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Crece la preocupación en Chile por la ‘radicalización’ de la secta liderada por Paola Olcese

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Los medios de comunicación de Chile continúan informando sobre el grupo que ha fundado una antigua líder sectaria que fue diagnosticada en 2007 de padecer un “delirio místico mesiánico”. Hay preocupación porque los ex adeptos hablan de “radicalización” del movimiento y se sabe que hay menores bajo el cuidado de la líder. Recogemos algunas noticias a continuación.

Un abuelo preocupado por su nieta

Larry Rivas, el padre de la bailarina chilena que formó parte de la comunidad religiosa de la argentina Paola Olcese en la comuna de Pirque y falleció en 2007, Jocelyn Rivas, viajará a Santiago de Chile para exponer su inquietud frente a las denuncias de posibles abusos contra menores en el interior del nuevo asentamiento creado por la ex modelo trasandina en el villorio precordillerano de Juntas de Valeriano, según informa Matías Rojas en el medio chileno El Ciudadano.

Además de su nieta Purísima, hija de la fallecida estudiante de danza de la Academia de Humanismo Cristiano y un miembro de la comunidad, en el mismo lugar se encuentran otros 19 niños, entre bebés y adolescentes. Según la Fiscalía Local de Puente Alto, Olcese y el pintor vuelto “espiritista”  Roberto Stack, sepultaron ilegalmente a Jocelyn y ocultaron su muerte a la familia.

Pese a que la argentina fue acusada por omisión de socorro, un peritaje del Servicio Médico Legal (SML) la exculpó, afirmando que padecía “delirio místico mesiánico”, el mismo diagnóstico atribuido al joven que recientemente ingresó en una jaula de leones en el Zoológico Metropolitano de Santiago, provocando el sacrificio de los animales.

Esperan el fin del mundo

Desde entonces, el hecho de que menores de edad continúen bajo el cuidado de la comunidad de Olcese y las denuncias de desertores que apuntan a una “radicalización” del movimiento religioso, consistente en una migración masiva de sus miembros al Valle del Huasco para resistir un supuesto fin del mundo, han sido motivo de preocupación para los familiares de algunos integrantes.

Se espera que el padre de Jocelyn Rivas visite algunos canales de televisión capitalinos y mantenga reuniones con parlamentarios como Daniel Farcas, el cual apoyó la presentación de un escrito al Sename a inicios de este año, alertando sobre una presunta vulneración de derechos de menores en la comunidad. Cabe señalar que esto ocurre en medio de duros cuestionamientos al servicio por la muerte de la menor Lisette Villa, su historial de falencias en el sistema de custodia de menores y lenta capacidad de respuesta, escenario que recrudeció tras las acusaciones del diputado René Saffirio.

Polémica en los medios

En el verano de 2016, El Ciudadano visitó uno de los predios utilizados como albergues por la denominada ex secta de Pirque y solicitó entrevistar a sus integrantes con grabadora encendida, sin tener éxito. En dicha oportunidad los periodistas tomaron contacto con ex seguidores de Olcese, como la madre de Francisca López, la joven que sufrió un trastorno cuando le impidieron relacionarse amorosamente con un afuerino.

También departieron con vecinos del sector, entre ellos, la comunera diaguita Ana del Tránsito Bordones, quien demandó a la agrupación para exigir la devolución de un terreno supuestamente usurpado. Pidieron, además, realizar entrevistas a distintas autoridades comunales, provinciales, de salud, educación y justicia, accediendo sólo algunas a emitir declaraciones.

Una de las personas que habló con este medio fue la gobernadora del Huasco, Alexandra Núñez, quien dijo conocer la existencia de disputas por regímenes de visitas en el ámbito de los tribunales de familia, pero no denuncias concretas sobre inminentes riesgos a niños en la comunidad. “Yo creo que este es un tema que ha despertado mucho el interés de los medios y es complejo”, reconoció.

Luego subrayó que “también puede ser una comunidad que se sienta hostigada, y la verdad es que nosotros, en ese sentido, le reconocemos los derechos a todas las comunidades. Tendrían que ser denuncias bien fundadas”. A raíz de las notas periodísticas que informaron sobre la presentación de Larry Rivas en Santiago, diversos miembros de la comunidad de Olcese volvieron a figurar en televisión para emitir sus descargos.

Fue así como Nataniel Requena, ex pareja de Jocelyn Rivas, y Augusto Larraín, familiar del médico que operó al ex presidente Frei Montalva, visitaron los estudios de Canal 13 para negar la existencia de riesgos para los niños que forman parte de su movimiento. Paralelamente surgió la versión de Ismael Castillo, hijo de quien fuera asesor de la ex primera dama Luisa Durán y cuya madre trabajó como agregada cultural de Chile en Canadá para el gobierno de Ricardo Lagos.

Según Cambio21, el también nieto de la escritora Mónica Echeverría descartó la existencia de una estructura sectaria en el interior del grupo y criticó al padre de Jocelyn por supuestamente desconocer “que la menor (su nieta Purísima) estaba en Santiago, no en la precordillera”. Las palabras de Castillo se contraponen a las declaraciones que realizó a este medio la bisabuela de Jocelyn. Ésta afirmó haber visitado recientemente a Purísima y conocido, a raíz de comentarios de ésta, la mala calidad del agua no potable que bebían, como también el brote de un presunto virus que afectaba la salud de varios menores.

Características de la secta

Un grupo minoritario, exclusivo, excluyente y hermético, cerrado sobre sí mismo y liderado por una persona que dice tener revelaciones especiales o encarnar a la divinidad en la Tierra. Estas son las características que reúne, de acuerdo al sociólogo Humberto Lagos Schuffeneger, la comunidad formada por la ex modelo argentina Paola Olcese. Un grupo que, según El Ciudadano, ahora vive en chozas, carpas y colchones, en las alturas del Valle del Huasco.

“En casos donde hay un comportamiento fanático e inducción al abandono de hogar, está demostrado que si se hubiera intervenido antes o tenido noticias previas, se podrían haber evitado situaciones complejas”, dice el director de la Oficina Nacional de Asuntos Religiosos, dependiente del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, Humberto Lagos.

Consultado por El Ciudadano, el licenciado en Derecho y diplomado en Teología habló en términos generales sobre el fenómeno de las sectas en Chile, particularmente las que son –como él las llama– “de tipología destructiva”. De acuerdo con su análisis, la comunidad de la rubia trasandina instalada en Juntas de Valeriano obedecería a esta última descripción.

La opinión parece ser compartida por el artista Simón López Fernandez, desertor del círculo religioso. A raíz de las últimas apariciones de integrantes del grupo en distintos medios, López publicó un duro mensaje en Facebook. En él señaló que “ver a estas personas defendiendo, mintiendo descaradamente y lavando su imagen ante los medios… habiendo uno vivido allí, y sabiendo cómo fueron las cosas, es realmente patético… da vergüenza ajena”.

En el texto difundido por redes sociales, López instó a los seguidores de Olcese a “decir la verdad, a confesar lo que han hecho mal y retractarse de ello… abandonar la mentira y salir de esa fantasía en la que han estado sometidos; será un bien para ellos mismos, para sus hijos y familiares”.

Para Lagos, una clara señal de que se está frente a sectas de tipología destructiva son las restricciones impuestas a sus miembros para interactuar con el mundo exterior. “Cuando van a visitar a sus familiares, nunca van solos. Van con alguien que el líder designó para que lo vigile y no vaya a ser tentado por este mundo satanizado”, afirma.

– ¿Eso pasó en el caso de Jocelyn Rivas?

– En ese caso, cuando el conviviente de Jocelyn iba a visitar a su familia, había alguien que lo estaba llamando por teléfono a cada momento. Es el clásico temor que tienen los líderes de que éste fuera a contar algo. Ya había pasado lo de Jocelyn y habían ocultado su muerte.

– ¿Qué se destruye en una secta de “tipología destructiva”, como usted denomina?

– Lo primero es que se atenta gravemente contra la dignidad de las personas. Normalmente en estos grupos, las primeras víctimas son los militares que no tienen consciencia de las prácticas aberrantes a las que se les somete. Si miramos, en la secta de Pirque son todos profesionales, empresarios, que se supone tienen alguna capacidad autocrítica respecto a las exigencias que les hacen al interior del grupo. Pero no hay que decir ‘de esta agua no beberé’, porque si se está en un estado de emocionalidad disminuida, si se tienen algunas angustias, de repente va a ver un hermoso letrero que dirá ‘venga aquí’.

– ¿Debido a qué se genera el arraigo?

– Normalmente se debe a una carencia emocional, que los deja bastante febles a la posibilidad de que los influya cualquier discurso terminalista, finalista, cualquier cuento que te hagan. Las inestabilidades que produce la posibilidad del fin del mundo.”

Líderes con experiencias traumáticas previas

Según Lagos, la mejor definición del condicionamiento de la voluntad humana salió de la mente de Charles Manson, el famoso criminal que impulsó a terceros a realizar actos ilícitos, tales como secuestros y sacrificios rituales en Estados Unidos. Brutalidades similares que, a diferencia lo señalado en la investigación de 2007 contra la ex comunidad de Pirque –nunca se comprobó que Jocelyn Rivas muriera “sacrificada”–, las policías sí pudieron constatar en el caso de ‘Antares de la Luz’, el suicidado líder de la secta de Colliguay. “Yo puedo convencer a no importa quién, de no importa qué, si yo le repito continuamente las ideas y el sujeto no tiene ninguna otra fuente de información”, extracta Lagos de la fría voz de Manson.

– ¿Como en la caverna de Platón?

– Cuando el grupo o el líder separa a los fieles de su entorno, está creando un antro hermético donde puede convencer de no importa qué a los seguidores, aunque en su fuero interno sostengan que hacen la diferencia entre lo que es delito o no.

– ¿Cómo surgen estos líderes carismáticos?

– Normalmente han tenido experiencias traumáticas de niñez. De repente, ellos reciben alguna revelación especial, porque han estado ligados a algún grupo religioso del que después se separan, para trabajar en lo que para ellos se transforma en una convicción absoluta. Y comienzan a comunicar su mensaje. En el caso de Jocelyn, Paola Olcese era la que tenía ‘el don de sanidad’. Aunque sabían que (Rivas) estaba con una septicemia, y todos la veían muy mal, nadie osó contradecirla, en el sentido de tomar a la muchacha y llevarla a un hospital para que le salvaran la vida. Después en el proceso se la exculpó (a Olcese) por razones de salud mental.

– Se le diagnosticó un “delirio místico mesiánico”. ¿Qué opina de que la declararan no imputable?

– Si corresponde exculparla, yo no tengo problemas si se prueba, desde el punto de vista psiquiátrico, que hay alteraciones de la voluntad absoluta, condicionadas por su tremenda convicción de la presencia internalizada del hecho divino. Pero, después de ser exculpados penalmente, que se ordenen tratamientos rigurosos, para impedir que vuelvan a caer en la misma situación. Especialmente cuando hay niños hay que tomar medidas, porque los niños van a ser educados, formados, en la misma convicción alterada que la líder tiene.

– ¿El Sename tiene facultades?

– Puede intervenir directamente cuando hay niños. Si hay noticia, puede pedir que se investigue qué está sucediendo y no necesita tener pruebas concretas. Basta que haya una denuncia que indique la posibilidad de que haya situaciones anormales.

– ¿Más que leyes, lo que falta es educación sobre grupos con estas características?

– En eso estamos completamente de acuerdo. Nosotros estamos preparando información y la estamos poniendo en nuestro sitio web (onar.cl), que es uno de los más leídos del gobierno. Tenemos contactos con organismos de otros países donde hay excelentes especialistas sobre el tema. Ahora estamos preparando material pedagógico para entregárselo al Ministerio de Educación, de manera plural, que habla sobre qué pasa con las sectas, qué es lo que son, cómo son, y se da material anexo para que la gente pueda informarse de mejor manera. Es básico que los profesores conozcan esto, para poder advertir y educar a los niños de básica y media, que son generalmente víctimas de este tipo de propuestas militantes.

Denuncia de los diputados

Los diputados chilenos Daniel Farcas y Gabriel Silber (PPD Y DC) denunciaron ante el Servicio Nacional de Menores a una nueva secta, la cual operaría en la zona precordillerana de Copiapó, y cuyo grupo liderado por la ciudadana argentina Paola Olcese, que tendría entre sus integrantes a más de una docena de menores de edad, tal como informa La Nación.

Los parlamentarios realizaron la denuncia en compañía del padre de una joven que en 2007 perdió la vida en Pirque, producto de un parto que no recibió asistencia médica dentro de la misma secta. En la actualidad la red liderada por Paola Olcese tendría en su poder a su nieta menor de edad. “Ella vive con su papá en esta comunidad, pero mi preocupación es sobre su salud, alimentación y educación. Me gustaría que esté en mejores condiciones, ya que están en una zona extrema, con mucho frío”, detalló el padre y abuelo Larry Rivas, quien agregó que «cuando hay doctrinas y órdenes se puede hablar de secta, porque no son personas libres».

Farcas expresó que “es importante que el Sename envíe a su Directora Regional para que se haga presente en la comunidad, que se encuentra a 4:30 horas de Copiapó, en una zona precordillerana, con condiciones climáticas difíciles para los niños, los que estudian mediante exámenes libres y poseen una dieta baja en proteínas”. Gabriel Silber, por su parte, explicó que “nuestra preocupación respecto de las condiciones de alimentación de los menores o el acceso a educación regular. Así, la reunión de hoy tenía por objeto recurrir al amparo de la justicia”.

En la instancia, los diputados pidieron que el Sename haga una presentación en la Corte de Vallenar para que “sus equipos puedan ingresar a este recinto privado y puedan hacer una evaluación técnica del estado de los niños para tener mayores certezas de lo que ocurre allá”, agregó Silber.

Fuentes: El Ciudadano / La Nación / Boletín InfoRIES

Los médiums que utilizan mal sus dones están en riesgo de ser poseídos por espíritus malignos

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En estos últimos tiempos, miles de personas en todo el mundo -y Chile no es una excepción- afirman ser canalizadores (channelers), médiums o psíquicos, sin contar siquiera con los mínimos conocimientos y sin tener apenas experiencia, presumiendo de sus ‘dones’ o ‘cualidades’ de una manera tan alegre como irresponsable y alarmante, por las implicaciones negativas y peligrosas que esta actividad conlleva, si no se tienen bases muy sólidas de conocimientos y estudios.

En Chile como en otros muchos países, es notable el interés existente por todo lo que representa lo sobrenatural. Dentro de este ámbito, la posibilidad de comunicarse con los espíritus llama mucho la atención, y por esto mismo hay personas que se aprovechan de esta curiosidad o necesidad, no para ayudar realmente a quien necesita saber cómo están sus seres queridos que ya partieron, sino con evidentes intereses egoístas y para obtener lucro económico.

La primera advertencia que debemos hacer, y que ciertos/as «médiums» pretenden ignorar o bien dejan a un lado, es que las capacidades de mediumnidad no se desarrollan espontáneamente en la persona. En el aspecto positivo, las menos, son fruto y resultado de muchos años de estudios y experiencias. En el aspecto negativo, las más, tales cualidades o dones se consiguen con la ayuda de los espíritus impuros, y por eso son muy peligrosas y dañinas. Es cierto también que los espíritus malignos no advierten de su presencia para no asustar al neófito y se presentan o bien como inofensivos espíritus vagabundos o también, utilizando términos y palabras comunes entre los seguidores de la Nueva Era, como «energía no-física impersonal expandida en el universo y presente, aunque en forma oculta, dentro de la persona misma».

No hay duda de que entre los espiritistas, los canalizadores y los médiums existen muchos charlatanes y aprovechados. Sin embargo, existen también profesionales honestos, que se comunican realmente con seres extra-terrenales y que reciben de ellos conocimientos y capacidades que son inaccesibles para las personas comunes.

La gran mayoría de las personas que frívola e irresponsablemente se autocalifican de ‘canalizadores’ o ‘médiums’, no tienen siquiera idea de la perfidia y la peligrosidad de aquellos espíritus a quienes ellos/as se entregan con tanta confianza. No son almas inofensivas, vagabundas, ni tampoco son las fuerzas impersonales de la naturaleza. Al contrario, según el testimonio de muchos médiums y chamanes profesionales, los espíritus que se comunicaron con ellos los engañaban conscientemente. Fingían ser bondadosos para apoderarse de los médiums y hacerles daño. Así, por citar sólo un ejemplo, Satprem, el discípulo del ocultista y maestro hindú Sri Aurobindo, escribe: «Todos los ocultistas saben que los espíritus están en condiciones de tomar cualquier forma que se les ocurra». (Satprem, «Sri Aurobindo or the Adventure of Consciousness,» New York, Harper and Row, 1974).

Robert Monroe describe brillantemente lo que le ocurrió cuando en uno de sus viajes «astrales» fue víctima de un ataque insolente y obstinado de los espíritus malignos. En el momento más decisivo de la lucha, dos de esos espíritus tomaron el aspecto de las dos hijas muy queridas del atacado. Lo hicieron de una manera tan repentina e insólita, que Robert perdió por un instante la capacidad de resistencia, lo que casi le costó la vida. (Robert Monroe, «Journeys out of the Body» Garden City, NY, Anchor Books, 1973).

El reconocido médium Emmanuel Swedenborg, que se consagró a la evocación de los espíritus y que fue considerado por muchos como un serio especialista en las temáticas del ocultismo, atestigua que una buena parte de los espíritus con los que se comunican los espiritistas y los médiums son hasta tal punto astutos y mentirosos, que a una persona que tiene contacto con ellos le es imposible determinar su verdadera personalidad y sus fines. Estos espíritus son unos excelentes actores, que se ponen máscaras de los espíritus de los muertos. Swedenborg pone en guardia a los ocultistas neófitos recomendándoles lo siguiente: «Cuando estos espíritus les dicen algo, ustedes no deben creerles nada, porque ellos inventan todo y siempre mienten. Y lo hacen con tanto aplomo e insolencia que la persona se desconcierta. Y si esa persona les cree algo de lo que le han dicho, entonces ellos con el extremo cinismo inventan otras patrañas confundiéndolos del todo. Por eso deben ustedes cuidarse de esos espíritus y no creerles ni una gota». (E. Swedenborg, «The True Christian Religion,» New York, E.P. Dutton, 1936).

Si esos espíritus -de los que nos hablan expertos ocultistas en sus obras- mienten, es evidente que dichos espíritus no son ángeles buenos ni servidores de Dios, ni las almas de nuestros seres queridos fallecidos. ¿Qué son entonces? Lo más probable es que sean espíritus subordinados a la voluntad de aquél, a quien Cristo llamó «mentiroso y el padre de la mentira», es decir, el diablo (Juan 8:44). Consecuentemente, los canalizadores y los médiums, confiándose en los espíritus del más allá, ponen en gran peligro a los demás y también a sí mismos. Es difícil entender cómo  gente que jamás confiaría en un desconocido, entrega ingenuamente su confianza a personas que dicen tener la capacidad de comunicarse o de recibir mensajes de unos espíritus o seres del más allá, que han dado suficientes pruebas de ser mentirosos y cuya naturaleza real tales ‘canalizadores’ ingenuos, ignorantes o irresponsables desconocen.

El mediumnismo realizado sin una buena base espiritual, sin tener el conocimiento y la fuerza necesaria que otorgan una fe sincera y una firme creencia en Dios, lleva en la gran mayoría de las ocasiones a la persona que lo practica, a contactarse con espíritus malignos o perversos. Aunque al principio, esta actividad ayude a quien la practica con fines egoístas a conseguir éxito y fama, y dé la sensación de que ante la persona se abren perspectivas y posibilidades ilimitadas, en última instancia ese o esa ‘médium’ terminarán pagando caro por los efímeros y temporales favores recibidos de parte de esos espíritus del mal.

Allan Kardec, el fundador del espiritismo, lo explica muy claro cuando dice: «Dejando a un lado la facultad, la potencia del médium para atraer a los buenos espíritus y rechazar a los malos, está en razón de su superioridad moral; ésta es proporcional a la suma de cualidades que constituyen el hombre de bien. De este modo se concilia la simpatía de los buenos y ejerce ascendiente sobre los malos.

Por la misma razón, aproximándole a la naturaleza de los malos espíritus, la suma de imperfecciones morales del médium le quita la influencia necesaria para alejarlos; en vez de ser él quien se impone a ellos, son ellos los que se imponen a él.

Para imponerse a los médiums, los malos espíritus saben explotar, hábilmente, todas las imperfecciones morales, y la que les es más propicia es el orgullo, y por esto es el sentimiento que domina en el mayor número de médiums obsesados y sobre todo en los que están fascinados.

El orgullo les hace creer en su infalibilidad y rechazar las advertencias. Desgraciadamente, este sentimiento es excitado por los elogios de que son objeto los médiums. Cuando tienen una facultad algo notable, se les busca, se les adula y acaban por creer en su importancia, juzgándose indispensables, lo cual les pierde.

De aquí resulta que los médiums imperfectos moralmente, y que no se enmiendan, son, tarde o temprano, presa de malos espíritus, que a menudo los conducen a su ruina y a las mayores desgracias incluso en este mundo. En cuanto a su facultad, de bella que era y que hubiera continuado siendo, se pervierte al principio por el abandono de los buenos espíritus y concluye por extinguirse.

«Pues ¿qué provecho obtendrá un hombre si gana el mundo entero, pero pierde su alma? O ¿qué dará un hombre a cambio de su alma?»  (Mat. 16:26).

 

Los contactos políticos de la ex secta de Pirque

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Imagen: Gentileza de El Ciudadano

La comunidad «mística» de la trasandina Paola Olcese vuelve a estar en el centro de la atención. El Ciudadano viajó a la Región de Atacama e investigó las denuncias de una comunera diaguita, el padre de una bailarina que falleció luego de un parto y la madre de una joven que no pudo contener las presiones de sus hermanos de fe. Todas ellas apuntan al carácter destructivo del grupo y a un supuesto manto de protección que se deriva de sus conexiones con el poder.

En familia dice vivir, asentada en las recónditas alturas de Juntas de Valeriano en el valle del Huasco, la comunidad dirigida por la ex modelo argentina Paola Olcese, conocida en 2007 a raíz de la muerte de la profesora de baile Jocelyn Rivas, fallecida e inhumada ilegalmente a consecuencia de una descompensación tras un parto no hospitalario.

Sus miembros dicen estar empujados a mantener un estricto hermetismo para defenderse de los prejuicios de la prensa, alimentados por historias de personas que supuestamente no comprenden su contacto con la divinidad, o que simplemente no los conocen.

Pero Ana del Tránsito Bordones, diaguita con más de 80 años, madre de diez hijos, sí los conocía.

Cuando El Ciudadano visitó uno de los tres terrenos que Olcese y compañía han usado como refugio esperando la migración masiva de sus integrantes desde Lo Zárate, Región de Valparaíso, con más de 20 niños en los hombros, la conversación sólo pudo concretarse en la puerta del asentamiento “natural” de carpas y cultivos, internado en la precordillera.

Se les preguntó por la señora Ana. “Tiene una relación maravillosa con nosotros”, dijeron. Pero la mujer tiene otra versión. Para ella “se volvieron malos” porque Paola, cabecilla del grupo, trató de agredirla y a una de sus hijas la amenazaron de muerte, exhibiéndole un arma de fuego mientras la agarraban de los brazos.

Los carabineros del Retén de Conay tomaron nota. Sin embargo, a la Fiscalía Local de Vallenar sólo han llegado denuncias que ponen como víctimas a la ex comunidad de Pirque y no a la familia Bordones.

A mediados de febrero, la Corte de Apelaciones de Copiapó ordenó a la denominada secta el desalojo de un predio ocupado sin el consentimiento de la señora Ana en el sector de Los Pozos Bajos de Valeriano. Fue un camino largo y difícil, afirma la comunera, ya que no ha contado con el apoyo de sus pares diaguitas. Ni las organizaciones locales ni la alcaldesa Carmen Bou Bou han tomado palco en el asunto.

La entrevista que El Ciudadano pidió con la edil fue negada por el jefe de comunicaciones del municipio, Osvaldo Oyarce. Éste afirmó que los denunciados “no molestan a los vecinos” y que el gobierno comunal de Alto del Carmen “no tiene ningún punto de vista” sobre el conflicto.

Funcionarios municipales que hablaron en condición de anonimato aseguraron que la alcaldesa tiene un pariente al interior de la comunidad.

“OCULTARON SU MUERTE”

Un desamparo de características similares, luego de su encuentro con el movimiento religioso de Paola, dice haber sentido Larry Rivas, padre de la bailarina Jocelyn, y Ana Fernández González, madre de Gracia Francisca López, adolescente que se trastornó cuando no la dejaron continuar con una relación amorosa que mantenía fuera de la colectividad.

Rivas se acuerda nítidamente cuando Nataniel Requena, pareja de la profesora de danza, llegó a su casa de Copiapó cargando en brazos a Purísima, la bebé que su hija dejó en este mundo antes de morir.

Nataniel se hacía acompañar por el pintor Roberto Stack Henríquez, uno de los fundadores del grupo cuya ex mujer creó, a fines de los ’60, la llamada “Iglesia del Amor” de Puente Alto. El prelado de la época denunció que la organización religiosa, que juraba recibir mensajes de salvación extraterrestre, practicaba supuestas orgías y ritos satánicos.

“Cuando Jocelyn murió, lo ocultaron. Tuvimos una pelea en el tribunal por la tuición de Purísima. Nataniel reclamó a la niña con la mamá, una concejal PS de Santiago. Al abogado que tomamos no lo dejaron ni hablar. Estaba tan arreglado el tema que yo me fui en contra de la jueza. ¿Cómo iban a dar mi nieta a una persona que no supo cuidar de su mamá?”, dice Larry.

Valeriano1Bordeando los 8 años, Purísima es una de las niñas que ha sido avistada últimamente en los predios de Juntas de Valeriano.

En la segunda mitad del año pasado se llevó a cabo otro parto “natural” en la comunidad. La lactante Vida Gotlieb González y su madre llegaron seis horas después al Hospital de Vallenar. El centro asistencial diagnosticó un factor de riesgo por las complicaciones que ambas presentaban. La mamá se negó a quedar bajo observación y la pediatra que la atendió no tuvo más opción que denunciar el hecho a Carabineros como una posible vulneración de los derechos de la menor.

“CASI YIHADISTA”

Junto con la historia de Larry está la de Ana Fernández, cuartelera del Cuerpo de Bomberos de Huasco Bajo que desertó de la secta y compartió sus vivencias con El Ciudadano.

Relata que a su hija Francisca le dijeron que “tenía un demonio adentro”. La entidad supuestamente le impedía ver el camino deparado a ella por “El Señor”, quien dispuso unirla sentimentalmente con otro varón al que ella sólo quería como amigo.

Con casi 20 años y sumida en la depresión, fue expulsada del círculo de Lo Zárate por sus antiguos hermanos de fe. Al poco tiempo bajaron sus defensas y cayó grave en el Hospital de Vallenar, falleciendo de una apendicitis.

Supuestamente Cristo habla a través de Olcese. La gente siempre está condicionada a hacer caso a la orden que se le da. Ella tiene una cosa casi militar, casi yihadista. Se ha dicho que está enferma, que sufre delirio místico. Pero por lo que yo viví adentro tengo la sensación de que es una mujer muy inteligente. A lo mejor quiere ganarse la vida de una manera fácil y nos convenció. Por lo pavos que éramos, todos caímos”, cuenta la señora Fernández.

Aún queda un hermano de Francisca en las garras del “delirio místico mesiánico”, diagnóstico del psiquiatra del SML Ítalo Sigala que permitió a Paola Olcese evitar la cárcel. Fue declarada inimputable por el delito de homicidio por omisión a los ojos de la justicia. Pese a esto, y al incidente de 2012 en que resultaron quemados dos de sus hijos, ella conserva la tuición de los menores.

Familiares que visitaron hace algunos días a Ian López Fernández, quien permanece desconectado del resto del mundo en Juntas de Valeriano, aseguran haber notado las precarias condiciones de vida de los menores de la comunidad: escaso acceso al agua, pocas prendas de vestir y baños insalubres.

UN COLCHÓN PARA SENAME

El Ciudadano pidió hablar en reiteradas ocasiones con la Dirección Regional del Servicio Nacional de Menores de Copiapó. Uno de los objetivos era conversar sobre la carta que el Instituto Chileno de Seguridad Ciudadana, en representación de los abuelos de algunos infantes, hizo llegar a manos del organismo en Santiago, levantando la alarma sobre el delicado entorno en que se encuentran.

La respuesta fue categórica: Sename no se referirá al asunto.

El 25 de febrero, prácticamente todo el equipo del Sename copiapino se dejó caer en el terreno en disputa de Paola Olcese y su pareja Nicolás Carrión para una visita de inspección. Testigos dijeron a este medio que los funcionarios permanecieron largo tiempo en el predio de Los Pozos Bajos mientras que los otros dos, donde se concentra la mayor cantidad de observaciones del Instituto Chileno de Seguridad Ciudadana, eran acomodados con colchones y otros elementos por integrantes del grupo.

En el viaje de vuelta, la comitiva encabezada por el director regional subrogante Claudio Cortés sólo se detuvo un par de minutos en los sectores restantes, mientras periodistas de Canal 13 les pisaban los talones.

Una integrante del grupo de Olcese de nombre Carolina dijo a El Ciudadano que ellos tuvieron la oportunidad de leer un informe del servicio que no los perjudica en nada. Aseguró que la segunda visita es sólo la extensión de una primera fiscalización, motivada por las “calumnias” del Instituto.

“Tienen contactos por todos lados. Hasta con el Sename los deben tener”, aventura a decir Ana Fernández.

HIJOS DEL PODER

Entre las personas con nexos políticos de la comunidad es posible identificar a Augusto Larraín Sutil, hijo de Augusto Larraín Orrego, el primo del senador Andrés Zaldívar que operó al ex presidente Eduardo Frei Montalva.

También está Fernando Castillo Echeverría, hijo de Fernando Castillo Velasco, ex alcalde de La Reina de militancia DC y la escritora Mónica Echeverría, quien redactó la novela de facto “Cara y Sello de una Dinastía” sobre la izquierdista hermana de Agustín Edwards. Fernando hijo es hermano de Carmen Castillo, exiliada cineasta que convivió con Miguel Enríquez, torturada por Krassnoff . También trabajó con Luisa Durán, esposa del ex presidente Ricardo Lagos, antes de sumarse a Olcese.

Según Fernández, los integrantes de la ex secta de Pirque siempre tuvieron apoyo de afuera y nunca se pudieron conciliar las divisiones socioeconómicas de algunos de sus miembros. “(Paola) tiene el gobierno de la plata. Nadie puede usar plata supuestamente, pero los ABC1 se iban a sus lugares y contaban que habían comido esto, que se habían bañado con los mejores champús”, afirma.

-¿O sea que está segregado adentro?

-Claro, porque nunca se ha podido acercar estas instancias de la gente que está bien, que tiene plata, que ha sido rica toda la vida, con los que no lo hemos sido y que siempre hemos trabajado para tener nuestra vida, nuestra comida, nuestra ropa. El acercamiento que Paola tenía con esas personas era bastante.

-¿Con los Castillo Echeverría?

-Claro, Marcela Yentzen es la esposa de Castillo. Tienen dos hijos.

-¿Tiene contactos políticos?

-Claro que sí, ella (Marcela) ha sido diplomática en Canadá. Alguna vez se rumoreó que tuvo una onda sentimental con este caballero Insulza. Todos amigos entre ellos, de Lagos, de los políticos…

-¿Quién era amigo de Lagos?

-Yo sé que la familia de la mujer escritora es amiga de esta gente.

-¿El matrimonio de abuelos alguna vez concurrió a la comunidad?

-Sí los conocí. Los abuelos de los niños iban a Zárate. Me tocó estar ahí. Los que estaban en la comunidad siempre tuvieron apoyo de los que están afuera, de sus parientes. Por ejemplo, si Fernando iba a Santiago en bus, después llegaba en el auto que le había pasado el papá y la mamá y lo tenían ahí. Hay una niña que es sobrina de un ex alcalde…

-¿Antonia Alcaíno Izquierdo?

-Ella. La cuestión es que esa niña una vez trajo un auto y en un momento de locura se lo regaló a la Olcese. Los ricachones siempre tenían una posición, porque si uno iba a reclamar que una persona la estaba molestando, le decían ‘no, es tu mente, tú crees que es así pero es tu mal, es tu daño’, para que uno siga soportando.”

En su visita al poblado de Juntas de Valeriano, El Ciudadano intentó conversar con Paola Olcese, pero no pudo ser ubicada. Testigos dijeron que la líder de la comunidad acompañó a su pareja al Hospital de Vallenar, donde se internó por unos días para combatir una grave peritonitis.

Matías Rojas
El Ciudadano

No se pueden canalizar santos ni ángeles

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Hay personas que confunden la meditación con una especie de «entrada en trance», estado a través del cual creen, alegremente y sin informarse o prepararse como corresponde, que pueden ‘invocar’ o canalizar determinados santos, o incluso, algo lamentablemente muy frecuente hoy en día, pedir la intercesión de los ángeles para prácticamente cualquier cosa.
Queremos dejar muy claro que la meditación, en su modalidad de meditación cristiana contemplativa, es orar a Dios o a los santos pidiendo que oren por nosotros ante el Padre Celestial. No se trata en modo alguno de canalizarlos a ellos. La diferencia es que no los estamos invocando, sino rezando con ellos. En cambio, un canalizador o ‘channeling’, está invitando a un espíritu para que entre en su cuerpo y que hable a través del mismo; es decir, está siendo utilizado por dicho espíritu.
No se pueden canalizar santos ni ángeles. No podemos pedir a un santo o a un ángel, quien quiera que sea, que venga a nosotros y que utilice nuestra voz para que hable a través de nosotros. Un santo no hará eso. Puede parecer un santo (o un ángel), pero n realidad no lo será, sino algo o alguien mucho más peligroso. Recuerden siempre que Satanás, junto con sus secuaces, es también un ángel de Luz, aunque caído en la Oscuridad; y como buen padre de la mentira, como el Gran Tentador que es, puede incluso llegar a imitar a Dios o a cualquier santo o ángel que se le ocurra, con tal de engañarnos y hacernos caer en su trampa. Puedes llegar a pensar que es Dios; pero Dios no se canaliza, ni los santos, ni tampoco los ángeles.

(C) Josep Riera para El Templo de la Luz Interior. Todos los derechos reservados.

Asesoría espiritual, tarot y consultas para todo el mundo mediante WhatsApp y Skype

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Debido a la demanda y a las numerosas consultas que sobre diversos aspectos de nuestro trabajo nos llegan desde todo el mundo, y aprovechando las ventajas que nos ofrecen las nuevas tecnologías para ayudar a personas que viven en regiones o en otros países y que no pueden desplazarse a Santiago para ser atendidas de manera presencial en nuestro consultorio, ampliamos nuestra oferta de servicios mediante WhatsApp  y  Skype.

A las lecturas de Tarot On Line a través de WhatsApp, que ya venimos realizando con gran éxito gracias a la preferencia y a la confianza que ustedes nos otorgan, añadimos también Consultas y Asesoría Espiritual y asimismo rituales de Caridad Espiritual y de Liberación de Espíritus, para despedir a seres queridos fallecidos o recibir y transmitir sus mensajes, caso de que quieran ellos comunicarlos. En el bien entendido de que no somos canalizadores y en ningún caso invocamos o llamamos a ningún espíritu.

En determinados casos y previo estudio individualizado del problema o situación, mediante Skype  realizamos también otras terapias.

Todas estas consultas las hacemos fuera del horario habitual de atención personal en el consultorio. Horario que es de lunes a viernes desde las 15 hasta las 19 horas.

Recordamos que para las consultas presenciales no atendemos a nadie sin cita previa, que se puede solicitar a los teléfonos:

Fijo: (00-56) 22 839 29 39

Celulares (whatsapp): +56 9 77 16 13 77

y +56 9 96 69 58 35.

Para estas modalidades de consulta, las personas interesadas pueden hacer el pago previo hasta 24 horas antes de la hora acordada, por depósito o transferencia en cuenta RUT, envío por Western Union o transferencia en cuenta bancaria. Para consultas o lecturas a realizar en sábado o domingo -siempre que tengamos disponibilidad para ello-, el depósito o envío puede realizarse hasta el viernes tarde.

Desde fuera de Chile, el pago se hace enviando el valor por Western Union o por transferencia bancaria, con los datos que en su momento se facilitan a la persona interesada.

Todos los valores e información complementaria pueden consultarse a los teléfonos anteriormente mencionados.

Gracias a tod@s por su preferencia y confianza hacia nuestro trabajo.

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«Los espíritus malos de los aires»

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Imagen: Una representación moderna del dios Baal, al que en la antigüedad se le ofrecieron numerosos sacrificios humanos.

«El dominio y el influjo de los espíritus malignos se extiende al mundo entero», dejó escrito Juan Pablo II en su Catequesis sobre Ángeles y Demonios. Siglos antes lo dijo el apóstol Juan en 5,19: «El mundo todo está bajo el maligno’. Y Pablo, en Efesios 6,12, recalcó: «No es nuestra lucha contra la sangre y la carne, sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espíritus malos de los aires».

¿Se han parado ustedes a pensar en este último párrafo, «contra los espíritus malos de los aires»?

¿Acaso no se supone que los espíritus malignos, Satanás y su legión de secuaces, están en el Infierno? ¿Quiénes son entonces esos «espíritus malos de los aires»?

¿No se referirán esos textos a los seres que antaño se hicieron pasar por dioses, sojuzgando a los pueblos y exigiendo sacrificios humanos? ¿A entidades tales como Baal, Moloch, Marduk, Dagon, Ishtar, Anu, Shamash y otros muchos, que se tenían una terrible inquina y que estaban constantemente en conflicto entre ellos mismos, incluyendo al mismo Yahveh? ¿A los seres que viajaban siempre sobre nubes, que no se cansaban de pedir sangre?

¿No serán esos «espíritus malos de los aires» todos esos falsos dioses que aparecen en todos los libros sagrados de la Antigüedad, y que nada tienen que ver con el Dios Creador, bondadoso y misericordioso del Nuevo Testamento?

Dios existe, sí, y como cristiano creo firmemente en Él. Pero también afirmo que no es el dios que nos han inculcado y en el que nos han hecho creer desde niños, sino otro muy distinto.

Esos «espíritus de los aires» antes se hacían pasar por dioses. Ahora, por extraterrestres. En definitiva, fueron y son los mismos. Y siguen manipulándonos, controlándonos, sojuzgándonos y alimentándose de nosotros, cuando lo creen oportuno y lo necesitan. No les faltan guerras, matanzas, desastres de todo tipo y continuos derramamientos de sangre para obtener lo que desean y necesitan: nuestra energía vital.

Quien quiera y sepa entender, que entienda.

J.J. Benítez: «Más allá hay otra vida física a la que no hay que tenerle ningún miedo»

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El escritor J.J. Benítez se ha propuesto «quitarle hierro a la muerte» en «Estoy bien», un libro en el que reúne un centenar de testimonios para ahondar en su creencia de que «más allá» hay «otra vida física» a la que «no hay que tenerle ningún miedo».

Autor de la saga «Caballo de Troya» y numerosos libros sobre ovnis y extraterrestres, J.J. Benítez (Pamplona, 1946) explica, en una entrevista con Efe, que con este nuevo libro quiere llevar «un poco de esperanza» a la gente porque hay «mucho miedo a la muerte».

Por ello ha decidido sacar a la luz unas investigaciones que lleva haciendo «en silencio» desde hace 45 años y en las que ha estudiado un millar de casos de personas que aseguran haber tenido experiencias con muertos que han aparecido ante ellos de forma física y a los que, dicen, han visto, escuchado, sentido e incluso, en algún caso, tocado.

«Casi todos repiten ‘estoy bien’, ‘estoy feliz’, ‘no llores más’ e irradian sensación de felicidad», explica el autor.

Su propia experiencia

J.J. Benítez ya relató en 2000 en «Al fin libre» cómo su padre muerto le había contado cómo es el «más allá». Un caso que ha dejado fuera de este nuevo volumen, que edita Planeta y hoy llega a las librerías.

En «Estoy bien» el autor ha adoptado el papel de investigador, que emprendió en 1968 cuando un compañero periodista «nada dado a fantasías» le contó la experiencia que había tenido años antes, cuando luchó en Rusia como voluntario de la División Azul.

En pleno campo de batalla tuvo que llevar unos paquetes a una trinchera. En el camino una granada explotó y le hirió en la cara, una situación que, según contó, le habría llevado a la muerte si no llega a ser porque en ese momento un compañero le llamó por su nombre, le dijo «tira por aquí» y anduvo delante de él hasta que llegaron a un lugar seguro en el que se despidió.

Todo normal hasta que, después, se enteró de que este compañero, al que conocía perfectamente, había muerto tres meses antes.

Visitas «fugaces»

Es uno del centenar de casos que reúne J.J. Benítez en este libro, una selección con la que quiere recalcar que los «resucitados», como él los llama, se han presentado ante personas «de cualquier edad, de cualquier continente, de cualquier condición social. Ateos, religiosos, científicos, militares, analfabetos o profesores, no hay un perfil».

Como tampoco lo tienen, explica, los «resucitados», que, casi siempre, realizan visitas «fugaces», levitan, son transparentes, irradian «luz propia» y «un estado maravilloso», según los testimonios reunidos, que, como nota común, dicen haber sentido «un frío intensísimo» ante la presencia.

Benítez señala que sus «investigaciones» se basan fundamentalmente en los testimonios porque «no hay otra».

Testimonios de personas «equilibradas»

Pero también comprueba que quien cuenta la experiencia sea una persona «equilibrada» y, cuando es posible, cualquier otro detalle que pueda avalar el testimonio, como hizo con el caso de una viuda a la que se le apareció su marido muerto para hablarle de una cuenta secreta en la que guardaba 300.000 dólares.

Asegura que a cada caso le ha dado «muchas vueltas» y que las personas a las que le ha ocurrido no tienen ningún motivo para mentir ni «ningún afán», más bien al contrario.

Para J.J. Benítez son casos que demuestran que más allá de la muertehay «una vida física». «Los resucitados que han hablado de ella solo han contado que es un lugar que no nos imaginamos, que es físico y en el que se trabaja, aunque no hay dinero», explica.

«Puede haber dimensiones y planos desconocidos para la ciencia, a los que no hemos tenido acceso porque no tenemos la tecnología necesaria, de la misma manera que durante muchísimos años oficialmente no se supo nada de América, ni se llegó a la Luna», dice.

En ello también influye, apunta, que «a la ciencia lamentablemente no le preocupa la muerte».

«Yo creo además que, en este tipo de temas, si no entra la ciencia mejor porque ni puede dar explicaciones ni las quiere dar», concluye.

Fuente: abc.es

Los muchos habitantes del bajo astral

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El Bajo Astral, entendido generalmente como el séptimo de los siete subplanos del mundo astral, es una dimensión llena de energías terribles en que pululan sombras, demonios, espíritus de suicidas, asesinos, violadores, magos negros y, según dicen algunos, también animales.

Resulta complejo explicar lo que es el plano astral. Para hacerlo es necesario empezar por el hecho de que en el Universo “todo vibra”, y esto se da tanto en el plano de la materia-energía que es objeto del conocimiento científico, como en planos o estados más sutiles en donde son otras las partículas, la energía y las leyes de causalidad. En este contexto, el plano astral no es un estado de conciencia o un espacio concreto, sino una dimensión. A su vez, este plano se divide a su vez en siete subplanos y cada uno de ellos tiene sus propias particularidades.

El plano más peligroso

El séptimo subplano del Astral, conocido como Bajo Astral, es el más bajo, siniestro y peligroso de todos: la brujería, las maldiciones, la llamada “mala suerte” y algunas extrañas enfermedades, encuentran en este subplano la fuente de su energía.

Una persona, a lo largo de su vida, puede ascender o descender dentro de los subplanos astrales, en función de la mayor o menor densidad de sus vibraciones energéticas. Así, las vibraciones más densas están vinculadas con los sentimientos, pensamientos y actos más bajos, mundanos, viles, malintencionados, etcétera. Contrariamente, los pensamientos elevados se asocian a sentimientos, pensamientos y actos de naturaleza opuesta, y conducen a la persona a vincularse con los subplanos astrales más elevados.

De los siete subplanos del mundo astral, el séptimo es el único que podría ser considerado como una especie de infierno; y, de hecho, según la Teosofía es éste, vivido de forma diferente según las creencias y pensamientos de los sujetos, el subplano que ha dado lugar al mito cultural del infierno, entendido como un lugar de castigo generalmente concebido como eterno.

Las peores energías espirituales

Es en el séptimo subplano donde se manifiestan las peores energías espirituales: la energia del odio, del rencor, de la ira, del egoísmo más crudo, de las tendencias homicidas, de las más retorcidas perversiones, del vicio incontrolable, etcétera… A este subplano van a parar los borrachos incorregibles y los drogadictos desmesurados, los asesinos, los ladrones, los violadores, los genocidas, los estafadores, los narcotraficantes, los maltratadores, etcétera… Este tipo de seres, vagan por el séptimo subplano en medio del sufrimiento y generalmente también en medio de la confusión, intentando, cuando pueden, satisfacer sus bajos deseos captando a alguien en el mundo físico para, a través de algún mecanismo parasitario, satisfacerse…

Por su parte, el sexto subplano es menos denso y no está habitado por espíritus y entidades malas (en el sentido moral) sino meramente materialistas. De ese mismo modo, a medida que se asciende, los subplanos se vuelven menos densos, más buenos y con mejores habitantes. Sin embargo, tanto el séptimo subplano como los primeros o los intermedios, no deben confundirse con el cielo, el infierno o algún otro lugar de morada permanente para el alma tras la muerte: no, pues son meras dimensiones de tránsito en las que el alma está por un periodo limitado de tiempo, pues posteriormente avanza al plano mental y después se reencarna. Por último, cabe decir que el plano astral interpenetra a nuestra realidad, a la dimensión en que vivimos, y la influencia puede darse tanto desde nuestra dimensión hacia la astral, como desde la dimensión astral a la nuestra.

Magia negra

Cuando un mago negro utiliza el Bajo Astral con malas intenciones, puede crear entidades que ataquen a otros, causando depresión, confusión y, en algunos casos, la muerte… Ese tipo de cosas son factibles gracias a la materia del bajo astral, empleada de diversas formas por los hechiceros.

En virtud de estos mecanismos, cuentan que muchos magos negros y brujas han perecido por enviar terribles maleficios a gente espiritualmente evolucionada, ya que las auras de estas personas no tienen fisuras y así el mal enviado se devuelve y regresa al emisor.

Lastimosamente, lo que sucede con la energía que envían los magos negros, no sucede con las entidades que crean, pues a veces esas entidades se independizan del mago o quedan libres tras ser empleadas, atacando posteriormente a gente inocente.

La Sombra

Durante el período intermedio entre una encarnación y otra, se da un proceso de purificación en el cual el Ego Superior (la parte que sobrevive de vida en vida) va, junto a la conciencia, pasando de un cuerpo sutil (el hombre tiene algunos cuerpos sutiles, siete en la mayoría de teorías) a otro, yendo del menos sutil al más sutil, y dejando atrás cada cuerpo sutil que abandona en el curso de esas transferencias, hasta finalmente no quedar sino sólo (o con el cuerpo causal según ciertas teorías) él, y la conciencia que volverá a activarse cuando se dé la siguiente encarnación.

Ocurre sin embargo que, cuando el Ego Superior de alguien deja el cuerpo astral para pasar al cuerpo mental, el cuerpo astral la mayoría de veces se desintegra, aunque eso a veces no ocurre en casos de personas que, o bien han sido malas, o sin ser malas han tenido muy acentuada la presencia de “bajas pasiones y tendencias” (alcoholismo, violencia, envidia excesiva, drogas, adicción al sexo, etcétera). En esos casos el cuerpo astral está demasiado vitalizado por esas energías negativas como para desintegrarse, a la vez que conserva suficiente energía psíquica (debido a que tiene algo de materia del cuerpo mental pegada) como para tener cierto grado de conciencia y autonomía. Aquel cuerpo astral que no se desintegró, constituirá una suerte de versión negativa del individuo, algo así como su lado oscuro desprendido…su sombra. Desgraciadamente y como ya se dijo, esa sombra preservará una pequeña porción del cuerpo mental del sujeto, y eso bastará para que pueda tener gran parte de sus recuerdos y pensamientos.

Todo lo anterior da cuenta de por qué, en las sesiones de espiritismo, los espíritus que se manifiestan son muchas veces sombras (los espiritistas muchas veces contactan con el séptimo sub-plano astral), y por qué abundan tantos testimonios de personas que ven a sus fallecidos como si éstos se hubiesen deteriorado moral y anímicamente. Así mismo, lo anterior explica el comportamiento destructivo y parasitario de las sombras; pues, si éstas están constituidas por energías astrales (y un poco de energía del cuerpo mental) negativas, intentarán alimentarse de miedos, emociones y tendencias nocivas para de ese modo postergar en lo posible su inevitable proceso de desintegración.

Cascarones

Existen dos clases de “cascarones”: el astral, correspondiente al cuerpo astral, y el etérico, que se corresponde con el cuerpo etérico, cuerpo éste que es consustancial al aura entendida como fenómeno electromagnético.

El “cascarón astral” es el cadáver astral de un ser humano, y en él, a diferencia de la sombra, no existe partícula alguna de materia mental, por lo que no tiene consciencia, inteligencia o autonomía. Es un simple ente pasivo que flota como nube en el mundo astral, aunque puede ser animado por médiums o hechiceros, al punto de asumir la forma de un fallecido o de un vivo, suscitando así nefastos engaños.

Por su parte, el cascarón etérico es el cadáver que queda del cuerpo etérico tras el proceso de desintegración del cuerpo físico, aunque ventajosamente no ofrece las posibilidades de animación que ofrece el cascarón astral.

El “cascaron vitalizado” posee el mismo grado de consciencia de un elemental artificial, entidad creada en virtud de lo que se denomina “forma de pensamiento”. Las formas de pensamiento están asociadas a pensamientos emitidos por sujetos, y en el caso del cascarón vitalizado, pueden haber sido creadas a partir de pensamientos malintencionados, proyectados con mucha energía y persistencia. Así, formas de magia negra como el vudú y el obeah, crean cascarones vitalizados a partir de formas de pensamiento, pudiendo engendrar entes con un poder suficientemente grande como para matar personas.

Por fortuna, se dice que el karma por crear cascarones vitalizados es terriblemente elevado.

Animales

Se cree que los animales capaces de sentir emociones (perros, delfines, monos, etcétera), esto es los animales más evolucionados, poseen cuerpos astrales, aunque mucho más débiles y simples que los cuerpos astrales humanos.

Estos cuerpos astrales serían la causa de las diversas historias que existen sobre animales fantasmas.

Ahora bien: ¿por qué estos fantasmas animales están más que todo vinculados al bajo astral?

Según refieren muchos expertos en el tema, cascadas de animales fantasmas surgen cada día en los mataderos de chanchos, vacas y otros animales que el hombre devora en embutidos, carnes empacadas y cosas por el estilo. Y esos entes están, en opinión de los citados expertos, imbuidos en terror y odio hacia el hombre, por lo que pasan directamente al séptimo subplano.

Esa es pues, según se dice, una de las principales razones espirituales por las que se recomienda ser vegetariano; ya que, la energía que esos animales producen en el mundo astral, nos perjudica aunque no lo notemos.

Suicidas y víctimas de accidentes

Se cree que ambas clases de fallecidos suelen afrontar una vida astral complicada.

Si la víctima del accidente era una buena persona, estará en un estado de inconsciencia hasta que transcurra el tiempo que, según su karma, debió de haber vivido. Transcurrido ese tiempo, recuperará la consciencia en los subplanos astrales elevados, por lo que antes habrá sido una entidad inconsciente en los subplanos inferiores, ya que no había acumulado suficiente energía negativa como para que su conciencia se active en el Bajo Astral, cosa aquella que representa un verdadero tormento.

Pero lo mismo no ocurre con una mala persona que muere en un accidente: ésta va directo al Bajo Astral, donde permanecerá consciente por un buen tiempo.

En cuanto al suicida, siempre incurre en una gran deuda kármica con su suicidio, pero la situación puede variar dependiendo de por qué se suicidó, en qué estado de consciencia se suicidó, y cuál fue su naturaleza moral y espiritual, tanto en la globalidad de su vida como en sus últimos momentos.

El karma por el suicidio suele ser una próxima vida llena de complicaciones y usualmente en un cuerpo seriamente limitado (alguien que nazca sin piernas, por ejemplo), y cierta teoría afirma que el suicida se queda penando en el Bajo Astral hasta que haya cumplido el tiempo que debió haber vivido, pero sumido en un estado de angustia, confusión y pesar.

Qué les ocurre realmente a los suicidas

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La médium rusa Helena Roerich, que reunió información durante la década de 1930, se inclinaba por una visión negativa de lo que le sucedería a quien se hubiera suicidado. En una carta escribió:

«Los suicidas permanecen normalmente en los estratos que están más próximos a la Tierra, porque la atracción magnética de sus energías hacia la Tierra no se ha superado todavía. Su cuerpo etéreo les liga especialmente a las sensaciones terrenales. Si tenían la conciencia nublada durante su vida, la turbiedad se intensificará aún más después de la separación del cuerpo físico».

Roerich también advirtió que dichas almas permanecerían “en un estado de semisomnolencia”.

Asimismo Charles Leadbeater, clarividente británico de finales del siglo XIX y principios del siglo XX,  afirmaba que los suicidas tendían a estar especialmente conscientes de su desagradable entorno en el plano astral inferior:

«Se entenderá fácilmente que el hombre que es arrancado de forma apresurada de la vida física cuando está lleno de salud y fuerza, ya sea por accidente o por suicidio, se encuentra en el plano astral en unas condiciones que difieren considerablemente de las que rodean al que muere por edad o bien por enfermedad.

«En el caso de la muerte accidental o del suicidio, una gran cantidad de materia astral del tipo más burdo todavía está adherida a la personalidad, por lo que, consecuentemente, se mantiene en la séptima subdivisión del plano o subdivisión más baja, que ya se ha descrito como algo que puede ser cualquier cosa menos un lugar permanentemente agradable».

Algunos médiums contemporáneos adoptan una postura similar, pero admiten alguna variabilidad en cuanto a dónde puede terminar un suicida. Además, reconocen la existencia de espíritus auxiliares, cuya función es tratar de ayudar a estas almas perdidas a avanzar espiritualmente hacia un plano mejor de existencia.

Una situación terrible

Elsie Sechrist, experta en sueños a nivel internacional y amiga del médium Edgar Cayce, también creía que los suicidas pueden terminar en una situación terrible, muy distinta de la que habían previsto. Conoció a un hombre que se había enamorado de su secretaria. Los dos se habían suicidado con el deseo de estar juntos. Sin embargo, después de sus muertes Sechrist describe:

«Una noche estaba rezando por ellos, me quedé dormida y tuve un sueño muy vívido. En el sueño era por la noche. Vi al hombre solo junto a una gran masa de agua muy oscura, rodeado de una absoluta oscuridad. Llamaba a su secretaria con la voz humana más lastimera que yo había oído jamás: “Celia, Celia, Celia”. Aunque se habían suicidado juntos, cada uno de ellos estaba ahora completamente solo».

Sechrist comenta que toda la escena fue de una total desolación: oscura, lúgubre y deprimente. Aunque sería reconfortante atribuir la visión a sus expectativas religiosas, otras fuentes sugieren que los suicidas pueden, de hecho, encontrarse atrapados en tales situaciones, ya se deba en parte a su carga psicológica o a otras razones.

Llenos de remordimientos

Georges Meek, investigador de la supervivencia de conocida trayectoria y fundador de la publicación Metascience, utilizó la transcomunicación instrumental para ver cuánto tiempo podrían estar los suicidas atascados en el plano astral inferior y le dijeron lo siguiente:

«El suicida sólo se ha hecho daño a sí mismo y, si acaso, a sus seres queridos. Normalmente está de inmediato lleno de remordimientos. Cuando se ofrece ayuda y orientación, es probable que el suicida responda de buena gana. Cuán rápido absorba las enseñanzas que se le ofrecen será lo que determine con qué rapidez va a avanzar a un nivel más hospitalario».

Esto sugiere que no hay un tiempo fijo de permanencia de un alma en el plano astral inferior, sino que el tiempo varía según lo rápido que se pueda enseñar al espíritu.

Las experiencias cercanas a la muerte suicidas abarcan todo el espectro, desde infernales a celestiales, y pueden incluir el típico encuentro con seres superiores y la revisión de la vida. Tal vez debido a ello, los que se han provocado una experiencia cercana a la muerte mediante un intento de suicidio mostrarán las mismas reacciones mezcladas con respecto a lo que sucede a aquellos que se lo han provocado por otros medios. Algunos se benefician mientras que otros no.

Tristeza intensa

El neuropsiquiatra e investigador de vidas pasadas canadiense Joel Whitton se unió al investigador independiente de la reencarnación Joe Fisher para colaborar en un libro acerca de las memorias de experiencias del reino de los espíritus entre dos encarnaciones obtenidas por regresión hipnótica. En un caso, describen la experiencia de una mujer que regresó a una vida en España, después de haberse tirado por una ventana:

«La calle se apresuró a recibirla y ella sintió su impacto entumecedor seguido de las ruedas de un carruaje tirado por un caballo que le aplastó el pecho. Pero también estaba consciente, desde una perspectiva más alta, de su cuerpo desparramado sobre los adoquines… Qué trivial era esta cáscara mortal ahora que una luz cegadora la obligaba a fijar su atención arriba… Se había adentrado en la luz, una luz más brillante, más deslumbrante que el sol, y sin embargo carente de toda sensación de calor. Este resplandor absorbente irradiaba paz y serenidad y, muy relajada, ella se deleitaba en su benevolencia. También tenía la impresión de estar encerrada en un túnel o en un tubo o en un capullo. Las palabras eran bastante inadecuadas para la tarea de describir el esplendoroso entorno por el que había sido arrastrada a una velocidad increíble».

El diario de esa mujer continuaba diciendo que, después de que se le pasara la conmoción de morir, “la tristeza era tan intensa que tenía ganas de llorar. Me brotaban las lágrimas”.

William Dudley Pelley ofrece un interesante relato de la experiencia cercana a la muerte de un suicida, que merece la pena mencionar por su similitud con el material canalizado, lo que sugiere que esto último puede tener su base en hechos reales:

«Un joven llamado Charles Riley era un estudiante de medicina que había ingerido una gran dosis de cianuro porque su prometida le había dejado plantado por otro hombre. Le llevaron urgentemente al Hospital de urgencias de San Francisco, y a su llegada su cuerpo ya no mostraba signos de vida. Estaba, según todas las pruebas y apariencias, tan muerto como podía estarlo.

«El doctor Greiger le inyectó una solución de un nuevo preparado, Methylene Blue, y en quince minutos el aspirante a suicida estaba respirando casi con normalidad… Charlie Riley dijo, totalmente recuperado: “No… no tenía ninguna sensación, excepto un entumecimiento que empezaba en las extremidades y se esparcía lentamente por todo mi sistema físico. No hubo rigidez muscular al irme a pique…”.

“Incluso cuando estaba supuestamente muerto, tenía una clara sensación de estar flotando. No había nada de la oscuridad común que se reconoce como la muerte. Me sentía como si estuviera saliendo a la luz, a un inmenso lugar resplandeciente de serena luz solar, como si entrara en un mundo nuevo y misterioso… No me sentía trágico al respecto, sólo tremendamente sorprendido y feliz de encontrarme a mí mismo todavía consciente… Recuerdo una sensación de alivio bien definida, algo así como si emergiera desde una habitación en penumbra a una luminosidad repentina.”

Diversidad de reacciones

Por consiguiente, vemos que se produce una diversidad de reacciones cuando las almas cruzan por primera vez la vida del más allá. Con frecuencia tienen la sensación de ser muy ligeros o de estar flotando. Algunos sienten frustración, que se exacerba si no se dan cuenta de que la razón por la que otros los ignoran es porque están muertos. Otros experimentan una gran belleza y una gran paz. Las experiencias cercanas a la muerte parecen reflejar las variaciones emocionales que las almas pueden sentir al pasar al otro lado. Una diferencia entre los dos grupos es que la intensa frustración que experimentan en su nuevo estado muchos de los que han logrado suicidarse, puede permitirles llevar a cabo impresionantes actos de telequinesia como forma de comunicación con los que han dejado atrás.

El investigador japonés contemporáneo Hiroshi Motoyama también ha detectado que con frecuencia los muertos ignoran su condición:

«Al igual que muchos espíritus no son conscientes en vida, tampoco son conscientes de lo que pasa en el proceso de la muerte. Más adelante analizaré el mecanismo que se produce al morir, baste por ahora decir que la mayoría de la gente no se da cuenta inmediatamente de que está “muerta”, incluso después de que su alma haya dejado el cuerpo. El espíritu sigue guardando y alimentándose de una cierta cantidad de energía que traslada desde la dimensión física y sigue dirigiéndose hacia este plano. Esta energía se disipa en una o dos semanas, y después empieza un periodo difícil.

«Es posible que el espíritu se encuentre solo, en una especie de pozo oscuro y profundo y no pueda entender dónde está o qué está haciendo allí. He visto que esta dolorosa situación se prolonga durante dos o tres semanas en algunos casos, y durante uno o dos meses en otros. Tarde o temprano, el espíritu individual se da cuenta de lo que ha sucedido y acepta el hecho de su muerte. Entonces estará preparado para pasar al siguiente lugar de existencia determinado por el karma.

Intentando matarse una y otra vez

El parapsicólogo filipino Jaime Licauco describió un caso aún más dramático de un suicida que después de haberse cortado las venas no podía entender que ya estaba muerto, por lo que siguió intentando matarse una y otra vez.

«Un vidente vio lo que hizo. Su espíritu siguió cortándose las venas, aunque su cuerpo físico ya estaba muerto. No entendía por qué no se moría. Siguió cortando las venas de su muñeca fantasma, pensando que todavía era de carne y hueso.

«Este espíritu permanecerá atado a lo terrenal hasta que empiece a darse cuenta de que ya está muerto y lo acepte».

Hemos visto que muchos suicidas tienen dificultad en entender que están muertos. Con frecuencia, esto se debe al hecho de que todavía “se sienten” vivos y tienen un cuerpo astral. El problema se puede exacerbar especialmente debido a las falsas expectativas y a las creencias culturales, como pensar que no hay vida después de la muerte o la suposición de que deben estar dormidos hasta el día del Juicio Final. No obstante, el entendimiento y la aceptación de que están muertos puede ser el primer paso hacia la integración del alma y su avance en el reino de los espíritus.

Extractos del libro «Suicidio. ¿Qué sucede realmente en el otro lado?», de Pamela Rae Heath y Jon Klimo. La Esfera de los Libros, 2007

 

El plano astral, los espíritus malévolos y los peligros que corren los médiums

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Toda la creación está compuesta por energía. Hay muchos niveles en la creación divina, los cuales difieren solamente por sus vibraciones. La mente humana tiene la habilidad de sintonizar los diferentes niveles de la creación de Dios.

Existen varios mundos o niveles que sobrepasan el universo material, pero su vibración es demasiado baja para hacerlos parte del mundo espiritual. Uno de estos mundos es lo que algunas enseñanzas esotéricas definen como el mundo síquico o plano astral. Una gran cantidad de seres residen en este mundo. A nivel de la Tierra, es fácil entender que los seres humanos se hallan en diferentes grados de conciencia. Lo mismo sucede en el mundo astral.

Dentro de las capas más bajas del mundo astral, se encuentran seres cuyas intenciones son evidentemente malévolas. Dichos seres (entre ellos los entes oscuros, bajos astrales, desencarnados maléficos, cascarones de energía, parásitos energéticos, larvas, etcétera) buscarán manipular deliberadamente a los seres humanos con diferentes propósitos, incluyendo uno de sus principales objetivos: el de robar su energía espiritual.

En los niveles medios del mundo astral, pueden encontrarse entidades cuyo propósito no es malévolo, sino que actúan simplemente por pura ignorancia. En los niveles superiores del mundo astral, pueden hallarse  seres que han logrado cierto nivel de desarrollo espiritual. Dichos seres podría parecer que son  -o pueden aparentar ser- personas sabias o avanzadas en el mundo material.

Estos seres quizás no sean del todo mal intencionados, y es posible que estén ofreciendo a determinadas personas con las que entablan contacto, instrucciones o enseñanzas que contengan una cierta dosis de verdad. Sin embargo, será preciso que se pregunten ustedes, lectoras y lectores, por qué estos seres residen dentro del mundo astral y no han logrado ascender al más elevado mundo espiritual. La razón obedece a varias causas. Entre ellas, el hecho de que estos seres se han quedado atascados en ese nivel de creación divina. Por lo tanto, si ustedes se ligan de cualquier manera a dichos seres o entidades, correrán el riesgo de quedar atrapados dentro de ese mismo nivel.

No pretendemos aquí afirmar que la canalización, la mediumnidad o la búsqueda voluntaria del contacto con los espíritus y/o los entes del mundo astral, sea algo automáticamente peligroso. Sin embargo, sí sabemos, por nuestros muchos años de estudio y de experiencia en este campo, que determinadas personas, y en especial muchos/as seguidores de la Nueva Era, defienden a pies juntillas la idea de que la canalización no conlleva ningún tipo de riesgos, que no es en absoluto peligrosa. Debo decir con toda rotundidad que esta idea es incorrecta.

En su sentido más amplio, la canalización se describe como un proceso por el cual una persona sobre la Tierra gira el dial de su conciencia y se sintoniza con un nivel de la creación divina que sobrepasa el universo material. Sin embargo, si piensan ustedes que todo lo que sobrepasa el universo material es bueno y espiritual, entonces están padeciendo una ilusión bastante peligrosa.

Para sopesar el peligro de esta ilusión, lo único que necesitan hacer es observar las acciones de los seres humanos. ¿Por qué creen que ciertas personas cometen actos que son instintivamente malévolos? La razón es que estas personas se han sincronizado con un nivel inferior de la creación de Dios. La canalización no es una actividad libre de riesgos.

Algunas personas han permitido que las fuerzas del mundo astral influyan o se apoderen de sus conciencias. Por lo tanto, dichas personas se convierten frecuentemente en herramientas de las fuerzas oscuras, ya sea voluntaria o involuntariamente, con conocimiento o sin él.

Lo que trato de explicar en este artículo es que si ustedes asumen que la canalización no conlleva riesgos, entonces se han situado en uno de los extremos. El otro extremo está representado por aquellos que nunca se atreven a girar el dial de su conciencia, permitiendo que algo se salga de los linderos del universo material. Ambos tipos de personas han asumido un enfoque desequilibrado hacia el crecimiento espiritual.

Si observan algunas de las personas más espirituales sobre la Tierra, verán que existe una única razón por la cual son espirituales. La razón es que ellas han girado el dial de su conciencia y sintonizado con el mundo espiritual. A través de esta sintonización, estas personas reciben visiones, entendimiento y, algunas veces, varios tipos de mensajes desde el mundo espiritual.

Muchas personas en la Tierra ya se han abierto y alineado con algo que supera el universo material y muchas más lograrán abrirse en las décadas siguientes. Esta apertura es en gran medida una parte del plan divino para elevar la conciencia de la humanidad. Mi deseo no es que las personas cierren sus mentes. Pero sí les recomiendo que analicen bien con qué nivel van a sintonizar.

Animo a ustedes a aprender cómo girar el dial de su conciencia y sintonizar ese algo más allá del mundo material. Sin embargo y en buena lógica, deseo que aprendan a sintonizarse con el mundo espiritual sin tener que conectar necesariamente con ningún mundo inferior, en este caso con el plano astral.

Hay, sin duda, muchas y buenas personas que están abiertas a la idea de que los seres humanos pueden comunicarse con el mundo espiritual. Sin embargo, algunas de estas personas pretenden tomarse el cielo por la fuerza e intentan esta comunión con motivos no válidos. Motivos entre los cuales se incluye la soberbia, la necesidad de auto engrandecimiento, la necesidad de poder y control, el ansia de enriquecerse o lucrarse con sus “dones” de canalización…

Si esas personas buscan una comunión interna a partir de un deseo morboso o de cualquiera de los motivos antes expuestos, probablemente van a contactar con un nivel inferior del plano astral.  El riesgo y el peligro de acercarse a estos niveles inferiores son, como ya hemos señalado en otras ocasiones, más que evidentes, pudiendo llegarse incluso a padecer auténticas posesiones de entidades malévolas; y después es muy difícil enviarlas a su lugar de procedencia o enviarlas hacia la Luz divina, donde deberían estar.