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Una historia sobre el uso de la Cruz de Caravaca en México

Albert B., desde Inglaterra, nos envía este texto, que con gusto reproducimos en esta sección de testimonios e historias de los lectores.

Quisiera compartir con ustedes una historia que leí acerca del uso de la Cruz de Caravaca en México, ojalá les guste, a mí me fascinó.

No es probable que una bruja o curandera ponga fuera de su casa un anuncio acerca de su profesión, a diferencia de los médicos. Pero si usted conduce por una calle y ve una fila de gente fuera de una casa, usted suponer que alguien está vendiendo tortillas o que es la casa de una ‘curandera’. Si también practican brujería, nadie sabe. Independientemente de si usted cree en la brujería, lo cual es algo personal, hay historias que son una maravilla.

Joel es un primo de mi esposa ‘Chela’. Cuando Chela era una niña Joel solía andar por ahí con su papá, ayudándole con su negocio y los productos y era un poco como uno de su familia. Joel es un individuo agradable. Hasta hace poco tiempo él acarreaba la madera de construcción para su patrón, le servía de chofer, y/o hacía uno que otro trabajo raro para él. Joel es delgado, algo guapo, con el pelo ondulado, tez clara y tiene ojos azules. Él es un buen padre y marido; es decir, él cuida de su familia.

Hace menos de dos años de Joel se enfermó. Él pasó muchas de horas en cama y gastó mucho dinero en doctores y medicinas. Los doctores no podían, al parecer, diagnosticar su enfermedad, y él perdía el peso de vez en cuando podía salir de la cama. Cuando él intentaba conducir su carro, él tenía salirse del camino y estacionarse debido a vértigos. Después de un año de esta condición progresivamente peor, su hermano sugirió que él viera a una curandera que también practicaba brujería. En principio, Joel, siendo una persona algo racional y religiosa pensó que la idea era una tontería. Sin embargo, como su condición empeoró, él finalmente accedió.

Cuando visitaron a la curandera, ella dijo que un doctor no podría ayudarle, que un vecino era el problema, que probablemente había pagado a alguien para hacerle un trabajito (echarle un hechizo). Joel encontró esto difícil de creer porque él no creía que tuviera algún vecino que hubiera podido pudo hacer tal cosa. Ella le dijo que tenía que usar calcetines y la ropa interior rojos y al revés. Aunque el hermano de Joel tenía mucha confianza en la ‘ bruja’, Joel no. Sin embargo, él compró los calcetines y los calzoncillos rojos y los usó.

Ella también preparó una ‘ cruz de caravaca’ , especialmente para él, y le dijo que la colgara de su cuello con un cordón rojo. Él hizo como le dijeron y se comenzó a sentir mucho mejor, a caminar, trabajar y comer. Pasó el tiempo y un día mientras estaba en el mercado local él comenzó a sentirse terriblemente mal. Empezó a tener dificultades para respirar, como si lo estrangularan. Llamó a su hermano porque él no podía conducir. Su hermano trajo a la curandera al mercado. Él intentó explicar cómo se sentía. Ella no se explicaba qué estaba mal. “¿Usted está usando sus calcetines rojos? ” ” Sí.” ” ¿Usted está usando sus calzoncillos rojos? ” ” Sí.” ” ¿Trae la cruz? ” ” Sí, aquí está.” Él la tomo del cordón de dentro de su camisa. Ella se hizo para atrás con sorpresa. ” ¿Por qué trae la cruz de caravaca con un cordón negro si le dije que utilizara uno rojo? ‘ ” El cordón rojo se rompió y no tenía otro rojo”, respondió él.

Ella hizo que se quitara la cruz y la tomó. Ella comenzó a pedir que los malos espíritus’ lo dejaran, con una especie como de ritual. La garganta de Joel comenzó a relajarse y él comenzó a respirar normalmente y se sintió mucho mejor. ” ¿Usted quisiera que le regrese el trabajo al responsable? ” Joel, siendo un individuo bondadoso le contestó: ” No, sólo quiero estar bien.”

Sin embargo, al poco tiempo un vecino cercano murió. Joel se preguntaba si la ‘ bruja’ tenía que ver con eso. De todas formas, ése fue e el final de su enfermedad. Para ‘Chela’ eso era una tomada de pelo, y cuando ella ve a Joel ella le pregunta si él todavía está usando sus calcetines y ropa interior rojos.

Un mal aspecto de la brujería en México es que algunas personas tienden a culpar de cualquier desgracia a alguien más, diciendo que alguien los embrujó. Esto crea mucha animosidad. No piense que esto es raro. Es muy común aunque no muy sabido, incluso entre buenos católicos. De hecho, la creencia en lo sobrenatural está mezclada con su creencia de la iglesia de maneras que son increíbles. La influencia de las creencias antiguas -lo prehispánico-, todavía existe. Si usted anda viajando por México, más vale que sea amable, de manera especial con las señoras mayores. ¡No le cuesta nada!

Usan el libro de oraciones ‘La Santa Cruz de Caravaca’ para realizar prácticas esotéricas

Portada del libro ‘La Santa Cruz de Caravaca’, publicado por Ediciones Teorema (Musa). Edición de 1983. (Biblioteca privada del autor).

“Un tesoro de oraciones de suma virtud y eficacia para curar toda clase de dolencias, así del cuerpo como del alma; como también un sinnúmero de prácticas para librarse de hechizos y encantamientos, con bendiciones y exorcismos. Así reza este libro misterioso, de autor desconocido, recopilación de oraciones muy preciadas por devotos y religiosos de todo el mundo cristiano”.

Con unos argumentos publicitarios semejantes a los que figuran en las líneas anteriores, extraídos directamente de la contraportada del ejemplar que poseemos en nuestra biblioteca, no es extraño en absoluto que un pequeño libro de oraciones, de 150 escasas páginas de pequeño tamaño,  sea no sólo ampliamente buscado y rebuscado en toda clase de librerías, sino que su posesión, para los afortunados que logren disponer de un ejemplar, sea también una ocasión singular para adentrarse en el mundo de las artes y las prácticas esotéricas de todo tipo.

Viene este tema a cuento porque leemos en una noticia de Milenio.com, que lleva por título ‘Libro sagrado se utiliza para prácticas esotéricas’, que este libro “que supuestamente fue autorizado por la Iglesia Católica, causa polémica por el supuesto mal uso en prácticas esotéricas, así como para realizar supuestos rituales de exorcismo y brujería en Nayarit”, uno de los 32 estados (junto con el D. F.) de México.

La información del periodista autor de esta pequeña crónica no es del todo cierta ni confiable; por cuanto lo de ‘autorizado por la Iglesia Católica’ se refiere  únicamente a la presentación del mismo en la que se usa la frase latina “Sic Nomen Domini Benedictum”, que significa “Sea Bendito el Nombre de Dios”. Y a continuación, antes de iniciar el compendio de oraciones, se menciona bajo la estampa de la Cruz que “los Sres. Emmos. Cardenales, Arzobispos y Obispos de España, han concedido 3.600 días de indulgencias a los devotos que recen con devoción, delante de la estampa que precede, un Credo y un Acto de contricción. Es abogada contra rayos, centellas y tempestades”. Estas palabras son las únicas que figuran en toda la obra que podrían tener alguna relación, siquiera lejana, con la Iglesia Católica, pero ésta no se ha pronunciado nunca sobre tal cuestión… Ni creemos que lo haga por ahora.

Según Milenio.com, para el comerciante de libros y folletos con oraciones de la Iglesia Católica, Eduardo Ramírez, el uso que le den las personas es totalmente responsabilidad de quien lo compra; sin embargo, son muchas las personas que buscan el libro de La Cruz de Caravaca porque tal vez se confundan con su contenido.

“A causa de que el libro “La Cruz de Caravaca” se encuentra editado en latín, muchas personas lo utilizan para hacer limpias, brujería e incluso exorcismos; pero son únicamente oraciones; sólo que a la gente, porque está en latín, se le ocurre que es más poderoso”, relata Eduardo.

En este punto, este comerciante o librero mexicano se equivoca casi por completo. El Tesoro de Oraciones de la Santa Cruz de Caravaca, en todas sus versiones y ediciones, está redactado básica y fundamentalmente en lengua castellana; y si bien es cierto que contiene algunas oraciones, conjuros o ensalmos en latín ‘macarrónico’, también es igualmente cierto que hay otras distintas oraciones que están escritas en lengua catalana e incluso en la variante dialectal valenciana.

“Aquí algunos sacerdotes nos han recomendado no venderlo para evitar que gente que se dedica a prácticas no religiosas, lo utilice con fines personales y con eso estafe a otras personas”, dijo el comerciante a la prensa mexicana.

“Muchas personas tienen la creencia en los santos y es válido, porque es parte del culto religioso; sólo que hay quienes tergiversan su uso y comienzan a realizar prácticas esotéricas, a decir de algunos clientes, pero todo es cuestión de fe”, sostiene.

Los prejuicios de la gente en relación a los textos católicos se ven matizados por la urgencia de un milagro, indica Eduardo, y en estos tiempos de crisis, todos piden la oración para el dinero y el trabajo. “Todo eso son modismos de parte de mucha gente”, menciona finalmente el comerciante de libros en la noticia que aomentamos.

Se produce además la curiosa circunstancia, digna de un estudio más serio y profundo, de que mientras en España y sobre todo en su lugar de origen, la localidad de Caravaca de la Cruz (municipio situado al oeste de la Región de Murcia), la Santa Cruz de Caravaca es objeto de una profundísima devoción popular y se la cree y considera milagrosa, en otros países del Centro y  Cono Sur Sudamericano (Venezuela, Colombia, México, incluso Chile), esta misma cruz es utilizada especial y casi exclusivamente en rituales de santería o de sincretismos religiosos varios, siendo considerada en mayor medida un elemento esotérico que un sacramental católico.

Una actriz de Hollywood ex-adepta de la Nueva Era se convierte al catolicismo y advierte de las trampas de la secta

  Sharon Lee Giganti dejó su carrera en Hollywood cuando comenzaba a tener mayor éxito, para dedicarse a lo que creyó ser su gran misión: difundir los principios de la Nueva Era. La desilusión no tardó en llegar. Estas falsas enseñanzas destrozaron la vida de muchas personas a su alrededor –incluido su propio hermano–. Después de su conversión, se dedicó a comunicar sin cansancio las grandes trampas que esconden las enseñanzas de El Secreto, Un Curso de Milagros y la ley de la atracción.

- ¿Qué la impulsó hacia la Nueva Era?

- Estaba desesperada. Llevaba muchos años sufriendo al ver a mis seres queridos autodestruirse con las drogas y el alcohol, sin poder hacer nada. Buscaba una manera de acabar con todo ese dolor que había a mi alrededor, y encontrar felicidad y paz para mí.

- ¿Era infeliz a pesar del éxito que comenzaba a tener en Hollywood?

- Sí, como actriz estaba cansada de la frustración de trabajar tan duro, durante tantos años, y no lograr ser la gran actriz que me creía capaz de ser. Había alcanzado éxito en la TV y en algunas películas, pero tenía la sensación de no poder controlar el resultado de lo que hacía. Imagínese la emoción que me produjo escuchar que había técnicas que podía aprender para crear mi propia realidad con el pensamiento: “Puedes cambiar cualquier circunstancia, curar cualquier enfermedad, y producir resultados con sólo visualizar tus deseos”.

- ¿Quién le enseñó esas técnicas?

Un amigo mío en Hollywood me habló de la ley de la atracción a través del libro La ciencia de la mente, de Ernest Holmes, y de unas grabaciones de la médium Esther Hicks, que canalizaba un espíritu llamado Abraham. Abraham enseñaba la idea ocultista de que “todo es energía”: “Tus pensamientos y sentimientos son formas de ‘vibración de la energía’ que atraen lo que estás pensando y sintiendo. Si piensas en positivo y te sientes libre de preocupaciones, atraerás cosas buenas”. Creí que Abraham era un espíritu bueno y que con esta nueva comprensión de las “leyes universales” podría ayudar a mucha gente.

- Se dedicó entonces a difundir este gran “descubrimiento”…

- Así es. Abandoné mi carrera de actriz y me convertí en embajadora de Abraham. Durante 10 años estuve enseñando la ley de la atracción, incluyendo los principios de Un curso de milagros.

- ¿Qué es Un curso de milagros?

- Es un libro que fue escrito por un espíritu que decía ser Jesús, a través de una médium. Su enseñanza está en contradicción con la Sagrada Escritura, la Tradición y la doctrina católica, pues afirma que Jesús no era Dios, que el demonio no existe, que el pecado original nunca ocurrió, y que los apóstoles no supieron interpretar el mensaje de Jesús y nos enseñaron errores. Estos principios falsos muestran claramente que el espíritu que los escribió, aunque afirmara ser Jesús, es una falsificación de Cristo. Ningún espíritu que contradiga la Palabra de Dios puede ser de Dios.

- ¿Cómo descubrió ese engaño?

- Me enfrenté a terribles tragedias por predicar estas filosofías falsas. Primero, mi alumna Jane. La noche antes de suicidarse, vino a mi casa con las preguntas sobre el suicidio que solía hacerme. Se las contesté de nuevo con las enseñanzas de la Nueva Era, especialmente las de Abraham y Un Curso de Milagros: “El suicidio es malo sólo si piensas que está mal, pues hemos sido condicionados socialmente para creer que está mal”. Y le dije, citando a Abraham: “Tú eres libre de elegir cualquier cosa que desees atraer a tu vida, incluso la muerte”. A la mañana siguiente, ella se fue a un hotel y se envenenó. Me gustaría decir que su muerte me despertó, pero estas filosofías me habían oscurecido completamente la visión del mundo.

- Entonces, ¿qué la despertó?

- Mi hermano era drogadicto y alcohólico; sufría crisis de ansiedad y depresión. A quienes intentaban ayudarlo, yo les decía que dejaran de temer por su bienestar, pues así continuaban atrayendo esa situación a su vida. La mejor manera de ayudarlo era “visualizarlo” en una situación de perfecta salud, que luego comenzaría a “manifestarse”. Y así lo hicieron. Y yo también. Pero no recibimos el “milagro” prometido. Mi hermano terminó por matar a mi sobrino de cuatro meses y hoy en día cumple cadena perpetua.

- Y usted pagó un precio muy alto…

- Las tragedias me fueron mostrando que las enseñanzas de la Nueva Era no producen la paz y el bienestar que tanto pregonan. En cambio sí provocan muchos corazones rotos y vidas destruidas.

- ¿Eso la llevó a buscar la verdad en la doctrina católica?

- Todavía estaba inmersa en esas enseñanzas, cuando comencé a leer la Biblia. También tuve un encuentro personal con Jesús y luego supe que mucha gente rezó por mí.

- Cuéntenos ese encuentro con Cristo.

- Cuando estaba a punto de invocar más espíritus, en un intento desesperado por encontrar ayuda, Jesús me sacó. Se me mostró como “el Camino, la Verdad y la Vida” que yo había estado buscando.

- Un Cristo muy diferente al que le había enseñado la Nueva Era…

- No era la “Conciencia Crística” o “la Energía Pura” de la Nueva Era. Jesús es una persona real que me decía: “Soy la respuesta que estás esperando y estoy aquí, como siempre… ¡esperándote!”. Nunca me había sentido tan amada. Créame. Los que piensan que “el Cristo” es sólo un modo de pensar o una “conciencia”, se pierden todo, porque una “conciencia” no te puede amar como Jesús nos ama.

- ¿Qué pretende realmente la espiritualidad de la Nueva Era?

- La mayoría –me ocurrió a mí también– cree que ha descubierto una “nueva ciencia”, una “sabiduría perdida” o una “perspectiva más elevada de la esfera espiritual”, y quieren compartirla con otros para curar sus males mentales, psíquicos, emocionales y espirituales. Pero gran cantidad de la información de la Nueva Era proviene de espíritus que han sido escuchados a través de médiums. Son espíritus demoníacos que sirven a Satanás, y quieren robarle almas a Dios. Buscan expresamente hacernos daño.

- Pero nadie quiere, deliberadamente, hacerse daño a sí mismo…

- Desafortunadamente, la información está muy bien disfrazada en forma de buenos consejos, ayuda, amor… Ellos transmiten información falsa a todos los que quieran escucharla en forma de ideologías que contienen supuestos “principios universales”. Hacen que la persona moralmente neutral se desoriente.

- ¿Por qué no puede un católico creer en la ley de la atracción?

- Estas supuestas “técnicas” no son más que formas modernas de la antigua magia, hechicería y espiritismo. Van en contra de la fe católica. En el documento vaticano Jesucristo portador del agua de la vida se afirma “la convicción generalizada en la Nueva Era de que cada uno crea su propia realidad es atractiva pero ilusoria”. No es verdad que podamos controlar lo que nos sucede a través de nuestros pensamientos y sentimientos.

- ¿Es posible tomar lo bueno de estas técnicas y dejar de lado el resto?

- Conozco bien ese peligro y no vale la pena asumir ese riesgo. Sería como tomarse un batido de chocolate envenenado porque contiene un poco de calcio. De nuevo, el documento vaticano Jesucristo portador del agua de la vida dice claramente que no es posible aislar algunos elementos de la religiosidad de la Nueva Era como aceptables y rechazar otros. ¡La Iglesia ha hablado claro! Prestémosle atención a sus consejos por nuestro propio bien.

Sharon Lee Giganti (www.NewAgeDeception.com) es catequista acreditada e invitada habitual del programa de Patrick Coffin “The New Age Deception” en Catholic Answers Live Radio (www.catholic.com).

Fuente: Reportaje de Isabel Molina en la revista Misión

El gran engaño y tinglado esotérico del 11-11-11

por Josep de Santantoni

11-11-11 por aquí… 11-11-11 por allá… La red está saturada de toda clase de predicciones sobre la ‘mítica’ fecha de hoy. Les confieso que no pensaba escribir nada al respecto; de hecho, no me he decidido hasta el último momento, cuando en la madrugada de este mismo 11-11, poco antes de irme a dormir, he considerado que había ciertas cosas que no me podía callar; y por tanto, he redactado a bote pronto estas líneas.

¿No se dan cuenta ustedes de que todo esto del 11-11-11 no es más que un gran tinglado esotérico-mediático, del que únicamente sacan provecho y beneficio económico unos cuantos ‘listillos’ que se hacen pasar por gurus, contactados, mensajeros ‘cósmicos’  y váyase-a-saber-cuántas-cosas-más?

Por favor, sean un poco más inteligentes y cuerd@s, usen su mente y su razonamiento… ¿Activación planetaria? ¿Portales estelares? ¿Puertas dimensionales? ¿Códigos de luz del alma? ¿De dónde ha salido esto? Para quienes somos cristianos y creemos en Dios, la única Luz de nuestra Alma y de todo nuestro ser es la Luz de Dios Nuestro Señor… Otros la llamarán energía universal o de otras maneras, pero no deja de ser la misma Luz Divina, no hay otra.

La mayor parte de la ‘información’ en Internet sobre esta fecha emblemática proviene de webs y blogs creados, auspiciados o mantenidos por personas afines a la Nueva Era o New Age, un movimiento y conjunto de creencias que tiene muchas cosas buenas, pero que en muchas otras llegan a desvariar… en realidad en vez de informar, desinforman; en vez de ayudar a clarificar conceptos, causan y originan más confusión y caos mental.

Quiero decir muy claramente que todo esto de los contactados galácticos, los maestros ascendidos, las danzas sagradas, y cuanto usted amig@ lector/lectora le quiera añadir, no tiene más que una finalidad clara y objetiva: el aprovechamiento y el lucro comercial de toda esta serie de individuos y grupúsculos, que se ‘forran’ organizando charlas, cursillos, conferencias…

Soy consciente de que much@s de ustedes creen o se sienten muy atraíd@s por estos mensajes esotérico-espirituales, y realmente de alguna manera tod@s deseamos -y me incluyo- que en la Tierra se inicie una nueva era de paz y de espiritualidad… Pero…es tan fácil caer en el tinglado de estos ‘falsos profetas’ de la Nueva Era, en sus argumentaciones fantasiosas sin pies ni cabeza…

Igual me gano algun@s enemig@s, pero para mí al menos, el único 11-11 válido es el que nos dice Juan, capítulo 11, versículo 11: “(Jesús) Dijo esto, y después de esto añadió: Nuestro amigo Lázaro se ha dormido; pero voy a despertarlo”. Este es el ‘despertar’ que debemos tener en mente. Hemos de despertar del sueño en el que estamos inmersos, hemos de dejar de estar dormidos. Es hora de comenzar a darnos cuenta de la realidad en la que nos encontramos, de pensar por nosotros mismos, de no dejar que nadie piense por nosotros.

Reitero: sean más inteligentes, más desconfiad@s, menos inocentes… a los corderos se los comen los lobos. Y ustedes no son tont@s, saben entender…aprendan a discriminar, a ser más exigentes, a pedir explicaciones…

Bien es cierto que no hay que sentarse sólo a ver la vida pasar… Hay que sentarse, sí, a meditar, a orar y rezar, a pedir todos juntos, a nivel global o planetario, por un cambio en la mentalidad y en las conciencias. Ok. Eso me parece muy bien y coincido con quienes lo promulgan. Cuantos más seamos orando juntos, más cambiarán nuestras mentes y actitudes. Pero digo bien, “orando”, y no recitando mudras o mantras, ni tampoco forzando nuestras mentes para ‘ayudar’ a la ‘apertura de puertas dimensionales’ y otras tonteras similares, porque de lo contrario muchos acabarán “peinando la muñeca”, como decimos aquí en Chile de aquellos a los que se les ‘aflojan los tornillos’.

Discúlpenme si les parece que me expreso con demasiada vehemencia o si uso palabras que a algun@s les pueden sonar fuertes. Pero he de dejar muy claro que no creo en absoluto (porque ya demasiadas veces han intentado hacerme comulgar con ruedas de molino, sin conseguirlo, gracias a Dios) en lo de la desactivación-activación de Códigos -del alma o de lo que sea-, en la apertura de portales dimensionales, en eso de “girar las ruedas dentro de las ruedas” como argumentan visionarios y pseudo-místicos que, reitero, sólo buscan lucro comercial y atraerse adeptos que no piensen ni razonen ni duden nada, como es el caso de esa tal Solara de la que tantas webs y blogs hablan, y otros personajillos similares…

Para muestra un botón, copio de lo que dice la susodicha en su página: “Cada Puerta Dimensional del Portal 11:11 es activada a través de una alineación energética del Cilindro Maestro con los muchos Grupos de Anclaje en todo el mundo. De esta forma, juntas, estas personas, forman el Ser Único y hacen posible que entren las nuevas energías al planeta y se expandan a todo el mundo (…)”

¿Hay alguien -alguien medianamente inteligente, me refiero, y no una célula más de la masa amorfa y sin cerebro- que realmente entienda, que de verdad se crea, que de verdad se identifique con esta acumulación de puras tonteras metafísico-esotéricas que no tienen ni pies ni cabeza?

Si fuera un galo de Asterix diría ¡Por Tutatis! Pero como no lo soy, digo y reitero ¡Por Dios! ¡Un poco más de cordura…y de inteligencia! No pido más… sólo que la gente piense un poco, que no se dejen arrastrar por un cúmulo de barbaridades de ese calibre; porque ya está bien,  ya vale de ser tomados por tontos, de ser corderos/as  preparados, amansados y ‘lavados de cerebro’ para que los listillos de turno nos lleven a su peculiar redil y nos saquen, no solamente hasta el último peso, sino también hasta la última gota de cordura, de inteligencia y de sentido común…

Créame todo quien me pueda estar leyendo: sé muy bien lo que digo. Por mi experiencia de años, sé muy bien cómo actúan y lo destructivas que pueden llegar a ser determinadas sectas y grupos de dudoso origen y, peor aún, de dudosas intenciones. Por ello, reitero que no se dejen ‘comer el coco’ por estos gurus de la Nueva Era que sólo buscan llenarse los bolsillos…

Pero en todo caso, ya he dicho lo que tenía que decir… y que cada palo aguante su vela.

Que Dios Nuestro Señor les proteja e ilumine. Mantengan siempre encendida su Luz Interior. Un abrazo a todos/as ustedes, y mis bendiciones.

Los chilenos creen cada vez más en la reencarnación, los espíritus y el más allá

Reveladores antecedentes entregó el II estudio “los chilenos y la muerte”, realizado por la consultora Visión Humana y Parque del Recuerdo. De acuerdo al sondeo, un 92% de los encuestados cree en Dios, mientras que un 50% considera que el Diablo existe; 7% menos que el 2010.

Sin embargo, 6 de cada 10 chilenos piensa que hay vida después de la muerte, un 63% cree en los espíritus y un 61% apuesta por la resurrección. Asimismo, la reencarnación representa al 38% de los consultados, cifra superior al año pasado.

Respecto de la orientación religiosa, el 59% de los chilenos manifiesta ser católico, mientras que el 15% se declara evangélico y el 8% dice no profesar ningún credo.

Pero… ¿le temen los chilenos a la muerte? Un 41% menciona el miedo entre los sentimientos o emociones que le evoca el tener que fallecer, cifra 3 puntos mayor al 2010. No obstante, un 70% la vincula con la paz, un 68% a la pena y un 59% al alivio o descanso.

“Sin duda, y dado los acontecimientos que hemos sufrido en el país, existe una suerte de replanteamiento hacia el tema de la muerte, lo que se manifiesta en el aumento de los sentimientos y emociones más negativas hacia el tema, esto más allá de vivenciarlo como un proceso natural de la vida”, precisó Andrés Mendoza, director de investigación y tendencias de la consultora Visión Humana.

Sin embargo, los chilenos, al igual que el año anterior, han pensado muy pocas veces en el tema de la muerte y sobre qué puede llegar a ocurrir en el caso de un deceso. El 77% no conversa en ninguna circunstancia ni momento sobre ella. En este ámbito, el sector socio-económico C2 es el que demuestra una mayor tendencia a hablar sobre el fin de la vida.

“Las personas aparecen demasiado seguras de que cuando mueran se encontrarán con Dios, pero cuando se tienen que enfrentar en el momento práctico de la muerte de un ser querido es puro temor. Por lo cual se ve una disonancia y una inconsistencia en lo que se hace y dice”, señaló Patricio Polizzi, gerente general de la consultora Visión Humana.

 Muerte asociada a tragedia

Un aspecto fundamental del estudio es el tipo de muerte que prefieren los chilenos: el 78% opta por morir sin dolor y el 70% fallecer durante el sueño. Este aspecto tuvo un crecimiento de un 19% más que el año anterior, lo que da cuenta que las personas han percibido la muerte como algo trágico, inmediato y extremadamente negativo para quienes quedan en esta tierra.

De hecho, el 46% de los chilenos identifica el accidente aéreo de Juan Fernández como el evento público que más los ha marcado emocionalmente, seguido el terremoto del 27 de febrero de 2010 con un 29%. Cifras muy superiores al rescate de los 33 mineros o la tragedia de la cárcel San Miguel en diciembre pasado.

 1 de noviembre

Dentro de las fechas conmemorativas más importantes del año asociada al ritual de la muerte, el 1 de noviembre se ha convertido para el 39% de los chilenos en un día para ir visitar a los parientes fallecidos al cementerio, cifra 9% superior a la del año pasado.

Esto da cuenta de que el Día de Todos los Santos ha retomado su rol conmemorativo, sobre todo para los segmentos más bajos, que lo asocian a un rito familiar ineludible. Lo anterior se contrapone con la opinión que tenían la mayoría de los chilenos en años anteriores, en torno a que esta fecha era sólo un día feriado más del calendario.

Fuente: Agencias

Crisis de confianza en la Iglesia Católica chilena: el crudo diagnóstico de tres curas líderes y lo que viene

Rodrigo Tupper, Francisco Pereira y Cristián del Campo advierten que llegó la hora de los laicos… y de democratizar la institución. Sus vergüenzas y temores tras el caso Karadima. Sus diferencias, y su disposición a abrir las ventanas para que entre fuerte el soplido del Espíritu Santo.

Un diocesano, un jesuita y un schöenstattiano se sientan a la mesa a conversar sobre el momento que vive la Iglesia Católica chilena. Dos visten el clerigman, el cuello especial que usan los sacerdotes. El menor, que no lo lleva, tiene 41 años. El que le sigue, 48; y el mayor, 55.

Esto no es un chiste, sino la pura verdad. Tan cierta como el destape que tuvieron estos sacerdotes líderes hablando -en un encuentro convocado por “La Segunda”- de sus vergüenzas, sus críticas a la institución a la que pertenecen así como a la sociedad, y sus profundas esperanzas.

Se trata de Rodrigo Tupper , el diocesano vicario general del Arzobispado de Santiago; Cristián del Campo , el jesuita capellán de Un Techo para Chile; y Francisco Pereira , el shöenstattiano director de la Fundación “María Ayuda”.

Los tres hicieron un diagnóstico crudo sobre las razones de la pérdida de confianza en la institución, que, según la encuesta anual de la Universidad Diego Portales conocida este miércoles, bajó en un 18,8% en el último año (de 42,9% a 24,1%). Y, mirando hacia adelante, plantearon caminos para recuperar no sólo la confianza, sino el fervor… unos con más fe que otros, pero esperanzados en que en 2012 se cumplen 50 años del Concilio Vaticano II y que llegó la hora de los cambios.

¿Quién no conoce a Rodrigo Tupper?

Anda mucho por el centro, toma el Metro y se conecta con el día a día de la gente de a pie. Hace un tiempo, en plena crisis Karadima, se subió al Metro y sólo miraba al techo.

-¿Por vergüenza?

-Sí, lo reconozco. Hasta que de repente pasó un perico grande, chascón y pensé “capaz que me diga algo”, y fíjate que de puro tontón nomás, porque salió él antes que yo del carro y me dijo: “¡Arriba, padre, ánimo!”.

Lo cuenta para expresar que, pese al gran cuestionamiento que ha habido a los sacerdotes, hay un pueblo fiel que, en su caso, el ciento por ciento de las veces, le ha dado muestras de cariño.

Al ver a Cristián del Campo sin el clerigman, preguntamos por los signos externos. Pero este cura jesuita no cree que el hábito haga al monje y Rodrigo Tupper se encarga de recordar que “puedo poner un ejemplo muy reciente: Un tipo con hábito súper alto y mira en lo que terminó. Hay signos que pueden ayudar, pero tú puedes ser igual una bestia con una sotana”.

Tan franco como los dos anteriores, Francisco Pereira manifiesta que el clerigman no lo usa para señalar “aléjese de mí, soy intocable. Uno lo usa porque también quiere expresar una identidad”. Junto con ello, hay algo que estos religiosos diversos en su singularidad tienen en común: están dispuestos a tratar con transparencia los temas que inquietan a los curas. Y eso es lo que hicieron, mezclando anécdotas con ideas de fondo que dan luces sobre lo que viene en la Iglesia Católica chilena.

EL DESPERTAR SOCIAL CIUDADANO, LA LENTITUD EN EL CASO KARADIMA… EL DESAJUSTE DE LA IGLESIA

Un despertar social muy profundo, advierte el padre Rodrigo Tupper. Los estudiantes, los movimientos ciudadanos, están dando prueba de ello. En ese clima inserta el religioso la crisis de su institución, cuyo epicentro han sido los abusos sexuales.

Y una crisis de autoridad generalizada en las instituciones aprecia el presbítero Francisco Pereira. Es lo que ve detrás de la encuesta UDP: “Es decir, quienes ejercemos autoridad de cualquier tipo no lo hacemos pensando en primer lugar con actitud de servir, de ayudar, de hacer el bien. Y eso produce un alejamiento, una desilusión y en definitiva una ruptura entre el que representa la autoridad y la gente que busca un referente en ellos. Cuando todos los que ejercemos autoridad nos esforcemos en escuchar a los otros, a descubrir la verdad de él, la novedad que trae, y no tratemos de imponer, de dominar, de mantenernos siempre en nuestras ideas, entonces comenzaremos a ganar la confianza perdida”.

Cristián del Campo piensa que en la caída ha dolido más el porrazo porque en Chile la institución tenía un prestigio muy grande, y que “giró a cuenta de ese prestigio”. Y como razón más inmediata ve el tema de “los abusos sexuales, los abusos de poder, la falta de transparencia, negligencia en el proceso (de Karadima). Pero habla de una razón más remota, que tiene que ver con un desacoplamiento progresivo, dice, de la iglesia con la sociedad.

-Nosotros estamos viviendo también, de una manera muy rápida en Chile, el paso que viven las sociedades más desarrolladas hacia una sociedad más secular. Y, por lo tanto, uno de los grandes desafíos es cómo se instala una iglesia con una propuesta donde hay que convencer en vez de imponer, y creo que para eso no nos hemos preparado. Incluso más, creo que la sociedad secular está de a poco rechazando con mucha fuerza a una institución que está muy desajustada, creo yo, con cosas que la sociedad misma ha ido reconociendo como valiosas y que no ve que la Iglesia las reconozca como valiosas: uno, el tema de la mujer. Segundo, el tema del cuerpo. Creo que ha habido una valoración muy grande de la corporalidad, de la sexualidad, y para nosotros todavía es un tema que no hemos sido capaces de tratar del todo bien. Tercero, la democracia, uno de los grandes logros de la segunda mitad del siglo XX Y nuestra iglesia es muy jerárquica.

Rodrigo Tupper hace un mea culpa de los sacerdotes en su calidad de mediadores de la palabra de Jesús :

-Obviamente que uno siente que hay un cuestionamiento al celibato, a nuestros compromisos, un cuestionamiento que tiene que ver con el mismo testimonio que como Iglesia hemos entregado. Mucha gente, especialmente aquellos que no están en ese pueblo más fiel, cree menos en lo que nosotros testimoniamos. Y eso es complicado, porque uno, entre muchas cosas que son propias de nuestro ministerio, está llamado a entregar la palabra de Dios, y si el mensajero no es del todo creíble, obviamente que hay algo ahí que se derrumba, que el mensaje tiende a llegar menos, la gente tiende a prescindir del mensajero.

Francisco Pereira ve un peligro en esto:

-Yo creo que el peligro es decir ya, quitemos todos los instrumentos humanos. Me acuerdo que en Alemania había una frase típica: “Jesús sí, Iglesia no”. Eso es muy típico también de una sociedad moderna. Y yo creo que hoy pasa un poco eso también.

Pero también advierte el derrumbe de ciertos mitos o estereotipos del sacerdote intocable, lo que se refleja en el cambio en el trato a los curas. A él, al menos, le resulta cómodo un trato más igualitario, si bien advierte:

-Es cierto que en otros sectores sociales les gusta la distinción, que el religioso tenga el título y que lo traten de monseñor, pero uno no está ni ahí con eso.

Y confiesa:

-De repente ha habido momentos en que uno quisiera andar sin distintivo. Por ejemplo, si cometo un error del tránsito me van a colgar porque “el cura tal por cual, además de infringir…”, te van a tirar el calificativo de pedófilo. Pero hay que perder los miedos, porque la gente es mucho más comprensiva y también misericordiosa con uno.

Pese a todo, a Tupper le fascina el tiempo que le tocó vivir.

-Soy un agradecido de Dios de vivir en esta época de la historia. Tengo la más total íntima convicción de que esto lo conduce el Espíritu Santo y El es el que lleva firmemente el timón de la barca, no cabe duda. Y por eso, no tengo temor. Las crisis son una inmensa oportunidad de evangelización, de proclamar al Señor Jesús en el que yo creo, cercano a los débiles, frágiles, pobres, de los que estaban botados al borde del camino, los que estaban despreciados por el mundo. Y dar testimonio de eso en estos tiempos me parece un regalo.

Cristián del Campo afirma que también es un esperanzado, pero dice que tiene una diferencia con Tupper:

-Yo creo que el Espíritu Santo está soplando, pero depende de nosotros abrir las ventanas, que puede ser muy purificador para la Iglesia. Pero tengo la sensación que como Iglesia abrimos las ventanas y nos vino tanto frío, porque sopla el Espíritu fuerte, que las empezamos a cerrar demasiado pronto, y volvimos a vivir calentitos.

Rodrigo le responde:

-La gracia supone una naturaleza, así que yo estoy totalmente convencido de que la acción del Espíritu depende de una manera muy importante de lo que hagamos nosotros, pero por cierto de lo que dice tu padre, nuestro padre, San Ignacio, que sabemos que hacemos todas las cosas como que dependieran de nosotros, pero sabemos que todo depende de Dios. La mediación humana es importante, sin duda, evidentemente que nosotros podemos ser los grandes dificultadores de la acción del Espíritu o los grandes facilitadores. Claro que me siento desafiado también, y con una situación al interior de la Iglesia porque es claro que tenemos diferencias de ver la realidad del mundo de una manera distinta. Y no hay problema en que así sea, si es parte de la diversidad.

LA HORA DE LOS DIÁCONOS PERMANENTES… Y DE LOS LAICOS

Los tres curas están atentos a los movimientos ciudadanos.

Cristián del Campo:

-Aquí hay una cosa muy profunda, de un modelo que tiene una serie de beneficios que sería muy estúpido ignorarlo, pero que tiende a separar, a excluir. Es un modelo muy funcional a los que les va bien, pero a las grandes mayorías no. Aquí es donde uno echa de menos un liderazgo que nos una. Cuando el Presidente no tiene respaldo, la oposición no tiene respaldo, la misma Iglesia no tiene respaldo, estamos un poco huérfanos de quien nos pueda decir “tenemos entre manos una oportunidad que se presenta una vez cada cien años, donde pasamos a ser un país desarrollado y mucho más humano para muchos más, o se sigue siendo el mismo país en vías de desarrollo que logrará un nivel de desarrollo para un grupo. ¿Qué queremos? ¿Qué estamos dispuesto a hacer, qué estamos dispuestos a sacrificar? Para eso se necesita un tipo de liderazgo que lamentablemente no tenemos. Y cuando uno mira los dos lados, la oposición, el gobierno, sacándose cuentas chicas, uno pierde un poco la esperanza.

Francisco Pereira:

-Este mundo que nos toca vivir en general está saturado de materialismo muy fuerte, donde no está en el centro la persona, sino que la eficiencia, el dinero, el éxito. Y hay una búsqueda espiritual muy fuerte: eso no se ha perdido. Por eso, hay mucho que hacer.

-En este ambiente de desconfianzas, ¿creen que en el futuro próximo de la Iglesia se van a posicionar los diáconos permanentes?

Cristián del Campo:

-Ojalá que sí, pero ojalá que no sea solamente por necesidad. Sería fatal.

Francisco Pereira:

-Yo creo que más que la hora del diácono es la hora del liderazgo del laico.

Rodrigo Tupper:

-Dentro de las muchas bendiciones y regalos que nos trajo el Concilio Vaticano II estuvo la de restaurar el diaconado permanente de la Iglesia. Y eso ha dado frutos extraordinarios. El sábado pasado se acaban de ordenar 22 diáconos permanentes. Son más de 320 en Santiago, y somos 258 curas diocesanos. Creo que la clave está también en lo que decía Francisco: es la hora de los laicos. Tiene que haber mucha más presencia de ellos. Por ejemplo, en la Iglesia de Santiago el señor Arzobispo tiene un consejo de vicarios. Yo creo que tiene que haber una instancia en que haya una cosa mucho más periódica, con presencia de los laicos, de las mujeres: que estén en los lugares donde se toman decisiones para las orientaciones pastorales, para la vida cotidiana de la iglesia. Puede ser una gran oportunidad para volver a revitalizar la Iglesia.

-¿Democratizarla?

-Puede que el término no sea democratizar, sino de mayor participación.

El jesuita Del Campo acota:

-Yo creo que no hay que tenerle miedo a la palabra, sabiendo que creemos en el sacramento del orden, pero eso no quita que haya instancias de participación que recojan el diálogo, la diversidad, para temas muy fundamentales.

Abiertos a discutir el celibato… pero, “eso no soluciona la crisis”

Ante la crisis por denuncias sexuales, les preguntamos qué piensan sobre el matrimonio para los curas. Del Campo estima que el celibato no es de la esencialidad del ministerio sacerdotal. “Yo no vería mal, y no me extrañaría en el futuro, para aquellos sacerdotes que no hacen un voto explícito, que pueda plantearse esa posibilidad. Pero eso no implica que haya sacerdotes que hagan votos y puedan seguir consagrándose plenamente a esa vida”.

Tupper recuerda que existen sacerdotes casados, especialmente en Medio Oriente. Considera que acá es un punto que hay que discutir sin temor “porque no está en los esencial del sacerdocio y además no es una ley divina sino eclesiástica. En todo caso, da su testimonio: “Para mi el celibato tiene una importancia en sí misma fundamental en mi vida de cura. Porque yo con el celibato quiero dar un testimonio del reino de Dios en el amor único a Jesucristo y de servicio a la comunidad. Para es soy célibe. Lo que no quita que otro cura no tenga que dar ese testimonio y pueda casarse”.

Pereira:

-Independiente de que se abra el diálogo a este tema, la crisis de la Iglesia que vemos hoy no se va a solucionar con que los curas se casen. Tiene que fortalecerse la vocación consagrada, laical, diaconal. Que todos seamos casados o consagrados no soluciona ni la confianza ni la credibilidad ni la crisis.

Fuente: lasegunda.com

Yo canto al cuerpo eléctrico (Walt Whitman)

¡Oh, cuerpo mío!, no me atrevo a abandonar a tus semejantes en otros hombres y otras mujeres, ni a los semejantes de las partes que te componen;

Creo que tus semejantes perdurarán o morirán con los semejantes del alma (y que son el alma),

Creo que tus semejantes perdurarán o morirán con mis poemas, y que son mis poemas,

Poemas del hombre, de la mujer, del niño, del muchacho, de la esposa, del esposo, de la madre, del padre, del joven y de la joven,

Cabeza, cuello, pelo, orejas, lóbulo y tímpano de la oreja,

Ojos, pestañas, iris del ojo, cejas y la vigilia o sueño de los párpados,

Boca, lengua, labios, dientes, paladar, mandíbulas y articulaciones de las mandíbulas,

Nariz, aletas de la nariz y tabique,

Mejillas, sienes, frente, mentón, garganta, nuca, forma del cuello,

Fuertes hombros, barba viril, omóplatos, espalda, y el ámbito del pecho,

Brazo, axila, junta del codo, antebrazo, músculos del brazo, huesos del brazo,

Muñeca y coyunturas de la muñeca, mano, palma, nudillos, pulgar, índice, articulaciones de los dedos, uñas,

Amplio pecho, rizado vello del pecho, esternón, costados,

Costillas, vientre, espinazo, vértebras,

Caderas, articulaciones de las caderas, fuerzas de las caderas, redondez cóncava y cónvexa, testículos, raíz del hombre,

Muslos, que son la firme base del tronco,

Músculos de la pierna, rodilla, rótula, piernas,

Tobillos, empeine, planta del pie, dedos del pie, talón,

Todas las actitudes, todas las bellezas, todos los bienes de mi cuerpo o el tuyo, o del cuerpo de cualquier otro, varón o mujer,

Las celdillas de los pulmones, el estómago, las entrañas dulces y limpias,

El cerebro y sus pliegues dentro del cráneo,

Simpatías, válvulas del corazón, válvulas del paladar, sexo, maternidad,

Lo femenino y todo lo que pertenece a la mujer, y al hombre que nace de la mujer,

El seno, los pechos, los pezones, la leche del pezón, las lágrimas, la risa, el llanto, las miradas de amor, la amorosa inquietud, las erecciones,

La voz, la articulación, el lenguaje, el susurro, el grito,

El alimento, la bebida, el pulso, la digestión, el sudor, el sueño, caminar, nadar,

Porte de las caderas, saltar, recostarse, abrazarse, brazos que se curvan y aprietan,

El continuo movimiento de las comisuras de los labios y de los ojos,

La piel, la mejilla tostada, las pecas, el pelo,

La sensación curiosa de la mano al rozar la desnuda carne del cuerpo,

Los ríos incesantes del aliento, de la inspiración y la exhalación,

La belleza del talle y de las caderas, y más abajo, hasta las rodillas,

Las mínimas partículas rojas que llevo y que tú llevas, los huesos y la médula de los huesos,

La sensación deliciosa de la salud;

Afirmo que estas cosas no sólo son los poemas del cuerpo, sino también del alma,

Afirmo que son el alma.

(Extraído de: ‘Canto de mí mismo y otros poemas’, Walt Whitman).

 

Forma de meditar

Nosotros somos lo que oramos…, por ello la clase de oración que preferentemente usemos, nos marcará nuestro grado de vida interior. Como clases de oración, existen tantas clases de oración como seres humanos somos y rezamos, ¡por supuesto los que rezamos!, porque desgraciadamente no todo el mundo reza. Pero de todas formas, todo es susceptible de sistematizar y en cierto modo la oración también.

Clásica y básicamente se distinguen tres clases de oración, que a su vez están ligadas con el grado o nivel de vida espiritual de la persona que la pone en práctica. Estas tres clases, son: La oración vocal, la oración mental, y la oración contemplativa; según que preferentemente empleemos la palabra, la mente o el corazón, y así nos encontraremos más cerca del Señor. A este respecto el Catecismo de la Iglesia en el parágrafo 2.721, nos dice: “La tradición cristiana contiene tres importantes expresiones de la vida de oración: la oración vocal, la meditación y la oración contemplativa. Las tres tienen en común el recogimiento del corazón”.

En la oración vocal, esencial y preferentemente empleamos para rezar la palabra. En la oración mental o de meditación no vocalizamos porque, empleamos para rezar la mente y el corazón. Y rezamos solo con el corazón en la oración contemplativa o del corazón, tal como su nombre indica, en ella, nosotros ponemos solo eso: el corazón y el Señor pone todo lo demás. Pero demás de estas tres básicas clases de oración, existen también otras clases de oración, en la que preferentemente usamos otras facultades de las que disponemos, cual es el caso de la escritura o de la lectura espiritual, y también aquella clase de oración que podríamos llamar corporal, pues a través de determinadas formas corporales le rendimos tributo a Dios. También tenemos aquellas personas que dotadas por el Señor del don de la versificación, escriben encendidos versos de amor a Dios. Pero en el fondo estas clases de oraciones, se pueden encuadrar dentro del marco de las tres básicas ya señaladas.

La mayoría de las personas, se encasillan en la oración vocal y no pasan a la mental o meditación, y si no pasan por la meditación, solo con la oración vocal, difícilmente pueden llegar algún día a la oración contemplativa, que nace como un don de Dios, y que es lo que es. Es un fuego de amor en que se sumerge el alma, por el arrobamiento que da la contemplación de nuestro Señor. Tanto la oración vocal como en la mental o meditación, estas dos solo dependen de nuestra disposición y voluntad para orar, por lo que nosotros somos los que creamos. Pero en el caso de la oración contemplativa, esta es el fruto de un don de Dios, nosotros solo podemos desearlo, pero no crearlo. La meditación es la oración más perfecta a la que nosotros podemos aspirar y ofrecerle a Dios con nuestro esfuerzo. A partir de aquí se entra ya en el mundo de la contemplación, donde nosotros no damos nada, Él es el que nos lo da todo. La meditación es el escalón anterior a la contemplación y se encuentra próximo a ella, ya que, en la medida que avanzamos meditando nos vamos acercando a la contemplación.

La meditación es el paso anterior a la contemplación, pero ella tiene sus dificultades y son muchos los que la abandonan y se circunscriben únicamente en la oración vocal. Quizás sea más difícil practicar la oración mental que la vocal, pero la meditación deja sin duda un fruto más hondo y duradero en el alma. En ella, el hombre recoge su mente, su voluntad, su corazón, su memoria, y su imaginación, para dialogar con Dios. Esto puede parecer difícil, pero es como todo en la vida, cuando se aprende el camino todo resulta fácil. La lectura es el alimento de la meditación, meditar sin el apoyo de un libro es verdaderamente difícil y uno está muy expuesto a las distracciones. La lectura espiritual, bien hecha es una inmejorable meditación y la perseverancia en este camino, nos acercará primero a meditar sin el auxilio de un libro, a la oración contemplativa. Pero téngase siempre presente, que la lectura que se toma para meditar no tiene como finalidad, el aumentar nuestros conocimientos intelectuales, sino reforzar nuestro amor a Dios.

La perseverancia, como siempre ocurre en el desarrollo de la vida espiritual, es básica. Cuarenta años se dice que estuvo Santa Teresa de Jesús apoyándose en libros para poder meditar. Como libros indicados hay varios, pero hay uno que descuella sobre todos los demás. Me refiero al Kempis, pues son innumerables los santos, que se han apoyado en este libro, que en síntesis es un conjunto de cortos pensamientos espirituales, que es lo que se necesita para meditar.

Nuestras meditaciones pueden ser habitualmente muy prosaicas o incluso, un tanto aburridas, pero esto no importan si aciertan en que al meditar en lo profundo de la inteligencia y de la voluntad, todo lo hemos de enfocar desde el punto de vista de las cosas de Dios, sin importarnos lo oscura que nuestra visión pueda ser. Se equivocan aquellos que piensan que su meditación debe culminar siempre emotivamente, ya que cuando esto no ocurre que es en la mayoría de las veces, encuentran entonces, que sus sentimientos son secos y su oración como “sin frutos”, por lo que terminan por pensar que estaban perdiendo el tiempo. Y sin embargo, no se dan cuenta, de que sus secos sentimientos tienen un extraordinario valor a los ojos de Dios y quizás más valor de lo que ellos mismos sospechan. Muchas veces la sequedad de la meditación, le hace pensar a más de uno, que más aprovecharía el tiempo que está perdiendo, haciendo una obra de caridad, como por ejemplo visitar a un enfermo. ¡Craso error! Precisamente la meditación como antesala de la contemplación es lo que más le molesta al maligno, y hace lo posible e imposible para que abandonemos. A este respecto es bueno que nos fijemos un tiempo X para meditar, pero que seamos inexorables con el cumplimiento de ese tiempo, porque nunca meditando estamos perdiendo el tiempo, aunque estemos allí como unos pasmarotes, luchando mentalmente contra las distracciones.

Sobre las distracciones es de ver que a medida que se avanza en el desarrollo de la vida espiritual, el nivel de éstas va disminuyendo. En todo caso una buena forma de combatirlas, es tomar una jaculatoria y estar mentalmente repitiéndola hasta que se cumpla el tiempo prefijado. Los PP Carmelitas en sus Desiertos, tienen siempre una hora de meditación por la mañana y otra por la tarde, y muchas veces he sido testigo, de cómo luchan frente a las distracciones y contra el sueño. Lo ideal es meditar delante del Santísimo, siempre a la misma hora pero si esto no es posible, encerrémonos en nuestra habitación con un crucifijo por delante, que si uno tiene verdadero interés, estoy segurísimo de que el Señor, por caminos ignorados, le facilitará un acercamiento a Él.

No es bueno juzgar la eficacia de nuestra oración mental por los fuegos que salen de nuestro interior cuando rezamos, aunque algunas veces el fruto de una buena meditación pueda ser un amor sensible y ardiente que surge de intuiciones profundas de la verdad, sin embargo, de estas llamadas “consolaciones de la oración” no nos debemos fiar sin reserva o sin una búsqueda de sus propios motivos. Es muy probable que una meditación aparentemente fría porque carece de sentimiento, sea la más provechosa, aunque así no lo veamos ni lo comprendamos nosotros. Resulta absolutamente imposible para nuestras mentes, tener en este mundo una percepción amplia y clara de las cosas de Dios, y de cómo son realmente en sí mismas, porque tal como escribía el cardenal Ratzinger: “….los caminos de Dios son otros: su éxito tiene lugar a través de la cruz y siempre se encuentra bajo ese signo…. Lo que nos llena de esperanza, es la Iglesia de los que sufren”.

Puede decirse con verdad, que no hay sino muy pocas personas que mediten debidamente para alcanzar la contemplación, al igual que, tal como escribía el P. Lallement: “…, son también poquísimas las personas que se mantienen constantemente en los caminos de Dios. Muchos se desvían sin cesar. El Espíritu Santo les llama con sus inspiraciones; pero como son indóciles, llenos de sí mismo, apegados a sus sentimientos, engreídos de su propia sabiduría no se dejan fácilmente conducir, no entran sino raras veces en el camino y designios de Dios…. Así avanzan muy poco y la muerte les sorprende no habiendo dado más de veinte pasos, cuando hubieran podido caminar diez mil”.

Mi más cordial saludo lector y el deseo de que Dios te bendiga.

Autor: Juan del Carmelo – Religión en Libertad

Ver y Creer: “El Mandatum”

Durante una reunión a la que fui convocado en una parroquia, el entonces párroco se burló de la presencia de un sacerdote exorcista a quien yo había llevado semanas antes a participar como presentador de un libro. Su sarcasmo hizo que me percatara de su ausencia de fe hacia los exorcistas, los exorcismos, y por ende, hacia las posesiones satánicas e infestaciones, influencias y vejaciones diabólicas.

Lo que pude ver en aquel párroco es común en algunos sacerdotes que no han podido entender, o no han querido aceptar, que el exorcismo es un rito por el que se le ordena al demonio salir del cuerpo de un poseso, que la esencia de este rito es la conjuración o la orden dictada al demonio en el nombre de Jesús para que abandone ese cuerpo, que antes se elevan súplicas a Dios con oraciones deprecativas, y que luego al demonio no se le pide nada, sino que se le ordena, es decir, se le conjura, por el poder sacerdotal o por el poder inherente en el nombre de Jesucristo, nuestro Señor y Salvador, que abandone ese cuerpo que ha invadido.

No puedo entender cómo es que este tipo de sacerdotes, que no creen en el poder del exorcismo (del griego exorkizein que significa conjurar) puedan celebrar el sacramento del Bautismo, pues contiene, de suyo, un ritual exorcístico. Así lo explica el Catecismo de la Iglesia Católica: “Puesto que el Bautismo significa la liberación del pecado y de su instigador, el diablo, se pronuncian uno o varios exorcismos sobre el candidato. Este es ungido con el óleo de los catecúmenos, el celebrante le impone la mano y el candidato renuncia explícitamente a Satanás” (1237). Es preciso que oremos por esos sacerdotes, los que no creen y los que se burlan de los exorcistas.

Santo Tomás define el mal como “la carencia de un bien debido”. Por lo tanto, el mal no es algo que tenga existencia en sí mismo, sino algo que existe en un ser. Este ser es el demonio, pero uno de los grandes males que ha ocasionado la cultura del relativismo ha sido, precisamente, la relativización del concepto de bien y de mal, haciendo desaparecer el concepto objetivo del bien y el mal bajo la pretensión que lo que es bueno para algunos no lo es para otros, y viceversa, hasta el punto de que esta cultura afirma que como todo es neutro, no existe el mal y que, por ende, tampoco existe ese ser maligno. Pero en defensa de la objetividad Benedicto XVI ha manifestado en varias ocasiones que “la verdad no es relativa porque la verdad es absoluta y nunca podrá ser vencida con argumentaciones”.

Hay un grupo importante de incrédulos de los exorcismos que argumenta que los casos de posesión satánica son muchísimo menores en nuestro tiempo que los numerosos casos de los que da cuenta el Evangelio. Es cierto que disminuyeron notablemente las posesiones, pero no como una comprobación histórica de la inexistencia del demonio, sino porque el cristianismo y la extensión de la Iglesia vinieron a erradicar muchas prácticas de conjuración de fuerzas malignas e infinidad de ritos que, invocando a espíritus o a dioses, facilitaban la posesión diabólica. Además, desde mediados del siglo XX, y ahora mucho más, los fenómenos de influencias y posesiones satánicas han aumentado en proporción a las prácticas esotéricas y ocultistas, que se han recuperado del antiguo pasado, para traerlas a nuestra cultura a fin de suplir la necesidad de Dios inherente a todo ser humano.

Por los sacerdotes que ya no creen en los exorcismos, la práctica del Mandatum nos resultará de mucha utilidad en la lucha cotidiana para vencer al mal. El Mandatum consiste en pronunciar una orden dada en privado y de modo puntual ordenándole al demonio, en el nombre de Cristo, que se aleje. Al respecto el padre José Antonio Fortea, demonólogo español, explica en su libro Summa daemoniaca que “Cuando una tentación se prolonga y es de una gran intensidad, cualquier persona en silencio, en su interior, puede dar la orden al demonio de lujuria, de tentación contra la esperanza, o contra la fe, etcétera, que se aleje. Por poner un ejemplo basta con que mentalmente ordene: En el nombre de Jesús, espíritu de rencor aléjate. Este mandatum practicado una sola vez y con fe, suele dar resultados tan inmediatos como sorprendentes”. Lo mismo hay que hacer con los demonios del odio, de los celos, de la envidia, etc.

Yo agrego que pronunciar el nombre de la Virgen Madre de Dios y rezar una Ave María hace que todo demonio salga huyendo de inmediato.

Fuente: Artículo de Roberto O’Farrill en camineo.info

Creyentes cubanos se encierran en una iglesia para esperar el fin del mundo

Decenas de creyentes cubanos se mantienen dentro de una iglesia evangélica de La Habana en espera de un tsunami que supuestamente arrasará en estos días el mundo, según les anunció su pastor.

La información fue entregada a BBC Mundo por un familiar de una joven que se encuentra en el templo. En tanto, la Iglesia Pentecostal está rodeada de un cerco policial que bloquea completamente el acceso al lugar, en especial de los periodistas. Sin embargo, uno de los policías informó que dentro hay 72 personas entre ellas varios niños y también mujeres embarazadas.

Un familiar de Yadira Alí Suñol, una joven de 23 años que se encuentra dentro del templo, confirmó a BBC Mundo que el grupo de “cristianos que se encuentran allí creen que el mundo se va a acabar y se refugiaron en el templo con comida y agua para salvarse”.

Fuentes gubernamentales confirmaron oficiosamente esta versión aunque sostienen que son menos personas y descalifican al pastor Braulio, afirmando que se trata de una persona poco seria que se negó incluso a escuchar a la máxima autoridad de la Iglesia Pentecostal en la Isla.

Fuente: bbc.co.uk