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Alfredo Lamadrid cuenta un episodio de magia negra

Alfredo Lamadrid, animador del programa de La Red ‘Cada Día Mejor’, contó un fuerte episodio de magia negra en la que él y su familia fueron víctimas. Esto en contexto de que el programa tenía como tema central la magia negra, para lo cual llevaron al panel a profesionales como un parasicólogo español   para explicar sus alcances, efectos y todo lo relacionado.

Pese a que Lamadrid se consideraba y sigue considerándose escéptico a temas esotéricos como la magia negra, contó a proposito del testimonio de Martín Cárcamo en “Bienvenidos” de Canal 13, que hace un tiempo él, su mujer y su familia atravesaron un difícil momento económico y de convivencia que los tenía en una crisis.

Cuando este duro momento se desarrollaba, se dieron cuenta que había en la casa una figura en el hogar que nadie había comprado ni puesto en la vivienda, y pese a percatarse de ello lo mantuvieron en lugar de eliminarlo.

Seguía la crisis, comentaba Lamadrid, hasta que un día su mujer se levantó enojada desde su pieza, tomó la figura la tiró al piso y la rompió, encontrando para su sorpresa dentro de la figura un crucifijo amarrado con alambres.

Ante los llamativos hechos, el animador se mantuvo al margen de las medidas que tomó su mujer, quien fue a hablar con sacerdotes para comentar lo ocurrido y consultar qué debía hacer. Finalmente lanzó los restos del “adorno” con crucifijo y todo a un río.

Curiosamente, Lamadrid contó que con la eliminación de la figura los problemas desaparecieron y la prosperidad volvió a la familia, y aunque él sigue escéptico al poder y existencia de la magia negra, admitió que efectivamente alguien tenía malas intenciones con su círculo cercano y los quería dañar.

Fuente: puranoticia.cl

Ver aquí el vídeo completo del tema de la magia negra en ‘Cada Día Mejor’, con  la entrevista de Alfredo Lamadrid al parapsicólogo Josep Riera de Santantoni

 

Descubren en Empedrado (Argentina) una secta kimbanda que violó ritualmente a niños

Cuatro personas, que serían miembros de una secta kimbanda, fueron detenidos por abusar de al menos dos niños de 8 y 14 años en la localidad correntina de Empedrado (Argentina). Según informa Territorio Digital, entre los aprehendidos se encuentra el padre de las víctimas, que también habría participado del ritual. La denuncia la efectuó la madre de los menores después de que uno de ellos confesara en la escuela el calvario que padecen desde hace varios años.

Los menores se quebraron emocionalmente y contaron en la escuela la pesadilla que viven desde hace varios años. Relataron con precisión los supuestos cultos satánicos que se realizan. La madre fue la que denunció el caso y detuvieron a tres hombres y una mujer. Entre ellos se encuentra el padre de las víctimas. Aún resta capturar a más personas.

 Testimonio en el colegio

Fuentes ligadas a la pesquisa confiaron que todo comenzó el pasado 21 de septiembre cuando uno de los chicos, que son hermanos, se quebró emocionalmente en el establecimiento escolar al que asiste. La víctima decidió hablar ante la presión por la acusación de un supuesto robo. Así lo publicó El Litoral.

De acuerdo a la investigación, la tía de los menores se acercó hasta la institución educativa para hablar con los directores. Quería saber si en los últimos días sus sobrinos habían realizado algún gasto importante allí, porque en su casa desapareció un anillo de oro.

Los pequeños fueron citados a la dirección y allí contaron lo inesperado. Manifestaron que desde hace tiempo eran abusados y detallaron una serie de hechos que pusieron en evidencia la presencia de un grupo de personas que llevaban a cabo cultos diabólicos en “la perla del Paraná”. Las revelaciones dejaron asombradas a las docentes que no dudaron en llamar a la madre de los alumnos para informarle acerca de lo que estaba ocurriendo.

La mujer, al escuchar a sus hijos, se dirigió a la comisaría local e interpuso una denuncia por supuesto abuso y corrupción de menores. Se inició el sumario y los chicos fueron citados a declarar en presencia de un grupo de profesionales. En la audiencia volvieron a relatar la pesadilla que vivían y que por temor nunca se atrevieron a dar a conocer. Con precisión, los hermanitos dieron nombres y las supuestas prácticas religiosas que se hacían en una casa ubicada en una zona de rivera.

La declaración de ambos dejó atónitos a la propia Policía, ya que en ningún momento los menores se mostraron dubitativos. Al identificar a los supuestos miembros de la secta nombraron a su padre. El hombre está separado de su mujer desde hace varios años y los chicos tampoco viven con su madre, sino en la casa de una tía. Es una familia muy carenciada. Los hermanitos son tres, el mayor de 14 años, uno de 12 y el más pequeño de 8 años. Todos asisten a una escuela primaria. El mayor repitió de grado y abandonó la educación en reiteradas oportunidades. La Policía inició la investigación y detuvieron en principio a tres hombres y una mujer. Uno de los primeros en ser aprehendido fue el padre de los niños.

Atrocidades de la secta

 

Los hermanitos de 14 y 10 años contaron que fueron violados cuando tenían 8. El mayor dio nombres de los involucrados y que fue ultrajado en cinco ocasiones, cuenta Corrientes Hoy. El menor dijo que escuchó cuando un hombre decía que mandó “secuestrar, abusar y matar a Romina”.

El chico que ahora tiene 10 años dijo que fue violado por su papá y dos primos en un mismo día y que durante los ritos vio a varios chicos menores que él drogados, un bebé muerto que estaba en una caja de cartón, e identificó a quien presuntamente mandó secuestrar, violar y matar a Romina Natalia Gutiérrez, crimen ocurrido el 26 de octubre de 2007 en aquella localidad. El hermano mayor, que ahora tiene 14 años, también declaró y dijo que dos primos lo violaron en cinco oportunidades.

Por el aberrante hecho que tuvo repercusión en medios nacionales, continúan detenidas cuatro personas, entre ellas el padre de los chicos y una mujer, y buscan dar con otros implicados. Uno de los buscados por la Policía es un ex funcionario policial retirado y docentes de las víctimas. El pasado 28 de septiembre también hablaron con la prensa la vicedirectora del colegio primario donde asisten los hermanitos y las docentes. Sus relatos fueron muy crudos.

De acuerdo a las pesquisas y de fuentes consultadas, los chicos de 10 y 14 años declararon y detallaron lo ocurrido años atrás. El menor que ahora tiene 14 años contó que tenía 8 años cuando fue abusado. Si trazáramos una línea del tiempo nos ubicaríamos en el año 2006, y si es en el mes de octubre, surge el caso de Ramoncito González, quien fue violado y asesinado en un rito satánico.

El chico declaró que “cuando tenía 8 años mi primo me violó (con acceso carnal), esto ocurrió en un campo donde estaban sus vacas. No le conté a nadie. Dos meses después otro primo me violó en la pieza de mi abuela. Entre los dos más o menos cinco veces. Todas las veces estuvimos solos, no vio nadie nada y salvo la primera vez, ocurrieron en la casa de mi abuela, donde vive también mi tía”.

En su desgarrador testimonio el menor contó: “No participé de ningún rito de una secta porque me mudé cuando mi abuela y mi tía empezaron con los ritos, me fui a vivir a la casa de mi otra tía. Sé que los que siempre participaron fueron mi abuela, tres tías, un tío y unos seis primos, entre otros más”. Según el documento al que tuvo acceso El Litoral, el relato del chico también identificó a varias chicas y “otras personas que participaban de los ritos que no son de mi familia”, entre ellas un pai y su padre.

La declaración culminan diciendo que “cuando vivía en la casa de mi abuela vi como en su pieza mi primo abusaba sexualmente de una nena que en esos momentos tenía 6 años, además de otro caso en el que involucraron a una nena que vino de Buenos Aires”. El chico que hoy tiene 10 años y también fue abusado cuando tenía 8 años. Señaló: “Mi papá y mis primos abusaron de mí”.

“Ellos abusaron de mí cuando estábamos en un rito kimbanda, que es una especie de religión satánica, en esos ritos vi como abusaron de varios chicos y chicas, también mataban a niños más pequeños que yo y bebés. Eso sucedió en un galpón en el terreno de mi abuela, hecho de ladrillo hueco, pusieron un altar de San La Muerte, San Baltasar. En ese lugar tenían sexo todos con todos, hombres con mujeres, mujeres con mujeres, delante nuestro. Durante el rito le dan un té raro y los chicos de 3, 4 y 5 años quedan dopados. Un día mi tía lejana que vino de Buenos Aires trajo un bebé muerto en una caja de galletitas”.

El menor también dijo que “de mí abusaron solamente una vez cuando estábamos haciendo el rito” y que la última vez que estuvo en una reunión de los kimbandas fue cuando escuchó a un hombre decirle a un pai que él había mandado “secuestrar, abusar y matar a Romina”, una chica que había desaparecido en Empedrado.

Denuncia de otro abuso

Una nueva denuncia, de una chica de 18 años, prima de los hermanitos violados en presuntos ritos satánicos, denunció ser víctima de igual delito. El nuevo hecho aparentemente ocurrió en el año 2009. La investigación generada en torno del caso relacionado a la existencia de una presunta secta satánica en la localidad de Empedrado, acusada de violar a dos niños, volvió a tener una nueva y sorprendente novedad, según informaba Corrientes Hoy el pasado 30 de septiembre.

El día 28 de septiembre por la noche una chica de 18 años sostuvo haber sido abusada sexualmente cuando tenía 15. Y de acuerdo a su relato, que ya investiga la Policía, los autores son quienes actualmente están sospechados de los ultrajes en perjuicio de los nenes de 10 y 14 años. En el transcurso de la investigación policial se ha sabido que el lugar de reuniones de la secta habría sido la casa de una abuela de los menores ubicada en el barrio San Roque, a poca distancia del cementerio. Esa mujer sería una “curandera” que mantenía vinculación con un “brujo” del pueblo, a quienes de vez en cuando visitaban dos “pai brasileños”.

No hay soluciones políticas

El ex Secretario de Culto de Argentina, Juan Ramón Laprovitta, se manifestó en Radio Puerto del Sol sobre los abusos sexuales a menores en el ritual Kimbanda. Destacó que es la consecuencia de una mala interpretación del culto y de la libertad donde los perjudicados son las personas humildes. “En la actualidad no hay política que ponga límite a estos acontecimientos que atentan con la vida de las personas”, aseveró.

La mala interpretación del culto es la confusión de lo que es la libertad y el libertinaje. En este sentido, Laprovitta, se refirió al caso “Ramoncito” de la localidad de Mercedes, que fue víctima de un rito satánico. “Lo de Ramoncito está totalmente investigado y comprobado y sin embargo no se hace absolutamente nada”, afirmó.

La causa de estos acontecimientos es que implican valores como la muerte y la destrucción a la vida y a los valores cristianos, que atentan a la libertad de culto. “Los más perjudicados en estos hechos son las personas más humildes. Se les escapa el contenido esencial de lo que realmente es un culto”, aseveró Laprovitta.

“Los casos paradigmáticos de los ritos satánicos son las burlas y desprecios al sacrificio perpetuo de Jesucristo”, dijo Juan Ramón. En este marco señaló que existe un proceso que hay que desmenuzar para que se pongan todas las cosas en su lugar. “En la actualidad no se desarrollan políticas que pongan límites a todos estos ritos que no respetan la libertad de culto”, destacó.

Asimismo, recalcó que el satanismo existe y que no se puede negar. “A San la Muerte lo vemos con una guadaña y con una capa negra, son signos visibles de muerte. Por ello digo que es la antítesis de lo que expresan los valores de la vida”, aseveró Laprovitta. También subrayó que los ritos satánicos con inventados por el folklore y que se escapa el contenido esencial de lo que realmente es un culto.

Por último enfatizó ante los micrófonos que “damos vuelta sobre los acontecimientos porque no queremos ir al fondo de la cuestión”. Manifestó además que no se dice la verdad, porque pueden existir intereses económicos y de otra índole, como así también poderes que impiden que se avance sobre la investigación de los respectivos casos de ritos satánicos.

Antecedente: el caso Ramoncito

En la provincia argentina de Corrientes ya se registró el brutal crimen de un chico ligado a un ritual satánico. En octubre de 2006, en la ciudad de Mercedes, Ramón González, de 12 años, fue violado, torturado y asesinado para después ser decapitado. El caso terminó con nueve personas condenadas a prisión perpetua por los delitos de homicidio triplemente calificado por ensañamiento, alevosía, y en concurso de dos o más personas; y abuso sexual con acceso carnal y privación ilegítima de la libertad.

Según la investigación, Ramoncito había sido captado por una secta del rito kimbanda y mantenido cautivo durante dos días, tiempo durante el cual lo drogaron y abusaron de él. Su cuerpo, separado de su cabeza, fue dejado junto a una vía del ferrocarril, a metros de una transitada avenida de la ciudad de Mercedes.

El viernes 6 de octubre de 2006, Ramoncito salió de su humilde vivienda poco después del mediodía para dirigirse a la escuela. Su madre empezó a preocuparse cuando al anochecer de ese día no regresó. El sábado 7, radicó la denuncia de solicitud de paradero.

El domingo 8, poco antes de las 8, los ladridos insistentes de unos perros llamaron la atención de vecinos, que se dirigieron a un baldío a la vera de las vías y allí se encontraron con la macabra y dantesca escena: el cadáver de un chico decapitado con su cabeza escalpelada. Luego, los exámenes determinaron que fue violado y empalado. Le realizaron un profundo corte en la parte superior y posterior del muslo de la pierna izquierda por donde extrajeron su sangre. Fue torturado y se cree que lo mataron en un rito diabólico en el que se llevó a cabo una orgía.

En el juicio se dio a conocer que el niño fue sometido sobre una mesa por dos hombres. Luego lo golpearon con fuerza en la cabeza con el mango de un gran cuchillo que lo desvaneció. El niño fue decapitado y con un cuchillo le quitaron las orejas, los ojos, el cuero cabelludo y restos de la piel, así como la lengua. El cuerpo estuvo sobre la mesa unas cuatro horas rodeado de velas negras y rojas.

Fuente: Varios medios/InfoRIES

“Enigmas del Más Allá” (Bienvenidos, Canal 13): Los peligros del vudú

¿Es peligroso el vudú? ¿Puede llegar a matar? El experto en fenómenos paranormales, sanador espiritual e hipnoterapeuta Josep Riera de Santantoni habla en este capítulo de ‘Enigmas del Más Allá’ de los trabajos de magia negra realizados con muñecas vudú y de las consecuencias negativas de los mismos.

Ver aquí el capítulo completo:

http://www.13.cl/programa/bienvenidos/especialistas/los-peligros-del-vudu

‘Enigmas del Más Allá’ (Bienvenidos, Canal13): “¿Son peligrosas las magias sexuales?”

Ver aquí el capítulo completo:

http://www.13.cl/programa/bienvenidos/especialistas/magias-sexuales-son-peligrosas

El Muti: la ‘poderosa’ magia negra africana

Una sangoma (hechicera negra sudafricana)

31 de diciembre de 2009. El cuerpo de la pequeña Masego Kgomo, de 11 años, era troceado para ser entregado a una ‘sangoma’ (hechicera sudafricana y consejera espiritual). Con ella, con la pequeña, se elaboró parte de un brebaje llamado ‘muti’ al que algunos africanos confieren poderes milagrosos capaces de curar una grave enfermedad o hacer ganar un partido de fútbol o unas elecciones. El caso levantó entonces una enorme polvareda en una Sudáfrica de alma blanca y negra. Fueron muchas las voces que pidieron que se acabara con esta vieja práctica de la medicina tradicional que en el caso más extremo usa partes humanas para ser elaborada.

16 de agosto de 2012. Un helicóptero de la Policía sudafricana, según versión de las propias Fuerzas de Seguridad y de varios medios de comunicación locales, graba a una fila de hombres desnudos que son rociados con ‘muti’ por parte de una ‘sangoma’. La hechicera hace creer a los mineros que son inmunes a las balas, inmortales. Lo que ocurre después es de sobra conocido, 34 cuerpos yacen en la tierra acribillados a balazos tras un intento de ataque a los policías en los que los ‘invencibles’ mineros iban armados con palos y machetes.

Pero el ‘muti’ y las ‘sangomas’ forman parte de arraigadas creencias africanas. En la Liga de Fútbol sudafricana han sido varias las ocasiones en las que las cámaras han captado a jugadores esparciendo ‘muti’ por el campo para ganar los partidos. Tshepo Motsoeneng, portero del Santos de Ciudad de Cabo, fue pillado in fraganti rociando con el brebaje los postes de su portería. Incluso durante la Copa del Mundo de Fútbol se especuló con la posibilidad de que la selección sudafricana usara el ‘muti’ para ganar sus partidos. “Se usa pezuñas de caballo o patas de avestruz, se mezcla con algunas hierbas y se extiende por las piernas de los jugadores. Cuando luego golpean a la pelota el portero es incapaz de parar el balón”, explicaba entonces un doctor de medicina tradicional africana.

Los jugadores de la selección desmintieron en bloque que fueran a usarlo, pero el problema es que esa negación es obligatoria también para los benefactores ya que el reconocimiento del uso del brebaje invalida sus poderes mágicos. En otros países de África como Camerún el segundo entrenador de su selección fue detenido por la Policía tras un encuentro frente a Mali por rociar el terreno de juego con ‘muti’ (se consideró magia negra). En Suazilandia se tuvo que suspender un partido en un campo de fútbol de césped artificial porque alguien había enterrado plumas de pollo en el centro del terreno.

Pero el ‘muti’ tiene también su aparición en la alta política. En Botsuana, el periódico ‘The Voice’ publicaba hace poco un artículo sobre el uso del brebaje por parte de la clase dirigente del país. “Yo no creo en la brujería, pero sé que algunos políticos sí lo hacen. No sé si funciona o no, pero deben ustedes entender que el ‘muti’ juega un rol importante en nuestras vidas”, afirmaba Moltatsi Molapise, el político más viejo del país y presidente del Botswana Politic’s Party.

Por su parte, una ‘sangoma’, Ngaka Botho, explicaba que “muchos mienten porque quieren parecer sofisticados y niegan el ‘muti’, pero muchos políticos vienen a mi consulta para ganar elecciones. Es importante para ser más fuertes y evitar los males que puedan hacer los oponentes”.

El ‘muti’ es parte de algunas creencias africanas, aunque los ritos ancestrales no son uniformes en todo el continente ni constituyen un bloque ‘folclórico’ único. Tampoco el ‘muti’ es desde luego un brebaje que se elabore siempre con cuerpos humanos, aunque ha habido casos famosos relacionados con la práctica de magia negra hasta en el mismo Londres, cuando apareció el cuerpo de un niño flotando en el Támesis.

Por regla general, son hierbas y pedazos de animales los componentes de la ‘poderosa medicina’. Incluso algunas sociedades conservacionistas de aves han llegado a denunciar la muerte indiscriminada de búhos en zonas de África por culpa de esta creencia. El resultado, hasta ahora, no ha demostrado ser desde luego alentador: 34 personas perdieron la vida quizá creyendo que eran inmortales y la selección de fútbol sudafricana fue eliminada en la primera ronda de la Copa del Mundo de Fútbol que organizaron. ¿Usaron ‘muti’? Si lo hicieron, la respuesta de sus entregados seguidores será que “lo usaron mal”.

Fuente: elmundo.es

Una mujer embrujada vomitó un pájaro negro mientras la exorcizaban en Colombia

En Colombia, una mujer vivió el más terrible de los calvarios. Alguien le realizó un trabajo de brujería y de ahí se desencadenó una maldición que su padre traía consigo hace 32 años. Satanás se rebeló y casi le provoca la muerte.

Estremecedor es el testimonio de Claudia Rocío Aros Calderón, una maestra de un colegio primario, a quien le sucedió algo inimaginable: alguien le hizo un trabajo de brujería y de ahí se desencadenó una maldición que su padre trajo consigo por ponerse a jugar con una tabla ouija hace 32 años. A través de tres demonios, Satanás se reveló y casi la deja “sin poder contar el cuento”.

“Desde el año pasado empecé a sentir cosas extrañas: siempre estaba enferma, el médico me incapacitaba y hasta estuve propensa a una embolia”, da cuenta Claudia Rocío, quien en ese momento no hallaba explicación a sus males, ya que los resultados de los exámenes le salían normales. Siempre fue una mujer completamente sana.

Con motivo de sus 23 años de casada, Claudia celebró en diciembre la renovación de los votos matrimoniales, pero a partir de la fecha su estado de salud se deterioró con más rapidez. Explica que presintió que alguien -por envidia- quería separarla de su esposo.

De experimentar insoportables achaques físicos, Claudia comenzó a ser poseída por “ángeles caídos”. Los cambios en su cuerpo se evidenciaron en su organismo y en su piel. “Me dolía mucho el estómago y luego me salieron manchas en el abdomen y rasguños en la piel”, revela. El cura de la parroquia de su barrio le dijo que su situación era de cuidado y le aconsejó visitar al padre Mauricio Cuesta, director de la Comunidad Misioneros Marianos. Allí le practicaron oraciones de liberación.

“En la primera oración de liberación que hicieron por mí, me caí. Una fuerza extraña me azotaba contra las paredes y después me aparecían chichones. Apenas el padre Mauricio atacaba al demonio con los rezos, el diablo me agredía peor: inmediatamente me aparecían rasguños que me hacían sangrar, acompañados con símbolos. Por ejemplo, tres números 6 en la espalda -que significan el nombre de la bestia, del anticristo- la palabra ‘Mía’ y ‘Muere’. Cuando iba a ofrecer el diezmo, me aparecía un letrero grande con un ‘No’”.

La víctima cuenta que, misteriosamente, en varias ocasiones una de sus dos nietas (con año y medio de edad) se ponía en frente de la pared como si viera un fantasma y le hablaba “regañándolo”. “Recuerdo que celebrando el Día de la Madre yo tenía a la niña sentada en mis piernas y ella empezó a pelear. Decía: -Chao, que no, que no. Chao- Tan pronto la bajé me cogieron del cabello y me mandaron contra la mesa de vidrio”, describió.

Eran tal sus achaques que tuvo que suspender su trabajo como docente. El demonio no la dejó regresar al colegio, donde sus estudiantes la esperan, ahora que se ha sanado por completo.

El reconocido sacerdote Mauricio Cuesta, exorcista de tiempo completo desde hace 19 años años, expuso de forma detallada cómo hizo para liberar a Claudia del mal.

“Un exorcismo litúrgico es cuando una persona, por voluntad propia, le ha vendido su alma a Satanás. En el caso de Claudia se le hizo una liberación, que consiste en Eucaristía, oración y comunión diaria y confesión mensual”, sugirió.

Durante el acto religioso, un balde se llenó hasta la mitad con la sangre que escurría de la vagina de Claudia. En efecto, los “ángeles caídos” que la dominaban por completo eran: Asmodeo, el demonio de la impureza, de la lujuria, destructor de los hogares; Belcebú, el príncipe de los demonios; y Leviatán, monstruo que se oculta en las aguas. Los tres, son asociados con Satanás.

“A Claudia le practicaron brujería a través de un bebedizo, que es lo único que explica el nacimiento de un pájaro negro en su vientre y la posterior expulsión del animal. Como en otros casos, le hubiese podido nacer un sapo. Ahí es donde se puede interpretar la acción diabólica. Fenómenos como esos ni siquiera han sido explicados por la ciencia humana”, infiere Cuesta.

“Aunque esté en el infierno, el diablo tiene poderes porque puede hacer milagros, que cobra a través de la depresión, la tristeza y la ruina total de la familia de su víctima. En este caso, el demonio se manifestó a través de Claudia”.

La señal de que Satanás fue expulsado por completo del cuerpo y de la vida de Claudia, es haber vomitado el pájaro que engendró durante aproximadamente tres meses. Poco a poco, y con la ayuda de Dios, se recupera de esta amarga experiencia. Ahora se siente tranquila, su familia está integrada y su matrimonio se ha fortalecido. El paso siguiente es seguir orando para que maleficios no se asomen de nuevo al seno de su hogar.

Fuente: radiosantiago.cl

“Los demonios odian a la familia porque es imagen de la Trinidad”

Un sacerdote estadounidense que actualmente se está entrenando como exorcista en la diócesis de Roma (Italia), aseguró que el diablo y los demonios en general odian a la familia porque ésta es “una imagen de la Santísima Trinidad”.

En entrevista concedida a ACI Prensa, el presbítero, que prefirió mantenerse en el anonimato, señaló que entre los factores comunes que encuentra en las personas poseídas ve gente con “profundas heridas en sus vidas y sobre todo, en su familia”.

El sacerdote indicó que el demonio fácilmente accede a familias donde “los padres han tomado elecciones realmente malas”, y al obrar así “han invitado a influencias malignas al interior de su hogar”.

Las malas acciones que atraen al demonio a los hogares son “la infidelidad marital, el aborto, hacer cosas que rompen la familia”, señaló.

El presbítero admitió que nunca pensó en dedicarse al exorcismo, pero un inesperado suceso en una de sus primeras Misas tras su ordenación, hace 15 años, marcó el inicio de su acercamiento a esta labor sacerdotal.

“En el momento de la consagración de la sangre preciosa, le pedí al Señor que derrame su sangre sobre la juventud y ayude a todos los hombres jóvenes que podrían tener vocación al sacerdocio”, recordó.

La reacción instantánea de un joven de 13 años sorprendió al joven sacerdote. “Él cayó de espaldas y comenzó a gruñir. Yo pensé ‘¡no estaba esperando esto!’”.

Muchos años después, él es parte de una nueva generación de exorcistas en formación en Estados Unidos, luego que de los obispos del país decidieran, en noviembre de 2010, incrementar el número de exorcistas.

A pesar de que la ley canónica estipula que cada diócesis debería contar con un exorcista, se estima que no superarían los 50 sacerdotes dedicados a esta labor en Estados Unidos.

El sacerdote, que es del noreste de Estados Unidos, explicó a ACI Prensa que “nos hemos organizado para asegurarnos de que quienes más necesitan ayuda la obtengan”.

Durante su estancia en Roma, donde fue enviado por su obispo para aprender del trabajo de seis exorcistas oficiales de esa diócesis, el sacerdote está “involucrado” en alrededor de tres exorcismos al día.

“No hay dos casos parecidos. Ese ha sido un real aprendizaje para mí. El rito del exorcismo no es una fórmula mágica”, dijo.

El sacerdote señaló que “no es el demonio o el exorcista quien está al centro de esto, sino una persona que está sufriendo mucho y que necesita de certera liberación a través de Cristo”.

El presbítero explicó que, en cuanto a la correcta terminología, “demonio viene del griego, diablo del latín, cualquiera de esos nombres está bien”. Con lo que se combate, explicó, “son ángeles caídos que fueron creados buenos”.

Los primeros Padres de la Iglesia, entre ellos San Jerónimo y San Agustín, especularon que estos ángeles se rebelaron “a causa de que les fue revelado el plan de Dios de la encarnación” y su “repulsión a la idea de que Dios, que es espíritu puro e infinito, deba hacerse hombre”.

Por esta razón, el sacerdote indicó que los demonios tienen una “fascinación con lo físico” y “hacer sufrir a las personas”.

“Una vez que el rito inicia, normalmente (el demonio) se comienza a manifestar en la persona, que sufre de diferentes maneras, con violencia, cambios en el rostro, cambio de la voz, es diferente”, dijo, recordando recientes exorcismos.

El sacerdote aseguró que el demonio “sólo quiere intimidar, pero básicamente hay que ignorarlo y decir ‘oye, yo soy el que da las órdenes aquí, amigo’”.

La inteligencia angélica del demonio, dijo a ACI Prensa, también implica que ellos saben que Dios sólo permite sus actividades diabólicas para llevar la salvación a personas a través de un “sufrimiento expiatorio”.

“Estas personas sufrientes se están volviendo santos al ofrecer sus sacrificios”, que Dios entonces recibe y “bendice a gran parte de la Iglesia en todo el mundo”.

El sacerdote afirmó que “cuando le recuerdas eso al diablo, se pone furioso”, porque sabe que está perdiendo, y por lo tanto “quiere conseguir lo que pueda, mientras pueda. Si no puede ganar las almas de estas personas, quiere al menos hacer sus vidas miserables”.

El presbítero estadounidense indicó que cuando habla con el demonio le hace “una serie de preguntas: ‘¿cuál es tu nombre?’, ya que cuando usas su nombre en una orden, eso lo debilita”. Una vez que el demonio dice su nombre, el exorcista le ordena “salir”, y también le podría preguntar “cómo entró y cuándo va a salir”.

“(Al responder a) eso último es como si ellos hubieran sido entrenados para decir lo mismo, ‘nunca me voy a ir’, pero eventualmente lo harán”. La clave es limitar el diálogo, dijo el aprendiz de exorcista. “No quieres hacerle preguntas sólo por curiosidad, eso no es saludable”, subrayó.

También es posible “decir cosas para humillar al demonio”, tales como invocar la presencia de santos, ángeles guardianes y, la más “temida” de todas, de la Virgen María. Es entonces que “puedes realmente ver un cambio en el comportamiento del demonio”.

El final viene a menudo cuando el diablo empieza a mostrar arranques de ira y violencia, cuando “es común que bote espuma por la boca”.

En caso de que se haya roto una maldición, la persona “comenzará a vomitar objetos que fueron usados en la maldición. El vómito cambia a verde, luego a rojo, y otra vez verde”.

Entonces, el exorcista sabe que “estoy tocando fondo, que esto está siendo realmente eficaz y esas son buenas señales. No es algo placentero de ver, pero tú sabes que ‘estoy siendo efectivo aquí’”.

Fuente: aciprensa.com

Las hermanas Peña y su trabajo en el lado oscuro: la verdad, al fin, desvelada (1)

Quien redacta estas líneas fue el primero en atreverse a decir públicamente en un medio televisivo de Chile que las polémicas hermanas actuaban desde el lado oscuro; es decir, que trabajaban con el Diablo. Ellas lo negaron y trataron de defenderse pidiendo que “se les mostrara el contrato”. El susodicho contrato con el Malo, de existir, lo tienen ellas, no este humilde servidor.  Apenas dos meses después, y tras varias negativas o desmentidos, ellas mismas han declarado trabajar en la oscuridad, dándonos toda la razón a lo que en su momento afirmamos.

Al final todo termina sabiéndose. Y es que las verdades caen por su propio peso… Como escribe San Marcos en 4:21-25, “no hay nada oculto que no deba ser revelado y nada secreto que no deba manifestarse”.

El término con que ellas mismas se definen es solamente un detalle más de su ignorancia. Evidentemente, ni siquiera conocen la diferencia entre ‘luciferianas’ (como dicen ser) y ‘luciferinas’, que es lo que parecen ser en realidad. Y decimos ‘parecen’, porque en sus invocaciones unen a Satanás con Lucifer, cuando la mayor parte de los luciferinos rechazan ser considerados satanistas. Por el contrario, los satanistas en muchos casos sí se consideran luciferinos. Así pues, y mientras ellas no lo aclaren rotundamente y con todo detalle, estamos en nuestro legítimo derecho de hacernos esta pregunta, la misma que se hacen muchos de nuestros lectores: ¿Son luciferianas las hermanas Peña? O, por mucho que pretendan ocultarlo y disfrazarlo, son en realidad satanistas?

Otra cosa es que sean realmente psíquicas o videntes, que tengan auténticos dones o poderes ‘paranormales’… todo lo cual nos permitimos poner en duda también. Pero ya llegará el momento de hablar claro al respecto.

Cómo se llega a la posesión diabólica y la forma de enfrentarse a ella

Hay quien no cree en la posesión diabólica simplemente porque no cree en el demonio. Hay quien cree en el demonio, pero piensa que la posesión diabólica es sólo una explicación pre-científica para trastornos psiquiátricos hoy bien conocidos y descritos.

Y también hay quien acude a poseídos y exorcistas para preguntarles qué tienen que decir. Como ha hecho José María Zavala en Así se vence al demonio (LibrosLibres), un acopio de testimonios excepcional y decisivo por su nervio periodístico y por la seriedad del abordaje.

Es importante esto último. Un exorcista “de verdad” es un sacerdote de la Iglesia católica que ha recibido el mandato de su obispo para esa función, una vez descartada -normalmente tras criterio médico- cualquier otra opción razonable. Es decir, cuando hablamos de posesión, hablamos de un triple filtro de tres personas cualificadas. Ese sacerdote, por último, está obligado a seguir un ritual preciso sin apartarse un milímetro.

Con estas premisas, Zavala ha exprimido a media docena de exorcistas para que cuenten lo que han vivido. Entre ellos, Gabriele Amorth, que fue exorcista oficial de la diócesis de Roma (es decir, designado por el mismo Papa para esa función, y quien describe dos exorcismos que practicó Juan Pablo II), Salvador Hernández, de la diócesis de Murcia, o Lorenzo Alcina, de la diócesis de Mallorca, el más veterano de España -empezó en 1976-.

 Satán junto a la cuna

A través de estos sacerdotes, ha contactado con una decena de personas que han sufrido una posesión, se han librado de ella a través de un exorcismo y han accedido a transmitir su experiencia.

Como por ejemplo, Manuel, joven empresario cuyos problemas empezaron a través de una morbosa y obsesiva relación con una mujer mayor que él. O Sor María del Rosario, de 32 años, religiosa de clausura a quien el demonio sólo atacaba en el convento (y con piruetas brutales que corroboran ante el autor otras religiosas), como si quisiera apartarla de su vocación. O el espeluznante caso de Ricardo, un niño de dos años víctima de un maleficio a quien sus padres llegaron a ver suspendido en el aire mientras el pequeño señalaba en la habitación un inquietante e invisible compañero de juegos.

Ahora bien, Zavala no ha escrito un libro para meter miedo. Las películas hacen eso mucho mejor, y algunas que han contado con asesoramiento eclesiástico (El exorcista, El exorcismo de Emily Rose, El rito) no se alejan demasiado de la realidad, más allá de algunas concesiones a la taquilla.

Con Dios al lado, peligro cero

Al contrario: Así se vence al demonio, y el mismo título lo sugiere, se ha escrito para llevar esperanza allí donde hay dolor, porque el mensaje, muy claro, es que la fortaleza del diablo sobre el hombre es pura nada ante el poder de Dios. Los exorcistas son policías eficaces porque tienen superioridad de armamento: los demonios huyen ante el rito y ante la oración, los sacramentos y los sacramentales (como su típica reacción al agua bendita). El padre Salvador Hernández, alma en buena medida de esta obra por la amplitud de su testimonio y de sus casos, ofrece detallada cuenta de cómo esas armas producen su efecto sanador.

Pero éste es también un libro de advertencia. Los demonios no se cuelan libremente en nuestra vida. Se cuelan si les abrimos la puerta. Y esa puerta son los maleficios, la brujería, el espiritismo, la güija o, por supuesto, el satanismo.

En última instancia, el mundo de la oscuridad es el ámbito propio de la bestia. Lejos de él, nada hay de qué preocuparse, en lo que a posesiones se refiere. Meterse en él por curiosidad, por irresponsabilidad o buscando obtener beneficios (los famosos pactos con el diablo por el poder, el dinero o el éxito) puede traer consecuencias desastrosas.

El exorcismo es, pues, sólo una ultima ratio en circunstancias muy raras… aunque cada vez más habituales, a medida que la fe se pierde. Es mejor prevenir.

Fuente: Artículo de Carmelo López-Arias en elsemanaldigital.com

Hallan en un cementerio de Miami los cadáveres de dos niños decapitados en un rito vudú

Los ladrones de tumbas están haciendo su agosto en el barrio negro de Miami. En menos de una semana, los cadáveres de dos niños fueron retirados de sus tumbas, decapitados y colocados de nuevo en ellas rodeados de gallinas muertas. Un tercer cadáver ha desaparecido.

La policía no tiene dudas de lo que está pasando, sólo le falta descubrir a los criminales. Todo indica que los violadores de las tumbas son devotos de religiones de origen africana, como la santería y el vudú, que se han desarrollado en el Caribe, sobre todo en Cuba y Haití.

El macabro hallazgo se produjo en el Lincoln Memorial Park, un cementerio privado enclavado en el barrio haitiano, uno de los más pobres del área metropolitana de Miami. “Ellos usan todo tipo de cosas en sus rituales. Calaveras, animales, frutas, muchas cosas. Es asqueroso, es una locura”, dijo Ellen Johnson, la dueña del cementerio.

Un portavoz de la policía de Miami, que pidió no ser identificado porque el caso todavía está bajo investigación, dijo a  elmundo.es que los cuerpos de los menores decapitados fueron descubiertos el miércoles pasado y este lunes. No saben cuándo desapareció el tercer cadáver.

“No hay dudas de que se trata de ritos de santería, pero no tenemos todavía ningún sospechoso. Estamos moviendo cielo y tierra para encontrarlos, y los vamos a encontrar”, dijo la fuente.

Temor en la comunidad haitiana

Aunque la práctica de ritos de santería y vudú no son ilegales en Miami, existe una ordenanza municipal que prohíbe el sacrificio de animales en las ceremonias.

El lunes, Esther King, que visitaba la tumba de su esposo, encontró el segundo cadáver decapitado. “El cuerpecito estaba vestido con un saco verde, pero sin cabeza”, dijo la mujer a la cadena de televisión WSVN.

Según el profesor Albert Wuaku, especialista en religiones de la Universidad Internacional de Florida, los sospechosos de los delitos deben pertenecer a la religión Vudú, porque los santeros no suelen usar huesos humanos en sus ritos.

“El vudú hace un énfasis particular en los huesos humanos, en las calaveras. Ellos necesitan de esos objetos para protegerse de sus enemigos, para crear un aura de protección alrededor de sus clanes”, afirmó Wuaku.

Una emisora de radio haitiana de Miami ha informado de que los líderes de la empobrecida comunidad temen que las investigaciones policiales puedan interferir con sus actividades religiosas, mayormente católicas. El cementerio que sirve a la Pequeña Haití no dispone de un guardia todo el día y sus puertas se cierran por la noche.

Fuente: elmundo.es