Archivo de la categoría: Depresión y pánico y otros males psíquicos

La hipnosis funciona “mejor o igual” que los fármacos para tratar la ansiedad

La hipnosis funciona “mejor o igual” que los fármacos en el tratamiento de enfermedades como la ansiedad o la depresión, según ha explicado a Europa Press el responsable del Centro de Hipnosis Profesional de Valencia, Ángel Mateo, con motivo de la presentación en el Palacio de Congresos de Madrid de su libro ‘¿Y por qué no con la hipnosis? Vivencias de un hipnólogo profesional’.

En su opinión, esta forma de terapia ha evolucionado de manera “brutal” en los últimos cinco años, ya que “ahora se diseña en función de los neurotransmisores que hay que tocar para que el organismo regule”. En este sentido, expresa que éstos “se manejan ahora simplemente hablando”, cosa que antes “era impensable”.

Todo ello se debe a los “importantes avances” que se están consiguiendo en la aplicación práctica de la hipnosis gracias a las investigaciones que se están realizando en especialidades como “la neurología, la neuropsicobiología o la psicobiología”, explica Mateo.

En concreto, la hipnosis es una técnica basada en conocimiento científico y “absolutamente demostrada y comprobada por la ciencia”, indica. Ésta se desarrolla a través de una serie de ejercicios que “tratan de desconectar la parte consciente del cerebro para meter sugestiones en la inconsciente y que se produzcan cambios cognitivos y conductuales”, señala. Así, Mateo subraya que el objetivo es “alcanzar los cortes cerebrales más profundos, que es donde está la memoria a largo plazo”. Para ello, se vale de la electrónica y de un oxipulsímetro, con los que se observa, mientras se habla con el paciente y se atiende al número de pulsaciones y de saturación de oxigeno, “las cosas que no tiene resueltas y las que están superadas”, manifiesta.

No deben combinarse ambas terapias

El experto, que señala que con anterioridad este proceso se hacía únicamente estudiando la gestualidad del paciente, afirma que no hay que hacer preguntas al paciente, sino hablar con él para “identificar la causa y el efecto” de su problema. Además, informa de que también es necesario realizar un test de proyección de personalidad al paciente “para comprobar si lo que cuenta se ajusta a su proyección mental”.

Por otra parte, señala que la terapia no debe ser combinada con medicamentos, ya que “no hay ningún fármaco para modificar una emoción”. Por ello, siempre pide al paciente “que le diga a su médico que le vaya eliminando el tratamiento suavemente”.

En cuanto a las enfermedades de los pacientes, diferencia entre dos situaciones habituales como la fobia y la obsesión asegurando que la primera “es estática y se activa sólo en presencia del objeto fóbico”. Por contra, expone que la obsesión se da cuando tan sólo al imaginar este objeto, “el paciente ya se pone malo”.

No obstante, la enfermedad que la mayoría de los pacientes de Mateo padecen es la ansiedad, ya que “entre cinco y seis de cada diez” la presentan. Tras ésta, destaca a otras como “la depresión, la neurosis, las obsesiones compulsivas, los problemas sexuales y las adicciones a drogas duras o al tabaco”.

Respecto a esta última, indica que “se hace en una sóla sesión”, algo que no pasa con las demás. Por ejemplo, la ansiedad necesita “entre cuatro y seis sesiones a lo largo de dos o tres meses” pero, con ello, “el 90 por ciento de los pacientes resuelven este problema de una vez por todas”, explica.

Todo el mundo puede ser hipnotizado

Además, subraya que “no hay nadie que no pueda ser hipnotizado, aunque puede costar más trabajo o menos”. Sin embargo, no existen muchos profesionales que puedan realizar la hipnosis, ya que Mateo cifra en 30 los expertos en la misma en España.

Precisamente para “acercar al público esta eficaz terapia”, el especialista ha publicado esta obra realizada conjuntamente con la escritora Lupe Bohorques. Según su criterio, era necesaria, ya que “se ha usado mucho en ‘shows’ sin explicar cómo se llega hasta ahí”.

En este sentido, Mateo pone como ejemplo el truco de chasquear los dedos y hacer que la persona duerma. “Lo primero es que nadie se duerme porque tienen la mente despierta, además de que lleva un proceso de instalar esa orden en el paciente”. Así, considera que “parece que se tengan poderes mágicos, pero no es nada de eso”.

Por último, y a pesar de reconocer que existen psicólogos y psiquiatras que han aprendido hipnosis en escuelas privadas, subraya que éstos “son los mayores detractores de esta terapia”. Además, sostiene que los que sí la han estudiado “son bastante flojos” en su práctica.

Fuente: europapress.es

Los beneficios de la meditación desconciertan a los científicos de la Universidad de Yale

Los investigadores usaron imágenes de resonancia magnética funcional para determinar cómo el cerebro de los meditadores difería de los sujetos que no estaban meditando. Las zonas sombreadas en zonas de altas luces azules indican la disminución de la actividad en los cerebros de los meditadores. (Imagen Universidad de Yale).

Científicos de la Universidad de Yale, en Estados Unidos, se manifestaron “desconcertados” por los grandes beneficios de la meditación en el cerebro del ser humano, en cuanto a favorecer el desarrollo de personas felices y en el beneficio en enfermedades como autismo y esquizofrenia. Un completo informe de sus investigaciones se envió el 21 de noviembre a las actas de la Revista de Ciencias.

Tras investigar respuestas cerebrales en meditadores, expertos descubrieron que la meditación actúa directamente en las áreas asociadas a soñar despierto, trastornos psiquiátricos, autismo y esquizofrenia.

Una buena capacidad de meditación también resultó directamente asociada a un alto nivel de felicidad, explica el Doctor Judson A.Brewer, profesor asistente en psiquiatría y autor principal del estudio.

“La meditación ha demostrado que ayuda en una variedad de problemas de salud, tales como el tabaquismo, el cáncer, e incluso puede prevenir la psoriasis”, agregó el Dr. Brewwer.

Tanto a experimentados a como novatos de tres diferentes prácticas de meditación y a los no meditadores, se les efectuó una resonancia magnética en el cerebro.

En la imagen del cerebro reportada por la resonancia se reveló una menor actividad cerebral en los meditadores, en las zonas sombreadas en azul.

Esta notoria disminución de la actividad en el cerebro corresponde a las áreas de la “red de acción predeterminada”, que se encuentra en la corteza frontal y posterior medial, esto fue notable en los meditadores con experiencia.

Según el informe, ellos son capaces de desconectarse o bajar la actividad de las áreas implicadas con trastornos de atención, déficit de atención con ansiedad, trastornos de hiperactividad e incluso de las área donde se registran las acumulaciones de las placas beta amieloides que ocurren en la enfermedad de Alzheimer.

“Meditadores experimentados parecen desconectar áreas del cerebro asociadas con pensamientos errantes, la ansiedad y algunos trastornos psiquiátricos como la esquizofrenia”, señala el informe.

Se registró además la actividad cerebral en los momentos de descanso y se constató que los que habitualmente practican la meditación tienen mayor actividad en el área del presente conocimiento y menos en el “yo” centrado, según describen los psiquiatras.

“La capacidad de la meditación para ayudar a las personas a mantenerse, ha sido parte de las prácticas filosóficas y contemplativas desde hace miles de años”, dijo el Doctor Brewer.

Por el contrario, explica el doctor, las características de muchas formas de enfermedad mental son una preocupación centrada en los pensamientos, donde una buena meditación puede actuar en su beneficio.

“Esto nos da algunas pistas de cómo funcionan los mecanismos neurales y la forma en que podrían estar trabajando clínicamente”, agrega el médico psiquiatra.

Prácticas de meditación del oriente como Yoga y Falun Dafa (conocida también como Falun Gong) son difundidas por sus beneficios en la salud.

“El cuerpo humano no debe tener enfermedades, las enfermedades pertenecen a estados incorrectos…”. “Por lo tanto, para regresar a aquel estado original sin enfermedades es necesario descartar los apegos que atan al ser humano a cosas negativas”, afirma Li Hongzhi, maestro de Falun Dafa, práctica milenaria conocida en oriente como Falun Gong.

Fuente: lagranepoca.com

 

 

 

Incremento de la depresión en Chile: Preocupa una mala salud mental

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente más de 120 millones de personas padecen depresión actualmente y Chile no estaría libre de este flagelo, según la última Encuesta Nacional de Salud, esta patología es hoy uno de los trastornos psiquiátricos de mayor prevalencia en Chile.

Según explica el profesor del Departamento de Psiquiatría de la UC dr. Raúl Sánchez “podemos encontrar varios tipos de depresión, una de ellas es la llamada melancólica o endógena, donde la causa radicaría en un componente genético y biológico. Los pacientes tienen como característica un ánimo mucho más plano del punto de vista depresivo, no reaccionan ni para empeorar ni para mejorar frente a eventos ambientales, tiene componentes de inhibición psicomotora en el crecimiento, importante disminución del apetito, problemas de insomnio y suelen presentar un empeoramiento en el horario matinal”.

Hay un subtipo que se llaman atípicos que tienen características distintas al anterior, poseen un ánimo más bien reactivo y presentan empeoramiento durante la tarde o la noche, presentan aumento de su apetito y peso, y tienen más sensibilidad al rechazo externo en sus vínculos interpersonales.

Otra depresión es la llamada psicótica que es una depresión grave, porque son pacientes que además de estar con la enfermedad tienen síntomas psicóticos como por ejemplo alucinaciones (escuchan voces que no son pronunciadas por nadie, ven cosas que no están en la vida real) o tienen delirios o creencias falsas que lesionan gravemente la relación con el mundo y consigo mismo.

Un tipo que se ha tocado bastante en los medios, es el trastorno depresivo estacional, en donde los pacientes suelen tener recurrencia depresiva cuando comienza el periodo de otoño-invierno, etapa donde hay una disminución de la luz y de la temperatura. Estos pacientes suelen ir mejorando con la llegada del periodo primaveral.

Asimismo, el especialista dijo que existe un trastorno afectivo de carácter depresivo crónico llamado “distimia”, en donde el paciente suele tener 2 o más años de evolución con un cuadro de ánimo-depresivo que no es tan grave como la depresión mayor, pero que si conlleva un deterioro en el funcionamiento de la vida subjetiva y objetiva de sus roles, son pacientes que no consultan pero que son diagnosticados cuando tienen otro problema de salud mental o físico.

Esta patología puede afectar a cualquier persona y para poder detectarla hay que tener cierto cuidado con algunos elementos característicos, por ejemplo: cuando existe un cambio respecto al modo de ser de la persona, estar atento cuando hay tristeza o pena con tendencia al llanto durante un periodo prolongado de tiempo, otro síntoma llamado medicamente anhedonia que consiste en la pérdida del interés en realizar actividades, además se debe observar cambios en el apetito, libido y en los horarios de sueño.

La depresión puede tener no una, sino que varias causas y se conjuga en una combinación de factores, hay pacientes que tienen antecedentes genéticos de enfermedades depresivas, que los hace proclives para caer en depresión, también hay eventos traumáticos que pueden producir o gatillar la depresión, hay factores psicosociales, elementos familiares, de las sociedades mismas y de la vida cotidiana que pueden ser menos protectores y que hace que una persona enferme.

Usualmente a los pacientes de antaño, cuando tenían depresión se les recomendaba hacer reposo, por el contrario, hoy en día es muy importante que los pacientes realicen actividades físicas dado que la vida sedentaria puede empeorar el cuadro depresivo. La recomendación es evitar el aislamiento social, es muy importante que los pacientes mantengan sus actividades y por lo menos mantener una interacción social aunque sea mínima y a pesar de que cueste. Además de evitar sustancias que puedan enmascarar la depresión e incluso afectar el ánimo como el alcohol o las drogas.

Actualmente tenemos buenos tratamientos, los pacientes con depresiones graves al usar antidepresivos obtienen una gran ayuda, muchos también se benefician de terapias como la psicoterapia, que permite hacer cambios en el modo de sentir, pensar, y conducir, y que provoca un menor riesgo de volver a enfermar en el futuro.

La depresión debe ser vista como una enfermedad, una patología que debe ser reconocida y tratada adecuadamente, y es muy importante acabar con su visión estigmatizadora que ha llevado a que las personas no se atrevan a consultar o a compartir sus dramas por miedo a la discriminación, puntualizó el profesional.

Fuente: lasegundaonline

Meditar, el mejor ejercicio para el cerebro

Un grupo de investigadores en la Universidad de California, en Los Ángeles (UCLA), descubre lo que hay que hacer para mantener en buen estado el cerebro y libre de enfermedades que le afecten: meditar.

Según este estudio, la práctica de la meditación modifica la estructura física de nuestro cerebro, permitiendo un mejor funcionamiento y manteniendo un buen estado de salud en general. No solo ayuda a combatir la ansiedad y el déficit de atención; dedicar unos minutos al día a la reflexión mejora el estado general y ahuyenta trastornos psiquiátricos como el autismo y la esquizofrenia.El estudio se realizó utilizando imágenes cerebrales a novatos y expertos en la meditación, mientras practicaban tres técnicas distintas de reflexión.

Utilizando como técnica la resonancia magnética por imágenes en alta resolución, los investigadores han descubierto que, en aquellos que practican la meditación, ciertas regiones del cerebro son más grandes que en los sujetos de un grupo de control similares en todo excepto en que no practican la meditación.

En concreto, se ha observado un aumento de volumen en el hipocampo, la corteza órbito-frontal, el tálamo y el giro temporal inferior, áreas relacionadas con las emociones.

“Las personas que meditan regularmente tienen una habilidad singular para cultivar las emociones positivas, mantener la estabilidad emocional y comportarse de manera cuidadosa”, señala Judson A. Brewer, profesor de psiquiatría y autor principal del estudio, publicado en la revista ‘Proceedings’ de la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU.

Entre los beneficios de la meditación están el poder concentrarse mejor, así como controlar con mayor eficacia las emociones y los niveles de estrés. La investigación también ha confirmado que las personas que meditan gozan de un sistema inmunitario reforzado.

Asimismo, al meditar, aumenta la actividad de otras áreas cerebrales “que modulan la experiencia del dolor, reduciendo el malestar que provoca”.

Según Brewer, comprender cómo funciona la meditación ayudará a investigar una serie de enfermedades. De hecho, añade que la meditación ayuda con una gran variedad de problemas de salud y enfermedades, como puede ser el cáncer, la prevención de la psoriasis o ayudar a dejar de fumar, por citar algunos.

Además, las personas que meditan durante muchos años desarrollan una nueva red neuronal por defecto en la que hay una mayor conciencia de uno mismo y del presente, y menos ensoñación.

Más materia gris y conexiones más fuertes

Dando seguimiento a investigaciones anteriores que mostraban que las personas que han practicado meditación por mucho tiempo tienen más materia gris en el cerebro, un nuevo estudio de tamaño reducido halla que sus cerebros también se encogen menos y que hay conexiones más fuertes en el cerebro mismo.

Esto significa que las neuronas podrían transmitir mejor las señales eléctricas, apuntaron los investigadores.

“Nuestros resultados sugieren que los meditadores a largo plazo tienen fibras de materia blanca que son más numerosas, más densas o más aisladas por todo el cerebro”, señaló en un comunicado de prensa de la Universidad de California en Los Ángeles la coautora del estudio Eileen Luders, profesora asistente visitante del Laboratorio de Neuroimágenes de la universidad.

“También hallamos que el declive normal relacionado con la edad del tejido de materia blanca se reduce considerablemente en los practicantes activos de meditación”, añadió.

Los investigadores usaron tecnología conocida como imágenes con tensor de difusión para escanear los cerebros de los participantes del estudio y descubrir diferencias en las conexiones estructurales. El estudio incluyó a 27 personas que habían practicado estilos de meditación como Shamatha, Vipassana y Zazen por entre 5 y 46 años, y otras 27 personas de la misma edad y sexo que no meditaban.

Los investigadores hallaron que los dos grupos tenían diferencias pronunciadas en las conexiones estructurales de todo el cerebro, no solo en un área.

“Tal vez la meditación no solo cause cambios en la anatomía del cerebro al inducir el crecimiento, sino también al prevenir la reducción”, apuntó Luders. “O sea, si se practica con regularidad durante años, la meditación podría reducir la atrofia cerebral relacionada con la edad, tal vez al afectar positivamente al sistema inmunitario”.

Sin embargo, “es posible que los meditadores tengan cerebros fundamentalmente distintos desde el principio”, señaló Luders.

“Por ejemplo, una anatomía cerebral en particular podrían haber hecho que el individuo se sintiera atraído por la meditación, o ayudado a que mantuviera una práctica continua, o sea que una mayor conectividad de las fibras en los meditadores constituye una predisposición a la meditación, en lugar de ser una consecuencia de la práctica”, apuntó Luders.

Sonidos que sanan y que aquietan el alma

El viento, el incesante canto del mar, el aleteo de un pájaro, todos tienen un increíble poder sanador en el ser humano. Basta detenerse a escucharlos para equilibrar cuerpo y mente. También están los instrumentos milenarios como los cuencos de cuarzo, que provienen del mundo terapéutico.

Parar. Detenerse. Frenar. Quedarse por unos instantes frente al mar. Viendo las olas morir en la orilla, escuchando el canto de la masa de agua y arena que se aproxima a la playa. Cerrar los ojos y oír la inmensidad.

Ese simple ejercicio que parece la quintaesencia de un new age, no es solo una pose alternativa. Es mucho más. Quien lo haga sentirá el poder curativo que esconde la naturaleza, sobre todo en el sonido, en la vibración del mundo haciendo resonancia en el cuerpo humano.

El mismo arte sanador que se puede experimentar al detenerse en medio del campo y escuchar el viento que mece las copas de los árboles. O una noche oscura en el sur de Chile cuando se oye el intermitente cricrí de los grillos insomnes en medio del silencio.

Pero la ciudad nos vuelve sordos. Nos acostumbramos al ruido, al miedo al silencio, reflejado hasta en las musiquillas que acompañan las esperas telefónicas. Todo es bulla en Occidente.

Los sonidos de la naturaleza “generan un estado anímico tranquilo, un remanso, eso se siente al oír el viento, las olas, el sonido de la noche. El oleaje tiene otra particularidad, la persona escucha el mar y se entretiene en el ir y venir, lo mismo que el viento, eso tiene que ver con el pulso; le tomas el pulso a la naturaleza y eso nos trae un recuerdo de cuando estamos en la guata de la mamá, porque ahí se sienten fuerte las palpitaciones. Por ejemplo, si un niño llama a la mamá y ella no está, tú le pones cerca el tictac de un reloj y se calma, pues lo regresa a su vida prenatal, lo pone en otro estado de conciencia”, explica Thais Nowack, profesora de Educación Musical y experta en musicoterapia.

Los sonidos calman y ayudan a eliminar el estrés porque “entran en una frecuencia vibratoria de uno como ser humano, se conectan con tu columna vertebral, con tu centro. La parte lumbar vibra con determinados sonidos y tu cuerpo te va indicando cuáles son”, agrega.

El músico Tomas Thayer, intérprete de música clásica de la India y líder de la organización Sargam, que trabaja con música hindú y el denominado Nada Yoga Sadhana o yoga del sonido, explica: “El ser humano antes vivía en torno a lo natural, pero hoy la naturaleza desapareció y en la ciudad ya no se conocen los sonidos como el de los ríos, el viento. De hecho mi maestro decía ‘Dios es sonido’. Por eso al oír la naturaleza volvemos a estados más primitivos, más genuinos”, dice.

El especialista recuerda que la sílaba sagrada ‘om’ es el sonido del silencio y representa a la trinidad hindú; cuando se entra en esa fase, el hombre se conecta con el sonido universal. Al ir más lejos nos encontramos con que en la filosofía india se dice que la materia se creó a partir del sonido.

Pero, coinciden los expertos, la persona debe “poner de su parte”. Como sucede en las sesiones de reiki, que van acompañadas de una música que el terapeuta elige especialmente, “así tú te entregas, porque además vas preparado, bajas tus decibeles, te predispones a un estado”, dice Nowack.

 LOS CUENCOS DE CUARZO

Desde sus orígenes el hombre necesitó comunicarse y para ello siempre recurrió al sonido, por lo que empezó a fabricar sus propios instrumentos, desde las milenarias flautas hasta simplemente hacer chocar dos piedras para emitir un mensaje. “Eso proviene de la observación de la naturaleza, como escuchar que las cañas ahuecadas emiten silbidos cuando pasa el viento”, explica la experta vinculando naturaleza y música.

Este arte fue una forma de comunicarse con las divinidades. Tomas Thayer explica que el ‘om’ es también el sonido primordial, cuando el hombre era Dios, “luego vienen los conocidos mantras, que son cuando rezas o miras al cielo”, añade.

Pero ¿qué música me ayuda a sanar?  La pregunta acarrea una amplia respuesta. Para Maven Lomboy, sicóloga transpersonal que trabaja junto a Thayer en un proyecto de terapia y música, “toda la música posee un estado vibratorio determinado y en especial la música de la India, que lo hace en una alta frecuencia, haciendo resonancia con estados superiores del ser, activando procesos de sanación, a través de un experto que guíe a la persona en este viaje”.

En suma, la música posee un poder curativo natural. Es cuando decimos que una canción “nos pone la piel de gallina -añade Thais-. Cada persona tiene un sonido y debe procurar buscarlo, encontrarlo, investigarse a sí mismo”, agrega.

¿Qué instrumentos ayudan a sanar y calmar? Hay varios de moda. El más top es el cuenco vibrador de cristal de cuarzo. “Como lo usan los orientales se asocia a la cultura del autoconocimiento”, explica Thayer. Estos instrumentos generan vibraciones que penetran entre lo físico y lo espiritual y entregan armonía. Hasta se utilizan para hacer limpiezas y buscar el equilibrio.

Por otro lado, la música medieval, renacentista, tiene una pureza de sonido, debido a que utiliza menos instrumentos y son más acústicos, que ayuda a descubrir nuevos estados de conciencia. También están los raga, que representan la música clásica de la India, esquemas melódicos que se repiten y que son capaces de cambiar estados de ánimo y desbloquear zonas que mantenemos cerradas.

A esta lista Thais Nowack suma un clásico, Bach, cuya obra ha sido denominada ‘la voz de Dios en forma humana’. Diversos estudios indican que su música hace trabajar al cerebro de un modo más balanceado, lo que ayudaría a espíritus apesadumbrados a salir del pozo. Incluso dicen que estudiar el contrapunto de Bach podría curar enfermedades.

“La música facilita que el cúmulo de pensamientos que tenemos a diario disminuya, logrando un aquietamiento de la mente, y desde ahí el ser humano logra conectarse con estados más profundos de sí mismo, desde una experiencia que a la vez es placentera, lo que se refleja en la sensación de calma experimentada”, aporta Maven.

 UN SONIDO PARA CADA UNO

Pero no todo es música clásica o instrumentos milenarios. En general hay voces humanas o ciertos sonidos que por su altura producen estados beneficiosos. “Para cada persona hay un sonido. Cuando estás escuchando una música determinada dices ‘esto me encanta, me relaja, se me pone la piel de gallina’. Con otra dices ‘esto me estresa’. Ahí la tarea del terapeuta será investigar cuál es tu sonido”, explica la profesora de música.

Incluso los Beatles, cuando sintieron un vacío en su música viajaron a la India en busca de nuevos sonidos y descubrieron el sitar y compusieron Norwegian Wood, el primer tema occidental con este instrumento de gran poder vibratorio.

Un par de consejos simples

Acompañar el sonido con una respiración ad hoc. Basta buscar el espacio más silencioso de la casa y hacer un pequeño ritual, poner una música que nos guste, descubrir cuál nos relaja, cuál nos da sueño. Buscar un estado de conciencia que nos calme para lograr lo que, por ejemplo, le provoca a un bebé una canción materna, que lo conduce a un estado amoroso de tranquilidad.

Otro punto donde coinciden los especialistas es que cuando le hablas en forma suave a otra persona lo invitas a calmarse, si subes el tono te acercas más al caos.

Fuente: Reportaje de Ignacio Tobar en mujer.latercera.com

Un estudio relaciona la depresión persistente con los abusos padecidos en la infancia

Los médicos que tratan personas con depresión deberían indagar en la infancia de sus pacientes antes de realizar una prescripción, ya que un antecedente de abuso infantil tiene gran impacto en su enfermedad y capacidad de recuperación, indicaron científicos el lunes.

Investigadores que realizaron un análisis combinado de 26 estudios que incluían a más de 23.000 personas hallaron que aquellas que habían sufrido maltrato en la niñez eran dos veces más propensas que quienes habían vivido infancias normales a desarrollar depresión persistente y recurrente.

La depresión es una de las enfermedades mentales más comunes y costosas del mundo.

Las personas que habían vivido infancias estresantes o con episodios de abuso eran menos propensas a que los medicamentos o el tratamiento psicológico surta efecto, según indicó el análisis, lo que sugiere que los médicos y expertos deberían buscar nuevas formas de terapia y de intervención temprana.

“Identificar a aquellos en riesgo de episodios depresivos múltiples y de larga duración es crucial desde una perspectiva de salud pública”, señaló Andrea Danese, del Instituto de Psiquiatría (IoP) del King’s College de Londres, quien dirigió el estudio.

Danese indicó que la investigación demuestra que la prevención y las medidas de intervención tempranas sobre el maltrato infantil serían clave a la hora de prevenir este importante problema de salud global.

“Saber que las personas con antecedentes de maltrato no responderán tan bien al tratamiento también sería valioso para la determinación del pronóstico de los pacientes por parte de los médicos”, añadió el autor.

La depresión es una causa importante de mortalidad, discapacidad y carga económica en todo el mundo y la Organización Mundial de la Salud (OMS) prevé que para el 2020 será el segundo mayor contribuyente a la carga de enfermedad global en todas las edades.

Danese, cuyo estudio fue publicado el lunes en American Journal of Psychiatry, dijo en conferencia de prensa que investigaciones previas revelaron que las personas que habían sido maltratadas de chicas también presentaban cicatrices biológicas de esas experiencias.

Alrededor de uno de cada 10 niños está expuesto a maltrato en el mundo -incluidos el abuso psicológico, físico o sexual y el rechazo- y como resultado pueden surgir anormalidades en zonas biológicas particularmente sensibles al estrés, como el cerebro y el sistema inmune, explicó el investigador.

Estos cambios biológicos podrían explicar por qué las personas deprimidas con antecedentes de maltrato son menos proclives a responder bien al tratamiento o brindarían indicios para apuntar la investigación al hallazgo de nuevas terapias más efectivas, indicaron los científicos.

“Si bien aun no sabemos exactamente qué tipo de tratamiento mejoraría la atención de los individuos maltratados, podría ser que nuevas terapias basadas en las vulnerabilidades biológicas relacionadas con el maltrato infantil sean un sendero de investigación”, dijo Rudolf Uher, también del IoP y colaborador de Danese en el estudio.

Fuente: Reuters

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Sensaciones y síntomas que son evidencias de posibles casos de posesión originados por un mal espíritu o ente desencarnado

Como hemos señalado ya en otras ocasiones, la mayoría de los casos de posesión, de obsesión o de perturbación espiritual que se producen, nada o muy poco tienen que ver con demonios en el sentido estricto de la palabra, sino que más bien son originados por malos espíritus. Por ello, y a petición de muchos lectores, en este artículo vamos a a enumerar las sensaciones más frecuentes y comunes -las que pueden expresar aquellas personas que se acerquen a nosotros en busca de auxilio argumentando la posibilidad de estar poseídas- que, por regla general, se constituyen en evidencias de posibles casos de posesión por parte de un espíritu, desencarnado o ente del bajo astral:

I. Profunda tristeza en el alma.

II. Flashes de rabia -de mayor o menor duración- contra sí mismas.

III. Pensamientos nocivos entre los que figura con frecuencia el del suicidio.

IV. Pérdida de fe en Dios.

V. Soledad ante la vida.

VI. Falta de amor y cariño por parte de los demás hacia ellas y viceversa.

VII. Dichas personas se sienten encerradas en sí mismas, convertidas en auténticas anacoretas a las que molesta todo tipo de relación social.

VIII. Depresiones profundas.

IX. Estados de ausencia; extraños vacíos mentales sin recordar qué han pensado, vivido o sentido en el transcurso de los mismos.

X. Oyen voces extrañas que hablan en el interior de sus pensamientos susurrándoles “consejos” escalofriantes, encaminados todos ellos a cometer acciones perniciosas, lascivas, e incluso a atentar contra la vida de alguien, incluidos sus seres más queridos.

XI. Visiones que igualmente pueden ser luces, sombras, o ambas a la vez, mezcladas, componiendo diabólicas figuras.

XII. Otro tipo de visiones compuestas por las siluetas de seres maléficos de naturaleza satánica, o animales monstruosos, espectros de difuntos, etc.

XIII. Apariciones sin que tengan conciencia de su realidad o irrealidad, en las que se les muestran figuras humanas con cara de chivo y cuernos, cabezas de cerdo o de toro. Estas figuras suelen metamorfosearse frente a los ojos de la persona supuestamente poseída, adoptando formas diferentes que van desde lo humano a lo demoníaco, pasando por lo animal.

XIV. Aparición súbita de seres angelicales, y también de la Virgen María, de Jesucristo, o de cualquier santo. Son engaños, falsas apariencias con las que esos espíritus negativos pretenden hacerse pasar por lo que no son.

XV. Experimentar la sensación de que “alguien” les toca cuando están dormidos en el lecho, la mayor parte de las veces con finalidad lúbrica o sexual, ya que los toques o caricias suelen notarse en la parte genital o zonas erógenas del “atacado” ó “atacada”. En la Edad Media, estos casos eran atribuidos a íncubos y súcubos.

XVI. Roturas de objetos situados en lugar seguro, sin que exista explicación lógica y razonable a tales hechos.

XVII. Presencia de sombras, ruidos o desplazamiento de enseres de un lugar a otro de la casa (especie de movimientos telequinésicos) sin causa física justificada.

XVIII. Flashes de asombro y estupefacción, de terror incluso, cuando al mirarse al espejo, en vez de verse reflejada la persona que está frente al vidrio pulido y metalizado, se encuentra con una imagen que no es la suya o que no lo es en su totalidad, llegando a no reconocerse como ella misma.

XIX. Convencimiento psíquico íntimo de que algún mago negro o brujo le está maleficiando, obstruyendo con sus malas artes el natural desenvolvimiento de su vida profesional e íntima.

XX. Súbita repulsión hacia el/la cónyuge en el aspecto sexual, deseando sustituir las anteriores relaciones carnales con él/ella  por actos solitarios de masturbación.

XXI. Reiterados fracasos personales, profesionales, laborales, bursátiles, familiares y deportivos.

Cuando alguien se presenta ante nosotros exponiendo uno, varios, o los veintiún puntos íntegros que acabamos de enumerar, nos encontramos ante un porcentaje de posibilidades muy elevado de que esa persona esté poseída, o se halle bajo la influencia, sea benigna o maligna, de un alma que ya dejó su cuerpo de carne en la tierra y que no encuentra la paz ni el camino que conduce al perdón, la misericordia y clemencia que Dios nos concede por los méritos de nuestro Señor Jesucristo.

A nosotros, como exorcistas y sanadores espirituales por la gracia de Dios, nos corresponde la (muchas veces no fácil) tarea de discernir si la persona poseída lo está por un alma en pena o un espíritu de las tinieblas que quiere corromper, enviciar, destruir y quizás incluso matar al poseído, ya sea empujándolo al suicidio o por medio del dominio de su mente, para que a estas personas que sufren dicha perturbación espiritual les declaren depresivos, bipolares, esquizofrénicos, paranoicos, obsesivos, maníacos, visionarios, delirantes, psicópatas y/o demás diagnósticos y teorías a los que son proclives los psiquiatras y psicólogos, amparándose en la sintomatología que les describen sus tratados psiquiátricos; sin ser conscientes esos profesionales de que la realidad de lo que está sucediendo a dichas personas es muy distinta y de que no están ni son enfermos, sino que únicamente padecen la posesión de un ente desencarnado.

Más información al fono fijo de Santiago 228392939. (Desde el extranjero, marcar antes los códigos  internacional (00), de país (56) y de Santiago (2).

Investigan el cerebro de monjes budistas para entender mejor la meditación

En un laboratorio lejos del mundanal ruido de las calles de Nueva York, un neurocientífico ha estado examinando a monjes budistas en un escáner del tamaño de un automóvil, para entender mejor la antigua práctica de la meditación.

La pregunta es si una investigación de este tipo podría no sólo develar los secretos de una vida armoniosa, sino también arrojar luz sobre una serie de misteriosas enfermedades en el mundo.

Zoran Josipovic, investigador y profesor adjunto de la Universidad de Nueva York dice que ha estado escudriñando los cerebros de monjes budistas mientras están meditando en un intento de entender de qué manera sus cerebros se reorganizan durante el ejercicio.

Desde 2008, el investigador ha estado poniendo las mentes y los cuerpos de prominentes figuras budistas dentro de una máquina de imágenes de resonancia magnética funcional, de cinco toneladas.

El escáner rastrea el flujo sanguíneo dentro de la cabeza de los monjes mientras éstos meditan dentro de las paredes de la máquina, las que reproducen el eco de un ritmo musical cuando la máquina está en funciones.

El doctor Josipovic, quien también oficia de monje budista, dice que espera averiguar cómo algunos meditadores consiguen un estado de “no dualidad” o de “unicidad” con el mundo, una especie de conciencia unificadora entre la persona y su medio.

“Algo que la meditación les da a quienes la practican frecuentemente es el cultivo de la atención”, dice el doctor Josipovic, agregando que el dominio de esa habilidad puede conducir a una forma de ser más tranquila y feliz.

“El estudio de la meditación, particularmente en los últimos diez años o algo así, se ha mostrado muy prometedor  porque apunta a la habilidad del cerebro de cambiar y optimizarse de una manera en que no creíamos posible”.

Cuando alguien se relaja hasta un estado de “unicidad”, las redes neurológicas en los practicantes avanzados cambian en la medida en que se rebaja la pared entre la persona y el ambiente en que se desenvuelve, dice Josipovic.

Y esta reorganización del cerebro puede conducir a que algunos meditadores afirmen estar en profunda armonía con el ambiente que los rodea.

Cambio de atención

La investigación del doctor Josipovic es parte de un esfuerzo mayor para entender de mejor manera lo que los científicos consideran como le red establecida en el cerebro.

Dice que el cerebro parece estar organizado en dos sistemas de redes: la red extrínseca y la intrínseca o establecida.

La parte extrínseca del cerebro se activa cuando el individuo acomete tareas externas, tales como hacer deportes o servirse una taza de café.

La parte intrínseca o establecida aflora cuando la gente reflexiona en asuntos que los involucran a ellos mismos y sus emociones.

Sin embargo, estas redes está raramente activas en forma plena al mismo tiempo. Y como en un balancín, cuando una adquiere preeminencia, la otra baja, y viceversa.

El tejido neurológico les permite a los individuos concentrarse más fácilmente en una tarea a la vez, sin ser consumido por distracciones, tales como el soñar despierto.

“Lo que estamos tratando de hacer es rastrear los cambios en las redes del cerebro mientras la persona se mueve entre estos dos modos de atención”, dice el doctor Josipovic.

El científico descubrió que algunos monjes budistas y otros experimentados meditadores tienen la habilidad de mantener ambas redes activas, al mismo tiempo, durante la meditación, lo que implica que han encontrado la forma de elevar los dos lados del balancín al mismo tiempo.

Y el doctor Josipovic cree que esta habilidad de manejar ambos sistemas de redes al mismo tiempo puede conducir a los monjes a experimentar un armónico sentimiento de “unicidad” con el medio que nos rodea.

Autorreflexión

Anteriormente, los científicos creían que la red establecida, de autorreflejo, simplemente se activaba cuando una persona no tenía tarea alguna en que fijar su atención.

Sin embargo, los científicos descubrieron en la década pasada que esta sección del cerebro se hincha de actividad cuando el sujeto piensa en sí mismo.

El sistema de redes establecido salió a la luz en 2001, cuando el doctor Marcus Raichle, un neurólogo de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington, en el estado estadounidense de Misouri, comenzó a utilizar el escáner con cerebros de individuos a los que no se les daba ninguna tarea que realizar.

Los pacientes se aburrían rápidamente y Raichle notó que una segunda red neuronal se agitaba con actividad, cosa que confundió al científico.

Otros científicos propusieron la idea de que los individuos estaban pensando en ellos mismos.

El doctor Raichle dice que quienes estudian la red establecida pueden llegar a descubrir los secretos de algunos trastornos psicológicos como el Alzheimer, la depresión o el autismo.

El doctor Josipovic ha sometido al escáner los cerebros de más de veinte experimentados meditadores, tanto de monjas como de monjes que estudiaron primeramente el estilo de meditación budista tibetano.

Dice que su investigación, que pronto verá la luz, se dedicará por el momento a explicar las implicaciones neurológicas de la “unicidad” y tranquilidad; aunque, claro está, mejorar nuestro entendimiento del Alzheimer o del autismo, mientras se recorre el camino, no deja de ser un bienvenido complemento.

Fuente: el-nacional.com

‘Demoniomanía’, así llaman los psicólogos a las posesiones

Hay personas que sienten no tener el control de lo que les sucede. Tienen alucinaciones, ideas obsesivas y conductas compulsivas; pero eso no significa que tengan el demonio dentro, porque la causa puede ser alguna enfermedad detectable.

Las ideas de posesión demoníaca pueden ser muy variadas: desde un trastorno psiquiátrico o psicológico real hasta fanatismo religioso o sugestión causada por ciertas creencias religiosas o por pertenecer a ciertos grupos relacionados con el ocultismo o lo sobrenatural. También se pueden deber al impacto que pueden tener los medios de comunicación en las personas.

Así lo explica el maestro en Psicología Carlos David Carrillo Trujillo, coordinador del Departamento de Vinculación e integrante del cuerpo académico de Psicología Social de la Facultad de Psicología de la Uady en Yucatán, México.

El especialista revela que no es frecuente recibir pacientes con ideas de posesión diabólica. “La mayoría de las personas que interpretan estar poseídas acudirán a la religión antes que a una ayuda psicológica”.

No obstante, cuando se presenta un caso de este tipo lo primero es entender que la psicología no busca saber si las posesiones existen o no, pues eso es tema para la religión.

“En muchos casos las personas sienten que no tienen el control de lo que les sucede, padecen alucinaciones, ideas obsesivas y conductas compulsivas. Por eso primero hay que evaluarla con la intención de descartar que no se trata de algún brote psicótico, histeria, personalidad múltiple, esquizofrenia o alguna otra enfermedad mental”, explica.

Añade que la posesión demoniaca, si bien es reconocida como un diagnóstico psiquiátrico comúnmente llamado “demoniopatía” o “demoniomanía”, que se describe como la creencia de estar poseído por una entidad demoníaca, no es un causa común para acudir al psicólogo.

Una vez que se ha descartado el diagnóstico médico-psiquiátrico, y si se establece que las ideas de ser poseído son cuestiones de fe o de sus creencias, puede haber un tratamiento terapéutico. “Lo primero es trabajar para que vuelva a tener control sobre sus impulsos, emociones y conductas”, concluye.

Fuente: yucatan.com.mx

El parapsicólogo Josep de Santantoni interviene como especialista en un caso de Veredicto (Megavision)

El parapsicólogo Josep de Santantoni intervino como especialista en un caso de fenómenos paranormales que fue tratado en el programa ‘Veredicto’ de Megavisión y emitido este pasado primero de octubre.

De Santantoni, experto en Ciencias Ocultas y sanador espiritual, fue invitado por la productora del programa que conduce la abogada Macarena Venegas, a intervenir en un caso en el que se mezclan diversos temas relacionados con el mundo paranormal y el Ocultismo.

Entre esos temas figura la existencia de una casa embrujada en la que siempre ‘pasan cosas raras’ y desde hace muchos años se han estado manifestando presencias fantasmales, sombras de animales y espíritus; la presencia del tué tué (ave misteriosa muy presente en el inconsciente colectivo y legendario del pueblo chileno, y asociada siempre a muertes y malos augurios); una estrecha relación de algunos familiares de una de las protagonistas con la brujería y la magia negra; una muerte reciente y el miedo atávico de una de las jóvenes presentes en el programa, aquejada de una fuerte depresión y que a pesar de la insistencia de uno de sus familiares, no desea regresar al hogar en el que creció porque siente pavor a hacerlo.

En su intervención, de Santantoni aconsejó y orientó a las protagonistas del caso, y el veredicto final de la abogada Venegas fue tomado teniendo en cuenta sus consejos y recomendaciones como experto.

Por si queréis visitarlo, aquí está el enlace directo en el sitio de Vimeo.