Archivo de la categoría: Brujería, magia negra, maleficios, mal de ojo

Enterrado vivo un supuesto brujo boliviano

La policía investiga la misteriosa muerte de un supuesto “brujo” a manos de campesinos quechuas, que supuestamente lo enterraron vivo después de acusarlo de haber hechizado a uno de los suyos.

La aparente venganza ocurrió el pasado 20 de agosto en una remota aldea montañosa del centro de Bolivia; pero el cuerpo de Jorge Cano Rojas, de 48 años, recién fue recuperado este viernes primero de octubre para realizar una necropsia, informó la policía de la ciudad de Cochabamba, que evitó dar más detalles del caso.

El hijo de Cano, de nombre Javier, relató a medios de prensa en esa ciudad que su padre fue detenido en otra localidad por una treintena de comuneros, quienes lo llevaron por la fuerza a Pacha Alta, donde lo golpearon antes de enterrarlo aún vivo en presencia de sus familiares.

El hombre fue acusado de embrujar a Miguel Aquino, agricultor de Pacha Alta, quien murió poco antes de forma misteriosa, según relató Javier Cano. Negó que su padre haya sido hechicero y dijo que era agricultor.

Antes de Cano, otras doce personas murieron en circunstancias parecidas a manos de turbas que tomaron la justicia por mano propia a nombre de la  “justicia comunitaria”, una práctica prohibida por la legislación boliviana.

Los linchamientos generalmente ocurren en barriadas y aldeas rurales alejadas, donde la presencia policial es muy escasa.

Algunas historias de casas encantadas en Santiago

El poder de las trenzas y los gatos

A los Villegas todo les comenzó con duendes. Las cosas se perdían inexplicablemente o cambiaban de lugar, y Matías, el menor de los hermanos, ya no podía cargar con las culpas de travesuras. El experimento para sorprender a los “maldadosos” consistió en soltar porotos en repisas y en las partes más altas de los muebles. A la mañana siguiente, los porotos desordenados amanecieron formando círculos y líneas perfectas.

Según un libro de ciencias ocultas la trampa era infalible, y el resultado era asimismo evidente: la casa estaba “llena de duendes”. Pero como en el texto no existía capítulo alguno destinado a las medidas para deshacerse de ellos, los Villegas siguieron su vida sin prestar mucha atención.

Años más tarde, la situación cambió. A la despedida de una nana descrita como “media loca” por los integrantes de la familia, eventos extraños volvieron a ocurrir. Las estructuras de la casa ubicada en Reina Victoria con Monseñor Edwards empezaron a ceder, y la lluvia los hizo presa fácil del invierno. Los problemas se acrecentaron de tal manera que el padre se enfermó y finalmente la familia perdió la propiedad.

Ruidos extraños, vasos que cambiaban de lugar y cadenas del baño que funcionaban solas resultaban comunes para el padre y los dos hijos mayores. Alexis, el jefe de hogar, recuerda en especial una ocasión en que se encontraba solo. Felipe, su hijo mayor, regresó cerca de la medianoche, abrió y cerró la reja, luego la puerta principal, dejó las llaves en un cenicero y subió las escaleras con un paso más pesado de lo normal. Al percatarse de que las luces de afuera seguían encendidas, Alexis le gritó a su hijo que bajara a apagarlas, pero nadie respondió. Otra vez, y nada. Cuando enojado fue a buscarlo notó que en realidad nadie había ingresado, y que aquellos ruidos que tan detalladamente llegaron a él, no habían sido provocados por persona alguna.

Tiempo después los Villegas descubrieron un singular moño de cabellos trenzados oculto en una maleta. Los sucesos los atribuyeron a brujería de la nana loca. Aún no dan con ella, y al parecer, no tienen ni la más mínima intención de ubicarla otra vez.

La casa de los Agliati, por su parte, está llena de gatos. En este caso Elga, una felina blanca y con problemas de sobrepeso es la que, al pasar más tiempo junto a su dueña, Bernardita, ha podido rastrear con cierta destreza algunas presencias.

Cuando el televisor se apaga y se enciende solo, lo que puede resultar bastante aterrador después de un éxito de taquilla como fue la película “El aro”, cuando la luz se atenúa y alguien parece caminar e incluso detenerse y respirar detrás de Bernardita, Elga sigue la mirada del ser invisible, hasta que se pierde al otro lado de la puerta. Esto ocurre en aquella vivienda de Arturo Medina con Montenegro, donde la abuela de Bernardita crió a sus hijos “no de la manera más sana y cariñosa”.

“Creo que es el espíritu de la Ema (abuela), el que viene a molestar. Pero nadie más en mi casa lo percibe. Trato de no darle mucha importancia, si se prende la tele, la apago sin pensar en eso. Es mejor tratar de no preocuparse, para poder estar más tranquila”, sostiene Bernardita.

La antigua Escuela de Periodismo

A poco más de dos cuadras de Plaza Italia, en Belgrado 10, ó también conocida como calle José Carrasco Tapia, se encuentra la antigua Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile.

El edificio, que consta de tres casas de dos pisos, un subterráneo y disparejos tonos rosados, fue durante el régimen militar un cuartel de la Dirección de Inteligencia, DINA. La historia era suficiente como para que se tejieran sórdidos cuentos de espíritus y almas en pena, pero para don José Banderas, la realidad va más allá.

Por más de ocho años se desempeñó como cuidador de la casa de estudios, tanto en turnos diurnos como nocturnos. Era precisamente en estos últimos, cuando la ausencia de alumnos motivaba unas presencias poco amistosas. Todo comenzó mientras limpiaba el baño, y por el espejo observaba como un hombre caminaba detrás de él, con una silueta más transparente que sólida, hasta perderse al atravesar la pared.

“Ahí me asusté, pero después uno ya se acostumbraba a las cosas extrañas. Una vez era tarde, ya estaba todo cerrado, yo me estaba dando una vuelta y siento como alguien viene bajando la escalera mientras patea un tarro. Se sentían los pasos en la noche, la lata se escuchaba chocar con los escalones, el suelo, y caer hasta el subterráneo. Aunque el ruido pasaba junto a mí, no se veía nada, no había nadie”, asegura don José y lo hace en el nombre de Dios, la virgen y los santos. Sabe que hay mucha gente que inventa historias, por eso él se respalda en las autoridades celestiales al relatar cada una de sus experiencias. Don José dejo el edificio de Belgrado y ahora custodia la entrada de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad.

El restaurante de la Quintrala

La Plaza de las Agustinas es un restaurante bastante concurrido al almuerzo. El estar ubicado en lugar tan céntrico como es Estado con Agustinas le permite ser destino habitual de los oficinistas del centro. A pesar de sus tonos rosados, amarillos y verdes, se aprecia un ambiente distinto, los colores no ayudan a paliar cierta sensación escalofriante.

¿Sugestión? Tal vez. Y no es tanto por estar empotrado en el subterráneo del edificio La Quintrala, sino que probablemente porque el nombre del inmueble no es casualidad. Aquel terreno era casa de Catalina de los Ríos y Lisperguer. Específicamente, correspondía a las caballerizas y al lugar en que dormían sus esclavos.

Víctor Arce lleva quince años desempeñándose como mozo, por lo que los hechos fuera de lo común se le han tornado tan cotidianos como la comida. “Más que ver cosas, acá lo que sucede es sentir, y ser testigo de sillas que caen de la nada, mesas que se corren solas o puertas de nuestros casilleros que se abren solas. Al principio igual me daba un poco de miedo, pero ya no”, relata.

El bodeguero Marcelo Sánchez  trabaja hace 20 años en el restorán y contó que el lugar fue construido sobre la caballeriza de la rica heredera de los valles de La Ligua y Longotoma. Según Sánchez, el sitio está repleto de ánimas que cada cierto tiempo apagan las luces, mueven las copas, gimen como si La Quintrala los azotara. “Los entendidos dicen que acá La Quintrala mataba a los sirvientes con los que tenía intimidad. Por eso que hay almas que todavía no descansan y están presentes”, dijo.

Debido a su pega el bodeguero debe almacenar productos hasta bien entrada la noche, por lo que ha sido testigo ene veces del fenómeno paranormal. “Son espíritus que mueven cosas o hacen ruidos. Son bien juguetones y a veces se siente que caminan, corren o hacen sonar un manojo de llaves”, agregó.
La portera Rosita Aguilera  contó que una vez “sentí una mano que me empujaba la cabeza hacia abajo… y no había nadie. Me dio escalofríos. Casi me muero del espanto”.

Prestan abadía anglicana para un filme de brujería

Londres (EFE).- Los responsables religiosos de la abadía de Glastonbury, en el condado inglés de Somerset y propiedad de la Iglesia Anglicana, han tenido que disculparse por haberla prestado para la promoción de un filme de magia negra y brujería.

Leer la noticia completa aquí.

Los brujos, obligados a cumplir en México

Recientemente un policía mexicano dijo en un programa de radio que pensaba suicidarse. Creía estar embrujado, y para curarse acudió con un hechicero que le cobró US$3.000 para librarlo de los malos espíritus.

Su sueldo es de unos US$307 al mes, y para pagar el tratamiento contrajo varias deudas que ahora no puede pagar. Lo peor fue que el brujo le pidió más dinero para completar su trabajo.

Antes que pensar en quitarse la vida, el policía pudo recurrir a los tribunales.

Y es que ahora la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) estableció que los brujos, espiritistas o yerberos que se aprovechen de supersticiones de sus clientes, podrán ser enjuiciados por fraude.

La decisión ha causado polémica: algunos brujos dicen que es un ataque de “fuerzas oscuras”; clientes de hechiceros afirman que es imposible probar un fraude cometido “por espíritus”, y los ministros de la Corte aseguran que sólo buscan proteger a las víctimas.

Lo mejor sería que la decisión de la Corte controle a los charlatanes, señala Juan Ramón Sáenz, conductor del programa de radio “Aquí se respira el miedo”, que aborda historias sobrenaturales.

“Hay mucho bandido, he conocido brujos que hasta le quitan su casa a las personas”, dice en conversación con BBC Mundo.

Asuntos legales

La decisión de la SCJN fue adoptada al ratificar la sentencia que un juez dictó contra tres presuntos brujos, quienes con engaños quitaron a su víctima más de US$75.000.

Los acusados alegaron que para sancionarles, el juez utilizó un artículo que consideran inconstitucional del Código Penal de San Luis Potosí, donde se cometió el fraude.

El artículo es el 205, fracción 12, que califica como fraude aprovecharse de “las supersticiones o ignorancia de las personas, por medio de supuestas evocaciones de espíritus” para obtener dinero.

La Corte determinó que el artículo no viola la Constitución de México, y con esta decisión abre la puerta para que cualquier persona en el país pueda acusar de fraude a los falsos hechiceros.

Según los ministros de la SCJN, el dictamen no atenta contra medicina alternativa, prácticas espirituales o costumbres religiosas.

Pruebas sobrenaturales

El Brujo Mayor cree que la decisión de la Corte es un ataque de fuerzas oscuras contra los brujos.

¿Realmente podrá castigarse a los falsos hechiceros?

Sería muy difícil, responde Priscila Doncel, quien ha contratado los servicios de brujos y yerberos.

A veces, cuenta, es necesario alejar a un mal espíritu y si el hechicero no conoce bien su trabajo el resultado es contraproducente.

“Pueden bajar a un ser de oscuridad que te perjudica. ¿Cómo le pruebas al juez que esperabas un ente de luz y en cambio apareció un mal espíritu?”, dice en conversación con BBC Mundo.

Tampoco está claro cuándo se comete un fraude con las invocaciones espirituales, porque en México no está definida la brujería como una profesión, explica a BBC Mundo Antonio Vásquez, el llamado Brujo Mayor.

“No se puede hablar de charlatanes si no hay reglas claras, que se diga qué se puede y no hacer”.

Según Vásquez, la decisión de la Corte es un ataque de fuerzas oscuras contra los brujos. Pero de cualquier manera acepta que la enmienda legal podría servir para reivindicar a los hechiceros mexicanos.

“Cuando aparece algún charlatán entre los brujos es noticia de primera plana. Pero no es lo mismo con los políticos que engañan todo el tiempo. A ver si hay cambios ahora”.

Fuente: bbc.co.uk

Argentina: sectas sin ley

El domingo 7 de octubre de 2006, el cuerpo de Juan Ramón González, un niño de 12 años, fue encontrado a 100 metros de la estación terminal de Mercedes, en la provincia de Corrientes. Ramoncito, como se lo conocía en las calles de la ciudad, en las que vendía estampitas, había sido violado, torturado, empalado y decapitado. También le quitaron la piel, la sangre, la lengua, los ojos, la laringe y varias vértebras, según reveló el fiscal que intervino en el caso, Gustavo Schmidt. Por el relato de una testigo, luego se supo que el niño fue víctima de un grupo religioso cuyas creencias combinaban cultos afrobrasileños y argentinos, que incluían la realización de sacrificios humanos como parte de sus ceremonias.

Según leemos en el diario argentino La Voz del Interior, el caso correntino fue un episodio extremo e inusual entre los que habitualmente ocurren en Argentina vinculados a grupos religiosos o filosóficos, que a veces tienen características de grupos cerrados y sectarios, pero que en muchas otras ocasiones funcionan camuflados como inofensivas escuelas de artes marciales, academias de yoga, asociaciones new age, grupos de retiros espirituales, de coaching o que postulan nuevas y más naturales formas de vida.

Los casos se repiten

No hay año en que no se conozca por lo menos una docena de hechos en los que las víctimas de estos grupos –cuando se atreven a hacerlo– denuncian haber sufrido abusos, violaciones, estafas y coerciones psicológicas y económicas de una muy variada gama.

Entre los casos más conocidos en los últimos años se encuentra el del riojano Ricardo Javier Ocampo, llamado Maestro Amor, a quien le abrieron causas judiciales en Catamarca y La Rioja luego de haber sido acusado de abuso sexual por algunos adolescentes y jóvenes cuyas familias eran seguidoras espirituales suyas. También fue muy difundido el caso de Argentina Works, grupo que manipulaba psicológicamente a sus seguidores a través de una serie nivelada de talleres de coaching. O el caso de la Orden de Laicos de María del Rosario de San Nicolás, dirigido por el ex diputado peronista por la provincia de Buenos Aires Segundo Rolón, quien se proclamó Papa y anunció que antes de fines de 2008 se haría cargo de la Casa Rosada luego de la que consideró “inminente” caída de la presidenta Cristina Fernández.

Argentina todavía se debe el debate sobre cómo actuar frente a estos grupos que violan los derechos humanos de miles de personas. Para cuidar la libertad de culto, consagrada en el artículo 14 de la Constitución, el Estado nacional interviene lo menos posible y solamente lleva un registro en la Secretaría de Culto en el que hoy están inscriptas unas 2.500 congregaciones.

Pero, un primer aspecto que salta a la vista es que la enorme mayoría de los grupos que terminan protagonizando episodios de las páginas policiales no están inscriptos ante la Nación. Muchos no se consideran a sí mismos religiones ni cultos, y buena parte de ellos no están estructurados en jerarquías, no poseen una red de templos ni libros sagrados que los equiparen con los credos más institucionalizados.

Las víctimas de estos grupos descubren entonces que no tienen un marco legal que los ampare, y que las autoridades –llámense funcionarios del Ejecutivo, legisladores, fiscales, jueces o fuerzas de seguridad– muchas veces no están preparadas para actuar cuando se enfrentan a este tipo de casos. Así es común encontrarse con familias que han perdido contacto con sus hijos, padres o nietos, captados y mantenidos en situación de aislamiento por grupos con características sectarias, y que suelen recibir como respuesta que, si no hay delito de por medio, las autoridades no pueden hacer nada.

“Si no me denuncian un hecho que encuadre en lesiones, en una estafa, en un abuso sexual agravado, por decir algo, no puedo intervenir, no puedo hacer nada”, admite un fiscal de la ciudad de Córdoba que el año pasado recibió la denuncia de una madre que no veía a su hija hacía más de un año ni conocía a su nieto recién nacido, ambos instalados en un grupo new age, que no permite el ingreso de extraños en su templo ubicado en un rincón serrano.

En busca de una ley

Miles de argentinos sufren todos los años la indefensión jurídica que significa que el país no cuente con instrumentos legales eficaces para enfrentar el problema de las sectas, tal como se ha hecho en otros lugares del mundo. Francia aprobó en 2001 la ley About-Picard, para generar herramientas penales que sirvieran para controlar el fenómeno sectario, no solamente en sectas sino también en empresas o ámbitos escolares o familiares, y para defender los derechos humanos de sus víctimas.

La ley francesa creó órganos públicos especializados contra las sectas y les restringió el acceso a la categoría de asociación religiosa. Uno de los principales aportes de la norma es reconocer situaciones como la coerción psicológica o manipulación mental, el abuso fraudulento, el estado de ignorancia o de sujeción en que suelen encontrarse las personas captadas, la alteración del juicio, etcétera, todas figuras que no han sido siquiera discutidas en la legislación argentina. Esta ley prevé la disolución de cualquier grupo que haya recibido dos condenas con sentencia firme por motivos como corrupción de menores, ejercicio ilegal de la medicina, manipulación psicológica, abuso de confianza, etcétera.

Argentina, como dijimos, sólo cuenta con un Registro Nacional de Cultos. Su directora, Andrea De Vita, no respondió los pedidos de entrevista ni el cuestionario que este diario le envió sobre el tema.

En opinión de Alfredo Silletta, especialista en el fenómeno sectario y autor de más de una decena de libros sobre la temática, la existencia del Registro “beneficia a los grupos sectarios argentinos. Las sectas descubrieron que la inscripción les permite argumentar ante la sociedad una supuesta ‘legalidad’, además de recibir los beneficios de tener exenciones impositivas para sus templos. Ni en México ni en Brasil ni en la mayoría de los países europeos hay registros de cultos. En dichos países funciona el Código Penal y el Civil para todos los ciudadanos por igual”.

La preocupación por la falta de un marco legal para las sectas quedó reflejada tres meses atrás en un foro debate realizado en la ciudad de Corrientes, la provincia en donde ocurrió el asesinato de Ramoncito, para enfrentar la criminalidad de las sectas.

Funcionarios de la Corte Suprema de la Nación, psiquiatras forenses, fiscales que han llevado casos de abuso ocurridos en grupos sectarios y el presidente del Consejo Nacional de la Magistratura, Luis María Cabral, fueron algunos de los asistentes al encuentro, declarado de interés parlamentario por la Cámara de Diputados local, que puso especial acento en analizar la criminalidad que ocurre en contextos religiosos.

José Humberto Miceli, director del Gabinete de Investigaciones Antropológicas de Corrientes, que organizó el foro, dijo a La Voz del Interior que “el fenómeno sectario se está agudizando en todo el nordeste argentino. Influye mucho lo geopolítico, porque Corrientes es la única provincia argentina que colinda con tres países”.

“Los grupos brasileños umbanda y quimbanda, y derivaciones de varios cultos, tienen asentamiento en nuestra ciudad y se despliegan por Misiones, Chaco, Formosa, norte de Santa Fe y sur de Entre Ríos. Algunos grupos incluyen la práctica de sacrificios unida a cultos locales como el del Señor de la Muerte o la magia negra. El fenómeno está también relacionado con la trata de personas y la prostitución infantil, y el segmento etéreo con el que están trabajando en materia de acólitos incluye a niños desde los 5 hasta los 17 años”.

Según Miceli, en Argentina se está “en total indefensión ante el fenómeno, la tipificación penal del sistema normativo es insuficiente para combatir estos delitos y hay una gran falta de preparación de los organismos policiales y judiciales, que no están entrenados para ver el fenómeno y tienden a ignorarlo. Se necesita un tratamiento epistemológico y metodológico desde los ámbitos de la administración de justicia con una perspectiva transdisciplinaria”.

Si bien la legislación sobre las sectas es una cuestión que debería enfrentar el Congreso, la provincia de Córdoba es la única del país que tiene en su Legislatura un proyecto para crear un programa provincial de prevención y asistencia a las víctimas de grupos que usan técnicas de manipulación psicológica.

Nuevas religiones

No es casualidad, ya que ésta es la provincia con mayor variedad y número de nuevas religiones y grupos esotéricos, varios de los cuales poseen características sectarias y han sido objeto de diversas denuncias públicas. La autora del proyecto, Nadia Fernández, dijo que confía en que la iniciativa será aprobada este año. “La idea es que estas familias puedan ir a la Dirección de Asistencia a la Víctima del Delito y encuentren personal especializado que los ayude”.

El proyecto se encuentra en la comisión de Legislación General, donde su titular, la justicialista María Amelia Chióffalo, coautora de la iniciativa, dijo que “la idea es tratarlo prontamente en el recinto”. Hay buena voluntad del Gobierno para que esto avance”. “Se trata de algo importantísimo porque el tema de las sectas invade la esfera de lo privado, afecta lo social, lo familiar y es algo urgente, en lo que hay que capacitar a legisladores y al Poder Judicial, para que esto se trate a nivel nacional”, puntualizó la legisladora.

Fuente: La Voz del Interior / RIES

Síntomas del mal de ojo y técnicas para detectarlo

El mal de ojo es un malestar generalizado que comienza por agitación, cansancio, y evidencias de una mala racha, sin motivo justificado, en todos los asuntos que estamos realizando, llevando a cabo o planificando; negatividad que va ‘in crescendo’ acumulando malestares y molestias. Asimismo suele ir acompañado de problemas físicos no habituales.

¿Cómo se produce esto?: Esencialmente, a través de una asimilación o de un ‘contagio’ de energía dañina transmitida  por otra persona, ya sea  voluntaria o involuntariamente. Puede ocurrir que el provocador desconozca su propio poder y lo más seguro es que no sea consciente de sus propios deseos o envidias hacia los demás; pero eso no quiere decir que igualmente no sea el causante.

Ciertos síntomas son indicativos de mal de ojo provocado. En los niños, hay tres síntomas muy definidos:

- Llanto continuo (sin haber causa aparente alguna).

- Falta de apetito.

- Insomnio (se suelen despertar por la noche).

Síntomas en personas adultas:

1.-Insomnio

2.-Pesadillas y sueños negativos repetitivos.

3.-Sobresaltos durante el sueño (se despiertan con sensación de azoramiento, aturdimiento y/o agobio).

4.-Pesadez y opresión en el pecho, ya sea dormido o despierto.

5.-Presión en la garganta por un sueño ocurrido en las últimas horas de la noche. Siempre en este caso el despertar es sobresaltado.

6.-Tensión nerviosa. Estado de nerviosismo y ansiedad generalizada; aunque hay que tener en cuenta que debe concurrir algún otro síntoma.

7.-Falta de energía. La persona se encuentra en un estado de energía bajísimo,  habitualmente cansado y agotado.

8.- Depresión.

9.- Mareos y vahídos.

10.- Mente confusa. Muestras de no comprender cosas simples, olvidos, sensación de embotamiento. Pérdida de memoria.

11.- Náuseas, vómitos y falta de apetito

13.- Inapetencia sexual.

Otros síntomas en muchas ocasiones son el experimentar tristeza, llanto, dolores de cabeza, estómago y espalda sobre todo. Tensión nerviosa y falta de concentración son características muy sintomáticas. A esto se añade que los médicos no encuentran en muchas ocasiones motivo justificado para estos estados; y evidentemente, a partir de ahí, ya tenemos el caldo de cultivo para que se sumen los problema de relación de pareja, con secuelas tales como la impotencia o inapetencia sexual. Los mareos, la pérdida de memoria, la desgana o el desinterés por la vida aparecen en escena, y como consecuencia llegan problemas laborales y económicos, bien sazonado todo ello con  disputas familiares. El resultado es una crisis personal, en la que lo más difícil es detectar la causa. En una palabra, la persona ha perdido su vibración energética habitual y todo se viene en su contra.

El hecho de que todos tengamos uno o dos de estos síntomas no significa que estemos afectados por el mal de ojo; deben coincidir varias de todas estas características citadas; y así y todo, debemos cerciorarnos efectivamente y no quedarnos con ninguna duda de que el aojamiento se ha producido.

Cómo detectar el mal de ojo

Ante todo, se debe prestar mucha atención a cualesquiera de los síntomas antes mencionados. Ellos  son los que nos van a indiciar que algo fuera de lo normal está ocurriendo. Una vez que ya hemos tomado conciencia de que coinciden muchos de los puntos del anterior apartado, haremos una comprobación. Hay varios métodos o técnicas para ello. Aquí les indicamos a ustedes las que en el Templo de la Luz Interior conocemos  para detectar el mal de ojo:

1. Quemar sal gruesa (sal de mar)

Se debe preparar una pequeña cazuelita de barro o de metal, en la cual se echará alcohol y se le prenderá fuego. Según va ardiendo el alcohol, la persona que supuestamente tiene mal de ojo tomará puñaditos de sal gruesa (idealmente sal marina) y, pasándola por sus manos, la irá echando al fuego. Si el crepitar de la sal gruesa al irse quemando es realmente muy fuerte, esto indica que la persona tiene mal de ojo.

2. La sal que trepa

Se toma un plato, a poder ser de cobre, en el cual se echarán vinagre y unos puñados de sal gruesa. Dicho plato se pondrá debajo de la cama de la persona de la cual queremos saber si tiene mal de ojo. Transcurridos tres días, si la sal ha trepado por los bordes del plato, llegando a veces incluso a desbordarlo, esto significa que la persona tiene mal de ojo. Éste es el método o técnica que nosotros más recomendamos.

3. Agua y aceite

Será necesario tener a mano un vaso con agua limpia y un recipiente con aceite de oliva. Se utilizará un cabello como testigo, que se  colocará sobre la superficie del agua; o bien se escribirá el nombre completo de la persona en un papel y sobre el mismo se colocará el vaso con el agua. A continuación se vierten tres  gotas de aceite en el vaso de agua, rezando tres padrenuestros, uno por cada gota. Hecho lo anterior hay tres posibilidades de resultado:  a) que el aceite se hunda, lo cual implica la existencia real y absoluta del mal de ojo;  b) que el aceite flote disperso, lo cual implica que hay una posibilidad de que exista mal de ojo, pero no certeza total; y c) que el aceite flote agrupado, formando una masa compacta, lo cual nos da a entender que no hay mal de ojo en absoluto.

Cuando se ha detectado un mal de ojo, lo que la persona debe hacer es realizarse una buena limpieza, y a continuación, poner en práctica los rituales y técnicas de protección necesarias para no ser ojeada de nuevo y para que, si es víctima de tal acción, no vuelva a causarle efecto alguno.

Más información a nuestro fono fijo de Santiago: 2-8392939 o al mail: eltemplodelaluzinterior@yahoo.com

Pequeña historia del infame ‘Malleus Maleficarum’ y de sus terribles consecuencias para la sociedad

Portada del ‘Malleus Malleficarum’ en una edición del año 1.669

La obsesión por los demonios en el ámbito de la Iglesia empezó a crecer cuando, en su famosa Bula de 1484, el papa Inocencio VIII declaró que habían llegado hasta los oídos de la Iglesia las relaciones que hombres y mujeres tenían con ángeles malos, íncubus y súcubus.

“Si esas abominaciones y atrocidades se mantienen sin castigo, muchas almas se enfrentarán a la condena eterna”, señaló Inocencio.

Con una bula al respecto, firmada el 5 de diciembre de 1484, el Papa designó a “nuestros queridos hijos”, los monjes dominicos Henry Kramer y James Sprenger, para que actuaran como inquisidores de esas inaceptables depravaciones.

Fue así como Kramer y Sprenger, utilizando toda la artillería académica de finales del siglo 15, con citas exhautivas de las Escrituras y comentarios de eruditos antiguos y modernos, produjeron el Malleus Maleficarum, o ‘Martillo de las Brujas’, una especie de manual que serviría de base a la acusación, tortura y ejecución sistemática de incontables hombres y mujeres (sobre todo de estas últimas).

El Malleus Maleficarum ha sido descrito como uno de los documentos más aterradores de la historia humana.

El escritor Thomas Ady, en su libro ‘Una luz en la oscuridad’, calificó el documento de “invenciones infames”, “mentiras horribles e “imposibilidades sin parangón” .

El Malleus Maleficarum era una especie de ‘guía técnica’ mediante la cual se podía saber quien practicaba la brujería.

Si se pudiera resumir en una sola frase cómo resolvía el Maellus este problema, era así de sencillo: si a una mujer la acusaban de brujería, es porque era bruja…

Y la tortura era un medio infalible para demostrar la validez de la acusación.

El acusado no tenía derechos. No tenía la oportunidad de enfrentarse a sus acusadores y se prestaba poca atención a la posibilidad de que las acusaciones pudieran hacerse con propósitos impíos: por ejemplo por celos o venganza; o por la avaricia de los inquisidores, que de manera rutinaria confiscaban, para su propio uso y disfrute, las propiedades y bienes de los acusados.

Pero el Malleus no era solamente un manual para la tortura, también incluía métodos de castigo diseñados para liberar los demonios del cuerpo de la víctima. En fin, con el Malleus en mano, y con la garantía y el aliento del Papa, empezaron a surgir inquisidores por toda Europa.

Y la caza de brujas comenzó.

Un negocio lucrativo

Rápidamente, la búsqueda de brujas se convirtió en un provechoso fraude y en un lucrativo negocio para la maquinaria inquisitorial.

Todos los costos de la investigación, juicio y ejecución recaían sobre los acusados y sus familias.

Esto incluía los alimentos de los investigadores privados contratados para espiar a la bruja potencial, el vino para los centinelas, los banquetes para los jueces, los gastos de viaje de un mensajero enviado a buscar a un torturador a otra ciudad, y los paquetes de leña, el alquitrán e incluso la cuerda del verdugo, que se utilizarían para colgar o quemar a la bruja.

Además, cada miembro del Tribunal Inquisitorial recibía una gratificación por bruja quemada.

El resto de las propiedades de la bruja, si las había, se dividía entre la Iglesia y el Estado.

A medida que se institucionalizaban estos asesinatos y robos masivos, y se sancionaban legal y moralmente, iba surgiendo una inmensa burocracia para proveerde todos los servicios necesarios. De hecho, en poco tiempo la atención se fue ampliando, y pasó de buscar brujas viejas y pobres, a perseguir a personas de uno y otro sexo de vida acaudalada.

Cuantas más confesiones de brujería se conseguían bajo tortura, más difícil era sostener que todo el asunto era pura fantasía. Y como a cada ‘bruja’ era obligaba a denunciar a otras más, el trabajo y las ganancias de los inquisidores crecían de manera exponencial.

Eran tantas las acusaciones, que las brujas llegaron a constituir “pruebas temibles de que el Diablo estaba vivo”, como se diría más tarde en los juicios de ‘las brujas de Salem’.

En una era de credulidad, la gente aceptaba tranquilamente los decires más fantásticos. Por ejemplo, que decenas de miles de brujas se habían reunido para celebrar un aquelarre en tal o cual lugar, y que el cielo se había oscurecido cuando 12 mil de ellas se echaron a volar.

En el Malleus se aconsejaba: “No dejarás que viva una bruja”. Así que se quemaron legiones de mujeres en la hoguera.

Y se aplicaban las torturas más horrendas (todos los instrumentos de tortura eran previamente bendecidos por los curas).

Los inquisidores adoptaron los tipos de tortura y de ejecución en los que no había sangrado para acatar una frase de la ley canónica (Concilio de Tours, 1163) que dice: “La iglesia abomina el derramamiento de sangre”.

Los punzadores

En Gran Bretaña los buscadores de brujas, también llamados ‘punzadores’, recibían una buena gratificación por cada chica o mujer que entregaban para su ejecución. Y no tenían ningún interés en ser cautos en sus acusaciones. De hecho, solían observar la piel de las mujeres en busca de ‘marcas del Diablo’ —cicatrices o manchas de nacimiento— que, al pincharlas con una aguja, no producían dolor ni sangrado. Y cuando no había marcas visibles, bastaba con las ‘marcas invisibles’.

Un punzador de mediados del siglo 17 confesó que había ayudado a la captura de más de 220 brujas en Inglaterra y Escocia “por el beneficio de 20 chelines la pieza”.

En los juicios de brujas no se admitían atenuantes ni testigos de la defensa. Por lo tanto, era casi imposible para las brujas acusadas, presentar buenas coartadas.

Por ejemplo, en más de un caso el marido atestiguó que su esposa estaba dormida a su lado en el preciso instante en que la acusaban de estar retozando con el Diablo en un aquelarre; pero el Obispo pacientemente explicaba que un demonio había ocupado el lugar de la esposa (tales eran los poderes de engaño de Satanás).

Las mujeres llevaban la peor parte, y las jóvenes y bellas eran fácilmente enviadas a la hoguera.

Los elementos eróticos y misóginos eran fuertes… como podía esperarse de una sociedad reprimida sexualmente, dominada por varones y por curas célibes.

En los juicios se prestaba mucha atención a los orgasmos en las supuestas copulaciones de las acusadas con los demonios o con el Diablo (a pesar de la naturaleza del ‘miembro’ de Satanás: frío, según todos los informes).

Las llamadas ‘marcas del Diablo’ se encontraban generalmente en los pechos o partes íntimas de la mujer. Como resultado, los inquisidores, exclusivamente varones, afeitaban el vello púbico de las acusadas e inspeccionaban cuidadosamente los genitales (en la inmolación de Juana de Arco, tras habérsele incendiado el vestido, el verdugo apagó las llamas para que los espectadores pudieran ver “todos los secretos que podía guardar una mujer”).

Un pequeño listado

La crónica de los que fueron consumidos por el fuego en la ciudad alemana de Wurzburgo, en el año 1598, nos da una pequeña muestra de la realidad humana de aquel entonces. Este es el listado:

La anciana señora Kanzler; la rolliza esposa del sastre; la cocinera del señor Mengerdorf; una extranjera; una mujer extraña; el ciudadano más gordo de Wurtzburgo; el antiguo herrero de la corte; una anciana; una niña de nueve años; su hermana; la madre de las dos niñas antes mencionadas; la hija de Liebler; la hija de Goebel, la chica más guapa de Wurtzburgo; un estudiante que sabía muchos idiomas; la hija pequeña de Stepper; la mujer que vigilaba la puerta del puente; el hijo pequeño del alguacil del ayuntamiento; la esposa de Knertz, el carnicero; la hija pequeña del doctor Schultz; una chica ciega…

Algunos recibieron atención especial: “La hija de Valkenberg fue ejecutada y quemada en la intimidad”.

Desde luego, la brujería no era la única ofensa merecedora de tortura y quemas en la hoguera. La herejía era un delito más grave todavía, y tanto católicos como protestantes la castigaban sin piedad (los inquisidores y torturadores realizaban un trabajo “encomendado por Dios”: estaban aniquilando demonios y salvando almas).

La quema de brujas fue una característica de la civilización occidental que, con alguna excepción, comenzó a declinar a partir del siglo 16.

En la última ejecución de brujas llevada a cabo en Inglaterra, se colgó a una mujer y a su hija de nueve años. Su crimen fue provocar una tormenta social por haberse quitado las medias.

En nuestra época es normal encontrar brujas y diablos en los cuentos infantiles. De hecho, la Iglesia católica sigue practicando exorcismos, y los defensores de algunos cultos todavía denuncian como brujería a las prácticas rituales de sus rivales (como en el caso del vudú por ejemplo).

En fin, la demonología todavía forma parte de nuestras creencias y actividades cotidianas.

Fragmento del libro de Carl Sagan, ‘El mundo y sus demonios’.

Véase también:

El terrible azote del ‘Malleus Maleficarum’: Si eras mujer, eras bruja

‘Poseídos por el demonio’ (reportaje de Aquí en Vivo)

En este enlace , los lectores interesados pueden visualizar el video completo del reportaje “Poseídos por el demonio“, emitido el lunes 13 de septiembre en el programa periodístico ‘Aquí en Vivo’ del canal Mega de la TV chilena.

Un sacerdote exorcista: “El diablo nunca se meterá con tu alma a menos que tú se la entregues voluntariamente”

Uno de los exorcismos que se realizan en la parroquia de Puente Jula

Declaraciones de Francisco Ugalde,  sacerdote exorcista de Puente Jula, Veracruz (México)

“Yo no vengo a hablar del diablo, es más a ese ni caso le hago, no le hago caso porque se engrandece, es vanidoso, le gusta que todo mundo hable de él para darse su importancia, por eso mejor lo ignoro. Él es quien se mete a donde yo estoy. Y es que son tan bonitas mis misas, que hasta el diablo asiste a ellas…”. Con esas palabras el padre Francisco Ugalde inicia una conferencia en la ciudad de Córdoba, ante un público ansioso por conocer todo lo que se dice del demonio, brujerías, exorcismos, etcétera.

Don Francisco es el párroco de la iglesia de Puente Jula, cerca del puerto de Veracruz, muy famosa por las misas de sanación que se celebran todos los viernes desde hace varios años y que tienen una duración de hasta cinco horas. A ellas asisten personas de todas partes buscando la salud del cuerpo, pero principalmente de las almas.

Semana a semana se dan cita muchas personas con signos de posesión demoníaca y en la mayoría son síntomas de enfermedades de la mente, son contados los casos en que la posesión es real, aunque sí los hay y es labor del sacerdote identificarlos por la manera en que actúa la persona, por los antecedentes médicos, por lo que han observado los familiares, etcétera.

“En alguna ocasión, -dice el padre durante su plática- se me presentó el caso de un muchacho alegre, jovial, muy normal, pero que según la familia de repente actuaba muy raro. Durante la plática que era muy informal, me puse en silencio y sin mover los labios a rezar el Ave María. En ese momento voltea el joven y grita con la cara totalmente transformada: ¡Cállate!”

“Desde ese momento me di cuenta que estaba frente a un caso real de posesión y había que preparar lo necesario para realizar un exorcismo. Para ello, es necesario contar con el permiso del obispo y tiene que haber algunos otros sacerdotes o personas muy entregadas a la religión. Y el diablo no se va pronto, hay casos en que duran años y años de tratamiento espiritual”.

Además de que no es fácil hacer un exorcismo; no es cosa de llegar y correrlo, o echarle agua bendita, el demonio hasta se ríe de eso; hay que prepararse con oración, ayuno, abstinencia, para poder enfrentarlo, comenta el sacerdote.

“No es como se ve en las películas. Muchos creen que lo han visto todo porque vieron “El Exorcista”. Eso es fantasía. Lidiar con el demonio es otra cosa. Pero algo sí es seguro: el diablo podrá poseer tu cuerpo, podrá invadir tu mente, podrá enfermarte, pero nunca se meterá con tu alma, a menos que tú se la entregues voluntariamente” por medio de algún rito de los que ya abundan. La Santa Muerte es algo totalmente demoníaco. Quien se encomienda a ella, se encomienda al diablo” sentencia el presbítero.

“Hay quienes ofrecen a sus hijos, a sus familiares en ceremonias satánicas, y es entonces cuando el demonio pelea esas almas como de su propiedad, porque generalmente el que hace estos ritos es bautizado, es hijo de Dios y es cuando dice: “Esa alma es mía porque me la ofreció uno de tus hijos”; cuesta mucho trabajo hacer que deje en paz a ese cuerpo”.

El demonio, -continúa con su plática el padre- se vale de muchas cosas para convencer a los hombres. No encuentras cura a tu enfermedad, ya viste médicos, especialistas y no te ofrecen grandes esperanzas y buscas entre la brujería, los chamanes, los santones, quien es capaz de devolverte la salud y vas y aparentemente te curas, pero las consecuencias al final son fatales. Y es peor para aquéllas personas que los buscan para hacerle el mal a otra gente, porque con tus odios, tus maldiciones, tu coraje, lo que haces es acrecentar el poder del demonio y ese mal que le haces llegar a tu enemigo, finalmente se revertirá en tu contra. Perjudicas a tu rival y te perjudicas a ti mismo”.

Una plática muy fluida, extensa, con duración de más de tres horas frente a un público heterogéneo que abarrotó el lugar y que al final quería hacer mil preguntas, muchas de las cuales trató de responder el padre.

Y finalmente, nos dice que no estamos solos; contamos con la ayuda de María la Virgen y los ángeles custodios para combatir al diablo que se vale de muchas argucias y es capaz de esgrimir hasta verdades a medias para destruir al hombre y concluye con una oración dedicada a María Santísima y una bendición especial que recibieron todos los presentes.

Fuente: elmundodeorizaba.com

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Al hilo del mismo tema, recomendamos también el comentario del historiador Ricardo de la Cierva, titulado ‘Mi primer post’ y aparecido en los blogs de Religión en Libertad. Asegura De la Cierva, entre otras revelaciones impactantes,  que “me ha impresionado comprobar que muchos sacerdotes y algunos obispos católicos no creen en Satán”.

Preocupación en Alemania por las sectas satánicas que existen en la sombra de la sociedad

Los cultos satánicos constituyen un mundo en el que reina el mal, por lo que mantenerlos en la clandestinidad es esencial. Pero una joven alemana se ha atrevido a hablar abiertamente sobre su vida en uno de ellos. Lo ha relatado hace unos días el medio Deutsche Welle, en un artículo de Heike Zafar que ahora ofrecemos extractado y en castellano gracias a los traductores de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES).

Es materia de aburridas películas de Hollywood: sectas donde adoradores de Satanás beben sangre de animales y hacen sacrificios humanos durante ceremonias especiales. Sin embargo, para Laura, que nació en uno de estos mundos en la región de Münster, en Alemania occidental, es algo más real. Ella se las arregló para escapar de la secta, pero fue un proceso largo y doloroso.

“Mi padre era muy respetado en la secta y empezó a entrenarme a edad muy temprana para hacer lo que quería el círculo”, explicó. “Eso me permitía que yo lo pudiera aguantar todo, cualquier cosa que se hiciera conmigo, no llorar o gritar ni responder al dolor, y que yo no diría nada a nadie fuera del grupo. Se suponía que debíamos hacer lo que el Poder Superior quisiera”.

Prostitución en el nombre de Satanás

Este Poder Superior era Satanás, y Laura se vio obligada a aceptar el dolor, la tortura y la violación en su nombre. Pero también significaba que tenía que llevar una vida paralela al exterior, presentándose como una colegiala normal; pero en secreto, era sirvienta en las misas negras y los rituales satánicos. “Debía ser obediente a los hombres”, dijo. “Cuando tuve que prostituirme me dijeron que el Poder Superior quería que el círculo (el grupo satánico) tuviera dinero”. El dinero fue directamente a las arcas del grupo, y fue el grupo quien eligió a los clientes.

La especialista en religiones de Marburgo Adelheid Herrmann-Pfandt dijo que los padres de Laura la expusieron a un culto satánico, lo que es especialmente preocupante ya que celebra una forma especialmente brutal del satanismo y se mantiene fuera de la vigilancia de la sociedad. “Aquellos que llevan a cabo estas prácticas tan extremas no son reconocibles en la sociedad”, dijo Herrmann-Pfandt. “No van por ahí con crucifijos al revés en sus manos. Desean permanecer por debajo del barrido de la detección del radar durante toda su vida, sin que se les detecte”.

Bebés que desaparecen

Brigitte Hahn, la comisionada de la diócesis católica de Münster, coincide. Comentó que unas 30 víctimas de estos cultos satánicos han buscado la ayuda de su oficina. Algunas de las mujeres describieron misas negras que también incluían abortos rituales e incluso el asesinato. “Hay ceremonias especiales de fecundidad para las mujeres y otros rituales para la entrega de los bebés y el sacrificio de ellos”, dice Hahn. “Los embarazos se mantienen en secreto, los bebés nacen, y desaparecen.”

En 2008, Hahn envió alrededor de una encuesta a 2.000 médicos y terapeutas en el estado de Renania del Norte-Westfalia, del que Münster forma parte. Cerca de 120 respondieron diciendo que había pacientes femeninas que habían sufrido la violencia de los grupos satánicos.

Alfons Strodt, capitular de la diócesis católica de Osnabrück, ha ayudado a antiguos miembros de cultos satánicos durante años. Ha recopilado también los dibujos que han hecho de los rituales: imágenes de niños tumbados en un altar o atados a una cruz. “Al principio, tuve que procesar todo esto solo”, dijo, y agregó que “le llevó mucho tiempo hasta que otros en la Iglesia comenzaron a creerle. La gente me decía que dejara de inventar esas historias”.

“Estoy agradecido de que nuestro obispo y el vicario general me crean, y se den cuenta que es un tema que ya no puede quedar en la oscuridad”, dijo. “Ahora las víctimas pueden obtener la ayuda que necesitan.”

Constante estado de miedo

Sin embargo, debido a que muchas de las víctimas están traumatizadas y han enfermado mentalmente, es difícil determinar si sus relatos reflejan fielmente la realidad. “Ofrecer apoyo a las víctimas es también un reto”, dijo Strodt. “Nos amenazaron con que nuestras iglesias volarían por los aires con bombas, o que las prenderían fuego”, dijo. “Yo estaba bajo vigilancia. Esto tiene su precio; es la sensación de que están siempre cerca, y eso da miedo.”

Mantener un registro

“La gente no puede permanecer en silencio sobre el fenómeno del satanismo”, dijo la experta Herrmann-Pfandt, que investiga lo que ocurre en estos grupos. “Esto trata sobre experiencias trascendentales, y la sangre a menudo desempeña un papel importante”, dijo. “Algunas personas dicen que se intensifica la experiencia, y les pone en un estado de excitación. Y las sectas juegan a eso”.

Laura dijo que el punto de inflexión llegó cuando se suponía que debía tener un hijo para el círculo de sus padres satánicos. Entonces huyó de la secta, y ahora vive en un refugio de alta seguridad para mujeres traumatizadas. Aunque ella no ha presentado cargos contra sus padres ha dejado registrado todo lo ocurrido ante un abogado. “En el caso de que muera, aunque pareciera que es un accidente o un suicidio, todos los datos serán enviados a la oficina del fiscal de distrito”, dijo. “Es mi forma de seguro de vida, para que no crean que puedan hacerme algo o puedan asesinarme”.

Fuente: Deutsche Welle /RIES