Archivo de la categoría: Magia Blanca y Conjuros

Reflexiones sobre la Magia y la Vida

Me gustaría comprender un poco más a las personas.
La Magia no soluciona problemas que podemos arreglarlos con lógica, con inteligencia o amor…si no somos capaces de advertir algo que va a ocurrir por consecuencia lógica, si no somos capaces de disipar o entender signos y situaciones, si no somos capaces de comprender que alguien a quien amamos puede tener la dicha en esta vida de encontrar a su alma gemela lejos de nosotros, entonces no hay Magia que pueda ayudarle.
Si no somos capaces de pedir perdón cuando hemos errado, por orgullo y soberbia, si no somos capaces de decir: «que seas feliz» de corazón, si no somos capaces de aceptar un adios…entonces no seremos capaces de desarrollar el máximo de nuestra mágica existencia…
Y es el aceptarse imperfecto, pero intentar mejorar, no ser otro por los demás, sino mejorar por uno mismo, para no perder el tiempo en relaciones superficiales e inútiles, tener ideas estériles y obsesivas, estar siempre en actitud paranoica y creer que todos nos desean el mal…
Para ello debemos mejorar, para superar la ira, la tristeza, la angustia, el miedo…y poder ser LIBRES, generando una energía mágica y contagiosa para nosotros mismos y a nuestro alrededor.

Usan el libro de oraciones ‘La Santa Cruz de Caravaca’ para realizar prácticas esotéricas

Portada del libro ‘La Santa Cruz de Caravaca’, publicado por Ediciones Teorema (Musa). Edición de 1983. (Biblioteca privada del autor).

«Un tesoro de oraciones de suma virtud y eficacia para curar toda clase de dolencias, así del cuerpo como del alma; como también un sinnúmero de prácticas para librarse de hechizos y encantamientos, con bendiciones y exorcismos. Así reza este libro misterioso, de autor desconocido, recopilación de oraciones muy preciadas por devotos y religiosos de todo el mundo cristiano».

Con unos argumentos publicitarios semejantes a los que figuran en las líneas anteriores, extraídos directamente de la contraportada del ejemplar que poseemos en nuestra biblioteca, no es extraño en absoluto que un pequeño libro de oraciones, de 150 escasas páginas de pequeño tamaño,  sea no sólo ampliamente buscado y rebuscado en toda clase de librerías, sino que su posesión, para los afortunados que logren disponer de un ejemplar, sea también una ocasión singular para adentrarse en el mundo de las artes y las prácticas esotéricas de todo tipo.

Viene este tema a cuento porque leemos en una noticia de Milenio.com, que lleva por título ‘Libro sagrado se utiliza para prácticas esotéricas’, que este libro «que supuestamente fue autorizado por la Iglesia Católica, causa polémica por el supuesto mal uso en prácticas esotéricas, así como para realizar supuestos rituales de exorcismo y brujería en Nayarit», uno de los 32 estados (junto con el D. F.) de México.

La información del periodista autor de esta pequeña crónica no es del todo cierta ni confiable; por cuanto lo de ‘autorizado por la Iglesia Católica’ se refiere  únicamente a la presentación del mismo en la que se usa la frase latina «Sic Nomen Domini Benedictum», que significa «Sea Bendito el Nombre de Dios». Y a continuación, antes de iniciar el compendio de oraciones, se menciona bajo la estampa de la Cruz que «los Sres. Emmos. Cardenales, Arzobispos y Obispos de España, han concedido 3.600 días de indulgencias a los devotos que recen con devoción, delante de la estampa que precede, un Credo y un Acto de contricción. Es abogada contra rayos, centellas y tempestades». Estas palabras son las únicas que figuran en toda la obra que podrían tener alguna relación, siquiera lejana, con la Iglesia Católica, pero ésta no se ha pronunciado nunca sobre tal cuestión… Ni creemos que lo haga por ahora.

Según Milenio.com, para el comerciante de libros y folletos con oraciones de la Iglesia Católica, Eduardo Ramírez, el uso que le den las personas es totalmente responsabilidad de quien lo compra; sin embargo, son muchas las personas que buscan el libro de La Cruz de Caravaca porque tal vez se confundan con su contenido.

“A causa de que el libro “La Cruz de Caravaca” se encuentra editado en latín, muchas personas lo utilizan para hacer limpias, brujería e incluso exorcismos; pero son únicamente oraciones; sólo que a la gente, porque está en latín, se le ocurre que es más poderoso”, relata Eduardo.

En este punto, este comerciante o librero mexicano se equivoca casi por completo. El Tesoro de Oraciones de la Santa Cruz de Caravaca, en todas sus versiones y ediciones, está redactado básica y fundamentalmente en lengua castellana; y si bien es cierto que contiene algunas oraciones, conjuros o ensalmos en latín ‘macarrónico’, también es igualmente cierto que hay otras distintas oraciones que están escritas en lengua catalana e incluso en la variante dialectal valenciana.

“Aquí algunos sacerdotes nos han recomendado no venderlo para evitar que gente que se dedica a prácticas no religiosas, lo utilice con fines personales y con eso estafe a otras personas”, dijo el comerciante a la prensa mexicana.

“Muchas personas tienen la creencia en los santos y es válido, porque es parte del culto religioso; sólo que hay quienes tergiversan su uso y comienzan a realizar prácticas esotéricas, a decir de algunos clientes, pero todo es cuestión de fe”, sostiene.

Los prejuicios de la gente en relación a los textos católicos se ven matizados por la urgencia de un milagro, indica Eduardo, y en estos tiempos de crisis, todos piden la oración para el dinero y el trabajo. “Todo eso son modismos de parte de mucha gente”, menciona finalmente el comerciante de libros en la noticia que aomentamos.

Se produce además la curiosa circunstancia, digna de un estudio más serio y profundo, de que mientras en España y sobre todo en su lugar de origen, la localidad de Caravaca de la Cruz (municipio situado al oeste de la Región de Murcia), la Santa Cruz de Caravaca es objeto de una profundísima devoción popular y se la cree y considera milagrosa, en otros países del Centro y  Cono Sur Sudamericano (Venezuela, Colombia, México, incluso Chile), esta misma cruz es utilizada especial y casi exclusivamente en rituales de santería o de sincretismos religiosos varios, siendo considerada en mayor medida un elemento esotérico que un sacramental católico.

Rumores de videntes sobre la existencia de posibles supervivientes en Juan Fernández colapsan las redes sociales

El rumor de que tres videntes -incluída la famosa síquica de Chimbarongo- dicen que hay tres o cuatro sobrevivientes y que hay que buscar en tierra, tienen a las redes sociales en Chile en un debate sobre el realismo versus los milagros.

Una usuaria de twitter @_nayita, de origen chileno, mencionó que Felipe Camiroaga estaría herido en su espalda y claramente vivo en algún lado del Archipiélago Juan Fernández.

Según ella sería vidente y tendría las habilidades para poder divisar a los sobrevivientes y en especial a Felipe –al cual ubicó a través de su nombre–, pidiendo ayuda desesperada para que comience una nueva búsqueda por tierra ya que los supervivientes estarían en tierra firme, exactamente entre la Bahía Chupones y Punta Blanca.

Entre tanto, una nueva usuaria (@erivyack) –esta vez de Argentina, y también vidente– mencionaría lo mismo que @_nayita, pidiendo que no descarten la posibilidad de que haya sobrevivientes y que vuelvan a buscar en tierra firme, claramente en la costa. Además señala que Felipe no tendría mucho tiempo y pide la ayuda de las autoridades chilenas.

Cómo si fuese mucha coincidencia @cecifoto, de Panamá, señala que Felipe tendría un intenso dolor en el costado derecho de su cuerpo (superior) y que se encontraría en un banco de arena junto a otros cuatro cuerpos, que estarían aparentemente sin vida.

Por su parte en CNN Chile se mencionó que se llevaría a cabo una expedición por tierra a las 7 a.m. Además la cadena señaló  que para posibles informaciones, en el caso de videntes, debían contactarse directamente con la FACH, Carabineros de Chile o PDI.

Está documentado que con ayuda de clarividentes se han resuelto casos criminales y búsqueda de cuerpos con y sin vida. ¿Puede ser cierta esta información dada por estas twitteras? Cabe mencionar que @_nayita se registró según ella sólo para dar aviso de su “visión”, en cambio, @erivyack lleva tiempo registrada en la famosa red social Twitter.

El caso es que tanto Twitter como Facebook estuvieron ‘ardiendo’ ayer sábado y también hoy domingo en torno a este tema, y el tema parece que va a dar para largo. Antes de cerrar este post para subirlo al blog, nos llegan nuevos comentarios sobre la presencia de una psíquica a bordo de la fragata ‘Lynch’… Seguiremos atentos.

Recomendaciones para verse la suerte

por Aguamarine de Santantoni

En nuestro consultorio atendemos un porcentaje bastante alto de personas que se ven afectadas o perturbadas por espíritus. Son casos de posesiones por desencarnados e incluso por demonios o entidades malignas. Entre estos afectados, hemos podido comprobar que un buen número son personas asiduas a consultar los oráculos (tarot o cartomancia, buzios o caracolas, huesos, borra de café, restos de té, velomancia y un largo etcétera).

Por este motivo escribo esta nota, dirigida especialmente a las personas que suelen verse «la suerte» pero no tienen conciencia de lo que realmente ocurre «en el otro lado».

Primeramente explicaré algunos conceptos, para que podáis entender mejor a qué me estoy refiriendo.

Los desencarnados (sin carne) son los espíritus de los fallecidos que se quedan pegados en nuestro plano y que por ningún motivo deben estar aquí; ellos se quedan pegados por la forma de morir (brusca, dramática y/o suicida). Todas las personas cuando fallecen inician su tránsito hacia el descanso, hacia la Luz; pero en muchos casos, cuando los familiares los lloran mucho o algún brujo negro los invoca atrapándolos y usándolos en su propio beneficio, no sólo no ascienden sino que se mantienen en este mundo y se quedan ‘pegados’ en nuestro plano terrenal.

Los oráculos son formas de adivinación a través de la consulta a los espíritus; por ende son invitaciones «acotadas» para que ellos estén presentes, a diferencia de la ouija que es una invitación abierta y permanente a través de una ‘puerta’ al otro lado que no se puede cerrar.

Con los oráculos se abren umbrales. El tarot sólo permite el ingreso de uno o dos espíritus, no más, y una vez cerrado el mazo el espíritu se va…a menos que conozca al consultante y se produzca lo que se conoce como «enamoramiento».

El visitar a diferentes profesionales no significa que la tirada que al consultante le parezca más acertada y a conveniencia de sus deseos o necesidades, sea la válida. Todas las consultas son tomadas en cuenta, lo que puede variar es el juicio y la interpretación de los símbolos y signos de las tiradas.

Los buenos tarotistas (que no es lo mismo que un brujo o bruja que lea el tarot, aquí me refiero a la profesión de tarotista, entiéndandase personas que se dedican en exclusividad a la lectura e interpretación del Tarot y no ‘picotean’ de aquí para allá), saben a ciencia cierta que este arte produce una adicción muy fuerte y casi patólogica en personas con baja autoestima y problemas de depresión.

Una persona que se consulta de manera continua el tarot (semanalmente o incluso más a menudo) corre un altísimo riesgo de posesión por uno o varios espíritus o desencarnados, o de infestación de su propiedad por toda clase de entes o energías negativas, si se lo leen en su casa.

Si lo explicamos de manera gráfica, podríamos decir: si en la calle de nuestro barrio, se ven continuamente muchos delincuentes, ¿vosotros dejaríais abierta la puerta de la calle para ir a comprar a una cuadra de la casa?…NO ¿verdad?. Pues ocurre un hecho similar con los espíritus: cuando una persona consulta continuamente el tarot, los espíritus ya la conocen y suelen «enamorarse» del consultante. ¿ Y por qué no del tarotista? Pues porque el tarotista sabe tomar sus precauciones, por ello no es llegar y empezar a autoleerse el tarot o cualquier otro oráculo.

Algunas recomendaciones

– No es aconsejable leerse «la suerte» personas menores de 16 años o con su criterio sin formar.
– Tampoco las embarazadas o recién paridas ( o en cuarentena).
– Las personas con grandes depresiones diagnosticadas o que padecen alguna enfermedad psiquiátrica.
– Personas con enfermedades terminales.
– Personas demasiado ansiosas en recibir las respuestas (como si de ello dependiera su vida).
– Si alguien desea leerse el tarot, como máximo debe hacerlo 4 veces al año, es decir cada 3 meses o coincidiendo con el cambio de estación.
– No es recomendable preguntar por la salud, propia o de familiares, y mucho menos por la fecha de la Muerte.

Los tarotistas no son videntes o mediums, salvo casos excepcionales. Ellos son solamente intérpretes de un oráculo.

Si el profesional de las artes esotéricas tiene el don de la videncia, no le será necesario siquiera el uso o la consulta del oráculo; y si posee el don de la mediumnidad, se comunicará directamente con el espíritu del fallecido que se pretende invocar, sin obligarlo a hablar si éste no lo desea.

La mayoría de nuestros clientes suelen verse el Tarot por razones muy concretas y específicas: empresarios con proyectos que están por sacar adelante; gente de los medios suelen consultar por cómo les irá en determinados proyectos televisivos o programas de televisión; otros profesionales consultan en relación a proyectos inmobiliarios, sobre nuevos productos para lanzar al mercado… Inclusive, muchos de nuestros clientes, que son políticos de Chile y también de otros países americanos,  acuden a nosotros cuando van a lanzar sus candidaturas, para corregir posibles inconvenientes antes de lanzarse de lleno con las campañas, o para saber mejor qué decisiones o medidas tomar en determinados asuntos de su competencia. Pero todos ellos tienen muy claro, y si no es así nos encargamos de dejárselo bien especificado, que este oráculo sólo se puede y se debe utilizar en su justa medida.

Y una última recomendación. Si desean o necesitan leerse el Tarot, infórmense bien antes y sepan adónde van. No se fíen de cualquiera que se anuncie en los periódicos, la radio o incluso que aparezca en TV. Lamentablemente hay muchos/as que sólo piensan en lucrarse económicamente, que han leído un libro de tarot para principiantes y ya creen ser o actúan como un tarotista profesional.

La magia coránica de Al-Bünï

Tanto el cristianismo como el judaísmo han conocido una forma de religiosidad popular que incluye el uso mágico de los textos revelados así como de otros conceptos sagrados, como plegarias, reliquias o símbolos religiosos.

Por ejemplo, algunos judíos llevan consigo fragmentos de los Salmos y otros textos de las Escrituras en calidad de amuletos (filacterias), y el uso en magia de la estrella de seis puntas o Magen David es bien conocido; por su parte, los cristianos utilizan el nombre de Jesús en rituales de exorcismo y en conjuros, así como la cruz, símbolo fundamental, que sirve asimismo de protección y amuleto contra las fuerzas malignas, y existe también un número importante de plegarias a santos y vírgenes con las que se pretende resolver necesidades terrenales de todo tipo.

El mundo islámico también conoce este tipo de magia religiosa, donde sus fundamentos teóricos y prácticos residen básicamente en una exégesis esotérica del texto coránico, propia de la escuela de pensamiento sufí o corriente mística, y de la que uno de los mejores exponentes es el famoso tratado del ocultista norteafricano Al-Būnī (s. XIII), Shams al-Ma‘ārif wa-Latā’f al-‘awārif, auténtica enciclopedia del esoterismo islámico, de la que se han conservado numerosos manuscritos de diferentes épocas, y que en los últimos cien años ha sido editada decenas veces en Beirut, Cairo, Túnez, etc. Es por ello un libro muy popular y fácil de adquirir en cualquier país del ámbito islámico, y su éxito editorial durante todo el siglo XX es la prueba definitiva de su vigencia y autoridad en materia de magia casi ocho siglos después.

En el Shams al-Ma‘ārif, al-Būnī deja bien esquematizadas todas las prácticas mágicas y esotéricas conocidas en su época y concernientes a astrología, talismanes, cuadrados mágicos, invocaciones, ciencia oculta de las letras, magia blanca, etc.

Como decimos, este tipo de magia es fundamentalmente religiosa, y entre los cuarenta capítulos que componen el Shams al-Ma‘ārif se nos describen algunos rituales basados en el poder y procedencia divina del texto coránico. Hay una serie de suras y de aleyas o versículos que se utilizan frecuentemente con fines mágicos: las dos últimas suras del Corán (CXIII y CXIV) son comúnmente llamadas “protectoras”; la aleya del Trono (II:255), la Sura del Culto (CXII), la Fātiha (I), etc.

En el presente artículo, trataremos de mencionar brevemente algunos ejemplos contenidos en la obra de al-Būnī, en los que se describe cómo realizar rituales mágicos con fragmentos del Corán. En principio, podemos dividir el uso mágico del texto sagrado en dos modalidades: recitación y escritura, y en ambas siempre hay una cierta relación entre el argumento de la aleya o versículo coránico y la finalidad que se persigue al utilizarlo mágicamente.

La continua recitación de una parte concreta del Corán o un nombre divino es un recurso a menudo prescrito para sanar enfermedades, protegerse del mal o evitar la pobreza: « Quien recita diecinueve veces “En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso”* al ir a presentarse ante un tirano, Dios, ¡ensalzado sea!, le pone a salvo de su maldad […]; si se recita para cualquier dolencia cien veces durante tres días, Dios, ¡ensalzado sea!, hace cesar esa dolencia […]; y quien recita “El favor está en la mano de Dios, Él lo da a quien quiere. Dios es el Dueño del Gran Favor”** doce veces tras la oración del viernes, Dios, ¡alabado y ensalzado sea!, le proveerá de donde no lo espere, y no verá en ese viernes pobreza… »

Las aleyas también se escriben y se llevan consigo a modo de amuleto, o se colocan en alguna parte de la casa o de las posesiones para protegerlas: « Si se escribe la basmala en el primer día del mes muharram ciento trece veces en una hoja y lo lleva una persona consigo, gracias a ello no sufrirá ninguna desgracia ni inconveniente, ni él ni la gente de su casa, durante su vida […]. Y si se escribe la basmala en una hoja treinta y cinco veces y se cuelga en la casa, no entrará demonio ni genio alguno, y aumentará la bendición en su casa y sus bienes; y si se cuelga esa hoja o su semejante en una tienda, aumenta su clientela, se incrementan sus ganancias y se venden fácilmente sus productos y mercancías… »

La modalidad escrita también incluye talismanes y cuadrados mágicos, en los que las palabras y las letras de la aleya aparecen separadas y armonizadas.  También suele escribirse una sura o aleya con una sustancia que se disolverá en agua*** , obteniéndose de esta manera un filtro mágico, cuya virtud suele ser curativa, aunque puede tener otras aplicaciones. « Quien escribe la Fātiha del Libro en un recipiente de oro, en la primera hora del viernes, con almizcle, azafrán y alcanfor, lo borra con agua de rosas y lo pone en un frasco, y después, cuando quiera ir a visitar a un rey o un gobernante, se unta con ello su rostro, obtendrá la aceptación y el afecto de aquél a quien vaya a ver […] Y si se escribe con almizcle y azafrán en un recipiente de cristal, se lava con agua de rosas y bebe de ello quien tenga una enfermedad, se curará… »

Al igual que las suras y las aleyas coránicas, existe la magia basada en los llamados “noventa y nueve nombres más bellos de Dios”. Gran parte de ellos son los nombres con los que Dios se refiere a sí mismo en el Corán, más otros que posteriormente fueron añadidos (o deducidos) hasta llegar a los noventa y nueve, tal como aparecen enumerados en el hadiz o dicho del Profeta; su uso es igualmente mediante continua recitación o en cuadrado mágico u otro tipo de talismán. Suele buscarse el nombre más apropiado para el objetivo a conseguir. Por ejemplo, al-Razzāq (“el Que da el sustento”), se utiliza para enriquecerse o para los momentos de pobreza; al-Qahhār (“el Dominador”) para someter a los enemigos; al-Hafīz (“el Guardián”) para protegerse del mal, etc.

« Al-Mutakabbir (“El Grandioso”) es un Nombre de esencia sublime, y quien lo escribe en las murallas de una ciudad o en torno a una casa u otro edificio, escribiéndolo en noventa y cuatro lugares en torno a ello, mientras el predicador está en el alminar en el momento del sermón del viernes, Dios, ¡ensalzado sea!, protege esa ciudad o edificio de cualquier evento o amenaza que ocurra durante la noche […]. Y mencionó uno de los maestros de las percepciones místicas que quien lo recita continuamente, los tiranos se dejan guiar por él y escuchan sus palabras… »

En el Šams al-Ma‘ārif hay más de un centenar de cuadrados mágicos que armonizan las letras de los nombres de Dios así como sus valores numéricos.

Finalmente, debemos subrayar que la mayor parte de estas prácticas no son en absoluto aceptadas por la ortodoxia islámica, y son muchos los detractores: entre ellos, el célebre Ibn Taymiyya (s. XVI) creía que la deformación y la alteración del orden de las letras y palabras del Corán, tal como aparecen en los  talismanes, es algo que en realidad complace al Diablo. Por su parte, Ibn Jaldūn (s. XIV) veía en dichas prácticas una adaptación de rituales paganos, en los que se sustituían los nombres de antiguas deidades por el nombre de Dios y los textos sagrados.

No obstante, el Shams al-Ma‘ārif ha sido repetidamente censurado en varios países musulmanes, lo cual posiblemente no haga sino aumentar su popularidad y avivar el interés de muchas personas por escudriñar sus secretos.

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*Bismi-Llāh al-Rahmān al- Rahīm, “En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso”, frase que encabeza todas las suras o capítulos del Corán, y que el musulmán recita en diversos momentos de su vida cotidiana.

** Cor. LVII:29.

*** Suele utilizarse agua de rosas o agua de lluvia, y en ocasiones agua del pozo de Zamzam, situado en el recinto sagrado de La Meca.

Para saber más:

E. Doutté, Magie et Religion dans  l’Afrique du Nord, Alger: Adolphe Jourdan, 1909.

A. Labarta, Libro de dichos maravillosos, Madrid: CSIC, 1993.

P. Lory, ‘Magie et religión dans l’oeuvre de Muhyi al-Dîn al-Bûnî’, Horizons Maghrébins, Toulouse, nº 718 (été-automne 1986), pp. 4-15.

E. Savage-Smith, Magic and Divination in Early Islam, London: Ashgate, 2004.

Autor del artículo: Jaime Coullaut, profesor de estudios árabes e islámicos de la Universidad de Salamanca

La magia es un conocimiento anterior a la religión

Respondiendo a las dudas de muchos lectores y visitantes, hacemos aquí una breve exposición del origen y significado de la religión y la magia. En otras ocasiones ya hemos señalado que la primera procede de la segunda. Aquí ahondaremos un poco más en la etimología y significado de ambos términos.

La palabra ‘religión’ no tiene una raíz común a varias culturas antiguas. Esta palabra latina es relativamente moderna y no tiene una correspondencia en culturas como la hindú, la griega o la hebrea. En cuanto a su etimología, se puede decir que deriva del sustantivo latino religio, y que a su vez, hay dos posturas que intentan esclarecer su etimología. Una de ellas fue expuesta por Marco Tulio Cicerón en De natura deorum (II, 28), por el año 45 a. C., donde explica: «Qui autem omnia quae ad cultum deorum pertinerent diligenter retractarent et tamquam relegerent […] sunt dicti religiosi ex relegendo«. («Quienes se interesan en todas las cosas relacionadas con el culto, las retoman atentamente y como que las releen, son llamados «religiosos» a partir de la relectura»); por lo que, para Cicerón el sustantivo religio deriva del verbo relegere. La otra postura fue expuesta siglos después por Lucius Caecilius Firmianus Lactantius en su obra Divinae Institutiones (IV, 28), compuesta entre 304-313 d. C., donde explica: «Hoc vinculo pietatis obstricti Deo et religati sumus, unde ipsa Religio nomen accepit, non ut Cicero interpretatus est, a relegendo«. («Obligados por un vínculo de piedad a Dios estamos «religados», de donde el mismo término «religión» tiene su origen, no como fue propuesto por Cicerón, a partir de releyendo»). Según Lactantius, religio no deriva del verbo relegere, como sostiene Cicerón, sino del verbo religare.

Así entonces, tenemos por un lado, la interpretación pagana de que la religión es relectura, es decir, examen exhaustivo de los cultos; y por otro, en una interpretación cristiana, es un religar, o sea un acto de estar íntimamente ligado a Dios.

A diferencia de la palabra religión, la palabra ‘magia’ mantiene su forma casi intacta en todos los idiomas indoeuropeos. Se presume que es originaria del griego μαγέια, derivada directamente de μάγος, pero en realidad no es así. Los griegos la tomaron del persa antiguo Magus, con el sentido de ‘mago’, que en última instancia significa ‘sabio’.

La religión está subordinada a seres divinos (que puede ser uno en caso del monoteísmo, o múltiples en caso del politeísmo), cuya voluntad rige los destinos del hombre. Por medio de cultos el sacerdote, como mediador entre dios y el hombre, invoca al dios y trata de persuadir su voluntad en pos de un acto particular. El poder del sacerdote depende del poder del dios al cual se debe. En cierta forma, la religión es una dialéctica entre el sacerdote y su dios. El sacerdote necesita de un reconocimiento social, ya que su poder es de orden psicológico, es decir, moral. No existe religión sin comunidad, ya que en esencia, la religión es exotérica.

La magia, en cambio, no está subordinada a seres divinos, sino a las leyes de la naturaleza. No invoca dioses, sino que hace uso de las técnicas propias del arte mágico para actuar sobre los fenómenos particulares. El mago sabe que de determinadas causas ha de obtener determinados efectos. Su poder no depende más que de sí mismo. El mago no necesita más que de sí, su poder no es de orden psicológico, sino mágico. La magia es del mago y, por tanto, esotérica.

Contrariamente a lo que se piensa, la magia es una etapa de conocimiento anterior a la religión. En la antigüedad, la magia era el verdadero fundamento de la religión. Ésta fue tomando las recetas de aquélla, y el poder social fue elevando diversos credos por oposición a otros, hasta enfrentar al sacerdote con el mago. Mientras el sacerdote ostenta un poder social, dado por la ignorancia del pueblo, el mago guarda y practica la sabiduría. Uno practica la mentira, el engaño en pos del dominio moral; el otro, por el contrario, practica la verdad, como una actividad ética.

La magia no hace uso de la religión, pues no necesita de ella; pero en nuestros días, como ha sucedido a lo largo de toda la historia de la humanidad, la religión sí hace uso de la magia. Como lo prueba, por ejemplo, la religión cristiana con la misa de San Secario, la cual según el antropólogo  James Frazer «solamente puede decirse en una iglesia en ruinas o abandonada […] Allí llega por la noche el mal sacerdote con su barragana y a la primera campanada de las once comienza a farfullar la misa al revés, desde el final hasta el principio, y termina exactamente cuando los relojes están tocando la medianoche. Su concubina hace de monaguillo. La hostia que bendice es negra y tiene tres puntas; no consagra vino y en su lugar bebe el agua de un pozo en el que se haya ahogado un recién nacido sin cristianar. Hace el signo de la cruz, pero sobre la tierra y con el pie izquierdo […] El hombre por quien se dice la misa se va debilitando poco a poco y nadie puede saber por qué le sucede esto; los mismos doctores no pueden hacer nada por él ni comprenderlo». (‘La rama dorada’, F.C.E. , Madrid, 8° reimpresión, 1981, p. 81).

Síntomas del mal de ojo y técnicas para detectarlo

El mal de ojo es un malestar generalizado que comienza por agitación, cansancio, y evidencias de una mala racha, sin motivo justificado, en todos los asuntos que estamos realizando, llevando a cabo o planificando; negatividad que va ‘in crescendo’ acumulando malestares y molestias. Asimismo suele ir acompañado de problemas físicos no habituales.

¿Cómo se produce esto?: Esencialmente, a través de una asimilación o de un ‘contagio’ de energía dañina transmitida  por otra persona, ya sea  voluntaria o involuntariamente. Puede ocurrir que el provocador desconozca su propio poder y lo más seguro es que no sea consciente de sus propios deseos o envidias hacia los demás; pero eso no quiere decir que igualmente no sea el causante.

Ciertos síntomas son indicativos de mal de ojo provocado. En los niños, hay tres síntomas muy definidos:

– Llanto continuo (sin haber causa aparente alguna).

– Falta de apetito.

– Insomnio (se suelen despertar por la noche).

Síntomas en personas adultas:

1.-Insomnio

2.-Pesadillas y sueños negativos repetitivos.

3.-Sobresaltos durante el sueño (se despiertan con sensación de azoramiento, aturdimiento y/o agobio).

4.-Pesadez y opresión en el pecho, ya sea dormido o despierto.

5.-Presión en la garganta por un sueño ocurrido en las últimas horas de la noche. Siempre en este caso el despertar es sobresaltado.

6.-Tensión nerviosa. Estado de nerviosismo y ansiedad generalizada; aunque hay que tener en cuenta que debe concurrir algún otro síntoma.

7.-Falta de energía. La persona se encuentra en un estado de energía bajísimo,  habitualmente cansado y agotado.

8.- Depresión.

9.- Mareos y vahídos.

10.- Mente confusa. Muestras de no comprender cosas simples, olvidos, sensación de embotamiento. Pérdida de memoria.

11.- Náuseas, vómitos y falta de apetito

13.- Inapetencia sexual.

Otros síntomas en muchas ocasiones son el experimentar tristeza, llanto, dolores de cabeza, estómago y espalda sobre todo. Tensión nerviosa y falta de concentración son características muy sintomáticas. A esto se añade que los médicos no encuentran en muchas ocasiones motivo justificado para estos estados; y evidentemente, a partir de ahí, ya tenemos el caldo de cultivo para que se sumen los problema de relación de pareja, con secuelas tales como la impotencia o inapetencia sexual. Los mareos, la pérdida de memoria, la desgana o el desinterés por la vida aparecen en escena, y como consecuencia llegan problemas laborales y económicos, bien sazonado todo ello con  disputas familiares. El resultado es una crisis personal, en la que lo más difícil es detectar la causa. En una palabra, la persona ha perdido su vibración energética habitual y todo se viene en su contra.

El hecho de que todos tengamos uno o dos de estos síntomas no significa que estemos afectados por el mal de ojo; deben coincidir varias de todas estas características citadas; y así y todo, debemos cerciorarnos efectivamente y no quedarnos con ninguna duda de que el aojamiento se ha producido.

Cómo detectar el mal de ojo

Ante todo, se debe prestar mucha atención a cualesquiera de los síntomas antes mencionados. Ellos  son los que nos van a indiciar que algo fuera de lo normal está ocurriendo. Una vez que ya hemos tomado conciencia de que coinciden muchos de los puntos del anterior apartado, haremos una comprobación. Hay varios métodos o técnicas para ello. Aquí les indicamos a ustedes las que en el Templo de la Luz Interior conocemos  para detectar el mal de ojo:

1. Quemar sal gruesa (sal de mar)

Se debe preparar una pequeña cazuelita de barro o de metal, en la cual se echará alcohol y se le prenderá fuego. Según va ardiendo el alcohol, la persona que supuestamente tiene mal de ojo tomará puñaditos de sal gruesa (idealmente sal marina) y, pasándola por sus manos, la irá echando al fuego. Si el crepitar de la sal gruesa al irse quemando es realmente muy fuerte, esto indica que la persona tiene mal de ojo.

2. La sal que trepa

Se toma un plato, a poder ser de cobre, en el cual se echarán vinagre y unos puñados de sal gruesa. Dicho plato se pondrá debajo de la cama de la persona de la cual queremos saber si tiene mal de ojo. Transcurridos tres días, si la sal ha trepado por los bordes del plato, llegando a veces incluso a desbordarlo, esto significa que la persona tiene mal de ojo. Éste es el método o técnica que nosotros más recomendamos.

3. Agua y aceite

Será necesario tener a mano un vaso con agua limpia y un recipiente con aceite de oliva. Se utilizará un cabello como testigo, que se  colocará sobre la superficie del agua; o bien se escribirá el nombre completo de la persona en un papel y sobre el mismo se colocará el vaso con el agua. A continuación se vierten tres  gotas de aceite en el vaso de agua, rezando tres padrenuestros, uno por cada gota. Hecho lo anterior hay tres posibilidades de resultado:  a) que el aceite se hunda, lo cual implica la existencia real y absoluta del mal de ojo;  b) que el aceite flote disperso, lo cual implica que hay una posibilidad de que exista mal de ojo, pero no certeza total; y c) que el aceite flote agrupado, formando una masa compacta, lo cual nos da a entender que no hay mal de ojo en absoluto.

Cuando se ha detectado un mal de ojo, lo que la persona debe hacer es realizarse una buena limpieza, y a continuación, poner en práctica los rituales y técnicas de protección necesarias para no ser ojeada de nuevo y para que, si es víctima de tal acción, no vuelva a causarle efecto alguno.

Más información a nuestro fono fijo de Santiago: 2-8392939 o al mail: eltemplodelaluzinterior@yahoo.com

Aguamarine:”La magia negra es una ofensa a Dios”

Hemos subido al popular sitio Vimeo esta entrevista con Madame Aguamarine, Alta Maga Blanca, vidente y medium, que hemos titulado genéricamente «Una mirada distinta a la Magia» y que ha sido realizada por La Gata y el Búho en exclusiva para el Templo de la Luz Interior. Aguamarine explica las diferencias entre magia blanca y magia negra y habla de sus experiencias y de algunos de los singulares casos vividos en su profesión, entre ellos los relacionados con maleficios o posesiones de desencarnados. También critica la escasa profesionalidad existente y el que haya muchas personas que se dediquen a la Magia para hacer negocio en vez de para ayudar realmente a quien lo necesita. Una entrevista sincera y muy reveladora, que esperamos os guste.

Por si queréis visitarlo, aquí está el enlace directo en el sitio de Vimeo.

Limpieza, carga y consagración del Tetragrammaton

Atendiendo a las peticiones de muchos lectores y visitantes, damos aquí unas normas básicas para limpiar (descargar), cargar y consagrar el amuleto Tetragrammaton, uno de los objetos de poder más conocidos y utilizados. Quede bien entendido que cada creencia tiene sus particulares rituales; por ello los datos y consejos que vamos a dar aquí son a nivel general. Cada persona que desee trabajar con su amuleto o talismán, puede adaptar estos simples consejos a su gusto, conveniencia y necesidad, o bien buscar información especializada en libros de magia.

Limpieza/descarga.- Por regla general, para limpiar y descargar de toda mala energía un amuleto o un talismán -especialmente si se ha comprado en una tienda y lo han tocado antes otras personas-, lo más aconsejable es introducirlo en un recipiente de barro, loza o cristal (nunca de plástico) que contendrá agua de la llave; una vez sumergido en el agua, se añaden varios puñados de sal gruesa, mejor si es sal marina, hasta cubrir el objeto. Se saca al sereno en un sitio seguro -por ejemplo en el marco de la ventana de la habitación- y se deja fuera 24 horas, es decir, un día entero. Toda la noche para que se cargue con la energía de la Luna, y todo el día para que se cargue con la luz del Sol. No es aconsejable proceder a la limpieza ni en la fase de luna nueva ni tampoco durante un eclipse. Posteriormente se saca el talismán del agua con sal, ésta se bota al WC -no a las plantas porque pueden secarse- y el objeto se seca con una servilleta o paño limpio. Aconsejamos que si se lleva colgado del cuello, se utilice una cadenita de plata resistente, o bien un cordón hecho de cuero. Cuando ya esté en uso, para irlo limpiando y descargando de las malas energías que pueda haber acumulado, es suficiente con sumergirlo en un vaso de agua con sal marina durante 15 minutos, cada dos semanas o una vez al mes.

Carga.- Hay varios métodos para cargar un amuleto. Exponemos aquí dos de los más utilizados en las artes mágicas.

*Método 1.- En luna llena o creciente, se recita la siguiente invocación y se deja el Tetragrammaton toda la noche a la luz de la luna, o sobre el altar personal del consagrante:  «Te cargo por los Antiguos Dioses, por la Diosa y el Dios. Por las virtudes del Sol, la Luna y las Estrellas, por los poderes del Aire, Fuego, Agua y Tierra. Que a través tuyo obtenga todo lo que deseo. Dioses Antiguos, cargad este pentáculo con sus poderes de protección, para que aleje el mal de mí y retorne a sus orígenes las malas energías.» Después, se pasa el amuleto por los cuatro elementos: agua, fuego, aire y tierra.

*Método 2.- Se baña el talismán o amuleto (este sencillo ritual también sirve para cargar piedras, joyas, etcétera). con abundante sal marina (gruesa) durante 24 horas. Seguidamente se expone al sol y a la luna durante 48 horas. Se coloca en un lugar oscuro durante otras 48 horas. Pasados estos 5 días de carga y ritualización, es cuando el poseedor del objeto ya puede proceder a tomarlo entre sus manos. Hay quienes lo acarician de vez en cuando,  durante un día entero, con las manos humedecidas en un poco de la colonia o perfume personal que la persona acostumbra a utilizar, al tiempo que uno se concentra en pensar lo que desea que ese talismán haga para él: servir de protección, de ayuda, etcétera. Otras personas se acuestan tranquilos, se colocan el talismán sobre la frente en la zona del tercer ojo, y se concentran en decirle al objeto para qué lo quieren, es decir, para programarlo. Por ejemplo, «me protegerás contra mis enemigos», etcétera… Después de esto, la persona ya puede colgárselo del cuello, o bien colocarlo en su dedo en el caso de que el objeto o talismán que se esté cargando sea un anillo.

Consagración.- El siguiente es un conjuro de Alta Magia específico para la consagración de talismanes y amuletos, y de manera concreta es muy poderoso para consagrar un Tetragrammaton. En las primeras horas del día, preferiblemente en domingo, y estando a solas, se pone cualquier  talismán sobre un plato blanco nuevo, durante una hora completa (treinta minutos por un lado y treinta minutos por el otro). Durante ese tiempo y en cada una de las dos posiciones, la persona debe recitar el siguiente conjuro o invocación:  «Este talismán representa a todas las fuerzas y las energías universales en el planeta Tierra. Astros poderosos, centren sus efluvios en este talismán que me acompañará, protegerá y dará buena suerte, mostrándome siempre el camino correcto. Dótenlo de las virtudes y cualidades precisas para dominar a todos mis enemigos. Permítanme por medio de su poder, vencer todos los obstáculos e inconvenientes que aparezcan en mi camino, procedan de personas o de espíritus, y que pueda hallarme libre de maleficios, encantamientos y demás sortilegios. Que nadie pueda hacerme daño. Que los espíritus celestes y el apoyo de ángeles y arcángeles puestos a mi servicio por el Todopoderoso me concedan la sabiduría, a fin de que por sus virtudes logre mis deseos”. Tras este conjuro, se unge el talismán con aceite puro de oliva, se envuelve en un paño limpio de seda o terciopelo, se guarda toda una noche en un lugar oscuro y al día siguiente, ya puede ser utilizado.

La magia y el desarrollo del cristianismo

Isis (Istar) amamantando a su hijo Horus. El catolicismo sustituiría esta imagen ‘pagana’ por la de la Virgen María con su hijo Jesús.

PARTE TERCERA DEL ESTUDIO HISTÓRICO «LA RELIGIÓN NACIÓ DE LA MAGIA»

En los albores de la era cristiana, la mayoría de las viejas religiones del Oriente Próximo estaban representadas en Roma y en todo el imperio. El culto a Isis, la madre egipcia, se extendió por todas las regiones del imperio. Se han encontrado utensilios relacionados con él en el Danubio, el Rhin y el Sena, y en Londres se ha desenterrado un templo dedicado a ella.

Con toda probabilidad, la brujería no había comenzado aún como culto independiente. No era necesaria; las antiguas religiones de las que se derivó eran toleradas en Roma, no existía aún conflicto alguno entre una iglesia estatal y las viejas religiones que originaron la brujería. Las citas literarias verdaderamente más antiguas sobre las brujas se encuentran en los clásicos. Horacio, Virgilio, Tíbulo y Luciano dicen de las brujas que se creía que volaban por los aires durante la noche, componían pociones amorosas y venenos con yerbas, sacrificaban niños y hablaban con los espíritus de los muertos. Sin embargo, estos autores empleaban las palabras sagae o veneficia como sinónimos de hechiceras, envenenadoras o magas, más que para designar a las seguidoras de una vieja religión.

La antigua religión de los judíos no contribuyó en nada a la evolución de las deidades o del ritual del culto. Aunque los primeros judíos eran politeístas y adoraban gran variedad de espíritus, animales y objetos naturales, no poseyeron jamás una diosa madre. El principio femenino estaba relacionado con el pecado o la debilidad, más que con la creación. Hubo un tiempo en que Tammuz, el amante de Istar, fue adorado tan extensamente en Judea que el profeta Ezequiel se quejó de que los lamentos rituales por su muerte se pudieran oír en el templo … pero era a Tammuz a quien adoraban, no a Istar.

El efecto del judaísmo sobre la brujería reside en su parentesco con las creencias cristianas y con la teología que de él se originó. Los judíos escribieron lo que iba a convertirse en el Antiguo Testamento de la Biblia cristiana, en el cual se basaría la persecución de las brujas, unos dos mil años más tarde … aunque muchos estudiosos de la actualidad sostienen que no existe realmente ninguna referencia a las brujas ni a la brujería en el Antiguo Testamento, tal como se escribió originalmente.

La principal justificación para matar a las brujas durante la persecución es el mandato del Exodo, XXII, 18: «No dejarás con vida a la bruja». Pero una mejor traducción de la palabra hebrea kaskagh, que aparece citada doce veces en el Antiguo Testamento con diversos significados, sería la de «envenenadora». La bruja más famosa del Antiguo Testamento es la de Endor, que evocó el espectro de Samuel por mandato de Saúl. La Vulgata latina llama a esta mujer pitonisa, esto es, mujer que augura el porvenir por inspiración de un espíritu familiar: La versión griega, llamada de los Setenta, traduce el obh hebreo por heggastramythos, ventrílocua, aduciendo la teoría de que se oyó la voz de Samuel por este procedimiento. Puede que la mujer de Endor fuera eso también, o una medium espiritista, pero no una bruja, al menos para los judíos. El concepto cristiano de brujería como culto en el que se adora al Diablo habría sido imposible entre los judíos, porque carecían de una personificación del mal a la manera del Demonio cristiano, que es el adversario de Dios.

La Torah (Antiguo Testamento), el libro sagrado de los judíos

De una mayor significación en la evolución de la brujería como culto independiente en conflicto con el cristianismo, fue la insistencia de los judíos en un monoteísmo riguroso, la baja estima en que tenían a las mujeres, y el código moral, que era la esencia de su religión. En el concepto de Yavé (una mala traducción de Jehová) del judaísmo final no había lugar para una diosa madre; tuvo que buscar otro hogar, y acabó siendo la diosa del culto. La Iglesia Cristiana la suplantó parcialmente con la Virgen María, la cual, en el cristianismo mediterráneo, gozó de una veneración al menos igual a la que se le concedió a Jesús.

El pecado era la idea central de la teología judaica. Prácticamente todo lo que era placer en la vida se consideró pecaminoso. Detrás de todo pecado estaban el sexo y el saber, que en la leyenda judía comenzaba en el Jardín del Edén, cuando Eva, influida por la serpiente, obligó a Adán a salir del estado de inocencia y de felicidad. Esta leyenda de la caída de un primitivo Paraíso aparece en el folklore religioso de Egipto, la India, Babilonia, Persia, Grecia y Méjico. Pero sólo los judíos lo identificaron con el pecado original y lo atribuyeron a una mujer. El código judío ha sido el intento más enérgico de la historia por regular todos los aspectos de la vida humana. Un historiador religioso lo describe como «el vestido más apretado con que se ha querido encorsetar jamás la vida».

Este monoteísmo que no reconocía a una diosa madre, degradaba a la mujer y mantenía un código de conducta que controlaba todos los actos del hombre, fue heredado por los cristianos en su totalidad de los judíos; y todos estos conceptos estaban en oposición directa con las creencias más tolerantes de las viejas religiones. Estas pasaron al culto. Evidentemente, si una y otra parte adoptaron una postura según la cual sólo ellas poseían la verdadera fe, las dos, diametralmente opuestas, tenían que acabar en conflicto.

(Continuará)