Archivo de la categoría: 01-Relatos y escritos enviados por los lectores

Oremos visualizando a quien dirigimos nuestra plegaria

En relación al artículo  ’El inmenso poder de la palabra’, nuestro lector Albert Hern nos remite el siguiente comentario, que hemos querido destacar en esta sección por su gran y evidente interés:

Artículo interesantísimo. Estudiando el judaísmo tuve la oportunidad de aprender algo de hebreo; pero lo que más me gustaba era que los rabinos, al enseñarnos a orar, nos decían que debíamos de visualizar que aparecíamos ante el Rey de reyes con respeto, en casi silencio, en un lugar donde no hubiese un olor desagradable, en un lugar donde no pudiésemos tener interrupciones, y en algunas partes de la oración, hasta mecer el cuerpo. La idea sobresale; es decir, primero visualizar que se está delante del poder supremo, hablarle con el respeto que se merece, no gritando ni de manera eufórica, sino con el corazón, sin permitir que trivialidades interrumpan nuestra comunicación con Dios, y con total confianza en que Él hará lo que le pidamos, siempre y cuando no entre en conflicto con su naturaleza de bondad y misericordia por toda su Creación.

Muchas personas dicen que Dios no les escucha, pero en muchas ocasiones es porque usamos una línea con interferencias; no visualizamos a quién dirigimos nuestra plegaria, recitamos sin la menor concentración, tal vez con el televisor o la radio encendida, oyendo un programa o telenovela, y si alguien nos llama por teléfono o se dirige a nosotros simplemente para hablar de trivialidades, interrumpimos nuestra oración; y de pilón recitamos, pero sin creer realmente que Dios hará lo que le pedimos, como poniéndolo a prueba, a veces casi como le dijo a Jesús el diablo : ‘Si eres Dios, haz que esto suceda’ , tentándolo o a veces retándolo. Otra sería cuando no falta quien quiere comerciar con Dios y le dice: ‘Si me haces este milagro te recito 100 veces el padre nuestro, o te traigo una joyita de oro, te prendo una veladora o te compro un vestido’.

La palabra es importantísima, sí, pero visualizando delante de quién estamos, sintiendo de corazón nuestra oración o súplica, sin permitir que nos interrumpan y teniendo la certeza de que seremos escuchados para bien. Quisiera decir para cerrar mi comentario que en el judaísmo, en la liturgia del Día del Perdón hay una oración con una serie de confesiones que se le hacen a Dios pidiéndole que perdone cada una de nuestras faltas. Un rabino que conocí nos decía que si no entendíamos hebreo, era aún mejor si la recitábamos en el idioma que entendiéramos, para que pudiésemos comprender perfectamente lo que confesábamos habíamos hecho y por lo cual pedíamos perdón, para así poder sentir y expresar de corazón nuestra aceptación de nuestros errores, pero también suplicar el perdón. Me atrevo a dejarles de tarea de que  cada vez que hablemos  (es decir, usemos la palabra) con Dios, lo hagamos de esta manera.

Un duende malo

Publicamos este testimonio (enviado por un lector a la sección de ‘Comentarios’) sin modificar nada, ni estilo ni ortografía.

Hola . yo antes no creia en la existencia de tales seres. Ahora puedo decir con seguridad que existen. en el año 2002 me entregaron la casa en Quilicura, mi hogar, no por mucho tiempo. una noche me levante a tomar un vaso de jugo, estaba parado en el marco de la puerta de la cocina con mi vaso en la mano. la luz encendida, a los pies mios la gata se alimentaba. de repente de la nada sale de debajo de la cocina una especie de hombre pero en miniatura, vestido con un traje  de color gris antiguo, el rostro era difuso como si fuera un sueño, por mas que lo mire no lo pude ver, o no se dejo ver, no media mas de 15 centimetros. se erizaron los cabellos, senti escalosfrios, paso frente a mi en diagonal metiendose debajo del refrigerador. pense que si yo no mas lo habia visto podria ser mi imaginacion, pero la gata tambien lo vio, nunca le quito la vista de encima. yo sin creer lo que veia me asuste, pero no me fui, cerre la puerta de la cocina y le busque, corri el refrigerador, cocina, muebles, saque cajas y cajas revolviendolo todo y no le encontre, me sente  en el borde de la escalera rememorando lo acontecido y me dieron las cuatro de la madrugada. me fui a acostar sin poder conciliar el sueño. al otro dia aun pensando en que fue una pesadilla no lo podia creer. sacando conclusiones años despues de esto me di cuenta de que este tipo de duende era malo. me separe de mi señora y perdi a mi hija años despues  lo perdi todo. todo por lo que luche en mi vida. ahora estoy solo. ese duende maldito cambio mi vida.

Efectos de la medalla de San Benito en mi vida

estampasanbenitoDiana, desde México, nos remite el siguiente testimonio, que con gusto publicamos, con mínimos cambios pero respetando la ortografía.

Hola llegué a este sitio buscando la oración a san Benito, y yo tengo un año con la cruz de san Benito, y la verdad es que le tengo mucha fe, me la recomendó una prima, y la verdad le estoy muy agradecida, ya que hace ya mas de año y medio,  estuve muy mal, habia dejado de comer y no era por ningun transtorno alimenticio y los medicos diagnosticaban que si, pero yo nunca he querido ser mas delgada de lo que ya era sino lo contrario, siempre he querido ser mas llenita, asi que no se explicaban porque no soportaba alimento alguno en mi cuerpo si aparentemente no tenia ningun otro padecimiento, yo mido 1.62 y llegue a pesar 32 kilos, era deprimente el mirar un espejo y ver que estaba en los puros huesos, que mi ropa no me quedaba, y en mi desesperacion fui a ver a una persona que sabe de maleficios y cosas asi, y me dijo que me habian dado a comer algo, que el fin de esa persona era matarme poco a poco, y ella disfrutaba el ver como mi cuerpo se consumia.

Me pidió muchas cosas para hacerme “una limpia” que mas bien fue lo mas parecido a un exorcismo. y la verdad es que funciono desde ese dia empece a poder comer de nuevo.

Dias despues fui a ver a mi prima ella tiene un don especial, ella hace curaciones con flores y con la cruz de san Benito abad, y me hizo como un ritual y me pidio que le rezara con mucha fe a el y juntas revertiriamos el maleficio. y asi lo hicimos.

El milagro paso desde entonces estoy muy bien de salud tan bien que unos meses despues quede embarazada y aunque los medicos decian que no se lograria por mi bajo peso, tuve una hermosa niña que peso 3,300 mi doctora estaba asombrada porque decia que no llegaria a pesar ni 2,200.  ya que lo maximo que llegue a pesar embarazada fue 40 kg. gracias a Dios y San Benito mi bebe y yo estamos sanas.

Desde que llevo puesta la medalla me siento muy bien, y cada vez que hay problemas y malas vibras en la casa mi medalla que es de plata se pone completamente negra y tengo que lavarla y frotarla con un cepillo dental para que vuelva a brillar.

Y lo mas insolito es que esas personas que me hicieron daño, con lagrimas lo estan pagando. Es verdad que el mal que hacen se les regresa. Yo no les deseo nada malo, porque gracias a Dios y a San Benito Abad mi familia y mi hogar estan protegidos y me siento bendecida ya que todos nuestros sueños y propositos se estan cumpliendo uno tras de otro.

Hay que tener fe cuando oramos ya que los milagros si existen. yo lo pude comprobar. que Dios los bendiga.

Duendes

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Mi casa está llena de duendes.
Todos los días pierdo algo, que reaparece al cabo del tiempo en un lugar completamente insospechado. Da igual qué objeto sea (aunque les gustan más los que brillan), déjalo encima de la cama, bien visible y a tu alcance, y en el momento que le des la espalda, los duendes se lo llevaran sin dejarte esperanzas de encontrarlo. A veces, si lo pides con educación, te lo devuelven en poco tiempo, aunque la mayor parte de las veces lo encontrarás en lo alto de un armario, o debajo de un tablón del suelo, o en el alfeizar de la ventana.
Un día colgué un móvil de campanitas en la ventana. Muy zen, muy relajante… lo tuve que quitar a los tres días, porque, ventana cerrada y todo, los duendes tuvieron a bien columpiarse de él día y noche, creándome auténticas psicosis sobre filtraciones de aire y cristales rotos, hasta que les descubrí in fraganti.
Se enfadaron mucho conmigo, claro, y no encontré mi cartera en toda una semana…
La cocina les gusta mucho. Migas de galletas que no como se esparcen por todas partes, para gran jolgorio de los pocos ratones que vienen a visitarme. Les encanta ducharse en las gotas de agua que caen del grifo, así que da igual lo mucho que yo apriete la manija, siempre gotea. Son limpios respecto a su persona, estos duendes.
A veces me encuentro hojitas en el armario de la despensa. Hojas desconocidas, que no son laurel, ni perejil, ni nada que yo reconozca. Puede que las usen como manteles, o que me las traigan de regalo… o quizás quieran envenenarme con ellas para echarse unas risas. Nunca me las como, les doy las gracias haciendo reverencias, y las tiro discretamente a la basura.
Yo no sé si será el olor de la comida, o el calor del fogón, el caso es que más de una vez uno se descuidó, y le di un puntapié sin querer. Sé que se lo di, porque aunque no suelo verles, noto como si pateara algo blandito (que evidentemente no está ahí), y en una memorable ocasión escuché hasta un YIP! indignado. Los duendes, como los niños, no deberían rondar por las cocinas.
No es que no les vea, realmente y a todo esto. Les veo por el rabillo del ojo, diminutas sombritas que salen corriendo cuando intuyen que les observo. Si no les veo, les oigo, campanitas invisibles que hacen reír al silencio. Pero el puntapié ocasional se lo siguen llevando, a pesar de todo.
Luego están esos otros duendes, los del sótano, un bullir incierto que no se oye, se siente cuando bajas los escalones a oscuras. Siempre me tomo mi tiempo para encender la luz, porque nunca perdí la esperanza de ver sus ojos observándome desde los rincones. Pero estos duendes son mucho menos sociables que los otros, y prefieren que se les deje a oscuras y en paz. Muy pocas veces salen del sótano, y cuando lo hacen una cierta malignidad se extiende por la casa, haciendo que los otros, bullangueros y amistosos, se replieguen temblando debajo de mi cama, entre almohadones de pelusa que guardan celosamente y que ninguna escoba es capaz de eliminar del todo.
Un duende, sentado en mi hombro mientras escribo esto, patalea de gusto al ver que escribo sobre ellos. Son los duendes muy vanidosos, y quisieran que hablara de ellos todo el día. Pero no lo hago, no se toman bien las críticas, y un duende paseando con aire inocente cerca del ordenador es un presagio de faltas de ortografía, finales que se pierden, y textos que desaparecen en la nada.
Por cierto, diréis algunos, ¿cómo es posible que creas en duendes? La respuesta es que no importa si yo creo en ellos o no, son ellos quienes creen en mí…

Relato corto sacado del libro “Cuentos de ninguna parte” y reproducido aquí con permiso de la autora. Muchas gracias, Angel of Musik. Tu blog es excelente y tus relatos son preciosos. Te visitaremos -y leeremos- a menudo.

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Para saber más:

Non Omnis Moriar – La muerte y el mundo espiritual

Mis compañeros de juegos infantiles

duendes01Hola, buenas noches; voy a contarles una historia que he tenido muy presente desde hace muchos años.

Cuando tenía 4 años mis papás me dejaban encargada en la casa de mi abuela materna, era una casa muy vieja y tenía fama de que cosas fuera de lo normal pasaban.

La verdad, yo no recuerdo haber visto o sentido algo en todo el tiempo que pasé ahí. Hasta que una vez en una reunión familiar hace algunos años, comencé a contar que cuando me dejaban en esa casa nunca me aburría, porque jugaba con los nietos de la vecina.

Cuando dije esto, mi abuela extrañada me dijo que la vecina no tenía nietos cuando nosotros estuvimos viviendo en esa casa. A lo que yo alegué que sí había un niño y una niña con los que jugaba todos los días. Me ayudaban a cruzar al patio de la casa de enseguida, ellos detenían la cerca mientras yo cruzaba. Mi abuela, más extrañada aún, me dijo que ni siquiera una persona adulta podía doblar esa cerca sin ayuda de unas pinzas porque estaba muy bien hecha, que menos era posible que unos niños de 4-5 ó 6 años cuando mucho la levantaran tan fácilmente como yo contaba.

Seguí contándole a mis familiares mi historia de juegos de la infancia y recordé que un día por la mañana llegaron los dos niños y la niña me dijo (el niño no hablabla nunca): “Hoy nos vamos a ir para siempre, si no quieres que te llevemos con nosotros, tienes que comer sal”. No recuerdo exactamente porqué, solamente recuerdo la sensación de desesperación y miedo que sentí en ese momento, corrí a la cocina en donde estaba mi abuela y agarré su bote donde guardaba la sal y comencé a comer.

En ese momento mi abuela asintió con la cabeza y me dijo “sí, recuerdo muy bien ese día, nunca te había visto tan asustada, llegaste gritando, agarraste el bote de sal y comenzaste a comértela a puños mientras llorabas”.

Después de ese día nunca volví a ver a los niños en toda mi vida.

No sé que pudieron haber sido esos dos niños, lo que sí sé es que, de no haber comido sal en ese preciso momento, no sé donde estuviera hoy.

Señora XXX: Esos ‘niños’ de su historia no eran otra cosa que duendes. Los duendes odian la sal, no pueden estar cerca ni menos probarla; quizás porque se encariñaron de alguna manera con usted o le cobraron afecto, le dieron ese aviso. Y usted, al hacerles caso, efectivamente se libró de que se la llevaran con ellos a su mundo intemporal.
Su historia nos gustó mucho, y estamos seguros de que a nuestros lectores también les encantará. Gracias por darnos el permiso para publicarla en ‘Casos extraños de nuestros lectores’.

Comentarios de lectores en ‘Casos extraños’

casosestranyos

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Hasta la fecha hemos venido publicando los comentarios y opiniones que se hacían a los escritos aparecidos en las páginas de dicha sección/categoría, que no son otra cosa que colaboraciones y opiniones enviadas por los propios lectores y lectoras, quienes nos han dado su autorización para destacarlas en una sección como ésta, “con entidad propia”, pero que, aclaramos, NADA TIENEN QUE VER con los responsables y autores de este blog.

Sin embargo, en los últimos tiempos venimos observando cómo otros lectores se dirigen a los firmantes o autores de dichas colaboraciones, en solicitud de ayuda, consejo o asesoramiento.

Dado que esta sección de ‘Comentarios’ es solamente para eso, comentarios, y que estos artículos de la categoría ‘Casos extraños de nuestros lectores’  NO SON NINGÚN FORO ni ningún espacio de intercambio de opiniones personales, ni por el momento pretendemos que se conviertan en nada parecido, y no se corresponden tampoco ni a la esencia ni a los objetivos que se ha marcado ‘El Templo de la Luz Interior’, es por ello que hemos decidido cerrar desde ahora los comentarios en esta categoría.

Todos ustedes pueden seguir comentando libremente, manteniendo siempre las mínimas normas que exigimos de decencia, educación y madurez en el desarrollo de los temas a tratar, en cualquier otro tema de cualquier otra categoría; pero por favor, no utilicen estos espacios de ‘Comentarios’ para convertirlos en consultorios interpersonales o en foros de debate entre ustedes o de consultas hacia o para otras personas que nada tienen que ver o ninguna relación profesional tienen con nosotros. Hay otros muchos lugares en la red para eso.

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Gracias anticipadas por su comprensión.

Convención mundial de demonios

(Remitido por un lector anónimo con este único comentario: “Se lo mando para que vean cuál es la verdadera estrategia de Satanás y de todos los suyos en este mundo. Ojalá piensen y reflexionen sobre ello”. La verdad es que el tema merece realmente una profunda reflexión. Y por ello no hemos tenido inconveniente alguno en publicarlo).
convenciondemoniosSatanás convocó una Convención mundial de demonios. En su discurso de apertura, dijo: ” No podemos impedir que los cristianos vayan a sus templos.
No podemos impedirles que lean sus Biblias u otros libros que les ayuden a conocer la verdad. Ni tampoco podemos impedirles que formen una relación íntima con su Salvador.
Cuando consiguen esa conexión con Jesucristo, nuestro poder sobre ellos cesa.
Entonces vamos a dejarlos ir hacia sus templos, vamos a dejarlos con los festejos que en ellos organizan, pero vamos a robarles el tiempo que tienen, de manera que no les sobre tiempo alguno para desarrollar una relación con Jesucristo”.

-Lo que quiero que hagan es lo siguiente, dijo el Diablo: “Distraerlos hasta el punto de que no consigan aproximarse a su Salvador”.
-”¿Cómo haremos esto?” -gritaron sus demonios.
Y el Maligno les respondió:

“Manténganlos ocupados en las cosas menos esenciales de la vida, e inventen innumerables asuntos y situaciones que ocupen sus mentes. ¡¡Llévenlos a gastar, gastar y gastar, a pedir prestado, a pedir créditos y que vivan endeudados!! Que la tecnología sea lo esencial en sus vidas. Que no puedan vivir sin su teléfono celular, sin su computadora de última generación, sin su coche, hay que entretenerlos… ¡¡para que no piensen en Dios!!

Persuadan a las esposas para que trabajen durante largas horas, y a los maridos para trabajar 6 a 7 días por semana, durante 10 a 12 horas o más por día, con el fin de que ellos tengan capacidad financiera para mantener sus estilos de vida fútiles y vacíos en los países adelantados, y para sobrevivir miserablemente en los demás países. Generen situaciones que les impidan pasar tiempo con sus hijos. A medida que sus familias se vayan fragmentando, enseguida sus hogares ya no ofrecerán más un lugar de paz para refugiarse de las presiones del trabajo. Estimulen sus mentes con tanta intensidad, que ya no puedan escuchar más aquella voz suave y tranquila del Creador que orienta sus espíritus. Llenen las mesas de todos los lugares con revistas y periódicos. Coloquen televisores en todas partes.

Bombardeen sus mentes con noticias, noticias, 24 horas al día. Invadan sus mentes en los momentos en los que están conduciendo, haciéndolos prestar atención a publicidades diversas y llamativas. Inunden sus buzones de correo con papeles totalmente inútiles, catálogos de ventas por correo, loterías, ofertas de productos gratuitos, servicios, y falsas esperanzas.
Mantengan lindas y delgadas modelos en las revistas y la TV, para que los hombres crean que la belleza externa es lo único importante, y queden cada vez más insatisfechos con sus propias esposas. Hagan que lo único que quieran las esposas sean las telenovelas, los perfumes y la cosmética. Que estén demasiado cansadas para amar a sus maridos por la noche. Si ellas no dan a sus maridos el amor que necesitan, ellos empezarán a buscarlo en otro lugar, y esto, sin duda, fragmentará sus familias rápidamente.

Dénles a Papá Noel, al Viejito Pascuero o a Santa Claus, para que se olviden de la necesidad de enseñar a sus hijos el significado real de la Navidad. Que se venda el huevo de Pascua, y el conejo también, para que no hablen sobre la resurrección de Jesús, y su poder sobre el pecado y la muerte. Hasta incluso cuando se diviertan, distraídos, que sea todo hecho con excesos, con mucho ruido, para que sigan incomunicados y para que al regresar de allí a sus casas, estén exhaustos y no piensen. Manténganlos de tal modo ocupados que ni se les ocurra pasear o estar en la naturaleza, para reflexionar en la creación de Dios. Al revés de eso, mándenlos hacia los centros comerciales y los malls, acontecimientos deportivos, after-office, obras de teatro vulgares, recitales y conciertos y al cine, cuanto más degradante, mejor. ¡Que estén siempre ocupados, ocupados! Y cuando se reúnan para un encuentro, o una reunión espiritual, envuélvanlos en críticas y conversaciones sin importancia, para que al salir lo hagan con la conciencia pesada y las mentes apagadas.

Llenen sus vidas con tantas causas nobles e importantes para defender que no tengan tiempo alguno para hacer un bien real fuera de la rebeldía. En poco tiempo estarán buscando en estas causas las soluciones para sus problemas personales. Que vivan dominados por sus más bajos instintos. A quienes insinúen que todo es una vil manipulación, háganlos pasar por locos, por dementes, por insanos. Y, fundamentalmente háganles creer que todo es natural, que no surge de nosotros, porque… ¡El Diablo no existe! ¡Jajajajajajaja!

-¡Todo esto va a funcionar! ¡Va a funcionar! – gritó finalmente Satanás.

Y todos los demonios lanzaron alaridos escalofriantes de felicidad y partieron ansiosos para cumplir las determinaciones de su astuto jefe.

Las brujas dan miedo

rosaroja

(Remitido por Estrella, reproducido aquí con su autorización).

“Aprovecho este magnifico espacio que nos brindais, en el cual me encuentro tan a gusto como para escribir lo siguiente:

Abiertamente ya he contado quien soy, lo que soy y como soy, pero como por encima de todo, soy humana, quisiera redimir de esta forma algun inapropiado uso del poder.

Para todos aquellos que un día me hicisteis daño, tanto como para despertar en mi la ira y el rencor, victimas de mis sortilegios, os pido perdón, no voy a dar nombres, púes ellos y ellas ya han sufrido pienso sin necesidad bastante.

He aprendido la lección, procurare no administrar la justicia de mi mano, pues cual ha sido mi sorpresa, en vez de alegrarme del sufrimiento que he causado me abato y entristezco, no se saca nada, la vengaza no es buena, no digo que no este bien protejerse , eso no, protejerse es bueno, pero no vengarme. Y menos de aquellos que no pueden enfrentarse a lo que no conocen, mientras ellos victimas siguen pensando que tienen una mala racha, que los más avispados dieron con el kit, e incluso llamaron a mi puerta pidiendome clemencia, estos, estos han sido los que me han abierto los ojos y el corazón.

Podemos hacer tanto daño como queramos, podemos hacer la vida imposible, podemos crear dolor y sufrimiento, es por eso por lo que las brujas han sido y son malas, porque son seres naturales, somos personas, con sentimientos de peresonas, sentimos amor, ternura, tristeza, pero tambien tenemos la capacidad innata como cualquiera de vosotros de sentir odio y de sentir rencor, y es aqui donde jugamos con ventaja, quien nos la hace nos la paga.

Y AQUI ES DONDE QUIERO IR A PARAR, no me vengare más, construire de estos cimientos el buen camino para mis conocimientos y virtudes, proposito que hago público para tenerlo a buena cuenta antes de nuestro queridisimo San Silvestre. NO VOLVERE A USAR LA MAGIA COMO PODER PERSONAL, NO VOLVERE A USAR LA MAGIA PARA HACER EL MAL.

Espero que estas palabras que aqui escribo sean para mí el camino a seguir, se que no es el más facil, pero estoy segura que es el adecuado”.

Las brujas son seres naturales

Publicamos con mucho gusto este escrito que nos remite Estrella (gracias por concedernos el permiso de reproducirlo aquí).

Las brujas son seres naturales, como cualquier persona; nacen, pasean por su vida y mueren; simplemente nacen con un saber, que ni ellas mismas pueden explicar, por qué saben esto, o hacen aquéllo, es un don, un don como el don de la palabra para el orador, un don de la belleza y perspectiva para el pintor, o el músico, o el escritor.

YO SOY BRUJA
Sí  lo soy, y no tengo ni escoba aunque me desplazo en coche, y no padezco ni de halitosis ni de alopecia, a mí encanta el olor a niño, y si son bebes más, nos han catalogado de seres inmundos y despreciables durante siglos, por desconocimiento o por envidia, lo bueno siempre tiene lo malo, no existe el derecho sin revés, ni el principio sin el fin.

Cuando te das cuenta que eres bruja, lo sabes de siempre, lo primero es que no te dan miedo cuando eres pequeña o pequeño, que en esto no hay distinción de sexo, las hay mujeres y hombres. Vas desarrollando misteriosas capacidades, que lo son para los demás pero que tú sin medio ninguna ya sabías, sabes para que sirve la sal aparte de para aliñar las comidas, el vinagre o cualquier planta, te encantan las pócimas o brebajes, con esto me refiero a las infusiones, dicho de esta manera no suena mal, no las hacemos en calderos pero sí en cacerolas, piensas como resolver las cosas de otra manera, tenemos un magnetismo especial para encontrarnos con personas que necesitan nuestra ayuda sin necesidad de anunciarnos en ningún lado, los brujos y brujas de verdad no se anuncian, no les hace falta.

En mi caso soy contable/secretaria/administradora de cuentas, la mano derecha de una persona con poder, no vivo ni de tirar las cartas, ni vendo amarres ni brujería, cuando alguien me pregunta cómo puede solucionar éste o aquel problema, yo le pregunto cómo quieres solucionarlo, le propongo las opciones necesarias, y le informo que yo no cobro, pero todo tiene un precio que se lo cobra el universo, de la forma más insospechada, lo hago, como me lo piden, funciona y ya, no tenemos miedo a la vida, pero sí a los vivos, pues las personas las hay malas y buenas, de esto depende la energia positiva y negativa.

Conseguimos lo que queremos cuando lo queremos y como lo queremos, nos equivocamos como todos, pues tenemos igualmente sentimientos, así que también aprendemos de los errores.

A UNA BRUJA SE LA DISTINGUE:
Por su caracter afable, aunque seas un demonio disfrazado, aparentemente somos personas con un tono de voz atrayente, siempre divertidas, ilusionadas, con gran optimismo, y nos reímos muchísimo, nos reímos hasta de nuestra sombra, quizás por eso dé tanto miedo la risa de una bruja, esconde demasiado sin decir una sola palabra, nuestra mirada es tan dulce como la de un niño, aunque tengamos el alma amarga. Una bruja de verdad siempre te tenderá la mano cuando la pidas ayuda, nunca, nunca se negará, lo hará aunque esté a miles de km, de tí, por eso dicen que volamos, mientras más demos mejor estamos, lo sabemos desde chiquititas.

Tenemos una comunicación especial con la naturaleza, los animales y las plantas, tomamos de ellos lo que necesitamos siempre con su beneplácito y permiso, no robamos ni usurpamos nada, somo agnósticos aunque creamos en Dios, pues sabemos la verdad, una verdad que no se puede divulgar pues aun no se está preparado para difundirla.

No hacemos pactos ni con el Diablo ni con seres divinos, no nos hace falta. Ahora que está tan de moda salir a luz sin tener miedo, yo me presento, soy bruja, y madre, y trabajadora, y amiga de mis amigos, que son muchísimos. NO SOY UN MONSTRUO, quien me conoce sabe mi virtud, conoce mis defectos y me quiere tal cual.

Un bebé, unos duendes y una medalla

(Testimonio recibido en nuestro correo de una remitente que nos escribe desde regiones y que nos solicita mantener su identidad en el anonimato).

Creo en los duendes o espíritus, y desde que a mi hijo y a mí nos pasó esto, también creo en los milagrosos poderes de la medalla de San Benito. Les cuento:

A mi bebé, poco antes de cumplir un año de edad le pasó algo muy extraño. Durante varias noches seguidas estuvo inquieto y no dormía bien. Un día le vi un rasguñón y pensé que se había arañado o rasguñado con sus propias uñas; así que se las corté y le puse mitones a la hora de acostarlo en la cuna. Al otro día volvió a amanecer rasguñado, pero lo extraño es que seguía con sus mitones puestos en las manos.

Extrañada aunque no del todo, porque a mí también me han pasado algunas cosas raras, llevé al bebé donde una amiga de mi mamá, para que lo santiguaran. Esa mujer me comentó que con santiguarlo no íbamos a solucionar nada, que lo más probable era que en la casa hubiera algún duende o espíritu que por alguna razón estaba molesto, y lo demostraba actuando en contra de mi hijo. La santiguadora también me aconsejó que lo bautizara, porque si ese duende o lo que fuera le continuaba haciendo daño, en algún momento ‘se le podía pasar la mano’…

Al otro día le pedí a un sacerdote que lo bendijera, porque personalmente yo tenía contradicciones religiosas al respecto de si bautizarlo o no, y no podía contar para nada con su padre… pero sobre el hecho de que le hicieran a mi hijo una bendición católica, yo no tenía ninguna objeción. El padre fue muy amable y comprensivo, pero además de bendecirlo, hizo algo que le agradeceré siempre: le regaló una medallita de San Benito, para que la llevara siempre encima, primero en la ropa y después, a partir de los cuatro años de edad, colgada del cuello.

Mi hijo tiene ahora siete años y nunca más le ha vuelto a pasar nada extraño -físicamente, me refiero- y no se quita la medalla nunca, ni para bañarse, ni para hacer deporte, ni para dormir… en alguna ocasión en que se la he pedido durante un rato para limpiarla, ya que se la veía sucia o ennegrecida pese a ser de plata pura, no ha parado tranquilo hasta que se la ha vuelto a poner. En la habitación o en la casa a veces sigue notándose la presencia del ‘duende’ o lo que sea, pues en ocasiones se cambian de sitio cosas o pertenencias de mi hijo, o desaparecen misteriosamente durante días y luego vuelven a estar ahí como si tal cosa… También me ha dicho el niño que algunas noches siente (o presiente, o ve, o sueña, nunca lo he sabido dilucidar con claridad) alguna presencia junto a él en la cama, o alguna sombra… Pero nunca, jamás desde que le puse la medalla de San Benito cuando estaba a punto de cumplir un año, le ha vuelto a pasar nada.

He leído vuestros interesantes escritos sobre este tema y me ha parecido que os interesaría conocer este caso que nos pasó realmente. Aunque sólo creo más o menos en muchas cosas de la religión, en los santos, etcétera y estoy llena de dudas, sí estoy segura de que la medalla tiene poderes milagrosos.