Archivo del Autor: Josep Riera de Santantoni

Detenidas cuatro personas en Palma de Mallorca por estafar con ‘brujería’ 225.000 euros a una pareja

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Artículos incautados a los detenidos

Tres mujeres y un hombre, de nacionalidad española y de entre 40 y 50 años, han sido detenidos esta semana en Palma de Mallorca (Islas Baleares, España)  tras hacer creer a un matrimonio que tenían poderes de predicción y sanación, por lo que han cobrado una gran suma de dinero. Convencieron a la pareja de que su hijo estaba siendo perseguido por unas sombras o espíritus malignos, que podían causarle graves enfermedades e incluso la muerte.

Se les acusa de sendos delitos de estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal. Además de los detenidos, hay un quinto imputado.

Para evitar esos males y llegar a sanar debía ser atendido por una de las detenidas, de la que el resto eran discípulos, mediante un pago periódico de dinero a los ahora detenidos, que no cesaban de amedrentar y asustar al matrimonio denunciante con nuevos males. Las familias se conocían porque sus respectivos hijos iban al mismo colegio.

Para hacer frente a los numerosos pagos que hicieron las víctimas a los ahora detenidos, llegaron a solicitar cantidades de dinero a familiares, amigos e incluso a empresas crediticias y de financiación contrayendo una importante deuda a la que difícilmente pueden hacer frente llegando a estar totalmente arruinados. La suma que las víctimas del engaño abonaron a los delincuentes asciende a 225.000 euros. No se descarta que puedan aparecer nuevas víctimas de estos estafadores.

El matrimonio estaba totalmente mediatizado y condicionado por los detenidos a los que debían pedir permiso para llevar al niño al parque, a la playa e incluso salir al balcón de casa por temor a que la sombra maligna que le perseguía le alcanzara y le matara. Dichos requerimientos se hacían verbalmente y a través de Whatsapp en la que crearon un grupo o chat denominado “los sabios viejos” en el que al parecer también intervenían ángeles que comunicaban a los denunciantes los males de su hijo, los remedios a aplicar (burbujas de protección platino) y el coste de los mismos.

Los hechos se remontan a 2012 y las investigaciones – enmarcadas en la Operación Karmesite– se han desarrollado durante unos seis meses, tiempo necesario en comprobar los hechos y realizar un minucioso análisis de gran cantidad de recibos, cuentas corrientes y movimientos bancarios.

La Policía Nacional, en el marco de la investigación, ha practicado dos registros domiciliarios tras los que se intervinieron tres vehículos, numerosos efectos informáticos y electrónicos y variada documentación.

Fuente: Diario Ultima Hora.

Una mujer paraguaya afirmó haber sido violada por el mítico “Pombero”

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Una mujer paraguaya denunció que el mítico “Pombero” la vejó sin que ella se diera cuenta y que dio a luz a una extraña criatura que falleció a las 7 horas de haber nacido. Según la víctima, en más de una ocasión amaneció desnuda en su cama.

El curioso hecho ocurrió en una humilde vivienda en Colonia Santa Clara del distrito de Liberación, departamento de San Pedro, Paraguay. Una mujer asegura que fue violada por el mítico “Pombero” y que, producto de esa vejación, dio a luz a una extraña criatura que falleció a las 7 horas de nacida.

El “Pombero” es una especie de duende de la mitología guaraní y es muy popular en Paraguay y en el noreste de Argentina. Al parecer, es un ser petiso, robusto, moreno, de brazos muy cortos y presenta abundante vellosidad. Su boca es grande y alargada, y los dientes muy blancos. Sus ojos, chatos con cejas de pelo largo.

La mujer, identificada como Rosalía Suárez, de 24 años y madre de tres hijos, señaló que nunca tuvo síntomas de embarazo y que su período menstrual era normal. Sin embargo, tenía un leve dolor de panza. Cuando se disponía a ir a un hospital el pasado domingo, en compañía de su cuñada Andrea Villanueva, comenzó a dar a luz a una criatura negra.

Según publica Diario Crónica de Paraguay, el extraño ser nació vivo y se mantuvo así por unas 7 horas. Villanueva recordó que el recién nacido lloraba de una manera muy extraña y que parecía al maullido de un gato. La familia le dio cristiana sepultura en el patio de la casa, donde oraron a Dios “por el descanso de la criatura”.

Rosalía confesó que desde hace un año es perseguida por una criatura muy extraña y con las mismísimas características del “Pombero”. Además, contó que en reiteradas oportunidades despertó desnuda en su cama y que una vez le ocurrió lo mismo a su hijita.

Pablino Villanueva, esposo de Rosalía, recordó que “el domingo a la noche vimos debajo del galpón de la casa a ese ser extraño de color negro que no logramos distinguir bien por la oscuridad pero que sospechamos que se trataría del Pombero”.

Iglesia católica: “El Pombero no existe”

Después que salió a la luz la historia de Rosalía Suárez, quien dijo haber tenido un hijo del mismísimo Pombero, el relato no solo recorre el mundo, sino que además presenta un intenso debate sobre qué es lo que realmente pasó.

Mientras tanto la afectada como el marido de la misma, Pablino Villanueva, insisten en que sí tiene mucho que ver el “Karai Pyharé”, integrantes de la Iglesia Católica aseguraron que en realidad este fenómeno no va más allá de cuestiones científicas.

Para los religiosos, la explicación más fácil es atribuirle este tipo de hechos a mitos o leyendas. O sea, que según ellos es falso que el Pombero haya “acosado” a la mujer y por eso sea el padre biológico del bebé fallecido.

Es por eso que insistieron en que lo más importante en este caso es averiguar bien cuál fue el motivo que derivó en este nacimiento, ya que no es el primero que se está dando en la zona, de acuerdo a los datos que se manejan, y todo apunta a que si no se pone un freno a la situación, se volverán a repetir.

En este sentido, apuntan directamente al uso de los agrotóxicos que ya han generado un sinfín de malformaciones genéticas en varios puntos del país, más allá de lo que aseguran algunas autoridades sanitarias.

Mientras que surgió el debate de qué es lo que pudo haber causado el nacimiento con tantas anormalidades de un bebé, la familia Villanueva-Suárez pasa las horas rezando a Dios y  además se hicieron con agua bendita para proteger la casa y así evitar que el “hombre de negro” los siga acosando.

pomberoLa leyenda del Karai Pyharé, “el señor de la noche”

Según las leyendas recogidas por historiadores y antropólogos, el Pombero es un duende antropomorfo, similar a un hombre feo, más bien bajo, fornido, retacón, moreno, con manos y pies velludos, cuyas pisadas no se sienten. Lo describen también andrajoso, cubierto con sombrero de paja y con una bolsa al hombro. Habita en el bosque o en casas o chamizos abandonados. Anda de noche, viajando por todas partes.

Tiene habilidades tales como mimetizarse con facilidad, hacerse invisible cuando quiere y hacerse sentir por un toque, con sus manos velludas, que producen pirî (escalofrío); puede deslizarse por los espacios más estrechos, pasar por el ojo de una cerradura, correr de cuatro patas, imitar el canto de las aves, especialmente las nocturnas, el silbido de los hombres y de las víboras, el grito de animales, aullidos, el piar de los pollitos, etc. Lo describen, también, como ventrílocuo.

Tiene ocurrencias y es travieso; suelta los animales del corral o dispersa tropas o manadas de animales salvajes o domésticos; roba tabaco del perchel, desparrama el maíz amontonado y el popî (mandioca mondada), roba miel, gallinas, huevos, echa del caballo al jinete andante, asusta a la cabalgadura.

Es sensual. Despierta a las mujeres con el suave roce o caricia de sus manos velludas, especialmente a las que duermen afuera en las noches de verano. A veces las posee, y se cuenta de mujeres embarazadas por el Pombero, cuyo hijo nace muy parecido a éste. Se cuenta, también, de jóvenes raptadas por Pombero, que después de saciarse en ellas, las deja sueltas, a veces embarazadas.

Para granjearse su amistad o simpatía, su buena voluntad, hay que hacerle regalos. La gente suele dejarle un poco de tabaco, miel u otras ofrendas, como una botella de caña, etc., en lugar accesible, en un sobrado, sobre algún apyka (banco o silleta), en el okupe (atrás de la casa), cerca del rancho, pronunciando una corta oración, rogándole no cometa más fechorías. Ganando su simpatía, el Pombero cuida de la casa del que le regaló, de sus animales, de sus cosas y hasta se dice que retribuye atenciones, apareciendo en la casa frutas, huevos, etc.

Si se habla mal de él o no se le hacen regalos puede vengarse persiguiendo a los moradores de la casa; asusta al que habla mal de él o mediante un simple toque le deja con ataques o mudo (ñe’engu) o zonzo (tavy) o tembleque (marachachâ). La gente paraguaya se guarda muy bien de pronunciar el nombre del Pombero, particularmente en las reuniones nocturnas, y a él se refieren como Karai-Pyharé, “el señor de la noche”, porque puede aparecer cuando se lo nombra, como acudiendo a un llamado.

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La familia dio cristiana sepultura al bebé en el patio de su casa

Fuentes del reportaje: Varios medios.

Casas, negocios y terrenos de cultivo necesitan ser bendecidos y exorcizados

En las casas o negocios infestados por espíritus sólo hay tristeza

A lo largo de todo Chile son frecuentes los casos de infestaciones de casas, viviendas y negocios, a causa de algún trabajo de magia negra o maleficio lanzado por rivales, personas envidiosas o por actos de venganza laboral, sentimental o de cualquier otro tipo.

Asimismo se dan con relativa frecuencia casos en los que las maldiciones, males de ojo o trabajos de brujería se dirigen contra los terrenos, los predios de cultivo, las cosechas o los animales de granjeros y agricultores, para dañarles y/o arruinarles, haciendo estéril e infructuoso todo su gran esfuerzo y sacrificio.

En reiteradas ocasiones hemos tenido que intervenir con nuestra experiencia y profesionalidad en situaciones en las que a una persona o a una familia entera se les había realizado una magia negra, echando en su puerta, su jardín, su negocio o su terreno de cultivo tierra de cementerio, mezclada con aceite humano o con otras sustancias tales como bosta de caballo, de vaca o de otro animal, para causarle la más absoluta de las ruinas.

La tierra de cementerio es maligna, perjudicial y muy dañina, cuando es utilizada para rituales de magia negra. La tierra del cementerio está ‘cargada’ con la energía de los muertos que descansan en él, y con todos los dolores, penalidades, sufrimientos, tristezas y enfermedades que los difuntos tuvieron en vida.

Por ello, no es en absoluto extraño que, amparados y aprovechándose de este enorme poder energético, dicha tierra sea muy utilizada por brujos, brujas y practicantes de todo tipo de artes oscuras (en definitiva, magia negra en todo el sentido de la palabra), para hacer asimismo toda clase de trabajos negativos; por supuesto, y salvo casos muy especiales, siempre a petición y por encargo de una tercera persona.

Entre esos ‘trabajos’ se hallan ‘salar’ a las personas, ‘enterrarlas’ en esa tierra para causarles algún perjuicio, separar parejas, alejar a quienes causan problemas, rituales de ‘despojo’ (sacar a alguien de algún lugar: casa, trabajo…), hacer que las fortunas o bienes sean malgastados, o que las cosechas se arruinen o los animales enfermen a veces incluso hasta la muerte.

Brujos y brujas utilizan también esa tierra, tras ‘consagrarla’ en unas fechas muy concretas mediante antiguos y oscuros rituales, para provocar todo tipo de dolores, dolencias y enfermedades en las personas, por encargo de rivales en negocios o en asuntos amorosos y también por actos de venganza; y muchos otros rituales y objetivos que sería demasiado largo detallar aquí, pero que siempre tienen el mismo objetivo final y muy concreto: ocasionar daño.

Para evitar la ruina de las cosechas hay que exorcizar y bendecir la tierra

A veces lo que se pretende es arruinar cosechas enteras. Así, cuando un vecino quiere hacer un mal a otro vecino, trae tierra del cementerio y la esparce en la noche por las cuatro esquinas del sembrado; de este modo la siembra queda maleada y da muy poca producción. Sólo otro ejemplo: tirando huevos güeros a un papal, se logra que las papas de esa siembra salgan ciegas y den muy poca producción.

Tanto para sacar del interior de algo o de alguien a una entidad málefica que se ha apoderado momentáneamente de ese algo o alguien, como para limpiar de energías negativas y de malas influencias un lugar, una persona o un objeto, lo idóneo es realizar una ceremonia o un ritual de exorcismo.

Nosotros utilizamos un muy efectivo y también muy antiguo ritual, en latín y en castellano, denominado precisamente “curación de una casa infestada por el demonio”, y que pertenece al Manual Toledano-Mozárabe, casi cien años más antiguo que el primer Ritual Romano que usó la Iglesia católica. La realización de este ritual, junto con el rezo de oraciones y salmos, implica asimismo el uso de agua exorcizada y óleo consagrado, además de ciertos inciensos específicos.

Así pues, la limpieza espiritual de una casa, de un comercio, de un determinado lugar o de una persona, es un acto de exorcismo. Las infestaciones se producen cuando hay espíritus que inundan o invaden un lugar tratando de molestar a sus habitantes por haber recibido un mandato; es decir, que otras personas -habitualmente gente con conocimientos de magia negra- los han enviado allí con el fin de hacer daño, posiblemente por encargo de terceras personas. Es lo que se llama un ‘trabajo’ .

Cuando algo así sucede y dicho ‘trabajo’ resulta efectivo y empieza a ejercer sus malignos efectos, las cosas en esa vivienda y entre sus habitantes comienzan a andar mal. Se notan y/o detectan ‘cosas’ fuera de lo normal y comienzan a verse y sentirse determinados efectos negativos sin sentido en el entorno (dentro de la vivienda o en sus inmediaciones). Plantas que se secan, animales que cambian bruscamente de carácter, malos olores de origen desconocido, son algunos de esos síntomas que nos indican que algo no está bien y que la causa puede estar en la presencia de seres espirituales no gratos, que es necesario expulsar para que todo vuelva a la normalidad.

La solución más idónea para este tipo de situaciones y problemas tan desagradables, tanto para una casa, un negocio, una granja o un terreno de cultivo, es realizar una bendición, seguida de un ritual de exorcismo, como ya señalamos antes, muy antiguo y muy efectivo, para que esos espíritus infestadores  y ese contagio desaparezcan para siempre.

Josep Riera de Santantoni, parapsicólogo titulado, sanador espiritual y exorcista con más de 25 años de experiencia, está especializado en exorcismos y limpiezas de personas, viviendas y sembradíos y les ofrece sus servicios para resolver estos problemas. Con seriedad, profesionalidad, confidencialidad y eficacia totalmente garantizadas.

Más información sin compromiso en los teléfonos:
Fijo de Santiago: 22 839 29 39
Celular: 9- 966 958 35

Una cadete de policía sufre el ataque de un fantasma

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Varios espectros tienen atemorizados a los alumnos de la Escuela de Cadetes de la Policía Federal, Comisario General Juan A. Pirker, en el bonaerense barrio de Villa Lugano.

A María Florencia Ledesma no se le quita el susto del cuerpo. La cadete del segundo año de la escuela de la Policía Federal, “Comisario General Juan A. Pirker”, del popular barrio de Villa Lugano, en la capital argentina, denunció haber sido atacada por un fantasma el pasado día sábado 14 de este mes.

Según el blog, PolicialesAhora, que da cuenta de otros hechos similares sucedidos a varios alumnos, agentes y oficiales de la Escuela, el supuesto caso paranormal tuvo lugar cerca de las dos de la madrugada, momento en que la víctima cumplía guardia en la Mesa de Vigilancia del Pabellón de Féminas, ubicado en el subsuelo del recinto.

Fue estando allí que escuchó ruidos bastante extraños, que provenían de la habitación 11, que se hallaba vacía, y decidió dar cuenta del incidente aloficial de turno.

El superior revisó el lugar y, al notar que todo estaba perfectamente en orden y comprobar que  ciertamente no había nadie, le exigió permanecer en el pasillo, sin entrar a ninguna otra habitación.

Sin embargo, momentos después, la cadete Ledesma volvió a requerir la presencia de Goycochea, que en esta ocasión, al regresar, vio como la joven mujer presentaba rasguños en su cara, brazo y pecho.

La víctima, contó que siguió oyendo ruidos en la habitación, por lo que se acercó lentamente a la misma y al situarse próxima a la puerta, sintió que se abalanzó sobre ella una gran sombra negra.

De inmediato corrió hacia la puerta del baño, donde había luz, y allí pudo contemplar su reflejo en el espejo, momento en que advirtió las lesiones pero sin poder determinar quién se las infligió, ya que se encontraba sola en el pabellón.

La cadete Ledesma fue asistida en el puesto médico de la escuela, donde se le practicaron las curaciones pertinentes. En tanto, el director del Instituto dispuso la presencia del comisario Jorge Armando Sansone, jefe del Cuerpo de Cadetes, así como también de los oficiales de guardia del día en que ocurrieron los hechos y los cadetes involucrados en el mismo, a fin de clarificar la situación vivida por la presunta víctima del fantasma.

Cuando se le tomó declaración a la cadete, se constató que “no fabulaba, ni es una joven con problemas o trastornos psicológicos que le pudieran llevar a inventar o imaginar la aparición de espectros o fantasmas”, añadió una portavoz de la escuela.

Los peritos que trabajaron sobre las marcas que tenía Ledesma señalaron que “son rayas realizadas en forma muy perfecta y las heridas no son comunes en ataques con objetos cortopunzantes”.

Pero, este no es el único caso.

Un subcomisario que actualmente se desempeña en una de las secciones del lugar, afirmó en el mismo blog que es frecuente ver apariciones en dicha escuela.

“Yo estudié allí hace ya más de 20 años, cuando todavía se llamaba “Ramón Falcón” y lo que le pasó a esta camarada no es extraño. Es habitual que pasen estas cosas, aunque es la primera vez que escucho de un ataque”, comentó el subcomisario.

“El 90 por ciento de los que pasamos por ahí vimos, por lo menos una vez, cosas extrañas. Y esto incluye a comisarios, comisarios inspectores, mayores y hasta los generales de la cúpula. El que te dice que dentro no vio aunque sea una vez algo extraño, está mintiendo”, agregó.

El subcomisario confirmó que en la Pirker suele aparecer el abanderado decapitado, pero también hizo referencia a otras apariciones y sucesos misteriosos que hasta no hace mucho tiempo quedaban como anécdotas y no pasaban de las paredes del instituto deformación policial.

“Solía aparecer una nena chiquita que te invitaba a jugar y después desaparecía o a veces simplemente se ponía a llorar. También un cadete bombero que siempre se aparecía cerca de la autobomba y un ruido como de policías marchando en plena noche cuando todos estaban durmiendo. Algunos hasta hablaban de que alguien les estiraba las sábanas y a más de uno se le abría fuertemente su armario y  juro que no había nadie que fuera responsable de la posible broma”, explicó el oficial.

“Nadie se animaba a contar estas cuestiones abiertamente a sus jefes, porque el temor a que te pudieran tomar por loco, que te dieran de baja y de esa forma despedirte del sueño de toda tu vida: ser policía”, afirmaba contundente el subcomisario.

“Yo vi a la nena llorando dentro de la escuela y juro que no había ningún chico. No estoy loco, no sufro alucinaciones, estoy totalmente apto para usar un arma y jamás he matado a ningún civil. Es más, algunos cuentan historias similares de apariciones en comisarías o en puestos de custodia. No es mi caso, pero a muchos les pasó. Yo creo en esas cosas, aunque no me sugestiono”, concluyó.

“Este tipo de apariciones son frecuentes, sabemos que hay muchos que no las creen, pero son reales. Es más, muchos de los que pasamos por la Escuela de Oficiales Pirker conocemos la historia del “abanderado decapitado” o, directamente, le hemos visto”, detalló un Jefe de Policía de la ciudad al que se le preguntó por lo sucedido.

“Cuentan que hubo un cadete, hace ya bastante tiempo, que se suicidó en sus instalaciones y que la aparición de ese abanderado tendría mucho que ver con estos fenómenos. Hay miles de historias así en comisarías y otras oficinas que quedan como anécdotas, quizás no graciosas”, agregó.

Por otra parte, este hecho movilizó a todos los cadetes de la escuela, el revuelo que provocó el ataque a la cadete fue tal que muchos compañeros, y hasta superiores, piensan en traer a un especialista en ciencias ocultas para que limpie el lugar. Aunque, la gran mayoría, desacreditan la denuncia de Ledesma y piensa que la joven pudo haberse autolesionado.

“El tema parece poco serio pero es muy delicado, pues la denuncia puede comprometer a quienes se encontraban cerca de la denunciante”, señaló un vocero policial, que aseguró que el suceso está siendo investigado.

Como es de suponer, el tema revolucionó a la escuela policial, sacudida por una denuncia tan sorprendente que, dicha sea la verdad, muchos descreen.

OTRA COMPAÑERA DE LA JOVEN ATACADA CONFIRMA QUE HAY FANTASMAS

Fuente: http://www.ay-va.pareymedia.com/

¿Qué es el karma?

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La ley del karma es un ejemplo especial de la ley de causa y efecto que establece que nuestras acciones físicas, verbales y mentales son causas, y nuestras experiencias son sus efectos. La ley del karma enseña por qué cada individuo posee una disposición mental, una apariencia física y unas experiencias únicas. Estas son los efectos de las incontables acciones que cada uno ha realizado en el pasado. Puesto que no hay dos personas que hayan realizado las mismas acciones en vidas pasadas, nadie puede tener los mismos estados mentales, experiencias y apariencia física que otro. Cada ser posee su propio karma individual. Algunas personas disfrutan de buena salud y otras sufren enfermedades sin cesar. Unas tienen un físico atractivo y otras no. Algunas siempre están alegres y se conforman con poco, mientras que otras suelen estar de mal humor y nunca están satisfechas. Algunas personas entienden con facilidad el significado de las enseñanzas espirituales, pero otras las encuentran difíciles y oscuras.

La palabra karma significa ‘acción’ y se refiere principalmente a nuestras acciones físicas, verbales y mentales. Las acciones que efectuamos dejan huellas o impresiones en nuestra mente muy sutil que, con el tiempo, producen sus correspondientes resultados. Nuestra mente es comparable a un campo de siembra, y las acciones que cometemos, a las semillas que en él se plantan. Las acciones virtuosas son las semillas de nuestra felicidad futura, y las perjudiciales, las de nuestro sufrimiento. Estas semillas permanecen ocultas en nuestra mente hasta que producen su efecto, cuando se reúnen las condiciones necesarias para su germinación. Además, desde que se realiza la acción original hasta que maduran sus consecuencias, pueden transcurrir varias vidas.

Como resultado de nuestras acciones o karma, renacemos en este mundo impuro y contaminado y tenemos problemas y dificultades sin cesar. Nuestras acciones son impuras porque nuestra mente está contaminada por el veneno interno del aferramiento propio. Esta es la razón principal por la que experimentamos sufrimiento. Este es producido por nuestras propias acciones o karma y no es un castigo impuesto por nadie. Sufrimos porque hemos cometido numerosas acciones perjudiciales en vidas pasadas. El origen de estas malas acciones son nuestras propias perturbaciones mentales, como el odio, el apego y la ignorancia del aferramiento propio.

Cuando hayamos eliminado de nuestra mente el aferramiento propio y demás engaños, nuestras acciones serán puras. Como resultado de estas acciones, nuestras experiencias, nuestro mundo, cuerpo y disfrutes, y los seres que nos rodean, también serán puros. No quedará ni el menor rastro de sufrimiento, impureza ni dificultades. De esta manera, encontraremos la verdadera felicidad en nuestra mente.

Fuente: http://www.introduccionalbudismo.com

Conmoción en Mar del Plata por la aparición de un fantasma en una foto familiar

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Ocurrió esta semana y ya exorcizaron la casa donde tuvo lugar el misterioso suceso. Según el relato de los protagonistas al medio marplatense 0223.com.ar estuvieron a un paso de borrar la imagen por miedo, pero se contuvieron y decidieron darla a conocer.
–¿Con quién hablás mi amor?
– Con la abuela Coqui– respondió una de sus hijas.
Su padre no le prestó atención, la abuela Coqui había fallecido hace años, lo tomó como un juego más y siguió con sus tareas.
Al día siguiente lo mismo.
Y al siguiente.
Entonces él, Edgardo, y su mujer, María Pía, un tanto preocupados, le hicieron preguntas a su hija para saber de qué hablaba con la abuela Coqui. La nena respondió con una precisión que les congeló la sangre: nombres, fechas y un suceso íntimo que era imposible que la nena hubiera inventado.
Como todo, pasó. La nena dejó de hablar sola y la historia de la abuela Coqui se diluyó en una anécdota.
Semanas después, festejaron en su casa el cumpleaños de un familiar. Había unas veinte personas, primos, tíos y nietos que casi nunca se veían. Empezó el tema de las fotos.
–Amor, andá a buscar la reflex que hoy estamos todos. Con los celulares las fotos se pierden– le dijo María Pía a su marido.
Edgardo sacó fotos hasta que la cámara le avisó que la memoria estaba completa, así que en medio de la fiesta se acomodó en una silla para borrar imágenes viejas. Iba recorriendo el archivo hasta que se detuvo en una foto donde vio algo que no correspondía. Hizo zoom. La reacción inmediata fue vomitar. La fiesta se detuvo al instante. Edgardo, desencajado, le preguntó a su mujer:
–¿Quién usó esta cámara?
–¿Qué pasó?
Edgardo le mostró la foto. María Pía se puso pálida. Se reconoció de espaldas, contra la ventana de la cocina. Delante de ella había alguien, una mujer sentada.
–¿Quién usó esta cámara?– volvió a preguntar Edgardo, intentando calmarse. Su otra hija, asustada, le dijo que la semana pasada le había sacado fotos a su mamá mientras lavaba los platos.
–¿Vos viste a alguien en la cocina mientras sacabas las fotos?
–No papá.
La nena, jugando, tomó seis fotos sin encuadrar ni cuidar el foco, son todas más o menos iguales, en la tercera foto aparece una mujer en la mesa, mirando directo a la cámara, tal vez mordiendo algo.
Edgardo, en la desesperación, estuvo a punto de borrarla, pero se contuvo. Recordó lo que le había contado su otra hija con la abuela. Decidió pedir ayuda.
La foto y la historia llegaron a manos de un cura.
–Tengo que ir a la casa, hay que limpiarla– les dijo el cura mientras estudiaba la imagen. Para tranquilizarlos les explicó que estaban en presencia de un espíritu, un espectro, mejor llamado fantasma. Lo que le llamó la atención al cura es que en la amplia mayoría de veces las apariciones de fantasmas son difusas y etéreas. En este caso, por cómo rebota la luz en el cuerpo de la mujer, queda claro, señaló el cura, que el espíritu se corporizó. La luz de la ventana se refleja en su brazo y hace sombra sobre la mesa. Lo común es que se muevan cosas o que las apariciones sean débiles, casi nunca la presencia es física.
Según la tradición católica, hay almas que quedan en una instancia anterior al cielo, lo que antiguamente se llamaba el purgatorio. Las almas tienen que purgarse, limpiarse, para acceder a otras vidas. El trabajo de limpieza es una bendición y un rezo para que estas almas se liberen y sigan su camino. “Lo que ustedes ven es un alma que se manifiesta. No tengan miedo”, les dijo.
Ayer a la mañana el cura, Edgardo y su hija –la que sacó la foto– caminaron la casa. El ritual fue simple, el cura encendió una vela, besó su estola, rezó un padre nuestro y con el asperje (un pequeño dispositivo que tira gotas de agua) fue bendiciendo cada habitación con agua bendita. Al finalizar, leyó un pasaje de los evangelios. Estuvieron media hora. No más
La familia volvió a la casa. Edgardo y María Pía sienten que ya pasó, que la casa volvió a ser la misma de siempre. No lo pueden explicar, pero lo sienten. Algo que estaba ya no está más. Así lo dicen.
El cura envió la foto a un grupo de la iglesia en Buenos Aires que estudia casos de apariciones.
Nadie en la familia reconoció a la mujer de la foto.
Fuente: minutouno.com

¿Qué se siente al morir?

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La unidad de cuidados intensivos o paliativos de un hospital guarda una relación muy estrecha con la muerte, originando un sinfín de experiencias que se escapan a cualquier tipo de explicación racional.

De pacientes que intuyen el preciso momento en el que van a morir, otros que parecen decidir por sí mismos el día y hora, adelantando o retrasando su muerte, sueños premonitorios de familiares o el presentimiento de una tercera persona, que sin ni siquiera estar al corriente de que alguien se encuentra ingresado o ha sufrido unaccidente, están seguros de que ha fallecido.

Sólo los profesionales sanitarios, que trabajan de cerca con los pacientes terminales, conocen de buena mano el gran alcance y la enorme variedad de estas extrañas experiencias.

La ciencia, no ha sido capaz de dar respuesta alguna, a lo que se suele describir como un suceso paranormal o sobrenatural. Una etiqueta, quizás “demasiado vaga para la magnitud de estas experiencias”, según explica la enfermera británica Penny Sartori, que lleva 20 años trabajando en la unidad de cuidados intensivos de los hospitales galeses de Singleton y Morriston.

En 1998, Sartori se percató de la gran escasez de datos de referencia que sobre este tipo de experiencias se hallaban disponibles para médicos, enfermeras y trabajadores de salud. Por ello, y tras obtener la aprobación ética, decidió investigar lo que ocurre en ese instante, cuando un paciente tiene una experienciacercana a la muerte o ECM.

Una carrera, lo suficientemente sólida como para haber visto de todo, intuir patrones y elaborar hipótesis sobre estos fenómenos. Tanto, que acaba de rematar una tesis doctoral sobre este tema, y cuyas conclusiones fue recopilando de forma minuciosa.

El resultado es el libro “The Wisdom Of Near-Death Experiences” (Watkins Publishing), que salió a la venta el pasado 6 de febrero. Es una publicación académica escrita por una enfermera que tomó 10 años de investigación y está dirigida a estudiantes de medicina y bibliotecas universitarias. El libro cuenta las experiencias de pacientes que sufrieron infartos y estuvieron al borde de la muerte.

A lo largo de toda su carrera, Sartori se ha entrevistado con pacientes que han vividoexperiencias cercanas a la muerte (ECM), así como con familiares que han vivido de cercaexperiencias de muerte compartida (EMC). La cantidad y la repetición de patrones hacen que la enfermera descarte la hipótesis de la casualidad o la imposibilidad de hallar un razonamiento lógico para este extendido fenómeno.

“Llevé a cabo el estudio con una amplia variedad de pacientes en terapia intensiva, incluidos los que estaban muy enfermos pero que no estaban en riesgo de muerte”, dice Penny Sartori. “Obtuve los mejores resultados cuando estudié a pacientes de infarto que estuvieron al borde de la muerte”.

Su tesis principal se centra en que “nuestro cerebro es independiente de la conciencia. Es el medio para canalizarla, por lo que en realidad es físicamente ajena al cuerpo”. Una idea que explicaría, añade la enfermera, por qué “el alma y la conciencia pueden experimentarse independientemente del cuerpo”, como en las ECM o en la meditaciónbudista.

Los ejemplos, de los que Sartori se vale en su libro, son muy numerosos. Pero todos suelen coincidir en que los pacientes que viven estas ECM son siempre los que abrazan la muerte de la forma más tranquila y feliz, al igual que los familiares que presienten la muerte de sus seres queridos. ¿Por qué? Según las entrevistas, que ha mantenido con estos últimos, se debe a que están convencidos de que sólo se trata del fin de la vida terrenal.

Sartori encontró que la gente que pasaba una ECM se veía “flotando sobre sí misma y que el techo se había disuelto”. Y agrega, “Los pacientes también fueron capaces de recordar con precisión lo que había ocurrido en la sala, a pesar de haber estado inconsciente y de haber tenido los ojos cerrados”.

Los individuos, dice Sartori, contaron que se veían a si mismos viajando por un túnel hacia una luz brillante. Algunos dijeron haberse reunido con una figura que les decía que “su tiempo no había llegado todavía” y otros que se habían reunido con parientes muertos y se habían comunicado con ellos por telepatía.

Al final de estas ECM algunos pacientes contaron que flotaron de regreso a su cuerpo, y otros sintieron como si despertaran súbitamente. “Ciertos pacientes informaron que vieron toda su vida proyectada en un instante”, afirma.

Sin embargo, para algunos enfermos es más difícil recordar el evento después de un episodio tan grave y de haber estado inconsciente. “Es como cuando olvidamos un sueño al despertar”, dice la autora.

Al margen de que se trate de personas creyentes, agnósticas o ateas, todas ellas tienen el sueño o la visión de que se van de este mundo guiado por “alguien” o “algo” (cónyuges fallecidos, seres anónimos o ángeles) y lo hacen con una clara sensación de “paz y amor”.

Al principio, relata Sartori, “me llamaba la atención que algunos familiares de fallecidos no se sintiesen tristes tras diagnosticar la muerte de su ser querido, pero al entrevistarlos me di cuenta de que en realidad estaban tranquilos por haber experimentado esa sensación de trascendencia a la vida”.

Este no es el caso de los ejemplos de personas que, sabiendo cuando van a morir, piden quedarse unos minutos solos o lo hacen justo cuando el familiar, que ha permanecido todo el tiempo a su lado, los abandona un solo instante para ir al baño.

Otros casos, igualmente llamativos, son los de personas que se mueren justo después de ver al familiar que tarda en acudir a verlos por estar en el extranjero, cuando terminan con todo el papeleo de herencias y seguros vitalicios. “Parecen estar a la espera de que ocurra un evento específico para permitirse morir”, relata la enfermera.

Sartori siguió los casos de unos 300 pacientes en las unidades de terapia intensiva y obtuvo 15 narraciones completas sobre este tipo de experiencias, que fueron las que dieron origen a su libro. Según la investigadora, a pesar de que sólo 15 pacientes lograron describir sus experiencias cercanas a la muerte, cree que éstas son mucho más comunes de lo que creemos.

“No creo que se trate simplemente de que exista vida después de la muerte. Más bien se trata de lo que es la conciencia y la forma como la definimos”, explica.

Penny Sartori intenta ahora continuar investigando sobre el fenómeno de ECM y lo que ocurre con estos pacientes. “No creo que se trate simplemente de que existe vida después de la muerte. Más bien se trata de lo que es la conciencia y la forma como la definimos”, afirma la autora.

La ciencia define a la conciencia como un subproducto del cerebro, pero como señala Sartori, quizás estamos rodeados por la conciencia y el cerebro, en lugar de controlarla, es sólo un mediador, una especie de antena. “Es un tema fascinante y es muy emocionante poder seguir investigándolo”, afirma la investigadora.

El director del Tucson Medical Center, John Lerma, especializado en cuidados paliativos, ha recopilado ejemplos muy similares a los citados por Penny Sartori en su libro “Into the Light: Real Life Stories About Angelic Visits, Visions of the Afterlife, and Other Pre-Death Experiences” (New Page Books). Según sus informes, entre el 70 y el 80% de los pacientes esperan a que sus seres queridos salgan de la habitación para poder morir.

Sartori se niega a creer que estas vivencias estén motivadas por alucinaciones. “No es posible que varias personas vean lo mismo y sean capaces de describirlo igual si realmente se trata de una percepción distorsionada de la realidad”, apunta.

Unas tesis que se apoyan en las famosas teorías del profesor Raymond Moody, que acuñó el concepto de experiencias cercanas a la muerte a finales de los años 70.

Sus estudios más novedosos se centran en las vivencias compartidas por las personas que acompañan a los que están en trance de muerte. “Abren una vía completamente nueva de iluminación racional sobre la cuestión de la vida después de la muerte porque las personas que comunican estas experiencias están sanas”.

“Suelen estar sentadas junto al lecho de muerte de un ser querido cuando le sobreviene una de estas experiencias maravillosas y misteriosas. Y el hecho mismo de que las personas no están próximas a la muerte incapacita la cláusula de exención. Como sus experiencias no se pueden achacar a fallos de la química cerebral, tendremos que ir más allá de este argumento”, asegura.

El recurso, por demás “cínico” según Sartori, al explicar este fenómeno a partir de disfunciones cerebrales, tampoco se sostiene con los ejemplos de personas ingresadas con alzhéimer avanzado que repentinamente recuperan la capacidad de raciocinio.

“Se trata de pacientes en un estadio terminal de la enfermedad, incapaces de articular palabra alguna, y que de forma sorprendente comienzan a hablar con total coherencia, interactuando con “gente” que no está en la habitación y que frecuentemente son familiares muertos”, explica la autora.

Además, añade, “suele suceder que después de esta experiencia dejan de estar intranquilos y acaban muriendo con una sonrisa en la cara, generalmente, uno o dos días después”.

El argumento de que estas visiones están inducidas por los fármacos tampoco es aceptado por la autora porque, dice, “estos causan ansiedad, todo lo contrario de lo que sienten los pacientes”.

La autora explica que muchas de las experiencias cercanas a la muerte por lo general pueden explicarse por el efecto de las endorfinas, sustancias químicas que libera el organismo como respuesta a la ansiedad o el dolor, por los niveles anormales de gases sanguíneos o los bajos niveles de oxigeno. La enfermera, sin embargo, midió estos tres factores y los tomó en cuenta cuando llevó a cabo el análisis de los informes de los pacientes.

La autora defiende en su libro que este tipo de vivencias, recopiladas a lo largo de toda su carrera, pueden ser claves para demostrar la existencia de una vida después de la muerte y que, al menos, deben abrir una nueva vía de investigación para los estudios científicos, como es el caso de las investigaciones basadas en la física cuántica.

De algo, de lo que sí dice estar convencida, es de que “la muerte no es tan temible como nos la solemos imaginar”.