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Reflexiones sobre la Magia y la Vida

Me gustaría comprender un poco más a las personas.
La Magia no soluciona problemas que podemos arreglarlos con lógica, con inteligencia o amor…si no somos capaces de advertir algo que va a ocurrir por consecuencia lógica, si no somos capaces de disipar o entender signos y situaciones, si no somos capaces de comprender que alguien a quien amamos puede tener la dicha en esta vida de encontrar a su alma gemela lejos de nosotros, entonces no hay Magia que pueda ayudarle.
Si no somos capaces de pedir perdón cuando hemos errado, por orgullo y soberbia, si no somos capaces de decir: “que seas feliz” de corazón, si no somos capaces de aceptar un adios…entonces no seremos capaces de desarrollar el máximo de nuestra mágica existencia…
Y es el aceptarse imperfecto, pero intentar mejorar, no ser otro por los demás, sino mejorar por uno mismo, para no perder el tiempo en relaciones superficiales e inútiles, tener ideas estériles y obsesivas, estar siempre en actitud paranoica y creer que todos nos desean el mal…
Para ello debemos mejorar, para superar la ira, la tristeza, la angustia, el miedo…y poder ser LIBRES, generando una energía mágica y contagiosa para nosotros mismos y a nuestro alrededor.

Los ángeles de la guarda existen, según un estudio de matemáticos rusos

Puede que no tengan alas, rizos rubios y cara de no haber roto nunca un plato, pero los ángeles de la guarda existen. A esa conclusión al menos ha llegado un grupo de matemáticos rusos simplemente analizando una anomalía estadística: en los aviones, trenes o barcos que se accidentaban había menos pasajeros de lo habitual.

Unos porque devolvieron el billete en el último momento, otros porque se bajaron antes de tiempo o unos pocos porque, milagrosamente, llegaron tarde al aeropuerto, la estación de tren o el puerto, lo cierto es que cada vez que hay una catástrofe o un atentado escuchamos la historia de pasajeros que se salvaron milagrosamente.

¿Simple casualidad? ¿Una intuición? ¿O la prueba de que los ángeles de la guarda existen? Un grupo de matemáticos rusos, dirigidos por Valeri Isákov, asegura que, lejos de cualquier planteamiento abstracto, un simple análisis estadístico demuestra que el ángel de la guarda, o como cada uno quiera llamarle, hace un encomiable trabajo.

Este grupo de investigadores ha analizado un elevado número de catástrofes ocurridos en los últimos años, y ha descubierto cierta anomalía estadística: en los trayectos accidentados siempre hay menos pasajeros de lo normal, según informa el portal de información ruso RT.

Así, durante los últimos 20 años el número de pasajeros que devolvió los billetes en vuelos o recorridos que luego sufrieron un siniestro fue un 18% más alto que en los casos de los que estos recorridos se realizaron sin problemas.

Con esta conclusión, Isákov reafirma la teoría del sociólogo estadounidense James Staunton, que en 1958 analizó más de 200 catástrofes ferroviarias de los anteriores 30 años. Staunton descubrió que los trenes que habían sufrido un accidente tenían ocupados tal solo un 61% de los asientos de media, mientras que los que no sufrían ningún tipo de percance solían contar con, al mínimo, el 76%. Es decir, una nada despreciable diferencia de 15 puntos porcentuales de pasajeros que, por intuición o por la intercesión de un protector, se salvaron de una muerte segura.

 El sistema subconsciente de alarma

Para explicar este desfase estadístico, el autor de bestsellers de terror Stephen King recurrió a su propia hipótesis. Según King, en ocasiones a algunas personas se les despierta lo que él llamó «el sistema subconsciente de alarma», que nuestros antecesores tenían más desarrollado, y que les permitía salvarse de amenazas inminentes. Según iba reduciéndose el número de peligros a los que se enfrentaba el hombre esta «alarma» fue atrofiándose.

A King se le despertó la curiosidad cuando se enteró de que 16 personas que debían viajar en el interior de un avión que posteriormente se estrelló devolvieron su billete antes del vuelo y otros tres llegaron tarde, cuando la media de billetes devueltos no suele superar los diez, y el número de viajeros que llega tarde es prácticamente inexistente, según informa RT.

La existencia de los ángeles, una verdad de fe

Más allá de tanto trabajo estadístico y de lo que de pintoresco tiene la noticia, la misma viene que ni pintada para conocer lo que sobre la existencia de los ángeles y particularmente del de la guarda sostienen el dogma cristiano y la Iglesia Católica en particular. Pues bien, en el Catecismo de la Iglesia Católica, nueva edición conforme al texto latino oficial de 1997, sobre la existencia de los ángeles se dice lo siguiente:

“La existencia de seres espirituales, no corporales, que la Sagrada Escritura llama habitualmente ángeles, es una verdad de fe. El testimonio de la Escritura es tan claro como la unanimidad de la Tradición” (Artículo 328).

Y concretando en la del ángel de la guarda, el mismo documento afirma lo siguiente:

 “Desde su comienzo hasta la muerte, la vida humana está rodeada por su custodia [la de los ángeles] y de su intercesión. “Nadie podrá negar que cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducir su vida” [afirmación del Catecismo tomada de la obra Adversus Eunomium de San Basilio Magno]” (Artículo 336).

Cada alma tiene su propio ángel

A lo largo de la Biblia encontramos que cada alma tiene su propio ángel tutelar. Así, Abraham al enviar a su administrador a buscar una esposa para Isaac, le dice: “Él enviará su ángel delante de ti” (Génesis 24:7). Las palabras del Salmo 19, que el demonio citó frente a Nuestro Señor (Mateo 4:6) son bien conocidas, y Judith, por su parte, relató su heroica hazaña diciendo: “Como el Señor vive, Su ángel ha sido mi guardián” (xiii, 20).

Estos pasajes y otros como estos (Génesis 16:6-32; Oseas 12:4; 1 Reyes 19:5; Hechos 12:7; Salmos 33:8), aunque no demuestran explícitamente la doctrina que afirma que cada persona tiene su ángel guardián, reciben su complemento en las palabras de nuestro Salvador: “Guardaos de menospreciar a uno de estos pequeños, porque yo os digo que sus ángeles ven continuamente el rostro de mi Padre que está en los cielos” (Mateo, 18:10).

Estas palabras ilustran lo remarcado por San Agustín: “Lo que reside escondido en el Antiguo Testamento, se manifiesta en el Nuevo”. Efectivamente, el libro de Tobías recalca esta doctrina más que ningún otro, y San Jerónimo comenta las palabras de Nuestro Señor citadas anteriormente al decir que “la dignidad de cada alma es tan grande, que cada una recibe un ángel guardián desde su nacimiento”.

Las cinco cosas de las que nos arrepentimos antes de morir

A diferencia de Edit Piaf, que decía en su famosa canción que ella no se arrepentía de nada, mucha gente parece terminar su vida con un gran arrepentimiento.

Eso es lo que afirma Bronnie Ware , experta en cuidados paliativos y enfermos terminales, quien acaba de compilar en un libro la lista de los cinco principales arrepentimientos que tiene la gente antes de morir.

La enfermera australiana reunió en su libro las “confesiones honestas y francas de personas en sus lechos de muerte”, lo que hubieran querido hacer o no hacer.

Fueron confesiones, dice, que le ayudaron a transformar su vida.

Porque según Bronnie Ware, es realmente triste llegar a la tumba pensando “ojalá lo hubiera hecho…”.

“Encontré una lista grande de arrepentimientos, pero en el libro traté de centrarme en los cinco más comunes” explica la autora a la BBC.

“Y el principal arrepentimiento de mucha gente es ‘ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los otros esperaban que hiciera’”, agrega.

“Otro arrepentimiento común es ‘ojalá no hubiera trabajado tanto’, porque eso, decían, los había hecho perder el equilibrio y como resultado habían perdido muchas cosas en su vida”.

El libro, titulado ” Los Cinco Arrepentimientos de los Moribundos “, es un recuento de memorias sobre la vida de la autora y sus experiencias durante años de trabajo en cuidados paliativos.

Los pacientes de Ware eran personas que habían sido desahuciadas y esperaban en cualquier momento la muerte.

Esto, dice, la permitió compartir “momentos increíblemente especiales. Porque pasé con ellos las últimas tres a doce semanas de sus vidas”.

Los cinco grandes arrepentimientos

1- Ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los otros esperaban que hiciera.

2- Ojalá no hubiera trabajado tanto.

3- Hubiera deseado tener el coraje de expresar lo que realmente sentía.

4- Habría querido volver a tener contacto con mis amigos.

5- Me hubiera gustado ser más feliz.

Enfrentando la mortalidad

La idea del libro surgió después de que un artículo publicado en su blog, titulado “Arrepentimientos de los Moribundos”, se volvió viral en internet y Ware decidió escribir algo más completo sobre esas confesiones y la forma como “transformaron su vida”.

“La gente madura muchísimo cuando debe enfrentar su propia mortalidad” explica la autora.

“Cada persona experimenta una variedad de emociones, como se espera, que incluyen negación, miedo, enojo, arrepentimiento, más negación y eventualmente aceptación”.

“Sin embargo, cada uno de los pacientes siempre encontró su propia paz antes de partir”.

Bronnie Ware dice a la BBC que “otro arrepentimiento común entre los moribundos era que hubieran deseado tener el coraje de expresar sus sentimientos”.

“Y eso se aplicaba tanto en los sentimientos positivos como negativos”.

“Muchos decían: ‘ojalá hubiera tenido el coraje de hablar y decir que no me gustaban esas cosas’, o que hubieran tenido el coraje de hablar con personas y decirles lo que realmente sentían por ellas”.

“También era muy común arrepentirse de no haber vuelto a tener contacto con viejos amigos. Mucha gente decía que le hubiera gustado volver a ver a alguien para recordar momentos de su vida, pero no habían hecho el esfuerzo de encontrarlo”.

Según Ware, al final de la vida los amigos son muy importantes porque a menudo los familiares que rodean a un enfermo terminal están pasando por su propio duelo.

Una persona en su lecho de muerte a menudo extraña a esos amigos, dice, pero muchas veces, cuando se les pierde el rastro, ya es demasiado tarde para encontrarlos.

Los moribundos, dice Bronnie Ware, también “hubieran deseado ser más felices”.

Algo que llama la atención es que todos estos lamentos de los moribundos son de cosas que no hicieron. La gente no parece arrepentirse de algo que sí hizo.

“Todo lo que hacemos en nuestra vida, bueno o malo, nos ayuda a aprender algo” explica Ware.

“Por eso es más común arrepentirse de algo que no hicimos”.

“Pero pienso que como seres humanos debemos aprender a perdonarnos más a nosotros mismos y no ser tan duros por no haber hecho algo en el pasado. Y esto se aplica principalmente cuando una persona está enferma y no tiene ya libertad de hacer cosas porque no tiene salud”.

Lo que la autora espera, dice, es que su libro “ayude a la gente a actuar hoy y no dejar las cosas para mañana, para después arrepentirse”.

“A mí estas confesiones me ayudaron a implementar grandes cambios en mi vida y espero que la gente que lea el libro también pueda entender que la vida está pasando hoy y que ahora es el momento de vivirla”.

“Mi principal mensaje es que todos vamos a morir, y que si en este momento nos arrepentimos de algo tratemos de solucionarlo ahora”.

Fuente: lanacion.com

Una historia sobre el uso de la Cruz de Caravaca en México

Albert B., desde Inglaterra, nos envía este texto, que con gusto reproducimos en esta sección de testimonios e historias de los lectores.

Quisiera compartir con ustedes una historia que leí acerca del uso de la Cruz de Caravaca en México, ojalá les guste, a mí me fascinó.

No es probable que una bruja o curandera ponga fuera de su casa un anuncio acerca de su profesión, a diferencia de los médicos. Pero si usted conduce por una calle y ve una fila de gente fuera de una casa, usted suponer que alguien está vendiendo tortillas o que es la casa de una ‘curandera’. Si también practican brujería, nadie sabe. Independientemente de si usted cree en la brujería, lo cual es algo personal, hay historias que son una maravilla.

Joel es un primo de mi esposa ‘Chela’. Cuando Chela era una niña Joel solía andar por ahí con su papá, ayudándole con su negocio y los productos y era un poco como uno de su familia. Joel es un individuo agradable. Hasta hace poco tiempo él acarreaba la madera de construcción para su patrón, le servía de chofer, y/o hacía uno que otro trabajo raro para él. Joel es delgado, algo guapo, con el pelo ondulado, tez clara y tiene ojos azules. Él es un buen padre y marido; es decir, él cuida de su familia.

Hace menos de dos años de Joel se enfermó. Él pasó muchas de horas en cama y gastó mucho dinero en doctores y medicinas. Los doctores no podían, al parecer, diagnosticar su enfermedad, y él perdía el peso de vez en cuando podía salir de la cama. Cuando él intentaba conducir su carro, él tenía salirse del camino y estacionarse debido a vértigos. Después de un año de esta condición progresivamente peor, su hermano sugirió que él viera a una curandera que también practicaba brujería. En principio, Joel, siendo una persona algo racional y religiosa pensó que la idea era una tontería. Sin embargo, como su condición empeoró, él finalmente accedió.

Cuando visitaron a la curandera, ella dijo que un doctor no podría ayudarle, que un vecino era el problema, que probablemente había pagado a alguien para hacerle un trabajito (echarle un hechizo). Joel encontró esto difícil de creer porque él no creía que tuviera algún vecino que hubiera podido pudo hacer tal cosa. Ella le dijo que tenía que usar calcetines y la ropa interior rojos y al revés. Aunque el hermano de Joel tenía mucha confianza en la ‘ bruja’, Joel no. Sin embargo, él compró los calcetines y los calzoncillos rojos y los usó.

Ella también preparó una ‘ cruz de caravaca’ , especialmente para él, y le dijo que la colgara de su cuello con un cordón rojo. Él hizo como le dijeron y se comenzó a sentir mucho mejor, a caminar, trabajar y comer. Pasó el tiempo y un día mientras estaba en el mercado local él comenzó a sentirse terriblemente mal. Empezó a tener dificultades para respirar, como si lo estrangularan. Llamó a su hermano porque él no podía conducir. Su hermano trajo a la curandera al mercado. Él intentó explicar cómo se sentía. Ella no se explicaba qué estaba mal. “¿Usted está usando sus calcetines rojos? ” ” Sí.” ” ¿Usted está usando sus calzoncillos rojos? ” ” Sí.” ” ¿Trae la cruz? ” ” Sí, aquí está.” Él la tomo del cordón de dentro de su camisa. Ella se hizo para atrás con sorpresa. ” ¿Por qué trae la cruz de caravaca con un cordón negro si le dije que utilizara uno rojo? ‘ ” El cordón rojo se rompió y no tenía otro rojo”, respondió él.

Ella hizo que se quitara la cruz y la tomó. Ella comenzó a pedir que los malos espíritus’ lo dejaran, con una especie como de ritual. La garganta de Joel comenzó a relajarse y él comenzó a respirar normalmente y se sintió mucho mejor. ” ¿Usted quisiera que le regrese el trabajo al responsable? ” Joel, siendo un individuo bondadoso le contestó: ” No, sólo quiero estar bien.”

Sin embargo, al poco tiempo un vecino cercano murió. Joel se preguntaba si la ‘ bruja’ tenía que ver con eso. De todas formas, ése fue e el final de su enfermedad. Para ‘Chela’ eso era una tomada de pelo, y cuando ella ve a Joel ella le pregunta si él todavía está usando sus calcetines y ropa interior rojos.

Un mal aspecto de la brujería en México es que algunas personas tienden a culpar de cualquier desgracia a alguien más, diciendo que alguien los embrujó. Esto crea mucha animosidad. No piense que esto es raro. Es muy común aunque no muy sabido, incluso entre buenos católicos. De hecho, la creencia en lo sobrenatural está mezclada con su creencia de la iglesia de maneras que son increíbles. La influencia de las creencias antiguas -lo prehispánico-, todavía existe. Si usted anda viajando por México, más vale que sea amable, de manera especial con las señoras mayores. ¡No le cuesta nada!

Usan el libro de oraciones ‘La Santa Cruz de Caravaca’ para realizar prácticas esotéricas

Portada del libro ‘La Santa Cruz de Caravaca’, publicado por Ediciones Teorema (Musa). Edición de 1983. (Biblioteca privada del autor).

“Un tesoro de oraciones de suma virtud y eficacia para curar toda clase de dolencias, así del cuerpo como del alma; como también un sinnúmero de prácticas para librarse de hechizos y encantamientos, con bendiciones y exorcismos. Así reza este libro misterioso, de autor desconocido, recopilación de oraciones muy preciadas por devotos y religiosos de todo el mundo cristiano”.

Con unos argumentos publicitarios semejantes a los que figuran en las líneas anteriores, extraídos directamente de la contraportada del ejemplar que poseemos en nuestra biblioteca, no es extraño en absoluto que un pequeño libro de oraciones, de 150 escasas páginas de pequeño tamaño,  sea no sólo ampliamente buscado y rebuscado en toda clase de librerías, sino que su posesión, para los afortunados que logren disponer de un ejemplar, sea también una ocasión singular para adentrarse en el mundo de las artes y las prácticas esotéricas de todo tipo.

Viene este tema a cuento porque leemos en una noticia de Milenio.com, que lleva por título ‘Libro sagrado se utiliza para prácticas esotéricas’, que este libro “que supuestamente fue autorizado por la Iglesia Católica, causa polémica por el supuesto mal uso en prácticas esotéricas, así como para realizar supuestos rituales de exorcismo y brujería en Nayarit”, uno de los 32 estados (junto con el D. F.) de México.

La información del periodista autor de esta pequeña crónica no es del todo cierta ni confiable; por cuanto lo de ‘autorizado por la Iglesia Católica’ se refiere  únicamente a la presentación del mismo en la que se usa la frase latina “Sic Nomen Domini Benedictum”, que significa “Sea Bendito el Nombre de Dios”. Y a continuación, antes de iniciar el compendio de oraciones, se menciona bajo la estampa de la Cruz que “los Sres. Emmos. Cardenales, Arzobispos y Obispos de España, han concedido 3.600 días de indulgencias a los devotos que recen con devoción, delante de la estampa que precede, un Credo y un Acto de contricción. Es abogada contra rayos, centellas y tempestades”. Estas palabras son las únicas que figuran en toda la obra que podrían tener alguna relación, siquiera lejana, con la Iglesia Católica, pero ésta no se ha pronunciado nunca sobre tal cuestión… Ni creemos que lo haga por ahora.

Según Milenio.com, para el comerciante de libros y folletos con oraciones de la Iglesia Católica, Eduardo Ramírez, el uso que le den las personas es totalmente responsabilidad de quien lo compra; sin embargo, son muchas las personas que buscan el libro de La Cruz de Caravaca porque tal vez se confundan con su contenido.

“A causa de que el libro “La Cruz de Caravaca” se encuentra editado en latín, muchas personas lo utilizan para hacer limpias, brujería e incluso exorcismos; pero son únicamente oraciones; sólo que a la gente, porque está en latín, se le ocurre que es más poderoso”, relata Eduardo.

En este punto, este comerciante o librero mexicano se equivoca casi por completo. El Tesoro de Oraciones de la Santa Cruz de Caravaca, en todas sus versiones y ediciones, está redactado básica y fundamentalmente en lengua castellana; y si bien es cierto que contiene algunas oraciones, conjuros o ensalmos en latín ‘macarrónico’, también es igualmente cierto que hay otras distintas oraciones que están escritas en lengua catalana e incluso en la variante dialectal valenciana.

“Aquí algunos sacerdotes nos han recomendado no venderlo para evitar que gente que se dedica a prácticas no religiosas, lo utilice con fines personales y con eso estafe a otras personas”, dijo el comerciante a la prensa mexicana.

“Muchas personas tienen la creencia en los santos y es válido, porque es parte del culto religioso; sólo que hay quienes tergiversan su uso y comienzan a realizar prácticas esotéricas, a decir de algunos clientes, pero todo es cuestión de fe”, sostiene.

Los prejuicios de la gente en relación a los textos católicos se ven matizados por la urgencia de un milagro, indica Eduardo, y en estos tiempos de crisis, todos piden la oración para el dinero y el trabajo. “Todo eso son modismos de parte de mucha gente”, menciona finalmente el comerciante de libros en la noticia que aomentamos.

Se produce además la curiosa circunstancia, digna de un estudio más serio y profundo, de que mientras en España y sobre todo en su lugar de origen, la localidad de Caravaca de la Cruz (municipio situado al oeste de la Región de Murcia), la Santa Cruz de Caravaca es objeto de una profundísima devoción popular y se la cree y considera milagrosa, en otros países del Centro y  Cono Sur Sudamericano (Venezuela, Colombia, México, incluso Chile), esta misma cruz es utilizada especial y casi exclusivamente en rituales de santería o de sincretismos religiosos varios, siendo considerada en mayor medida un elemento esotérico que un sacramental católico.

Una actriz de Hollywood ex-adepta de la Nueva Era se convierte al catolicismo y advierte de las trampas de la secta

  Sharon Lee Giganti dejó su carrera en Hollywood cuando comenzaba a tener mayor éxito, para dedicarse a lo que creyó ser su gran misión: difundir los principios de la Nueva Era. La desilusión no tardó en llegar. Estas falsas enseñanzas destrozaron la vida de muchas personas a su alrededor –incluido su propio hermano–. Después de su conversión, se dedicó a comunicar sin cansancio las grandes trampas que esconden las enseñanzas de El Secreto, Un Curso de Milagros y la ley de la atracción.

- ¿Qué la impulsó hacia la Nueva Era?

- Estaba desesperada. Llevaba muchos años sufriendo al ver a mis seres queridos autodestruirse con las drogas y el alcohol, sin poder hacer nada. Buscaba una manera de acabar con todo ese dolor que había a mi alrededor, y encontrar felicidad y paz para mí.

- ¿Era infeliz a pesar del éxito que comenzaba a tener en Hollywood?

- Sí, como actriz estaba cansada de la frustración de trabajar tan duro, durante tantos años, y no lograr ser la gran actriz que me creía capaz de ser. Había alcanzado éxito en la TV y en algunas películas, pero tenía la sensación de no poder controlar el resultado de lo que hacía. Imagínese la emoción que me produjo escuchar que había técnicas que podía aprender para crear mi propia realidad con el pensamiento: “Puedes cambiar cualquier circunstancia, curar cualquier enfermedad, y producir resultados con sólo visualizar tus deseos”.

- ¿Quién le enseñó esas técnicas?

Un amigo mío en Hollywood me habló de la ley de la atracción a través del libro La ciencia de la mente, de Ernest Holmes, y de unas grabaciones de la médium Esther Hicks, que canalizaba un espíritu llamado Abraham. Abraham enseñaba la idea ocultista de que “todo es energía”: “Tus pensamientos y sentimientos son formas de ‘vibración de la energía’ que atraen lo que estás pensando y sintiendo. Si piensas en positivo y te sientes libre de preocupaciones, atraerás cosas buenas”. Creí que Abraham era un espíritu bueno y que con esta nueva comprensión de las “leyes universales” podría ayudar a mucha gente.

- Se dedicó entonces a difundir este gran “descubrimiento”…

- Así es. Abandoné mi carrera de actriz y me convertí en embajadora de Abraham. Durante 10 años estuve enseñando la ley de la atracción, incluyendo los principios de Un curso de milagros.

- ¿Qué es Un curso de milagros?

- Es un libro que fue escrito por un espíritu que decía ser Jesús, a través de una médium. Su enseñanza está en contradicción con la Sagrada Escritura, la Tradición y la doctrina católica, pues afirma que Jesús no era Dios, que el demonio no existe, que el pecado original nunca ocurrió, y que los apóstoles no supieron interpretar el mensaje de Jesús y nos enseñaron errores. Estos principios falsos muestran claramente que el espíritu que los escribió, aunque afirmara ser Jesús, es una falsificación de Cristo. Ningún espíritu que contradiga la Palabra de Dios puede ser de Dios.

- ¿Cómo descubrió ese engaño?

- Me enfrenté a terribles tragedias por predicar estas filosofías falsas. Primero, mi alumna Jane. La noche antes de suicidarse, vino a mi casa con las preguntas sobre el suicidio que solía hacerme. Se las contesté de nuevo con las enseñanzas de la Nueva Era, especialmente las de Abraham y Un Curso de Milagros: “El suicidio es malo sólo si piensas que está mal, pues hemos sido condicionados socialmente para creer que está mal”. Y le dije, citando a Abraham: “Tú eres libre de elegir cualquier cosa que desees atraer a tu vida, incluso la muerte”. A la mañana siguiente, ella se fue a un hotel y se envenenó. Me gustaría decir que su muerte me despertó, pero estas filosofías me habían oscurecido completamente la visión del mundo.

- Entonces, ¿qué la despertó?

- Mi hermano era drogadicto y alcohólico; sufría crisis de ansiedad y depresión. A quienes intentaban ayudarlo, yo les decía que dejaran de temer por su bienestar, pues así continuaban atrayendo esa situación a su vida. La mejor manera de ayudarlo era “visualizarlo” en una situación de perfecta salud, que luego comenzaría a “manifestarse”. Y así lo hicieron. Y yo también. Pero no recibimos el “milagro” prometido. Mi hermano terminó por matar a mi sobrino de cuatro meses y hoy en día cumple cadena perpetua.

- Y usted pagó un precio muy alto…

- Las tragedias me fueron mostrando que las enseñanzas de la Nueva Era no producen la paz y el bienestar que tanto pregonan. En cambio sí provocan muchos corazones rotos y vidas destruidas.

- ¿Eso la llevó a buscar la verdad en la doctrina católica?

- Todavía estaba inmersa en esas enseñanzas, cuando comencé a leer la Biblia. También tuve un encuentro personal con Jesús y luego supe que mucha gente rezó por mí.

- Cuéntenos ese encuentro con Cristo.

- Cuando estaba a punto de invocar más espíritus, en un intento desesperado por encontrar ayuda, Jesús me sacó. Se me mostró como “el Camino, la Verdad y la Vida” que yo había estado buscando.

- Un Cristo muy diferente al que le había enseñado la Nueva Era…

- No era la “Conciencia Crística” o “la Energía Pura” de la Nueva Era. Jesús es una persona real que me decía: “Soy la respuesta que estás esperando y estoy aquí, como siempre… ¡esperándote!”. Nunca me había sentido tan amada. Créame. Los que piensan que “el Cristo” es sólo un modo de pensar o una “conciencia”, se pierden todo, porque una “conciencia” no te puede amar como Jesús nos ama.

- ¿Qué pretende realmente la espiritualidad de la Nueva Era?

- La mayoría –me ocurrió a mí también– cree que ha descubierto una “nueva ciencia”, una “sabiduría perdida” o una “perspectiva más elevada de la esfera espiritual”, y quieren compartirla con otros para curar sus males mentales, psíquicos, emocionales y espirituales. Pero gran cantidad de la información de la Nueva Era proviene de espíritus que han sido escuchados a través de médiums. Son espíritus demoníacos que sirven a Satanás, y quieren robarle almas a Dios. Buscan expresamente hacernos daño.

- Pero nadie quiere, deliberadamente, hacerse daño a sí mismo…

- Desafortunadamente, la información está muy bien disfrazada en forma de buenos consejos, ayuda, amor… Ellos transmiten información falsa a todos los que quieran escucharla en forma de ideologías que contienen supuestos “principios universales”. Hacen que la persona moralmente neutral se desoriente.

- ¿Por qué no puede un católico creer en la ley de la atracción?

- Estas supuestas “técnicas” no son más que formas modernas de la antigua magia, hechicería y espiritismo. Van en contra de la fe católica. En el documento vaticano Jesucristo portador del agua de la vida se afirma “la convicción generalizada en la Nueva Era de que cada uno crea su propia realidad es atractiva pero ilusoria”. No es verdad que podamos controlar lo que nos sucede a través de nuestros pensamientos y sentimientos.

- ¿Es posible tomar lo bueno de estas técnicas y dejar de lado el resto?

- Conozco bien ese peligro y no vale la pena asumir ese riesgo. Sería como tomarse un batido de chocolate envenenado porque contiene un poco de calcio. De nuevo, el documento vaticano Jesucristo portador del agua de la vida dice claramente que no es posible aislar algunos elementos de la religiosidad de la Nueva Era como aceptables y rechazar otros. ¡La Iglesia ha hablado claro! Prestémosle atención a sus consejos por nuestro propio bien.

Sharon Lee Giganti (www.NewAgeDeception.com) es catequista acreditada e invitada habitual del programa de Patrick Coffin “The New Age Deception” en Catholic Answers Live Radio (www.catholic.com).

Fuente: Reportaje de Isabel Molina en la revista Misión

El gran engaño y tinglado esotérico del 11-11-11

por Josep de Santantoni

11-11-11 por aquí… 11-11-11 por allá… La red está saturada de toda clase de predicciones sobre la ‘mítica’ fecha de hoy. Les confieso que no pensaba escribir nada al respecto; de hecho, no me he decidido hasta el último momento, cuando en la madrugada de este mismo 11-11, poco antes de irme a dormir, he considerado que había ciertas cosas que no me podía callar; y por tanto, he redactado a bote pronto estas líneas.

¿No se dan cuenta ustedes de que todo esto del 11-11-11 no es más que un gran tinglado esotérico-mediático, del que únicamente sacan provecho y beneficio económico unos cuantos ‘listillos’ que se hacen pasar por gurus, contactados, mensajeros ‘cósmicos’  y váyase-a-saber-cuántas-cosas-más?

Por favor, sean un poco más inteligentes y cuerd@s, usen su mente y su razonamiento… ¿Activación planetaria? ¿Portales estelares? ¿Puertas dimensionales? ¿Códigos de luz del alma? ¿De dónde ha salido esto? Para quienes somos cristianos y creemos en Dios, la única Luz de nuestra Alma y de todo nuestro ser es la Luz de Dios Nuestro Señor… Otros la llamarán energía universal o de otras maneras, pero no deja de ser la misma Luz Divina, no hay otra.

La mayor parte de la ‘información’ en Internet sobre esta fecha emblemática proviene de webs y blogs creados, auspiciados o mantenidos por personas afines a la Nueva Era o New Age, un movimiento y conjunto de creencias que tiene muchas cosas buenas, pero que en muchas otras llegan a desvariar… en realidad en vez de informar, desinforman; en vez de ayudar a clarificar conceptos, causan y originan más confusión y caos mental.

Quiero decir muy claramente que todo esto de los contactados galácticos, los maestros ascendidos, las danzas sagradas, y cuanto usted amig@ lector/lectora le quiera añadir, no tiene más que una finalidad clara y objetiva: el aprovechamiento y el lucro comercial de toda esta serie de individuos y grupúsculos, que se ‘forran’ organizando charlas, cursillos, conferencias…

Soy consciente de que much@s de ustedes creen o se sienten muy atraíd@s por estos mensajes esotérico-espirituales, y realmente de alguna manera tod@s deseamos -y me incluyo- que en la Tierra se inicie una nueva era de paz y de espiritualidad… Pero…es tan fácil caer en el tinglado de estos ‘falsos profetas’ de la Nueva Era, en sus argumentaciones fantasiosas sin pies ni cabeza…

Igual me gano algun@s enemig@s, pero para mí al menos, el único 11-11 válido es el que nos dice Juan, capítulo 11, versículo 11: “(Jesús) Dijo esto, y después de esto añadió: Nuestro amigo Lázaro se ha dormido; pero voy a despertarlo”. Este es el ‘despertar’ que debemos tener en mente. Hemos de despertar del sueño en el que estamos inmersos, hemos de dejar de estar dormidos. Es hora de comenzar a darnos cuenta de la realidad en la que nos encontramos, de pensar por nosotros mismos, de no dejar que nadie piense por nosotros.

Reitero: sean más inteligentes, más desconfiad@s, menos inocentes… a los corderos se los comen los lobos. Y ustedes no son tont@s, saben entender…aprendan a discriminar, a ser más exigentes, a pedir explicaciones…

Bien es cierto que no hay que sentarse sólo a ver la vida pasar… Hay que sentarse, sí, a meditar, a orar y rezar, a pedir todos juntos, a nivel global o planetario, por un cambio en la mentalidad y en las conciencias. Ok. Eso me parece muy bien y coincido con quienes lo promulgan. Cuantos más seamos orando juntos, más cambiarán nuestras mentes y actitudes. Pero digo bien, “orando”, y no recitando mudras o mantras, ni tampoco forzando nuestras mentes para ‘ayudar’ a la ‘apertura de puertas dimensionales’ y otras tonteras similares, porque de lo contrario muchos acabarán “peinando la muñeca”, como decimos aquí en Chile de aquellos a los que se les ‘aflojan los tornillos’.

Discúlpenme si les parece que me expreso con demasiada vehemencia o si uso palabras que a algun@s les pueden sonar fuertes. Pero he de dejar muy claro que no creo en absoluto (porque ya demasiadas veces han intentado hacerme comulgar con ruedas de molino, sin conseguirlo, gracias a Dios) en lo de la desactivación-activación de Códigos -del alma o de lo que sea-, en la apertura de portales dimensionales, en eso de “girar las ruedas dentro de las ruedas” como argumentan visionarios y pseudo-místicos que, reitero, sólo buscan lucro comercial y atraerse adeptos que no piensen ni razonen ni duden nada, como es el caso de esa tal Solara de la que tantas webs y blogs hablan, y otros personajillos similares…

Para muestra un botón, copio de lo que dice la susodicha en su página: “Cada Puerta Dimensional del Portal 11:11 es activada a través de una alineación energética del Cilindro Maestro con los muchos Grupos de Anclaje en todo el mundo. De esta forma, juntas, estas personas, forman el Ser Único y hacen posible que entren las nuevas energías al planeta y se expandan a todo el mundo (…)”

¿Hay alguien -alguien medianamente inteligente, me refiero, y no una célula más de la masa amorfa y sin cerebro- que realmente entienda, que de verdad se crea, que de verdad se identifique con esta acumulación de puras tonteras metafísico-esotéricas que no tienen ni pies ni cabeza?

Si fuera un galo de Asterix diría ¡Por Tutatis! Pero como no lo soy, digo y reitero ¡Por Dios! ¡Un poco más de cordura…y de inteligencia! No pido más… sólo que la gente piense un poco, que no se dejen arrastrar por un cúmulo de barbaridades de ese calibre; porque ya está bien,  ya vale de ser tomados por tontos, de ser corderos/as  preparados, amansados y ‘lavados de cerebro’ para que los listillos de turno nos lleven a su peculiar redil y nos saquen, no solamente hasta el último peso, sino también hasta la última gota de cordura, de inteligencia y de sentido común…

Créame todo quien me pueda estar leyendo: sé muy bien lo que digo. Por mi experiencia de años, sé muy bien cómo actúan y lo destructivas que pueden llegar a ser determinadas sectas y grupos de dudoso origen y, peor aún, de dudosas intenciones. Por ello, reitero que no se dejen ‘comer el coco’ por estos gurus de la Nueva Era que sólo buscan llenarse los bolsillos…

Pero en todo caso, ya he dicho lo que tenía que decir… y que cada palo aguante su vela.

Que Dios Nuestro Señor les proteja e ilumine. Mantengan siempre encendida su Luz Interior. Un abrazo a todos/as ustedes, y mis bendiciones.

Los chilenos creen cada vez más en la reencarnación, los espíritus y el más allá

Reveladores antecedentes entregó el II estudio “los chilenos y la muerte”, realizado por la consultora Visión Humana y Parque del Recuerdo. De acuerdo al sondeo, un 92% de los encuestados cree en Dios, mientras que un 50% considera que el Diablo existe; 7% menos que el 2010.

Sin embargo, 6 de cada 10 chilenos piensa que hay vida después de la muerte, un 63% cree en los espíritus y un 61% apuesta por la resurrección. Asimismo, la reencarnación representa al 38% de los consultados, cifra superior al año pasado.

Respecto de la orientación religiosa, el 59% de los chilenos manifiesta ser católico, mientras que el 15% se declara evangélico y el 8% dice no profesar ningún credo.

Pero… ¿le temen los chilenos a la muerte? Un 41% menciona el miedo entre los sentimientos o emociones que le evoca el tener que fallecer, cifra 3 puntos mayor al 2010. No obstante, un 70% la vincula con la paz, un 68% a la pena y un 59% al alivio o descanso.

“Sin duda, y dado los acontecimientos que hemos sufrido en el país, existe una suerte de replanteamiento hacia el tema de la muerte, lo que se manifiesta en el aumento de los sentimientos y emociones más negativas hacia el tema, esto más allá de vivenciarlo como un proceso natural de la vida”, precisó Andrés Mendoza, director de investigación y tendencias de la consultora Visión Humana.

Sin embargo, los chilenos, al igual que el año anterior, han pensado muy pocas veces en el tema de la muerte y sobre qué puede llegar a ocurrir en el caso de un deceso. El 77% no conversa en ninguna circunstancia ni momento sobre ella. En este ámbito, el sector socio-económico C2 es el que demuestra una mayor tendencia a hablar sobre el fin de la vida.

“Las personas aparecen demasiado seguras de que cuando mueran se encontrarán con Dios, pero cuando se tienen que enfrentar en el momento práctico de la muerte de un ser querido es puro temor. Por lo cual se ve una disonancia y una inconsistencia en lo que se hace y dice”, señaló Patricio Polizzi, gerente general de la consultora Visión Humana.

 Muerte asociada a tragedia

Un aspecto fundamental del estudio es el tipo de muerte que prefieren los chilenos: el 78% opta por morir sin dolor y el 70% fallecer durante el sueño. Este aspecto tuvo un crecimiento de un 19% más que el año anterior, lo que da cuenta que las personas han percibido la muerte como algo trágico, inmediato y extremadamente negativo para quienes quedan en esta tierra.

De hecho, el 46% de los chilenos identifica el accidente aéreo de Juan Fernández como el evento público que más los ha marcado emocionalmente, seguido el terremoto del 27 de febrero de 2010 con un 29%. Cifras muy superiores al rescate de los 33 mineros o la tragedia de la cárcel San Miguel en diciembre pasado.

 1 de noviembre

Dentro de las fechas conmemorativas más importantes del año asociada al ritual de la muerte, el 1 de noviembre se ha convertido para el 39% de los chilenos en un día para ir visitar a los parientes fallecidos al cementerio, cifra 9% superior a la del año pasado.

Esto da cuenta de que el Día de Todos los Santos ha retomado su rol conmemorativo, sobre todo para los segmentos más bajos, que lo asocian a un rito familiar ineludible. Lo anterior se contrapone con la opinión que tenían la mayoría de los chilenos en años anteriores, en torno a que esta fecha era sólo un día feriado más del calendario.

Fuente: Agencias

Crisis de confianza en la Iglesia Católica chilena: el crudo diagnóstico de tres curas líderes y lo que viene

Rodrigo Tupper, Francisco Pereira y Cristián del Campo advierten que llegó la hora de los laicos… y de democratizar la institución. Sus vergüenzas y temores tras el caso Karadima. Sus diferencias, y su disposición a abrir las ventanas para que entre fuerte el soplido del Espíritu Santo.

Un diocesano, un jesuita y un schöenstattiano se sientan a la mesa a conversar sobre el momento que vive la Iglesia Católica chilena. Dos visten el clerigman, el cuello especial que usan los sacerdotes. El menor, que no lo lleva, tiene 41 años. El que le sigue, 48; y el mayor, 55.

Esto no es un chiste, sino la pura verdad. Tan cierta como el destape que tuvieron estos sacerdotes líderes hablando -en un encuentro convocado por “La Segunda”- de sus vergüenzas, sus críticas a la institución a la que pertenecen así como a la sociedad, y sus profundas esperanzas.

Se trata de Rodrigo Tupper , el diocesano vicario general del Arzobispado de Santiago; Cristián del Campo , el jesuita capellán de Un Techo para Chile; y Francisco Pereira , el shöenstattiano director de la Fundación “María Ayuda”.

Los tres hicieron un diagnóstico crudo sobre las razones de la pérdida de confianza en la institución, que, según la encuesta anual de la Universidad Diego Portales conocida este miércoles, bajó en un 18,8% en el último año (de 42,9% a 24,1%). Y, mirando hacia adelante, plantearon caminos para recuperar no sólo la confianza, sino el fervor… unos con más fe que otros, pero esperanzados en que en 2012 se cumplen 50 años del Concilio Vaticano II y que llegó la hora de los cambios.

¿Quién no conoce a Rodrigo Tupper?

Anda mucho por el centro, toma el Metro y se conecta con el día a día de la gente de a pie. Hace un tiempo, en plena crisis Karadima, se subió al Metro y sólo miraba al techo.

-¿Por vergüenza?

-Sí, lo reconozco. Hasta que de repente pasó un perico grande, chascón y pensé “capaz que me diga algo”, y fíjate que de puro tontón nomás, porque salió él antes que yo del carro y me dijo: “¡Arriba, padre, ánimo!”.

Lo cuenta para expresar que, pese al gran cuestionamiento que ha habido a los sacerdotes, hay un pueblo fiel que, en su caso, el ciento por ciento de las veces, le ha dado muestras de cariño.

Al ver a Cristián del Campo sin el clerigman, preguntamos por los signos externos. Pero este cura jesuita no cree que el hábito haga al monje y Rodrigo Tupper se encarga de recordar que “puedo poner un ejemplo muy reciente: Un tipo con hábito súper alto y mira en lo que terminó. Hay signos que pueden ayudar, pero tú puedes ser igual una bestia con una sotana”.

Tan franco como los dos anteriores, Francisco Pereira manifiesta que el clerigman no lo usa para señalar “aléjese de mí, soy intocable. Uno lo usa porque también quiere expresar una identidad”. Junto con ello, hay algo que estos religiosos diversos en su singularidad tienen en común: están dispuestos a tratar con transparencia los temas que inquietan a los curas. Y eso es lo que hicieron, mezclando anécdotas con ideas de fondo que dan luces sobre lo que viene en la Iglesia Católica chilena.

EL DESPERTAR SOCIAL CIUDADANO, LA LENTITUD EN EL CASO KARADIMA… EL DESAJUSTE DE LA IGLESIA

Un despertar social muy profundo, advierte el padre Rodrigo Tupper. Los estudiantes, los movimientos ciudadanos, están dando prueba de ello. En ese clima inserta el religioso la crisis de su institución, cuyo epicentro han sido los abusos sexuales.

Y una crisis de autoridad generalizada en las instituciones aprecia el presbítero Francisco Pereira. Es lo que ve detrás de la encuesta UDP: “Es decir, quienes ejercemos autoridad de cualquier tipo no lo hacemos pensando en primer lugar con actitud de servir, de ayudar, de hacer el bien. Y eso produce un alejamiento, una desilusión y en definitiva una ruptura entre el que representa la autoridad y la gente que busca un referente en ellos. Cuando todos los que ejercemos autoridad nos esforcemos en escuchar a los otros, a descubrir la verdad de él, la novedad que trae, y no tratemos de imponer, de dominar, de mantenernos siempre en nuestras ideas, entonces comenzaremos a ganar la confianza perdida”.

Cristián del Campo piensa que en la caída ha dolido más el porrazo porque en Chile la institución tenía un prestigio muy grande, y que “giró a cuenta de ese prestigio”. Y como razón más inmediata ve el tema de “los abusos sexuales, los abusos de poder, la falta de transparencia, negligencia en el proceso (de Karadima). Pero habla de una razón más remota, que tiene que ver con un desacoplamiento progresivo, dice, de la iglesia con la sociedad.

-Nosotros estamos viviendo también, de una manera muy rápida en Chile, el paso que viven las sociedades más desarrolladas hacia una sociedad más secular. Y, por lo tanto, uno de los grandes desafíos es cómo se instala una iglesia con una propuesta donde hay que convencer en vez de imponer, y creo que para eso no nos hemos preparado. Incluso más, creo que la sociedad secular está de a poco rechazando con mucha fuerza a una institución que está muy desajustada, creo yo, con cosas que la sociedad misma ha ido reconociendo como valiosas y que no ve que la Iglesia las reconozca como valiosas: uno, el tema de la mujer. Segundo, el tema del cuerpo. Creo que ha habido una valoración muy grande de la corporalidad, de la sexualidad, y para nosotros todavía es un tema que no hemos sido capaces de tratar del todo bien. Tercero, la democracia, uno de los grandes logros de la segunda mitad del siglo XX Y nuestra iglesia es muy jerárquica.

Rodrigo Tupper hace un mea culpa de los sacerdotes en su calidad de mediadores de la palabra de Jesús :

-Obviamente que uno siente que hay un cuestionamiento al celibato, a nuestros compromisos, un cuestionamiento que tiene que ver con el mismo testimonio que como Iglesia hemos entregado. Mucha gente, especialmente aquellos que no están en ese pueblo más fiel, cree menos en lo que nosotros testimoniamos. Y eso es complicado, porque uno, entre muchas cosas que son propias de nuestro ministerio, está llamado a entregar la palabra de Dios, y si el mensajero no es del todo creíble, obviamente que hay algo ahí que se derrumba, que el mensaje tiende a llegar menos, la gente tiende a prescindir del mensajero.

Francisco Pereira ve un peligro en esto:

-Yo creo que el peligro es decir ya, quitemos todos los instrumentos humanos. Me acuerdo que en Alemania había una frase típica: “Jesús sí, Iglesia no”. Eso es muy típico también de una sociedad moderna. Y yo creo que hoy pasa un poco eso también.

Pero también advierte el derrumbe de ciertos mitos o estereotipos del sacerdote intocable, lo que se refleja en el cambio en el trato a los curas. A él, al menos, le resulta cómodo un trato más igualitario, si bien advierte:

-Es cierto que en otros sectores sociales les gusta la distinción, que el religioso tenga el título y que lo traten de monseñor, pero uno no está ni ahí con eso.

Y confiesa:

-De repente ha habido momentos en que uno quisiera andar sin distintivo. Por ejemplo, si cometo un error del tránsito me van a colgar porque “el cura tal por cual, además de infringir…”, te van a tirar el calificativo de pedófilo. Pero hay que perder los miedos, porque la gente es mucho más comprensiva y también misericordiosa con uno.

Pese a todo, a Tupper le fascina el tiempo que le tocó vivir.

-Soy un agradecido de Dios de vivir en esta época de la historia. Tengo la más total íntima convicción de que esto lo conduce el Espíritu Santo y El es el que lleva firmemente el timón de la barca, no cabe duda. Y por eso, no tengo temor. Las crisis son una inmensa oportunidad de evangelización, de proclamar al Señor Jesús en el que yo creo, cercano a los débiles, frágiles, pobres, de los que estaban botados al borde del camino, los que estaban despreciados por el mundo. Y dar testimonio de eso en estos tiempos me parece un regalo.

Cristián del Campo afirma que también es un esperanzado, pero dice que tiene una diferencia con Tupper:

-Yo creo que el Espíritu Santo está soplando, pero depende de nosotros abrir las ventanas, que puede ser muy purificador para la Iglesia. Pero tengo la sensación que como Iglesia abrimos las ventanas y nos vino tanto frío, porque sopla el Espíritu fuerte, que las empezamos a cerrar demasiado pronto, y volvimos a vivir calentitos.

Rodrigo le responde:

-La gracia supone una naturaleza, así que yo estoy totalmente convencido de que la acción del Espíritu depende de una manera muy importante de lo que hagamos nosotros, pero por cierto de lo que dice tu padre, nuestro padre, San Ignacio, que sabemos que hacemos todas las cosas como que dependieran de nosotros, pero sabemos que todo depende de Dios. La mediación humana es importante, sin duda, evidentemente que nosotros podemos ser los grandes dificultadores de la acción del Espíritu o los grandes facilitadores. Claro que me siento desafiado también, y con una situación al interior de la Iglesia porque es claro que tenemos diferencias de ver la realidad del mundo de una manera distinta. Y no hay problema en que así sea, si es parte de la diversidad.

LA HORA DE LOS DIÁCONOS PERMANENTES… Y DE LOS LAICOS

Los tres curas están atentos a los movimientos ciudadanos.

Cristián del Campo:

-Aquí hay una cosa muy profunda, de un modelo que tiene una serie de beneficios que sería muy estúpido ignorarlo, pero que tiende a separar, a excluir. Es un modelo muy funcional a los que les va bien, pero a las grandes mayorías no. Aquí es donde uno echa de menos un liderazgo que nos una. Cuando el Presidente no tiene respaldo, la oposición no tiene respaldo, la misma Iglesia no tiene respaldo, estamos un poco huérfanos de quien nos pueda decir “tenemos entre manos una oportunidad que se presenta una vez cada cien años, donde pasamos a ser un país desarrollado y mucho más humano para muchos más, o se sigue siendo el mismo país en vías de desarrollo que logrará un nivel de desarrollo para un grupo. ¿Qué queremos? ¿Qué estamos dispuesto a hacer, qué estamos dispuestos a sacrificar? Para eso se necesita un tipo de liderazgo que lamentablemente no tenemos. Y cuando uno mira los dos lados, la oposición, el gobierno, sacándose cuentas chicas, uno pierde un poco la esperanza.

Francisco Pereira:

-Este mundo que nos toca vivir en general está saturado de materialismo muy fuerte, donde no está en el centro la persona, sino que la eficiencia, el dinero, el éxito. Y hay una búsqueda espiritual muy fuerte: eso no se ha perdido. Por eso, hay mucho que hacer.

-En este ambiente de desconfianzas, ¿creen que en el futuro próximo de la Iglesia se van a posicionar los diáconos permanentes?

Cristián del Campo:

-Ojalá que sí, pero ojalá que no sea solamente por necesidad. Sería fatal.

Francisco Pereira:

-Yo creo que más que la hora del diácono es la hora del liderazgo del laico.

Rodrigo Tupper:

-Dentro de las muchas bendiciones y regalos que nos trajo el Concilio Vaticano II estuvo la de restaurar el diaconado permanente de la Iglesia. Y eso ha dado frutos extraordinarios. El sábado pasado se acaban de ordenar 22 diáconos permanentes. Son más de 320 en Santiago, y somos 258 curas diocesanos. Creo que la clave está también en lo que decía Francisco: es la hora de los laicos. Tiene que haber mucha más presencia de ellos. Por ejemplo, en la Iglesia de Santiago el señor Arzobispo tiene un consejo de vicarios. Yo creo que tiene que haber una instancia en que haya una cosa mucho más periódica, con presencia de los laicos, de las mujeres: que estén en los lugares donde se toman decisiones para las orientaciones pastorales, para la vida cotidiana de la iglesia. Puede ser una gran oportunidad para volver a revitalizar la Iglesia.

-¿Democratizarla?

-Puede que el término no sea democratizar, sino de mayor participación.

El jesuita Del Campo acota:

-Yo creo que no hay que tenerle miedo a la palabra, sabiendo que creemos en el sacramento del orden, pero eso no quita que haya instancias de participación que recojan el diálogo, la diversidad, para temas muy fundamentales.

Abiertos a discutir el celibato… pero, “eso no soluciona la crisis”

Ante la crisis por denuncias sexuales, les preguntamos qué piensan sobre el matrimonio para los curas. Del Campo estima que el celibato no es de la esencialidad del ministerio sacerdotal. “Yo no vería mal, y no me extrañaría en el futuro, para aquellos sacerdotes que no hacen un voto explícito, que pueda plantearse esa posibilidad. Pero eso no implica que haya sacerdotes que hagan votos y puedan seguir consagrándose plenamente a esa vida”.

Tupper recuerda que existen sacerdotes casados, especialmente en Medio Oriente. Considera que acá es un punto que hay que discutir sin temor “porque no está en los esencial del sacerdocio y además no es una ley divina sino eclesiástica. En todo caso, da su testimonio: “Para mi el celibato tiene una importancia en sí misma fundamental en mi vida de cura. Porque yo con el celibato quiero dar un testimonio del reino de Dios en el amor único a Jesucristo y de servicio a la comunidad. Para es soy célibe. Lo que no quita que otro cura no tenga que dar ese testimonio y pueda casarse”.

Pereira:

-Independiente de que se abra el diálogo a este tema, la crisis de la Iglesia que vemos hoy no se va a solucionar con que los curas se casen. Tiene que fortalecerse la vocación consagrada, laical, diaconal. Que todos seamos casados o consagrados no soluciona ni la confianza ni la credibilidad ni la crisis.

Fuente: lasegunda.com

Yo canto al cuerpo eléctrico (Walt Whitman)

¡Oh, cuerpo mío!, no me atrevo a abandonar a tus semejantes en otros hombres y otras mujeres, ni a los semejantes de las partes que te componen;

Creo que tus semejantes perdurarán o morirán con los semejantes del alma (y que son el alma),

Creo que tus semejantes perdurarán o morirán con mis poemas, y que son mis poemas,

Poemas del hombre, de la mujer, del niño, del muchacho, de la esposa, del esposo, de la madre, del padre, del joven y de la joven,

Cabeza, cuello, pelo, orejas, lóbulo y tímpano de la oreja,

Ojos, pestañas, iris del ojo, cejas y la vigilia o sueño de los párpados,

Boca, lengua, labios, dientes, paladar, mandíbulas y articulaciones de las mandíbulas,

Nariz, aletas de la nariz y tabique,

Mejillas, sienes, frente, mentón, garganta, nuca, forma del cuello,

Fuertes hombros, barba viril, omóplatos, espalda, y el ámbito del pecho,

Brazo, axila, junta del codo, antebrazo, músculos del brazo, huesos del brazo,

Muñeca y coyunturas de la muñeca, mano, palma, nudillos, pulgar, índice, articulaciones de los dedos, uñas,

Amplio pecho, rizado vello del pecho, esternón, costados,

Costillas, vientre, espinazo, vértebras,

Caderas, articulaciones de las caderas, fuerzas de las caderas, redondez cóncava y cónvexa, testículos, raíz del hombre,

Muslos, que son la firme base del tronco,

Músculos de la pierna, rodilla, rótula, piernas,

Tobillos, empeine, planta del pie, dedos del pie, talón,

Todas las actitudes, todas las bellezas, todos los bienes de mi cuerpo o el tuyo, o del cuerpo de cualquier otro, varón o mujer,

Las celdillas de los pulmones, el estómago, las entrañas dulces y limpias,

El cerebro y sus pliegues dentro del cráneo,

Simpatías, válvulas del corazón, válvulas del paladar, sexo, maternidad,

Lo femenino y todo lo que pertenece a la mujer, y al hombre que nace de la mujer,

El seno, los pechos, los pezones, la leche del pezón, las lágrimas, la risa, el llanto, las miradas de amor, la amorosa inquietud, las erecciones,

La voz, la articulación, el lenguaje, el susurro, el grito,

El alimento, la bebida, el pulso, la digestión, el sudor, el sueño, caminar, nadar,

Porte de las caderas, saltar, recostarse, abrazarse, brazos que se curvan y aprietan,

El continuo movimiento de las comisuras de los labios y de los ojos,

La piel, la mejilla tostada, las pecas, el pelo,

La sensación curiosa de la mano al rozar la desnuda carne del cuerpo,

Los ríos incesantes del aliento, de la inspiración y la exhalación,

La belleza del talle y de las caderas, y más abajo, hasta las rodillas,

Las mínimas partículas rojas que llevo y que tú llevas, los huesos y la médula de los huesos,

La sensación deliciosa de la salud;

Afirmo que estas cosas no sólo son los poemas del cuerpo, sino también del alma,

Afirmo que son el alma.

(Extraído de: ‘Canto de mí mismo y otros poemas’, Walt Whitman).