas,
alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[73] Rayos y nubes,
alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[74] Tierra,
alábalo y ensálzalo eternamente.
[75] Montes y cerros,
alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[76] Todo lo que brota en la tierra,
alábelo y ensálcelo eternamente.
[77] Vertientes,
alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[78] Mares y ríos,
alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[79] Ballenas y peces,
alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[80] Aves todas del cielo,
alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[81] Fieras y animales,
alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[82] Hijos de los hombres,
alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[83] Israel,
alábalo y ensálzalo eternamente.
[84] Sacerdotes del Señor,
alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[85] Servidores del Señor,
alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[86] Espíritus y almas de los justos,
alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[87] Santos y humildes de corazón,
alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[88] Ananías, Azarías, Misael,
bendigan al Señor,
alábenlo y ensálcenlo eternamente.
[89] Porque él nos ha arrancado del infierno, nos ha salvado de manos de la muerte, nos ha librado del horno de ardientes llamas y nos ha sacado de en medio de ellas.
[90] Den gracias al Señor, porque es bueno, porque su misericordia es eterna.
Todos los que adoran al Señor, bendigan al Dios de los dioses, alábenlo y reconózcanlo porque su misericordia es eterna.

Oración protectora para rezar antes de acostarse (loriga irlandesa)

Con Dios me acuesto, con Dios me duermo.
Aléjese el Mal de mi descanso y de mis sueños.
La cruz de Bride esté bajo mis pies,
El manto de María ciña mis hombros,
La protección de Miguel esté sobre mí
y me coja de la mano,
Y, en mi corazón, la paz del Hijo de la Gracia.
Si la Maldad amenaza mi vida,
Que el Hijo Fuerte de Dios esté entre mí y el Mal,
Desde esta noche hasta dentro de un año,
Y esta misma noche,
Y para siempre,
Y para toda la eternidad, amén.

Cadena de oración por Francisco Saladriga

Iniciamos una cadena de oración, a la que pedimos se sumen todas las personas de buen corazón, por Francisco Andrés Saladriga Hernández, un niño de apenas 12 años de edad. Esta misma tarde del jueves 17, Francisco iba en la parte trasera de una motocicleta conducida por su padre, cuando chocaron y Andrés se llevó la peor parte, puesto que a consecuencia del accidente, sufrió fracturas en las piernas y graves heridas, de las que debe ser operado. Estaremos rezando por él y para su pronta recuperación y mejoría.

Oración de sanación y liberación de cuerpo y alma

Complacemos con mucho gusto la petición de la lectora Mari Carmen:

Por favor publicar (el texto de) la oración de sanación y liberación 1, para imprimirla y multiplicarla a otras personas en hospitales y centros de salud, urgente. La escuché varias veces, el día domingo me encontraba con un fuerte dolor en los brazos y en la espalda, y amanecí sin dolor. Sé que estoy siendo sanada por mi fe, y deseo que otras personas que sufren enfermedades también sean sanadas. Gracias Dios…

Oración por la sanación de cuerpo y alma

(Plegaria de intercesión, para otra persona)


En el nombre del Padre +, del Hijo + y del Espíritu Santo +. Amén.

Señor Jesús, te alabamos y glorificamos.

Tú eres la resurrección y la vida.

Tú eres, Señor, la salud de los enfermos.

Humildemente, quiero pedirte que entres en el corazón de XXXXXX  y toques aquellas experiencias de vida que necesitan curarse.

Tú conoces mucho mejor a XXXXXX de lo que él se conoce a sí mismo.

Derrama pues tu amor en todos los rincones de su corazón.

Donde quiera que lo encuentres herido, tócalo, consuélalo, libéralo.

Donde se sienta solo, abandonado, concédele mediante tu Amor infinito una nueva conciencia de su valor como persona.

Cura a XXXXXX de todos los sentimientos de odio, rencor, disgusto o falta de perdón que muchas veces se reflejan en su cuerpo, causando dolores y enfermedades físicas.

Te pedimos, Señor Jesús, que tengas misericordia de XXXXXX.

Compadécete de sus sufrimientos físicos, de sus heridas emocionales, y de cualquier enfermedad de su alma.

Ten compasión de él, bendícele y haz que vuelva a encontrar la salud.

Que sane por completo, para que su fe en Ti crezca día tras día, para poder ser testigo de tu poder y compasión.

Te lo pedimos, Jesús, por el poder de tus santas llagas, por tu santa cruz y tu preciosa sangre.

Te lo pedimos  por intercesión de María Santísima, tu madre, la Virgen de los Dolores, la que fue la primera en contemplar tus santas llagas.

Tú nos has revelado que ya has tomado sobre ti todas nuestras dolencias y por tus santas llagas hemos sido curados.

Por eso hoy, Señor, te  presentamos en fe todas las enfermedades de XXXX y te rogamos que le sanes completamente.

Te pedimos asimismo, por la gloria del Padre que está en el cielo, que también sanes a los enfermos de su familia y a sus amigos.Haz que todos ellos reciban la salud de cuerpo y alma, para mayor gloria de tu Nombre.

Ven, Señor Jesús, a socorrer a XXXXXX y libérale de todos sus males. Libérale de sus enfermedades de cuerpo, mente y espíritu.

Por la fe y la oración conviértele y que vuelva a ti, sanado y liberado de todo mal.

Esa área enferma de su cuerpo o de su alma, sea grande o pequeña su enfermedad, arráncala, Jesús, y que tu sangre preciosa le libere de toda dolencia maligna, dañina o contagiosa.

Tócale, Jesús, y libérale de toda afección o influencia negativa.

Tócale y dale  la  salud  y la paz.

Gracias, Señor. Envía a tus santos ángeles y arcángeles para que guíen a XXXXXX a lo largo de su camino, a él y a toda su familia.

Amén. Así sea.