Archivo mensual: abril 2017

Cuatro realidades sobre la falsa metafísica

1.- “No se permitirán discusiones ni negaciones públicas de las Verdades asentadas. El que no las acepte puede seguir asistiendo al grupo hasta que llegue el momento de comprender (si así lo desea), pero bajo ninguna condición tendrá derecho a rebatir, discutir o negar. Al grupo se asiste a estudiar, investigar y a aprender a vivir la Verdad, jamás a discutirla o negarla”.
El texto entrecomillado está sacado del Manual del dirigente, Metafísica, nº33.
Díganme si esto no es totalitarismo y una evidencia clara de que la secta Metafísica es cualquier cosa menos tolerante.

2.- Sus seguidores -de los que hemos atendido a muchos en nuestro consultorio-, al creerse por encima de los demás, en un “nivel de conciencia superior”, no discuten ni dialogan, simplemente interpretan todo cuestionamiento como una falta de “conciencia espiritual”. Todo cuestionamiento o intento de diálogo doctrinal es visto como una falta de espiritualidad o como un ataque directo contra ellos, y no hay lugar posible para la discusión. Si esto no es sectarismo…

3.- La práctica de la metafísica genera una falsa conciencia, que no reconoce los errores propios: “Cada vez que tu mente (conciencia terrena) te acuse de algún defecto, ¡Protesta!… di: Imposible. Yo no soy así: Yo soy perfecto… Al decir “Yo soy perfecto”, tu yo superior lo confirma, tu subconsciente lo acepta y tu conciencia carnal comienza a transformarse… No sabes aún lo agradable que es sentirse con toda la razón. Sentirse bueno, libre de acusaciones”.
La Metafísica Cristiana de Conny Méndez se ubica dentro de la Nueva Era. Es claramente un gnosticismo esotérico. Utilizan términos cristianos con otro sentido.

4.- Conny Méndez escribió sus textos metafísicos en un lenguaje sencillo para estimular a la gente con baja autoestima para que se valore más. Su doctrina metafísica la aprendió de Guy Ballard, teósofo norteamericano. De la teosofía de Blavatsky, tomó el culto al Conde Saint Germain, a la presencia Yo soy, la idea de la reencarnación y la idea de que todos somos dioses. Del mentalista Emment Fox, la doctrina sobre el pensamiento positivo. Sus seguidores se llaman Hermandad Saint-Germain.
Los investigadores han podido identificar a los maestros ascendidos de la teosofía. Y todos fueron personajes históricos del siglo XIX, cuya verdadera identidad fue escondida por Helena Blavatsky, fundadora de la teosofía, porque eran personas que se oponían a la colonización británica en la India.
Otra razón fue que, al darles nombres exóticos, le daba a la teosofía un sabor místico. Una vez que salen a la luz la identidad y historia de estos pretendidos maestros, un gran parte de las enseñanzas de Conny caen por tierra. De hecho ella queda un poco en ridículo:
El maestro “Chohan” en realidad fue Baba Khem Singh Bedi, un guru sikh por herencia y envuelto en conspiraciones anti-inglesas. “Hilarion” fue Otón Liatto, un mago chipriota. El maestro “Koot Hoomi” en realidad fue Sirdar Thakar Singh Sabha. “Morya” fue Ranbir Singh, maharaja, estudioso del hinduismo revolucionario y ocultista involucrado en la alquimia y ciencias ocultas de la India. El maestro “Djwal Kul” era en realidad Sirdar Dayal Singh Majithia, periodista y lider politico.

Jesús ya nos advirtió en Mateo 24,23-27 que habría muchos falsos mesías capaces de engañar aun a los elegidos por sus signos portentosos. El Maestro Saint Germain, invento de la imaginación de los adeptos de la Metafísica (o invento de un espíritu engañoso, ver 2 Corintios 11,14). no es el verdadero mesías.