Archivo de la categoría: 01-Relatos y escritos enviados por los lectores

Una historia sobre el uso de la Cruz de Caravaca en México

Albert B., desde Inglaterra, nos envía este texto, que con gusto reproducimos en esta sección de testimonios e historias de los lectores.

Quisiera compartir con ustedes una historia que leí acerca del uso de la Cruz de Caravaca en México, ojalá les guste, a mí me fascinó.

No es probable que una bruja o curandera ponga fuera de su casa un anuncio acerca de su profesión, a diferencia de los médicos. Pero si usted conduce por una calle y ve una fila de gente fuera de una casa, usted suponer que alguien está vendiendo tortillas o que es la casa de una ‘curandera’. Si también practican brujería, nadie sabe. Independientemente de si usted cree en la brujería, lo cual es algo personal, hay historias que son una maravilla.

Joel es un primo de mi esposa ‘Chela’. Cuando Chela era una niña Joel solía andar por ahí con su papá, ayudándole con su negocio y los productos y era un poco como uno de su familia. Joel es un individuo agradable. Hasta hace poco tiempo él acarreaba la madera de construcción para su patrón, le servía de chofer, y/o hacía uno que otro trabajo raro para él. Joel es delgado, algo guapo, con el pelo ondulado, tez clara y tiene ojos azules. Él es un buen padre y marido; es decir, él cuida de su familia.

Hace menos de dos años de Joel se enfermó. Él pasó muchas de horas en cama y gastó mucho dinero en doctores y medicinas. Los doctores no podían, al parecer, diagnosticar su enfermedad, y él perdía el peso de vez en cuando podía salir de la cama. Cuando él intentaba conducir su carro, él tenía salirse del camino y estacionarse debido a vértigos. Después de un año de esta condición progresivamente peor, su hermano sugirió que él viera a una curandera que también practicaba brujería. En principio, Joel, siendo una persona algo racional y religiosa pensó que la idea era una tontería. Sin embargo, como su condición empeoró, él finalmente accedió.

Cuando visitaron a la curandera, ella dijo que un doctor no podría ayudarle, que un vecino era el problema, que probablemente había pagado a alguien para hacerle un trabajito (echarle un hechizo). Joel encontró esto difícil de creer porque él no creía que tuviera algún vecino que hubiera podido pudo hacer tal cosa. Ella le dijo que tenía que usar calcetines y la ropa interior rojos y al revés. Aunque el hermano de Joel tenía mucha confianza en la ‘ bruja’, Joel no. Sin embargo, él compró los calcetines y los calzoncillos rojos y los usó.

Ella también preparó una ‘ cruz de caravaca’ , especialmente para él, y le dijo que la colgara de su cuello con un cordón rojo. Él hizo como le dijeron y se comenzó a sentir mucho mejor, a caminar, trabajar y comer. Pasó el tiempo y un día mientras estaba en el mercado local él comenzó a sentirse terriblemente mal. Empezó a tener dificultades para respirar, como si lo estrangularan. Llamó a su hermano porque él no podía conducir. Su hermano trajo a la curandera al mercado. Él intentó explicar cómo se sentía. Ella no se explicaba qué estaba mal. “¿Usted está usando sus calcetines rojos? ” ” Sí.” ” ¿Usted está usando sus calzoncillos rojos? ” ” Sí.” ” ¿Trae la cruz? ” ” Sí, aquí está.” Él la tomo del cordón de dentro de su camisa. Ella se hizo para atrás con sorpresa. ” ¿Por qué trae la cruz de caravaca con un cordón negro si le dije que utilizara uno rojo? ‘ ” El cordón rojo se rompió y no tenía otro rojo”, respondió él.

Ella hizo que se quitara la cruz y la tomó. Ella comenzó a pedir que los malos espíritus’ lo dejaran, con una especie como de ritual. La garganta de Joel comenzó a relajarse y él comenzó a respirar normalmente y se sintió mucho mejor. ” ¿Usted quisiera que le regrese el trabajo al responsable? ” Joel, siendo un individuo bondadoso le contestó: ” No, sólo quiero estar bien.”

Sin embargo, al poco tiempo un vecino cercano murió. Joel se preguntaba si la ‘ bruja’ tenía que ver con eso. De todas formas, ése fue e el final de su enfermedad. Para ‘Chela’ eso era una tomada de pelo, y cuando ella ve a Joel ella le pregunta si él todavía está usando sus calcetines y ropa interior rojos.

Un mal aspecto de la brujería en México es que algunas personas tienden a culpar de cualquier desgracia a alguien más, diciendo que alguien los embrujó. Esto crea mucha animosidad. No piense que esto es raro. Es muy común aunque no muy sabido, incluso entre buenos católicos. De hecho, la creencia en lo sobrenatural está mezclada con su creencia de la iglesia de maneras que son increíbles. La influencia de las creencias antiguas -lo prehispánico-, todavía existe. Si usted anda viajando por México, más vale que sea amable, de manera especial con las señoras mayores. ¡No le cuesta nada!

Gracias a Dios y a la Medalla de San Benito

Fernando nos envía estas líneas, que con agrado destacamos aquí:

Me regalaron con mucho amor y buenas intenciones la medalla de San Benito, a los 2 días con mi esposa nos enteramos que íbamos a tener un hijo, después de que por varios años ella no podía tener hijos, por un problema de trompas; ahora el doctor dijo que Dios quiere darnos un hijo y no tiene explicación científica o lógica. Doy gracias, por haber recibido esta recompensa de Dios.

Dios, el Diablo y el ingeniero

Al fallecer, un ingeniero se reportó a las puertas del cielo. San Pedro vio su archivo y , seguramente debido a una confusión, expresó:

– ¡Ah, eres un ingeniero! Estás en el lugar equivocado.

El ingeniero se fue a tocar la puerta del infierno, donde le dieron alojamiento. Poco tiempo pasó y el ingeniero, cansado de padecer las miserias del infierno, se puso a construir mejoras.

Al cabo de unos días ya había implementado sistema de calidad ISO 9000, sistema de monitoreo de cenizas, aire acondicionado, inodoros con drenaje, escaleras eléctricas, equipos electrónicos, red de telecomunicaciones, programas de mantenimiento predictivo y sistemas de control visual; obras que lógicamente, concedieron una muy buena reputación al ingeniero.

Un día Dios le habló al Diablo por teléfono y, con tono de sospecha, le dijo:

– ¿Y qué, Luci… cómo han estado por allá en el infierno?

El diablo le respondió con el mayor ímpetu:

– Estamos de maravilla, viejo. Ya tenemos ISO 9000, sistema de monitoreo de cenizas, aire acondicionado, inodoros con drenaje, escaleras eléctricas, equipos electrónicos, red de telecomunicaciones, programas de mantenimiento predictivo y sistemas de control visual, mi dirección del mail es Satan@infierno.com, y no sé cuál pueda ser la siguiente sorpresa del ingenie…

– ¿Qué? ¿Tienes un ingeniero? ¡Eso es un error! ¡Nunca debió haber llegado ahí un ingeniero. Me lo mandas para acá de inmediato!

-Ni lo sueñes -contestó el diablo-. Ya me gustó tener un ingeniero en la organización, y me voy a quedar con él ¡eternamente!

Respondió Dios, encolerizado:

– ¡Mándalo para acá…. o te demando!

El diablo, con la visión nublada de tan tremenda carcajada que soltó, le contestó a Dios:

– Sí…, cómo no… pero dime, sólo por curiosidad…. ¿de dónde vas a sacar  un abogado?

(Gracias a Miguel S., que nos ha enviado este divertido texto).

Sanciones a hechiceros…¿sanciones a la Iglesia?

Alberto Hern nos remite este interesante comentario al artículo ‘Los brujos, obligados a cumplir en México’, que con gusto destacamos aquí:

Es muy interesante que la suprema corte (de México) sancione ‘hechiceros no efectivos’. Sin embargo, ésto está sujeto a una gran subjetividad, lo cual pues ya se ha vuelto costumbre en México. Imaginen por ejemplo a una Iglesia establecida como la católica, donde hay fieles que visitan satuarios como ‘La Villa´, donde está la imagen de la Virgen de Guadalupe, donde abiertamente se hace negocio con imágenes religiosas de toda índole que la gente compra ya sea como recuerdos o como reliquias. O la sola visista al lugar donde se piensa que al visitarse se podrá curar del alguna enfermendad o que podrá conseguir un trabajo.

La Iglesia invoca a Dios , a ángeles y a santos para conseguir bienestar ya sea espiritual, físico o económico y si el feligrés no obtiene lo que pensaba que iba a conseguir, pues nadie acusa a la Iglesia de fraude. Los ‘brujos’ generalmente hacen lo mismo, sólo que sin el aval de una institución como la iglesia: invocan a Dios, a ángeles, a santos, usan yerbas como los católicos el domingo de ramos, queman inciensos, utilizan aceites como los católicos en misas de sanación, etc.

¿Cuál sería el criterio para saber qué ritual e invocación es realmente efectivo y cuál podría ser catalogado de fraude? Últimamente, desde que en México el partido que gobierna es conservador, derechista, éste se ha dedicado a atacar las libertadaes fundamentales de los ciudadanos, tales como la libertad de creencias, la libertad de vivir su sexualidad o de plan de vida, invocando ‘los valores tradicionales’ -de ellos, por supuesto-. Creo que debemos tener cuidado con medidas como ésta. Imagínense una corte diciendo en qué puedo creer o no creer, en quién puedo confiar o no, con quién puedo tener relaciones sexuales o no, si debo de tener hijos o no, este asunto es más peligroso de lo que parece a primera vista.

Es cierto que (en ocasiones) parece que el brujo se aprovechó de su cliente, pero lo mismo se podría decir de quien come en un restaurante modesto y un día se le ocurre comer en un restaurante de lujo, donde el costo de la comida tal vez sea de 3 meses de sueldo. ¿Se podría acusar a tal restaurante de fraude o de haber abusado de su cliente? Sería bueno que la corte se defina como completamente objetiva, libre de prejuicios y que sus decisiones se basen en lo científico; entonces sí podrían decir que los brujos o religiones son un fraude y podrían imponer sanciones a ambos, no sólamente a unos y a otros no.

El espejo de la diosa

Se cuenta que la diosa Venus tenía un espejo donde se miraba y estudiaba todas sus actitudes; pero un día se le cayó de las manos y se rompió en muchos pedazos.

Al ruido que el espejo produjo en su caída acudieron las ninfas de la diosa, tomando, cada una de ellas, un pedazo del espejo roto.

Al cabo de un tiempo, las hermanas sirvientas de Venus se dispersaron por el mundo, y cada cual se vanagloriaba de poseer el espejo de la diosa.

Pero un sabio que había recorrido varias comarcas, quedóse maravillado ante la posibilidad de que tuviera tantos espejos como ninfas la diosa Venus. Y para saber la verdad interrogó a una de ellas:

– Dime, ninfa encantadora, ¿es verdad que posees el espejo de la diosa Venus?

– Sí – contestó la doncella.

– ¿Y cuántos espejos tenía tu señora? – objetó de nuevo el sabio altamente sorprendido.

– Uno solo.

– Y, ¿cómo se explica que sean muchas las ninfas que se vanaglorien
de tener el espejo de la diosa Venus?

– No. El espejo de nuestra señora se hizo añicos un día al caer al suelo,
y nosotras, afanosas de poseer algo de ella, tomamos cada cual un
pedazo del espejo roto – replicó la hermosa joven.

– Así, pues, lo que vosotras poseéis es un trozo del espejo roto y no
un espejo cada una. ¿No es así?

– Así es – respondió la ninfa, algo sonrojada.

Y entonces, el sabio comprendió la elevada enseñanza que encerraba la leyenda, puesto que le hizo ver la clara verdad de las cosas.

(Gracias, Pilar, por esta valiosa aportación).

Agradecimiento por una sanación

Doña Luisa XX  (omitimos el apellido para resguardar su privacidad) nos envía este mensaje desde España, que con gusto reproducimos:

Buenos días Josep y Aguamarine.

Quiero agradecerles su trabajo en mi caso; no importa la tardanza, todo sucede cuando es momento apropiado.

Mis cambios son espectaculares, quería mencionarles que las primeras veces que hacía el ritual de sanación y liberación, de mi cabeza veía salir velos negros y otras cosas con formas diabólicas, siempre tuve la capacidad de ver cosas… pero nunca tantas juntas. Cada vez veo menos, a veces no sale nada, pero interiormente mi cambio es grande, en cuanto a actitud y sobre todo en pensamientos positivos; mi espíritu de lucha es bueno ahora, antes no existía; soy mucho más positiva, humana y amorosa que antes.

Gracias por todo y que Dios les bendiga.

Una insólita experiencia con el Culebrón

Nuestro lector Jorge nos envía este relato, que con gusto destacamos aquí:

Hola, hoy justamente hablábamos con la abuela de mi esposa sobre este tema y ella nos contó una historia, que me parece que debo contársela. Ella dice que cierto día cuando era pequeña y mientras se encontraba de visita en casa de una familia conocida en un lugar que se ubicaba cercano a Cabrero, región del Bio Bio, fue al río a refrescarse con la niña de la casa.

Camino al río a ella le llamó mucho la atención una especie de silbido que de cuando en vez se escuchaba. Fue tanta su curiosidad que decidió preguntarle a la niña que la acompañaba qué era ese sonido. La niña muy relajada y con gran soltura le dijo que se trataba de un Culebrón que se encontraba cerca de ese lugar cuidando el entierro de un tesoro.

Acto seguido la niña le ofrece ir a conocer al Culebrón, a lo que la abuela (en ese entonces una adolescente) accede con gran curiosidad. Al llegar al lugar pudo apreciar una gran roca rodeada por una enorme serpiente cuyo diámetro, por lo que pude deducir luego de algunas preguntas, era mayor que el de una pelota de fútbol. Otro aspecto que le llamó la atención era su cara que se parecía a la de un pez y que al abrir su boca emitía un gran silbido o chillido.

El lugar estaba cercado perimetralmente por alambres de púa para evitar que alguien se acercara al animal. Ante este espectáculo la abuela-niña le dice a la niña que la llevó al lugar que arranquen pues esa “cosa ” podía atacarlas, a lo que la niña respondió que el Culebrón nunca se ha movido de ese lugar ya que cuida un tesoro que estaba bajo la roca.

Luego, con la curiosidad viva siguió preguntando sobre el Culebrón y le contaron que “hasta balazos le han corrido” pero estos rebotaban en su piel. Incluso hubo una expedición militar que trató de matar al animal pero ésta no pudo hacer nada.

De eso han pasado muchísimos años, pero espero que ese animal siga alimentando ilusiones y creencias que tanto enriquecen nuestra cultura popular.