Archivo de la categoría: Brujería y magia negra y maleficios y mal de ojo

El término bruixa

bruixes

A mediados del s.XIV las prácticas asociadas a la salud, así como las de la adivinación y la magia amorosa comenzaron a ser temidas por una gran parte de la sociedad rural de la época, cosa que llevaría posteriormente a una persecución que conocemos como la “caza de brujas”.

A estas habilidades la iglesia las consideraba superstición y estaban condenadas desde los inicios de catolicismo, sin embargo, se reafirmaron considerándose como maléficas. La inquisición se encargó de fomentar un recelo popular sobre estas antiguas prácticas -de uso común desde siempre- así como para los practicantes que las llevaban a cabo. La artimaña utilizada fue vincular todos y cada uno de los males naturales -granizos, sequías, enfermedades de los animales, hambre, malas cosechas, epidemias… -a las mujeres que ejercían las prácticas mencionadas con anterioridad. Para crear un mayor temor y desconfianza la iglesia solapó prácticas, practicantes y herejía -cabe señalar que la superstición era herejía hasta el momento- con el concepto de Pacto Diabólico.

La Creación del Diablo.

A finales de la Edad Media existe un cambio de percepción proveniente de la teología cristiana; hasta entonces todo se basaba en la actitud de San Agustín de Hipona, la cual venía a decir que “Todo lo que sucedía era obra de Dios”.

Analizando este pensamiento, todo era gestado por la mano de Dios, lo bueno, pero también lo malo y en este aspecto entrarían: las malas cosechas, enfermedades, epidemias, etc…, y todas las desgracias serían un castigo divino por los pecados cometidos.

En esos tiempos, las practicas citadas aún siendo consideradas de peligrosas no dejarían de ser superstición y con una dudosa efectividad en su resultado, pues de ser así, estarían por encina del poder absoluto de Dios  -y ya hemos referido que eso era meramente impensable hasta el momento.

Con Santo Tomás de Aquino hay un cambio de paradigma, y el mal es directamente asociado a la figura del Diablo, y esta figura puede actuar también en la Tierra como hace Dios,pasando el Mal de ser un concepto etéreo o metafísico a uno real y físico. A partir de este modelo se crearía una guerra entre el Bien y el Mal (dualismo), y por asociación, las Bruixes (brujas) pertenecerían en ese momento al “bando” del Mal.

Las prácticas de la antigua superstición a raíz de aquí tomaron otro rumbo, son un verdadero peligro amparadas por el mismísimo Diablo y no cabe duda de su efectividad y maldad.

La inquisición poco a poco incidió en el pueblo la idea de que las culpables de todas las desgracias y catástrofes eran por medio de estas mujeres, amparadas bajo la protección del Diablo…. y el pueblo ignorante y temeroso acabó por creérselo.

La palabra Bruixa

La palabra bruixa, que pasaría después al Castellano y al Portugués es inexistente antes del s.XV, el término va ligado al propio fenómeno (Caza de Brujas). Anteriormente a este siglo estas mujeres eran conocidas como: hechiceras, sortílegas (de echar las suertes), adivinadoras o conjugadoras (sanar con conjuros). Todos estos apelativos fueron desapareciendo para unificarse en el término Bruixa y según la iglesia, de orden maléfico.

Algunas etimologías de las palabras relacionadas con la brujería*

Aragonés: Bruixa / Broixa – Bruixo – Bruixería
Catalán: Bruixa – Bruixot – Bruixeria
Español: Bruja – Brujo – Brujería
Gallego: Bruxa – Bruxo – Bruxaría
Leonés: Bruxiu / Bruxu – Bruxia / Bruxa – Bruxiería / Bruxería
Occitano: Bruèissa / Broisha – Bruèis / Broish – Brueissariá / Broisheria
Portugués: Bruxa – Bruxo – Bruxaria

Una raíz brux- / bruix- (de donde viene, por evolución fonética, el español moderno bruj-) es común a todas las lenguas latinas habladas en la Península Ibérica, incluido el occitano (aranés). Su origen es desconocido y la mayoría de los estudiosos consideran que viene de una antigua palabra prerromana.

Se han propuesto diferentes etimologías para esta raíz ibérica. Las dos más plausibles son:

Que esté relacionada con el nórdico antiguo brugga “hacer pociones” (de donde viene el inglés brew “elaborar cerveza, preparar el té”).
Que proceda del protocelta (lengua común hablada por todos los celtas antes de la separación en lenguas modernas: irlandés, galés, bretón, etc.) brixta “hechizo” (de donde deriva el nombre de la diosa gala Brixta o Bricta), brixtu “magia”.

Francés: Sorcière (bruja) – Sorcier (brujo) – Sorcellerie (brujería)
Inglés: Sorceress (bruja) – Sorcerer / Sorceror (brujo) – Sorcery (brujería)

Todos estos nombres proceden del francés, que a su vez es una evolución del latín sortiaria, “que echa las suertes” (de sortes “suertes”), lo que hacía referencia a una mujer que se dedicaba a la adivinación.

Para algunos estudiosos de la lengua vasca, la raíz latina sortes estaría también en el origen del vasco Sorgin / Sorginkeria (brujería).

Fuente: Artículo de Juankar Moreno en bruixesvallesmaresme.wordpress.com

El conjuro de las doce palabras redobladas

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El conjuro es un poderoso recurso para evitar o combatir la acción de fuerzas, tanto terrenas como sobrenaturales, contrarias a la integridad física o psicológica del hombre. Su forma de expresión consiste en un texto breve -sin considerar las repeticiones ceremoniales del mismo- la mayoría de las veces provisto de rima, único elemento métrico que subsiste en su estructura estrófica, salvo contadísimas excepciones de cuartetas bien conservadas. En el contenido predominan las invocaciones a Jesucristo, o a los arcángeles Gabriel y Miguel, o a la Virgen, o a los santos Cipriano y Silvestre, encontrándose también fórmulas basadas en números cabalísticos, en días de la semana con carácter mágico y en personajes míticos.

En consecuencia, la eficacia del conjuro alcanza a perros bravos, salteadores, fantasmas, brujos, diablos, y cualquier otro enemigo, todos los cuales suelen ocultarse al amparo de las sombras nocturnas para sorprender a viajeros incautos.

El ejemplo siguiente es uno de los más difundidos en Chile:

Padre San Silvestre,
alférez mayor,
cuídame mi casa
y todo el rededor
de hombre de mala intención.
Para el lado de la cordillera
está la cruz de Salomón.
Padre San Silvestre,
alférez mayor.

 Pero ningún conjuro tiene, en la práctica de nuestro folklore, el vigor y la penetración propios del denominado genéricamente doce palabras redobladas, título con cuyo adjetivo calificativo se indica el procedimiento reiterativo empleado obligatoriamente en su aplicación, y que consiste en añadir tras el enunciado de cada palabra, todas las anteriores, en orden descendente, como lo ilustra la versión aquí consignada:

Amigo, dígame una. Una no es ninguna, la Virgen parió en Belén y siempre ha quedado pura.
Amigo, dígame dos. Las dos tablas de la ley, por donde pasó Moisés. Una no es ninguna, la Virgen parió en Belén y siempre ha quedado pura.
Amigo, dígame tres. Las tres Marías. Las dos tablas de la ley, por donde pasó Moisés. Una no es ninguna, la Virgen parió en Belén y siempre ha quedado pura.
Amigo, dígame cuatro. Los cuatro elementos…  

(Sigue el mismo procedimiento hasta el final).

Amigo, dígame cinco. Las cinco llagas…
Amigo, dígame seis. Las seis candelas…
Amigo, dígame siete. Los siete sacramentos…
Amigo, dígame ocho. Los ocho coros…
Amigo, dígame nueve. Los nueve meses…
Amigo, dígame diez. Los diez mandamientos…
Amigo, dígame once. Las once mil vírgenes…
Amigo, dígame doce. Los doce apóstoles…

Y cuando se desea conferirle especial énfasis a este conjuro, se dice una decimotercera palabra, principalmente adecuada para desarmar al demonio:

Quien dijo doce que diga trece: que reviente ése.

Este fenómeno folklórico vive en todo el centro y sur del país, encontrándosele en el norte desde la provincia de Coquimbo, y haciéndose notable su cultivo en reductos campesinos de Santiago, Colchagua, Curicó, Talca, Maule y Ñuble.

En esta fuerza de conservación, fruto tradicional de una actitud de defensa del hombre, podrían encontrarse variadas fuentes interpretativas de la psicología y de las tendencias religiosas y supersticiosas de los chilenos, además del extraordinario significado de trayectoria temporal que encierra este hecho, uno de los más fuertes y tempranamente arraigados en los primeros momentos de gestación de nuestra nacionalidad, debido a su abundante uso por parte del conquistador hispánico y a su facilidad de diseminación.

Y aunque España sea el foco de procedencia, algunos de nuestros conjuros, como el paradigmático hispanoamericano de las doce palabras redobladas, remontan su estructura dialogada, su fórmula reiterativa, sus citas invocadoras y su probada eficacia, peninsularmente cristianizadas, a la vieja cultura persa, derramándose de ésta a las budista, musulmana y judía, hasta vaciarse en los moldes europeos.

Fuente: Artículo de la Enciclopedia Chilena.

Detenidas cuatro personas en Palma de Mallorca por estafar con ‘brujería’ 225.000 euros a una pareja

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Artículos incautados a los detenidos

Tres mujeres y un hombre, de nacionalidad española y de entre 40 y 50 años, han sido detenidos esta semana en Palma de Mallorca (Islas Baleares, España)  tras hacer creer a un matrimonio que tenían poderes de predicción y sanación, por lo que han cobrado una gran suma de dinero. Convencieron a la pareja de que su hijo estaba siendo perseguido por unas sombras o espíritus malignos, que podían causarle graves enfermedades e incluso la muerte.

Se les acusa de sendos delitos de estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal. Además de los detenidos, hay un quinto imputado.

Para evitar esos males y llegar a sanar debía ser atendido por una de las detenidas, de la que el resto eran discípulos, mediante un pago periódico de dinero a los ahora detenidos, que no cesaban de amedrentar y asustar al matrimonio denunciante con nuevos males. Las familias se conocían porque sus respectivos hijos iban al mismo colegio.

Para hacer frente a los numerosos pagos que hicieron las víctimas a los ahora detenidos, llegaron a solicitar cantidades de dinero a familiares, amigos e incluso a empresas crediticias y de financiación contrayendo una importante deuda a la que difícilmente pueden hacer frente llegando a estar totalmente arruinados. La suma que las víctimas del engaño abonaron a los delincuentes asciende a 225.000 euros. No se descarta que puedan aparecer nuevas víctimas de estos estafadores.

El matrimonio estaba totalmente mediatizado y condicionado por los detenidos a los que debían pedir permiso para llevar al niño al parque, a la playa e incluso salir al balcón de casa por temor a que la sombra maligna que le perseguía le alcanzara y le matara. Dichos requerimientos se hacían verbalmente y a través de Whatsapp en la que crearon un grupo o chat denominado “los sabios viejos” en el que al parecer también intervenían ángeles que comunicaban a los denunciantes los males de su hijo, los remedios a aplicar (burbujas de protección platino) y el coste de los mismos.

Los hechos se remontan a 2012 y las investigaciones – enmarcadas en la Operación Karmesite– se han desarrollado durante unos seis meses, tiempo necesario en comprobar los hechos y realizar un minucioso análisis de gran cantidad de recibos, cuentas corrientes y movimientos bancarios.

La Policía Nacional, en el marco de la investigación, ha practicado dos registros domiciliarios tras los que se intervinieron tres vehículos, numerosos efectos informáticos y electrónicos y variada documentación.

Fuente: Diario Ultima Hora.

Casas, negocios y terrenos de cultivo necesitan ser bendecidos y exorcizados

En las casas o negocios infestados por espíritus sólo hay tristeza

A lo largo de todo Chile son frecuentes los casos de infestaciones de casas, viviendas y negocios, a causa de algún trabajo de magia negra o maleficio lanzado por rivales, personas envidiosas o por actos de venganza laboral, sentimental o de cualquier otro tipo.

Asimismo se dan con relativa frecuencia casos en los que las maldiciones, males de ojo o trabajos de brujería se dirigen contra los terrenos, los predios de cultivo, las cosechas o los animales de granjeros y agricultores, para dañarles y/o arruinarles, haciendo estéril e infructuoso todo su gran esfuerzo y sacrificio.

En reiteradas ocasiones hemos tenido que intervenir con nuestra experiencia y profesionalidad en situaciones en las que a una persona o a una familia entera se les había realizado una magia negra, echando en su puerta, su jardín, su negocio o su terreno de cultivo tierra de cementerio, mezclada con aceite humano o con otras sustancias tales como bosta de caballo, de vaca o de otro animal, para causarle la más absoluta de las ruinas.

La tierra de cementerio es maligna, perjudicial y muy dañina, cuando es utilizada para rituales de magia negra. La tierra del cementerio está ‘cargada’ con la energía de los muertos que descansan en él, y con todos los dolores, penalidades, sufrimientos, tristezas y enfermedades que los difuntos tuvieron en vida.

Por ello, no es en absoluto extraño que, amparados y aprovechándose de este enorme poder energético, dicha tierra sea muy utilizada por brujos, brujas y practicantes de todo tipo de artes oscuras (en definitiva, magia negra en todo el sentido de la palabra), para hacer asimismo toda clase de trabajos negativos; por supuesto, y salvo casos muy especiales, siempre a petición y por encargo de una tercera persona.

Entre esos ‘trabajos’ se hallan ‘salar’ a las personas, ‘enterrarlas’ en esa tierra para causarles algún perjuicio, separar parejas, alejar a quienes causan problemas, rituales de ‘despojo’ (sacar a alguien de algún lugar: casa, trabajo…), hacer que las fortunas o bienes sean malgastados, o que las cosechas se arruinen o los animales enfermen a veces incluso hasta la muerte.

Brujos y brujas utilizan también esa tierra, tras ‘consagrarla’ en unas fechas muy concretas mediante antiguos y oscuros rituales, para provocar todo tipo de dolores, dolencias y enfermedades en las personas, por encargo de rivales en negocios o en asuntos amorosos y también por actos de venganza; y muchos otros rituales y objetivos que sería demasiado largo detallar aquí, pero que siempre tienen el mismo objetivo final y muy concreto: ocasionar daño.

Para evitar la ruina de las cosechas hay que exorcizar y bendecir la tierra

A veces lo que se pretende es arruinar cosechas enteras. Así, cuando un vecino quiere hacer un mal a otro vecino, trae tierra del cementerio y la esparce en la noche por las cuatro esquinas del sembrado; de este modo la siembra queda maleada y da muy poca producción. Sólo otro ejemplo: tirando huevos güeros a un papal, se logra que las papas de esa siembra salgan ciegas y den muy poca producción.

Tanto para sacar del interior de algo o de alguien a una entidad málefica que se ha apoderado momentáneamente de ese algo o alguien, como para limpiar de energías negativas y de malas influencias un lugar, una persona o un objeto, lo idóneo es realizar una ceremonia o un ritual de exorcismo.

Nosotros utilizamos un muy efectivo y también muy antiguo ritual, en latín y en castellano, denominado precisamente “curación de una casa infestada por el demonio”, y que pertenece al Manual Toledano-Mozárabe, casi cien años más antiguo que el primer Ritual Romano que usó la Iglesia católica. La realización de este ritual, junto con el rezo de oraciones y salmos, implica asimismo el uso de agua exorcizada y óleo consagrado, además de ciertos inciensos específicos.

Así pues, la limpieza espiritual de una casa, de un comercio, de un determinado lugar o de una persona, es un acto de exorcismo. Las infestaciones se producen cuando hay espíritus que inundan o invaden un lugar tratando de molestar a sus habitantes por haber recibido un mandato; es decir, que otras personas -habitualmente gente con conocimientos de magia negra- los han enviado allí con el fin de hacer daño, posiblemente por encargo de terceras personas. Es lo que se llama un ‘trabajo’ .

Cuando algo así sucede y dicho ‘trabajo’ resulta efectivo y empieza a ejercer sus malignos efectos, las cosas en esa vivienda y entre sus habitantes comienzan a andar mal. Se notan y/o detectan ‘cosas’ fuera de lo normal y comienzan a verse y sentirse determinados efectos negativos sin sentido en el entorno (dentro de la vivienda o en sus inmediaciones). Plantas que se secan, animales que cambian bruscamente de carácter, malos olores de origen desconocido, son algunos de esos síntomas que nos indican que algo no está bien y que la causa puede estar en la presencia de seres espirituales no gratos, que es necesario expulsar para que todo vuelva a la normalidad.

La solución más idónea para este tipo de situaciones y problemas tan desagradables, tanto para una casa, un negocio, una granja o un terreno de cultivo, es realizar una bendición, seguida de un ritual de exorcismo, como ya señalamos antes, muy antiguo y muy efectivo, para que esos espíritus infestadores  y ese contagio desaparezcan para siempre.

Josep Riera de Santantoni, parapsicólogo titulado, sanador espiritual y exorcista con más de 305 años de experiencia, está especializado en exorcismos y limpiezas de personas, viviendas y sembradíos y les ofrece sus servicios para resolver estos problemas. Con seriedad, profesionalidad, confidencialidad y eficacia totalmente garantizadas.

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“Si las miradas mataran…” Rituales sencillos para saber si se sufre de mal de ojo

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Si las miradas mataran… Tal y como dicta la conocida frase hecha, la tradición popular ha concedido un poder extraordinario a los ojos y la mirada a lo largo de la historia. Egipcios, turcos, hindús… todos estos pueblos y culturas han conferido a los ojos poderes sobrenaturales generación tras generación.

Hoy en día, una de las creencias más extendidas en este sentido es el mal de ojo. Éste se clasifica, además, en dos tipos: voluntario e involuntario. El mal de ojo consiste en la transmisión de energía negativa a la persona que lo padece por parte de alguien que le tiene envidia y celos. En el caso del mal de ojo involuntario esta energía se pasaría a la otra persona de forma inconsciente, mientras que en el mal de ojo voluntario se desea directamente el fracaso de la persona ‘odiada’.

Los supersticiosos apuntan que esta recepción de energía negativa puede manifestarse de muy diversas formas. Así, entre los síntomas considerados como motivo del mal de ojo se incluyen mareos, dolores musculares o cervicales, mala suerte en el amor o el trabajo, pereza, tropezones y golpes de forma habitual…

Pero, ¿cómo saber si sufres mal de ojo? Aquí presentamos los rituales más conocidos para responder a esta pregunta.

Agua y aceite de oliva, muy popular

Existen infinidad de rituales para saber si alguien sufre mal de ojo. Sin embargo, el más popular es el del agua y el aceite de oliva. La base de este ritual consiste en llenar un plato con agua, mojar el dedo corazón de la persona que podría estar afectada en aceite de oliva y dejar caer tres gotas en el plato. Si las gotas se mantienen enteras, no hay mal de ojo. Si en cambio se dispersan, el resultado de la prueba sería positivo.

Hay múltiples variantes para este ritual, pero todas ellas coinciden en la técnica y el resultado. Las variaciones afectan a los ‘complementos’ de la prueba. Así, algunos entendidos indican que la prueba se debe realizar con las puertas y ventanas cerradas; otros que al aceite debe añadírsele un mechón de pelo del afectado, en algunos caso se añade una oración y en otros se dice que se debe dar tres vueltas al plato sobre la cabeza del afectado tras verter el aceite.

Frotarse un huevo por el cuerpo

Otro de los rituales con mayor acogida para conocer si alguien es víctima de mal de ojo es el del huevo, que debe realizarse sólo martes o viernes. Consiste en frotar un huevo fresco de gallina por todo el cuerpo, desde la cabeza a los pies y estando completamente desnudo. A continuación se vierte el contenido en un vaso. Si la yema está en el fondo y la clara está limpia no hay mal de ojo. Si aparecen burbujas en el agua, sí hay mal de ojo. Este ritual tiene además numerosas connotaciones para los entendidos en función del color del agua, la forma de la yema y otros factores, que ofrecen más información sobre el posible mal de ojo.

Huevos, vinagre y sal

También el huevo es el protagonista de este tercer ritual. En este caso se debe verter vinagre en un plato hasta cubrir el fondo y colocarlo debajo de la cama. Antes de ir a dormir se verterá un huevo de gallina en el plato. Si a la mañana siguiente el huevo ha sufrido variaciones, el resultado de la prueba es positivo. Si por el contrario sigue intacto, no hay mal de ojo.

Debajo de la cama es de nuevo el escenario para otro de los rituales para conocer si alguien sufre mal de ojo. Este ritual consiste en llenar un plato con vinagre y sal gorda. El recipiente se sitúa debajo de la cama del posible afectado durante tres días y si transcurrido este tiempo la sal ha ‘subido’ por los bordes del plato, la persona sufre mal de ojo.

Sal y alcohol

Por último, existe otro ritual que utiliza sal pero en este caso combinada con alcohol. Se debe llenar un recipiente de barro o metal con alcohol y quemar el contenido. El presunto afectado debe derramar sal gorda en el fuego para conocer el resultado de la prueba. Si los chasquidos de la sal son fuertes, tiene mal de ojo, si son débiles, está sano.

Múltiples son los rituales existentes, sus variantes y las interpretaciones de los resultados. El desconocimiento existente en el pasado sobre dolencias como la depresión, el insomnio o la ansiedad, hicieron que la gente buscara una explicación a sus males en este tipo de creencias arraigadas todavía en una parte de la sociedad. Los rituales aquí presentados no suponen ningún perjuicio para la salud, y realizar la prueba no costará nada. Ahora bien, la recomendación para escépticos y para aquellos que quieran cerciorarse del origen de sus dolencias es fácil: visite a su médico.

Fuente: bekia.es

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Otros artículos que hemos publicado sobre este tema del mal de ojo:

https://eltemplodelaluzinterior.com/2008/06/10/que-es-el-mal-de-ojo/

https://eltemplodelaluzinterior.com/2010/09/18/sintomas-del-mal-de-ojo-y-tecnicas-para-detectarlo/

https://eltemplodelaluzinterior.com/2011/09/01/mas-de-la-mitad-de-los-rusos-cree-en-el-mal-de-ojo/

https://eltemplodelaluzinterior.com/entrevistas/mal-de-ojo-y-maleficios-mananeros-la-red/

El juicio que condenó a la poderosa sociedad de brujos de Chiloé

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Brujo volando. Grabado reproducido de Memoriachilena.cl

Suelen ser confundidas, pero ambas sociedades, estrictamente relacionadas entre sí, apuntaban a lo mismo. Tanto la ‘Recta Provincia’ como la ‘Mayoría’ son nombres dados a agrupaciones que en Chiloé se dedicaron a la impartición de una irregular justicia popular y también, según se acusó, a la brujería.

Tras la llegada de los españoles a la isla grande, el sincretismo católico colonial permeado por las tradiciones autóctonas fue desarrollando una serie de creencias entre los habitantes insulares, algunos de los cuales, incluso, pasaron de la superstición a la asociación sectaria, manifestada en los dos grupos mencionados.

Estos apartados de la masa fueron sinónimo de hechizos, autoritarismo y muerte a fines del siglo XIX, lo que les llevó a ganarse un respeto mucho más cercano al miedo que a la reverencia entre los chilotes. Hasta nuestros días, su leyenda es ampliamente conocida en el sur del país.

La ‘Mayoría’, se dice, fue un juzgado de brujos autodefinido como tribunal de la raza indígena. Una suerte de organismo destinado a “dictaminar sobre la suerte que correrán los ofensores de sus leyes, ya sean éstos adeptos o profanos”, explica el Diccionario de la Brujería en Chiloé  del investigador Manuel Romo Sánchez, director de la revista digital Archivo Masónico.

En tanto, la ‘Recta Provincia’ (nombre esparcido en literatura y otras expresiones), en base al mismo codificador anterior, fue una asociación secreta, compuesta en su generalidad de indígenas, y que tenía por objeto castigar a los que hacían mal, generalmente con la muerte, aunque también con el exilio.

Para hacer efectivas las penas tenían cabildos o corporaciones, los que autónomamente nombraban a sus jefes con el nombre de ‘reparadores’. Ellos se supeditaban a las directrices de un rey de la ‘Recta Provincia’, regulador de la administración de los distintos territorios.

“Tienen además sus curanderos para aplicar remedios a alguna persona enferma y cobrar sus derechos por la curación. Esto es lo más inhumano y terrible de esta sociedad de hechiceros. Se valen de venenos que es la medicina más común para castigar a los que se muestran rebeldes a obedecer o pertenecer a la brujería, o para efectuar una venganza que cualquiera solicita, con tal que le den alguna recompensa en dinero. Hacen creer también a los ignorantes que los que pertenecen a la sociedad pueden transformarse en seres irracionales que les pueden hacer muchos males a los que se resistan a obedecer a sus jefes”, agrega el diccionario.

En suma, una compleja organización que fue parcialmente desmantelada durante el famoso ‘Juicio a los brujos de Chiloé’.

HECHICEROS CASTIGADOS POR LA JUSTICIA
En 1880, el gobernador (considerado a su vez intendente) Martiniano Rodríguez decidió enjuiciar a esta sociedad mística establecida en Chiloé luego de la recopilación de una serie de testimonios que daban cuenta de las fechorías y la sumisión que causaban entre sus pares.

Ramón Espech, cronista y funcionario de gobierno en aquellos años de juicio -citado en una investigación relativa al caso publicada por la Dibam-, escribió en torno al curso de la acción punitiva que Martiniano Rodríguez ordenó una redada de los individuos calificados como miembros de las sectas, entre ellos machis y curanderos, principales sospechosos.

“Impartió a las autoridades subalternas del archipiélago la orden de que en un día dado hiciesen una recogida de todos los brujos y se los remitiesen a Ancud, con todos sus trebejos, yerbas, que debían servir de cuerpo del delito. Llegados que fueron se encerró con ellos y, uno a uno, fueron convencidos breve y sumariamente de la impotencia de su institución”, reza la reproducción.

Así, en el curso de las investigaciones judiciales, se logró establecer o confirmar lo que se presumía. Estos ‘hechiceros’ habían creado una organización que denominaban ‘Recta Provincia’, cuyos objetivos y extensión fueron expuestos en el proceso respectivo, que resolvió, literalmente:

CIRCULAR N° 294:
Ancud, Abril 7 de 1880.
Con esta fecha he decretado lo que sigue:
1° Considerando que es una práctica constante en la provincia la deserción de los habitantes de ella que son llamados al servicio militar;
2° que a este delito contribuyen diariamente los muchos que se prestan para fomentarlo, ocultando a los desertores;
3° que en esta misma falta se está incurriendo respecto de los machis i brujos a quienes persigue la autoridad;
4° que es indispensable poner término a estos abusos que relajan seriamente la administración pública;
Decreto:
1° Toda autoridad administrativa de la provincia cuidará de aprender (sic) y remitir a disposición del Intendente a los desertores de la compañía llamada al servicio activo.
2° A los machis, brujos o hechiceros con el carácter de tales.
3° A los individuos que oculten a unos u otros, o los acepten en sus casas sin dar parte a la autoridad. Todos estos deben ser preferidos para el servicio.
Anótese y transcríbase.
Al transcribir a U. el presente decreto, le recomiendo mui encarecidamente que haga lo posible porque sea conocido por todos sus subordinados.
Dios gue. a Ud. .
Luis M. Rodríguez. (En «El Liberal» N° 75, Ancud, 9 de Abril de 1880).

Tras el juicio, que se hizo bajo el cargo de asociación ilícita, la poderosa organización de brujos se desarticuló y cayó poco a poco en el olvido, reseña el portal Memoria Chilena.

Sin embargo, con el tiempo, el imaginario popular tejería una serie de mitos y leyendas relacionadas con la brujería, las cuales aún sobreviven y se encuentran profundamente arraigadas en la cultura de Chiloé y sus alrededores, donde todavía, más de alguno, aún cree en el señorío de la ‘Mayoría’ y la ‘Recta Provincia’.

Fuente: BioBioChile http://www.biobiochile.cl/2014/11/01/el-juicio-que-condeno-a-la-poderosa-sociedad-de-brujos-de-chiloe.shtml

Magia negra, el arma política secreta contra los independentistas

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¿Se imaginan que se tratase de justificar un brote independentista a través de la magia negra? Intentar controlar las tendencias y opiniones políticas de los ciudadanos a través del miedo, pero no con el miedo actual –y habitual– al qué pasará si gana el otro –siempre mejor que afrontar el qué harán de ser ellos–. Imagínense hacerlo mediante brujas, apariciones fantasmales y demás representaciones características de la brujería, como gancho clave para que los votantes se anexionen a determinadas corrientes ideológicas.

Plantearse algo así en pleno debate sobre la celebración o no de la consulta catalana (en España), podría sonar a sorna si pensamos que hoy los ciudadanos pueden acceder –otra cosa es que lo hagan– a cualquier tipo de información que les ayude a ampliar sus opiniones y solventar posibles dudas sobre qué posturas son las que más se amoldan a sus creencias y deseos –aunque tengan que buscar a fondo– antes de posicionarse.

Pero en la década de los 70, los habitantes de Irlanda del Norte no tenían acceso a todo tipo de informaciones y podían ser influenciados con argumentos de todo tipo: incluidos los espirituales.

Al menos así lo plantea el profesor de la Universidad de Sheffield Richard Jenkins en su libro Black Magic and Bogeymen: Fear, Rumour and Popular Belief in the North of Ireland 1972-74 (Cork University Press), dónde explica que la inteligencia británica acusó a los movimientos independentistas de utilizar magia negra para atraer a la población a su postura.

Como explica Henry McDonald, corresponsal de The Guardian en Irlanda, en el libro se plantea que “la inteligencia militar británica en Irlanda del Norte utilizó temores sobre posesiones demoníacas, misas negras y brujería como parte de una guerra psicológica contra los grupos armados emergentes en los disturbios en la década de 1970”.

Una campaña propagandística paranormal

A través de declaraciones de diferentes oficiales, e incluso del jefe de “operaciones negras” del ejército en Irlanda del Norte, el capitán Colin Wallace, el libro ahonda en los denominados por la inteligencia militar británica “ataques paramilitares a través de lo paranormal”,

El ejército se encargó de filtrar a la prensa historias relacionadas con misas negras y rituales satánicos para generar la paranoia social de que los grupos paramilitares habían convocado al diablo para ganar adeptos. Toda una campaña de propaganda para la que no dudaron incluso en colocar velas invertidas y crucifijos en los edificios abandonados en algunas de las zonas de guerra de Belfast.

Una población creyente en las “fuerzas oscuras”

Jenkins explica que los rumores de magia negra no pueden entenderse sin tener en cuenta un enfoque multidisciplinario, incluyendo en su análisis perspectivas y pruebas comparativas de la antropología, la sociología, el folclore y los estudios de los medios de comunicación. Lo que ayuda a comprender desde diferentes ángulos cómo los rumores de magia negra pudieron calar en determinados sectores de la población.

El hecho de que la Iglesia, tanto católica como protestante, no negase la existencia de este tipo de manifestaciones, hacía mucho más sencillo transmitir, en una población eminentemente religiosa, la idea de que los movimientos paramilitares emergentes, así como las campañas de violencia y asesinatos que tuvieron lugar, “había desatado las fuerzas del mal en la sociedad de Irlanda del Norte”.

“Estábamos buscando algo que aborreciesen las dos comunidades y, al mismo tiempo, algo que los paramilitares no podían justificar”, declara el capitán Wallace en sus charlas con Jenkins.

De este modo, comenzaron a relacionar asesinatos y torturas con rituales satánicos, de tal forma que una población especialmente devota y creyente como la irlandesa pudiese creer realmente que la violencia paramilitar tuviese su origen en la magia negra y las “fuerzas del mal”.

La magia negra no explicaba todo

No sólo eso, como explica el autor, más allá de las creencias religiosas, la campaña de propaganda de la inteligencia militar británica intentó relacionar que las circunstancias de pobreza que rodeaban a los ciudadanos, como la falta de trabajo y alimentos, eran también consecuencia de algo sobrenatural.

Pero además de la religión o la situación socioeconómica, el autor también destaca que la inteligencia militar supo explotar el miedo al satanismo alimentado por exitosas películas de la época como La novia del diablo (Terence Fisher, 1968) o El Exorcista (William Friedkin, 1973). No se les escapaba una.

En opinión de Jenkins, Wallace y la unidad política de información tenían dos objetivos principales: animar a una población creyente a pensar que los disturbios habían abierto una puerta a las “fuerzas oscuras” para frenar su activismo, y culpar a los paramilitares por su implicación en los mismos.

Fuente: elconfidencial.com