Archivo de la categoría: 01-Relatos y escritos enviados por los lectores

Una historia sobre el uso de la Cruz de Caravaca en México

Albert B., desde Inglaterra, nos envía este texto, que con gusto reproducimos en esta sección de testimonios e historias de los lectores.

Quisiera compartir con ustedes una historia que leí acerca del uso de la Cruz de Caravaca en México, ojalá les guste, a mí me fascinó.

No es probable que una bruja o curandera ponga fuera de su casa un anuncio acerca de su profesión, a diferencia de los médicos. Pero si usted conduce por una calle y ve una fila de gente fuera de una casa, usted suponer que alguien está vendiendo tortillas o que es la casa de una ‘curandera’. Si también practican brujería, nadie sabe. Independientemente de si usted cree en la brujería, lo cual es algo personal, hay historias que son una maravilla.

Joel es un primo de mi esposa ‘Chela’. Cuando Chela era una niña Joel solía andar por ahí con su papá, ayudándole con su negocio y los productos y era un poco como uno de su familia. Joel es un individuo agradable. Hasta hace poco tiempo él acarreaba la madera de construcción para su patrón, le servía de chofer, y/o hacía uno que otro trabajo raro para él. Joel es delgado, algo guapo, con el pelo ondulado, tez clara y tiene ojos azules. Él es un buen padre y marido; es decir, él cuida de su familia.

Hace menos de dos años de Joel se enfermó. Él pasó muchas de horas en cama y gastó mucho dinero en doctores y medicinas. Los doctores no podían, al parecer, diagnosticar su enfermedad, y él perdía el peso de vez en cuando podía salir de la cama. Cuando él intentaba conducir su carro, él tenía salirse del camino y estacionarse debido a vértigos. Después de un año de esta condición progresivamente peor, su hermano sugirió que él viera a una curandera que también practicaba brujería. En principio, Joel, siendo una persona algo racional y religiosa pensó que la idea era una tontería. Sin embargo, como su condición empeoró, él finalmente accedió.

Cuando visitaron a la curandera, ella dijo que un doctor no podría ayudarle, que un vecino era el problema, que probablemente había pagado a alguien para hacerle un trabajito (echarle un hechizo). Joel encontró esto difícil de creer porque él no creía que tuviera algún vecino que hubiera podido pudo hacer tal cosa. Ella le dijo que tenía que usar calcetines y la ropa interior rojos y al revés. Aunque el hermano de Joel tenía mucha confianza en la ‘ bruja’, Joel no. Sin embargo, él compró los calcetines y los calzoncillos rojos y los usó.

Ella también preparó una ‘ cruz de caravaca’ , especialmente para él, y le dijo que la colgara de su cuello con un cordón rojo. Él hizo como le dijeron y se comenzó a sentir mucho mejor, a caminar, trabajar y comer. Pasó el tiempo y un día mientras estaba en el mercado local él comenzó a sentirse terriblemente mal. Empezó a tener dificultades para respirar, como si lo estrangularan. Llamó a su hermano porque él no podía conducir. Su hermano trajo a la curandera al mercado. Él intentó explicar cómo se sentía. Ella no se explicaba qué estaba mal. “¿Usted está usando sus calcetines rojos? ” ” Sí.” ” ¿Usted está usando sus calzoncillos rojos? ” ” Sí.” ” ¿Trae la cruz? ” ” Sí, aquí está.” Él la tomo del cordón de dentro de su camisa. Ella se hizo para atrás con sorpresa. ” ¿Por qué trae la cruz de caravaca con un cordón negro si le dije que utilizara uno rojo? ‘ ” El cordón rojo se rompió y no tenía otro rojo”, respondió él.

Ella hizo que se quitara la cruz y la tomó. Ella comenzó a pedir que los malos espíritus’ lo dejaran, con una especie como de ritual. La garganta de Joel comenzó a relajarse y él comenzó a respirar normalmente y se sintió mucho mejor. ” ¿Usted quisiera que le regrese el trabajo al responsable? ” Joel, siendo un individuo bondadoso le contestó: ” No, sólo quiero estar bien.”

Sin embargo, al poco tiempo un vecino cercano murió. Joel se preguntaba si la ‘ bruja’ tenía que ver con eso. De todas formas, ése fue e el final de su enfermedad. Para ‘Chela’ eso era una tomada de pelo, y cuando ella ve a Joel ella le pregunta si él todavía está usando sus calcetines y ropa interior rojos.

Un mal aspecto de la brujería en México es que algunas personas tienden a culpar de cualquier desgracia a alguien más, diciendo que alguien los embrujó. Esto crea mucha animosidad. No piense que esto es raro. Es muy común aunque no muy sabido, incluso entre buenos católicos. De hecho, la creencia en lo sobrenatural está mezclada con su creencia de la iglesia de maneras que son increíbles. La influencia de las creencias antiguas -lo prehispánico-, todavía existe. Si usted anda viajando por México, más vale que sea amable, de manera especial con las señoras mayores. ¡No le cuesta nada!

Gracias a Dios y a la Medalla de San Benito

Fernando nos envía estas líneas, que con agrado destacamos aquí:

Me regalaron con mucho amor y buenas intenciones la medalla de San Benito, a los 2 días con mi esposa nos enteramos que íbamos a tener un hijo, después de que por varios años ella no podía tener hijos, por un problema de trompas; ahora el doctor dijo que Dios quiere darnos un hijo y no tiene explicación científica o lógica. Doy gracias, por haber recibido esta recompensa de Dios.

Dios, el Diablo y el ingeniero

Al fallecer, un ingeniero se reportó a las puertas del cielo. San Pedro vio su archivo y , seguramente debido a una confusión, expresó:

– ¡Ah, eres un ingeniero! Estás en el lugar equivocado.

El ingeniero se fue a tocar la puerta del infierno, donde le dieron alojamiento. Poco tiempo pasó y el ingeniero, cansado de padecer las miserias del infierno, se puso a construir mejoras.

Al cabo de unos días ya había implementado sistema de calidad ISO 9000, sistema de monitoreo de cenizas, aire acondicionado, inodoros con drenaje, escaleras eléctricas, equipos electrónicos, red de telecomunicaciones, programas de mantenimiento predictivo y sistemas de control visual; obras que lógicamente, concedieron una muy buena reputación al ingeniero.

Un día Dios le habló al Diablo por teléfono y, con tono de sospecha, le dijo:

– ¿Y qué, Luci… cómo han estado por allá en el infierno?

El diablo le respondió con el mayor ímpetu:

– Estamos de maravilla, viejo. Ya tenemos ISO 9000, sistema de monitoreo de cenizas, aire acondicionado, inodoros con drenaje, escaleras eléctricas, equipos electrónicos, red de telecomunicaciones, programas de mantenimiento predictivo y sistemas de control visual, mi dirección del mail es Satan@infierno.com, y no sé cuál pueda ser la siguiente sorpresa del ingenie…

– ¿Qué? ¿Tienes un ingeniero? ¡Eso es un error! ¡Nunca debió haber llegado ahí un ingeniero. Me lo mandas para acá de inmediato!

-Ni lo sueñes -contestó el diablo-. Ya me gustó tener un ingeniero en la organización, y me voy a quedar con él ¡eternamente!

Respondió Dios, encolerizado:

– ¡Mándalo para acá…. o te demando!

El diablo, con la visión nublada de tan tremenda carcajada que soltó, le contestó a Dios:

– Sí…, cómo no… pero dime, sólo por curiosidad…. ¿de dónde vas a sacar  un abogado?

(Gracias a Miguel S., que nos ha enviado este divertido texto).

Sanciones a hechiceros…¿sanciones a la Iglesia?

Alberto Hern nos remite este interesante comentario al artículo ‘Los brujos, obligados a cumplir en México’, que con gusto destacamos aquí:

Es muy interesante que la suprema corte (de México) sancione ‘hechiceros no efectivos’. Sin embargo, ésto está sujeto a una gran subjetividad, lo cual pues ya se ha vuelto costumbre en México. Imaginen por ejemplo a una Iglesia establecida como la católica, donde hay fieles que visitan satuarios como ‘La Villa´, donde está la imagen de la Virgen de Guadalupe, donde abiertamente se hace negocio con imágenes religiosas de toda índole que la gente compra ya sea como recuerdos o como reliquias. O la sola visista al lugar donde se piensa que al visitarse se podrá curar del alguna enfermendad o que podrá conseguir un trabajo.

La Iglesia invoca a Dios , a ángeles y a santos para conseguir bienestar ya sea espiritual, físico o económico y si el feligrés no obtiene lo que pensaba que iba a conseguir, pues nadie acusa a la Iglesia de fraude. Los ‘brujos’ generalmente hacen lo mismo, sólo que sin el aval de una institución como la iglesia: invocan a Dios, a ángeles, a santos, usan yerbas como los católicos el domingo de ramos, queman inciensos, utilizan aceites como los católicos en misas de sanación, etc.

¿Cuál sería el criterio para saber qué ritual e invocación es realmente efectivo y cuál podría ser catalogado de fraude? Últimamente, desde que en México el partido que gobierna es conservador, derechista, éste se ha dedicado a atacar las libertadaes fundamentales de los ciudadanos, tales como la libertad de creencias, la libertad de vivir su sexualidad o de plan de vida, invocando ‘los valores tradicionales’ -de ellos, por supuesto-. Creo que debemos tener cuidado con medidas como ésta. Imagínense una corte diciendo en qué puedo creer o no creer, en quién puedo confiar o no, con quién puedo tener relaciones sexuales o no, si debo de tener hijos o no, este asunto es más peligroso de lo que parece a primera vista.

Es cierto que (en ocasiones) parece que el brujo se aprovechó de su cliente, pero lo mismo se podría decir de quien come en un restaurante modesto y un día se le ocurre comer en un restaurante de lujo, donde el costo de la comida tal vez sea de 3 meses de sueldo. ¿Se podría acusar a tal restaurante de fraude o de haber abusado de su cliente? Sería bueno que la corte se defina como completamente objetiva, libre de prejuicios y que sus decisiones se basen en lo científico; entonces sí podrían decir que los brujos o religiones son un fraude y podrían imponer sanciones a ambos, no sólamente a unos y a otros no.

El espejo de la diosa

Se cuenta que la diosa Venus tenía un espejo donde se miraba y estudiaba todas sus actitudes; pero un día se le cayó de las manos y se rompió en muchos pedazos.

Al ruido que el espejo produjo en su caída acudieron las ninfas de la diosa, tomando, cada una de ellas, un pedazo del espejo roto.

Al cabo de un tiempo, las hermanas sirvientas de Venus se dispersaron por el mundo, y cada cual se vanagloriaba de poseer el espejo de la diosa.

Pero un sabio que había recorrido varias comarcas, quedóse maravillado ante la posibilidad de que tuviera tantos espejos como ninfas la diosa Venus. Y para saber la verdad interrogó a una de ellas:

– Dime, ninfa encantadora, ¿es verdad que posees el espejo de la diosa Venus?

– Sí – contestó la doncella.

– ¿Y cuántos espejos tenía tu señora? – objetó de nuevo el sabio altamente sorprendido.

– Uno solo.

– Y, ¿cómo se explica que sean muchas las ninfas que se vanaglorien
de tener el espejo de la diosa Venus?

– No. El espejo de nuestra señora se hizo añicos un día al caer al suelo,
y nosotras, afanosas de poseer algo de ella, tomamos cada cual un
pedazo del espejo roto – replicó la hermosa joven.

– Así, pues, lo que vosotras poseéis es un trozo del espejo roto y no
un espejo cada una. ¿No es así?

– Así es – respondió la ninfa, algo sonrojada.

Y entonces, el sabio comprendió la elevada enseñanza que encerraba la leyenda, puesto que le hizo ver la clara verdad de las cosas.

(Gracias, Pilar, por esta valiosa aportación).

Agradecimiento por una sanación

Doña Luisa XX  (omitimos el apellido para resguardar su privacidad) nos envía este mensaje desde España, que con gusto reproducimos:

Buenos días Josep y Aguamarine.

Quiero agradecerles su trabajo en mi caso; no importa la tardanza, todo sucede cuando es momento apropiado.

Mis cambios son espectaculares, quería mencionarles que las primeras veces que hacía el ritual de sanación y liberación, de mi cabeza veía salir velos negros y otras cosas con formas diabólicas, siempre tuve la capacidad de ver cosas… pero nunca tantas juntas. Cada vez veo menos, a veces no sale nada, pero interiormente mi cambio es grande, en cuanto a actitud y sobre todo en pensamientos positivos; mi espíritu de lucha es bueno ahora, antes no existía; soy mucho más positiva, humana y amorosa que antes.

Gracias por todo y que Dios les bendiga.

Una insólita experiencia con el Culebrón

Nuestro lector Jorge nos envía este relato, que con gusto destacamos aquí:

Hola, hoy justamente hablábamos con la abuela de mi esposa sobre este tema y ella nos contó una historia, que me parece que debo contársela. Ella dice que cierto día cuando era pequeña y mientras se encontraba de visita en casa de una familia conocida en un lugar que se ubicaba cercano a Cabrero, región del Bio Bio, fue al río a refrescarse con la niña de la casa.

Camino al río a ella le llamó mucho la atención una especie de silbido que de cuando en vez se escuchaba. Fue tanta su curiosidad que decidió preguntarle a la niña que la acompañaba qué era ese sonido. La niña muy relajada y con gran soltura le dijo que se trataba de un Culebrón que se encontraba cerca de ese lugar cuidando el entierro de un tesoro.

Acto seguido la niña le ofrece ir a conocer al Culebrón, a lo que la abuela (en ese entonces una adolescente) accede con gran curiosidad. Al llegar al lugar pudo apreciar una gran roca rodeada por una enorme serpiente cuyo diámetro, por lo que pude deducir luego de algunas preguntas, era mayor que el de una pelota de fútbol. Otro aspecto que le llamó la atención era su cara que se parecía a la de un pez y que al abrir su boca emitía un gran silbido o chillido.

El lugar estaba cercado perimetralmente por alambres de púa para evitar que alguien se acercara al animal. Ante este espectáculo la abuela-niña le dice a la niña que la llevó al lugar que arranquen pues esa “cosa ” podía atacarlas, a lo que la niña respondió que el Culebrón nunca se ha movido de ese lugar ya que cuida un tesoro que estaba bajo la roca.

Luego, con la curiosidad viva siguió preguntando sobre el Culebrón y le contaron que “hasta balazos le han corrido” pero estos rebotaban en su piel. Incluso hubo una expedición militar que trató de matar al animal pero ésta no pudo hacer nada.

De eso han pasado muchísimos años, pero espero que ese animal siga alimentando ilusiones y creencias que tanto enriquecen nuestra cultura popular.

Testimonio real de una lectora sobre la forma de actuar de un “pseudo-sanador y exorcista” mediático

Una de nuestras pacientes y lectora de este blog nos ha enviado este artículo de opinión, relato y testimonio totalmente real, que publicamos por considerarlo de interés general. Nos ha pedido que lo firmemos con el seudónimo de ‘Noche Lunar’, y así lo hacemos.

“Yo he sido una de las personas bendecidas por Dios y el Universo de haber puesto en mi camino a don Joseph y a su señora. Él es sanador espiritual y exorcista laico, y ella una vidente y maga blanca. Ambos me han ayudado de forma incondicional en mi camino de sanación y crecimiento espiritual. Gracias a ellos estoy sanada y limpia. Soy también una de las personas que lamentablemente y antes de conocerles, había acudido  a un supuesto “sanador-parasicólogo” que se publicita mucho en televisión, sin obtener ningún resultado. Y puedo dar fe que las técnicas de sanación y limpieza de ese “exorcista mediático y televisivo” no son válidas ni ayudan a acabar con el problema real que uno tiene. En ningún momento sentí cambios ni mejorías en mí; a mí me dejó igual que estaba antes, o incluso peor, porque me hizo creer que ya no tenía dicho problema.

“Aprovecho este espacio que se me brinda para dar a conocer mi historia y compartirla con todos los lectores de este blog.

“Hace unos años atrás empecé a experimentar algo totalmente extraño e inusual en mi vida. De un momento a otro todo parecía desmoronarse, no tenía trabajo, ni plata… Empecé a experimentar una depresión muy fuerte, pero ningún psicólogo, psiquiatra o pastillita hacía que me sintiera mejor. Me dolía todo el cuerpo, empecé a dormir mal, tener sueños muy reales que me agotaban energéticamente, despertaba toda adolorida y sin ganas de nada, sólo de dormir más. Empecé a tener problemas con mi familia, amigos, mi autoestima estaba baja, porque no me sentía yo, estaba insegura de todo, de lo que hablaba (se me olvidaban las palabras, no era capaz de hilar algunas ideas, me sentía tonta), me insegurizaba salir a la calle, empecé a tener crisis de angustia, no quería sociabilizar ni ver gente…

“Todo esto se sumaba a la gran pena que sentía por una ruptura del tipo sentimental con alguien que quería mucho, y que él a mí me quería más aún. Estábamos juntos, bien, pero de un día para otro y sin darme cuenta, me empezó a bajar un rechazo hacia él… lo único que quería era cortar ese lazo, esa relación que teníamos y así lo hice. No obstante él seguía buscándome, me buscó mucho hasta que de un día para otro también, no lo hizo más y volvió con una “ex” que tenía. Ella siempre lo quiso y lo buscó, obsesionada, incluso cuando nosotros estábamos juntos… él me decía que no le interesaba en lo más mínimo, que nunca fue así y que si estuvieron juntos era porque, al no poder estar conmigo, no quería estar solo. En resumen, esta tipa volvió a su vida, de un paraguazo, a él lo perdí y todo me empezó a salir mal, como antes contaba… después con el tiempo él empezó a cambiar mucho, no sólo conmigo, sino también con su gente, sus amigos… su mirada estaba perdida, su rabia y descontento ante la vida y el mundo eran notorios, y empezó a salir en él una agresividad que antes no tenía…

“Yo intuí que algo raro pasaba, nada era “normal” ni lo que me pasaba a mí por mi lado, todos esos síntomas y cambios que estaba experimentando, ni los cambios que estaba experimentando él, ni tampoco lo que nos pasó a los dos…

“Así fue que traté de buscar ayuda “alternativa-espiritual-parapsicológica”. Llegué al dato de un “sanador parasicólogo” cuyo nombre me reservo, muy cotizado en ciertos programas de televisión y con mucha publicidad mediática de por medio; era así como su experiencia con distintos casos “poco tradicionales” era contada en matinales y revistas varias. Una amiga llamó por mí, les dio mis datos y ellos (él trabaja con un “equipo” de mediums, que son las que hacen o más bien dicho deshacen los “trabajos”) iban a diagnosticarme a distancia. A mi amiga le dieron un código con el número de mi caso, y le dijeron que llamara en unos días más para saber cuál era el diagnóstico.

“Llamé a los pocos días, dí mi número y me sueltan el resultado. A decir verdad el diagnóstico no me sorprendió, yo sabía que tenía eso, mi corazón me lo decía y por algo había buscado ayuda no tradicional a esto. Diagnóstico: Magia Negra. La causa era obvia… una tipa obsesionada con alguien que no le corresponde y que más encima está con otra. Un cliché a estas alturas de la vida, ¿no?.

“Al principio me aterré, es fuerte confirmar tus dudas y darte cuenta el odio que te puede tener una persona para hacerte algo así, que con tal de lograr sus objetivos puede recurrir a lo más bajo y malvado que existe. Yo lo único que quería era que me sacaran esto, que mi vida volviera a ser la de antes, con la misma vitalidad, energía, esperanza, ilusión, amor, y que él a quien nunca dejé de tenerle un inmenso cariño, volviera a su centro, a su ser, a tener brillo en los ojos y no la mirada vacía y perdida que tenía ahora.

“Les voy a contar  cómo ese ‘parapsicólogo’  “trabaja”: son 4 sesiones generalmente; en la primera él “saca” lo que te está atormentando, llámese demonio, posesión o magia negra y después hay 3 sesiones de “mantención” o “revisión” para ver que todo esté bien y si en ese tiempo se te “pegó” otro espíritu o tienes demonios dando vuelta, o lo que sea, él los trata, porque están dentro del “pack” por así decirlo; pero si después de eso te encuentra que tienes otra cosa hay que volver a pagar las 300 lukas que vale el “tratamiento”. O sea, él cobra por las sesiones, no por el problema en sí.

“Hice el tratamiento, que consistía en acostarse en una cama, al lado de la medium que (se supone) estaba previamente hipnotizada. Él va dando órdenes e instrucciones a dicha medium, en voz muuuy bajita, casi no se le entiende nada. Le hace preguntas que si ve demonios, que si ve si hay trabajos de magia negra, que si hay algún espíritu pegado. Es como contestar un cuestionario. Una vez que la medium le responde todas sus preguntas pauteadas, él le dice algo del arcángel Miguel, de llevar todo lo que encontró al fondo de la tierra y quemarlo, que envuelva todo en un rayo azul y blanco, para la protección, y así un montón de simbolismos y tecnicismos.

“Yo estuve todo el tiempo acostada al lado de la medium, tratando de escuchar qué era lo que decía ese tipo y tratando de percatarme si sentía alguna energía o calor distinto en mi cuerpo o algo así…sin notar absolutamente nada.

“Al salir, él te pasa una fotocopia de una revista en la que le han hecho un reportaje y otra hojita, con el “ritual de mantención”, que consiste en un ejercicio de visualización de colores, números, y una invocación a santos, arcángeles, etcétera. Después con el tiempo, y gracias a quienes sí me ayudaron realmente,  me enteré que tal ‘ritual de mantención’ es una mezcla de un ejercicio de autosugestión sacado textualmente de un libro de hipnosis, y de una de tantas proclamas o decretos metafísicos (‘Yo soy’, etc…) Esto tenía que hacerlo una vez al día como mínimo, sobre todo si sentía que podía “estar en peligro”. La verdad es que no sentí ningún cambio, seguí con las malas rachas, con mis dolores, mis crisis de angustia, mis pesadillas…

“Cuando en una posterior visita le dije que no sentía cambios una vez que me “sacó” el trabajo y que las ampolletas explotaban en mi pieza cuando intentaba prender las lámparas, me dijo muchas cosas, entre ellas que había demonios dando vuelta en mi casa, demonios menores que trataban de atormentarme pero que no podían porque yo estaba protegida en la burbuja por el ejercicio que él da; me dijo también que un amuleto que tenía, que era para mi protección, que estaba cargado con demonios y tenía que botarlo en un río.. Pero lo que más me llamó la atención fue que me dijo (debido a que no podía hacer el ejercicio de protección porque no visualizaba la luz y veía imágenes de calaveras y demonios, cosas feas y oscuras), que se me había abierto un portal de una vida pasada, donde era una mujer muy poderosa, muy fuerte y de mucha influencia porque estaba en el lado oscuro, era una bruja y muy poderosa y muy mala como persona. Según él esos portales se abrían después de que te “limpiaban” porque uno como que quedaba más débil y expuesto, y que era algo que ocurría con frecuencia… En fin…

“Yo creo que el tipo no estafa deliberadamente, es que tiene el ego tan grande que creyó que con leer un par de libros y hacer una mezcla de metafísica, hipnosis, etcétera,  se las sabe todas y “exorciza y rompe trabajos”. Pero sí pienso sinceramente que hay que detenerlo, desenmascararlo y denunciarlo, porque el daño que hace diciéndole a la gente que está sana o salvada cuando en realidad no lo está es peor, ya que uno se lo cree muchas veces y no sigue buscando ayuda real y profesional. Por suerte mi intuición y la voz de mi corazón me dijeron “sigue buscando, ve por otro lado”, pues yo nunca me quedé tranquila con esos métodos.

“Bueno, ese fue un resumen de cómo fue mi experiencia con él… Al principio le creí, aunque por dentro nunca sentí la convicción de estar curada, pero necesitaba creer que mi problema ya no existía y que el daño que me había hecho otra persona, lo había revertido. Tampoco nunca sentí preocupación, compromiso o empatía de su parte… Nunca me sentí acogida, era todo super frío y calculado, como ir al dentista a que te tapen la carie que tienes en la muela, un trámite más.

“Al principio me daba rabia conmigo misma haber caído y creído en este tongo, pero ahora me da rabia por la gente que va donde él esperanzada a que la ayuden y él sale con esto y más encima les cobra un dineral… Yo por mi lado digo siempre cuando sale el tema con otras personas, y lo digo en público aquí también, que el gallo no es honesto y no ayuda. Lo que más lata me da es que públicamente, por así decirlo, él no ha sido “desenmascarado” y la gente va a seguir yendo donde él. Quizás el tipo no es malo y no lo hace con mala intención; quizás él sí cree que lo que está haciendo está bien y que sí está ayudando. El problema es que la gente le cree, y van a verlo esperando encontrar una solución a sus problemas y al final no se sanan y siguen igual. Pero si el tipo está consciente de que lo que hace es falso, es show y sabe que no está ayudando a nadie, por el contrario, les está sacando plata no más y a veces plata que ni tienen, merece que todo el mundo sepa que es un estafador y una mentira.

Una aventura nocturna en busca de un entierro

Uno de nuestros lectores, que firma Nacho, nos envía este hermoso relato, que nos ha emocionado y despertado numerosos recuerdos y sensaciones; por ello, con sumo gusto lo publicamos:

Una noche de invierno en la Araucanía, cuando era muy niño, oí a mi hermano planeando -y pidiendo permiso a mis padres- para ir de noche en busca de un entierro.

Algunas noches atrás, unos vecinos cazaban liebres cuando divisaron una tenue llama (fuego fatuo) entre dos antiguos robles, situados en la cima de una pequeña loma. Dejaron marcado el sitio exacto para volver con pala y con más amigos a desenterrar lo que sea que hubiere allí enterrado.

En la casa trabajaba una nana que se había criado en tierras mapuches, y ella le explicó a mi hermano que los entierros eran custodiados por un culebrón de extrañas características (plumas de gallina, dientes de perro). La única manera de acceder al entierro era embriagando al custodio, por lo que sería preciso llevar vino para embutírselo apenas abriera la boca…

Tuve que hacer una gran pataleta para conseguir que mi hermano me llevara. Sería una gran caminata en una noche de lluvia, atravesando potreros sembrados de trigo, tierras blandas y bosques. Mi corazón latía acelerado de sólo imaginar las infinitas posibilidades que podrían darse al llegar “al lugar….”

Partimos pues, caminando, una noche de lluvia, como llueve en el sur en inverno, con viento, casi horizontalmente. A poco andar nuestra ropa ya estaba empapada, pero el calor del andar -y qué duda cabe, la emoción-, nos evitaba sentir el frío.

Yo iba bien atrás, como perro apaleado, pues ya dije que me llevaron a regañadientes, pero tampoco tan lejos, pues temía que de la oscuridad de la noche algo me atacara. Era un niño, pero tenía plena conciencia de que quizá lo que íbamos a hacer, podría ser una profanación.

De cuando en cuando el “foquero”, que cargaba una pesada batería, encendía la potente ampolleta con la que alumbraba a lo vasto del potrero. Allá lejos se divisaba una liebre; se apagaba el foco y caminábamos, siempre contra el viento, hasta encender de nuevo la luz, estando ya “a tiro de escopeta” del objetivo, para que uno de los viejos hiciera su puntería sobre la liebre encandilada.

Así fuimos avanzando; hasta que varias liebres después, la caminata dejó de ser cacería, por lo que empezó a haber más diálogo entre los participantes.

Yo estaba completamente desorientado en relación al punto desde donde iniciamos la travesía. Incluso “los que sabían” parecían estar extraviados, puesto que no lograban dar con el sitio, tratando de recordar otros accidentes geográficos, árboles o señales de estar cerca.

Anduvimos de aquí para allá hasta que finalmente dimos con la loma y los dos robles y el palito que habían enterrado para señalar el punto exacto de donde emanaba la llama. Era el sitio perfecto para un entierro.

Se discutió buen rato sobre el procedimiento. Cada cual traía su teoría; comenzaron a emanar cuentos cada vez más fantásticos. Yo tenía ya la piel de gallina cuando empezaron a excavar a pura pala. No se veía sencilla la tarea, puesto que la tierra estaba durísima entre los dos robles, acaso por tantos años o jamás haber sido labrada.

Cuando ya el forado tendría unos veinte centímetros de profundidad, hubo un destello que provocó que varios del grupo se lanzaran de cabeza hacia el objeto que brilló, que resultó ser una moneda. El que la agarró la exhibió a los curiosos generando una carcajada generalizada pues era una simple moneda de 10 pesos (antigua, grande) que un chistoso había arrojado al hoyo.

No sé si fue esa talla, el frío o la hora lo que finalmente, y luego de haber seguido excavando un rato, hizo que el grupo desistiera de la búsqueda.

Pero 20 años después no he podido dejar de recordar esta aventura y sueño con encontrar ese lugar y seguir excavando. Tal vez cuando crezcan mis hijos hagamos la misma travesía. Y quizá a ellos también les dé lo mismo si encontramos algo, o no.

Una lectora afirma haberse sanado de una grave dolencia gracias a las oraciones del Templo de la Luz Interior

El pasado 23 de mayo y en el tema ‘Oración de sanación de cuerpo y alma’, video que tenemos publicado en la categoría ‘Oraciones poderosas de sanación y liberación’, recibimos este comentario de una asidua lectora, que reproducimos aquí con las mínimas correcciones ortográficas:

“Realmente esta oración es maravillosa. Se siente el amor de Dios en todo su esplendor. Cuando la escucho, se siente la presencia de Dios a nuestro lado, es una oración que ennoblece el alma. Tendría que ser escuchada en todo el mundo, para que nuestros hermanos puedan sentir que no están solos y se refugien en la Oración, la Fe, la Humildad, que son los pilares fuertes del Amor hacia Dios…

“Quiero expresar mi agradecimiento al Templo de la Luz. Yo padecía de una enfermedad a los huesos en todo mi cuerpo, con dolores muy fuertes, para los médicos algo incurable;  pero hoy puedo decir que a través de sus oraciones, prácticamente  estoy curada. Mi remedio principal es la fe y la oración y confianza en Dios, en Jesucristo y la Virgen María… Le agradezco al Templo de la Luz, que han sido mi principal guía, para tener esa confianza que a mí me faltaba… Muchas gracias, les quiero con el corazón, Ofelia Abad”.

El comentario anterior nos llenó, como es lógico, de una gran curiosidad, y quisimos saber algo más al respecto; por ello, nos dirigimos ese mismo día a la citada lectora, por correo privado, escribiéndole lo siguiente:

“Doña Ofelia: Como siempre, muchas gracias por sus acertados y valiosos comentarios. Viendo el último que hace usted en el tema de la Oración de sanación de cuerpo y alma, nos llama mucho la atención lo que usted dice de que, gracias a esa oración, ha mejorado mucho su salud. Queremos por favor pedirle que nos mande un mensaje (privado o público, usted decide) explicándonos con más detalle este hecho, que a nosotros en especial nos llena de alegría y nos hace darle las más fervientes gracias a Dios Nuestro Señor. Asimismo aprovechamos para pedirle que nos comente si la mejora ha sido con la oración en video, o si ha sido con las del ritual del agua y la medalla de san Benito, que le mandamos privadamente para usted y su hermana. Que Dios las bendiga y proteja, a ustedes y a toda su familia”.

Y también ese mismo día 23 de mayo, prácticamente ‘a vuelta de correo’, la señora Ofelia nos respondió de esta manera:

“Las gracias se las tengo que dar yo a ustedes, porque lo que he mencionado es una realidad. Gracias a ambas, la oración del video y el ritual del agua y la medalla de San Benito, es la real curación que he tenido. Sigo con mucha atención cada enseñanza de las que me envían ustedes. Son un ejemplo, son muy espirituales, con mucha dedicación.

“Mi enfermedad a los huesos era muy grave y hoy, les reitero, estoy sanada. Los médicos se asombran en verme tan bien, saben que es un milagro, me preguntaron en qué creía y yo sólo les dije que tenía una gran fe en Dios… Porque no sabía si los podía mencionar a ustedes, de lo contrario lo hubiera hecho con mucho gusto, porque ustedes me devolvieron la salud y la luz que me faltaba… Les pregunto: si las memorizo, ¿las puedo usar para ayudar a otras personas? Como ya saben, yo traigo un poder de sanación, he ayudado a otras personas y han sanado, pero ese don no es para ayudarme a mí misma, mi sanación es obra de ustedes. Les estoy muy agradecida y si desean hacerlo público, pueden hacerlo… Yo les pediría a mis hermanos, de los fieles seguidores del Templo, que cuando les surja algo similar a lo mío, que lo hagan público; es ser honesto y agradecido. Con mucho cariño les saluda Ofelia Abad”.

No disponemos de informes médicos que nos prueben fehacientemente  que la curación a la que se refiere nuestra lectora es un ‘milagro’, como ella afirma. Pero tampoco tenemos ningún motivo para dudar de su palabra, y menos aún cuando ella nos autoriza a hacer público su testimonio, con nombre y apellido. En todo caso, hemos querido destacar este caso y hacerlo llegar a todos los lectores y visitantes, como una prueba evidente del poder de la Oración y de que, cuando los seres humanos tenemos la Fe y la Confianza depositadas en Dios, cualquier cosa es posible y cualquier hecho o suceso maravilloso puede acontecer en nuestras vidas. Incluso, la curación de una enfermedad física grave y en apariencia incurable… gracias a Dios Nuestro Señor.