Archivo de la categoría: Espiritualidad y Fe

La luz de Dios es tu camino

Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida. Detrás de cada logro, hay otro desafío.

Mientras estés vivo, siéntete vivo. Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo, mientras no le hagas mal a nadie.

No vivas de las fotos amarillas, vive tu hoy forjando tu mañana. La luz de Dios es tu camino.

Sigue adelante, aunque todos te alienten a abandonar tus metas. El Señor, el Creador, está siempre contigo. Aunque muchas veces no te des ni cuenta.

Demuestra siempre tus virtudes y tus dones. Una simple sonrisa es un don tan especial que el Creador nos ha dado, que debes repartirla.

El cuerpo físico muta y cambia. Lo perdurable es tu esencia. Dios en ti, Dios contigo: eso no cambia, sino que mejora y se afianza.

Tu fuerza, tu convicción, tu imaginación, no tienen edad.

Cuando no puedas trotar, camina. Cuando no puedas caminar, mira al cielo. Y si no puedes ver, siente dentro de ti la Luz Interior, esa incomparable Luz Creadora que te sustenta y cuida.

Recuerda: Nunca te detengas. La marcha no sólo es física. Recuerda: Dios en ti, Dios contigo. En la noche, en el día, en la Eternidad.

Sigue tus metas. Sé leal y honesto. Puedes engañar a todos, incluso a ti mismo, pero nunca puedes engañar a Dios.

Él vela por ti, Él te guía. La luz de Dios es tu camino.

Ex seminarista pide a la Iglesia Católica chilena que “pare los abusos sexuales” que cometen algunos sacerdotes

El ex seminarista Mauricio Pulgar pidió a quienes dirigen la iglesia Católica chilena que “paren los abusos sexuales” que algunos sacerdotes cometen contra sus fieles o contra quienes eligen el camino del sacerdocio, como le pasó a él en la Quinta Región.

El joven, que actualmente integra una iglesia protestante, dio la cara para reflotar la denuncia que hace unos meses hizo pública respecto de los supuestos abusos sexuales y psicológicos que sufrió mientras participaba activamente en la iglesia de su comunidad cuando niño y años más tarde al seguir la carrera sacerdotal en el Seminario Pontificio Mayor en Lo Vásquez.

Tras narrar en el programa Mentiras Verdaderas de La Red los episodios que dice haber vivido en las parroquias que integró, Pulgar difundió un audio en el que el presbítero que lo habría abusado a través de felación, le reconoce varios años después que lo hizo y en el que le pide no denunciarlo.

Añadió que pese a que él recurrió en primera instancia a los protocolos eclesiásticos para formular su acusación, no ha tenido respuesta pese a las disposiciones que entregó la Iglesia Católica tras conocerse y comprobarse el caso Karadima.

“Yo pensé que toda la gran pompa que hicieron respecto al protocolo para los abusos sexuales iba a funcionar, que yo me iba a evitar tener que exponerme públicamente a que la gente sepa que fui ultrajado. No hay otra explicación, y ellos no respondieron al protocolo. Entonces lo que me queda es emprender todo lo que tiene que ver con el aspecto legal”, dijo.

También enfatizó que hay un secretismo al interior del clero en el que se tiende a proteger a los autores de los delitos señalados porque éstos a su vez tienen información comprometedora de sus autoridades.

Impotencia

“Cómo la Iglesia Católica no va a tener un poco de compasión, por último. Yo no soy enemigo de la Iglesia Católica, el enemigo está en aquellas personas que no quieren cumplir sus promesas. Yo lo único que le pido a estas personas es que pierdan el miedo a hablar, ellos saben que el silencio no soluciona nada”, dijo entre sollozos.

Mauricio Pulgar expresó que lo invade “una sensación de impotencia. Tú tienes que estar rogando para que te crean. ¿Qué tengo que hacer? Conseguir un video en que el cura está en el acto. No puede ser que haya compañeros míos a los que les pasó lo mismo y la iglesia barrió el piso con ellos, no le importó nada”.

“Yo le pediría a las personas antes de juzgar con tanta facilidad que piensen que yo también soy papá, tengo tres hijos. No puede ser que ellos no puedan abrazar al papá como lo hacen todos. No es justo que yo vuelva a ir a Valparaíso, a Los Andes a explicar todo tres veces, que es como volver a ser violado otra vez”, añadió.

Por último, llamó a los sacerdotes que no están involucrados en estas situaciones “para que ellos empujen esto, porque al final se van a ver fortalecidos, van a salir a flote los curas que no tienen nada que ver, que no son degenerados, que si uno es homosexual que viva su homosexualidad con su celibato y los que son heterosexuales hagan un buen trabajo y no tienen porqué ser manchados por estos otros sacerdotes que son traidores de la gente como yo que confié en ellos, de la gente que cree que ellos dicen la verdad”.

Fuente: lanacion.cl

El Papa reitera su rechazo al sacerdocio femenino y critica a los curas que se oponen al celibato

El Papa Benedicto XVI hizo este Jueves Santo una inusual y explícita condena a los sacerdotes que han cuestionado las enseñanzas de la Iglesia sobre el celibato y la ordenación de mujeres en el clero, destacando que son egoístas al desobedecer su autoridad.

El Sumo Pontífice de la Iglesia Católica hizo la crítica en su homilía del Jueves Santo, cuando los sacerdotes renuevan los votos que realizan cuando se les ordena, ceremonia que se llevó a cabo en la Basílica de San Pedro.

En 2006 un grupo de sacerdotes austríacos lanzó la campaña Pfaffer Initiative, una exhortación a la desobediencia destinada a abolir el celibato en el sacerdocio y una apertura a que las mujeres mitiguen la escasez de sacerdotes.

El Papa dijo que los disidentes afirman estar motivados por la preocupación por la iglesia. Pero insinuó que en realidad sólo hacían “una presión desesperada de hacer algo para cambiar a la iglesia siguiendo sus propias preferencias e ideas”.

Situación “dramática”

El diario español El País publicó en su página digital que Benedicto XVI dijo  que la situación actual de la Iglesia es a menudo “dramática”, reiteró su rechazo frontal al sacerdocio femenino y, sobre este asunto, denunció la “desobediencia organizada” que propugna un grupo de curas europeos para renovar la institución con propuestas como la ordenación sacerdotal de mujeres.

Ante más de diez mil personas, 1,600 de ellas cardenales, obispos y sacerdotes, Benedicto XVI también llamó a combatir el “analfabetismo religioso” de la sociedad durante la Misa Crismal, centro y culmen del Año Litúrgico, escribió El País.

Benedicto XVI indicó que Cristo ha corregido “las tradiciones humanas que amenazaban con sofocar la palabra y la voluntad de Dios” y lo ha hecho “para despertar nuevamente la obediencia a la verdadera voluntad de Dios, a su palabra siempre válida”.

“A Él le preocupaba precisamente la verdadera obediencia, frente al arbitrio del hombre”, subrayó el Papa, que afirmó que con la obediencia “no se defiende el inmovilismo ni el agarrotamiento de la tradición y que ello se puede ver en la historia de la época postconciliar [del Concilio Vaticano]“.

Defensa anterior

La defensa del celibato es un arma ya conocida del Papa. En junio de 2011 el Obispo de Roma (uno de los tantos títulos que ostenta el Sumo Pontífice) dijo que se trataba de un acto de fe “a menudo considerado como un escándalo en un mundo sin Dios” y que sin embargo es, dijo, “el mejor antídoto” contra el pecado, en aparente referencia a los escándalos pedófilos.

“En un mundo en el que Dios está ausente, el celibato es un gran escándalo (…) que debe desaparecer”, declaró el Papa, en respuesta a una de las preguntas planteadas por uno de los 15 mil sacerdotes reunidos en la Plaza de San Pedro para una vigilia celebrando el fin del año sacerdotal.

Sin embargo, dijo el Papa, ser sacerdote “no es un empleo, sino un don total de sí mismo”, y el celibato es “el mejor antídoto contra otros escándalos provocados por nuestras insuficiencias de mortales”.

“Sabemos que hay otros escándalos, secundarios, que oscurecen el testimonio de fe de los sacerdotes. Oremos para que el Señor nos libere de esos escándalos”, añadió en aquella ocasión Benedicto XVI, que encabeza la Iglesia Católica en momentos en que ha sido sacudida durante meses por una cascada de revelaciones de abusos sexuales contra niños cometidos por miembros del clero.

 Carácter “sagrado”

En marzo de 2010 el Papa resaltó el carácter “sagrado” del celibato para los sacerdotes tras un debate que ha generado la abstinencia sexual en los escándalos por pedofilia en la Iglesia católica.

El celibato es “la señal de una consagración entera al Señor y a los asuntos del Señor, una expresión de la entrega a Dios y a los otros”, declaró Benedicto XVI tras recibir en el Vaticano a los participantes en una conferencia teológica sobre “Fidelidad a Cristo y fidelidad del sacerdote”.

Benedicto XVI confirmó “el valor sagrado del celibato, que en la Iglesia latina es un carisma exigido para la ordenación y es considerado también como algo positivo en las Iglesias orientales”.

Las palabras del Papa se produjeron tras la ola de escándalos por pedofilia que afecta a la Iglesia católica de Europa, lo que abrió un sonado debate sobre el celibato, una tradición milenaria que el Vaticano defiende a todo precio.

Obligación bajo la lupa

Prominentes teólogos, como el suizo Hans Küng y el alemán Eugen Drewermann (ambos destituidos por el Vaticano), califican de “inhumana” la obligación de privar de una vida sexual a los clérigos católicos y la tildan de ser “una de las causas” de la pedofilia.

El cardenal brasileño Claudio Hummes, prefecto de la Congregación para el Clero, defiende el celibato como un “don” que “exige ser vivido con gozo y plenitud”.

Sin llegar a pedir su abolición, el arzobispo de Viena (Austria), el cardenal Christoph Schönborn, instó a principios de 2010 a la iglesia católica a “interrogarse sobre las razones” que han llevado a los religiosos a cometer actos de pedofilia.

El purpurado pidió que se tenga en cuenta en la formación y en la educación de los sacerdotes las consecuencias en la sociedad de la “revolución sexual de 1968″ así como del “celibato” en el desarrollo personal del religioso.

Refutan reclamos

Por su parte, el arzobispo de Ratisbona (Alemania), Gerhard Ludwig Müller, cuya diócesis recibió denuncias de abusos sexuales, calificó de “tontería” señalar al celibato como causa de la pedofilia en los religiosos.

La crítica del celibato sacerdotal “puede sorprender en un momento en que no casarse está cada vez más de moda”, ha dicho Benedicto XVI, quien subraya que “un sí definitivo, para entregarse a Dios, es el sí definitivo del matrimonio, forma natural de la unión entre un hombre y una mujer, y fundamento de la cultura cristiana en el mundo”.

Si el matrimonio llegara a desaparecer, “desaparecerían las raíces de nuestra cultura”, declara.

Fuente:univision.com

La resurrección de la rosa

Narra el gran poeta Rubén Darío, en sus Primeros Cuentos, esta historia:

Un hombre tenía una rosa; una rosa que le había brotado en el corazón. Un día, el ángel Azrael pasó por la casa del hombre feliz y fijó sus pupilas en la flor. La pobrecita tembló, y comenzó a palidecer y estar triste, porque el ángel Azrael es el pálido e implacable mensajero de la muerte. La flor desfalleciente, ya casi sin aliento y sin vida, llenó de angustia al hombre que en ella cifraba su dicha.

Por ello se volvió el hombre hacia Dios y le dijo:

- Señor, ¿por qué mandas a  Azrael  para quitarme la flor que me diste? -dijo, brillando en sus ojos una lágrima-.

Se conmovió Dios, explica Darío en su cuento, por virtud de la lágrima fraterna y le dijo al ángel de la Muerte:

- Azrael, deja vivir esa rosa. Toma, si quieres, cualquiera de las de mi jardín azul.

La rosa recobró el encanto de la vida, pero esa noche un astrónomo vio desde su observatorio que se apagaba una estrella en el firmamento.

Sin embargo, es otra la verdad de esta leyenda.

Fue otra la respuesta que Dios diera al hombre feliz que tenía una rosa que le había brotado en el corazón, una rosa que había palidecido cuando el ángel Azrael la miró, dejándola casi sin vida y sin aliento.

- Señor – dijo aquel hombre, brillando en sus ojos una lágrima- ¿por qué mandas venir a Azrael para llevarse la rosa que me diste?

Se conmovió Dios, pero no pudo sino decirle: “Sosiega, hijo mío, tu inquietud. Reposa tu cansancio al fin, pues no he mandado al ángel Azrael venir a por tu flor. No es ese el motivo de la tristeza de la rosa. Prepara tu camino, ya que  en realidad Azrael viene a por ti”.

“Para que Dios descanse en el alma, se ha de pacificar siempre el corazón”

Has de saber que es tu alma el centro, la morada y reino de Dios; pero para que el gran rey descanse en ese trono de tu alma, has de procurar tenerla limpia, quieta, vacía y pacífica. Limpia de culpas y defectos, quieta de temores, vacía de afectos, deseos y pensamientos, y pacífica en las tentaciones y tribulaciones.

Debes, pues, tener siempre pacífico el corazón para conservar puro ese vivo templo de Dios, y con recta y pura intención has de obrar, orar, obedecer y sufrir sin ningún tipo de alteración cuanto el Señor considere enviarte. Porque es cierto que por el bien de tu alma y tu provecho espiritual, Dios ha de permitir al envidioso enemigo que turbe esa ciudad de quietud y trono de paz con tentaciones, sugestiones y tribulaciones, y por medio de las criaturas, con penosas molestias y grandes persecuciones.

Sé constante y pacifica tu corazón en cualquiera inquietud que te ocasionaren estas tribulaciones. Entra allá adentro en tu interior para vencerlas, que allí está la divina fortaleza que te defiende, te ampara y por ti pelea. Si un hombre tiene una fortaleza segura, no se inquieta aunque le persigan los enemigos, porque al entrar allá dentro, quedan burlados y vencidos. El castillo fuerte para triunfar sobre tus enemigos visibles e invisibles, y sobre todas tus asechanzas y tribulaciones, está dentro de tu misma alma, porque allí reside la ayuda divina y el socorro soberano; entra allá dentro y todo quedará quieto, seguro, pacífico y sereno.

Tu principal y continuo ejercicio ha de ser pacificar ese trono de tu corazón para que repose en él el soberano rey. El modo de pacificarlo ha de ser entrándote dentro de ti mismo por medio del recogimiento interior [fe y silencio ante Dios]. Todo tu amparo ha de ser la oración [una oración de recogimiento: fe y silencio ante Dios] y recogimiento amoroso en la divina presencia. Cuando te vieres más combatido, retírate a esa región de paz, donde hallarás la fortaleza. Cuando estés más temeroso, recógete a ese refugio de la oración, única arma para vencer al enemigo y sosegar la tribulación. No te has de apartar de ella en la tormenta, hasta que experimentes, como otro Noé, la tranquilidad, la seguridad y serenidad, y hasta que tu voluntad se halle resignada, devota, pacífica y animosa.

Finalmente, no te aflijas ni desconfíes cuando estés temeroso; él vuelve a aquietarte siempre que te alteres, porque esto es todo lo que quiere este divino Señor de ti, para reposar en tu alma y hacer un rico trono de paz en ella, que busques dentro de su corazón, por medio del recogimiento interior y con su gracia divina, el silencio en el bullicio, la soledad en la compañía, la luz en las tinieblas, el olvido en el agravio, el aliento en la cobardía, el ánimo en el temor, la resistencia en la tentación, la paz en la guerra y la quietud en la tribulación.

Fuente: Miguel de Molinos, ‘Guía Espiritual’, Capítulo I.

La muerte no existe: es sólo una ilusión

A todos nos pasa siempre, todos los días. Cuando una persona se queda dormida, después de despertar, no sabe qué hora es, ni cuanto tiempo ha permanecido durmiendo. Sin embargo, al despertarnos, es como si sólo hubieran pasado 5 minutos, aunque hayamos dormido durante 12 horas, pues en ese lapso de tiempo no nos hemos enterado de nada.

Pues bien, en este sentido, la muerte se comporta similarmente  a como cuando dormimos. Cuando estamos durmiendo, en ese momento ocurre algo común a la muerte, que no nos estamos enterando absolutamente de nada de la vida real que está transcurriendo a nuestro alrededor; es como si estuviéramos igual de ausentes, en ambos casos.

Cuando dormimos transcendemos y nos liberamos de las limitaciones temporales, y entonces conectamos con la transcendencia y el infinito.

Cuando una persona vive en la Tierra, en el momento actual, vive con arreglo a un sistema de tiempo lineal, en el que el tiempo cuenta y existe y transcurre con un determinado orden, de atrás hacia adelante. Pero en realidad, esto es una ilusión, porque durante el lapso de la muerte o cuando dormimos, el tiempo no se mueve en línea sino circularmente, como si el tiempo no existiera o como si perdiera su orden de pasado, presente y futuro, para pasar a convertirse todo ello en un eterno presente. Por ello la Biblia dice:

 ”Lo que sucede que ha sido, ya había sido; y lo que ha de llegar a ser, ya ha sido”.  Eclesiastés cap 3 vers 15.

Precisamente, según recientes investigaciones científicas, un nuevo modelo físico propone que el tiempo es solo una ilusión. El tiempo no existe más que como una ilusión en nuestras mentes. Como el tiempo no es más que una ilusión, la muerte es también una ilusión.

Por ello es que cuando dormimos, podemos tener sueños premonitorios, soñar con ver el futuro sobre algo que nos ocurrirá, o podemos regresar a nuestro pasado. Porque en el estado de sueño o muerte, conectamos con el verdadero tiempo circular, interminable, del eterno presente, y en sueños captamos pistas futuras o pasadas.

Cuando la Biblia relata el momento en que el Rey David murió, dice que el Rey David “durmió”. Y que el Rey Salomón “durmió”. Que el patriarca Abraham durmió. Que Moisés durmió,  etc…  Al texto no le habría costado nada decir que tal personaje murió y ya está, pero el texto dice lo que dice, y lo dice con un fundamento de profundo significado.

En el episodio bíblico de la muerte y resurrección de Lázaro, Jesús dijo a sus discípulos:

 ”Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle”.  Juan 11- 11.

En el episodio bíblico de la muerte y resurrección de la hija de Jairo, esto se narra en el libro de Marcos cap 5 vers 38 y 39:

“Y vino a casa del principal de la sinagoga, y vió el alboroto, a los que lloraban y lamentaban mucho. Y entrando les dijo: ¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no está muerta, sino duerme”.

Todas las personas muertas en el fondo están simplemente dormidas, en un estado intermedio de duermevela y de espera. ¿Espera a qué? Pues esperan a despertar cuando resuciten en el día de la 2ª Venida en el que regrese Jesucristo para reinar en la Tierra. Todas las personas muertas resucitarán de nuevo.

Pero para las personas que resuciten, el tiempo de muerte ha sido fugaz, como de 5 minutos. Ni siquiera 5 minutos; acaso como de un segundo; pues ellos han estado dormidos, y aunque han estado muertos o dormidos durante, por ejemplo 3 mil años según el cómputo limitado de la Tierra, para ellos es como si hubiera pasado un simple segundo.

Los muertos que resuciten, tienen simplemente en su cabeza el recuerdo del día que vivieron ayer, osea, los recuerdos de hace 24 horas, pero ese día de ayer transcurrió en realidad hace 3 mil años. Pues ellos se despiertan, ligeros y conscientes como siempre, como cada día, como alguien que se acaba de echar la siesta.

Morimos, pero el tiempo en el que estamos muertos o dormidos es tan corto, tan breve, y fugaz, como de un micro-segundo, que en la práctica es como si no existiera, o como si no repercutiera de manera importante para nosotros. Podemos definir la muerte entonces como que solo es un lapso breve de tiempo ilusorio; un lapso de tiempo que no llega ni a una milésima de segundo.

La muerte dura menos que un parpadeo. El transcurso de tiempo que va desde la muerte a la resurrección es semejante al de un abrir y cerrar de ojos, como dice el texto sagrado en 1ª Corintios, cap. 15 vers 52. Una muerte que para el que muere no dura ni un segundo, ¿qué clase de muerte es esa, sino una muerte ilusoria o simbólica?

De modo que la muerte solo reside en la mente de los que viven.

La muerte es, pues, un efecto aparente, y existe, al igual que el tiempo, pero solo para aquellos que siguen viviendo en la Tierra. Porque a los que seguimos aquí vivos, sí que nos toca sufrir la pérdida de los seres queridos, que ya no están con nosotros.

La muerte en la realidad, no existe, porque no tiene lugar en el plano del amor, de la verdad, y de la eternidad; la muerte tan sólo existe en esta dimensión momentánea pasajera, porque es una dimensión imperfecta, y temporal, cuya fecha de caducidad está ya a punto de llegar.

Toda muerte nunca llegará a ser cierta y permanente si es seguida de resurrección.

El ser humano es un ser con proyección de eternidad y vida permanente. Estamos destinados a vivir eternamente, cada vez mejor, y con más perfección. Jesús dice:

 ”Yo he venido para que tengan vida, y vida en abundancia”. Juan 10-10.

Dios no se conforma con que vivamos más o menos un poco, de compromiso, de cualquier manera o con limitaciones, sino que nos otorga vida ilimitada, más que la que podamos concebir o necesitar, y en condiciones perfectas, siendo muy amados y bendecidos.

“El que ha muerto ya ha pagado”. “Presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos”. “Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia”. Romanos cap 6 vers 7, 13 y 14.

El que ha muerto ya ha pagado y es libre para vivir eternamente bajo la gracia de Dios.

¡Pero cuidado, esto no es un vulgar coladero de farsantes!.. Dios también advierte que aquellos que siembran el mal o no obedecen sus instrucciones, no heredarán la Tierra. ¿Para qué iban a heredarla, si no aprecian la vida y solo desean hacer más daño y destrucción a sus semejantes y a toda la Creación?.. Y aquellos que no hereden la Tierra después de la Resurrección, serán las únicas personas que serán eliminadas para siempre. Esa sí que será la muerte de verdad, inapelable.

“Entonces respondiendo Jesús les dijo: “Porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para El todos viven”. Respondiéndole algunos de los escribas, dijeron: Maestro, bien has dicho. Y no osaron preguntarle nada más”. Lucas cap 20 vers 38, 39 y 40.

Fuente: expedientexfiles.blogspot.com

El espiritismo y el contacto con los difuntos

Con el título “¿Podemos hablar con los muertos?”, el medio venezolano Noticia al Día ha publicado un reportaje sobre el espiritismo y otras prácticas de contacto con los difuntos, ofreciendo los testimonios de sus partidarios y sus detractores, recogidos por la redactora Eleana Sequera. Reproducimos su contenido más interesante.

Esoterismo y contacto con el más allá

Diferentes ceremonias y tradiciones realizan quienes creen en la posibilidad de un contacto con los desencarnado.s Dicen que algunos protegen a sus seres queridos, y que otros quedaron penando entre los vivos. Karma y asuntos pendientes en la Tierra serían algunas de las razones que mantendrían a los espíritus en donde habitamos. Lo cierto es que Dios y el mismo demonio están implicados en el asunto por quienes fungen como los traductores de muertos.

Sobre si se puede o no hablar con las personas que han fallecido no hay nada certero. Sin embargo, prácticas fuera de la ciencia común han dado forma a lo que parece imposible para el cristianismo, que lo califica como un acto demoníaco, aunque sus perpetradores lo atañen al creador todopoderoso, responsable de los dones con los que cada uno ha nacido.

Son variadas las artes del esoterismo, que más allá de que se lo considere “brujería”, comprende habilidades que tratan de buscar significado y explicación a lo que no encaja entre los preceptos científicos. ¿Qué hay más allá de la muerte? ¿Qué pasa con el espíritu? Son preguntas que solo hallan respuesta en la religiosidad -sea cual sea la doctrina que se tenga- y precisamente, es allí donde radican las discrepancias sobre qué ocurre cuando una persona muere, y en consecuencia familiares acongojados por la pérdida buscan ayuda de los especialistas, entre ellos los médiums.

Frecuentemente, quienes no consiguen aceptar que un ser querido haya muerto, recurren a los practicantes de la mediumnidad, quienes aseguran tener dones especiales que les permiten comunicarse con quienes han cruzado la famosa barrera del “más allá”. Estos “trabajos” que realizan los facultados les permiten saber qué quiere, qué necesita, por qué penan las almas y qué les quedó por hacer, asegura Yulin Acedo, sacerdotisa y médium, quien profesa la santería, la palería y espiritismo.

Sin embargo, los católicos -cuyos representantes se han levantado en contra de ello-, aseguran que es imposible, y que lo que les depara a los muertos es el infierno o la vida eterna para quienes vivieron conforme a palabra de Dios, recordó el padre Jaime Kelly, de la Iglesia María en Pentecostés.

Espiritismo de luz

Yulin Acedo, médium practicante de la santería, palería y espiritualismo, asegura que la comunicación con personas fallecidas es posible. “Tienes una muerta detrás tuyo que te está cuidando”. Esta y otras percepciones son comunes en Yulin, sacerdotisa de vasta experiencia y quien se califica a sí misma como “muertera”, por la cualidad de ver espíritus desde su niñez. “Yo soy bruja desde niña”, bromea la mujer, y aclara que lo que ella practica y la brujería son distintas, pues sus obras son de luz.

“Yo me asustaba al principio”, admite Acedo, al ver a los espíritus que relata la acompañaban o los veía al pasar. No fue sino hasta que un guía espiritual le explicó por qué ocurrían las cosas inusuales que nadie más podía ver. La leyenda de María Lionza, diosa de la montaña Sorte de Yaracuy y que erigió el puesto que ostenta entre la espesura del bosque, se cuela entre los labios de Yulin. Con gran emoción cuenta en qué se basa parte de su credo, que le permite verla como una reina que ha permitido que goce de experiencias más dulces que amargas dentro del espiritualismo marialioncero, nombre con que se conoce el culto que se le rinde a la mestiza a quien sirven los espiritistas venezolanos.

La reina indígena -morena de ojos verdes- es el punto de partida del espiritismo en el país, y con el tiempo sus practicantes han adoptado costumbres, ritos y tradiciones de la santería y palería. Yulin es una de ellas, y es considerada una “Yaya”, sacerdotisa y guía espiritual de quienes ha amadrinado en este camino que se descubrió ante ella cuando era una niña.

¿Que si es posible hablar con los muertos? Para ella no hay dudas, y esto ha dado pie a un estilo de vida que es más común de lo que algunos escépticos quieren creer. “A todo el mundo le gusta la brujería”, dice tras asegurar que algunos políticos y personalidades públicas son sus fieles clientes.

Yulin es “cajón de muertos”, como se conoce a las personas cuyo cuerpo es “propicio” para que los espíritus se incorporen al perder la vida. En su caso, además de atender las solicitudes de quienes vienen a consultar a sus familiares, también se incorpora en ella el indio Paramaconi, con el cual “trabaja” para sanar enfermos y hacer curaciones, entre otros trabajos.

A los espíritus puede consultársele de varias formas y cada quien tiene las herramientas, dice la sacerdotisa. En su caso, una vez iniciado el ritual para hacer el contacto, fuma tabaco, que asegura canaliza la energía, así como sucede con quienes lo hacen con los caracoles o chamalongos (conchas de coco) entre otros implementos.

La persona fallecida, relata Yulin, bien puede hablarle para que ella de el mensaje, o incorporarse en ella y usar su voz para decirlo directamente. Esta comunicación es posible cuando los muertos “penan” y no pueden llegar al cielo pues deben “pagar factura” por lo hecho en vida. En ese sentido, ella sirve como vínculo de comunicación para saber qué faltó por hacer.

Los detalles de cada situación variarán, pero el ritual de comunicación es básicamente una ceremonia en la que se aportan los datos del fallecido: “comenzamos a llamarlo y me conecto espiritualmente (…) Puede que yo le preste mi cuerpo”.

El espiritismo con barniz cristiano

A la par de la sociedad maracaibera avanza una escuela que imparte educación mediúmnica, cuyos representantes profesan valores del cristianismo: una doctrina que incluye a ambas. Se trata de la Sociedad Espírita El Camino, con 26 años de actividad en la ciudad y en la cual se forma a todo aquél quien tenga facultades o quiera desarrollarlas. La presidenta de la escuela, Yoleida Gutiérrez, también es creyente de que existe la posibilidad de comunicarse con los muertos, y no solo eso, sino que uno de los servicios de la sociedad es ser vínculo de encarnados y desencarnados, como se suele llamar a quienes murieron.

En ese sentido, explica la dama que a lo que comúnmente llamamos muerte, es solo el proceso en el que el cuerpo “cumplió su trabajo, pero el espíritu es eterno (…) Pasa a otro plano en donde continúa con las experiencias, aprendiendo y preparándose para volver y reencarnar. Por eso cuando nacemos, el espíritu necesita de un cuerpo, y es cuando se da la concepción”. Entonces, sobre cómo se hace efectiva la comunicación depende del tipo de médium, como los médium psicofónicos, que prestan su voz, o psicográficos, a través de la escritura. Cualquiera que se la “especialidad” del médium, de acuerdo a este se manifestará el espíritu.

Antonio Bosca, de la junta directiva de la Sociedad Espírita, asegura que no necesitan de métodos como los que utilizan los santeros y paleros para establecer comunicación con los desencarnados. “Se pueden comunicar a través de una carta. Llevan la mano o le hablan, y el médium escribe -por los detalles, casi siempre dan una frase que hace que identifiques a la persona-, a través del médium de incorporación utilizan la voz y el cuerpo del médium (…) El médium vidente puede ver. Puede pasar que la persona diga ‘Ahí al lado tuyo hay una persona, y la describe. Y la persona dice si era su mamá, hermano, esposo”, explica Gutiérrez.

En este punto, se cuela un detalle llamativo a los curiosos. ¿Cómo lucen los espíritus? ¿Cambian su aspecto conforme pasa el tiempo? La señora Yoleida responde: “Queda la misma apariencia con que se fueron. Además de este cuerpo y el espíritu, hay un cuerpo semimaterial intermedio, que se va junto con el espíritu y que es igual al cuerpo. El vidente, si lo conoce o no, puede verlo, y cuando la persona vuelve a nacer, entonces es otro cuerpo”. Sin embargo, recalca, el espíritu es el mismo.

La experiencia para Antonio Boscán, también parte de la directiva de la Sociedad, fue distinta. Asegura que en su caso fue él quien quiso desarrollar la mediumnidad a través del estudio. Boscán explica que lograr la comunicación no es tan simple, pero cuando que sí es posible. “Depende del caso, del interés del familiar y del desencarnado”. Lo que se recomienda en todo caso, es que se espere un tiempo prudente para poder hacer el contacto, pues “los espíritus tienen un proceso de adaptación cuando desencarnan y cuando reencarnan”.

“Quienes desencarnen producto de malos actos –como los delincuentes- van a una zona oscura que se llama el umbral, y allí es como una zona de purgatorio -aunque no es una palabra espírita sino del catolicismo- pero las condiciones son semejantes (…) En el caso de que muera una persona que llevó una vida en paz y con valores cristianos, cuando desencarne será asistida por entidades en puntos de socorro u hospitales espirituales”.

El juicio crítico de la fe católica

Las concepciones espiritistas sobre la vida después de la muerte, o que siquiera sea posible la comunicación con las personas que han fallecido es impensable para quienes dirigen la Iglesia y profesan la fe en Cristo. No hay posibilidades ciertas de hablar, ver u oír a los muertos, asegura el padre Lucio Rivas, vicario de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá. Sin embargo, admite haber tenido el privilegio de la gracia de Dios.

“Yo he visto a mi madre, mi madre tiene 22 años de muerta y yo la he visto dos veces en la Iglesia”. En ese caso, asegura que es posible porque la persona fallecida está en gracia de Dios. “Esas son personas que están disfrutando de la gloria de Dios”, y es el todopoderoso quien da esa posibilidad de que se puedan revelar a alguien. Quien no cuente con esta gracia divina, debe confiar y tener fe en que el familiar fallecido está en la presencia del Padre, asegura Rivas.

Para el padre Jaime Kelly es inconcebible desde todo entendimiento. Asegura que pensar en una comunicación o contacto con un fallecido es “falso” y que muy seguramente es “un engaño de Satanás, que quiere hacernos creer que hablamos con ellos (los muertos)”. Explica el sacerdote que la astucia del demonio le permite usar la voz de una persona que ha muerto para engañar a un familiar, con el propósito de que caiga en prácticas de hechicería y brujería, y recuerda las trampas que le puso a Jesús para tentarlo.

Padre Jaime Kelly defiende la posición de la Iglesia Católica. Asegura que comunicarse con los muertos es un “engaño de Satanás”. En definitiva para Kelly es claro: Quienes intenten comunicarse con los muertos “son gente que se disfraza como en Carnaval, para mostrar el diablo y sus cosas”.

Descansar en paz

Las intenciones y trabajos que se hagan para hacer “hablar” a quienes fallecieron, para Kelly presume el hecho de vivir en oscuridad. “Los muertos no hablan, tenemos que dejarlos descansar en paz”. Esto último lo comparten todos los que han involucrado a Dios y a Satanás en este asunto, aunque con concepción sobre dejar descansar a quienes han partido. Para Yulin, es “sagrado” el descanso de una persona fallecida cuando esta manifiesta que están en paz. “Si ellos están bien tú no los puedes molestar”. Explica la sacerdotisa que indica que “conflictos” se producen cuando se transgrede esa voluntad.

“A los muertos no se les perturba, porque sino ellos lo hacen”, dice, y asegura que si se prosigue en esa dirección, ello arrastraría enfermedades, problemas y que se incorporen en los miembros más débiles de la familia. Quienes hacen caso omiso practican la temida magia negra, que sería la explicación de por qué hay tumbas vacías, dice Yulin.

Para la sociedad espírita el “descanso” se recomienda sobre todo cuando una persona acaba de fallecer, o si el familiar está en condiciones. “A veces el espíritu se quiere comunicar, pero el familiar no está en condiciones, por ejemplo, que no entre en pánico, que no tenga temores (…) Entonces, una persona no se puede comunicar así, porque se desequilibra la persona o ese espíritu”.

Fuente: Noticia al Día/Info-RIES

Reflexiones sobre la Magia y la Vida

Me gustaría comprender un poco más a las personas.
La Magia no soluciona problemas que podemos arreglarlos con lógica, con inteligencia o amor…si no somos capaces de advertir algo que va a ocurrir por consecuencia lógica, si no somos capaces de disipar o entender signos y situaciones, si no somos capaces de comprender que alguien a quien amamos puede tener la dicha en esta vida de encontrar a su alma gemela lejos de nosotros, entonces no hay Magia que pueda ayudarle.
Si no somos capaces de pedir perdón cuando hemos errado, por orgullo y soberbia, si no somos capaces de decir: “que seas feliz” de corazón, si no somos capaces de aceptar un adios…entonces no seremos capaces de desarrollar el máximo de nuestra mágica existencia…
Y es el aceptarse imperfecto, pero intentar mejorar, no ser otro por los demás, sino mejorar por uno mismo, para no perder el tiempo en relaciones superficiales e inútiles, tener ideas estériles y obsesivas, estar siempre en actitud paranoica y creer que todos nos desean el mal…
Para ello debemos mejorar, para superar la ira, la tristeza, la angustia, el miedo…y poder ser LIBRES, generando una energía mágica y contagiosa para nosotros mismos y a nuestro alrededor.

Los ángeles de la guarda existen, según un estudio de matemáticos rusos

Puede que no tengan alas, rizos rubios y cara de no haber roto nunca un plato, pero los ángeles de la guarda existen. A esa conclusión al menos ha llegado un grupo de matemáticos rusos simplemente analizando una anomalía estadística: en los aviones, trenes o barcos que se accidentaban había menos pasajeros de lo habitual.

Unos porque devolvieron el billete en el último momento, otros porque se bajaron antes de tiempo o unos pocos porque, milagrosamente, llegaron tarde al aeropuerto, la estación de tren o el puerto, lo cierto es que cada vez que hay una catástrofe o un atentado escuchamos la historia de pasajeros que se salvaron milagrosamente.

¿Simple casualidad? ¿Una intuición? ¿O la prueba de que los ángeles de la guarda existen? Un grupo de matemáticos rusos, dirigidos por Valeri Isákov, asegura que, lejos de cualquier planteamiento abstracto, un simple análisis estadístico demuestra que el ángel de la guarda, o como cada uno quiera llamarle, hace un encomiable trabajo.

Este grupo de investigadores ha analizado un elevado número de catástrofes ocurridos en los últimos años, y ha descubierto cierta anomalía estadística: en los trayectos accidentados siempre hay menos pasajeros de lo normal, según informa el portal de información ruso RT.

Así, durante los últimos 20 años el número de pasajeros que devolvió los billetes en vuelos o recorridos que luego sufrieron un siniestro fue un 18% más alto que en los casos de los que estos recorridos se realizaron sin problemas.

Con esta conclusión, Isákov reafirma la teoría del sociólogo estadounidense James Staunton, que en 1958 analizó más de 200 catástrofes ferroviarias de los anteriores 30 años. Staunton descubrió que los trenes que habían sufrido un accidente tenían ocupados tal solo un 61% de los asientos de media, mientras que los que no sufrían ningún tipo de percance solían contar con, al mínimo, el 76%. Es decir, una nada despreciable diferencia de 15 puntos porcentuales de pasajeros que, por intuición o por la intercesión de un protector, se salvaron de una muerte segura.

 El sistema subconsciente de alarma

Para explicar este desfase estadístico, el autor de bestsellers de terror Stephen King recurrió a su propia hipótesis. Según King, en ocasiones a algunas personas se les despierta lo que él llamó «el sistema subconsciente de alarma», que nuestros antecesores tenían más desarrollado, y que les permitía salvarse de amenazas inminentes. Según iba reduciéndose el número de peligros a los que se enfrentaba el hombre esta «alarma» fue atrofiándose.

A King se le despertó la curiosidad cuando se enteró de que 16 personas que debían viajar en el interior de un avión que posteriormente se estrelló devolvieron su billete antes del vuelo y otros tres llegaron tarde, cuando la media de billetes devueltos no suele superar los diez, y el número de viajeros que llega tarde es prácticamente inexistente, según informa RT.

La existencia de los ángeles, una verdad de fe

Más allá de tanto trabajo estadístico y de lo que de pintoresco tiene la noticia, la misma viene que ni pintada para conocer lo que sobre la existencia de los ángeles y particularmente del de la guarda sostienen el dogma cristiano y la Iglesia Católica en particular. Pues bien, en el Catecismo de la Iglesia Católica, nueva edición conforme al texto latino oficial de 1997, sobre la existencia de los ángeles se dice lo siguiente:

“La existencia de seres espirituales, no corporales, que la Sagrada Escritura llama habitualmente ángeles, es una verdad de fe. El testimonio de la Escritura es tan claro como la unanimidad de la Tradición” (Artículo 328).

Y concretando en la del ángel de la guarda, el mismo documento afirma lo siguiente:

 “Desde su comienzo hasta la muerte, la vida humana está rodeada por su custodia [la de los ángeles] y de su intercesión. “Nadie podrá negar que cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducir su vida” [afirmación del Catecismo tomada de la obra Adversus Eunomium de San Basilio Magno]” (Artículo 336).

Cada alma tiene su propio ángel

A lo largo de la Biblia encontramos que cada alma tiene su propio ángel tutelar. Así, Abraham al enviar a su administrador a buscar una esposa para Isaac, le dice: “Él enviará su ángel delante de ti” (Génesis 24:7). Las palabras del Salmo 19, que el demonio citó frente a Nuestro Señor (Mateo 4:6) son bien conocidas, y Judith, por su parte, relató su heroica hazaña diciendo: “Como el Señor vive, Su ángel ha sido mi guardián” (xiii, 20).

Estos pasajes y otros como estos (Génesis 16:6-32; Oseas 12:4; 1 Reyes 19:5; Hechos 12:7; Salmos 33:8), aunque no demuestran explícitamente la doctrina que afirma que cada persona tiene su ángel guardián, reciben su complemento en las palabras de nuestro Salvador: “Guardaos de menospreciar a uno de estos pequeños, porque yo os digo que sus ángeles ven continuamente el rostro de mi Padre que está en los cielos” (Mateo, 18:10).

Estas palabras ilustran lo remarcado por San Agustín: “Lo que reside escondido en el Antiguo Testamento, se manifiesta en el Nuevo”. Efectivamente, el libro de Tobías recalca esta doctrina más que ningún otro, y San Jerónimo comenta las palabras de Nuestro Señor citadas anteriormente al decir que “la dignidad de cada alma es tan grande, que cada una recibe un ángel guardián desde su nacimiento”.

Las cinco cosas de las que nos arrepentimos antes de morir

A diferencia de Edit Piaf, que decía en su famosa canción que ella no se arrepentía de nada, mucha gente parece terminar su vida con un gran arrepentimiento.

Eso es lo que afirma Bronnie Ware , experta en cuidados paliativos y enfermos terminales, quien acaba de compilar en un libro la lista de los cinco principales arrepentimientos que tiene la gente antes de morir.

La enfermera australiana reunió en su libro las “confesiones honestas y francas de personas en sus lechos de muerte”, lo que hubieran querido hacer o no hacer.

Fueron confesiones, dice, que le ayudaron a transformar su vida.

Porque según Bronnie Ware, es realmente triste llegar a la tumba pensando “ojalá lo hubiera hecho…”.

“Encontré una lista grande de arrepentimientos, pero en el libro traté de centrarme en los cinco más comunes” explica la autora a la BBC.

“Y el principal arrepentimiento de mucha gente es ‘ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los otros esperaban que hiciera’”, agrega.

“Otro arrepentimiento común es ‘ojalá no hubiera trabajado tanto’, porque eso, decían, los había hecho perder el equilibrio y como resultado habían perdido muchas cosas en su vida”.

El libro, titulado ” Los Cinco Arrepentimientos de los Moribundos “, es un recuento de memorias sobre la vida de la autora y sus experiencias durante años de trabajo en cuidados paliativos.

Los pacientes de Ware eran personas que habían sido desahuciadas y esperaban en cualquier momento la muerte.

Esto, dice, la permitió compartir “momentos increíblemente especiales. Porque pasé con ellos las últimas tres a doce semanas de sus vidas”.

Los cinco grandes arrepentimientos

1- Ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los otros esperaban que hiciera.

2- Ojalá no hubiera trabajado tanto.

3- Hubiera deseado tener el coraje de expresar lo que realmente sentía.

4- Habría querido volver a tener contacto con mis amigos.

5- Me hubiera gustado ser más feliz.

Enfrentando la mortalidad

La idea del libro surgió después de que un artículo publicado en su blog, titulado “Arrepentimientos de los Moribundos”, se volvió viral en internet y Ware decidió escribir algo más completo sobre esas confesiones y la forma como “transformaron su vida”.

“La gente madura muchísimo cuando debe enfrentar su propia mortalidad” explica la autora.

“Cada persona experimenta una variedad de emociones, como se espera, que incluyen negación, miedo, enojo, arrepentimiento, más negación y eventualmente aceptación”.

“Sin embargo, cada uno de los pacientes siempre encontró su propia paz antes de partir”.

Bronnie Ware dice a la BBC que “otro arrepentimiento común entre los moribundos era que hubieran deseado tener el coraje de expresar sus sentimientos”.

“Y eso se aplicaba tanto en los sentimientos positivos como negativos”.

“Muchos decían: ‘ojalá hubiera tenido el coraje de hablar y decir que no me gustaban esas cosas’, o que hubieran tenido el coraje de hablar con personas y decirles lo que realmente sentían por ellas”.

“También era muy común arrepentirse de no haber vuelto a tener contacto con viejos amigos. Mucha gente decía que le hubiera gustado volver a ver a alguien para recordar momentos de su vida, pero no habían hecho el esfuerzo de encontrarlo”.

Según Ware, al final de la vida los amigos son muy importantes porque a menudo los familiares que rodean a un enfermo terminal están pasando por su propio duelo.

Una persona en su lecho de muerte a menudo extraña a esos amigos, dice, pero muchas veces, cuando se les pierde el rastro, ya es demasiado tarde para encontrarlos.

Los moribundos, dice Bronnie Ware, también “hubieran deseado ser más felices”.

Algo que llama la atención es que todos estos lamentos de los moribundos son de cosas que no hicieron. La gente no parece arrepentirse de algo que sí hizo.

“Todo lo que hacemos en nuestra vida, bueno o malo, nos ayuda a aprender algo” explica Ware.

“Por eso es más común arrepentirse de algo que no hicimos”.

“Pero pienso que como seres humanos debemos aprender a perdonarnos más a nosotros mismos y no ser tan duros por no haber hecho algo en el pasado. Y esto se aplica principalmente cuando una persona está enferma y no tiene ya libertad de hacer cosas porque no tiene salud”.

Lo que la autora espera, dice, es que su libro “ayude a la gente a actuar hoy y no dejar las cosas para mañana, para después arrepentirse”.

“A mí estas confesiones me ayudaron a implementar grandes cambios en mi vida y espero que la gente que lea el libro también pueda entender que la vida está pasando hoy y que ahora es el momento de vivirla”.

“Mi principal mensaje es que todos vamos a morir, y que si en este momento nos arrepentimos de algo tratemos de solucionarlo ahora”.

Fuente: lanacion.com