Murió el antipapa canadiense Gregorio XVII, líder de los Apóstoles del Amor Infinito

Reproducimos a continuación el artículo que con el título “¿Ha muerto el Papa?” ha publicado recientemente Luis Santamaría del Río, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES) en la revista religiosa En Acción Digital.

Si al leer el título han pensado –como es natural, por otra parte– que me refiero a Benedicto XVI, no se preocupen, porque no voy a hablar de él. El mes pasado recibí por correo electrónico una noticia que me sorprendió porque hablaba de la muerte del Papa. Leyendo la información descubrí que sí hablaba de un fallecimiento reciente, pero de lo que en la Historia de la Iglesia se ha llamado, técnicamente, un “antipapa”. El Diccionario de la RAE nos resume así el concepto: se trata de un “hombre que no está canónicamente elegido Papa y pretende ser reconocido como tal”.

Y una de dos: o nos referimos a épocas pasadas en las que algunos disputaban al obispo legítimo de Roma su potestad (como nuestro Pedro Martínez de Luna allá a finales de la Edad Media, que se mantenía “en sus trece” ya fuera en Aviñón o en Peñíscola), o hablamos de ciertos personajes contemporáneos que de forma más o menos estrafalaria montan su propio “vaticano” autodeclarándose sumos pontífices (y por seguir con los ejemplos del solar patrio, pensamos en el cisma del Palmar de Troya y el solio ocupado por el célebre “Papa Clemente” y su línea sucesoria).

El último antipapa que el pasado 31 de diciembre de 2011 ha sido devuelto a la tierra de la que fue formado se llamaba Jean-Gaston Tremblay de toda la vida (en el siglo, como dicen los religiosos), aunque ha sido conocido después como Juan Gregorio de la Trinidad y, con la tiara puesta, Gregorio XVII. Un nombre papal, por cierto, utilizado también por Clemente Domínguez en el Palmar de Troya, pero que curiosamente no han coincidido en usurpar otros integrantes de la docena larga de antipapas que campan por el mundo a día de hoy. Pero para evitar malentendidos con el español, Jean-Gaston cambió su nombre y se autodenominó Juan Gregorio XVII. Tremblay nació en Quebec en 1928 y en su juventud fue hermano de San Juan de Dios, orden que dejó cuando empezó a planear la fundación de una nueva congregación, aunque más tarde, en 1961 abandonó también la Iglesia católica para hacerse seguidor de un grupo cismático peculiar, la Iglesia Renovada de Cristo.

Por eso de las genealogías, y para entender mejor de dónde vienen las cosas, no sobrará aquí una aclaración sobre esa Iglesia Renovada de Cristo, fundada en 1963 por Michel-Auguste-Marie Collin (1905-1974). Este personaje, siguiendo una trayectoria similar a la de todos estos conventículos de antipapas, después de llevar excomulgado unos años (porque había sido ordenado presbítero con normalidad, pero más tarde dijo haber sido consagrado obispo en una Misa presidida por el mismo Jesucristo) se declaró sucesor de San Pedro a la muerte de Juan XXIII, y montó su propio vaticano en Francia, en su tierra, Lorena. Elegido para el ministerio pontificio por el Señor, según sus propias declaraciones, tomó el nombre de Clemente XV.

Consiguió reunir en torno a su comunidad cismática a varios miles de adeptos, basando su doctrina tradicionalista en algunas apariciones de la Virgen, y exagerando los aspectos marianos y apocalípticos de la fe cristiana hasta extremos inadmisibles para un católico (llegando a incluir temas extraterrestres, nada menos). Ya antes de la muerte de Collin, que supuso la división definitiva de sus seguidores, uno de los miembros de su “colegio cardenalicio”, Jean-Gaston Tremblay, se fue con parte del grupo a Canadá. Allí fundó la Iglesia de los Apóstoles del Amor Infinito de los Últimos Tiempos, también conocida como Iglesia del Magnificat, y ha sido reconocido como Papa por la mayor parte de los seguidores de su antecesor lorenés.

De nuevo con nuestro protagonista, Tremblay, que desde su paso por la vida religiosa tenía visiones, audiciones y otras experiencias sobrenaturales, se supo escogido por Dios para una misión extraordinaria. Cuando dejó la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios para fundar su “Comunidad de Jesús y María”, fue amparado por las autoridades eclesiásticas católicas, que veían con buenos ojos una iniciativa piadosa que vivía con rigor la pobreza evangélica, como los primeros franciscanos. Pero más tarde, como hemos dicho, se unió a Collin, por entonces sacerdote, y cuando en 1963 éste se convirtió en el antipapa Clemente XV, ordenó a Jean-Gaston presbítero y, poco después, obispo. El canadiense se encargó de revitalizar la secta mortecina que lideraba el nuevo pontífice, y que fue calificada por la Santa Sede –la de Roma, la de verdad– como un estado de “desobediencia contumaz”, incurriendo en excomunión reafirmada más de una vez.

Durante la década de los 60 fue abriéndose un amplio espacio entre ambos líderes, y las revelaciones divinas le mostraron con claridad a Tremblay que debía apartarse de un movimiento cuyas derivas doctrinales –ufológicas entre otras– no podía aceptar. En 1971 el quebequés fue elegido Papa por ocho obispos –que él mismo había nombrado antes, cómo no–, y formó un colegio cardenalicio formado por doce hermanos de su comunidad. Además de sus centros en Canadá, la secta ha logrado extenderse por los Estados Unidos e Iberoamérica, llegando a tener también presencia en Europa y África. La vida austera, el trabajo y el culto marcaban la cotidianidad de este grupo, que ha destacado por su importante labor editorial, y que sorprendentemente instauró una especie de sacerdocio femenino, algo difícil de imaginar en un medio tradicionalista como éste.

Y el movimiento cismático que nació, según Tremblay, inspirado por la Virgen María aparecida en La Salette para conservar la fe verdadera, acabar con la decadencia del clero y sus devastadores efectos, recuperar la cristiandad y lograr la unión de los creyentes, acabó siendo un grupo muy controvertido. Siempre hubo acusaciones contra los Apóstoles del Amor Infinito por parte de ex-adeptos y familiares de los miembros, por manipulación, detención ilegal, secuestro y malos tratos físicos y psicológicos. Juan Gregorio XVII estuvo en prisión y la policía lo investigó por presuntos abusos sexuales de menores.

El nombre oficial que presentan en su página de Internet actual es el de “los Apóstoles del Amor Infinito de la Orden del Magníficat de la Madre de Dios”. Publicitan sus libros y calendarios, pero en ningún lugar citan expresamente al antipapa fallecido hace un mes. Asimismo, explican que “la Orden consta de sacerdotes, religiosos y religiosas. Algunos de éstos conservan la identidad y los fines propios de sus congregaciones respectivas, aunque todos se conforman a una regla común dictada por la Madre de Dios en La Salette (1846) y aprobada por León XIII en 1879. La Orden también cuenta con discípulos, laicos (célibes o casados) que viven en comunidad con los religiosos y comparten sus labores. Asimismo hay terciarios, seglares que viven en el mundo en hogares cenáculos”.

Del sacerdocio femenino no dicen nada, por supuesto. Aunque, quien lea con atención, se dará cuenta de su estatus cismático, ya que afirman que la orden “forma parte de la Iglesia Católica de los Apóstoles de los Últimos Tiempos. Esta Iglesia es autónoma y universal, existe y opera bajo su propia Jerarquía. La fe, doctrina, tradición y prácticas de esta Iglesia son católicas. Al mismo tiempo que se propone resueltamente volver a la sencillez y pureza evangélicas de los primeros siglos de la cristiandad, la Iglesia Católica de los Apóstoles de los Últimos Tiempos se esfuerza en guardar intactas las enseñanzas doctrinales y dogmáticas impartidas con admirable continuidad, a través de los siglos, por los Santos y Doctores de la Iglesia Católica Romana”.

Jean-Gaston Tremblay murió en Nochevieja a los 83 años en un hospital canadiense, y los medios de comunicación se han hecho eco de su fallecimiento, haciendo un balance de su trayectoria y desempolvando también las acusaciones de algunos ex-adeptos. Uno de ellos escribía en una carta, citada por The Gazette de Montreal: “algunos de los que finalmente decidimos dejar el grupo tardamos años en superarlo. Algunos nunca lo han hecho. Otros se suicidaron”. Un experto canadiense en sectas ha mostrado su esperanza de que la muerte del antipapa signifique la desintegración de la comunidad que fundó, pero tenemos muchos ejemplos de supervivencia de la secta tras la muerte del líder. Sin ir más lejos, en otros grupos cismáticos, más o menos serios, como nuestro Palmar de Troya (que ya va por el tercer Papa, llamado Gregorio XVIII). Seguiremos esperando la sucesión en la “Santa Sede” de Santa Jovita en Canadá. El Papa ha muerto… ¿viva el Papa?

Fuente: En Acción Digital/Info RIES

Las cinco cosas de las que nos arrepentimos antes de morir

A diferencia de Edit Piaf, que decía en su famosa canción que ella no se arrepentía de nada, mucha gente parece terminar su vida con un gran arrepentimiento.

Eso es lo que afirma Bronnie Ware , experta en cuidados paliativos y enfermos terminales, quien acaba de compilar en un libro la lista de los cinco principales arrepentimientos que tiene la gente antes de morir.

La enfermera australiana reunió en su libro las “confesiones honestas y francas de personas en sus lechos de muerte”, lo que hubieran querido hacer o no hacer.

Fueron confesiones, dice, que le ayudaron a transformar su vida.

Porque según Bronnie Ware, es realmente triste llegar a la tumba pensando “ojalá lo hubiera hecho…”.

“Encontré una lista grande de arrepentimientos, pero en el libro traté de centrarme en los cinco más comunes” explica la autora a la BBC.

“Y el principal arrepentimiento de mucha gente es ‘ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los otros esperaban que hiciera’”, agrega.

“Otro arrepentimiento común es ‘ojalá no hubiera trabajado tanto’, porque eso, decían, los había hecho perder el equilibrio y como resultado habían perdido muchas cosas en su vida”.

El libro, titulado ” Los Cinco Arrepentimientos de los Moribundos “, es un recuento de memorias sobre la vida de la autora y sus experiencias durante años de trabajo en cuidados paliativos.

Los pacientes de Ware eran personas que habían sido desahuciadas y esperaban en cualquier momento la muerte.

Esto, dice, la permitió compartir “momentos increíblemente especiales. Porque pasé con ellos las últimas tres a doce semanas de sus vidas”.

Los cinco grandes arrepentimientos

1- Ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los otros esperaban que hiciera.

2- Ojalá no hubiera trabajado tanto.

3- Hubiera deseado tener el coraje de expresar lo que realmente sentía.

4- Habría querido volver a tener contacto con mis amigos.

5- Me hubiera gustado ser más feliz.

Enfrentando la mortalidad

La idea del libro surgió después de que un artículo publicado en su blog, titulado “Arrepentimientos de los Moribundos”, se volvió viral en internet y Ware decidió escribir algo más completo sobre esas confesiones y la forma como “transformaron su vida”.

“La gente madura muchísimo cuando debe enfrentar su propia mortalidad” explica la autora.

“Cada persona experimenta una variedad de emociones, como se espera, que incluyen negación, miedo, enojo, arrepentimiento, más negación y eventualmente aceptación”.

“Sin embargo, cada uno de los pacientes siempre encontró su propia paz antes de partir”.

Bronnie Ware dice a la BBC que “otro arrepentimiento común entre los moribundos era que hubieran deseado tener el coraje de expresar sus sentimientos”.

“Y eso se aplicaba tanto en los sentimientos positivos como negativos”.

“Muchos decían: ‘ojalá hubiera tenido el coraje de hablar y decir que no me gustaban esas cosas’, o que hubieran tenido el coraje de hablar con personas y decirles lo que realmente sentían por ellas”.

“También era muy común arrepentirse de no haber vuelto a tener contacto con viejos amigos. Mucha gente decía que le hubiera gustado volver a ver a alguien para recordar momentos de su vida, pero no habían hecho el esfuerzo de encontrarlo”.

Según Ware, al final de la vida los amigos son muy importantes porque a menudo los familiares que rodean a un enfermo terminal están pasando por su propio duelo.

Una persona en su lecho de muerte a menudo extraña a esos amigos, dice, pero muchas veces, cuando se les pierde el rastro, ya es demasiado tarde para encontrarlos.

Los moribundos, dice Bronnie Ware, también “hubieran deseado ser más felices”.

Algo que llama la atención es que todos estos lamentos de los moribundos son de cosas que no hicieron. La gente no parece arrepentirse de algo que sí hizo.

“Todo lo que hacemos en nuestra vida, bueno o malo, nos ayuda a aprender algo” explica Ware.

“Por eso es más común arrepentirse de algo que no hicimos”.

“Pero pienso que como seres humanos debemos aprender a perdonarnos más a nosotros mismos y no ser tan duros por no haber hecho algo en el pasado. Y esto se aplica principalmente cuando una persona está enferma y no tiene ya libertad de hacer cosas porque no tiene salud”.

Lo que la autora espera, dice, es que su libro “ayude a la gente a actuar hoy y no dejar las cosas para mañana, para después arrepentirse”.

“A mí estas confesiones me ayudaron a implementar grandes cambios en mi vida y espero que la gente que lea el libro también pueda entender que la vida está pasando hoy y que ahora es el momento de vivirla”.

“Mi principal mensaje es que todos vamos a morir, y que si en este momento nos arrepentimos de algo tratemos de solucionarlo ahora”.

Fuente: lanacion.com

Confirman en Francia la sentencia por estafa contra la Iglesia de Cienciología

La Corte de Apelaciones de París confirmó este jueves la condena a las dos principales estructuras francesas de la Iglesia de Cienciología a una multa de 600.000 euros por “estafa en banda organizada”.

La multa impuesta a las dos estructuras parisinas, el Celebrity Center y su librería SEL, es idéntica a la pronunciada en un primer proceso en 2009.

Por otra parte, cinco miembros de la organización fueron condenados en apelación a penas que van de 10.000 euros de multa a dos años de prisión con suspensión de pena y 30.000 euros de multa.

La justicia francesa los acusa de haber aprovechado la vulnerabilidad de ex adeptos para obtener de ellos importantes sumas de dinero.

“Es una decisión histórica”, declaró a la prensa Olivier Morice, abogado de UNADFI, una asociación de lucha contra las sectas.

“Es la primera vez en Francia que la cienciología es condenada en tanto que persona moral por estafa en banda organizada”, dijo, añadiendo que se trata de una “noticia muy buena para quienes luchan contra las sectas” y de una “derrota severa de la Iglesia de la Cienciología”.

“Esta decisión era esperada por numerosos países que luchan contra las derivas sectarias”, dijo también, citando a Alemania, España, Bélgica, Italia, Australia y Estados Unidos.

Por su parte, la Iglesia de la Cienciología denunció en un comunicado un veredicto “falseado e injusto”, e indicó que recurrirá “inmediatemente” a la Corte de Casación.

“La Asociación Espiritual de la Iglesia de la Cienciología-Celebrity Centre considera que la decisión pronunciada es totalmente falseada e injusta, porque es el resultado de una especie de proceso fantasma, en el que se sucedieron numerosas irregularidades y violaciones de los derechos fundamentales de los cienciólogos”, declaró.

Los acusados y sus abogados, que abandonaron el proceso al cabo de dos semanas después de que se rechazaran todos los puntos de procedimiento planteados para postergar los debates, no asistieron a la lectura de la decisión este jueves.

Calificada de secta por varios informes parlamentarios franceses, el movimiento fundado en 1954 por el escritor estadounidense de ciencia-ficción Ron Hubbard está considerado como una religión en Estados Unidos y en algunos países europeos.

La organización reivindica más de 10 millones de adeptos en el mundo y 45.000 en Francia.

Un encapuchado devoto de la Iglesia de la Cienciología manifiesta en Paris el 24 de noviembre contra el proceso contra esa organización religiosa. La Corte de Apelaciones de París confirmó el 2 de febrero la condena a las dos principales estructuras francesas de la Iglesia de Cienciología a una multa de 600.000 euros por “estafa en banda organizada”.

Fuente: AFP

El auge de sectas y charlatanes en las Islas Baleares

Grupo de seguidores de Osho, conocidos como ‘orange people’ por sus ropas

Policías y asociaciones contra sectas se muestran sorprendidos y preocupados por la intensa actividad en Ibiza (Islas Baleares)  de grupos de similar parafernalia que las sectas, en ocasiones relacionadas con algunas de las más conocidas, y que ofrecen desde terapias con meditación hasta la recuperación de «la actividad de los filamentos de ADN a través de la corrección emocional», según relataba el pasado 23 de enero el Diario de Ibiza en un artículo titulado “La era de los charlatanes”, y que por su interés reproducimos a continuación:

Según explica la redactora Cristina Amanda Tur, los expertos aseguran que las islas, tanto Canarias como Baleares, son lugares «muy apetecibles» para encuentros y retiros de grupos que ofrecen terapias alternativas, algunos vinculados a sectas y que normalmente no son más que estafas. Tanto el esoterismo como la magia y cualquier forma de terapia alternativa representan un negocio lucrativo en tiempos de crisis. Hay más personas confiando en la ayuda que les puede prestar un brujo, un astrólogo, un mago o un simple sanador que les arregla el aura que confiando en un psicólogo o en un médico. En tiempos de crisis, hay quien, más que saber qué le pasa y lo que debe luchar para salir adelante, prefiere que un adivino le diga cuándo saldrá del agujero. Así resumen el problema los expertos.

«La crisis agrava el fenómeno, sin duda», asegura un inspector de Policía Judicial del Cuerpo Nacional de Policía que lleva quince años investigando sectas en España y que se ha mostrado asombrado al constatar la proliferación de anuncios que hay hoy en Ibiza relacionados con las terapias alternativas. Este inspector recuerda que estos grupos son negocios que funcionan sin dar recibos y sin pagar impuestos y considera que «atacar por ahí» podría ser la forma de evitar que el problema siga aumentando.

Él ha encontrado, entre las fotografías de anuncios que se le han enviado desde la isla, grupos que podrían estar relacionados con sectas como la Asociación Holosófica de España, Nueva Acrópolis y Osho, aunque también hay que añadir que la influencia de alguna de ellas está tan extendida y es hoy tan normal que sus libros pueden encontrarse hasta en bibliotecas municipales como la de Vila -la capital insular- (es el caso de Osho).

Pero sin necesidad de estar vinculados a sectas, las terapias alternativas que se anuncian en carteles y folletos por toda la isla «son como poco estafas y contra las que es difícil luchar, primero por la falta de denuncias de los estafados que, en muchas ocasiones, consideran que a ellos la terapia, sea cual sea, les funciona».

¿Cómo se comprueba si te han purificado el aura? A este respecto, Miguel Perlado, psicólogo experto en sectas que coordina el Grupo de Trabajo en Manipulación Psicológica del colegio de psicólogos de Cataluña, añade que «hoy cualquiera puede llamarse terapeuta» y que «todas estas estafas siguen una línea común que tiene que ver con la salud, sobre todo con la salud emocional».

La mayoría de los «autoproclamados» terapeutas, explica, presentan títulos falsos o de cursillos de dudosa procedencia y de escasas garantías, con referencias que siguen el mismo discurso; centros holísticos o terapeutas energéticos, «detrás de los que puede esconderse cualquier cosa». El mayor problema surge cuando las personas que acuden a estos charlatanes tienen enfermedades realmente severas; «pueden agravar casos de trastornos mentales importantes», asegura. «Puede acabar en secta o ser solo charlatanería, pero en cualquier caso, la sangría personal, además de la económica, puede ser enorme».

Incluso pueden encontrarse propuestas de terapias agresivas que implican aún más riesgos para la salud, como la «hidroterapia de colon para incrementar la energía», que se ofrece incluso como remedio contra la infertilidad y para curar un resfriado.

Perlado, aunque también se ha mostrado sorprendido de la proliferación de terapias alternativas que se ofrecen en Ibiza actualmente, asegura que las islas, tanto Baleares como Canarias, son zonas predilectas para este tipo de grupos, ya que brindan lugares muy sugerentes para la meditación, los retiros espirituales y el yoga, fórmulas que forman parte habitual de la oferta. Sin olvidar el atractivo añadido que tiene Ibiza para «todo lo que suene espiritual».

Miguel Perlado considera que estos grupos de terapias alternativas tienen una doble clientela; por un lado se encuentran todos aquellos que «sintonizan con estas corrientes terapéuticas y con el new age» y, por otro, «un grupo de despistados, muy perdidos, que buscan respuestas a nuevas situaciones como los efectos de la crisis». En este sentido señala que no son ajenos al problema los recortes en la sanidad pública.

Este experto, que en los últimos doce años se ha especializado en la ayuda a familiares y víctimas de sectas y otras relaciones de manipulación psicológica, también ha encontrado conexiones entre las ofertas de algunos de los anuncios con las sectas Osho y Nueva Acrópolis, sin duda dos de las más conocidas y activas en España. Tampoco hay que olvidar la presencia en Ibiza de la secta Sant Mat, que alquilaba locales de la iglesia en el antiguo convento de Sant Rafel.

Talleres de filosofía práctica oriental, el método de las constelaciones familiares, yoga kundalini, reparación del ADN, bailes chamánicos de luna nueva, ascensiones dimensionales, meditaciones guiadas, lecturas del aura y anclaje de cristales son ofertas que hoy pueden encontrarse en paredes de tiendas y calles de la isla, entre anuncios de ofertas de trabajo y de centros legales. Y están pensados, en primer lugar y según afirman estos expertos, para «sacar dinero; no son más que tomaduras de pelo».

No hay normativas que regulen el sector y Miguel Perlado considera que este es un tema pendiente y que, ya que existe el servicio y teniendo en cuenta que cada cual tiene derecho a dejarse estafar como quiera, debería regularse. Al menos, estos negocios pagarían impuestos y darían recibos por sus servicios, con los que luego poder reclamar el incumplimiento de las promesas y se podría hacer un seguimiento económico.

Y a las terapias alternativas se suma, compartiendo métodos y parafernalia, el esoterismo, otra de las formas que adquieren las estafas, porque más allá de la creencia en la videncia y técnicas similares, tales fórmulas de eficacia no probada ofrecen un vasto campo a la delincuencia.

No es raro encontrar hoy en los buzones las ofertas de videntes y hasta de brujos de magia negra africana, con consultas a domicilio y por teléfono. Y si en las consultas de los brujos nocturnos que prácticamente todos los canales de televisión tienen programadas, las preguntas habituales de los consultantes han sido tradicionalmente cuestiones sentimentales, hoy las personas que aseguran estar en el paro y se preocupan por su situación económica son legión. Un dato más que apunta a la crisis como un factor importante del aumento de las terapias alternativas, las sectas y el misticismo.

Y al ambiente se suman este año 2012 las profecías de los mayas, que anuncian grandes cambios que algunos incluso han interpretado como el fin del mundo. ¿Contribuirán las profecías al aumento de la búsqueda de respuestas en charlatanes que te ofrecen un cambio de ADN?

Fuentes: Diario de Ibiza/Info-RIES

Un escándalo de corrupción remece el Vaticano

El Vaticano fue remecido el jueves por un escándalo de corrupción después de que una investigación de la televisión italiana afirmó que un ex alto funcionario había sido transferido contra su voluntad tras quejarse sobre irregularidades en el otorgamiento de contratos.

El programa “Los Intocables” en la respetada red privada de televisión La 7 emitido el miércoles en la noche mostró lo que dijo que eran varias cartas enviadas por el arzobispo Carlo Maria Vigano, entonces vicegobernador del Vaticano, a varios superiores, incluyendo al Papa Benedicto XVI, en el 2011 respecto al caso.

El Vaticano emitió un comunicado el jueves en que criticó los “métodos” usados en la investigación periodística. Sin embargo, confirmó que las cartas eran auténticas al expresar “tristeza por la publicación de documentos reservados”.

Durante su período como vicegobernador del Vaticano entre el 2009 y el 2011, Vigano era el segundo funcionario de mayor graduación en un departamento responsable por mantener los jardines, edificios, calles, museos y otra infraestructura de la diminuta ciudad-Estado.

Vigano, que actualmente es el embajador del Vaticano en Washington, afirmó en las cartas que cuando asumió el cargo en el 2009 descubrió una red de corrupción, nepotismo y tráfico de influencias vinculados al otorgamiento de contratos a compañías externas a precios inflados.

En una carta, Vigano le contó al Papa sobre una campaña de desprestigio en su contra por parte de otros funcionarios del Vaticano que buscaban su transferencia, disgustados con sus drásticas medidas para ahorrar dinero de la Santa Sede limpiando sus procedimientos.

“Santo Padre, mi transferencia justo ahora provocaría mucha desorientación y desaliento en aquellos que han creído que era posible limpiar tantas situaciones de corrupción y abuso de poder que han estado enraizadas en la administración de dantos departamentos”, escribió Vigano al Papa el 27 de marzo del 2011.

El 22 de marzo del 2011, el secretario de Estado Vaticano, Tarcisio Bertone, informó a Vigano que sería transferido desde su cargo, pese a que debía durar hasta el 2014.

En otra carta fechada el 4 de abril del 2011, Vigano afirmó haber descubierto que la administración de algunas inversiones del Vaticano había sido confiada a dos fondos manejados por un comité de banqueros italianos “que velaban por sus propios intereses más que por los nuestros”.

En la misma carta, el funcionario dijo que en una sola transacción financiera en diciembre del 2009, “nos hicieron perder dos millones y medio de dólares”.

El programa entrevistó a un hombre identificado como miembro del comité de banqueros que dijo que Vigano había desarrollado una reputación como “aguafiestas” entre compañías que tenían contratos con el Vaticano debido a su insistencia en la transparencia y la competición.

En la transmisión, la cara y la voz de esa fuente fueron distorsionadas electrónicamente para ocultar su identidad.

Fuentes: Reuters/Yahoo.- Reporte de Philip Pullella. Editado en español por Patricio Abusleme

Una historia sobre el uso de la Cruz de Caravaca en México

Albert B., desde Inglaterra, nos envía este texto, que con gusto reproducimos en esta sección de testimonios e historias de los lectores.

Quisiera compartir con ustedes una historia que leí acerca del uso de la Cruz de Caravaca en México, ojalá les guste, a mí me fascinó.

No es probable que una bruja o curandera ponga fuera de su casa un anuncio acerca de su profesión, a diferencia de los médicos. Pero si usted conduce por una calle y ve una fila de gente fuera de una casa, usted suponer que alguien está vendiendo tortillas o que es la casa de una ‘curandera’. Si también practican brujería, nadie sabe. Independientemente de si usted cree en la brujería, lo cual es algo personal, hay historias que son una maravilla.

Joel es un primo de mi esposa ‘Chela’. Cuando Chela era una niña Joel solía andar por ahí con su papá, ayudándole con su negocio y los productos y era un poco como uno de su familia. Joel es un individuo agradable. Hasta hace poco tiempo él acarreaba la madera de construcción para su patrón, le servía de chofer, y/o hacía uno que otro trabajo raro para él. Joel es delgado, algo guapo, con el pelo ondulado, tez clara y tiene ojos azules. Él es un buen padre y marido; es decir, él cuida de su familia.

Hace menos de dos años de Joel se enfermó. Él pasó muchas de horas en cama y gastó mucho dinero en doctores y medicinas. Los doctores no podían, al parecer, diagnosticar su enfermedad, y él perdía el peso de vez en cuando podía salir de la cama. Cuando él intentaba conducir su carro, él tenía salirse del camino y estacionarse debido a vértigos. Después de un año de esta condición progresivamente peor, su hermano sugirió que él viera a una curandera que también practicaba brujería. En principio, Joel, siendo una persona algo racional y religiosa pensó que la idea era una tontería. Sin embargo, como su condición empeoró, él finalmente accedió.

Cuando visitaron a la curandera, ella dijo que un doctor no podría ayudarle, que un vecino era el problema, que probablemente había pagado a alguien para hacerle un trabajito (echarle un hechizo). Joel encontró esto difícil de creer porque él no creía que tuviera algún vecino que hubiera podido pudo hacer tal cosa. Ella le dijo que tenía que usar calcetines y la ropa interior rojos y al revés. Aunque el hermano de Joel tenía mucha confianza en la ‘ bruja’, Joel no. Sin embargo, él compró los calcetines y los calzoncillos rojos y los usó.

Ella también preparó una ‘ cruz de caravaca’ , especialmente para él, y le dijo que la colgara de su cuello con un cordón rojo. Él hizo como le dijeron y se comenzó a sentir mucho mejor, a caminar, trabajar y comer. Pasó el tiempo y un día mientras estaba en el mercado local él comenzó a sentirse terriblemente mal. Empezó a tener dificultades para respirar, como si lo estrangularan. Llamó a su hermano porque él no podía conducir. Su hermano trajo a la curandera al mercado. Él intentó explicar cómo se sentía. Ella no se explicaba qué estaba mal. “¿Usted está usando sus calcetines rojos? ” ” Sí.” ” ¿Usted está usando sus calzoncillos rojos? ” ” Sí.” ” ¿Trae la cruz? ” ” Sí, aquí está.” Él la tomo del cordón de dentro de su camisa. Ella se hizo para atrás con sorpresa. ” ¿Por qué trae la cruz de caravaca con un cordón negro si le dije que utilizara uno rojo? ‘ ” El cordón rojo se rompió y no tenía otro rojo”, respondió él.

Ella hizo que se quitara la cruz y la tomó. Ella comenzó a pedir que los malos espíritus’ lo dejaran, con una especie como de ritual. La garganta de Joel comenzó a relajarse y él comenzó a respirar normalmente y se sintió mucho mejor. ” ¿Usted quisiera que le regrese el trabajo al responsable? ” Joel, siendo un individuo bondadoso le contestó: ” No, sólo quiero estar bien.”

Sin embargo, al poco tiempo un vecino cercano murió. Joel se preguntaba si la ‘ bruja’ tenía que ver con eso. De todas formas, ése fue e el final de su enfermedad. Para ‘Chela’ eso era una tomada de pelo, y cuando ella ve a Joel ella le pregunta si él todavía está usando sus calcetines y ropa interior rojos.

Un mal aspecto de la brujería en México es que algunas personas tienden a culpar de cualquier desgracia a alguien más, diciendo que alguien los embrujó. Esto crea mucha animosidad. No piense que esto es raro. Es muy común aunque no muy sabido, incluso entre buenos católicos. De hecho, la creencia en lo sobrenatural está mezclada con su creencia de la iglesia de maneras que son increíbles. La influencia de las creencias antiguas -lo prehispánico-, todavía existe. Si usted anda viajando por México, más vale que sea amable, de manera especial con las señoras mayores. ¡No le cuesta nada!

El ejemplo de San Antonio Abad

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“Debemos utilizar todas nuestras fuerzas  en la búsqueda de Dios”. Esta es una de las recomendaciones de San Antonio Abad, y de la que dio ejemplo, buscando a Dios y siguiéndolo en la pobreza, la oración, el ayuno y en la soledad perfecta. Lo encontró y el Señor le bendijo con la fuerza de su Espíritu Santo, para seguir la obra que tenía destinada para él.

Aunque vivió entre los siglos III y IV, las palabras del abad San Antonio, o San Antón, también conocido en la tradición como San Antonio el Grande, son actuales y su mensaje totalmente comprensible y aplicable al día de hoy, como se puede comprobar en un extracto sacado de su discípulo San Atanasio, que en forma de discurso escribió:  “Antonio enseñaba que la meditación fortalece el alma contra las pasiones, el mal y contra la impureza. Si viviésemos como si hubiésemos de morir cada día, no fallaríamos nunca. Para luchar contra el mal son infalibles la fe, la oración, el ayuno de los ascetas, sus vigilias y oraciones, la paz interior, el desprecio de las riquezas y de las glorias vanas del mundo, la humildad, el amor a los pobres, las limosnas, la suavidad de costumbres y, sobre todo, el ardiente amor a Cristo”.

Conocemos la vida del abad Antonio, al que la tradición llama el Grande, primordialmente a través de la biografía redactada por su discípulo y admirador, San Atanasio, a fines del siglo IV.

Antonio sufrió las tentaciones del mal, que combatió con ayuno y oración. Sólo comía una vez al día, y pasaba muchas horas de la noche rezando, y es así cuando siente la más profunda llamada a la soledad, pero ésta era imposible, ya que con él convivían otras personas; así que optó por trasladarse al desierto, donde encontró una cueva para residir en la más perfecta intimidad y soledad.

Más adelante y buscando siempre una mayor soledad llegó hasta cerca de la actual ciudad de Luxor (antigua Tebas) a instalarse en las ruinas de un  cementerio, lugar temido por los hombres, pero  él viviendo allí daba testimonio del triunfo de la resurrección sobre la muerte, haciendo ridículas las supersticiones. Su idea era vivir libre del mundo exterior, algo que resultaría del todo imposible debido a la fama que había adquirido. El Señor se valió de la búsqueda de la perfecta soledad de Antonio  para llamar a muchos seguidores que subían para pedirle consejo sobre sus dudas o problemas. Fue entonces cuando Antonio se dio cuenta de la imposibilidad de su objetivo y durante 20 años estuvo alimentado, alentando y aconsejando el alma de incontables personas.

Muchos de los hombres que le conocieron fueron después imitadores fervorosos que se le unieron porque querían vivir como él. Nacía así  la primera comunidad de personas que querían vivir las enseñanzas de San Antonio basadas en el Evangelio y mantenidas con la oración, ayuno y trabajo. Durante esta etapa se le atribuyen diversas curaciones y muchos otros milagros.

Tiempo después decidió trasladarse a otra parte para fundar otro monasterio. Invitó a un grupo de sus monjes a acompañarle y al grupo restante les encomendó la tarea de quedarse en Pispir para continuar la evangelización. Se trasladaron al monte Qolzoum, cerca del Mar Rojo. En ese lugar San Antonio decidió fundar el Monasterio de Deir-el-Arab, pues se encontraron con un pequeño oasis y tierra para labrar. Los monjes siguieron con su vida de ascetas al tiempo que orientaban y ayudaban a los peregrinos que se les acercaban y los alimentaban con los frutos de la tierra que ellos mismos trabajaban.

La fama de San Antonio Abad  llegó a todo el mundo Oriental. El santo, a pesar de vivir en Deir-el-Arab, se retiró en varias ocasiones al desierto durante días, para estar mas cerca de su compañera la soledad y en distintas ocasiones también visitó a la comunidad de Pispir para seguir enseñando de cerca a sus queridos hijos, los monjes.

Aparte de las permanentes discusiones arriano-católicas que señalaron su siglo, San Antonio, lleno del Espíritu Santo, fue sobre todo padre de sus monjes y consolador de los afligidos, por lo que se recogió una multitud de anécdotas más conocidas como “apotegmas del desierto”.

San Antonio Abad es poseedor de una espiritualidad intuitiva, incisiva o más bien genial, implacablemente fiel al contenido de la revelación evangélica. Aún se conservan algunas de sus cartas, cuyas ideas principales confirman las que Atanasio le atribuye en su “Vida”.

No sólo en España, sino también en América Latina, San Antonio adquirió una increíble fama. En Perú, en Panamá, en Guatemala, México, Santo Domingo y otros países latinos existen calles, hospitales, hoteles y localidades que honran a San Antonio Abad. En Egipto ha habido una nueva efervescencia monástica en torno a la figura de San Antonio Abad.

En Norcia, Italia, existe un monasterio de monjas benedictinas bajo su patrocinio y en Humacao, Puerto Rico, hay una comunidad benedictina también bajo su patrocinio. Tampoco hay que olvidar que la reforma del Carmelo de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz recurrió a los ermitaños y muy particularmente a la espiritualidad de San Antonio Abad para dicha reforma. A San Antonio se le atribuyen cartas y unos dichos, los cuales reflejan su paternidad (ser apa –en egipcio– o abad en latín) sobre los ermitaños.

Las tentaciones de San Antonio

san-anton-by-niklaus_manuel_deutschLas tentaciones de San Antonio, de Niklaus Manuel Deutsch

El abad San Antonio, el que había huido de los hombres, se encontraba la soledad poblada de demonios. El espíritu del mal, que había adivinado en aquel joven el padre de una raza heroica, se presenta delante de él con sus innumerables transformaciones y sus especies infinitas. Sus ejércitos invaden la arena del desierto que habrá de ser la vivienda de otros tantos y tan gloriosos eremitas o ermitaños, a los que se conoce como Padres del Desierto.  Antonio veía el mundo cubierto por las redes de sus acechanzas, y el enemigo se le presentaba como un monstruo disforme, cuya cabeza tocaba con las nubes y en cuyas garras quedaban prendidas muchas almas que intentaban volar hasta Dios.

«Terribles y pérfidos son nuestros adversarios—dirá más tarde a sus discípulos—. Sus multitudes llenan el espacio. Están siempre cerca de nosotros. Entre ellos existe una gran soledad. Dejando a los más sabios explicar su naturaleza, contentémonos con enterarnos de las astucias que usan en sus asaltos contra nosotros.»

Era un experimentado quien hablaba. Al principio de su vida eremítica tuvo que luchar con las más patéticas estratagemas del infierno. Coronados de rosas o de cuernos, enormes como torres o diminutos e impalpables como  duendes; bellos como dioses paganos majestuosos e hirsutos como profetas hebreos, transformados en larvas o cubiertos de pústulas repugnantes, con aposturas de efebos encantadores o con ademanes de ascetas encanecidos en la práctica de la virtud, los emisarios de Luzbel estaban siempre a su lado, tentadores y atormentadores. Tomaban la imagen de un niño desvalido, que, recostado a la puerta de su cabaña, lloraba sin cesar hasta que el Padre, lleno de compasión, se acercaba para socorrerlo; o bien, metamorfoseándose en algún religioso, se cruzaban en su camino pidiéndole sus bendiciones.

Otras  veces, viendo que estos ardides eran estériles, turbaban sus sueños, sugiriéndole visiones de grandeza y poderío. Pero como el santo demostraba el más absoluto desdén por los esplendores terrenales, Satanás ponía en juego todo el poderío de sus legiones malditas. Ni un paso podía dar el solitario sin ver surgir de la tierra piaras innumerables de puercos que gruñían espantosamente, manadas de chacales que estremecían con sus alaridos la soledad, millares de serpientes y de dragones que le rodeaban echando fuego por la boca. La choza se tambaleaba con la tempestad de rugidos, silbidos y estridores de aquellas fieras monstruosas.

Una vez, en medio de esta lucha, Antonio vio que sobre lo alto de la montaña se abría el cielo, dejando escapar una gran claridad, que ahuyentó a los espíritus de las tinieblas. «¿Dónde estabas, mi buen Jesús?—exclamó entonces el solitario—. ¿Dónde estabas? ¿Por qué no acudiste antes a curar mis heridas?» Y de entre la nube luminosa salió una voz que le decía: «Contigo estaba, Antonio; asistía a tu generoso combate. No temas; estos monstruos no volverán a causarte el menor daño.»

sanantonio-daliLas tentaciones de San Antonio, de Salvador Dalí

Pero el demonio, que es muy sabio, cambió desde entonces de táctica; olvidando la violencia y el furor, echó mano de la malicia y la sutileza. Con una ligereza imperceptible trataba de insinuarse en todos los actos de su  enemigo: tomaba voz angélica para alabar su penitencia y cantar su perfección; cambiaba sus alimentos por otros más exquisitos; trastornaba el orden de las letras en las Sagradas Escrituras; cerraba los párpados del anacoreta cuando velaba y usaba toda suerte de mañas para distraerle en sus rezos.

Frutos de esta lucha encarnizada fueron una paciencia celestial, una dulzura seráfica, una calma infinita. Antonio había penetrado desde este mundo en la serenidad de los escogidos. Las gentes iban a verle, y, aunque ni por su traje ni por sus maneras tenía distintivo alguno, le reconocían apenas se encontraban frente a él. Un solitario acostumbraba a hacerle cada año una visita, pero sin decirle nunca una sola palabra. Como el santo le preguntase la causa de aquel silencio: «Padre mío—respondió él—, con veros me basta.»

Hasta su celda llegaban los sacerdotes de los ídolos, los obispos católicos, los doctores de la Iglesia y los sabios paganos. Una vez preguntó a dos de ellos, que habían venido atraídos por la curiosidad: «¿Por qué, oh filósofos, os habéis molestado por ver a un insensato?» «No te creemos tal—respondieron ellos—; al contrario, la sabiduría ha descendido sobre tu cabeza.» «Si creéis que soy sabio—replicó él—, debéis imitarme; pues no es de cuerdos huir de aquello que se aprecia.» A Dídimo, el famoso sabio cristiano, le preguntó si estaba triste por haber perdido la vista, y como él contestase afirmativamente, replicó Antonio: «Es extraño que un hombre tan sensato como vos eche de menos los ojos, que nos son comunes con las moscas, teniendo la luz más preciosa de los Apóstoles y los santos.»

El santo eremita solía decir: «Los más puros son los que con más frecuencia se ven acosados por las arteras mañas del demonio.» Y el demonio seguía presentándose delante de él, pero Antonio le trataba como a un vencido. En su visita a Pablo, el eremita centenario, que vivía al otro lado del Nilo, se le apareció metamorfoseado en toda suerte de animales fabulosos, centauros, dragones, hipogrifos y arpías.

Hasta los sátiros le pedían que rezara a Dios por ellos

«En un valle—dice San Jerónimo—vio un hombrecillo pequeño, que tenía las narices corvas y la frente áspera, con unos cornezuelos y pies de cabra en la última parte del cuerpo. Sin turbarse con este espectáculo, Antonio asió como buen soldado el escudo de la fe y la cota de la esperanza; pero el animal, manifestando sus intenciones pacíficas, le trajo unos dátiles para el camino; lo cual, visto por el santo, se detuvo y preguntó: «¿Quién eres?» «Yo soy mortal—respondió el trasgo—y uno de los habitadores del yermo, a quien la gentilidad reverencia con el nombre de sátiros, faunos e íncubos; y vengo a ti, por embajador de mi gente, a pedirte que ruegues por nosotros al Dios común de todos, el cual sabemos que vino por la salud del mundo.»

Oyendo estas cosas, el viejo caminante regaba su rostro con muchas lágrimas y holgábase mucho por la gloria de Cristo y caída de Satanás, e hiriendo con su báculo la tierra, decía: «¡Ay de ti, Alejandría,  que adoras a los monstruos en lugar de Dios! ¡Ay de ti, ciudad ramera, en quien han concurrido todos los vicios del mundo! ¿Qué podrás decir ahora, pues las bestias confiesan a Cristo, y tú te postras delante de los monstruos?» Y para que se crea su relato, añade San Jerónimo que en tiempo del emperador Constantino se trajo a Alejandría un hombre como éste, que fue la admiración de todo el pueblo; y después de muerto, salaron el cuerpo y lo llevaron a Antioquía para que el emperador lo viese.

Entretanto, Antonio se había convertido en padre de un pueblo nuevo. Eran los anacoretas, los sublimes habitantes de las montañas inhospitalarias y los arenales espantosos, representantes generosos de una humanidad superior, admirable hasta en sus mismos defectos, figuras de una fabulosa epopeya mística, cuyo primer canto es la vida de Antonio, el patriarca de todos  ellos.

San Antonio Abad, fundador del movimiento eremítico y modelo de cristianos

antonio_abad01San Antonio o Antón Abad (nacido en Heracleópolis Magna, Egipto, alrededor del año 251 d.C. y fallecido en Monte Colzim, Egipto, el año 356 d.C.)  fue un monje cristiano, fundador del movimiento eremítico.

El relato de su vida, transmitido principalmente por la obra de San Atanasio, presenta la figura de un hombre que crece en santidad y lo convierte en modelo de cristianos. Este relato tiene elementos históricos y otros de carácter legendario; se sabe que abandonó sus bienes para llevar una existencia de ermitaño y que atendía varias comunidades monacales en el país de Egipto, permaneciendo eremita, y se dice que alcanzó los 105 años de edad.

Este santo es venerado tanto por la Iglesia católica, como por la Iglesia ortodoxa, y asimismo por las Antiguas iglesias orientales. En Oriente y Occidente, su festividad se celebra el 17 de enero, mientras que la Iglesia copta lo celebra el 22 de Touba (30 de enero).

Antonio nació en el pueblo de Comas, cerca de Heraclea, en el Alto Egipto. Se cuenta que alrededor de los veinte años de edad vendió todas sus posesiones, entregó el dinero a los pobres y se retiró a vivir en una comunidad local haciendo vida ascética, durmiendo en un sepulcro vacío. Luego pasó muchos años ayudando a otros ermitaños a dirigir su vida espiritual en el desierto, y más tarde se fue internando mucho más en el desierto, para vivir en absoluta soledad.

De acuerdo a los relatos de san Atanasio y de san Jerónimo, popularizados en el libro de vidas de santos ‘La Leyenda Dorada’, que compiló el dominico genovés Santiago de la Vorágine en el siglo XIII, Antonio fue reiteradamente tentado por el demonio en el desierto. La tentación de san Antonio se volvió un tema favorito de la iconografía cristiana, representado por numerosos pintores de prestigio.

Su fama de hombre santo y austero atrajo a numerosos discípulos, a los que organizó en un grupo de ermitaños junto a Pispir y otro en Arsínoe. Por ello, se le considera el fundador de la tradición monacal cristiana. Sin embargo, y pese al atractivo que su carisma ejercía, nunca optó por la vida en comunidad y se retiró al monte Colzim, cerca del Mar Rojo como ermitaño. Abandonó su retiro en 311 para visitar Alejandría y predicar contra el arrianismo.

La palabra famosa del Evangelio que pobló el desierto de anacoretas fue también la que movió a San Antonio, el primero y más grande de ellos. «Si quieres ser perfecto, ve, vende lo que tienes, distribuye el dinero a los pobres, y sígueme.» Antonio tenía veinte años cuando este consejo, recogido un día al desgaire en la asamblea de los cristianos, empezó a escarbar en el fondo de su alma. Poco después vendía sus ciento cincuenta yugadas de tierra, dejaba su casa, salía de su ciudad de Comas, cerca de Heraclea, entre el bajo Egipto y la Tebaida, y desaparecía en la vasta soledad.

Refugióse primero en un desierto que se extiende cerca de Menfis, en la parte oriental del Nilo; vivió después algún tiempo en un sepulcro antiguo; pasó más tarde a un castillo arruinado, que fue su morada durante veinte años, y, finalmente, remontando el curso del Nilo, llegó hasta cerca de Tebas, caminó luego hacia el Oriente, y, después de recorrer unas treinta millas, vio una pequeña montaña que se alzaba a pocas leguas del Mar Rojo, y al pie de ella una fuente abundante, sombreada por frondosas palmeras. Allí construyó una choza de dos varas en cuadro, que fue su residencia definitiva.

Hasta nosotros ha llegado su fama de santo y paciente. Sus cóleras las guardaba Antonio para los herejes. A los cien años no dudaba en presentarse en Alejandría para amedrentarlos; mas pronto aparecía de nuevo en la montaña de Colzún cultivando su viña, regando sus coles, haciendo esteras, pasando la noche en oración y clamando cuando amanecía: «Oh sol, ¿por qué vienes a distraerme con tus rayos? ¿Por qué me robas la claridad de la verdadera luz?» Hasta que vio en lontananza brillar el sol que nunca se esconde.

Entonces llamó a sus discípulos, les dio las últimas recomendaciones, les mandó ocultar su cuerpo para que no le adorasen los egipcios, y, después de entregarles su cilicio en herencia, puso su espíritu en manos de sus compañeros, los ángeles, que le llevaron al cielo. Su túnica la heredó San Atanasio, patriarca de Alejandría, que fue su biógrafo y el primero de sus admiradores.

Usan el libro de oraciones ‘La Santa Cruz de Caravaca’ para realizar prácticas esotéricas

Portada del libro ‘La Santa Cruz de Caravaca’, publicado por Ediciones Teorema (Musa). Edición de 1983. (Biblioteca privada del autor).

“Un tesoro de oraciones de suma virtud y eficacia para curar toda clase de dolencias, así del cuerpo como del alma; como también un sinnúmero de prácticas para librarse de hechizos y encantamientos, con bendiciones y exorcismos. Así reza este libro misterioso, de autor desconocido, recopilación de oraciones muy preciadas por devotos y religiosos de todo el mundo cristiano”.

Con unos argumentos publicitarios semejantes a los que figuran en las líneas anteriores, extraídos directamente de la contraportada del ejemplar que poseemos en nuestra biblioteca, no es extraño en absoluto que un pequeño libro de oraciones, de 150 escasas páginas de pequeño tamaño,  sea no sólo ampliamente buscado y rebuscado en toda clase de librerías, sino que su posesión, para los afortunados que logren disponer de un ejemplar, sea también una ocasión singular para adentrarse en el mundo de las artes y las prácticas esotéricas de todo tipo.

Viene este tema a cuento porque leemos en una noticia de Milenio.com, que lleva por título ‘Libro sagrado se utiliza para prácticas esotéricas’, que este libro “que supuestamente fue autorizado por la Iglesia Católica, causa polémica por el supuesto mal uso en prácticas esotéricas, así como para realizar supuestos rituales de exorcismo y brujería en Nayarit”, uno de los 32 estados (junto con el D. F.) de México.

La información del periodista autor de esta pequeña crónica no es del todo cierta ni confiable; por cuanto lo de ‘autorizado por la Iglesia Católica’ se refiere  únicamente a la presentación del mismo en la que se usa la frase latina “Sic Nomen Domini Benedictum”, que significa “Sea Bendito el Nombre de Dios”. Y a continuación, antes de iniciar el compendio de oraciones, se menciona bajo la estampa de la Cruz que “los Sres. Emmos. Cardenales, Arzobispos y Obispos de España, han concedido 3.600 días de indulgencias a los devotos que recen con devoción, delante de la estampa que precede, un Credo y un Acto de contricción. Es abogada contra rayos, centellas y tempestades”. Estas palabras son las únicas que figuran en toda la obra que podrían tener alguna relación, siquiera lejana, con la Iglesia Católica, pero ésta no se ha pronunciado nunca sobre tal cuestión… Ni creemos que lo haga por ahora.

Según Milenio.com, para el comerciante de libros y folletos con oraciones de la Iglesia Católica, Eduardo Ramírez, el uso que le den las personas es totalmente responsabilidad de quien lo compra; sin embargo, son muchas las personas que buscan el libro de La Cruz de Caravaca porque tal vez se confundan con su contenido.

“A causa de que el libro “La Cruz de Caravaca” se encuentra editado en latín, muchas personas lo utilizan para hacer limpias, brujería e incluso exorcismos; pero son únicamente oraciones; sólo que a la gente, porque está en latín, se le ocurre que es más poderoso”, relata Eduardo.

En este punto, este comerciante o librero mexicano se equivoca casi por completo. El Tesoro de Oraciones de la Santa Cruz de Caravaca, en todas sus versiones y ediciones, está redactado básica y fundamentalmente en lengua castellana; y si bien es cierto que contiene algunas oraciones, conjuros o ensalmos en latín ‘macarrónico’, también es igualmente cierto que hay otras distintas oraciones que están escritas en lengua catalana e incluso en la variante dialectal valenciana.

“Aquí algunos sacerdotes nos han recomendado no venderlo para evitar que gente que se dedica a prácticas no religiosas, lo utilice con fines personales y con eso estafe a otras personas”, dijo el comerciante a la prensa mexicana.

“Muchas personas tienen la creencia en los santos y es válido, porque es parte del culto religioso; sólo que hay quienes tergiversan su uso y comienzan a realizar prácticas esotéricas, a decir de algunos clientes, pero todo es cuestión de fe”, sostiene.

Los prejuicios de la gente en relación a los textos católicos se ven matizados por la urgencia de un milagro, indica Eduardo, y en estos tiempos de crisis, todos piden la oración para el dinero y el trabajo. “Todo eso son modismos de parte de mucha gente”, menciona finalmente el comerciante de libros en la noticia que aomentamos.

Se produce además la curiosa circunstancia, digna de un estudio más serio y profundo, de que mientras en España y sobre todo en su lugar de origen, la localidad de Caravaca de la Cruz (municipio situado al oeste de la Región de Murcia), la Santa Cruz de Caravaca es objeto de una profundísima devoción popular y se la cree y considera milagrosa, en otros países del Centro y  Cono Sur Sudamericano (Venezuela, Colombia, México, incluso Chile), esta misma cruz es utilizada especial y casi exclusivamente en rituales de santería o de sincretismos religiosos varios, siendo considerada en mayor medida un elemento esotérico que un sacramental católico.