Archivo de la categoría: 01-Relatos y escritos enviados por los lectores

Gracias a Dios y a la Medalla de San Benito

Fernando nos envía estas líneas, que con agrado destacamos aquí:

Me regalaron con mucho amor y buenas intenciones la medalla de San Benito, a los 2 días con mi esposa nos enteramos que íbamos a tener un hijo, después de que por varios años ella no podía tener hijos, por un problema de trompas; ahora el doctor dijo que Dios quiere darnos un hijo y no tiene explicación científica o lógica. Doy gracias, por haber recibido esta recompensa de Dios.

Dios, el Diablo y el ingeniero

Al fallecer, un ingeniero se reportó a las puertas del cielo. San Pedro vio su archivo y , seguramente debido a una confusión, expresó:

– ¡Ah, eres un ingeniero! Estás en el lugar equivocado.

El ingeniero se fue a tocar la puerta del infierno, donde le dieron alojamiento. Poco tiempo pasó y el ingeniero, cansado de padecer las miserias del infierno, se puso a construir mejoras.

Al cabo de unos días ya había implementado sistema de calidad ISO 9000, sistema de monitoreo de cenizas, aire acondicionado, inodoros con drenaje, escaleras eléctricas, equipos electrónicos, red de telecomunicaciones, programas de mantenimiento predictivo y sistemas de control visual; obras que lógicamente, concedieron una muy buena reputación al ingeniero.

Un día Dios le habló al Diablo por teléfono y, con tono de sospecha, le dijo:

– ¿Y qué, Luci… cómo han estado por allá en el infierno?

El diablo le respondió con el mayor ímpetu:

– Estamos de maravilla, viejo. Ya tenemos ISO 9000, sistema de monitoreo de cenizas, aire acondicionado, inodoros con drenaje, escaleras eléctricas, equipos electrónicos, red de telecomunicaciones, programas de mantenimiento predictivo y sistemas de control visual, mi dirección del mail es Satan@infierno.com, y no sé cuál pueda ser la siguiente sorpresa del ingenie…

– ¿Qué? ¿Tienes un ingeniero? ¡Eso es un error! ¡Nunca debió haber llegado ahí un ingeniero. Me lo mandas para acá de inmediato!

-Ni lo sueñes -contestó el diablo-. Ya me gustó tener un ingeniero en la organización, y me voy a quedar con él ¡eternamente!

Respondió Dios, encolerizado:

– ¡Mándalo para acá…. o te demando!

El diablo, con la visión nublada de tan tremenda carcajada que soltó, le contestó a Dios:

– Sí…, cómo no… pero dime, sólo por curiosidad…. ¿de dónde vas a sacar  un abogado?

(Gracias a Miguel S., que nos ha enviado este divertido texto).

Sanciones a hechiceros…¿sanciones a la Iglesia?

Alberto Hern nos remite este interesante comentario al artículo ‘Los brujos, obligados a cumplir en México’, que con gusto destacamos aquí:

Es muy interesante que la suprema corte (de México) sancione ‘hechiceros no efectivos’. Sin embargo, ésto está sujeto a una gran subjetividad, lo cual pues ya se ha vuelto costumbre en México. Imaginen por ejemplo a una Iglesia establecida como la católica, donde hay fieles que visitan satuarios como ‘La Villa´, donde está la imagen de la Virgen de Guadalupe, donde abiertamente se hace negocio con imágenes religiosas de toda índole que la gente compra ya sea como recuerdos o como reliquias. O la sola visista al lugar donde se piensa que al visitarse se podrá curar del alguna enfermendad o que podrá conseguir un trabajo.

La Iglesia invoca a Dios , a ángeles y a santos para conseguir bienestar ya sea espiritual, físico o económico y si el feligrés no obtiene lo que pensaba que iba a conseguir, pues nadie acusa a la Iglesia de fraude. Los ‘brujos’ generalmente hacen lo mismo, sólo que sin el aval de una institución como la iglesia: invocan a Dios, a ángeles, a santos, usan yerbas como los católicos el domingo de ramos, queman inciensos, utilizan aceites como los católicos en misas de sanación, etc.

¿Cuál sería el criterio para saber qué ritual e invocación es realmente efectivo y cuál podría ser catalogado de fraude? Últimamente, desde que en México el partido que gobierna es conservador, derechista, éste se ha dedicado a atacar las libertadaes fundamentales de los ciudadanos, tales como la libertad de creencias, la libertad de vivir su sexualidad o de plan de vida, invocando ‘los valores tradicionales’ -de ellos, por supuesto-. Creo que debemos tener cuidado con medidas como ésta. Imagínense una corte diciendo en qué puedo creer o no creer, en quién puedo confiar o no, con quién puedo tener relaciones sexuales o no, si debo de tener hijos o no, este asunto es más peligroso de lo que parece a primera vista.

Es cierto que (en ocasiones) parece que el brujo se aprovechó de su cliente, pero lo mismo se podría decir de quien come en un restaurante modesto y un día se le ocurre comer en un restaurante de lujo, donde el costo de la comida tal vez sea de 3 meses de sueldo. ¿Se podría acusar a tal restaurante de fraude o de haber abusado de su cliente? Sería bueno que la corte se defina como completamente objetiva, libre de prejuicios y que sus decisiones se basen en lo científico; entonces sí podrían decir que los brujos o religiones son un fraude y podrían imponer sanciones a ambos, no sólamente a unos y a otros no.

El espejo de la diosa

Se cuenta que la diosa Venus tenía un espejo donde se miraba y estudiaba todas sus actitudes; pero un día se le cayó de las manos y se rompió en muchos pedazos.

Al ruido que el espejo produjo en su caída acudieron las ninfas de la diosa, tomando, cada una de ellas, un pedazo del espejo roto.

Al cabo de un tiempo, las hermanas sirvientas de Venus se dispersaron por el mundo, y cada cual se vanagloriaba de poseer el espejo de la diosa.

Pero un sabio que había recorrido varias comarcas, quedóse maravillado ante la posibilidad de que tuviera tantos espejos como ninfas la diosa Venus. Y para saber la verdad interrogó a una de ellas:

– Dime, ninfa encantadora, ¿es verdad que posees el espejo de la diosa Venus?

– Sí – contestó la doncella.

– ¿Y cuántos espejos tenía tu señora? – objetó de nuevo el sabio altamente sorprendido.

– Uno solo.

– Y, ¿cómo se explica que sean muchas las ninfas que se vanaglorien
de tener el espejo de la diosa Venus?

– No. El espejo de nuestra señora se hizo añicos un día al caer al suelo,
y nosotras, afanosas de poseer algo de ella, tomamos cada cual un
pedazo del espejo roto – replicó la hermosa joven.

– Así, pues, lo que vosotras poseéis es un trozo del espejo roto y no
un espejo cada una. ¿No es así?

– Así es – respondió la ninfa, algo sonrojada.

Y entonces, el sabio comprendió la elevada enseñanza que encerraba la leyenda, puesto que le hizo ver la clara verdad de las cosas.

(Gracias, Pilar, por esta valiosa aportación).

Agradecimiento por una sanación

Doña Luisa XX  (omitimos el apellido para resguardar su privacidad) nos envía este mensaje desde España, que con gusto reproducimos:

Buenos días Josep y Aguamarine.

Quiero agradecerles su trabajo en mi caso; no importa la tardanza, todo sucede cuando es momento apropiado.

Mis cambios son espectaculares, quería mencionarles que las primeras veces que hacía el ritual de sanación y liberación, de mi cabeza veía salir velos negros y otras cosas con formas diabólicas, siempre tuve la capacidad de ver cosas… pero nunca tantas juntas. Cada vez veo menos, a veces no sale nada, pero interiormente mi cambio es grande, en cuanto a actitud y sobre todo en pensamientos positivos; mi espíritu de lucha es bueno ahora, antes no existía; soy mucho más positiva, humana y amorosa que antes.

Gracias por todo y que Dios les bendiga.